Las tres llegaron a la estación donde la rubia noto a Miki sentada en una de las bancas con los brazos cruzados y los ojos cerrados.
—Bien -dijo al sentirla cercas de ella- llegaste justo a tiempo.
—¿Que pasa con Sakura? -pregunto curiosa al no verla ahí aún- ¿no ha llegado?
—No y no llegara -hablo una voz a sus espaldas- ella se desmayo.
—¡Mika!
—Hola chicas... -saludo con una leve sonrisa levantando la mano- como decía, Sakura no vendrá por que se desmayo.
—¿Se desmayo? -cuestionó Serena sorprendida acercándose a ella y Mika asintió- ¿porque se desmayo?
—Ella al huir de Yue para que no le atrapara -explicó acomodando la mochila de su hombro y sacó su celular, pero lo guardó rápidamente- por reflejo libero un poco de poder escondido provocando que se desmayara.
—Por lo que dices Mika... -menciono levantándose de su lugar y fruncio el ceño- ¿ella si es mi princesa?
—Es más probable que ella lo sea.
—Ella tiene poderes que solo Kohana puede tener -dijo con seriedad ahora acomodando su ropa- ahora vamos por ella o capaz que su padre la mande al hospital por que no despierta.
—Cierto, pero... -dijo y se acercó a ella tomándole del hombro a Mika- ¿tu estas bien?
—Claro ¿por que no lo estaría? -respondió mirándole de reojo y sonrió levemente- vayamos por Sakura.
—¡Vamos Haruka! -exclamó acercándose acercó a sus dos amigas y más a Haruka a la cual le pego en hombro- ¡haremos otro viaje!
—Esta bien vamos -dijo sonriendo divertida, pero miró y señalo a Mika- pero ella no va con nosotras.
—Ni que te fuera a hacer que Tenoh -menciono volteando los ojos fastidiada- además no iba a ir con ustedes, yo iré en mi motocicleta.
Mika suspiro agotada acercándose a un poste donde se encontraba su motocicleta estacionada y se subió en ella.
—Ves -dijo tomando el casco que estaba ahí- yo tengo mi propio medio de transporte.
—Mika -le llamo Miki quien observó la motocicleta asombrada- ¿compraste otra motocicleta?
—Si, hace mucho tiempo la tenía guardada -contestó sin interés y se encogió de hombros- bueno vámonos.
—¿Me darías una motocicleta así?
—Luego te la daré por ahora no.
—Creó que has cambiado desde que nos vimos.
—Si Michiru, en el pasado era una persona distinta -explicó y se acomodo el casco junto a sus guantes- y ahora también lo soy aunque no lo crean.
Una hora después.
Todos llegaron a la casa Kinomoto tocaron la puerta que en instantes fue abierta por Yukito, pero sin que les dijeran que pasarán ellas entraron sin autorización.
—Lo siento señor Kinomoto por entrar así, pero... -se disculpo la castaña quien levantó un dedo impidiendo que hablaran- no nos iban a dejar entrar.
—Ella tiene razón.
—Ahí esta Sakura -dijo señalando a la castaña y se acercaron.
—¿Ustedes saben que le pasa?
—Solamente esta reponiendo algo de energía -explicó moviendo la mano desinteresada y toco su frente sintiendo que estaba algo caliente- por la huida y la liberación de un poco de su poder.
—¿Poder?
—No se de que hablan -dijo molesto Touya acercándose a ellas- pero desde que aparecieron Sakura tiene un comportamiento raro.
—Espera un minuto... -dijo Miki molesta y fruncio el ceño al escuchar tal acusación- Sakura ya andaba rara por los extraños sucesos de su memoria.
—Puede que mi comportamiento sea inadecuado, pero jamás dejaría que ella fuese igual que yo -exclamó muy molesta Mika por las insinuaciones de Touya hacia ellas- ustedes han visto parte de sus poderes y se dan de la vista gorda.
—Es cierto.
—Gatita...
—Saben una cosa de todo esto es que -dijo Miki colocando su mano sobre su pecho y dio un gran suspiro- ella es la princesa Kohana, la heredera al trono del reino de las estrellas.
—No se por que hablan de esa princesa -interrumpió Michiru sintiéndose asustada al ver que estaban revelando todo a ellos- pero no sería bueno que le dijeran eso a ellos.
—¿Qué están diciendo?
—Ella es la princesa que hemos estado buscando desde hace mucho tiempo -dijo Mika señalando a Sakura quien dormía tranquilamente y luego a Miki- ella es su guardiana, su deber es protegerla del enemigo que no tarda en llegar a la tierra y que manda sus secuaces.
—Que no solo viene por ella -chillo ahora Serena señalando a Sakura- sino también por mi... Odio este tipo de cosas.
—Yo su guardiana si fallo mi honor, mi lealtad y mi promesa se irán a la basura -explicó nuevamente Miki y cerro sus puños gruñendo- así que...
Ya no prosiguió con su diálogo al sentirse un fuerte explosión en el lugar por ese ruido Sakura despertó agitada y asustada mirando a todos los lados miro a las demás sorprendida aunque ellas asintieron se levantó tomando su báculo que estaba en llave.
—Si sienten detalladamente -cuestionó la castaña con seriedad- esa energía no es de ningún secuaz.
—Si, es muy fuerte la energía...
—Escondase y no salgan -pidió Sakura hacia su familia- nos haremos cargo.
—Tranquila que no les pasara nada, por que les vas a hacer compañía -comento Miki con una sonrisa tomándole del hombro- tu también escondete.
—Si, sería buena idea Sakura.
—Tu también Serena.
—¿Que acabas de decir Michiru?
—Dije que tu también te esconderas.
—No pueden obligarnos a hacernos algo que no queremos.
—¿No podemos obligarles? -pregunto Mika sonriendo de una forma que no les gustó a ambas chicas y más cuando se observaron entre todas- ¿quieren apostar sobre ello?
(...)
—¡Adiós!
Dijo una sonriente Haruka quien desapareció junto a las demás.
—¡No nos dejen de esta manera, vengan acá!
—Bueno veo que si se puede... -menciono la rubia bastante asombrada- pero... ¡Vengan acá todas!
Ambas chicas estaban amarradas en dos sillas con nudos bastantes fuertes hechos por Mika junto a Haruka mientras la familia de Sakura le veía con diversión y aun asombro.
—Yo pensé que lo decían de broma -comento con un puchero sintiéndose ofendida- para el colmo me quitaron mi báculo.
—Y mi broche de transformación...
—Papá podrías soltarme por favor -pidió moviéndose bruscamente de la silla- ¡malditas cuerdas!
—Sakura se como podemos librarnos.
—¿Tienes una manera? -pregunto curiosa observando de reojo a la rubia- ¿como es esa manera?
—Piensa en la luna también en una fuente blanca con alrededores de flores rojas, en el cielo y la estrellas.
—¿Pensar en todo eso? -preguntó por lo que Serena asintió y le grito confundida- ¡¿como para que pienso en eso Serena?!
—Tu piensa e imagina y te darás cuenta que si tienen razón las chicas que eres mi prima Kohana.
—Ni loca lo hago -negó temiendo que fuese verdad lo que le estaban diciendo- son muchas cosas en un solo momento.
—¡Solo hazlo y no te quejes! -grito gruñendo molesta y Sakura le miró asustada además de darle una mirada de niña regañada- tu familia no nos ayudara prácticamente les agrada que estemos amarradas.
—Bien lo haré -aceptó a regañadientes observando a su divertida familia quien solamente observaba riendo- pero no me grites.
—No te volveré a gritar, pero confía en mi.
Sakura suspiro pronto comenzó a pensar en lo que dijo Serena al hacerlo su cabeza dolió con fuerza, pronto los presentes cerraron los ojos para que el brillo no los cegara, pero miraron con sorpresa a Serena cual ya no tenía su ropa normal si no la de princesa. Luego todos voltearon a ver a Sakura cual grito ella si que grito muy fuerte, pero de sorpresa su ropa fue reemplazada por un vestido largo de color rosa pálido y sus pies estaban descalzos su cabello estaba en una coleta con rizos en su frente estaba una estrella cual brillaba los colgantes de ambas flotaban y brillaban.
—Dime algo Sakura... -comenzó a decir con un tono bastante aburrido al verla completamente en shock- ¿crees que no eres mi prima, la princesa Kohana?
—De acuerdo ya no lo negare, comprobado soy esa princesa de la que tanto hablan...
Continuará...
