Cerca de aquel lugar de batalla dos siluetas se encontraban paradas viendo aquel lugar donde todos lloraban la muerte de las princesas, todo ese lugar era puro llanto... Ellas dos tenían las ropas destrozadas llenas de sangre su mirada no reflejaba nada sus cabellos se mecían levemente por el aire el atardecer las hacia iluminar en sus brazos cargaban dos bultos pequeños, todo habíaacabado ese día.
—Bueno Twinklie... Aquí debemos separarnos de nuevo... -habló lentamente colocando un mechón de cabello detrás de su oído- para iniciar una nueva vida... Lejos de todo.
—Lo se muy bien...
—Desde este momento estamos muertas para ellas.
—Estamos muertas... -contestó en un murmuró y sonrió levemente- y creó que al igual ellas dos.
Ambas suspiraron bajando la mirada destapando las cobijas mostrando a dos pequeñas bebés durmiendo tranquilamente una de ellas es castaña con una estrella en su frente brillando, la otra es rubia con una luna creciente brillando ambas chicas sonrieron levemente y se miraron para luego darse un abrazo.
—Cuidate mucho Mika no vayas a hacer alguna tontería junto a esta pequeña -pidió juntando sus frentes soltando algunas lágrimas- te voy a extrañar...
—Yo igual te voy a extrañar mucho Miki.
Se separaron sonriendo se dieron un lento beso en la mejilla, la primera en irse fue Darkness quien uso su teletransportación. Twinklie también se fue viendo por última vez a las Sailor y amigos de Sakura.
(...)
En el aeropuerto de Japón se podía ver a una chica de cabello castaño detenerse con una recién nacida en brazos, ambas listas para abordar el avión, Mika se quito los lentes y miro a la pequeña que jugaba con uno de sus mechones así que rodólos ojos divertida, para luego acariciar suavemente su pequeña cabellera rubia.
—Bien es hora de ir a empezar algo nuevo juntas pequeña princesa... -dijo sonriendole con cariño a la niña quien no le hacia caso por jugar con su cabello- Serena Tsukino... No ya no tendrás ese nombre, ahora eres Nozomi Daigo pequeña traviesa... Ese será ahora tu nombre de ahora en adelante, pero sabes ahora podré protegerte no dejare que nadie te haga daño, no de nuevo princesa.
—Pasajeros con destino a Londres favor de pasar a la puerta diez, pasajeros con destino Londres favor de abordar.
—Bien ese es nuestro llamado para nuestro avión -dijo mientras la acomodo en sus brazos y suspiro con una leve sonrisa- ese anuncio da para nuestra nueva vida juntas y alejarte de los peligros un tiempo se que esto todavía no acaba, soy tu guardiana... Y siempre lo seré... Pero hasta que no llegue el momento de luchar de nuevo para ti seré alguien mas.
La chica se coloco sus lentes de nuevo, acomodando la pañalera rosa de conejosrápidamente abordo el avión,Mikase sentóen su asiento y miro por última vez el país que fue su hogar durante dieciséis años mientras el avióndespego veíatoda su infancia quedarse en Japón.
—Adiós Japón... Adiós a todos...
En otro lado.
Una chica de cabello azabache con puntas moradas iba en su carro directo al aeropuerto, en la parte trasera iba un porta bebés con una recién nacida de cabellera castaña durmiendo tranquilamente la bebé conteníaun traje bastante ligero Miki sonrió viendo a la niña dormir tranquila.
—Bueno querida ahora tendrás una nueva vida lejos de peligros por ahora, hasta que llegue el momento de volver a luchar te protegeré como siempre lo hice -dijo como si la llegara a escuchar y sonrió de forma leve acomodando sus lentes de sol- Sakura kinomoto... No, ahora eres Miu Ayuzawa, tu nuevo nombre princesa Kohana...
El destino puede deparar mucha cosas, como la muerte y el renacimiento de personas, como el comienzo de una nueva vida dos chicas que habíandado todo y por todos fallecieron pero renacieron como compensación a sus actos, la vida puede traer sorpresas que nadie se puede imaginar, pero es con un solopropósito.
"La luna y la estrella siempre brillaran a pesar de todo"
Fin
