Pov. Normal.
Afuera de la casa Kinomoto llegaban el padre, el hermano junto a Yukito a la casa cual rápidamente se metieron al escuchar una pelea al adentrarse pudieron ver a Sakura agarrar de la cintura a Mika al igual las demás quienes antes querían pelear, pero Shaoran saco su espada rozándola con la mejilla haciéndole una pequeña herida.
—¡Suéltenme que lo mato! -grito muy enojada- ¡necesito darle una paliza!
—Calmate por favor -pidió Sakura, pero Mika logro soltarse- ¡no lo hagas Mika!
—Espera Mika -le pidió Serena realmente preocupada por lo que ella hiciera- no lo mates que te acusaran de asesina.
Mika no les hizo caso e inmediatamente se fue contra Shaoran quien aun estaba en posición, pero antes de que empezaran a pelear ambos ya no tocaban el pisoy estaban flotaban, el castaño miro con asombro a Sakura quien tenía la mano levantada.
—Quiero preguntar algo Sakura... -le llamo sonriendo de forma fingida y coloco su barbilla en la mano- ¿te he dicho que no me gusta flotar?
—No Mika, no lo has dicho -contestó con simpleza- ¿porque lo preguntas?
—Bueno pues perdón por no decirtelo antes, pero... -dijo con sarcasmo y luego grito enojada- ¡no me gusta flotar, bájame ya mismo!
—Te ves muy bien así amiga.
—Por lo que veo -dijo Mika mirando a Miki más furiosa y la pelinegra comenzó a reír- ¿ustedes quieren morir?
—No tengo miedo a hacerlo y no te tengo miedo.
—Sakura deja de utilizar tu carta -pidió Serena al ver la mirada que la castaña le daba por sino la bajaba- bajala aunque podrías dejar a ese imbécil ahí arriba.
—Pero no estoy ocupando a ninguna carta... -contesto sin interés y Serena le miro confundida- yo lo hice sola.
—Ya veo... -dijo curiosa aun mirándole- ¿sigues creyendo que no eres la princesa?
—Aún sigo con eso -respondió Sakura bufando molesta por la insistencia y por fin bajo a la castaña- yo no lo soy.
—Una hechicera no puede hacer eso si no es utilizado con un conjuro.
—Miki, puedo hacer eso sin ningún problema -dijo tocando su cabeza sintiendo pequeñas punzadas- ustedes son muy necias con ese tema.
—Buenas noches señor Kinomoto.
Las chicas se crisparon ante ese saludo Mika quien se encontraba frente a Sakura recorrió su mirada topándose con los hombres detrás de Sakura y saludo nerviosa.
(...)
—Lo siento mucho Fujitaka... -se disculpo la mujer mientras tomaba de los hombros a Mika- no volverá a pasar.
Mika tenía agachada la mirada mientras apretaba los puños junto a los dientes a sus lados estaban los ex esposos Kai y Mei Daigo mientras dentro de la casa se encontraba Sakura, Serena y Miki siendo cuidadas por los adultos y adolescente.
—No pasa nada Mei.
—Disculpe las molestias dadas, nuestra hija no volverá a involucrarse con Sakura -explicó apenada la mujer bajando el escalón- sabemos que el comportamiento de Mika no es de buena influencia.
—Adiós y gracias por habernos marcado.
Fujikata se despidió adentrándose a su casa, los tres alejarse de ahí hasta el carro cual esperaba cuando estuvieron cercas Mika recibió una abofeteada por parte de su padre, ella solo mantuvo la cabeza de lado y tomaba su mejilla.
—¡Kai!
—Nosotros no te enseñamos a hacer eso -habló de forma fría bajando la mano y miro de la misma manera a la chica- hemos querido acercarnos a ti para que cambies ese comportamiento.
—Hija, tu padre tiene razón aunque esa no fue la manera de empezar a hablar -dijo dándole la redacción razón aunque le miraba con enojo- pero eres muy rebelde.
—¿Que acaso no nos respetas?
—Hija...
—Espera Mei dejame decirle, ni mereces ser nuestra hija ni tener él apellido Daigo.
—¡Kai! -le grito sorprendida cuando dijo eso- dijimos que hablaríamos con ella tranquilamente.
—Solo estoy diciendo la verdad mujer, ella ya no es nuestra hija.
—Eso no es verdad Mika, no le creas.
La tomó del rostro para que la viera, pero Mika la alejo de ella viéndoles con enojo y tristeza, se alejo del auto corriendo ignorando los gritos de parte de sus padres y solo se subió a su motocicleta que estaba estacionada cercas, las lágrimas caían desde sus mejillas apretaba él volante de la motocicleta con fuerza los nudillos manejo durante horas hasta llegar a Kioto y se adentro a la casa cual estaba en completo silencio.
—¿Ya no soy su hija? -se pregunto ocultando su rostro en la almohada- bien, pues ellos dejaron de ser mis padres hace mucho tiempo.
Lanzó un jarrón que estaba cercas del sillón hacia la pared provocando que este se estrellara... Se rompiera en mil pedazos es noche grito en silencio y lloró, hasta quedar completamente dormida
—¡Kasumi!
Una pequeña niña de coleta alta corría alegremente a la habitación de su hermana con un objeto de porcelana en la mano, cuando entró a la habitación rápidamente dejó caer el objeto provocando que este se rompiera
—¿Kasumi?
Dijo entre lágrimas al ver a su hermana en él preciso instanteen que ella entro dejarse caer sobre la soga que estaba alrededor de su cuello ydespués escuchar a su madre gritar de horror todo volverse negro.
Mika despertó de golpe topándose con el sillón se levantó tocando su rostro sintiéndolo mojado por las lágrimas y él sudor, pero lo que más notó como una frazada cubría su cuerpo.
—Mika, ya despertaste.
—Eres tu Saori... -contesto apretando la sabana con fuerza al reconocer la voz- ¿que haces aquí?
Miro a la cocina encontrándose con una mujer de cabello azulado amarrado en una coleta y tomando un café.
—Quería conocer este lugar, así que estoy de visita en tu casa.
—Sabes que no me puedes mentir... -menciono levantandose del sillón tocando su frente con enojo- dile a mi padre que no me mande a su mujer para buscarme, ya que él ya no tiene hija me lo confirmó anoche
—Tu padre no quiso decir eso y yo vine por mi cuenta, él no sabe esto.
—Entonces adiós Saori -despidió sin más mirándole con odio y se colocó sus pantuflas- dile que voy a desaparecer de su vida y que ya no tendré su apellido.
Continuará...
