Lamento la mega hiper gigantesca tardanza XD, por eso hice un recordatorio un poco largo XD, como para introducir el contexto en donde me había quedado jajaja y no abrumar a nadie con tener que leer el capi anterior porque no se acuerda en que diantres había quedado XD.

El siguiente no tendrá una intro tan grande porque no tardaré tanto como en esta XP, tanto tiempo que ya ni me acordaba que había escrito jajaja XD

Sin más los dejo con la historia ^^U

UN HEREDERO PARA HYRULE

En el capítulo anterior…

De un instante a otro la ceremonia quedó convertida en un verdadero caos, un invitado inesperado había interrumpido el tan "planificado" matrimonio y había traído junto con él a todos sus oscuros aliados.

Pero a pesar de la gran batalla que se estaba llevando a cabo en el sagrado templo, nada impidió que la joven princesa y su apuesto compañero consolidaran su unión y en medio de todo ese desorden la ceremonia siguió un "extraño" y algo "atropellado" curso…

– ¡Con el poder que me dicta la Ley y el que me han otorgado las Diosas, los declaro marido y mujer! –Al fin lo había conseguido, su trabajo estaba casi terminado– Puedes besar a la novia, Link –declaró finalmente, con aquella última acción sellarían su unión.

Pronto todo desapareció, sus miradas se encontraron ajenas a aquello que los rodeaba, habían llegado tan lejos… y ahora… ahora eran sólo ella y él.

Los filos de sus armas se deslizaron lentamente a medida que se acercaban, hace tan sólo unos segundos en un inesperado movimiento habían chocado sus espadas y se habían detenido allí, el tiempo se detuvo para ellos en ese instante.

Las copas, el fuego, los enemigos, el Rey… ya nada de eso importaba. ¿A dónde demonios habían ido a parar los sagrados cálices que acaban de soltar sin darse cuenta?, ¡a quien le importaba!… en esos momentos sólo podían sentir sus cálidas y agitadas respiraciones entremezclándose.

Y entonces ocurrió, con un simple e impulsivo movimiento juntaron sus cuerpos y sus labios en un apasionado beso, uno de aquellos que pareciera agotar hasta la última gota de oxígeno circulante, aquello lo habían anhelado por tanto tiempo. Habían estado conteniendo este mutuo deseo.

Evidentemente la batalla no se detuvo para admirar aquella "romántica" escena, pero más de alguien atinó a gritar un "¡Vivan los novios!" a pesar de todo el desorden. Inclusive el Rey se unió a la "fiesta" y comenzó a golpear con el "sagrado cáliz de Din" a todo quien se le atravesara.

Pero a pesar de sus esfuerzos por capturar a Vaati, el misterioso hechicero desapareció, y junto con él todos los oscuros seres que lo acompañaban.

No fue hasta entonces cuando toda la atención de los presentes se centró en la joven pareja, aún muy inmersa en lo suyo… pronto una larga y fuerte ovación cargó el templo de energía, y Link junto a su ahora esposa aún ajenos a los últimos sucesos descubrieron avergonzados que habían terminado siendo el centro de atención de… ¡Miles de personas!

– ¡Que vivan los novios! –Exclamó la multitud eufórica.

– ¡Que comience la fiesta! –No faltaba más, el Rey estaba ansioso por mostrarle sus jóvenes tortolitos semejante festín que les había preparado.

Link y Zelda sonrieron aún con sus mejillas sonrojadas, y observaron como una gran cantidad de gente se les acercaba.

Estaba claro que la celebración estaba aún muy lejos de terminar, pero luego de esta "curiosa" ceremonia ¿Qué más podría pasar?

.-.-.-. Capítulo 6: La momia regresa .-.-.-.

¿Quién dijo que casarse era una tarea fácil?

El que haya osado poner en su boca aquella frase seguramente se llevaría un buen castigo de parte de aquellos que ahora eran llamados "los recién casados", ¿Qué podía ser peor que haberse unido en matrimonio y no haber tenido siquiera un mísero instante a solas?

Efectivamente, por muy patético que sonara, Link y Zelda no habían vuelto a cruzarse desde que habían salido del templo, aquella verdadera horda de gente que los acosó al instante con felicitaciones, flores, abrazos y más, había conseguido separar a la joven pareja, quien con una angustiada mirada habían visto como el contacto entre sus manos se había quebrado de un instante a otro.

– Esto es terrible –murmuró apoyando su mentón en su mano derecha, mientras que con su mano izquierda sujetaba el codo de la misma mano que mantenía sombre su rostro.

– ¿Ha dicho algo princesa? –Le dijo una de las acomodadas señoras que la rodeaba, comentando entre ellas lo impresionante que había sido la ceremonia.

– No nada –sonrió tontamente haciendo una mueca muy fingida. En verdad estaba muy aburrida de esta monótona conversación.

Parte del caos que se armó en el templo había terminado por destrozar la carroza con la que ella había llegado, esa era la razón por la que Zelda y su ahora esposo habían sido arrastrados junto a toda la gente camino al castillo en donde el Rey había preparado un gran salón para el inigualable evento.

El lugar había quedado bonito, había que admitirlo.

El salón era el mismo que solía usarse en el baile de primavera, pero ahora todo estaba adornado con hermosas rosas de color blanco y ambarino. En cada vértice había armado un bonito arreglo del que salían lienzos de finas y delicadas telas marfil y oro. El piso pulcro reflejaba unas largas mesas vestidas con elegantes manteles también en blanco y sobre estos pequeños paños cuadrados ubicados uno al lado del otro quebrando aquel inmaculado tono con el matiz del oro. Sobre las mesas reposaba un verdadero festín y cada tanto un florero de cristal alto y largo, que dejaba a toda vista un bonito y armonioso arreglo con rosas blancas y una que otra amarilla, entre ellas pequeñas flocillas silvestres y sosteniendo todo el arreglo unas largas hojas verdes y brillantes de un palo de agua*.

Por un momento su mirada se había quedado perdida en esos bonitos arreglos florales ubicados sobre las mesas, observar las flores era diez mil veces más interesante que detenerse a escuchar la conversación que seguía manteniendo la gente que en esos momentos la rodeaba, que por cierto… no tenía ni la más remota idea de quienes eran.

– ¡Zelda! –La voz de la muchacha fue para ella como una verdadera bofetada que la trajo derechito a la realidad– No podíamos encontrarte, hay muchísima gente en este lugar.

– Ashei –estaba casi que se le caían las lágrimas de emoción, nunca creyó que escuchar una voz familiar le alegraría tanto.

– Ven –sujetó el brazo de la princesa sin prestar atención a la multitud que rodeaba a la muchacha– tu padre te busca, dice algo acerca de un baile.

– ¿Mi padre? –Avanzó siguiendo a la joven de cabellos azabaches, ni siquiera estaba pensando lo que hacía.

¡El baile! Acababa de recordarlo, era una más de esas bobas tradiciones que habían tenido que preparar para este momento.

– Si tu padre y una mujer enorme no muy feliz estaban desesperados buscándote.

– Oh cielos, en verdad lo olvide por completo –debía admitirlo ¿no?– ¿Y Link? ¿Dónde está él?

– No lo sé, Shad lo está buscando en este momento.

¡La gorda iba a matarla!, quizá no hoy… quizá no mañana, pero seguro aquella condena llegaría tarde o temprano, ¿Por qué no habían mandado a la ballena junto a la momia como un "pack" en aquel barco?

Suspiró y luego de un breve abrir y cerrar de parpados lo recordó.

¡La momia! No sabía porque demonios su cerebro estaba trabajando tan lento, pero con tantas cosas en la mente ¿a quién no se le olvidan pequeños "detallitos" insignificantes?

– Si… claro… "insignificantes" –repitió en voz alta aun siendo jalada por su amiga.

– ¿Dijiste algo Zel?

– Nada importante Ashei –y sonrió con muy poca convicción– ¿qué voy a hacer ahora?

Estaba acabada, estaba recontra acabada. Si más no recordaba cuando ella entro al Templo la había buscado con la mirada, pero había tanta gente que en realidad en ese momento sólo pudo divisar a la gorda de su maestra de etiqueta, pero… estaba segura de haber visto esa invitación. No podía estar equivocada, su padre le había enviado una carta, o al menos había visto en el remitente el nombre de "Norma", en ese entonces nunca supo para que demonios era, pero ahora que unía las piezas en su cabeza todo tomaba sentido. Era esa la razón por la que su padre había estado como loco enviando correspondencia, él había planeado este dichoso matrimonio mucho antes de lo que ella y Link se habían enterado, sino ¿cómo explicaría la cantidad de gente que había?

Y si sus suposiciones eran ciertas… ¡Demonios! ¿Y si la momia estaba en esta dichosa fiesta en ese preciso instante?

Pero alguien tan peculiar como su maestra de historia se haría notar ¿o no?

Después de haberse quedado paralizada justo en medio del camino al altar por culpa de la presión que había sentido al sentir la mirada de su "queridísima" maestra de etiqueta, y luego de que Link llegara a su lado para alejar todos esos pensamientos, había olvidado por completo el hecho de que había estado buscando entre los presentes a la "innombrable".

Así la llamaban "cariñosamente" ella y su ahora esposo después de haberse deshecho de la mujer juntos esa tarde, ¿Cómo demonios se le había ocurrido semejante desfachatez en ese instante?

Y eso estaba pensando cuando de pronto entre la gente la vio… su peor pesadilla echa realidad.

Ahí estaba la arrugada mujer, más seca que escupo de momia, ¿qué podía ser más seco que eso?

Pero indudablemente era ella, la visión fue breve, casi fantasmal a su parecer, pero aquel efímero instante había bastado para alterar toda prioridad en sus acciones.

– ¡Es ella! –Se detuvo en seco llevando sus dos manos a su boca, jalando de paso a su compañera.

Típico que cuando uno está invocando a alguien con la mente, este se aparece en los peores momentos.

– ¿De qué demonios estás hablando Zelda? –Ahora sí que quería una explicación– ¿Quién es "ella"?

– Necesito encontrar a Link, esto es de vida o muerte ¿entiendes?

– Pero tu padre y esa mujer…

– ¡No me interesa! Necesito hablar con Link ahora.

Debía encontrar a su cómplice en aquel terrible delito que había cometido hace ya un año, su futuro estaba en juego, en especial considerando que aquella mujer podía acercarse a su padre y contarle todo lo ocurrido durante su "misteriosa desaparición".

– No entiendo que está pasando, pero por la cara que tienes ahora seguro no es nada bueno.

– Te lo explicaré, lo prometo… sólo necesito hablar con Link de un asunto de suma importancia, es algo "confidencial" –realizó las "comillas" con sus dedos, para darle más énfasis a lo de confidencial.

– Uy, ¿Con que confidencial, eh? –Ashei le sonreía con picardía.

– ¡No es lo que piensas! –Se había sonrojado notoriamente al notar aquella expresión en la cara de su amiga, era evidente lo que ella se estaba imaginado.

– Oh vamos Zelda, ya están casados –insistió la muchacha– no debería darte pena.

– ¡Mi niña querida! ¡Aquí estabas bonita! –Su padre había llegado en el momentos menos oportuno para interrumpir la conversación.

La princesa maldijo por lo bajo y levantó la mirada para enfrentar la de la gorda, quien evidentemente no estaba feliz.

– Ejem –la enorme mujer se aclaró la garganta alzando una ceja.

– Ah… claro –Zelda entendió inmediatamente el mensaje y sujetó rápidamente la falda de su vestido para realizar una pequeña reverencia frente a su padre y la maestra.

– Que niñita más mal educada –murmuró molesta la mujer– ¿Dónde quedo tu sonrisa jovencita?

Estúpida vieja amargada –pensó tragándose aquello que le hubiera encantado decir, y al mismo tiempo esbozó una mueca mostrando los dientes, "intentando" parecer "feliz".

– No seas tan estricta Norma –agregó el Rey con una simpática y despreocupada sonrisa– es comprensible que mi pequeñita esté nerviosa después de haber sido sometida a tanto estrés, ¿No es verdad querida?

– ¿Eh? –Zelda ni siquiera estaba escuchando a su padre.

– ¿Lo ves Nohansen?, eso es lo que consigues por ser tan permisivo –esta era su oportunidad para dejar en claro al Rey que su hija estaba muy lejos de ser una "educada dama".

– Mi señor, disculpe que lo moleste –Impa acababa de intervenir en la conversación, dejando a la corpulenta maestra con la palabra en la boca– los músicos están listos, y el personal que se encargará de las luces también estaba ubicado.

– Eso es perfecto Impa, ya sabes que hacer –el hombre realizó un guiño a la Sheikah y ella asintiendo con la cabeza se acercó a Ashei y tomándola del brazo la invitó a seguirla.

– Venga conmigo, por favor.

La joven guerrera perpleja avanzó junto a la tutora de Zelda sin decir palabra alguna, mientras que la princesa observaba agónica el momento en que su única salvación se alejaba de ella, ahora estaba sola con el loco de su padre y "su querida maestra".

Esto es terrible…

– ¡Majestad! –Ahora era Shad quien venía corriendo esquivando a la gente junto al buscado Hylian.

– ¡Perfecto! –Exclamó el soberano al ver llegar a los dos jovencitos– ahora podremos comenzar.

Cuando Shad había encontrado a Link había tenido que salvarlo de una horda de mujeres jóvenes que esperaban un autógrafo de parte del gran y único salvador de Hyrule, el ahora aún más renombrado al haberse convertido en la pareja oficial de la princesa, única heredera al trono.

Los dos habían tenido que huir hasta dejar atrás a las decepcionadas damas.

Y ahora ellos se acercaban a paso veloz hasta donde se encontraba el Rey y compañía.

Una extraña sensación había recorrido el cuerpo de Link al notar que entre el grupo estaba su ahora bien nombrada "esposa", era extraño estar casado… o eso era lo que creía. No lo había visto de este modo, pero de un instante a otro ahora ella se convertía en su mujer y él… él no sabía como debía actuar ahora frente a ella, en especial porque luego de haber consolidado el lazo no habían tenido la oportunidad de dirigirse la palabra.

Shad se paró justo a un lado de la gorda maestra y Link quedo a un lado del Rey y justo frente a él estaba Zelda, quien parecía mantener una expresión de cordero a punto de ser degollado.

¿Qué le sucedía?

De pronto todos esos raros pensamientos se esfumaron de su mente al ver aquella preocupada mirada y sin tomarle atención a los demás se acercó lentamente hasta su esposa.

– ¿Sucede algo? –Le preguntó angustiado, acercando una de sus manos hasta el rostro de la muchacha.

Zelda observó a su pareja y luego desvió la mirada, sintiendo aquella presión visual sobre ella, sabía que su padre, la gorda y Shad los estaban observando, no podía decirle a Link en este momento lo que había sucedido.

– Este… yo –¿Por qué la mirada de esa manera?, tenía que contarle lo de la momia, pero...

– Pareces preocupada.

Lo estoy –pensó cayendo sin darse cuenta en el encanto de su mirada, nuevamente su corazón estaba bloqueado aquello que su cerebro había clasificado como una "prioridad" – ¿Te mencioné lo bien que te asienta ese atuendo? –Soltó de pronto cambiando absolutamente el tema.

Link quien no se había esperado esa respuesta se sonrojó notoriamente, y alejando su mano del rostro de la muchacha se rascó su cien en un acto de nerviosismo.

– Es bueno verte de nuevo –agregó la princesa sonriéndole a su compañero, estaba comenzando a compartir ese nerviosismo que se había apoderado de Link.

Era evidente que el tema de la momia había quedado en segundo plano en un abrir y cerrar de ojos.

¿Por qué reaccionaba de esa manera? ¿Qué tenía Link que siempre conseguía alterarla de esta forma?

Sus miradas se cruzaron un breve instante y por tan solo unos segundos el mundo desapareció para ellos, este era el primer encuentro que tenían después de haber unido sus vidas con un lazó invisible, pero increíblemente poderoso.

– Zelda yo –tenía tantas cosas que decirle, pero no era capaz de hacerlo, no podía más que actuar como un bobo enamorado y acercarse torpemente a la muchacha para tomar sus manos entre las suyas.

– Link –murmuró sonriéndole dulcemente, en ese momento los bonitos y claros ojos de su pareja no reflejaban más que su rostro.

Shad enternecido por la escena se detuvo a observar en silencio aquel esperado reencuentro entre ese par de enamorados, que sin darse cuenta lo habían dejado a él, al Rey y a esa gorda mujer, muy lejos de su mundo.

– Nohansen –lo regañó la maestra molesta al notar que el hombre no había nada para separar a los tortolitos.

– Está bien Norma… está bien –la calmó el Rey, quien parecía conmovido por aquella bonita escena– ya está hecho… esta atmósfera es propicia para comenzar el baile –y sonrió, como siempre lo hacía. Y haciendo unas señas con sus manos, consiguió que la luz se fijara en la joven pareja.

Acto seguido, y habiendo llamado la atención de los presentes con ese simple hecho, estos hicieron espacio dejando la pista despejada.

El Rey y sus dos acompañantes retrocedieron y pronto una suave melodía comenzó a ser entonada, la gorda quien no estaba nada feliz sólo desvió su mirada molesta, siendo carcomida en su interior por ese detestable sentimiento de envidia, era evidente que ella no era feliz con la unión que Link había formado con la princesa.

Los chicos quienes hasta ese momento no se habían percatado de la situación, pronto descubrieron horrorizados que estaban siendo nuevamente el centro de atención de todos los invitados.

– ¡Nos hemos reunido en este salón para celebrar la unión de esta joven pareja! –Declaró Nohansen en voz alta– el futuro Rey y Reina de Hyrule darán ahora comienzo al baile como lo dicta la tradición.

– Había olvidado que teníamos que comenzar el baile –susurró Link a su compañera comenzando a sentirse "ligeramente" presionado.

– Ni que lo digas –agregó la muchacha, habiéndose visto en la misma situación que el joven hace tan sólo unos minutos.

– ¡Que la música de comienzo! –Aclaró el soberano, dando una clara orden.

El volumen de la música se alzó por sobre el murmullo de la multitud, y con una preocupada mirada Zelda se alejó del chico para iniciar con aquello que en más de alguna oportunidad habían hecho juntos.

Link reaccionó al ver a su pareja frente a él realizando una sutil reverencia, la misma que él imitó interponiendo uno de sus brazos delante de su pecho y luego casi como por instinto extendió su mano invitando a la doncella a bailar.

Era algo protocolar, no muy ensayado, pero que en ese instante casi nacía naturalmente.

De pronto un recuerdo vino a su mente, años atrás mucho antes de la ausencia de Impa por esa "interminable semana", había asistido a uno de los tantos bailes que se hacían en el castillo, en donde todo el mundo bailaba siguiendo una curiosa coreografía, el hombre invitaba a la dama con solemne postura y esta aceptaba seguirlo dando un pequeño paseo, las parejas todas alineadas seguían a la pareja principal. Recordaba aquello porque había sido su primer "baile oficial", y en aquella oportunidad se había atrevido a invitar a la princesa a acompañarlo en aquel baile, acto que la joven agradeció concediéndole una bonita sonrisa.

Zelda sujetó la mano de su esposo y manteniendo sus manos juntas y a la altura de sus hombros avanzaron lentamente.

– ¿Lo recuerdas?

– ¿Recordar qué? –Preguntó curiosa.

– Hace tres años, el baile al que asistimos juntos –agregó con una sonrisa, soltando la mano de la muchacha y colocándose nuevamente uno frente al otro– ¿lo recuerdas?

– Si… lo recuerdo –le dijo con una sonrisa, aquella vez ellos no habían sido la pareja que había iniciado la danza.

Ambos levantaron sus manos al son de la música y juntando sus palmas por sobre sus cabezas, y con aquel sutil roce dieron un par de vueltas, sus miradas nunca dejaron de estar en contacto a pesar de que sus manos volvieron a separarse. Con un paso hacia adelante se acercaron y con un paso hacia atrás volvieron a alejarse.

En ese momento se sentían siendo parte de un juego, uno del que ya habían sido participes, y entre cómplices miradas y coquetas sonrisas siguieron moviéndose.

Cada movimiento no les traía más que un bonito recuerdo y sus sonrisas no reflejaban más que ese ensoñador momento.

Pero pronto llego el instante en que las parejas debían modificarse, a su lado se habían unido al baile el Rey junto a Impa, quien había llegado hace sólo unos momentos. Ahora Nohansen bailaba con su hija e Impa lo hacía con Link.

La mujer también se había vestido para la ocasión, llevaba un atuendo diferente, algo mucho más femenino y atrevido, pero que no dejaba de ser su estilo, traía una falda larga con un largo escote en la pierna, pero aun así usaba botas largas y cargaba con más de algún arma, después de todo no dejaba de ser la guardiana de la princesa y debía estar preparada para cualquier eventualidad que pudiera presentarse.

Algo alejado de la pista de baile estaba Shad, aún sólo, o al menos hasta ese momento lo estaba.

– Esto me trae tantos recuerdos –dijo el pelirrojo en voz alta observando el transcurso del baile.

– Creo que es el momento perfecto para dejar de recordar y vivir el presente –agregó Ashei quien se había acercado al letrado sin que éste se percatara.

Y al voltearse a ver a su compañera Shad se llevó una gran sorpresa, la joven también había cambiado su atuendo y ahora traía puesto un bonito vestido bien ajustado hasta la cintura con una especie de corsé y con una falta bastante amplia todo en color escarlata, se había soltado por completo el pelo y se había puesto algo de lápiz labial.

– ¿Ashei?

– ¿Qué pasa? –agregó algo incómoda al sentirse tan observada– ¿Tan mal me veo?

– No es eso –le dijo rápidamente tratando de buscar las palabras adecuadas para no salir lastimado– en verdad... te ves –se sonrojó notoriamente y desvió la mirada antes de continuar– te ves... muy bien –admitió finalmente sonriéndole.

La joven guerrera sintió sus mejillas arder e incómoda y avergonzada como estaba clavó su vista en el suelo, dibujando en su rostro una media sonrisa.

– La tutora de Zelda dijo que este atuendo era mucho más apropiado para un baile –murmuró aún sin levantar su mirada.

Le pareció divertido el hecho de que la chica se excusara para usar un vestido, sabía lo mucho que odiaba usarlos y en verdad se había llevado una sorpresa al verla vestida de esa manera.

–Bueno en ese caso –agregó ofreciéndole caballerosamente su mano a la joven– ¿Le gustaría acompañarme?

Con un dejo de inseguridad y aún muy sonrojada, Ashei terminó aceptando la invitación del letrado y juntos se unieron al baile, en donde ya gran parte de los invitados que habían conseguido pareja se habían incorporado.

El baile siguió sin contratiempos, las parejas se cambiaban continuamente después de realizar algunos pasos, Link a pesar de que estaba con otras parejas no perdía de vista a su esposa, que destacaba entre la multitud por su vestimenta tan peculiar y justamente estaba en eso cuando escuchó que la pareja con la que ahora danzaba le hablaba.

– Tanto tiempo sin vernos muchachito.

Un escalofrió recorrió su espina dorsal, aquella voz seca y dura le parecía muy familiar. Y aún con algo de receló dejo de buscar a la princesa entre la multitud y observó por primera vez a la mujer que estaba frente a él.

– Usted… usted es…

Continuará…

No avancé mucho… lo sé XD, pero en compensación subiré un nuevo capítulo de este fic antes de lo que se esperan muajajajajaja XD, y ya en el siguiente capítulo se viene más acción, más locuras y… una renovada maestra de historia, un demente Linebeck y el "especial" maestro de educación sexual XP.

Y luego de eso… ¡La noche de bodas! Ufff… aún falta un poco para eso XD, pero… ya viene… ya viene…

Había olvidado agregar algo que puse entre "*" XD, pero ahora lo pongo...

* Los palos de agua o troncos de Brasil son unas plantas, como una especie de palmeras, tienen un tronco largo y normalmente se usan como plantas ornamentales en las casas, pero de ser pequeñitas pueden crecer muchísimo, lo llamativo de estas plantas son sus hojas, largas y de un verde brillante, la mayoría tienen una franja verde oscura justo al centro de la hoja. Aclaro esto porque quizás XD no sepan que diantres es un palo de agua, pero si quieren más información owo pueden buscar el google ^^.

Antes de despedirme quiero agradecer a todos los que han dejado sus comentarios, sugerencias, amenazas de muerte, entre otras… y quiero dar un saludo a fer gp, Zelinktotal99, Cute Krystal, linkzel s, Yuki-Chan28, Generala, Ncy-Z, Teklay, P.Y.Z.K, Princess Aaramath, JohnUzumaki90, shade7caos, Magua, Shimmy Tsu, ILZzE, evardo15, Emilia L. Cortez, Richard Letters, BRANDON369, DHM, Dani-chan y Gaby-chan, mininaxoxo, KewCat, BlackRose, Icarian Wings, Lektorr, AnaX19, .FE 3003, Anonymously, Zelliana, FerinBlier y GabbiVal04, en verdad muchas gracias por su apoyo y sus comentarios ^^, (Si escribí mal un nombre me avisan XD a veces el corrector de Word los cambia y me da laaata XD revisarlos ahora :S)

Mi próxima actualización la publicaré en mi prolife XD, aún no me decido que actualizar jajaja XP (esto me pasa por tener tantos fics x-x, yo y mi mente dispersa XD)

¡Hasta la próxima!