~Tomoeda, Japón~
Una joven castaña de bellos ojos esmeralda se encontraba mirando hacia fuera de la ventana de su habitación abrazando un oso de peluche aunque tenía una razón para estar pensativa, últimamente algo la tenía muy distraída, todos lo habían notado y le preguntaban, pero ella desviaba el tema preocupando a todos.
—Sakura... -le habló preocupado, pero ella no le hizo caso- Sakura te estoy hablando.
Volvió a repetir con el mismo tono, pero ella seguía sin hacerle caso su vista estaba totalmente pérdida en aquella ventana donde caía leves gotas de lluvia al parecer no tenía intenciones de apartar la mirada de ahí menos para hacerle caso, el pequeño guardián la miraba aún preocupado él sabía que algo la inquietaba, pero ella no se atrevería a decirlo, por lo que suspiro y se acercó a su oído para gritarle.
—¡Sakura!
—¡Ah! -grito asustada lanzando el peluche a la esquina de la habitación y miro al pequeño guardián asustada- ¡¿Kero que te pasa?! Me matarás de un susto un día de estos... -exclamó tocando su pecho sintiendo como su corazón se estaba saliendo de su pecho- ¡eso realmente me asusto!
—Lo siento mucho -se disculpo al verle tan asustada por el grito- pero vengo llamándote desde un buen rato y ni caso me haces.
—¿En serio Kero? -pregunto muy nerviosa dejando de tocar su pecho y él asintió por lo que la castaña suspiro- lo siento mucho Kero.
—Sakurita ¿que sucede? -preguntó ahora preocupado- ¿algo te preocupa?
—No es nada Kero -dijo riendo nerviosa ver la mirada del pequeño guardian- no es nada de que preocuparse.
—Sakura...
—Se me antojo algo dulce -exclamó aun nerviosa y aplaudio provocando que Kero levantara una ceja- ¿no quieres algo de pastel?
Ella se levantó rápido para luego salir de la habitación dejando a Kero aun mas preocupado que antes, que de un momento a otro Kero escucho como cerraban el cerrojo de la salida y miró por la ventana.
—Y ahí va Sakura... Huyendo como siempre.
Suspiro frustrado al ver como la castaña huía de las preguntas que todos le hacían, se iba a dar vuelta listo para esperarla a que regresará, pero noto como una motocicleta se estacionó frente a la casa y de ahí bajo una chica de mediana estatura, quien se paró frente al portón de la entrada.
—Al parecer viene aqui -murmuró recargándose en la ventana para ver mejor- ¿quien será ella?
Salió por la ventana a pesar de la lluvia y se acerco a donde ella estaba, pero escondiéndose a una determinada distancia para poder escuchar lo que hablaba.
—Al parecer, ella no se encuentra ahora... -hablo por teléfono con un tono pesado y cansado- creó que llegue un poco tarde... Si, no te preocupes... ¿debería llevarla allá? Esta bien, lo hare adiós.
Colgó dejando salir un suspiro muy pesado, se quito el casco dejando un caer su cabello en cascada que en segundos se mojo, sus ojos de color rosas veían detalladamente él lugar como queriendo grabarse todo el lugar.
—Bien... -dijo volviendo a suspirar mirando su reloj y se recargo en la motocicleta sacándose los guantes- al parecer tengo que esperar a que llegue, no debí haber llegado muy temprano hoy y menos con un clima así.
(...)
Ya había pasado unas horas desde que la chica estaba ahí aunque la lluvia se había detenido, tanto que el hermano de Sakura y su padre cuando llegaron les sorprendió ver a la chica estacionada frente a su casa, pero no le tomo tanta importancia y Kero seguía cercas de ahí observando todo, hasta que llego Sakura con algunas compras.
—Hola Sakura -saludo acercándose levantando su mano con una sonrisa y siguió hablando- que bueno que ya llegaste.
—¿Quien eres tu? -pregunto curiosa la castaña.
—Bueno me falta presentarme, es un gusto Sakura, yo soy Mika Daigo -saludo ahora extendiéndole la mano aún con su sonrisa- vengo por ti, para darte una importante misión.
—¿Tu eres la chica de mis sueños? -pregunto dudosa al verla mejor y Mika asintió- pero no entiendo... ¿porque lo hiciste por sueños?
—Logre comunicarme antes para que no te asustes porque haya llegado así como así para darte la misión, pero Sakura no te preocupes por eso ahora -dijo dándole una cálida sonrisa para darle confianza y tomo su mano- todo estará bien, ya que por lo que veo ya estas empezando a recordar unas pequeñas cosas ¿no es así?
—Algo son realmente pocas, pero...
—¿Pero?
—Solo tengo una duda -menciono confundida y Mika le miro curiosa- ¿solo soy yo?
—Si claro Sakura... -mintió soltándola y mirando a un lado- solo eres tu quien hará todo esto.
—Esta bien, eso me alivia un poco -dijo dando un suspiro sintiéndose aliviada- aún así, no me lo creó.
—Te dije que no te preocupes -dijo despreocupada y estiro la mano hacia la castaña quien la miro- acepta esto y no dudes ni un solo segundo lo que te digo.
La castaña dudaba en aceptar o no la propuesta de Mika, mientras Kero confundido la situación sin saber que hacer ya que no entendía la plática.
—Bien -acepto tomando su mano y estrechándola- acepto la misión contigo.
—Es una buena decisión -menciono sonriendo satisfecha liberando su mano- hoy a las tres vendré por ti para irnos.
—Es muy temprano -murmuro, pero se encogió de hombros desinteresada- bien estaré lista a esa hora Mika.
—Tienes que tener prendas listas, por lo mientras yo iré por un encargo -pidió colocándose sus guantes y tomó su casco de la motocicleta- ¿te parece?
—Si claro.
—Antes que nada... Toma esto espero te guste -dijo agarrando una pequeña caja de su chaqueta- es un regalo de mi parte.
—¿En serio?
Mika asintió pronto se subió colocando su casco y se alejo de ahí, mientras que Sakura miraba tranquilamente el camino por donde se fue luego dirigió su mirada a la caja cual abrió encontrando un collar de estrella, sonrió colocándose y luego entro a su casa.
—Es hermoso -dijo sonriendo aun sosteniendolo en su mano- tal vez no es mala idea ayudar.
~Juban, Tokio~
En el parque número diez se encontraba Darien y Serena teniendo una cita tranquilamente como acostumbraban hacer desde lo sucedido con Galaxia, pero ese día Darien podía notar a Serena un poco más despistada de lo normal y además de pensativa.
—Amor... -le llamo sutilmente y Serena le miro curiosa- ¿sucede algo malo?
—No es nada... No tengo nada malo -respondió la rubia sonriendo como siempre y le tomo la mano- solamente es la escuela, ya ves que debo aplicarle más al estudio.
—¿No quieres que te ayude? -preguntó cariñosamente apretando su mano- así podrías tener más tiempo.
—No Darien no necesito ayuda, yo quiero aprender solita.
—De acuerdo -dijo y dejo escapar una leve risa- ¿terminamos nuestra cita?
—Claro que si, mi príncipe.
Ambos siguieron con su cita, mientras del otro lado Mika estaba esperando en la sala de la casa de Serena y era atendida por la madre de la rubia.
—Mika que bueno que viniste -exclamó dándole una sonrisa de cariño- sigues siendo una chica muy linda.
—Gracias mamá Ikuko, además usted es una mujer muy especial.
—Gracias cariño.
—De nada -dijo sonriendo y dejando su taza en la pequeña mesa- su esposo es muy afortunado.
—Muchas gracias hija -agradeció sentándose frente a ella y tomó sus manos- bueno volviendo al tema de hace rato ¿entonces me pides permiso para llevártela?
—Así es solo es un pequeño tiempo.
—Pero Mika.
—No le pasara nada a su hija... -prometió moviendo su mano desinteresada- ella estará en buenas manos, además podría aprender muchas cosas nuevas.
—Esta bien si es así, de acuerdo puedes llevártela.
—¡Muchas gracias mamá Ikuko! -exclamó abrazándola feliz y emocionada- ¡no se arrepentirá de esto!
—Lo hago, por que yo confió en ti.
Fueron interrumpidas por la puerta que se abre de ahí entra Serena la cual al ver a Mika se abalanza sobre ella dándole un fuerte abrazo casi asfixiándola e Ikuko veía divertida la situación.
—¡Mika! -grito feliz abrazándola un poco más delicado- ¿qué haces aquí?
—Pienso llevarte conmigo un tiempo muy pequeño.
—Oh ya... Ya entendí... -dijo sonriendo al entender su mirada que la castaña le daba- ¿es hora de irme?
—Claro que si, ya es hora de irnos.
—Esta bien Mika.
Ambas se separaron asintiendo, la rubia asintió y se acerco a las escaleras.
—Bueno Serena, ve por tus cosas.
Comento Ikuko desapareciendo por las escaleras dejando nuevamente solas a ambas mujeres.
—Mika, por favor te la encargó mucho.
—No se preocupe por ello mamá Ikuko, la cuidare bastante.
—No quiero que le pase lo de la otra vez -recordó con un suspiro asustado y la castaña rió nerviosa recordando el porque se lo decía- esa vez casi la perdimos.
—Así es casi lo hacíamos junto a Sakura...
—Si y sabes que eso me tiene muy preocupada.
—Pero ya estamos grandesitas como para hacer tonterías... -dijo aun sonriendo nerviosa mientras mordía sus uñas- Ya no haremos lo mismo de ponernos a media calle a jugar a los atropellados que casi se hace realidad...
Después de unos minutos Serena bajo con una maleta grande de color rosa y otra de color morado se despidió de su familia cuando estaban afuera Mika, le dio una caja que contenía un collar de luna creciente cual se puso luego se fue con Mika cual había traído dos motocicletas Mika suspiro de reojo vio a la rubia.
—"Es el comienzo de la misión".
Continuará...
