Mientras en otro lado

Darkness junto a las demás peleaban contra un sirviente que era bastante poderoso y no se veía muy fácil de vencer, Darkness sentía una energía conocida, muy parecida a la suya y ella sabía muy bien quien era, pero antes de que pensara más una oleada de poder llegó a ella.

—¿Sintieron eso verdad? -pregunto intrigada limpiando la sangre de su boca- eso fue el poder de las princesas.

—Si, ella a despertado por fin.

—¿Están hablando de la princesa Kohana?

—Si Uranus de ella misma hablamos.

—¿Pero como? -pregunto Neptune quien les miró confundida- debe de haber una fuerza mayor para que despierte.

—No se la verdad... -dijo concentrándose en un punto fijo y fruncio el ceño- "ya ha desaparecido..."

—¿Sucede algo Darkness?

—No, nada amiga -dijo tratando de evitar ese tema y colocó su mano a su espalda- sigamos con la pelea, creó haber encontrado un punto débil.

—¿Cual es su punto débil? -preguntó apuntando con su espejo intentando averiguar donde era- pero no creó que tenga uno, es muy poderoso.

—Yo se que tiene uno, el tiene poderes de la oscuridad y yo vengo de ahí, por lo que con su energía pude encontrar su fuente de poder.

—¿Cual es Darkness? -preguntó la pelinegra observándole con confianza y Darkness agradeció en voz baja- yo te sigo y lo sabes muy bien.

—Necesitó que tu -comenzó a ordenar señalando a Uranus quien no le quedo de otra más que asentir- lances un ataque con tu espada y luego Neptune, al final tu Twinklie y yo le daré el golpe final.

—¡Si!

Todos hicieron lo que les pidió Darkness logrando debilitarlo lo suficiente para que ella diera el último golpe, desde que les pidió que hicieran eso, su mano la mantenía en la espalda y cuando la tocó un remolino se fue formando en su espalda para luego aparecer una espada negra que desfundó y dio una vueltas logrando formar otro remolino de energía oscura atravesándole logrando sacar un cristal.

—Lo supuse... -menciono muy molesta y lo apretó logrando romperlo- ¡ahora mismo aparece!

—Que inteligente eres Darkness.

—¡¿Que es lo que quieres?!

—Tu ya sabes que es lo que quiero, pero veo que no será nada fácil conseguirlo.

—Nunca lo lograras.

—Eso lo veremos. -la voz ya casi no se escuchaba- ¡adiós!

—Maldición, esto es un desastre.

—Nunca conseguía tener a nuestra princesa.

—Sería sobre mi cadáver que pasará... -comentó con seriedad y la espada desapareció de su mano- volvamos a la casa.

—Claro tengo que ver a mi princesa -menciono Twinklie tomando del hombro a Darkness- ¿estas lista amiga?

—Estoy lista.

—¿Usaran esa teletransportación?

—Si, es mucho más fácil que irme saltando techos.

—Yo iré sola, no pienso ir contigo.

—Que orgullo tienes, pero bueno... Adiós inepta.

Ambas chicas desaparición de la vista de Uranus y Neptune cual empezaron a saltar a la casa Kinomoto de regreso allá aunque se hayan transformado no podían quitar las cuerdas y con su último esfuerzo se rindieron, Touya estaba sentado viendo a Sakura al igual que Shaoran volviendo a reír les parecía muy gracioso verla así a pesar de todo.

—Es incómodo eso -dijo con un puchero hacia su novio y hermano quienes no paraban de reír- hermano no me agrada que se rían y me miren así.

—Acostumbrate a que te miren así.

—¿Por que estas tan tranquila? -pregunto mirándole de forma acusadora y también curiosa- se supone que estamos aquí sentadas, amarradas y en esta forma tan rara.

—Ya me acostumbre que quieran que me quede en un lugar resguardada y dejame decirte que hasta quisieron mandarme a la luna de nuevo.

—¿Ya fuiste al milenio de plata?

—Ya recordaste por lo que veo -comento con asombro ganándose un si de la castaña- que bueno que lo estés haciendo.

—Pero bueno ¿por que siguen flotando? -pregunto muy confundida observando su collar extrañada- ¿acaso Mika sabía de esto?

—Al parecer si lo sabía.

—No sabía que eras la princesa Kohana... -dijo la nombrada apareciendo con Twinklie a su lado- mis recuerdos fueron visibles una vez que empecé a ver tu comportamiento y tus poderes.

—¿Y entonces?

—La reina Selene solo me dijo que les diera los collares -explicó sin interés y se encogió de hombros estirándose- así que a ella reclamenle, no a mí.

—Si es así Mika, tengo que hablar seriamente con mi madre.

—Hazlo Serenity -dijo con simpleza la pelinegra acercándose a ellas- mucha suerte si la encuentras.

—Se que la encontraré, lo se y ella aparecerá... Siempre lo hace.

Ambas quitaron su transformación para después quitarles las cuerdas logrando que se estiraran también quitaron su transformación de princesas, pronto tuvieron que explicarles de nuevo para que entendieran.

(...)

Pov. Mika.

Miro el techo como si fuera lo mas interesante del mundo mientras, mi brazo izquierdo servía como soporte de mi cabeza y al momento el recuerdo de la pelea de esta tarde llego a mi cabeza... Ese poder lo reconocería en cualquier lugar, pero desapareció al momento como sí se hubiera dado cuenta que yo me supe de su presencia en el lugar y en ese instante que lo sentí un terrible pánico me invadió.

—Demonios... -murmuré con un leve gruñido- ¿donde estarás?

Arrugue mi nariz o será que por culpa de la pelea de mis padres que ya estoy imaginando cosas que me provoca que este sintiendo temor de nuevo, suspire y me coloque de lado mirando a Miki dormir... Cerré mis ojos con intenciones de dormir para alejar esos pensamientos, pero Miki habló... Sabia que no estaba dormida.

—¿Qué paso con tus padres para que volvieras a huir? -preguntó en un tono muy bajo y abrí los ojos topandome con los de ella- Mika ¿que sucedió?

—Bueno, yo pelee con ellos cuando estuvimos aquí la vez pasada.

—Eso lo se muy bien, la pelea se escuchaba hasta dentro.

—Papá me cacheteó -mencione soltando lo del golpe y mire mi mano donde tenía un pequeño anillo rojo- me dijo que yo no merecía ser su hija y tampoco llevar su apellido, también dijo que no tenía ya hija.

—No era para que te golpeara -hablo y sentí su enojo- se lo que se siente, pero todo estará bien.

—Estas equivocada ya nada estará bien con ellos.

—Pero Mika...

—Saori trato de excusar lo que me hizo él, pero no la deje que lo hiciera.

—Dales una oportunidad, solo una...

—Jamás lo haré Miki... -negué rotundamente y le mire sería- jamás lo haré... Ya no lo haré.

—Esta bien, si esa es tu decisión.

—Mejor vamos a dormir, no quiero seguir hablando sobre esto.

—Claro que si.

Cerramos los ojos al instante unimos nuestras manos, como cuando éramos pequeñas siento que mañana despertáremos con un terrible dolor de espalda por dormir en el suelo... Suspire y por última vez la imagen de ella paso por mi mente.

—¿Donde estarás? -pregunte en un susurro sabiendo que Miki ya no escucharía- "Sailor Eclipse... ¿donde estas?".

Esperó que no este aquí, pero tengo un presentimiento sobre ella que no es nada bueno y con ese último pensamiento me quede dormida.

Continuará...