Saeko Busujima es un monstruo sediento de sangre.
Y ella lo sabe.
No por nada, tras decidir confiar en Takashi esa noche estando a solas en el templo para refugiarse de Ellos. Le confiesa haber matado por puro placer al hombre que iba a abusar de ella, volviendo tarde a su casa del club de kendo.
Secreto sucio que le hace sentir culpa pero al mismo tiempo, al recordar, le emociona de sobre manera. Pues, ¿Quién no ha sentido placer al tener completo control o ventaja sobre alguien más?
Saeko Busujima es una persona sádica.
No obstante, y aunque su actitud serena y su semblante serio pero solemne sea meramente una fachada. Ella sigue siendo una persona, un ser humano.
Pues también siente miedo, culpa, felicidad, alivio, emoción y también, amor. No por nada estuvo indecisa a la mañana siguiente sobre atacarlos a Ellos, aún si de eso dependía su bienestar; y fue entonces que él tuvo que darle ánimos y una razón para hacerlo (y también, vivir en este mundo muerto).
Sonriéndole al final cuando se libraron de ellos por el momento, preguntándole si se haría responsable.
(Responsable por desatar y darle libertad al monstruo sediento de sangre que era ella).
Y él le sonrió, asegurándole que si ella quería eso, entonces lo haría. (Sería responsable de saciar y tranquilizar a la bestia que habitaba en ella).
Saeko Busujima es una de las personas que genuinamente admira y piensa, es increíble.
(Y es a Saeko Busujima, a la que termina amando en el mundo muerto).
