Ser una dama
Capítulo 21
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El perdón se puede decir con facilidad, si no se dice de corazón, y solamente como obligación. Olvidar es lo complicado, puesto que el recuerdo del pasado puede volver atacar, unas veces débiles y otras más fuertes. El dolor puede volverse insoportable, más si estas solo. Nunca, Hinata había agradecido tanto en su vida de poder encontrarse con personas increíblemente buenas, que le ayudaran a lidiar con problemas que podían sucumbirla en una profunda oscuridad.
Tres días había pasado desde la reunión con su primo Neji, y sobre la verdad de su tía política. Hinata trataba a toda costa de no recordar esas conversaciones, y solo recordar la magnífica cita con su Sasuke. Pero, como las cosas aún no se resolvían del todo, era inevitable no concentrarse en ello.
Se estiró en la cama, y con pereza alcanzó el celular de su buro. Eran las doce de la tarde, y realmente amaba los fines de semana. Por fin podría alargar sus horas de dormir, y aun sentía mucha pereza en levantarse. Miró con soledad los documentos que tenía en su escritorio, era un acuerdo legal entre ambas partes. La deuda era tan grande que incluso se tuvo que llegar a un acuerdo, Setsuna al no tener el dinero para pagar su multa por falsificar documentos, más lo que le había robado a Hinata. Se le había penalizado a más de 50 años de cárcel, más las propiedades que ella tenía, o su hijo, pasarían legalmente a su nombre.
Esa parte, Hinata mandó a modificarla. No quería que Neji se envolviera en eso, él no tomó las decisiones de su madrastra. Y también sentía, que no se beneficiaría en nada en meter a su tía a la cárcel. Y ella tenía el poder de cambiarlo, solo que una parte de ella seguía molesta y frustrada.
Eran familia, a pesar de que nunca vieron por ella.
Tres golpes a su puerta, y la sacaron de sus pensamientos. – ¿Hinata estás despierta? – preguntó Kankuro desde el otro lado.
. – Si, ya me levanté. – dijo Hinata poniéndose de pie, al mismo tiempo que se estiraba.
. – Que bueno… verás. Hay alguien afuera que insiste en verte. Dice que es tu primo, se llama Neji. – anunció Kankuro. – Gaara está en la puerta, esperando si lo dejamos pasar, o si lo echamos a patadas.
Hinata se puso nerviosa, pero sonrió por lo último que dijo Kankuro. – No, está bien. Dile que enseguida bajo.
. – Esta bien. Le diré. – dijo Kankuro, y tan solo se escuchó como bajaba las escaleras.
La joven Hyuga se lavó la cara, se cambió su pijama, por unos jeans oscuros, y una camisa blanca de cuello redondo, un sweater de color negro, acompañado de unos tenis blancos. Se llevo su celular y su cartera.
La visita que intuyó que llegaría, por fin se hacía presente. Sabía que Neji quería a su madrastra, pero también se notó en la reunió la gran decepción que obtuvo tras oír su secreto. Al bajar de las escaleras, la puerta principal estaba cerrada y se encontraba vigilada por Kankuro y Gaara, quienes actuaban como hermanos mayores. – ¿Estarás bien? – preguntó el pelirrojo con los brazos cruzados.
Hinata le sonrió. – Estaré bien, puedo hacerme una idea de porque está aquí. – comentó. – Voy a concluir eso por una buena vez.
. – Suerte. – animó Kankuro. – Como quiera llámanos, o grita por si algo sale mal.
Hinata solo asintió con gracia, al mismo tiempo que miraba la puerta. Dio una ligera exhalación, y con mucho valor tomó la perilla.
Por un momento la luz del día la cegó, pero la alta silueta de su primo era difícil de ignorar.
. – Hola. – saludó Hinata con las pocas ganas que tenia de verlo.
. – Hola. – dijo Neji sin ánimo alguno.
La joven Hyuga invitó a su primo a la mesita del jardín, donde podrían charlar sin interrupción alguna. Se sentaron cara a cara, pero ninguno decía nada. El intercambio de miradas se volvió incomoda y Hinata fue la primera en desviarla. – ¿Y bien? – se animó a decir.
. – Creo que sabes porque estoy aquí. – dijo Neji mirándola a los ojos.
. – ¿Así? – cuestionó Hinata fingiendo curiosidad. – Déjame pensar… ¿Tu madre?
Neji frunció el ceño, sin decir nada. A ese punto no tenía el derecho de pedirle, o de recriminarle. Aun así, allí estaba. Tratando de aligerar la carga de su madre. Eso era amor, y Hinata lo sabía. Un amor familiar que tanto anheló desde su primer día en el orfanato.
. – Sabes que no puedo hablar de nada, sin mi abogado. – comentó Hinata con cierta tristeza. – Yo nunca pedí nada de esto…
Neji apretó su boca, necesitaba calmarse. – Eso lo sé muy bien. – dijo. – Mi madre cometió actos terribles, que seguramente nunca serán perdonados. Pero…
Hinata lo miró atentamente, esperando a que continuara.
. – Pero, el saber que lo hizo por mi padre. Fue más que suficiente para perdonarla. – comentó Neji con sinceridad. – El amor que sintió mi madre hacia mi padre fue tan real y lleno de sinceridad, y la idea de perderlo fue insoportable. Mi padre fue una persona maravillosa, y mi madre lo amaba con todo su ser.
Hinata sonrió con sinceridad. – Mis padres también lo fueron, y estoy segura de que mi hermana pequeña hubiera sido una persona maravillosa. Así que no quiero que vengas a decirme que persona sufre más. Todo el mundo tiene sus propios sufrimientos, y todos son de importantes sin importar que tan grandes o pequeños sean. Eso me quedo muy claro desde que empecé a trabajar.
. – Entonces…
. – Lo que me pides es muy egoísta, y lo sabes, ¿no es así? – articuló Hinata con dolor.
. – Si, lo sé. – comentó Neji, y con rectitud agachó la cabeza con suplicia.
Hinata sintió mucho dolor en el corazón, sentía demasiada presión. Sus ojos ardían por tratar de retener las lágrimas. – Yo no puedo hacer mucho, porque la falsificación de documentos es ilegal ante la ley…
Las manos de Neji se engarrotaron, y apretaron con fuerza su pantalón. Su esperanza comenzó a flaquear. Su madre iría a la cárcel, tendría una deuda acumulada que era imposible de pagar. El mundo que su madre había creado con falsedad se derrumbaba poco a poco.
. – Retirare mi demanda. Recuperar el dinero nunca me intereso…– dijo Hinata al mismo tiempo que se ponía de pie. – La primera vez que nos vimos, recuerdo que preguntaste por qué mi padre nunca fue a verlo. Creo que siempre estuvo a su lado, ¿no lo crees? Le brindó los recursos que necesitaba hasta su muerte.
A pesar de que Neji mantenía la cabeza abajo, Hinata pudo ver como unas lágrimas caían sobre los puños de su primo. – Como ya se lanzaron las pruebas de la falsificación, quizás tu abogado pueda conseguirle un trato. Yo hablare con la familia Uchiha sobre mi decisión…
Con la cabeza agachada, Neji se limpió las lágrimas con rapidez. Levantó su rostro, tratando de mostrarse fuerte ante Hinata, lo cual, ella encontró gracioso. – Gracias. – articuló Neji con sinceridad.
Sin ningún abrazo, ni un apretón de manos. Tan solo se miraron fijamente, y se otorgaron media sonrisa con pizque de timidez.
Esa fue la última vez que Hinata vio a Neji.
El proceso legal se llevó a cabo de manera discreta, como se prometió, solo los involucrados y sus familiares más cercanos sabían del acuerdo que se había estipulado entre ambas partes. Y, la única noticia que llegó a difundirse, puesto que era casi imposible de que los medios se enteraran, eran sobre los fraudes que había en la aseguradora. Se omitieron nombres de algunos trabajadores que se aprovechaban de los clientes, y otros que si trabajaban con honestidad. Por lo tanto, nunca supieron quién fue el soplón que los delató, y Setsuna protegió el nombre de la persona que le había ayudado a hacer los fraudes, por lo tanto, ella asumió las consecuencias.
La empresa Uchiha se encargó del proceso legal que correspondía entre Hinata y Setsuna. Lo demás, fue asunto del gobierno interno. Al final, nadie ganó. Hinata decidió perder el último contacto de su familia, y Setsuna no pudo evitar las consecuencias de sus mentiras. Acusada por fraude, se sentenció a seis años de cárcel, pero su abogado le consiguió un trato de libertad condicional, junto con una multa que muy apenas podían pagar, y quedaría en su historial.
Por otro lado, en la escuela de Hinata, la distancia entre Tenten y Lee, solía ser muy notoria, más con la primera que parecía odiarla, aunque no tenía derecho. El segundo, seguía siendo amable, aunque distante. De vez en cuando, Hinata le preguntaba sobre su primo, a lo que Lee solo le contestaba, "Está bien, por ahora."
Pero jamás preguntó, por su tía política.
El odio, seguido del rencor, puede influenciar mucho en la personalidad de las personas que fueron afectadas. Se dice que perdonemos, pero el perdón es difícil. A veces hay quedar tiempo, para poder olvidar la herida y dejar solo las cicatrices.
Pero, el tiempo no espera a nadie. Y es inevitable pensar en él hubiera…
…
…
DOS AÑOS DESPUÉS /AÑO 2018/OTOÑO.
Hinata comenzaba su primer año de Universidad, en la licenciatura de Diseño, había crecido unos centímetros, y su cabello permanecía al igual de largo junto con su flequillo. Mantenía su relación con Sasuke, y recién saliendo de la preparatoria, juntó el dinero necesario para poder rentar un apartamento cerca de la Universidad. Invitando a Sasuke a quedarse con ella, con el plan de que el pagara la mitad. Idea que le pareció más que bien, y desde ese momento vive juntos, claro que, primero recibieron la charla sobre las relaciones sexuales.
Mikoto y Fugaku fueron muy estrictos con Sasuke en ese aspecto, porque sabían que Hinata era muy responsable en sus deberes escolares, y en lo laboral. Por lo tanto, el azabache trató de demostrar su nivel de madurez y responsabilidad, se consiguió un trabajo de medio tiempo como asistente de un abogado, quien le ayudaba en algunas cosas sobre su misma carrera.
Un día de otoño, las hojas caían de los árboles que rodeaban la sede de la facultad de Hinata, la joven salió del edificio con su mochila, al mismo tiempo que leía unos mensajes de su celular. Bajando los últimos escalones, se sorprendió de ver a Lee, quien le comunicó una triste noticia. Informándole que la depresión y la culpabilidad consumió por completo a Setsuna. Sucedió hace cuatro noches, cuando dormía, y ya nunca despertó. Ni el cariño de Neji pudo ayudarla a olvidar, ni a perdonarse a sí misma.
La cabeza de Hinata dolía a más no poder. Se sentía tan triste por su primo, y por como terminaron las cosas. Uno nunca sabe lo que puede pasar en un futuro, pero si estas con las personas correctas, ellos siempre trataran de cargar un poco de la pena.
. – No me gusta verte triste. – comentó Sasuke, al mismo tiempo que su mano derecha buscaba con ansias la de Hinata. – De hecho me molesta… eres demasiado buena…
Hinata sonrió en cuanto sintió el agarre de la mano de su novio con la suya. Sasuke siempre fue directo en como pensaba, y eso le divertía. – La verdad no se si estoy triste… – suspiró con cansancio. – Quizás solo estoy en shock en como suelen suceder las cosas; creo que una parte de mí imaginó que en un futuro podría existir la reconciliación. Y la familia que tanto añoré, se formaría poco a poco.
Sasuke cerró los ojos en resignación ante la amabilidad de su novia, era casi increíble que existiera personas como ella. – Puedo llevarte, si lo deseas. – propuso Sasuke, al mismo tiempo que se detenía junto a Hinata.
. – ¡Hm~! – masculló Hinata con diversión. – Alguien sigue emocionado de superar su trauma con el carro, y me sigue presumiendo su licencia de conducir. – se burló.
Sasuke ladeó la cabeza con vergüenza, y claramente se podía ver sus mejillas rositas. – Claro que tenía que superarlo, soy un Uchiha después de todo. – dijo con vanidad, provocando que Hinata se riera entre dientes.
. – Más bien porque Itachi te enseño, y fue menos severo que tu papá. – se burló Hinata, pero luego atrajo la mirada de su novio para que la mirará.
. – Cállate. – gruñó Uchiha con timidez. – Entonces… ¿Quieres que te lleve?
Hinata bajo la mirada por uno segundos, y lo pensó. – Por favor…
Sasuke gentilmente afianzó su mano, entrelazando sus dedos con los de ella con delicadeza. Subieron al auto benz de color negro, y subió a Hinata en el asiento del copiloto, por otro lado, Sasuke llamó a su padre para pedir la dirección donde se habían mudado Neji y su madrastra, después del juicio. Hinata sabía que habían vendido la casa, y sus pertenencias para pagar la deuda.
Seguían viviendo en Kioto, pero ahora en un apartamento más pequeño. El cambio brusco de ambiente no fue fácil para ambos, y Hinata lo sabía. Ni si quiera sabía si era bienvenida en la despedida de condolencias, pero de algo estaba segura, es que Neji no merecía estar solo. Como una vez ella lo estuvo.
Una vez que obtuvo la nueva dirección, Sasuke estaba a punto de sacar el carro del estacionamiento de la Universidad. Cuando de repente salto Lee con desesperación a mitad del camino, provocando un susto a la pareja.
. – ¡¿Lee?! ¿Qué sucede? – cuestionó Hinata desde la ventanilla del carro, al mismo tiempo que observaba con gracia como se acercaba con cansancio. Se notaba por el sudor, que corrió un buen para alcanzarlos.
. – Yo… qu…iero…ill – farfulló Lee a la vez que inhalaba y exhalaba para neutralizar su respiración.
. – ¿Qué? – preguntó Hinata confundida.
. – Permítanme ir con ustedes. – vociferó Lee con seriedad, observando a los ojos a Hinata, y luego a Sasuke. – Tenten se encuentra con Neji, y debo confesarte… que, quizás Neji no le dé gusto verte.
Hinata no pudo evitar abrir los ojos con sorpresa ante ese hecho, pero fuera lo que fuera, no desistiría en ir. Invitó a Lee a ir, y una vez que se sentó en la parte trasera del auto, la joven Hyuga le suplicó que le contara.
. – Necesito saber… por favor. – musitó Hinata volteando hacia atrás.
. – Esta bien. Aunque debo decirte, que no es culpa de Neji. Sino de… Tenten. – confeso Lee con cierta timidez.
Sasuke dirigió una mirada sigilosa desde el retrovisor mientras conducía.
. – ¿Tenten? ¿Por qué lo dices? – cuestionó Hinata confundida, puesto que tenía que ver ella en toda esta situación.
. – Verás, Tenten ha estado enamorada de Neji desde que éramos niños, nosotros fuimos los únicos que conocimos a su padre antes de que se enfermera. – comentó Lee con cierta nostalgia. – Era un buen hombre, nos trataba como si fuéramos uno de sus hijos, y Tenten fue la que más sintió apego hacía él, puesto que ella nunca conoció a su verdadero padre. En verdad lo respetaba mucho, y aunque no lo mostrara en público su muerte le afecto mucho. Pero más que nada, se aferró a Neji con todo su amor. Y creo que su amor por él, y el cariño hacia el señor Hyuga le está nublando la cabeza, y el corazón.
Hinata suspiró, al mismo tiempo que se mordía los labios. – ¿Me está culpando? – preguntó la joven con cierta seriedad.
Lee la miro con vergüenza, luego dio un reojo hacia Sasuke. – De hecho, a ambos.
. – ¡¿Qué?! – exclamó Hinata sorprendida. – ¿Por qué a mi novio? ¿Él que tiene que ver?
. – ¡No es tanto por él! – exclamo Lee tratando de calmar las cosas. – Es más con el apellido Uchiha. Ni yo entiendo por qué los involucra, pero te lo repito de nuevo Tenten esta confundida, ella… necesita siempre buscar a un culpable, para no admitir que no puede cambiar los hechos.
. – Sin ofender a tu amiga. Ella no debe meter sus narices en donde no la llaman. – comentó Sasuke enojado.
Lee solo tragó duro, y asintió dando la razón. Hinata ya no dijo nada, fuera de su tristeza, ahora estaba molesta con Tenten, y no pudo evitar pensar: "Tenten es una metiche."
Sasuke miraba de vez en cuando las reacciones de su novia, desde que empezaron a salir siempre trató de memorizar los gestos de Hinata. Saber cuándo estaba feliz, enojada o triste. Su rostro a veces era como un libro abierto, y a él le encantaba recordar algunos hábitos que ella hacía inconscientemente. Como cuando está concentrada tiende a rascarse por detrás de la nuca, y eso significaba que no encontraba una solución rápida. O, cuando está feliz, siempre tiene deseos de comer crepas con fresas. Y cuando esta triste, o frustrada, sus ojos tratan con desesperación en buscar otra cosa interesante, para no pensar, o no sentirse tan abrumado por esos fuertes sentimientos. Y eso estaba haciendo, miraba el carro, luego a la ventanilla, luego se miraba por el retrovisor, y lo repetía de nuevo.
Por otro lado, Lee se concentraba viendo su celular, buscando un local en particular. – Disculpen, ¿Creen que podamos hacer una parada?
. – ¿A dónde? – preguntó Sasuke, al mismo tiempo que Hinata volteaba a ver a Lee.
A unos minutos antes de llegar al apartamento de Neji, Hinata no pudo evitar sonreír al ver el local donde se adentraba Lee. Un restaurante de comida china. – Bueno, para ser justos yo también tengo algo de hambre. – comentó Hinata buscando su cartera.
. – Bueno. – dijo Sasuke apagando el carro. – Al menos no llegaremos con las manos vacías, y estoy seguro de que tu primo preferirá recibir eso, que un abrazo de lástima.
. – No digas eso… – musitó Hinata, y lo pensó en unos segundos. – Tienes razón, espero que le guste los rollos primavera…
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Por otro lado, en el apartamento de Neji. El silencio era tan solo opacado por el agua que salía del fregadero de la cocina, donde Tenten lavaba los platos de la comida intacta que Neji muy apenas probó. El joven Hyuga se había negado a comer, y menos a salir del cuarto. La oscura habitación, era su único testigo de sus llantos, dolor y perdida.
La soledad lo embargaba hasta la garganta, se sentía muy solo. Y a pesar de que apreciaba la compañía de Tenten, su mente depresiva gritaba que no era suficiente. Algo deseaba, pero no sabía que era.
. – Neji. Iré a comprar más té… – Comentó Tenten. – ¿Necesitas que te traiga algo?
. – No. – vociferó Neji con cansancio. – Gracias...
Tenten tan solo hizo una mueca de dolor. Siempre trató de abrirse paso en el corazón de Neji, pero ahora se negaba a dejarla entrar. Y ella no sabía que hacer, y eso hacía que se enojara con ella misma, por no saber cómo ayudar.
Salió lo más pronto posible, para poder llegar lo más rápido. No le gustaba dejar a Neji solo, pero sabía que su amigo Lee no tardaría en llegar, desde hace media hora le había mandado mensaje de que iría a visitarlos y eso la tranquilizó. Si alguien podía hacer razonar a Neji, sería solo él.
La tienda más cercana estaba a tres cuadras, y en su trayecto, su teléfono comenzó a sonar. Lo sacó de su bolsillo y sonrió al ver que era Lee. – No me digas… se te olvido la contraseña de la puerta. – contestó Tenten aguantándose la risa, siempre era lo mismo con él.
. – ¡No se me olvido! Ya traté varias veces, y como Neji no copera, y veo que no estas… entonces…
. – Haber dime la contraseña. – retó Tenten llegando a la tienda.
. – Mira es 3,6,9,0. – repitió Lee. – ¡Ves! ¡No abre!
. – Eres un tarado, es 3660. – se burló Tenten. – Te diría entra en silencio, es posible que Neji duerma, pero creo que con todo el alboroto que hiciste me sorprende que no te haya corrido.
. – No grite, solo toqué el timbre… como cinco veces. – exclamó Lee mientras ponía la contraseña correcta, y la cerradura de la puerta se abría. – Ya entre…
. – Bien… – dijo Tenten, pero enseguida calló al escuchar una voz femenina, y eso la alerto.
. – Lee dame la comida, se te está ladeando todo.
. – ¿Quién es? – preguntó Tenten, y sin querer apretó el teléfono con más fuerza, intuyendo de quien era la voz. – ¡Lee! ¿Con quién vienes?
Por otro lado, el único que alcanzó a escuchar esa pregunta fue Lee y Sasuke, mientras que Hinata se adentraba al apartamento.
. – Lo siento Tenten, ella está en todo su derecho en visitarlo. – comentó Lee, y tan solo escuchó un jadeo histérico por parte de Tenten.
. - ¡¿Debes estar bromeando?! ¡Eres estúpido, o qué?! – exclamó Tenten enojada dejando la canastilla con las compras, y salió corriendo hacía el apartamento de Neji. – ¡Le prohíbo la entrada! ¡No la dejes entrar! ¡Neji no desea verla!
. – ¡Basta, Tenten! – le gritó Lee lo más reacio que podía. – No eres la esposa de Neji, mucho menos su novia, y eso no te da el derecho de decidir por él!
Lee tan solo escuchó como Tenten chasqueo la lengua, y le colgó abruptamente. – Entra. Yo me encargaré de Tenten. – comentó hacia Sasuke, quien solo asentía y se adentraba a la casa junto con las bolsas de comida.
Hinata por otra parte, observo como Lee permaneció afuera mientras que su novio dejaba las bolsas de comida en la mesa de estar, no si antes de mostrar una leve inclinación al altar de Setsuna. – Estaré aquí. – musitó Sasuke.
La joven le sonrió con dulzura, y se encamino al cuarto que antes le había señalado Lee. Se posicionó enfrente de la puerta y tocó dos veces.
. – ¿Lee? – preguntó Neji reincorporándose, al mismo tiempo que se sentaba en la cama.
. – Soy Hinata, ¿puedo pasar? – preguntó su prima con dulzura, y Neji sintió en su corazón un ligero pasmo. Pero no sabía si era emoción, o despecho.
. – ¿Qué haces aquí? – cuestionó Neji, y sin previo aviso, Hinata se adentró al cuarto mirándolo con compasión. – ¡Vete! No te di permiso de entrar.
Hinata solo lo miró fijamente esperando que Neji, alzara la cabeza y se lo dijera cara a cara. – Neji…
. – ¡No! No quiero tu compasión, estoy bien. – articuló Neji poniéndose de pie, al mismo tiempo que le daba la espalda a su prima. – No era necesario que vinieras, lo que pasó ya pasó. No tienes por qué sentir que tienes la responsabilidad de decir algo.
. – Tienes razón. – comentó Hinata. – Lamento mucho lo que pasó con tu madre, pero en realidad vine por ti.
Neji no dijo nada, tan solo se giró a verla, viéndose reflejado en sus distinguidos ojos. – No vine a preguntarte, cómo has estado, porque lo sé. Más que nada en el mundo. Y tú lo sabes, y vine a decirte algo muy especial, algo que yo hubiera deseado que alguien me lo hubiera dicho en las mismas circunstancias en la cual te encuentras ahora.
. – ¿Qué? – preguntó Neji, y tan solo observó como Hinata se acercaba a paso lento. Y su sorpresa fue recibir un cálido abrazo por parte de su prima.
. – Tranquilo, yo estoy. – musitó Hinata con la garganta seca, debido a que trataba a toda costa en no llorar, puesto que era inevitable sentirse reflejada en su primo. – Yo seré tu nueva familia, si así lo deseas, y así nunca estarás solo.
Justo cuando Hinata termino de decir lo último, sintió como la respiración de Neji se volvía inestable, y por fin pudo corresponder el abrazo cálido que le brindaba su prima. Las lágrimas por fin salieron, soltando toda tristeza y la creciente soledad.
A pesar de que Hinata y él se hubieran distanciado, sintió una gran calidez el saber que ella fuera a verlo. Mientras Neji lloraba en silencio, no pudo evitar recapitular toda su niñez, su adolescencia, hasta su vida actual. Todos esos recuerdos fugaces donde tenía a sus padres a los cuales amo mucho, a su madre quien fue capaz de meter las manos al fuego por darle una vida estable y segura, hasta la última sonrisa que obtuvo de su padre, y de su madre.
Sintió como Hinata afianzaba el abrazo al mismo tiempo que sobaba su espalda como si fuera un niño, reconfortándolo, haciéndole saber que no estaba solo. Que a pesar de las tristezas y el dolor que sentía en esos momentos, no duraría para toda la vida.
De igual modo recapacitó, algo que ya había pensado desde la última vez que vio a su prima. No mentiría el saber que trató de entablar una comunicación, pero de algún modo se convenció que ella no deseaba verlo. Y él sentía cierta vergüenza de verla a la cara, pero ahora…
Suavemente separó el abrazo, pero sin retirar sus manos de sus hombros, y miró esos ojos claros, tan iguales como la de él. – Yo quería… quería disculparme…
. – ¿Por? – preguntó Hinata curiosa.
. – Yo sé que mi madre y yo…
. – No, Neji. No tienes que… – interrumpió Hinata con suavidad.
. – ¡Si! ¡También tienes que escucharlo de mí! – exclamó el joven con seriedad. – Se que no puedo cambiar el pasado, y sé que es en vano lo que voy a decir, pero de ser posible, de haber conocido tu existencia, hubiera hecho todo lo posible para conocerte. Solo me queda agradecerte, porque estás viva. Gracias por vivir, prima.
Los ojos de Hinata se cristalizaron, y sonrió de alegría al escuchar eso. – Eres la única familia de sangre que me queda, también agradezco el saber que estas vivo. – dijo la joven, al mismo tiempo que lo abrazaba por la cintura, el cual fue correspondido.
Olfateo
. – ¿Neji? – musitó Hinata, al mismo tiempo que olfateaba algo.
. – ¿Sí?
. – Algo huele feo. – se burló Hinata, al mismo tiempo que sentía como Neji se tragaba su risa.
. – Si te sirve de consuelo, creo que es un lonche en estado de putrefacción que está dentro de mi mochila. – dijo Neji, separando el abrazo al mismo tiempo que se limpiaba el rastro de lágrimas.
. – ¿Seguro que no eres tú? – se burló Hinata hasta que vio en el cabello de Neji, resto de pañuelos higiénicos, y ella amablemente le quitó unas fibras. – Creo que deberías darte un baño, trajimos comida china.
. – No tengo hambre. – dijo Neji, al mismo tiempo que olía discretamente su ropa. Quizás si necesitaba un baño.
. – Pero yo sí, y no me gusta comer sola. – le dijo Hinata. – Mi novio y Lee también están aquí, y queremos comer todos juntos. Dijo Lee que trajo tus guisos favoritos.
Neji sonrió. – Esta bien.
Y por primera vez, el joven Himura se acercó a su única ventana tapada con cortinas oscuras y las abrió, junto con la ventana. Dejando entrar un aire fresco, y una luz que casi lo ciega por tanto tiempo que estuvo a oscuras.
. – Mucho mejor. ¿No lo crees? – dijo Hinata mientras miraba el desordenado cuarto. – Te ayudaré a limpiar, pero después de comer. No tardes.
. – No tardo. – dijo Neji, tomado ropa limpia, y una toalla de bañar.
Hinata abrió la puerta de la habitación, y sonrió al ver a su novio sentado en el comedor con el celular en la mano, quien enseguida volteo a verla al salir. – Iré preparando la mesa. – le dijo a Neji.
. – Esta bien. – dijo Neji y volteando a ver de reojo al Uchiha hizo una pequeña reverencia de saludo, y continuó su camino al baño.
Por otro lado, Sasuke se puso de pie y recibió a Hinata en sus brazos. – ¿Cómo te fue? – preguntó el joven Uchiha mientras le daba un beso a la joven en la frente. Observó sus ojitos rojos, señal de que si lloró allí adentro.
. – Bien. Mejor de lo que contemplé. – le dijo Hinata. – Al principio pensé que vería odio en sus ojos, pero solo vi… sorpresa. Pensé que me diría palabras crueles, porque pensé que Tenten lo habría puesto en contra mía. Pero no me dijo nada… ¿Dónde están?
. – Lee me dijo que hablarían lejos de los apartamentos, para no llamar la atención. No sé a donde fueron. – contestó Sasuke. – Lo único que escuche fue a Tenten gritándole a Lee de por qué nos había dejado entrar.
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Lee había estado esperando a Tenten a una cuadra del apartamento de Neji. Y una vez que visualizó con mucho esfuerzo impidió el avance de su amiga, quien no tardo en forcejear casi al punto de los golpes.
. – ¡Déjame! – Gritó Tenten, tratando de salir de los brazos que la aprisionaban. – ¡No tienes ningún derecho de hacerle esto a Neji!
. – ¡Tú tampoco! – le exclamó Lee, quien si mucho esfuerzo la arrastró lejos del apartamento. – ¡Ella es su familia, no tu. Neji necesita de su prima, te guste o no!
. – ¡Eso no es cierto! ¡Yo soy su familia! ¡Nosotros! ¡Suéltame, maldita sea! ¡¿Por qué le haces esto?! – Tenten se quejaba hasta que logro darle un golpe a Lee en el abdomen, y ambos se separaron abruptamente. – Neji necesita de nosotros. No ella, quien le hizo todo esto, y despojó a su madre de lo único que tenían.
. – ¿Cómo puedes decir eso? Estaban viviendo a costa de un dinero que no les pertenecía. Además, no entiendo por qué la sigues culpando. Ella retiró su demanda, por él. – comentó Lee, provocando que su amiga se frustrara puesto que era verdad. – Ya dime la verdad…
. – ¡¿Qué verdad?! – preguntó Tenten confundida.
Lee se acercó a paso lento. – Dime qué es lo que realmente te molesta. ¡Y no digas que es algo relacionado con Neji! ¡Tú que estas sintiendo! ¡¿Por qué ocultas tu tristeza con odio hacia la prima de Neji?!
Tenten calló, y se negó a mirarlo a los ojos. – Eso no te concierne.
. – ¡Claro que sí! ¡Soy tu amigo! Te conozco. – señaló Lee con melancolía. – Desde hace años sé que te ha gustado Neji, y que él te ha rechazado formalmente. Se muy bien que veías a su padre, como si fuera el tuyo. Y sé que el día que falleció, nunca derramaste una sola lágrima.
Tenten apretó sus dientes con fuerza, y negándose a la verdad que le decía Lee. Negó y camino a un lado de él. – Lo que yo haga, o no haga eso no te incumbe más. Neji me necesita.
Esta vez Lee no la detuvo, y la siguió a unos tres pasos lejos de ella. – ¿Enserio crees que Neji rechace a Hinata por todo lo que le has dicho? – le preguntó con seriedad.
. – Neji, es listo. Sabe que tengo razón. – dijo Tenten visualizando la puerta del apartamento de su amigo.
. – Entonces no lo conoces como deberías. – fue lo único que dijo Lee y con afán de hacerla enojar, se adelantó unos pasos, liderando el camino hacia el apartamento. Introdujo la contraseña, y olvido toda caballerosidad entrando primero, y soltó una pequeña risa ante la escena que contemplaba.
Tenten frunció el ceño al escucharlo, y se posicionó a un lado de él. Y no pudo evitar sorprenderse, de ver a Neji aseado al mismo tiempo que comía plácidamente a lado de su prima, y enfrente estaba su novio.
. – ¡Ah, están comiendo sin mí! – exclamó Lee anunciando su llegada.
. – Tardaron mucho, tenía mucha hambre. – dijo Hinata mientras bajaba los palillos, visualizando a los compañeros de su primo. – Hola Tenten.
Tenten apretó los puños. – ¿Por qué? – articuló confundida, y más para Neji quien la veía perplejo.
. – ¿Qué sucede? – cuestionó Neji, también dejando de comer.
. – ¿Qué? – exclamó Tenten. – Neji… ya olvidaste todo lo que te dije sobre ellos. – apuntó sin vergüenza hacia Hinata y Sasuke. – ¿Por qué comes con ellos tan tranquilamente?
Hinata y Sasuke no pudieron evitar sentirse incómodos, ante la tensión que estaba provocando la joven. Y voltearon a ver a Neji, para ver que respondía.
. – Yo… lo siento, Tenten. – farfulló Neji. – Pero… ¿me dijiste algo sobre ellos?
Tenten se sorprendió, y el único en estallar de risa fue Lee. Dejando confundido a Neji, Hinata y Sasuke.
. – Eres increíble. – dijo Lee con una sonrisa. – Ni si quiera Neji te prestó atención, y eso que yo estuve presente en algunas de "esas" conversaciones. – comentó mientras se acercaba y agarraba un rollo primavera.
. – ¿De qué hablas? – preguntó Neji.
Neji observó que Lee se negaba a contestarle al estar comiendo, regresó su mirada hacia Tenten. Estaba tan deprimido cuando sus amigos lo visitaban, que a veces tenía lagunas de algunas conversaciones en las que trataban incluirlo, pero como el seguía recordando a su fallecida madre, nunca prestó atención a lo que hablaba y siempre se excusaba de querer ir a dormir. Por eso no entendía de que estaban hablando.
Los ojos de Tenten se cristalizaron, de dolor, frustración y vergüenza. – Yo… quería tu felicidad, no me gusta verte triste. – dijo su amiga con tristeza.
. – Tristeza, según ella, donde Hinata era culpable de todo lo que te pasó. – comentó Lee enojado al mismo tiempo que buscaba su comida y se sentaba a lado del Uchiha.
. – ¡¿Qué?! – exclamó Neji aún más confundido, mirando a su prima y regresando su vista hacia su amiga.
. – ¡Neji! ¡Tienes que entender que todo esto que paso, fue porque ella junto con a la influenza de ese Uchiha, te llevaron aquí! ¡Si tan solo no hubieran metido sus narices en algo que no les incumbe, tu madre y tu aún estaría bien! ¡Ella seguiría aquí!
Hinata agachó la cabeza, no por lo que dijo sino como lo dijo. Tenía tantas ganas de decir algo, pero no quería problemas con ella. Al final, su primo era quien decidía sobre eso. Y ella al menos ya sabía cómo se sentía.
Neji carraspeo con incomodidad, y volteando hacia Hinata, le sonrió con sinceridad. – Yo lo siento…
Hinata le devolvió la sonrisa.
. – ¡¿Por qué te disculpas con ella?! – cuestionó Tenten indignada. – Ella debería disculparse…
. – ¡Basta! – Neji alzó la voz un poco irritada por la actitud que desconocía de su amiga. – Hinata…
. – Esta bien. – dijo Hinata mientras se ponía de pie, a la vez que Sasuke la imitaba. – Ya se me quitó el hambre, de todos modos.
. – Lo siento. – murmuró Neji avergonzado. – ¿T…te vere pronto?
. – Seguro. – dijo Hinata mientras sacaba su teléfono. – Pon tu número, te enviare mi dirección de nuestro apartamento. Puedes visitarme cuando quieras, siempre serás bienvenido.
. – Gracias. – dijo Neji al mismo tiempo que recibía una palmada en su brazo por parte de su prima, y luego miro hacia el Uchiha. – Cuídala mucho. – articuló Himura mientras alzaba su mano derecha para que fuera estrechada.
. – Siempre. – dijo Sasuke estrechando su mano, la soltó cuando Hinata se posiciono a lado de él, y aferro sus dedos a los de ella.
Cuando salieron mantuvo a Hinata lo más apartado de Tenten, obviamente la joven no se iría hasta convencer a Neji de lo contrario.
. – Nos vemos. – se despidió Hinata.
Una vez afuera, ambos dejaron salir un suspiro de tranquilidad.
. – Eso estuvo tenso. – dijo Sasuke, al mismo tiempo que ponía su mano en la cintura de su novia.
. – Si. – musitó Hinata mientras imitaba a su novio, colocando su brazo alrededor de su cintura. – Gracias a Dios que te tengo a ti.
. – ¿No estás preocupada? – preguntó Sasuke.
. – La verdad… no lo estoy. Cuando vi a Neji de nuevo, triste y desolado, y cuando lo consolé, me di cuenta de algo. – comentó Hinata con nostalgia. – Que a pesar de nuestras diferencias, y la forma de cómo crecimos. Creo que ambos necesitamos esta única conexión que nos queda. La conexión que su padre intento resolver, y el intento de mi madre de que se resolviera. Aceptando y perdonando.
Sasuke sonrió. – Bueno, tendrás un pedazo de tu familia, y espero que en un futuro no muy lejano, formemos nuestra propia familia. – comentó al mismo tiempo que se detenía enfrente del auto. Tomó con suavidad la mano izquierda de Hinata y sobre su dedo anular deslizo un anillo de promesa, de color platinado en forma espiral con una incrustación de un solo y fino diamante. – Se que no te gusta nada ostentoso…
. – Sasuke… – murmuró Hinata sonrojada, volteo a ver su novio con alegría.
. – Es un anillo de promesa, donde algún día serás legalmente mía. – le dijo Sasuke mientras iniciaba un beso delicado convirtiéndolo a uno más apasionado.
Hinata correspondió el beso con dicha, y una vez separando el beso. Hinata miró su anillo de promesa. – mmm~
. – ¿Qué sucede?
. – Significa que ya no puedo coquetear con otros chicos. – se burló Hinata, haciendo fruncir el ceño de su novio.
. – Muy graciosa. – comentó Sasuke mientras le robaba un beso. – Como si eso los fuera a detener. – gruñó el Uchiha con solo pensar en cómo algunos chicos miraban con descaró a su hermosa Hinata. – Solo espero que cuando vean tu anillo sepan que tú ya tienes a tu chico.
Hinata rio. – Lo mismo digo. – dijo la joven, puesto que seguían algunas chicas insidiosas que aun trataban de llamar la atención de su novio. Observó la mano izquierda de su novio, donde reposaba un anillo platinado, sencillo y delgado.
Hinata lo abrazo con ternura. – Te amo, Uchiha Sasuke.
. – Yo más. – respondió Sasuke.
. – Y pensar que esto inicio con una apuesta. – comentó Hinata con gracia.
. – Apuesta que aún nos deben. – dijo Sasuke separando el abrazo, y abriendo la puerta de su auto para que se adentrara su futura esposa.
. – Creo que hay que meter presión. – comentó Hyuga con gracia.
. – Cuenta con ello. – dijo Sasuke cerrando la puerta, y se dirigió hacia el mando de su auto.
Hinata esperando a que se adentrara su novio, no pudo evitar regresar su vista hacia el apartamento de su primo. Cualquiera que fuera el problema que tuviera Tenten, le correspondía a Neji, y Lee solucionarlo. Estaba segura de que su primo y sus amigos, y/o cualquier otro conocido, tendrá sus propias luchas, y su forma de crecer.
Hinata ya tuvo sus propias luchas, y seguramente le esperaría más. Pero ahora, no estaba sola. Su Sasuke estaba dispuesto a caminar junto con ella, y ella dichosa por caminar junto a él. Apreciando cada momento, disfrutando de los buenos momentos, superando los malos, y sobre todo creciendo en cada momento.
Una vez que Sasuke se adentró y encendió el carro, Hinata le sonrió. – Sabes algo…
. – ¿Qué?
. – La verdad aun sigo teniendo hambre. – dijo Hinata.
. – ¿Qué quieres comer? – preguntó Sasuke.
. – mmm~ que tal unos onigiris. – dijo Hinata mientras se reía, y Sasuke la imitaba.
. – Mientras me dejes uno…
Hinata se carcajeo. – Cuenta con ello, Sasuke.
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Fin
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¡Holaaa! ¡Después de mucho tiempo! Por fin pude publicarlo. Mi idea era subirlo, el domingo pasado, pero desgraciadamente tuve un accidente de auto. Nos chocaron a mí, y a mi hermana, y gracias a Dios salí ilesa, pero si tuve esguince cervical, y pues estoy usando collarín, junto con dolor de espalda. Ahorita ya no duele mucho, pero si debo evitar moverme mucho. Otra, es una disculpa por no actualizar o no dar señales de vida. No se si lo comente, pero cuando recién comenzó la oleada de Covid, pues yo estaba cursando mi ultimo curso de facultad, y pues ahora soy egresada ¡yeii! Y pues mi vida adulta y profesional, comenzó muy mal debido a la pandemia y la escasez de trabajos. Gracias Dios, ya en este año en marzo conseguí empleo, algo relacionado con mi carrera., y pues también eso consume mucho de mi tiempo. Esa es mi explicación y espero que puedan perdonar. (Lo siento)
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Regresando al tema. Me da gusto terminar este fanfic de Sasuke x Hinata. Es algo que empecé con mucho cariño, y espero que lo hayan disfrutado. Agradezco a todas(os) mis lectores, por su paciencia, y su apoyo junto con sus dulces comentarios. Y de hecho, si sienten duda sobre lo que pasará con Neji, Tenten y Lee, pues aun no estoy segura, pero he estado pensando, escribir algo alterno a la historia de Hinata. Puesto que aquí termina la historia de ella y Sasuke. Pero si he estado pensando en escribir sobre Itachi x Deidara, y entrelazando el tema de Neji, Tenten y Lee. Es una idea que aún estoy estructurando. Ya veremos que salé jaja XD conmigo, se me ocurren varias ideas y de hecho tengo varias cosas escritas que me gustaría publicar.
Agradezco su apoyo y espero que se cuiden mucho.
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REVIEWS
Hinatalphard: Hola. Gracias por dejar tu lindo comentario, y espero que el final haya sido de tu agrado, y continues releyendo este fanfic. XD Al final Hinata tomó su decisión y realmente estoy satisfecha. No se qué opines tu. Jaja. Te mando saludos.
Azkipi: Hola, que tal. Muchas gracias por comentar, la verdad si, Setsuna se paso de lanza. A veces me pongo a pensar que si hay gente que se aprovecha a costa de otros, y que vivan tranquilos hasta que los descubren. Bueno como yo siempre digo, hay un Dios que todo lo ve, o las mentiras pasan facturas después. Espero realmente que te haya agrado mi final. Saludos.
Gilca: Hola, ¡No llores! (toma un pañuelo, después de mil años XD) espero que hayas disfrutado mi último capítulo. Y por si lloras, te paso otro pañuelo. Muchas gracias por leer mi historia y el apoyo con tus comentarios. Me animan bastante. Te mando un abrazo.
Milena Rivera: ¡Holaa! Muchas gracias por tan hermoso comentario! Agradezco tu apoyo, y tus palabras de que te agrade en como escribo, me hacen sonrojar XD espero que este final haya sido de tu agrado y lamento mucho la espera. Saludos y abrazos.
fran sanchez: ¡Holi! ¡Mucha gracias por siempre comentar y dejar tan lindos comentarios, sobe mi historia. Espero que te haya gustado mi final, la verdad no quise entrar en temas legales, porque no se muy bien como se manejan, pero en mi historia así paso jaja ups, me disculpo por no investigar más, pero me dio flojera jaja solo me base en lo que veía en la ley y la orden XD dhee. Agradezco el apoyo que siempre has otorgado a mi historia, y el saber que te ha gustado. Espero volver escribir muy pronto algo nuevo, donde cordialmente son bienvenidos. Te mando saludos y buenos deseos.
XukiUchiha: ¡Hola! Agradezco mucho tu comentario, me dio mucha alegría saber que en anterior te gusto la cita romántica, también me dio risa lo del ascensor, siempre me rio cuando lo leo. Espero que mi final te haya gustado, y muchas gracias por el apoyo y tomarte el tiempo de leer mi fanfic. Saludos.
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MUCHAS GRACIAS POR TODO SU APOYO LOS QUIERO MUCHO
KatarlizRose se despide.
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Mis mejores deseos a todos(as).
