Después de un largo camino de unas cuantas horas en motocicleta, las dos llegaron al distrito de Tomoeda, la rubia no entendía nada de nada del porque estaban ahí hasta que pararon en una casa en particular que le recordaba viejos tiempos de la infancia.

—Mika... -le llamo confundida y la castaña la miro curiosa bajándose de la motocicleta- ¿qué se supone que hacemos aquí?

—Venimos por alguien -respondió moviendo sus hombros- ella vendrá con nosotras.

—¿Por quien? -pregunto seguía completamente confundida, no entendía a quien iban a esperar- ¿es alguien que yo conozco?

—Si, la conoces muy bien -dijo sonriendo ampliamente y Serena reconoció la casa después de unos minutos de analizar la casa- no tardara algunos minutos en salir.

—No me digas que...

Fue callada de golpe por un bolso de mano bastante grande que cayó sobre su cabeza y se quejó del dolor tan fuerte Mika le cubrióla boca para que no gritara, cuando una sombra broto por arriba de ellas y ahí estaba Sakura descendiendo de su báculo las dos chicas abrieron sus bocas en forma de sorpresa por eso y más Serena al ver a su mejor amiga de la infancia.

—¡Cerezo/Conejo!

Las dos se abrazaron saltando y chillando de alegría, pero Mika las calló nuevamente con un golpe en la cabeza a cada una.

—Silencio las dos, no quiero que despertemos a alguien y nos descubran -pidió volteando los ojos fastidiada al ver el escándalo que estaban haciendo- tu familia no sabe que te escaparás de casa Sakura.

—Nadie sabe de esto, pero eso no es importante -comento tocandose la cabeza con una mueca- ¿qué acaso no solo era yo?

—No eras la única en venir conmigo para la misión -contestó cruzándose de brazos y se encogió de hombros desinteresada- pero si te lo hubiera dicho el día anterior hubieras ido conmigo y no quería que tu familia se enterara.

—Sorprendente y bien que la conoces Mika.

—Ustedes son mis amigas -dijo con una posee de diva y movió su cabello- se todo de ustedes desde niñas.

—Pero por que te presentaste como si no te conociera me hubieras dicho que eras nuestra amiga y listo.

—¿Sakura tu me hubiera reconocido? -pregunto con obviedad y Sakura negó avergonzada- ni te acordabas de mi, solo vengo a completar mi misión.

—¿Por que no te quedas con nosotras?

—Tengo mas obligaciones por hacer y esto es algo que no dejaría por nada del mundo.

Siguieron platicando olvidándose de donde estaban, pero voltearon y al ver como la luz del cuarto de Sakura se prendió y ellas se vieron asustadas para luego subirse a las motocicletas e irse con prisa de ahí.

—¡Eso fue muy intenso! -exclamó bajándose de la motocicleta una vez que se estacionaron- ¿quien habrá sido?

—Yo creo que fue Kero quien prendió la cámara.

—¿Kero? -pregunto confundida.

—¿No te dije Serena? -preguntó y Serena negó aún confundida- pensé que si te lo había dicho.

—Sakura... Apenas nos vimos hoy después de muchos años sin hacerlo, como voy a saber quien es ese Kero.

—Si cierto.

Mika y Serena negaron suspirando, Sakura empezó a reír nerviosa al ver que cometió un pequeño error.

(...)

Las tres bajaron del tren bala en Kioto logrando estirarse después de siete horas de viaje, el aire de la mañana les pego haciendo que temblaran levemente por el frío.

—Mika dime porque directamente fuimos a la estación a las cuatro de la mañana y no esperamos a esta hora para viajar -reclamó mirándole un poco enojada y Mika le miro curiosa, pero también divertida- dime la razón por favor.

—Seria mejor así, además nos podían haber atrapado si nos íbamos en la mañana -explicó agachándose para revisar su mochila y suspiro- si se hubieran dado cuenta que ningún estuviera en casa, hubieran buscado en la estación a estas horas.

—Pero tengo mucho sueño.

—Yo también Sakura -menciono Mika levantándose del suelo con una bufanda en la mano- cuando estemos en la casa podrás dormir todo lo que quieras.

—Eso espero.

—¿Tomaremos un taxi? -preguntó mirando a los lados en busca de un taxi.

—No, iremos caminando no tomaremos ningún taxi.

Mika empezó a caminar colocándose la bufanda en su cuello en el proceso cubrió su boca mientras la castaña y la rubia le miraban con asombro a Mika ¡¿acaso iban a caminar?! Con ese gran frío que hacia en esos momentos.

—¡¿Mika vamos a caminar?!

—Claro -respondió deteniéndose y les miro volteando un poco su cabeza- esta muy cerca la casa que compre hace unos días.

—Pero hace mucho frío para caminar.

—Mejor caminamos -insistió con una pequeña risa burlona- ¿acaso se quedaran para que los Lobos se las coman?

—¡¿Hay lobos aquí ?!

—Claro que hay lobos por este rumbo Sakura y será mejor que caminen.

—¡Ya vamos!

—Es mentira -murmuró divertida al verlas tan asustadas por su pequeña mentira- caminen rápido o serán comida para lobos.

Ambas le alcanzaron con algo de temor ambas tomaron de los brazos a la castaña mientras ella se reía a carcajadas en su interior por haberlas asustado, caminaron unas cuadras hasta por fin llegar al lugar.

—Es una linda casa.

—Muchas gracias -agradeció una vez que entraron y se quito su bufanda dejándolo a un lado- me costo mucho encontrar este tipo de casa.

—¿Tus padres son ricos? -preguntó Sakura tocando los muebles asombrada.

—Algo, mi padre es empresario y pues -gruño molesta por la mención, aunque se encogió de hombros para evitar enojarse- el dinero sobra para muchas cosas importantes.

—Eres impresionante Mika.

—Bueno dejando de lado eso quiero saber -dijo rápidamente sentándose y Serena hizo lo mismo- ¿cual es la misión?

—Hace una semana pude sentir una cantidad de energía malvada cerca de la tierra -explico sería ahora quitándose el abrigo y se sentó en el sillón- por lo que se, ella esta buscando a la princesa de las estrellas y la princesa de la luna.

—¿Quien es la princesa? -cuestionó un poco aburrida.

—No lo se, por eso las reuní por que puede que con sus recuerdos y los míos la podamos encontrar.

—Sería una gran pieza nuestros recuerdos juntos.

—Que vaya siendo que la princesa que busquemos, sea una de nosotras o de mis guerreras como paso conmigo.

—¿Conmigo? -Sakura le observó curiosa, eso le sonó interesante y le preguntó- ¿qué pasa contigo Serena?

—Bueno Sakura es fácil de decir -respondió con una sonrisa tranquila- yo soy la princesa de la luna.

—Oh...

—Pero también como dices, me busca a mi -dijo Serena bastante pensativa y miro a Mika- ¿por que siempre soy la que buscan?

—No lo se Serena.

—Tanto desearía que una vez en mi vida no me buscaran.

—Yo pensaría igual si estuviera en tu lugar.

—Ahora que me doy cuenta de todo esto -dijo señalando a Mika quien se estaba quitando sus accesorios le miro curiosa- ¿que papel juegas tu?

—Bueno mi papel aquí -menciono dando un suspiro cansada volviendo a quitarse sus cosas faltantes- soy Sailor Oscuridad o mejor conocida Darkness, soy la primera al mando de las guardianas Inners.

—Al escuchar tu nombre -dijo Serena le miro impresionada- se ve que eres poderosa.

—Si lo soy -contesto como simpleza y encogiéndose de hombros sin tomarle interés al asombro de Serena- en el pasado fui una villana al ser un siervo de la oscuridad, yo estaba bajo el mando de la reina Nehereina, pero se me dio la oportunidad de ser cambiar y al hacerlo se me fue ascendida a primera al mando.

—Impresionante.

—Gracias Sakura.

—Dejemos esto para otro momento -pidió cansada Serena bostezando y mirando el reloj de la sala- vamos a dormir como lo prometiste.

—Esta bien, no les negare a dormir -acepto sonriendo divertida y se levantó- vamos a descansar.

—Si, vamos.

Ambas asintieron se fueron a sus respectivas habitaciones que pudieron distinguir por los nombres en las puertas.

Continuará...