Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Me da paja subir cosas nuevas a Wattpad, pero bueno, ya lo estaré haciendo estos días o no, o si, o no... Jajaja. Está bien, lo iré haciendo de a poco, peeero solo subiré fics sin contenido sexual, toda la suculencia va a quedar en AO3 y Fanfiction. Por favor síganme:

Fanfiction: Luna De Acero

Wattpad: Luna-De-Acero

AO3: LunaDeAcero7

La portada la hizo la talentosa Lindsey Lobo (FB), no es bellísima? Yo la amo con toda el alma, muchísimas gracias, preciosa!


Disclaimer: Los nombres de los personajes son del maestro Isayama Hajime, más el contexto de la historia, la trama y las personalidades son de mi completa invención, la historia está protegida con certificado internacional de Safe Creative, allí la guardé con nombres originales para los personajes, está prohibido reproducirla o adaptarla a otro fandom, gracias.

Advertencias: Lenguaje vulgar, palabras altisonantes, insinuaciones y más mentiras ja.

DEDICATORIA: Este fic está dedicado en exclusiva para Ak Bennington, corazón espero que este fic cumpla con tus expectativas, de verdad lo espero, un abrazo gigante!


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"Una mentira no tendría ningún sentido a menos que sintiéramos la verdad como algo peligroso".

Alfred Adler

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Eren venía preparándose desde hacía un buen tiempo, podía ser joven pero compensaba con una inteligencia perspicaz, jamás perdía la calma o se olvidaba de su objetivo, por algo estaba donde estaba, a base de esfuerzos y mucha dedicación. Su vida giraba en torno a resolver esta situación; cuando le entregaban una misión se entregaba por entero, así fuera necesario consumir hasta lo último de su energía todo se concentraba en la causa.

Ciñó las correas a su cuerpo desnudo y colocó las armas para que estuvieran muy bien escondidas, luego se probó varios atuendos, debía ser capaz de impresionar a Kenny, pero a la vez inspirarle confianza. Se miró en el espejo y probó algunos peinados, con coleta, con cabello suelto, con un rodete, también se fijó en las colonias. Luego fue a rasurarse y se quitó la insipiente barba que le estaba creciendo.

¿Realmente tendría la posibilidad de conocer a Kenny Ackerman en persona o solo sería una puesta en escena más como las quince anteriores? El tipo era más escurridizo que tratar de capturar un pez con las manos enjabonadas, pero tenía un compromiso y una promesa que cumplir, lo perseguiría a todo costo.

Ensayó de nuevo las sonrisas, los ademanes, ensayó algunas respuestas a la lista de preguntas que Armin había confeccionado, se fijó que saliera natural, que fluyera sin problemas, una vez que estuvo satisfecho (hacía meses que ensayaba pero era un perfeccionista), se fue a descansar. Nada lo había preparado para encontrarse cara a cara con el tal Kenny.

...

Levi aceptó el saludo y se apoyó en la baranda frente al hermoso hombre.

—¿Eren? Mmm, me parece que nunca escuché sobre una deidad que se llamara así.

El muchacho sonrió con superficialidad mientras pensaba que era demasiado fácil haber pescado a Kenny Ackerman, siendo que el hombre no solía mostrarse en eventos sociales o si era estrictamente necesario mandaba algún abogado o representante legal, dar con su paradero era una verdadera odisea, no solía quedarse más de un día en un sitio que siempre se estaba moviendo o viajando dentro y fuera del país. Cuando supo de la fiesta y quien la organizaba se sorprendió sobremanera que se rumoreara sobre su presencia, aunque solo fuera un anzuelo o una pista falsa tuvo que asistir para descartarlo, pensar que una persona tan buscada estuviera al alcance era tan idílico que le sonaba a falso, ¿realmente sería Kenny ese hombre con ojos astutos? Debía comprobarlo.

Se acercó un poco más notando cómo, sin disimulo alguno, el hombre se lo devoraba con la mirada. Jugó su papel de chico algo tímido e ingenuo y se pasó un mechón de sus lindos cabellos por detrás de la oreja mientras tomaba un sorbo pequeño de champagne. No era para nada lo que hubiera esperado del delincuente, pero bueno, si esa era la carta que tenía que jugarse lo haría sin rechistar, ni modo.

—Menuda fiesta te has manejado.

—¿Te gusta?

—No mucho, no soy de salir, solo vine a acompañar a un amigo, estuve a punto de irme porque estaba aburrido.

—Oh, menos mal que no te fuiste aún.

Bien, era evidente que el tipo le estaba coqueteando, nunca imaginó que tendría que ponerse en esas para poder resolver un caso aunque era flexible a los cambios inesperados y aprovecharía hasta el máximo cualquier oportunidad disponible, no se andaría con chiquitas, pensó el hermoso hombre de ojos verdes. Había demasiado tiempo y dinero invertido como para hacerse el exquisito. Se fijó disimuladamente en el collar que llevaba puesto con la enorme K en oro macizo, y de pronto confirmó al ver ese anillo de zafiro azul con relieves de plata, podía jurar que lo había visto en alguna de sus pocas fotos que la agencia le había conseguido con esa joya. Sin embargo... ¿ése era realmente Kenny Ackerman? Notó que no había guardias, ni guardaespaldas acompañándolo, ¿no era un poco osado de su parte? No solía ser tan imprudente.

—Mmm, aquí la música es muy estridente, ¿deberíamos ir a un lugar más tranquilo para charlar? —preguntó Eren acercando su bonito rostro sobre el otro con fingida naturalidad.

Levi se perdió en los apetecibles labios, en todo ese conjunto seductor que tenía frente suyo, ese tal Eren era completamente su tipo.

—Claro, claro, yo también prefiero la tranquilidad, vamos a mi despacho —Respondió con seguridad mientras se giraba para dejar esa zona y miraba hacia atrás de tanto en tanto para asegurarse que el chico lo seguía, ¡joder, qué buena suerte!

Entraron al despacho de su tío, la puerta al balcón y las ventanas estaban selladas y no se escuchaba absolutamente nada del barullo de afuera.

—Vaya, que lindo lugar tienes —Halagó Eren mientras paseaba sus largos dedos por el escritorio de madera lustrada que se imponía al fondo del recinto.

—Bueno, me gusta la tranquilidad para poder concentrarme en mis pensamientos, así que la habitación está insonorizada para mejor concentración —Comenzó su discurso con aires de importancia, pero no perdiendo de vista a su presa.

Claro que no tenía idea si era cierto que la habitación estuviera insonorizada, pero por lo que parecía así era.

—Ya veo, ¿y en qué necesitas pensar tanto?

—Verás, una persona de mi postura tiene muchas responsabilidades y... cargas —Se sentó en la enorme silla afelpada detrás del escritorio, notando que le quedaba grande y el asiento estaba bajo, así que manoteó a un costado para tomar la palanca haciendo que el asiento subiera con el mayor disimulo posible y luego cruzó sus piernas con aires de importancia.

Eren tomó una cajita de madera que había en una esquina del escritorio y la abrió, estaba llena de habanos cubanos, los preferidos de Kenny. Tomó uno entre sus dedos y lo llevó cerca de su nariz para olfatearlo.

—Así que era cierto que el gran Kenny fuma puros —Aseguró mirándolo coqueto.

—No, no, en realidad dejé de fumarlos hace un tiempo, te dejan un olor a mierda en los dedos insoportable, pero si tu quieres te lo prendo, lo tengo para los visitantes.

—No, gracias, solo tenía curiosidad ¿Traes muchas personas a tu despacho? —Siguió hablando mientras dejaba el habano y se ponía a recorrer el salón, Levi se acercó por detrás, ¡mierda! ¡Pero qué pedazo de culo se traía ese adonis!

—Para nada, muy poca gente lo conoce.

—Me siento importante, Kenny —Le habló en susurros el más alto mientras sonreía.

—Bueno, tengo instinto ¿sabes? Puedo reconocer fácilmente las intenciones de las personas, leo a través de los ojos, y los tuyos, querido mío, dejan ver a un joven hermoso, ingenuo, inocente.

Eren estaba que se meaba de la risa, definitivamente no estaba ni cerca de describir su personalidad.

—¡Qué interesante! ¿Y qué más ves? —preguntó acercándose e invadiendo el espacio personal del otro, que tenía una cola de perro en su imaginación la cual se bamboleaba frenéticamente al ver que sus avances eran tan bien recibidos.

—Veo... curiosidad, ¿ganas de ser amado, tal vez?

Eren río y se giró para mirar la pared, había tres cabezas de animales embalsamadas colgando de la misma. Un venado -o algo como eso-, un leopardo y un rinoceronte.

—Mmm, ¿los rinocerontes no están a punto de extinguirse?

—Te explico, este rino, Alberto lo bautizamos, pertenecía a una reserva ecologista, tengo una reserva en... África, en Sudáfrica para ser más exacto —Eren enarcó una ceja sorprendido—. Bueno, soy el contribuyente principal no es que me pertenezca, pero estoy al tanto de la salud de nuestros animales. Como te decía Alberto murió de... un paro cardíaco, solo estiró la pata de un día para el otro, los veterinarios investigaron pero nunca pudieron encontrar la causa. Fue una pérdida dolorosa, yo lo conocía desde que no tenía cuerno. Así que quise perpetuar su existencia y, bueno, ahora me acompaña día a día. El buen Alberto —Enfantizó mientras se afirmaba del cuerno, aunque tuvo que ponerse en puntas de pie para hacerlo—. ¿Sabías que los cuernos de los rinos no son de hueso? Son de pelos que se conglomeran y están fuertemente pegados unos con otros.

—¿Pelos?

—Sí, no, bueno casi, es queratina lo mismo que tenemos en los cabellos y las uñas, me sorprendí mucho yo también, ¿quieres tocarlo?

—No lo creo, mejor no ¿Y los otros?

—Bueno el venado, ese lo atropellé sin querer el año pasado, sí, no lo vi, pero nos hicimos cargo de su familia, tenía dos venaditos con él, me aseguré que su estirpe no se perdiera, es más, han sido muy prolíficos. Y este... leopardo es... un regalo del Sultán Murat II en un viaje que hicimos juntos a Egipto, le caí bien al viejo y claro no iba a rechazarle un regalo. Por si no sabes jamás se rechaza un regalo de un sultán o es motivo de muerte.

—Que anécdota más interesante, yo nunca he conocido un sultán.

—Podría presentártelo alguna vez, en algún viaje —Deslizó mirándolo con deseo, Eren rió juguetonamente y apretó uno de los mechones de su pelo entre el índice y el pulgar.

—Siempre creí que eras más...

—¿Feo?

—Viejo, quiero decir, no te ves cómo alguien de casi sesenta.

—¿Investigaste sobre mí, cosita? Me siento honrado de ser el centro de tu atención —Eren quería decirle que ya quisiera, pero solo sonrió y siguió fingiendo que así era—. Te contaré un secreto —dijo guiñándole un ojo y acercándose peligrosamente—. Verás, la juventud es un tesoro invaluable, aunque jamás he sido de fijarme en el aspecto pero lo admito soy coqueto y entonces por un contacto de mucha confianza me llegó información sobre un tratamiento en Suiza, aquí aún no está perfeccionado, claro que el mismo requería una internación de dos meses —Eren asentía pero se giró para mirar unos cuadros del otro lado de la pared frente a las cabezas, Levi aprovechó para abrir un compartimento y se le aflojaron las rodillas al ver un arsenal de armas, la cerró de inmediato justo a tiempo cuando el otro se giraba de nuevo para seguir escuchándolo.

—¿Dos meses?

—Así es, me renovaron las células del rostro mediante un tratamiento con rayos láser, muy específico, me quedó el rostro prácticamente en carne viva —decía mientras iba a otro compartimento y abría con cautela, ¿dónde carajo guardaba Kenny los licores?—. Luego me aplicaron compresas realizadas con tejidos vivos que se crían a partir de células madres para reconstruir la piel, oh, es muy doloroso, pero yo resistí como todo un valiente. Y por último cuando la piel ya estaba estabilizada me hicieron infiltraciones con ácido hialurónico con agujas microscópicas, es una sensación más o menos similar a cuando te haces un tatuaje pero en el rostro.

—¿Solo en el rostro?

Levi levantó una tapa de madera (de hecho no parecía una puerta sino parte del mueble). "Ah, perro", pensó, "¿con que aquí lo guardas?", descubrió una heladera pequeña o algo como eso, abrió la puerta y miró de reojo, había una caja negra que estaba congelada levantó levemente la tapa y tuvo que reprimir un grito, estaba lleno de dedos, dedos humanos cercenados por algún instrumento cortante, cerró todo y se giró para sonreír forzadamente a Eren.

—Perdón, ¿decías?

—Si solo te arreglaste el rostro...

—Ah, no, no, también el resto del cuerpo, por eso estuve... seis meses al final, el tratamiento costó tres millones de dólares, pero bueno, la juventud no tiene precio ¿no crees?

—Wow, tú sí que no escatimas en gastos.

—¿Tú qué opinas? ¿Quedé bien? Claro algunos rasgos se modificaron ligeramente, pero bueno, es un pequeño precio.

—Yo creo que... te ves ardiente.

—No más que tú, lindura —dijo el mentiroso acercándose a Eren y olvidando todos los descubrimientos anteriores.

—¿No tienes nada para beber? —Le recordó el más alto moviendo su copa vacía.

—Oh, sí, si tengo es solo que... bueno Isaura, la mucama, siempre cambia todo de lugar, además tengo muchas propiedades y es difícil recordar donde están en cada una.

—¿Te ayudo?

—¡NO! —Luego rió al ver la expresión de sorpresa de Eren ante su grito y suavizó su voz—. No, lindura, tú siéntate aquí y descansa esa bella anatomía que tienes —dijo tirando del respaldar de una de las sillas en la habitación para que tomara asiento. Eren aceptó e hizo caso.

—También decían que eras alto.

Levi rodó los ojos mientras estaba de espaldas a Eren y siguió revolviendo los compartimentos.

—Sí, bueno, eso, verás, cuando era un niño me traumaron con el tema de la altura, no había tanta aceptación como ahora, ni tanto apoyo a la diversidad. Así que, mis padres, Dios los tenga en la gloria, mandaron a hacerme zapatos con plataformas, para que no se notara tanto, así que en realidad yo nunca fui alto —Sonrió triunfal al fin abrir un mueble y ver las costosas botellas apiladas y los vasos de cristal auténtico. Tomó dos y un ronmiel, fue hasta el escritorio, les sirvió a ambos y se sentó cruzando las piernas—. Toda la vida he usado zapatos modificados, pero ya no, no quiero vivir una mentira —dijo con énfasis y con la completa atención de Eren en él—. Quiero ser auténtico, quiero ser quien soy, mostrarme al mundo y dejar de esconderme como una rata.

—Ya veo, ¿por eso organizaste esta fiesta?

—Así es.

—¿Y nadie te ha reconocido por tu cambio?

—Correcto.

—¿No es un poco arriesgado?

—¿Por qué lo dices?

—Ah, bueno, ya sabes los rumores, que eres un mafioso y tienes muchos enemigos.

—Rumores, rumores, rumores, aunque uno no haga absolutamente nada la gente los sigue propagando, esto es así, es parte de la vida, Eren, hermoso. Pero ya basta de hablar tanto de mí, cuéntame de ti ¿Cómo es que no te había conocido antes? Estoy completamente seguro que jamás olvidaría un rostro tan agraciado y bello.

"Baboso", pensó Eren, sin embargo apoyó un antebrazo en el escritorio y puso su mirada más coqueta para seguir hablando con el otro.

—No tengo gran cosa para contar, soy del norte y vine hace un par de meses con mi novio, pero el muy bastardo me dejó.

—¿Qué? Eso no puede ser, ese idiota merece ser castigado, dime su nombre y le daré su merecido —dijo poniendo su mejor cara de matón.

—No, no, ya está, no soy rencoroso, espero que le vaya bien, el tonto fui yo por dejarme engañar.

—¿Puedo consolarte?

—¿Es impresión mía o estás tratando de ligar conmigo?

—¿No se nota? Porque si no se nota lo puedo hacer más evidente.

—Eres un pícaro, Kenny, seguramente estás casado y tienes hijos.

—¡Que va, no! Soy... estéril, me hice la vasectomía de joven y hace poco volví a hacérmela, no confío ni en mi propia sombra.

—¿Entonces te gustan las mujeres?

—¿Eso que importa, primor? Me gustas tú en este preciso momento —Y volvió a llenar los vasos—. Si yo tuviera la suerte de tenerte como pareja, uuff, te llenaría de regalos y joyas, como mereces, y bueno, también te llenaría de otras cosas —Agregó levantando y bajando las cejas para dar a entender su punto.

"Joder, es el flirteo más espantoso del que haya sido protagonista alguna vez", pensó Eren que ya no sabía cómo mantener la careta de estar a gusto. "Prácticamente me está diciendo que compraría mi compañía, que tipo más manipulador y frío, bueno es un asesino, ¿qué puedo esperar? Es una gran oportunidad no debo desperdiciarla, jamás pensé que tendría que ser por estos medios, pero ni modo, valdrá la pena".

—Vaya, tú no tienes pelos en la lengua.

—Me gusta la honestidad, ir directo, no tiene sentido dar tantas vueltas.

—Bueno, yo no soy tan directo —Eren batió su cabello con los dedos deslumbrando al otro y cruzó las piernas para sentarse de una manera bastante sugestiva—. No salgo con cualquier persona tampoco, me gusta conocer al otro primero.

—Pero si ya sabes todo de mí y si no lo sabes solo pregunta y te lo diré.

—Mmm, pareciera que solo quieres llevarme a la cama y nada más —Soltó con decepción y bajó su bonita mirada.

—No, no, ¿cómo dices una cosa así, lindura? Aunque es cierto que es importante ver la compatibilidad de nuestros cuerpos, pero antes uno debe conocerse mejor estoy de acuerdo con eso, no soy una persona que se tome las cosas a la ligera, soy metódico y paciente, claro que sí.

—¿Entonces, qué propones?

—Bueno, podríamos ir a la habitación y seguir charlando más cómodos, te contaré todo sobre mí —Eren se puso serio—. ¡Es una broma, es una broma! Caray, ¿dónde está el sentido del humor de esta juventud?

—Admito que eres divertido, Kenny.

El más bajo tiró de un cajón y encontró una caja con unas inscripciones en algún idioma desconocido, levantó la tapa y vió que eran bombones, por lo que la sacó y levantó la tapa para ofrecerle al precioso hombre. Eren tomó uno y cuando lo estaba levantando Levi notó algo extraño, en la parte inferior del bombón había una especie de "X" blanca... ¿Mmm? ¿Qué era eso? ¿Veneno? Nah, imposible, Kenny no tendría chocolates envenenados en su despacho, ¡qué va!

¿O sí? Eren abrió su boca para meter el dulce y con una velocidad digna de flash Levi detuvo su mano sujetándolo de la muñeca y juntó sus labios de improviso, Eren abrió grande sus ojos y cuando quiso reaccionar el otro ya se había alejado, ¿qué?

—Lo siento, lo siento, yo, no pude aguantarme, tienes unos labios tan... apetecibles.

—¿Acabas de robarme un beso?

—¡Dios! Lo siento, era necesario, muy —Luego tomó el bombón de la mano de Eren y se lo metió en la boca sonriendo falsamente, entonces volvió detrás del escritorio e hizo de cuenta que se agachaba a recoger un bolígrafo que tiró a propósito, aprovechando para escupir el bombón en la papelera debajo del mismo, mierda, eso había estado cerca.

—OK, voy a pedirte que no te tomes esas libertades conmigo, de hecho tal vez sea mejor irme —Amenazó poniéndose de pie.

—Espera, está bien, tienes razón, soy impulsivo ¿qué le puedo hacer? Déjame que te invite a cenar para compensar mi comportamiento, nada de acercamientos físicos, solo charlar, lo prometo.

—¿Y dónde cenaríamos?

—Pues aquí, claro, en planta baja quiero decir.

—¿Aquí?

—Bueno, soy desconfiado no puedo ir a cualquier lugar de la ciudad, además mi cocinera es la mejor de toda la región. Una cena exquisita, champagne, una buena charla, es todo lo que pido. Mandaré buscarte con mi chofer, anda, dime que sí —Tomó con delicadeza la mano de Eren y refregó sus nudillos con su pulgar, mientras lo miraba con una seguridad apabullante.

—De acuerdo, Kenny, acepto, siempre que mantengas tu palabra, pero antes voy a cobrarme venganza por lo que hiciste hace un momento.

Eren lo acorraló contra la pared más cercana y unió sus bocas con vehemencia, Levi cerró sus ojos y se dejó llevar por el momento, joder, tenía unas ganas increíbles de tocarle el trasero pero se contuvo. El más alto besaba de manera apasionada, le mordisqueó el labio inferior y tiró con suavidad de él de una sexy, deliciosa manera y luego se alejó relamiéndose.

—Bien, ahora estamos en igualdad de condiciones —Agarró una de las manos del más bajo y usando el bolígrafo sobre el escritorio le anotó su número de celular—. Llámame, Kenny, y entonces vendré a cenar contigo. Gracias por el ron y... la fiesta —Le guiñó un ojo y desapareció por la puerta.

Levi se sentó en el escritorio, su mente volando lejos, lejos hasta que Farlan abrió de sopetón, tenía los ojos colorados y venía visiblemente borracho.

—¿Qué hubo, compadre? Acabo de ver bajar a un joven bien buenote, ¿te lo tiraste?

—No todavía, pero pronto, oh, sí, no se me va a escapar.

—¿Y Jean?

—Bueno él me puso en el congelador, yo también lo haré —dijo pagado de sí mismo mientras encendía un cigarrillo y tomaba una profunda calada—. Por cierto, debes ver lo que descubrí aquí, levanta esa tapa. Esa, esa frente a ti, Far, estás más duro que un bloque de cemento, ¿qué te metiste?

—Na-nada, tomé un poquiiiitop, eso es todo.

—Ya dime.

—Un par de *líneas, no sé alguien me convidó, les dije que era la mano derecha de Kenny, oh, ¿te refieres a ésta?

—Ajá, abre la puerta de la heladera y mira dentro de la caja negra.

—¡PUTA MADRE! —Farlan retrocedió tropezando y cayendo sobre sus cuartos traseros, la respiración agitada.

—Como sea, si dejó algo tan importante como eso, seguramente hay dinero en alguna parte y cuando digo alguna parte me refiero al sótano.

—E-espera, bro, fuuua, esto es muy, muy loco.

—Toma —dijo alcanzándole un vaso con ronmiel—. Quedarnos aquí es una trampa mortal, debemos encontrar la pasta y rajarnos de inmediato, mañana voy a ver cómo solucionar esta mierda —Aspiró una pitada y señaló el reloj.

—¿Tu crees que mañana vuelvan los guardias?

—Ni idea, pero podemos tomar a otros, de hecho sería más conveniente.

—¿Y si Kenny se entera?

—No lo hará.

—¿Cómo estás tan seguro?

—Los idiotas no querrán informarle que huyeron como cucarachas y dejaron la residencia a la buena de Dios, les conviene quedarse callados, lo que confirma mis sospechas, una vez que pase lo que sea que el puto de mi tío espera que pase, entonces volverán como si nada, además con lo que yo les dije también deben haberse espantado. Mejor para nosotros, si contratamos gente nueve serán más leales y fieles a nosotros y no a Kenny.

—Oh, bien pensado.

—Far, ¿quién es el cerebro del equipo? Obviamente soy yo.

—Yo sé manejar armas —Recordó Farlan más relajado luego de bajarse el ronmiel de un solo trago.

—¿Qué? ¿Desde cuando? Yo nunca te vi manejar una.

—Tuve una novia que era policía, Isabel uufff, estaba hermosa, delgada, pelirroja, lindas tetas-

—Ahórrame los detalles y ve al grano.

—Bueno ella iba a practicar al Tiro Federal, ese que está en las afueras de la ciudad, yo la acompañaba, íbamos en la patrulla que tenía asignada.

—¿Cómo es que andaba sola? ¿No se supone que las patrullas son para dos policías?

—Mmm, no recuerdo, creo que el compañero estaba enfermo, algo así. Oye lo hicimos en el asiento de atrás un par de veces, incluso me puso las esposas una vez y-

—Focalízate, Farlan, manejo de armas.

—¿Eh? ¡Ah, sí! Bueno, ahí aprendí, ¡pium, pium, pium! —Explicó mientras hacía la onomatopeya de un arma disparando y se ayudaba con los dedos de su mano.

—Oh, pero debe haber sido algo ocasional.

—No, no, rendí y tuve muy buenas calificaciones, el instructor dijo que tenía un don natural.

—Mmm, ¿y qué pasó con tu novia?

—¿Con Isabel? —Levi asintió, acercándose a su amigo—. No sé, no me acuerdo, ¿qué pasó? —dijo rascándose un brazo y frunciendo el ceño tratando de recordar—. Ah, ya, se enojó porque quería casarse y le dije que no —Luego se encogió de hombros.

—Joder, ¿realmente existe una mujer en este mundo que quiso casarse contigo? ¡Ja! Creo que perdiste tu oportunidad, amigo, ¿porqué nunca me contaste?

—¿Tu crees? No lo sé, no tengo ganas de formar una familia, soy un tipo solitario, ah pero era linda y amable, cocinaba rico, debe ser que me olvidé de mencionártelo.

—Como sea, volvamos a la fiesta, pero primero lo primero —dijo tomando su celular para luego agendar el número de Eren, le puso "Qlo hermoso" como nombre de contacto—. Hermanito, creo que acabo de enamorarme, si se me llega a dar no me lavaré la polla el resto de mi vida.

—¡Qué cabrón! Es raro verte tan interesado en alguien, con seguridad te lo comes y se te pasa.

—Es que éste está en categoría Premium, es de esos muchachos que uno ve solo en las pornos o en una pasarela de Europa y solo puedes hacerte una triste paja pensando en como sería tocarlo de verdad. Pero bueno, parece interesado en Kenny el famoso mafioso de mucho billetes y besa tan… uuufff, vamos, vamos, demos unas vueltas y luego echemos a todos a la mierda.

—Siiii, siempre quise hacer eso. Está el idiota de Genaro con su grupo de estirados, jo, ya quiero ver cuando los mande a la verga así como ellos me echaron de sus dos bacanales.

—Eso es, vamos a patear algunos culos.

Eren se retiró de la fiesta, era mejor dejar con las ganas al tipo. Se subió a su BMW M3 blanco y una vez lejos de la residencia llamó por el bluetooth al contacto que tenía agendado como "*Brain" (*cerebro en inglés), lo atendió casi de inmediato y su melodiosa y amable voz llenó el interior del vehículo, hablaron en código ya que era probable que las líneas pudieran ser intervenidas.

—¿Y bien?

—La carne se coció perfectamente, quedó completamente en su punto.

—Eso es muy bueno, ¿tuvo que estar mucho tiempo en el horno?

—No, ya tenía un golpe de calor, simplemente puse la bandeja y ya, está lista para devorarse.

—Eso es sorprendente, considerando que no cocinas a menudo.

—Justamente, estoy un poco descreído de mi suerte de principiante, creo que debería corroborar que realmente esté cocida como se esperaría.

—¿Tienes dudas?

—La guardaré para estos días, y la comeré en una cena, deberías venir, es demasiado para una sola persona.

—No te preocupes, los invitados estarán listos, por lo pronto no dejes de echarle un ojo a la cocción. Por cierto, hay una oferta en e-Bay, cuando llegues a casa deberías verla, te mandé un link a tu correo electrónico.

—De acuerdo, confío en tu criterio ¿Sabes? Fue un poco extraño porque normalmente la carne va acompañada con papas asadas pero esta vez fue con "zapallo", diferente pero creo que es un una idea atractiva de todas maneras.

—Según el instructivo de la receta no debería acompañarse con zapallo, eso es muy… inusual.

—Bueno, para variar.

—¿Te sientes cómodo con esa guarnición?

—Estoy dispuesto a todo, me ayudará con la dieta.

—Admiro tu fuerza de voluntad E. Cuando leas el email avísame, cuidate.

—Te confirmaré para que vengan a cenar, será pronto.

—Será un placer, estamos en contacto.

Armin colgó el celular y lo puso en modo avión, ya lo conectaría de nuevo cuando Eren le respondiera al email. Hange Z trabajaba a su lado en una computadora procesando todo los datos, mientras su ayudante Moblit (un habilidoso analista de sistemas que además tenía la capacidad de hackear cualquier red) monitoreaba las intervenciones, pero no había nada.

—Limpio —dijo al cabo de varios minutos.

—Esto es muy extraño, tal como nos informó Eren, este hombre se interesó por él sexualmente.

—La verdad nunca voy a entender esos códigos y charlas extrañas que tienen ustedes —dijo Hange mientras estiraba sus brazos y hacía tronar su espalda.

—Solo en caso que las líneas estén intervenidas. Y aquí es que esto no me cierra. Lo hemos buscado por cinco años, por cielo y tierra, no tiene nada a su nombre, ni si quiera una tarjeta de servicio médico, nada, apenas su documento de identidad, siempre se ha manejado en efectivo y con testaferros. Y de repente un día decide hacer una gran fiesta con bombos y platillos, de buenas a primeras nuestro agente toma contacto directo… Teníamos entendido que era heterosexual, pero al parecer era solo una pantalla.

—Lo sé, tampoco huele bien para mí —dijo Moblit mirando la pantalla de su notebook.

—¿Qué está tramando este tipo? Debemos ser cautelosos e ir con un pie delante.

—¿Tal vez está siendo perseguido por sus enemigos y prefiere estar expuesto a nosotros que a ellos?

—Como sea, es la primera vez que le cogemos el hilo al ovillo —Aseguró Armin con seriedad mientras miraba la pizarra donde tenían la mayor parte de la investigación desplegada, con nombres, conexiones y fotos sobre un mapa de la región—. Sin dudas esa casa es una de sus propiedades, tenemos certeza de eso, ahora dependemos de Eren para que investigue todo lo que pueda. Te vamos a agarrar, Kenny, no quedarás impune, eso te lo juro.

Luego que desalojaron la casa de todos los visitantes, no se podía dar un paso que sin que uno se llevara por delante alguna lata, vaso descartable, basura, condón usado, artículo de cotillón, colilla de cigarrillo o lo que fuera, todo estaba en un estado deplorable. Farlan y Levi miraron alrededor.

—Esto es una mierda, literalmente. Oye, llama a esos contactos tuyos para que vengan mañana, pero después del mediodía, tenemos que elegir un par de bravucones que sean bien fortachones para que nadie joda con nosotros —Dijo el de cabello negro mientras bostezaba y se refregaba los ojos.

—Bien, conozco un par que aplicarían perfectamente.

—Oi, que les guste limpiar, es condición excluyente.

—Listo, tú los pides, tú los tienes.

En otra parte de la ciudad Eren estaba llegando a la casa que había rentado por esa temporada. Se quitó la ropa que olía a humo y alcohol y desató las correas con las armas que tenía sobre su cuerpo, las dejó en su mesa de luz luego de verificarlas. En un short negro ceñido procedió a cerrar todo, verificando las ventanas y puertas y poniendo la alarma en la planta baja. Se dio una ducha con agua fresca y una vez seco se fue a acostar no sin antes llevarse una botella de agua consigo.

Apagó las luces y se quedó mirando fijamente el techo.

"Voy a desenmascararte, Kenny, sea como sea conseguiré las pruebas necesarias, te meteré en la cárcel y jamás saldrás a menos que sea en un féretro, ya lo verás".

...

Levi se despertó pasado el mediodía, pidió unos tés medicinales para él y Farlan, se dió una ducha, se puso otro atuendo de Kenny y dejó el collar de oro en su lugar, pero no pudo sacarse el anillo, había quedado atorado en su dedo porque se le habían hinchado un poco las manos, ni modo, el zafiro le iba a juego con sus ojos azules. Se lavó los dientes y fue a desayunar liviano porque la resaca lo estaba matando aunque el té ayudaba.

Por la tarde tuvieron un desfile de orangutanes enormes, lo cual era molesto porque quedaba más evidente su escasa altura, de manera que eligió a los más feos y con mayor cantidad de cicatrices para que él y Farlan pudieran resaltar, aunque a su parecer ya resaltaban por sí solos. Una vez acordados los honorarios se les asignaron uniformes (unos que Levi encontró en uno de los rincones de la casa y les iban bien, trajes negros y remeras negras). Como no disponían de armas les dió dinero para comprar algunas navajas y unas pistolas de juguete "que se vieran bien buenotas". De inmediato los puso a limpiar el desmadre.

Le escribió a Eren y le dijo que ese día estaba demasiado ocupado, pero que al día siguiente con todo gusto podía hacerle un lugar en su apretada agenda, el joven aceptó gustoso y la cita quedó fijada para las nueve de la noche.

—Harry —Llamó Levi a uno de los "guardaespaldas" que estaba trapeando el salón sin mucho entusiasmo.

—No me llamo Harry, soy Gerónimo.

—OK, desde ahora te llamas Harry, escucha necesito que me vayas a comprar cigarros, y eh... condones, de esos flúor y de aquellos que traen esas cositas que raspan, ¿sabes de cuáles hablo, no? —El grandote enarcó una ceja—, bueno no importa, trae una caja de condones flúor y ya, y cigarros, quiero de los que tienen esa pelotita que explotas y sabe a menta.

—¿Con cápsula de mentol?

—Si lo sabes no hace falta que lo repitas, mi estimado e inteligente amigo, y otra cosa, si hay visitas, digo si cae gente tú me vas a decir "Señor Akerman" o "Jefe", ¿entendido?

—Sí, tratar con respeto sube la tarifa.

—¿Pero qué...? OK, Harry, te vas a dirigir a mí de esa manera siempre, ahora anda, anda y no demores —dijo poniéndole un billete de cien dólares en el bolsillo del traje, pero al acercarse hizo una mueca de asco—. Y también desodorante, tres frascos.

Luego se fue a tomar un baño de inmersión, quería tener su piel hidratada, limpia y perfumada para el día siguiente así deslumbraría a ese bombón de ojos verdes, claro que lo haría.

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By Luna de Acero.-