Cuenta Regresiva: 26.280 horas.
El que no busca, también encuentra.
Vegeta apenas salió de la oficina de Bulma comenzó a caminar a paso veloz hacia donde sintió la débil presencia del técnico, dándole alcance en uno de los niveles inferiores de los laboratorios generales.
-Oye, tú… - le dijo, cuando lo divisó en las escaleras que llevaban a los laboratorios inferiores.
Rod lo vio por encima del hombro, pero no le hizo caso. Es más, comenzó a correr por las escaleras como si su vida dependiera de ello.
Vegeta levantó una ceja, contrariado por la actitud del hombre, pero enseguida gruñó y comenzó a perseguirlo, provocando que se armara un barullo entre los empleados, al ver al saiyajin persiguiéndolo.
Lo alcanzó finalmente cerca de las bodegas subterráneas, cogiéndolo enseguida por la parte de atrás de su bata para que no huyera y elevándolo del suelo con una sola mano.
- ¿Por qué demonios huyes? - le preguntó, acercándolo a su rostro.
-Este… es que usted me da mucho miedo, señor Vegeta …- le confesó el rubio, casi a punto de llorar.
-Argg, ¡ya cállate!… - lo arrastró hacia una oficina lateral, donde lo soltó y enseguida le dio la espalda para decirle – ¡Ya deja de lloriquear!… Si te seguí hasta aquí es solo porque voy a necesitar de tus servicios…
El joven lo miró extrañado, enseguida se levantó y ordenando un poco su ropa le dijo - ¿de mis servicios?
-Así es…
- ¿Q-qué quiere que haga? – preguntó atemorizado.
Vegeta volteó a verlo -Trabajabas en los hangares ¿no es así?
-S-sí, así era…
El saiyajin lo meditó un momento y enseguida se dirigió a la puerta mientras le decía -Acompáñame… Iremos a dar un paseo…
Rod lo miró horrorizado y gritó - ¡NO!
El saiyajin se giró hacia él y le gruñó - ¿Te estás negando a obedecer una orden mía?
El joven intentó explicarse, pero estaba tan asustado que no salía nada coherente de sus labios
-No es eso… Es que… Yo no… no quiero morir… Es decir… usted…
Vegeta se cruzó de brazos y lo miró con fastidio, dándose cuenta de que su elección de palabras no había sido la correcta.
- ¿Qué mierda te pasa? No voy a matarte… Cuando digo un paseo me refiero a que me acompañes a un lugar específico…
-Sí, pero…
-Ya déjate de estupideces… Iremos donde el profesor.
Rod lo miró contrariado un momento y al siguiente aceptó. Vegeta se sonrió y a continuación salió, esperando que el joven lo siguiera. Rod así hizo.
Regresaron por el laboratorio y los demás empleados los miraban intrigados. Vegeta les dio una sola mirada y todos retomaron sus actividades.
Cuando subían por la escalera, Rod se atrevió a preguntar - Este… Señor Vegeta… estoy seguro de que el profesor no estaba en su oficina… Yo estuve allí y no lo encontré…
-Eso lo sé…
-Entonces ¿por qué nos dirigimos hacia allá? Digo, si él no está allí no tiene sentido que vayamos…
-Argg, ¡déjate de hacer preguntas innecesarias y camina!… Lo comprenderás cuando lleguemos…
Rod decidió que era mejor guardar silencio y obedecer.
…
Llegó la noche y Bulma ya estaba acostada intentando en vano conciliar el sueño. Miró el reloj de su mesa y vio que pasaba de medianoche, por lo que se maldijo por no estar descansando a esa altura de la noche. Pero realmente le era difícil, ya que, a pesar de sentirse agotada, su cabeza no dejaba de darle vueltas al comportamiento del saiyajin, sobre todo por lo dicho en su oficina "Esa pregunta que le hizo a Rod no sale de mi mente ¿Será eso lo que lo tiene actuando tan extraño? ¿Estar aquí atrapado por una promesa sin poder marcharse a conquistar planetas? ¡Claro! Si ese era su gran sueño, bueno además de enfrentarse a Gokú... Y aunque eso me preocupa, se me había olvidado por completo lo de sus planes de convertirse en el nuevo emperador del universo… Pero no quiero… A pesar de todo, no quiero que se vaya… Mucho menos a conquistar planetas y asesinar inocentes… ¡Me niego a creer que siga siendo igual de despiadado!… Sé que ha cambiado lo suficiente y estoy casi segura de que se quedará con nosotros… Pero esperar aquello ¿no sería demasiado egoísta de mi parte pedirle que se quedé?… ¡Oh, Kami! ¡Cómo extraño tener sexo con ese idiota, terco y desconsiderado bruto saiyajin!"
Se abrió la puerta, lo que la hizo ponerse en alerta y cerrar sus ojos, fingiendo que dormía "Es Vegeta… quizás debería preguntarle directamente que es lo que le ocurre, pero no me atrevo. Estoy segura de que solo terminaremos a los gritos y seguramente me evada como siempre hace… pero ¿y si realmente planea irse después de la batalla?... No. No quiero saberlo… No aun…"
Oyó la puerta cerrarse y se tensó.
Vegeta avanzó hasta la cama y observó a su mujer. Él estaba consciente de que ella fingía dormir, por lo que frunció profundamente y se desvistió, para enseguida acostarse lo más lejos de ella "Hmn, falta muy poco para la pelea con esos androides y no puedo seguir pensando en idioteces ni desperdiciando mi tiempo aquí, mucho menos con esa poderosa técnica por perfeccionar… Kakaroto, tu derrota está tan cerca, que puedo casi saborear mi victoria…" Miró por sobre su hombro a su mujer un momento, pues la sintió moverse "Bah, no me importa si se molesta o me odia por matar al imbécil ese. Ella sabe muy bien que ese era mi objetivo desde que volví a la Tierra, además de convertirme en el nuevo emperador del Universo… Es mi maldita mujer y no le queda más que aceptarlo…" Se giró, volviendo a darle la espalda "¡Maldita sea! ¿Por qué me sigue ignorando por las noches? Durante el día no tiene inconveniente en dirigirme la palabra por idioteces… y que decir de que se arrima a mi cuerpo como si nada mientras duerme… Hembras terrícolas ¿Quién las entiende?"
Cerró sus ojos e intentó dormirse pronto, pero no lo consiguió, tal como las noches anteriores. Se giró, quedando de espaldas en la cama llevando sus manos a su nuca, con la intención de pensar en las fallas de su nueva técnica, pero al moverse notó que Bulma daba un respingo, por lo que respiró hondo y se animó a preguntarle - ¿Hasta cuando mierda me vas a ignorar por las noches?
Bulma abrió sus ojos como platos, pues no se esperaba que Vegeta le dirigiera la palabra.
- ¡Deja de fingir que duermes!... que por lo demás lo haces pésimo – la miró por el rabillo del ojo, mientras Bulma le decía sin voltear – Sabes muy bien que aun estoy molesta por lo que le hiciste a Trunks... Por eso no te dirijo la palabra.
-Hmn… Pero ¿porque solo por las noches?
-…. - Bulma se quedó en blanco "No puedo decirle que es porque por las noches es cuando me siento más vulnerable por estar cerca de él y que ahora temo que se marche después de terminar la batalla con los androides… pensé que podría resistirme y usarlo en su contra pero lo único que deseo es estar entre sus brazos aunque sea una noche"
-¿No vas a responder? - insistió Vegeta.
-Ya te dije que no tengo ganas de hablarte ahora… - le dijo finalmente, agregando – Y deberás aguantarte porque ese es tu castigo por tu comportamiento…
-Hmn… Pero me parece que no estás tan molesta como quieres aparentar… - se sonrió levemente y comentó, desviando su vista al cielo raso – porque acabas de dirigirme la palabra...
-Solo lo hice porque de lo contrario te pondrías insoportable y lo sabes – lo detuvo ella.
Vegeta frunció y ambos se quedaron en silencio unos segundos, hasta que el saiyajin dijo – Debo aclararte que en este momento tampoco estoy tan molesto contigo por lo de la sabandija, ni por lo otro… - termino medio sonriéndose y mirando atentamente la reacción de ella. Bulma volteó a verlo, girándose un poco. Para ella parecía una disculpa muy al estilo de Vegeta y ciertamente estaba dispuesta a hacer las paces, pero enseguida supuso que él solo quería hacerla caer en alguna de sus jugarretas, por lo que le respondió con desconfianza – Me parece bien… pero ¿Qué es lo otro?
-Obviamente me refiero a tu comportamiento cuando confronté al mocoso.
-y ¿Por qué tendrías que seguir molesto? - le preguntó, al tiempo que alzaba una de sus cejas.
Vegeta se apoyó en sus codos y la miró de frente - Sabes perfectamente que era una excelente oportunidad de que me demostrara su poder de pelea y tu para variar te inmiscuiste, así como lo hiciste cuando confronte al mermadiano... Sin embargo voy a confesarte que averiguar el poder del mocoso me es tan indiferente en este momento que dejaré ese asunto para después de la batalla…
- Vaya. Eso es muy amable de tu parte... pero no es suficiente para que olvide lo que hiciste así como así, Vegeta...
- Hmn… - hizo él y volteó su vista al frente para agregar – Supongo que insistirás con la tontería de que debo aceptarlo tal como es…
Bulma frunció aun más y le dijo, con fastidio – Oye, Vegeta… es muy tarde y es obvio que no llegaremos a ninguna parte con esta conversación... Así que lo mejor es que intentemos descansar y cualquier reclamo nuevo que tengas me lo haces mañana… - se volvió a girar y acomodó su almohadón para volver a recostarse, pero Vegeta no tenía intención de detenerse, no después de conseguir entablar esa charla con ella, por lo que exclamó – ¡Bah! Ni siquiera estabas durmiendo, así que no me salgas con esas idioteces… ¿Por qué no aceptas de una maldita vez que tu insomnio se debe a que esperabas que llegara a dormir? … Hmn, o ¿tal vez en realidad esperabas a ver si tenías suerte y te follaba? - terminó sonriéndose ladino.
Bulma primero se sonrojó, pero enseguida resopló y volvió a voltearse hacia su esposo, pero esta vez se sentó en la cama y lo miró molesta - ¡¿De donde sacas esa tontería, vegeta?! - hizo un pausa y se cruzó de brazos para agregar - ¿No será que eres tú el que quiere tener sexo conmigo? ¡Porque no entiendo de otra forma que insistas en dirigirme la palabra sabiendo que estoy enojada contigo!
El saiyajin se dejó caer en la cama y llevó sus manos a su nuca antes de responder, desviando su mirada – Piensa lo que quieras, Bulma… Pero desde aquí puedo oler que la sola idea de que forniquemos te excitó…
La mujer se puso de todos colores y le arrojó su almohadón a la cabeza a su esposo - ¡Te he dicho hasta el cansancio que dejes de olerme! - se cruzó de brazos y agregó – Pero por lo demás, estás muy equivocado, Vegeta. No tengo ni la más remota intención de tener sexo con alguien que se comporta como un idiota y que no es capaz de reconocer sus errores.
-Podría decir lo mismo de ti – comentó, sonriéndole, mientras hacía a un lado el almohadón, agregando – Sin embargo, hoy me siento benevolente y pasaré por alto aquello para que puedas disfrutar de mi compañía...
-¡Uy!… ¡Solo duérmete y deja de fastidiarme! - terminó recuperando el almohadón y, acomodándose para dormir de espaldas a él, le gritó – ¡Buenas noches!
El saiyajin amplió su sonrisa – Igualmente… esposa mía... – le respondió con tono burlón.
Bulma frunció y mordió la sábana para no responderle, porque estaba segura que, de seguir discutiendo, sucumbiría ante el saiyajin si la presionaba un poco más. Vegeta por su parte cerró sus ojos, seguro de que ella buscaría su calor mientras dormía, como solía hacer todas las noches.
Así que permaneció despierto por un par de horas más, atentó la respiración de su esposa. Estaba por dormirse cuando la sintió girase y moverse hacia él, acomodándose en su pecho. El saiyajin se sonrió y la estrechó contra él y le susurró – Eres una maldita hipócrita...
Bulma no se dio ni por enterada, debido a que estaba soñando profundamente…
Estaba en Namekusei y esperaba a que sus amigos volvieran de donde el Patriarca. Estaba sumamente aburrida, leyendo por enésima vez una revista de chismes para matar el tiempo, pero de un momento a otro, no pudo evitar que sus ojos se cerraran, al tiempo que emitía un ruidoso bostezo, sin cubrirse la boca.
-AWWWWWWMMMMM
-Hmn, ¡Vaya mujer vulgar!... He visto soldados rasos con mejores modales que los tuyos.
Bulma abrió sus ojos como platos y bajó la revista, solo para encontrarse con Vegeta de pie ante ella, con sus manos en las caderas y vestido con el uniforme que ella le había hecho.
-Ve-Ve- ¡VEGETA! - exclamó, al verlo así de repente.
-Dime, de una maldita vez ¿Dónde demonios está la esfera que me robaron?
Bulma pestañeó confundida, para luego lanzar la revista a un lado y ponerse de pie para preguntarle - ¡¿Por qué me preguntas eso?! Y ¿por qué estamos en Namekusei?
El saiyajin la miró molesto - No comprendo de qué mierda hablas… ¡Responde! ¿Dónde tienes oculta mi preciada esfera?
-Pero… es que… Tú… Yo… Nosotros… Oye ¿No te acuerdas de mí? – preguntó muy confundida.
El saiyajin se extrañó por la pregunta de ella, pero enseguida soltó una sonora carcajada - ¿Hum?... Ja, ja, ja… y ¿Por qué tendría que acordarme de una ridícula mujer terrícola?
Bulma lo tomó por los hombros y le gritó - Pero ¿Qué no lo recuerdas? ¡Vegeta, nosotros somos compañeros! ¡tenemos un hijo!
El saiyajin se la quedó mirando un instante, bastante desconcertado - ¿Un hijo?
-Sí, su nombre es Trunks… ¿Qué no lo recuerdas?
El ceño de Vegeta se frunció - ¡No digas estupideces!... ¡Jamás tomaría como compañera a una débil y vulgar terrícola! – gritó apartándola. Enseguida cambió su expresión a una más relajada para agregar, mientras la miraba de arriba abajo – Y si ese fuera el maldito caso, créeme que recordaría haberte fornicado…
Bulma lo miró a los ojos e intentó hacerlo reaccionar, por lo que le dijo con un tono seductor, mientras se acercaba y acariciaba el pecho del saiyajin con uno de sus dedos - Si tu quieres… Podría refrescarte la memoria…
Vegeta entrecerró su mirada al ver que ella acercaba sus labios a los suyos. Parecía indeciso entre apartarla y asesinarla o averiguar qué tramaba.
Bulma al ver su indecisión, se acercó y sin esperar respuesta por parte de él, lo besó en los labios, rodeando su cuello con sus brazos.
Vegeta permaneció con los ojos abiertos un segundo, pero al siguiente los cerro y deslizó su mano por la espalda de la atrevida mujer, atrayéndola aún más hacia su cuerpo. Ella continuó besándolo, mientras intentaba acceder al interior de su boca. El saiyajin se lo permitió y Bulma, sin pensarlo, subió su pierna aun más, hasta acomodarse sobre la cadera de él, cosa que fue bien recibida por Vegeta, que de inmediato la sujetó por el muslo y quizás un poco más arriba.
Sin embargo, Bulma comenzó a notar que algo no encajaba en esa situación "Esto… esto no está bien… Así no pasaron las cosas…" Entreabrió sus ojos y vio que en realidad estaba besando a Vegeta, por lo que sus ojos se abrieron en sorpresa, mientras lo apartaba por el pecho y exclamaba, despertando completamente - ¡ERES UN DEGENERADO, VEGETA!
Él la soltó al instante y se hizo el desentendido, mientras se alejaba de ella - ¡HMP! ¿Qué yo me aproveché? … ¡estás loca! Si tú fuiste la que comenzó a besarme mientras estaba dormido.
Ella pestañeó confundida, pero luego se acomodó para poder verlo de frente -Pero tú…tú… ¡¿por qué respondiste al beso si se supone que estás molesto conmigo?!
Él la miró muy serio y respondió - Créeme que no lo hice por gusto… Yo dormía tranquilamente hasta que gritaste.
-Uyy… ¡No quiero que vuelvas a hacerlo!
Vegeta se alejó de ella, haciéndose el ofendido, retornando a su orilla. Pero cuando le dio la espalda soltó un sarcástico - Ja…
Bulma se sentó en la cama y le preguntó, enojada, mientras se cruzaba de brazos - ¿Qué quieres decir con eso? - él volteó un poco su rostro para decirle - Sabes lo que significa… - dejó de mirarla y le ordenó - ¡Duérmete de una maldita vez y deja de hacer tanto escándalo por nada!
Una vena apareció en la sien de Bulma.
- ¡No voy a dormir hasta saber que no intentarás aprovecharte de mí nuevamente!
- ¡Hmp! Lo mismo digo – le respondió, cubriéndose hasta casi la cabeza con la colcha, mientras se acomodaba para dormir, con una media sonrisa en sus labios, pensando en que las cosas habían salido mejor de lo que había planeado. Que ella estuviese soñando con él y que más encima lo hubiese besado, solo le confirmaba que Bulma, a pesar de lo que le había dicho, lo extrañaba, por ende, si hacía las cosas de la manera correcta podría tenerla nuevamente sin tener que ceder a sus demandas antes de marcharse. Que estuviera molesto con ella por inmiscuirse en sus asuntos no necesariamente lo hacía desearla menos. Para él, una cosa no tenía nada que ver que con la otra y aunque había dicho que no volvería a tener relaciones con ella, bien que podría aceptar si era ella la que iniciaba las cosas. Definitivamente debía recuperar también sus derechos sobre Bulma.
Mientras tanto, Bulma se había vuelto a recostar en su orilla de la cama, pero no le iba a dar la espalda a Vegeta "¿Dormido? ¡Como no! Eso ni él mismo se lo cree... ¿Por qué a mí, Kami Sama? Justo cuando estoy más molesta con él, venir a tener este tipo de sueños… Supongo que es porque lo extraño… Pero ya me propuse no ceder y eso es lo que haré… Sin embargo, él no parece molesto… Mmm, eso es muy extraño… ¿estará esperando que lo perdone? ¡Qué va! Conociéndolo, debe estar esperando que me arrastre a sus pies…Yo no tengo porque disculparme por nada, él es el que se ha comportado como un idiota…"
…
A las seis de la mañana se activó la alarma del despertador que Vegeta había programado, provocando que éste estirara su mano hacía el aparato y de un rápido movimiento lo apagara para luego voltear a ver a Bulma que se removía un poco, pegada a su cuerpo, mientras murmuraba – Mmm… quiero dormir un poco más…
Él sonrió y retiró su mano suavemente de debajo de su mujer para después apoyar el codo en la cama y recostar su cabeza sobre su mano, quedándose observando a Bulma un momento "Hmn, menos mal que no me quería cerca… ¡maldita hipócrita!..." pensó, para luego levantarse y dirigirse al cuarto de baño para poder comenzar con su día, seguro de su victoria.
…
Yamcha estaba en su habitación, preparándose para ir a desayunar pero mientras se vestía con su ropa de entrenamiento, no pudo evitar pensar en que tendría que intensificar éste si quería sobrevivir a aquella terrible amenaza, pero sobretodo porque deseaba tener un futuro junto al amor de su vida. Y, aunque ella aun amara al saiyajin, él se encargaría de arrancárselo del corazón, ya que estaba seguro de que Vegeta moriría, sino por lo androides, por mano de Gokú. Para el guerrero cada día era más difícil que el anterior ya que con cada nueva jornada aumentaba su odio por el saiyajin abusivo, así como sus ansías por que llegara pronto el día de su derrota final.
- Si ese bastardo no hubiera venido a la Tierra yo aun estaría con Bulma… Por suerte tus días están contados Vegeta… -puso sus ojos de baboso y agregó - ¡Luego consolaré a Bulma por tu perdida y al fin seré su esposo!… - volvió a ponerse serió un momento - Será difícil, porque ella obviamente aun te quiere, y aunque quiera revivirte con las esferas nadie estará de acuerdo en ello… ¡Ah, que afortunado soy! ja, ja, ja...
Anudó el pantalón, ajustándolo a su cintura, y salió rumbo a la cocina, donde Bunny ya estaba instalada preparando el desayuno para todos.
-Buenos días, Bunny.
-Hola, Yamcha ¡Que madrugador!
-Oh, eso… Bueno es que quiero comenzar a entrenar un par de horas más al día…
- ¡Eso es estupendo! Ya verás que te pondrás aún más fuerte…
-Lo mismo pienso… - respondió él con una sonrisa pero enseguida su vista se fijó en la enorme cantidad de cacerolas y sartenes que tenía en la estufa por lo que le preguntó - Oye, ¿no te aburres de preparar tanta comida para ese malagradecido de Vegeta?
-Ay, querido… Vegeta no es un malagradecido…Es más, solo últimamente he preparado su comida, pero antes de que volvieras, él se encargaba de hacerse de desayunar y aunque no lo creas, también ayuda mucho en los laboratorios…
Yamcha se la quedó mirando algo incrédulo - ¡Vamos! Solo lo dices porque es tu favorito…
-¿Mi favorito? No, querido, como crees eso… No se trata de eso… Él, aunque sea un príncipe, se ha amoldado bastante bien a la forma en que se vive aquí… Eso es algo muy valorable, y además a mí me gusta atenderlos a todos por igual...
El guerrero se encogió de hombros y tomó asiento.
-Supongo… - respondió Yamcha disponiéndose a desayunar, mientras Bunny volvía su atención a sus cacerolas.
Yamcha comía con calma, pensando en si iba a trotar o no antes de su entrenamiento, cuando la señora se volteó y le dijo -Yamcha, ¿me podrías hacer el favor de ir por Trunks?
- ¿yo? – preguntó extrañado.
- Sí. Es que estoy vigilando esta cacerola y lo acabo de oír balbucear por el comunicador…
Yamcha estaba seguro de no haber oído nada.
-Pero ¿y Bulma? – preguntó, en un intento por evadirse de aquello, aunque sabía que su amiga solía levantarse un par de horas después de la salida del sol.
-Oh, ella ha estado trabajando tan duro en los laboratorios… - le aclaró la señora - por lo mismo le dije que yo me encargaría de mi nietecito por las mañanas. Pero como ves, no puedo ir en este momento…
Yamcha dio un suspiro y accedió a la petición de la señora, dejando la cocina y dirigiéndose hacia el segundo nivel.
Cuando llego al corredor avanzó con seguridad hacia el cuarto del fondo. Sin embargo, cuando estaba por pasar el cuarto de Bulma, la puerta de éste se abrió y de allí salió Vegeta. Éste estaba recién bañado, vestido con una camiseta y con sus pantaloncillos de entrenamiento.
Yamcha no supo porque, pero no pudo seguir avanzando. Se quedó quieto, como congelado ante aquella revelación. Bulma le había dicho que Vegeta comenzaría a entrenar menos, pero no le había comentado nada de que habían vuelto a dormir juntos.
Vegeta simplemente le sonrió burlón y pasó por su lado, dirigiéndose hacia la cocina. Pero no avanzó mucho, cuando no se pudo contener de hacerle un venenoso comentario, de espaldas a él - Deberías ir a ver al matasanos…- dijo, volteando ligeramente su rostro hacía Yamcha - Estas un poco verde, gusano… - se alejó por el pasillo y agregó en voz alta, antes de desaparecer - Si la envida fuera tiña...ja, ja, ja...
Yamcha apretó sus puños a los lados y no pudo decir nada, ya que el dolor que sintió en su pecho lo había dejado congelado. "Bulma, ¿cómo puedes ser tan cruel conmigo?… ¿Acaso me lo ocultó para darme esperanzas y que siguiera cuidando al hijo de ese bastardo desgraciado?" Dio un suspiro hondo y fue a recoger a Trunks, pensando en que después hablaría con su amiga para aclararlo todo.
Cuando volvió con el pequeño a la cocina solo se encontró con Bunny, que recibió al pequeño dándole las gracias al guerrero, para enseguida colocar al niño en una sillita para que desayunara, aunque no sin antes tomar un porta retrato y dejarlo delante del bebé mientras le decía - Mi nietecito bello, enseguida te traigo de comer… Te dejaré aquí la foto de tu papá ...él se tuvo que ir a entrenar…
El pequeño balbuceó algo y miró serio la fotografía.
Yamcha no pudo evitar que su boca se abriera un poco intentando que saliera algún comentario en contra del saiyajin, sin embargo, se contuvo. "Trunks no tiene la culpa de tener el padre que tiene…" Dio un suspiró y se sonrió amargamente. Necesitaba salir de esa casa.
-Bunny, voy a salir a correr al parque… - le comentó a la señora - ¿Necesitas algo más antes de que me vaya?
-Oh, ¡que amable eres! Pero no…
-De acuerdo… este, adiós.
-Si, adiós, querido - le respondió ella, medio distraída.
El guerrero salió de la propiedad frustrado y desilusionado, ya que no se esperaba enterarse de manera tan cruel que su amiga le hubiese ocultado que dormía con el saiyajin. Jamás imaginó que Vegeta, junto con entrenar menos horas, también volvería a dormir en el cuarto que compartía con Bulma. Miró al cielo un momento intentando contener las lagrimas para enseguida comenzar a correr calle arriba hacia el parque y, mientras lo hacía, decidió que lo mejor era proponerle a Ivy que fuera su novia. Así podría distraerse e intentar no pensar tanto en su amiga mientras esperaba que Gokú asesinara a su rival amoroso, pero ni pensando en ello consiguió deshacerse del dolor que le provocó descubrir que su amiga se había reconciliado con el saiyajin, por lo que corrió hasta que sus piernas casi no soportaban su peso, solo entonces volvió a la Corporación, sintiéndose ligeramente menos miserable.
…
Bulma se sentó en la cama y restregó sus ojos, mirando luego el despertador. Su rostro delataba que había pasado muy mala noche pero, a pesar de querer dormir un poco más, no tenía el tiempo para darse esos lujos. No con lo de los androides a la vuelta de la esquina.
Miró hacia el lado vació de la cama y maldijo a Vegeta "estúpido saiyajin idiota… por su culpa no dormí casi nada… no es más que un aprovechado sinvergüenza".
Se levantó de malas y bajó al desayunador, donde encontró a Yamcha bebiendo un jugo, a su madre cocinando y a su hijo jugando en un corralito, el cual su padre había hecho reforzado, para que el pequeño no escapara.
-Buenos…- saludó sin ganas.
Ambos voltearon a verla, notando que estaba bastante demacrada.
-Pero, hijita ¿Qué te paso? – le preguntó preocupada su madre.
-Que más me va a pasar… - les comentó, sirviéndose un café bien cargado - ¡ese estúpido de Vegeta no me dejó dormir!
Yamcha sintió que su alma abandonaba su cuerpo.
-Pero amor… - le dijo con ternura su madre - No es motivo para tener ese rostro… - dio un par de giros, sartén en mano, y exclamó- ¡Yo estaría brincando por la habitación luego de que un hombre como él, tan fuerte y apuesto me…
- ¡MAMÁ! – la interrumpió desencajada la peli turquesa, volteando a verla.
- ¿Qué? ¿Acaso estoy equivocada?
-¡Claro que te equivocas! No fue nada de eso… - dijo, sintiendo su rostro ruborizarse brevemente. Pero enseguida agregó, evitando pensar en lo ocurrido – No deberías decir esa cosas delante de Trunks… Aunque aún no habla, puede comprender algunas palabras…
El alma le volvió al cuerpo a su amigo.
-y ¿entonces, querida? - insistió Bunny.
Yamcha la miró bastante interesado, mientras Bulma bebía un sorbo de su taza, para responder - No tiene importancia ya… Pero de que es un maldito psicópata, lo es…
Ambos se la quedaron viendo. La mujer se veía demasiado molesta como para sonsacarle algún comentario más, pero, aun así, para su amigo fue un verdadero alivio oírla decir aquello.
Bulma al ver a Yamcha mirarla tan atentamente agregó, como respondiendo a una duda que su amigo jamás verbalizó – Bueno, sí, Vegeta sigue siendo un dolor de muelas, pero debo admitir que ha estado comportándose decente contigo y con Trunks...
Yamcha puso mala cara de inmediato y la corrigió – ¿Eso crees, Bulma?... Porque me lo encontré esta mañana y no fue nada agradable…y no es primera vez.
-¿Te amenazo, acaso?
-No, pero...
-A eso me refiero… Vegeta ha estado actuando muy extraño… Cuando me dijo que dejaría de entrenar tantas horas, también me advirtió que los mantuviese a resguardo a ti y a Trunks... pero a pesar de ello no los ha confrontado…
- Bueno, eso si es extraño, porque lo único que le gusta a ese desgraciado es pelear… Pero estoy seguro de que lo que me dijo fue con la intención de buscarme pelea – aportó Yamcha.
-Pero muchachos ¿Cómo no se dan cuenta?– los interrumpió Bunny - Ustedes ya deberían saber que aunque el joven Vegeta diga una cosa, termina haciendo todo lo contrario…
La peli turquesa se medio sonrió y comentó - Sí, tienes razón… Pero aún así ha estado raro...- Yamcha se molestó y de inmediato cambió el tema para que la atención se centrara en él - Oye, Bulma…
- Dime, Yam… - le preguntó dando otro sorbo a su café.
-Este yo… - pensó en algo y solo se le vino a la cabeza una cosa, por lo que le dijo - Lo que quiero decirte es que hoy no voy a poder ayudarte con Trunks…
-¿? – lo miró extrañada.
-Sí. Es que… verás… Quiero invitar a una cita a esa amiga que te mencioné…
- ¡Oh! Me alegro por ti, pero Trunks se pondrá muy triste sin su paseo…- miró a Trunks y le preguntó - ¿verdad bebé?
Trunks comenzó a estirar sus bracitos para que lo cargaran.
-Lo sé, disculpa, pero es que quiero estar a solas con ella…- le dijo Yamcha y se llevó una mano a su nuca - Tú me entiendes ¿cierto?…
-Claro - le respondió, volviendo a verlo - Pero prométeme que la traerás un día para conocerla…
-¿Y por qué no la traes este fin de semana? - preguntó Bunny.
-Pero, mamá… - la interrumpió Bulma - ¿No oíste que Yamcha recién la va a invitar a salir?
-No te preocupes por eso, hija… - le dijo, sacando a Trunks del corralito para cargarlo en sus brazos y agregando - Es obvio que ella le dirá que sí… - miró a Yamcha y le dijo - ¿Que dices, Yamcha querido?
El hombre pestañeó un par de veces y le respondió – Este… no lo sé… Creo que todo depende de ella…
-Bueno, entonces nos avisas… De todas formas prepararé una habitación de huéspedes para ella por si quiere quedarse unos días…
-No creo que sea necesario…Es que no quiero molestar - intentó negarse Yamcha. Bunny lo miró divertida y le dijo – Pero querido, si tu sabes que no es molestia…
-No lograrás hacerla cambiar de opinión, Yam – le dijo Bulma – Solo prométeme que no es como esa tonta novia de Krilin…
- ¿Cómo Maron?
-Sí, esa misma… ¡Uy, me acuerdo de ella y no puedo evitar molestarme! - exclamó apretando un puño.
-No ¿Cómo crees? Ivy es una chica muy dulce e inteligente…
-¡Que bueno! - exclamó Bunny, con una sonrisa - Con tanta gente en casa podríamos aprovechar de hacer una fiesta…
-No, mamá – la detuvo su hija – No creo que sea prudente… Falta muy poco para lo de los androides y yo aun tengo mucho trabajo en los laboratorios…
-Está bien… Pero apenas terminen con sus compromisos la haremos ¡Para celebrar la victoria!
Tanto Bulma como Yamcha se miraron un momento con algo de preocupación, pero enseguida la peli turquesa sonrió y le dijo a su madre – Está bien, mamá… Si todo sale bien ¡Haremos una enorme fiesta!
La rubia aplaudió feliz – Entonces ¡Está decidido!… Y así aprovechamos de hacer una fiesta por tu matrimonio…
-No creo que sea buena idea… - comentó Yamcha.
-Sí, mamá… Tu sabes que a Vegeta no le agradan esas cosas.
-¡No te preocupes por eso que yo hablo con él!… Ahora si me disculpan iré a hacer la lista de invitados… - terminó entregándole Trunks a Bulma, dejándolos solos en la cocina.
La peli turquesa rodó sus ojos – No hay caso con mi madre...
Yamcha se acercó a su amiga y le dijo – En serio no te molesta que traiga a Ivy.
-¡Claro que no, Yam! Después de todo… Todos necesitamos amor en nuestras vidas – terminó cerrándole un ojo.
-Sí, supongo que tienes razón… - se quedó pensando un momento y agregó – Oye, Bulma… aprovechando que estamos solos quería preguntarte algo más…
-¿De qué se trata?
-Bueno… Quería saber como va tu relación con Vegeta ¿Está todo bien? Digo, no es que me quiera entrometer, pero me preocupa verte tan desanimada…
Bulma respiró hondo y le respondió - No te preocupes, Yam, yo sé como manejarlo… Pero ahora que lo preguntas todo está igual. Ese pesado no hace más que sacarme de mis casillas, pero supongo que lo hace para distraerse un poco de su entrenamiento… No hallo la hora que todo esto termine…
-¿Lo dices por lo de los androides?
Ella se quedó callada un momento y desvió su mirada a su hijo "Por poco y meto la pata… Yamcha no tiene por qué saber por lo que estoy pasando con Vegeta… No quiero que lo odie más de lo que lo hace ahora" volvió a verloy le respondió - ¡Claro que sí! Este asunto nos tiene a todos con los pelos de punta… Pero confío en que todo saldrá bien…
-Sí, yo también… - le respondió el guerrero, con media sonrisa. Estaba ahora más seguro que nunca que el matrimonio de su amiga no marchaba tan bien como ella quería aparentar.
…
Mientras tanto, Bunny sostenía una animada charla con su yerno en la entrada de la cámara de gravedad.
-¡Me niego rotundamente!
-Pero, querido, si tú mismo aceptaste que diéramos una fiesta...
-No. Yo dije que hiciera una comida y punto.
-Bueno, pero podríamos invitar a algunos amigos…
-¡No vamos a dar una estúpida fiesta!
-Pero Vegeta… Tú lo habías aceptado…
-Argg… ¡No tergiverse las cosas! En ningún momento dije que aceptaba tal cosa.
-Bueno si no deseas hacer una fiesta que tal una cena… Con amigos…
-No. Yo fui muy claro al decir que la dejaría hacer una comida solo con los presentes…
- ¡Perfecto! ¡Te prometo que solo estaremos los que estemos presentes!
-No trate de confundirme, señora… Solo los habitantes de esta casa y ni un insecto más
-Pero ¿siquiera un poco de música?
El saiyajin frunció.
-De acuerdo, sin música… - se respondió Bunny, quien enseguida juntó sus manos a modo de súplica y preguntó - ¿y un pastel de bodas?
Vegeta asomó sus caninos y su vena de la sien comenzó a notarse.
-Le advierto que mi maldita paciencia tiene un límite, señora…
- Esta bien, sin pastel… pero ¿Y un brindis por los esposos?
La vena se hinchó aun más y el rostro del saiyajin se puso rojo, cuando gritó - ¡NO! SOLO UNA ESTÚPIDA COMIDA Y SOLO CON LOS HABITANTES DE LA CASA… ¿ES TAN DIFICIL DE ENTENDER?
Bunny le sonrió nerviosa - ¡Oh! de acuerdo, querido. Pero no te molestes… así haré… y no te preocupes que yo me encargo de todo.
-Argg, ¡Solo lárguese de una maldita vez y deje de fastidiarme!
La compuerta se cerró y Bunny dejó escapar una risilla. Estaba segura de que la fiesta que daría sería la mejor de todas.
…
En casa de los Son…
Milk se paseaba nerviosa por el cuarto de baño luego de hacerse una nueva prueba de embarazo. Lo hacía una vez a la semana para comprobar si al fin había conseguido su tan preciado deseo de volver a ser madre, pero hasta el momento no había tenido éxito. Ya estaba cayendo en la desesperación, pero por suerte su esposo había aceptado muy bien lo de tener sexo a diario, cuando estaban seguros de que Gohan dormía. De hecho, había logrado que se le hiciera casi una costumbre, por lo que últimamente era el saiyajin el que la buscaba para dichos menesteres.
Se sonrojó al recordar lo impetuoso que se había vuelto su esposo, pero eso no le molestaba en lo absoluto, después de todo, era lo que estaba buscando.
Miró la prueba que estaba sobre el lavabo, sin atreverse a tomarla aun. Pero un golpe a la puerta la hizo sobresaltarse.
- ¿Milk? ¿Estás bien?
-Sí, Gokú… - le respondió nerviosa - Solo dame unos minutos…
- ¿Segura que estás bien? Tu ki está muy elevado…
Los ojos de Milk se abrieron como platos, sin poder evitar que su vista se fijara en la prueba de embarazo.
- ¿Milk?
La mujer no respondió, en cambio se aproximó lentamente al lavabo y vio con desilusión que la prueba marcaba solo una línea azul - No es posible…- murmuró.
- ¿Dijiste algo?
La mujer suspiró cansada y simplemente tiró la prueba al papelero y salió de la pequeña habitación.
- ¿Te sientes bien? – le preguntó su esposo, mientras tocaba la frente de ella.
Milk miró a Gokú a los ojos y le sonrió de manera algo mecánica - No me ocurre nada… Es solo que me siento algo cansada.
Él se la quedó viendo extrañado un momento y enseguida se sonrió - je, je, je…
- ¿De qué te ríes?
-Es que creo que no estás durmiendo lo suficiente por ejercitarte conmigo… - le aclaró, con uno de sus dedos en alto.
Ella se sonrojó y le gritó, llevándose las manos a sus mejillas - ¡No digas eso, Gokú! - enseguida se cruzó de brazos y le dijo, molesta - Y no. No creo que sea por eso… Debe ser que necesito unas vacaciones.
-¿? Pero Milk…
-Sé lo que dije, Gokú. Pero apenas termine esto de los androides, dejarás de entrenar y saldremos, aunque sea a un día de campo o a pasear por ahí.
Él le sonrió.
-Todo lo que quieras, Milk. Pero para eso debemos derrotar a esos sujetos primero… Hoy luego de desayunar tenemos pensado ir con Gohan y con Piccoro a las montañas del Sur.
Ella lo miró molesta.
-No te enojes… - le solicitó él - Estaremos de regreso temprano. Después de todo te lo prometí ¿o no?
-Gracias, solo ten cuidado de que Gohan no llegue tan lastimado.
El guerrero asintió y se metió al baño, mientras Milk se dirigió a preparar la comida, sin dejar de pensar en lo difícil que se le estaba haciendo conseguir quedar encinta.
…
Vegeta salió a comer algo por la tarde e iba pasando la escalera que conducía hacia los niveles superiores, cuando sintió el ki de su hijo en la propiedad. Hacía mucho que no lo percibía, y con el pasar de los días había notado también que sentirlo no despertaba su instinto asesino como temió en un principio, por lo que llegó a la conclusión de que todo lo que le había dicho Nappa seguramente había sido un invento tal como le había dicho Bulma. Sin embargo, de solo recordar el llanto de su hijo cuando estuvo a punto de atacarlo lo hizo descomponerse, por lo que puso mayor atención a la pequeña presencia para averiguar si había habido algún cambio significativo. Fue entonces que abrió sus ojos sorprendido, al percibir un leve aumento en su poder de pelea "Hmn, Tal parece que Bulma no ha estado perdiendo el tiempo, sin embargo estoy seguro de que ese no es todo su potencial, sigue siendo vergonzoso para un descendiente de la casa real de Vegetasei… Pero ¿qué demonios hace el cachorro a esta hora aquí? Se supone que debiera estar fuera con la sabandija… Esto es muy sospechoso…"
Ubicó las presencias y se percató de que, tanto el crío como su mujer, estaban en el jardín de las mascotas, cosa que le pareció extraña ya que a esa hora Bulma ya estaba en los laboratorios y su cachorro estaba fuera de la propiedad.
Se encogió de hombros e iba a continuar su camino pero la curiosidad fue más fuerte, por lo que salió al jardín y de un salto llegó a una de las ventanillas de ventilación que había en la parte superior de ese domo, donde se asomó, ocultando su presencia. Le costó un momento ubicarlos con la mirada, pero enseguida los encontró, instalados sobre una manta.
Bulma reía mientras Trunks agarraba de las antenas una de esas ranas que había en Namekusei. Se sonrió al pensar que su hijo posiblemente estaba maltratando a Guiniú, pero su gesto cambio al instante al oír decir a su mujer - Trunks ¡suelta a esa rana asquerosa!
El pequeño no le hizo caso y comenzó a zarandear al animal por una de sus patas.
-ja, ja, ja, - rió Bulma, pero enseguida se puso seria y le dijo – Baja esa cosa… No sabemos si es venenosa…
Vegeta gruñó bajo y decidió que ya había visto suficiente. No podía seguir insistiéndole a su mujer en como criar al mocoso, ya que claramente era una perdida de tiempo "Ahora que lo pienso ese engendro termino convirtiéndose en un maldito estorbo... De no ser por él todo sería muy distinto...¡Demonios!"
Volvió a la cámara y entrenó con más ahínco que de costumbre, mientras no podía dejar de pensar en que su mujer era la persona más irritante del Universo.
…
Llegó la noche y Bulma llevaba a Trunks a dormir al fin. Había estado con él todo el día, inclusive en los laboratorios y se sentía exhausta, pero aun así no deseaba ir a acostarse tan pronto, pues sabía que le costaría dormirse, sobre todo con Vegeta en plan de seducirla. Estaba por subir las escaleras, cuando vio a Yamcha, que se dirigía a la cocina y le pareció una buena idea charlar con él un momento por lo que lo llamó - Hola, Yamcha ¿Qué tal tu cita?
El guerrero dio un suspiro y le respondió - No muy bien… Apenas pudimos dar un paseo breve y beber un café…
-y eso ¿por qué? – le preguntó ella.
-Bueno, es que olvidé que Ivy trabajaría de noche hoy…
-Pero por lo menos se divirtieron… - intentó animarlo.
Yamcha se la quedó viendo un momento y enseguida respondió - Sí, pero no alcancé a llevarla al cine ni a cenar como quería… Ni alcance a pedirle que fuéramos novios…
-Oh, qué mal… - le dijo Bulma con empatía, mientras re acomodaba a su bebé en sus brazos - Bueno, ya tendrás otra oportunidad.
-Supongo que sí…
Bulma vio que su amigo se veía bastante deprimido, así que se le ocurrió hacer algo para que se distrajera y así ella no tendría que ir a su cuarto tan pronto - Oye, ¿Qué te parece si vemos una película en la sala un momento?
Yamcha se animó de inmediato, ya que era una buena oportunidad para compartir con su amiga y preguntarle sobre su situación real con el saiyajin, por lo que le dijo - ¡Sí, es una estupenda idea! - sin embargo de inmediato preguntó, con algo de preocupación - Pero ¿No crees que Vegeta se moleste?
-No, para nada… Yo subiré a dormir a Trunks y bajo enseguida ¿de acuerdo?
-Sí, nos vemos… - le respondió algo nervioso - Yo te esperaré… este, en la sala…
Yamcha vio como se marchaba su amiga y comentó – ¡Excelente!… Tal parece que aunque comparten cuarto no están en buenos términos… Bueno, eso lo averiguaré después, por ahora debo planear muy bien la manera de acercarme a ella y para eso debo buscar la película más romántica y cursi que haya en la videoteca…
…
Varios minutos después y, tanto Yamcha como Bulma, estaban sentados viendo una película en el mismo sofá. Yamcha no podía evitar mirarla de vez en cuando, pensando en cuando eran novios y que, en los días de lluvia, podían ver películas románticas por horas en esa misma sala. Pero lo que veían ahora no era una de esas en que el protagonista al final se quedaba con la chica, sino que Bulma terminó eligiendo ver una de acción y artes marciales. Esto le extrañó mucho al guerrero, pero aun así aceptó verla, solo por complacer a la dueña de sus suspiros. "¡Cómo en los viejos tiempos!" pensó con romanticismo.
Estaban en la mitad de la película, cuando Yamcha no aguantó más "Está es una muy buena oportunidad para saber si ella aun siente algo por mí… ¿por qué más me invitaría a ver una película?... Después de todo ese bastardo es grosero y no debe saber tratar a una mujer como Bulma, que necesita de delicadeza y cariño…" Dudó un momento, pero al siguiente, apoyó disimuladamente un brazo en el respaldo, con la clara intención de abrazar a su ex novia, pero su movimiento fue interrumpido por una mano que sujetó fuertemente su brazo y la voz de Vegeta que decía – Te lo había advertido, gusano.
Ambos voltearon a ver y se encontraron con el saiyajin. Este llevaba ahí un buen rato, con su ki oculto, esperando a que el guerrero de la cara cortada intentara alguna cosa con su mujer y no se equivocó.
-Hmn… - continuó, aumentando la fuerza de su agarre - Sabía que tarde o temprano te descuidarías…
-¡Suéltame, desgraciado! No sé de que demonios hablas – exclamó Yamcha, con dolor.
Bulma los miró con cara de loca, pero enseguida reaccionó -¿Qué? ¡Vegeta, déjalo!
-No. Hasta que aprenda que no tiene derecho a tocar lo que es mio por derecho propio... Y en cuanto a ti , mujer. Sabía que en algún momento te encontraría a solas con este idiota… No eres más que una vulgar traidora…
Yamcha le gritó -¡¿Cómo te atreves a tratarla así?!
-Tú no me hables, gusano, a menos que desees que te quiebre el brazo – le respondió, sin mirarlo siquiera - Ya me basta y sobra con soportar tu molesta presencia en la propiedad…
-Vegeta ¡Ya basta!
El saiyajin soltó con brusquedad al ex bandido y dijo, cruzándose de brazos – Está bien. Puedes quedarte tranquila… No interferiré en tus planes…
Yamcha de inmediato se puso de pie y tomó una pose de pelea, pero Bulma lo sujetó y negó con la cabeza. Lo que menos necesitaba en ese momento era una pelea en su casa, por lo que regañó de inmediato a su esposo - ¿De qué planes hablas Vegeta? – le preguntó, desde su lugar - ¡Eres un tonto paranoico! Solo estamos viendo una película…
-No soy estúpido… - le dijo calmadamente - Te lo advertí y aun así hiciste caso omiso a mis palabras…
-No, Vegeta. Lo que tú dijiste fue que no volviera a salir con Yamcha y he cumplido… Y si estoy viendo una película con él, es porque tú nunca me acompañas a hacer ese tipo de cosas.
Vegeta entrecerró su mirada y le dijo, con calma - Sabes lo que pienso de esas actividades… Pero ya que tanto quieres que las haga, no me dejas otra opción.
Ante la sorpresa de ambos, el saiyajin saltó por encima del respaldo y se sentó en el espacio que había junto a Bulma y se cruzó de brazos nuevamente, mientras se recostaba en el respaldo, para ver la película.
Yamcha quedó de piedra y Bulma lo miró contrariada.
Vegeta fijó su vista en la pantalla y le dijo al ex ladrón - Deja de estar mirándome con esa cara de imbécil y decídete de una vez si vas a quedarte o no…Pero te advierto que si me abrazas perderás ese brazo...
-Vegeta… - murmuró Bulma comprendiendo recién lo que había ocurrido.
Yamcha apretó sus dientes al verse descubierto y enseguida respondió – ¡Eres un maldito enfermo, Vegeta!
-Solo dí si te quedas o no… necesito mentalizarme para soportar tu hedor de perdedor…
Bulma miró a su amigo preocupada, pensando en que seguramente todo no era que un malentendido, ya que después de todo Yamcha le había dicho que ahora le gustaba otra muchacha. Miró a Vegeta y le dijo – Eres tú el que está importunando.
- No necesito que me defiendas, Bulma. No voy a quedarme…- dijo el ex bandido - Ni loco compartiría el mismo asiento con un asesino…
Vegeta se sonrió burlón, agradeciendo el cumplido y enseguida le dijo -Entonces ¿a qué esperas, gusano?
Yamcha abrió su boca, pero fue interrumpido por Bulma que se puso de pie decidida a intervenir. Debía evitar que su amigo respondiera algo que iniciara una pelea con el saiyajin celoso.
- ¡Si él se va, yo también! – exclamó, apuntando a Yamcha y luego a ella misma. Vegeta se hizo el extrañado al preguntarle - ¿Por qué te molestas tú? Acaso ¿no era lo que querías?
Bulma lo miró enojada - ¡Sabes que no me refería a esto! Es muy claro que solo quieres empezar una pelea con Yamcha y de paso vengarte por mi supuesta falta de respeto a tu persona…
El saiyajin se sonrió ladino - No, yo solo le di a elegir... Si él decide marcharse no es mi maldito problema…- enseguida miró a Yamcha y le preguntó - o ¿me equivoco?
Bulma se enfureció - ¡Estás insoportable! - le gritó, para luego decirle a su amigo - Vámonos Yamcha… De todos modos, esa película ya la había visto… Además, es tarde y mañana tengo mucho que hacer en los laboratorios.
Bulma se fue seguida de Yamcha, que miró a Vegeta con rabia.
Vegeta apretó sus dientes un momento, devolviéndole el gesto al guerrero. Pero apenas desaparecieron por la puerta se sonrió complacido puesto que había logrado aguarle la noche al ex de su mujer.
…
Bulma luego de despedirse y de disculparse con Yamcha se fue a su cuarto, ya que estaba tan molesta con Vegeta que solo quería dormir y olvidarse del mal rato, pero no tuvo tanta suerte, ya que su esposo la estaba esperando en la habitación. Lo miró enojada y avanzó hasta quedar frente a él y le preguntó - ¿Me vas a decir de una vez cuál es tu maldito problema, Vegeta?
-¿Hum? – Se hizo el extrañado – No sé de que hablas... – se cruzó de brazos y cerró sus ojos un momento para agregar - Que yo sepa no tengo ningún problema… - volvió a mirarla y dijo - Bueno, aparte de ti y tu gusto por contradecir cada maldita cosa que digo o hago.
Ella se lo quedó viendo un momento estática. Tal parecía que Vegeta quería sacarla de quicio como siempre, pero ella no estaba dispuesta a darle en el gusto, no después de su escena en la sala, por lo que le dijo - No lo hago por que quiera, Vegeta… Si te llevo la contra es porque todo lo que has hecho de un tiempo a esta parte ha estado mal y lo sabes, saiyajin terco y desconfiado.
-Hmn… Déjame ver si entiendo… - la miró fijamente y le preguntó, con suavidad - ¿Quieres decir que soy yo el equivocado?
- No quise decir eso exactamente… Pero debes aceptar que te has estado comportando como un sicótico… - le respondió ella, para luego comenzar a enumerar ayudada por sus dedos – Primero Trunks, luego tú… días después Rod y ahora la emprendes contra Yamcha… ¿Cuál es tu problema? Dime ¿estás aburrido o algo? Porque en serio no logro entender qué pasa contigo… Es decir, hace unos días no sé si te restringías de alguna forma o qué, pero yo creía que habías entrado en razón y que te estabas comportando por fin como una persona normal...
Él la miró atentamente mientras oía sus descargos. Enseguida cerró sus ojos y le dijo, muy tranquilo
-Nada.
-¿Nada?
-Así es… - le reafirmó él, con media sonrisa, confiado en su respuesta. Pero Bulma no pudo evitar mirarlo con suspicacia – Espera… No puede ser solamente nada… - se llevó las manos a las caderas y agregó – Vegeta, tienes que admitir que has estado actuando muy extraño…
El saiyajin volvió a mirarla y le respondió, muy relajado – No sé de que hablas. Soy el mismo de siempre… - enseguida volvió a ponerse serio y agregó con algo de burla - Mejor deja de buscar enigmas donde no los hay o de verdad voy a pensar que estás loca.
Bulma le hizo un breve despreció - Oye, lo que digo es que creo que me estás ocultando algo… ¡No puedes negarlo!
-¿De verdad crees eso? Pues estás muy equivocada…. Dices que he estado actuando como un sicótico, pero déjame aclararte que no es así ya que la única sicótica aquí eres tú, imaginando que tus motivos son más válidos que los míos.
-Ah ¿Sí? ¿Para ti fue válido asustarnos de esa manera a Trunks y a mí?
-Eso te lo había advertido… - le soltó con toda naturalidad – aunque realmente no era mi intención toparme con él... y lo sabes.
Bulma comenzó a sentirse algo frustrada - De acuerdo, sí, me lo habías advertido no sé cuantas veces… pero ¿Qué con lo de tu accidente en la cámara?
-Tú lo has dicho, fue un accidente…
Bulma bufó con fastidio -¡No te creo!
-Allá tú, pero no fue más que eso… - el saiyajin arqueó una ceja y le preguntó - ¿algo más que quieras saber?
-Pues ¡Claro que sí!… Lo de Rod. Dime ¿también fue un accidente?
-Hmn… - hizo como que lo pensaba y luego volvió a mirarla – Sí... A decir verdad, ese también fue un accidente… uno bastante afortunado por lo demás…
-¿Tres accidentes en menos de una semana? – preguntó Bulma, comenzando a gesticular - Vegeta, tu eres muy calculador y por lo mismo me niego a creer que todos hayan sido solo accidentes…
-Esa es la maldita verdad – le dijo con una media sonrisa en sus labios.
Bulma se lo quedó viendo fijamente. Lo conocía lo suficiente para saber que algo se traía entre manos su esposo, por lo que respiró hondo buscando tranquilizarse un poco, pues sabía que si se alteraba Vegeta tendría eso a su favor y podría llevarla sin problemas a alguna de sus trampas.
-Muy bien – le dijo, calmada - Digamos que todos fueron accidentes… Pero explícame, que fue eso de hace un momento… No creo que "accidentalmente" se te haya ocurrido venir a la sala cuando nunca lo haces a esta hora…
Vegeta respondió de inmediato - Hmn… reconozco que eso si fue totalmente intencional…
- ¿Por qué lo hiciste? – preguntó ella, frunciendo un poco sus cejas.
Vegeta le mantuvo la mirada y respondió, muy calmado - Sabes que no soporto a ese insecto y estaba advertido de que no se acercara a ti y aun así lo hizo… No podía quedarme de brazos cruzados mientras se salía con la suya y por eso lo fastidié… - se detuvo y agregó con fingida inocencia - Espera ¿A eso te referías con que mis motivos no son los correctos? Acaso ¿hice mal?
Bulma rodó sus ojos y lo regañó - ¡Claro que hiciste mal!…Para empezar nunca debiste atacar de esa manera a nuestro hijo, tampoco debiste extralimitarte en tu entrenamiento ni debiste atacar a Rob sin consultarme sobre tus sospechas... y para terminar ¡No debiste atacar Yamcha!
-De acuerdo. Creo que podría aceptar que exageré un poco en cuanto al mocoso, yo y tu empleado… Pero en cuanto a la sabandija, debo aclararte que tengo mis motivos para no fiarme de él...
- Yamcha ya no está enamorado de mi, entiéndelo, Vegeta… Por si no estabas enterado, él ahora tiene una amiga que bien podría ser su novia…
El príncipe se hizo el sorprendido, mientras se llevaba una de sus manos a la cadera. Enseguida exclamó, con algo de exageración - ¡Vaya! Así que la sabandija encontró alguien que lo atienda gratis… ¡Sí que es una sorpresa!… Bueno, entonces creo que podría reconocer también que me extralimité un poco con él… pero no me extrañaría que dicha mujer sea ficticia ¿No lo crees?
Bulma se lo quedó viendo y entonces se enojó aún más, al darse cuenta de que Vegeta no la estaba tomando en serio - ¡Deja de hacer eso! – exclamó ella, finalmente. Él la miró extrañado y le preguntó
-¿De hacer qué?
-Uyy, deja de darme por mi lado… ¿Crees que no me doy cuenta de que no has dicho más que disparates solo para que deje de cuestionarte?
-No lo hago… - le respondió retomando su seriedad de siempre, volviendo a fruncir - Solo te demuestro lo ridículo que son tus motivos comparados con los míos. Además, tú misma dijiste que dejarías de llevarme la contra cuando yo lo hiciera… y eso hago.
Ella lo miró sorprendida, pero enseguida frunció para decirle - ¿Y crees que fingiendo que estás de acuerdo conmigo te ayudará a que te perdone por lo que le hiciste a Trunks?
El saiyajin bufó molesto - ¿Vas a seguir con esa estupidez?
-Sí – le respondió, bastante enojada - y ya que estás tan complaciente conmigo, quiero que dejes de decir que tu hijo es una vergüenza para tu raza y que lo aceptes tal cual es.
-Eso es algo en lo que no cederé, Bulma… - declaró, con un tono que sonó más a una advertencia - No puedo aceptarlo como tal hasta que me demuestre su verdadero poder de saiyajin y deje de comportarse como un maldito cobarde... Por ahora, para mí no es más que un maldito estorbo...
-¡¿Cómo lo llamaste?... Uyy ¡DEJA DE PORTARTE COMO UN MALDITO CRETINO!
-Solo dije lo que siento... - le respondió él toda calma. Enseguida entrecerró su mirada sobre ella y se medio sonrió apara agregar - ¿No era eso de lo que te quejabas siempre, Bulma? De que no expresaba mis sentimientos...
Ella lo miró desconcertada un momento pero al siguiente frunció y le hizo un desprecio antes de decirle
-¿Sabes? Si sigues así de idiota no tengo nada más que hablar contigo… Buenas noches y espero que tu conciencia te deje dormir tranquilo…– terminó dándole la espalda, mientras golpeaba con uno de sus pies sobre la alfombra.
-Gracias, por tu preocupación- le dijo él sarcasmo - pero debo decirte que siempre duermo como un bebé…
-Ah, y más te vale que ni intentes seducirme mientras duermo, porque de lo contrario tendrás que dormir en otra habitación…
-Más bien deberías ser tu la que tendría que controlarse, ya que te recuerdo que fuiste tú la que me asaltó mientras dormía…
La peli turquesa le dio una mirada de fastidio por sobre su hombro, para después decirle – Bien. Te prometo que no te volveré a asediar mientras duermes, es más, si tanto te preocupa ¿Por qué no duermes en la habitación de Tights?
-¿De tu hermana? - preguntó sorprendido.
-Sí. Es el cuarto que está junto a la habitación de Trunks…
-No tengo porque dejar mi cuarto… Tu eres la amenaza... Deberías largarte tu a dormir allí… además es un cuarto de mujer…
-De acuerdo ¡Así haré! - dicho esto, tomó algo de ropa del ropero junto con el monitor de bebé y salió dando un portazo.
Vegeta se quedó mirando la puerta y comentó - ¡Tsk!… Tarde o temprano vendrá… - una media sonrisa se posó en sus labios y agregó -No me importa si sigue molesta… Yo siempre me salgo con la mía y esta vez no será la excepción… Me pregunto cuál será su reacción cuando se entere de mi viaje…ja, ja, ja… Ya casi puedo ver su cara de súplica…
Se acostó y a la mañana siguiente se fue más temprano que de costumbre a entrenar. A pesar de querer ir a enfrentarla nuevamente prefirió contenerse, ya que, estaba seguro de que cedería a sus instintos al verla así de molesta y no sabía cómo reaccionaría de ser rechazado, sin embargo, en ese instante se dio cuenta de que ya no estaba enojado con ella por su salida con la sabandija, lo que atribuyó a que él, muy en el fondo, si confiaba en ella. Pero la rabia que le provocaba su manía de entrometerse en sus planes seguía latente. De solo recordar el episodio con su hijo volvió a molestarse, así que se ejercitó pensando en cuál sería la mejor forma de hacerle saber de su futura excursión al espacio. En ese momento sintió deseos de probar sus nuevas técnicas con su poder actual, pero para ello necesitaba su nave lista, y aunque le había conseguido un excelente apoyo al anciano, la ansiedad por marcharse comenzó a devorarlo.
-Suficiente – se dijo, deteniendo sus ataques a los robots. Enseguida apretó su ceño y se dirigió hacia los controles "No puedo continuar entrenando así…"
Apagó la gravedad y sin más se dirigió a los laboratorios.
…
Bunny llegó con el pequeño a la cocina y lo instaló en su sillita para darle el desayuno. En eso entró Yamcha, con una cara de medio kilómetro. Se había pasado la noche pensando en si Bulma y Vegeta se habrían reconciliado o no luego de su discusión en la sala. No era tan tonto para no darse cuenta de que la pareja tenía cierto distanciamiento, probablemente debido al problema de la nula relación que tenía Vegeta con el hijo de ambos, sin contar que al parecer el hombre se había molestado bastante porque él y Bulma compartieran juntos en la sala, y por lo mismo cruzaba los dedos por que las cosas siguieran así hasta deshacerse del saiyajin, pero ni saliendo a correr pudo dejar de pensar en que probablemente ellos hubiesen compartido una noche de pasión.
-Buenos días - dijo sin ánimos.
- ¡Hola, querido! – le respondió la señora tan jovial como siempre - No me digas que otra vez saliste a correr sin desayunar.
-Sí… - respondió sin ganas, avanzando por la cocina.
-Te ves deprimido… ¿Quieres un desayuno especial?
-Este, no… cualquier cosa estará bien… - le respondió sin mirarla.
Bunny lo miró preocupada un momento, pero enseguida le dijo - Muy bien, le doy de comer a Trunks y te prepararé algo delicioso a ti también…
- Sí, gracias – le respondió Yamcha. Enseguida tomó asiento y miró al niño, con desgano - Hola, Trunks… supongo que tu sí dormiste bien…
-Ay, sí… él siempre duerme como un angelito… - le respondió Bunny de espaldas al guerrero. Acto seguido, se detuvo un instante y le preguntó – a propósito, Yamcha… ¿Cuándo planeas traer a tu novia?
Yamcha dio un suspiro
-Este… aun no lo sé… y no es mi novia… es que… no he tenido oportunidad de pedírselo…
La señora se giró a verlo y le preguntó - Pero eso no esta bien… Dime, querido ¿tú la quieres?
Yamcha suspiró nuevamente, antes de responder, apoyando su rostro en su palma - Bueno, la verdad es que le tengo mucho cariño, pero no sé…
Bunny sabía muy bien que ese muchacho seguía perdidamente enamorado de su hija, por lo que pensó que lo menos indicado en ese momento era darle alas - ¡Oh! Pero eso no es problema… - intentó animarlo - muchas parejas empiezan siendo solo amigos…
-Supongo que tienes razón… Hoy mismo se lo pediré.
Bunny le sonrió y procedió a alimentar a Trunks.
…
Por la tarde, en su laboratorio personal. Bulma esbozaba una leve sonrisa de victoria, muy parecida a la de Vegeta. Había trabajado muy duro, pero al fin el encargo de Vegeta estaba listo.
- ¡Al fin! – exclamó, mirando los trajes dispuestos sobre la mesa metálica con soberbia, mientras se llevaba las manos a las caderas - Ahora ese maníaco no podrá decirme que soy una holgazana…
Dejó un par de trajes completos para Vegeta a un lado, dentro de una caja metálica blanca, y comenzó a empacar los demás en un baúl del mismo material. Había confeccionado cerca de una docena de trajes, algunos más pequeños que otros, pensando en Gohan, Krilin y Chaoz, pero se detuvo un momento y comentó – Mmm, espero que les queden bien… ¡Se verán todos muy graciosos! Ja, ja, ja…– exclamó riendo, imaginando a Yamcha y a Piccoro vestidos así también – Espero que les gusten, aunque dudo mucho que lo tomen a bien, sobre todo Piccoro… Bueno, solo me queda esperar que el gruñón de Vegeta no se moleste por vestirlos a todos como él…- terminó de guardar y encapsulo el baúl. Enseguida cerró la tapa de la caja con el uniforme de su esposo y comentó - …Creo que debí preguntarle si lo que quiere es marcharse… Aunque puede que solo sean ideas mías y tal vez solo sea por la ansiedad de pelear con los androides que se está comportando así y yo me estoy preocupando por nada… Solo me queda esperar que todo salga bien… pero ¿Qué estoy pensando? ¡Claro que ellos ganaran!… - tomó la caja blanca y la encapsuló también, mientras continuaba hablando consigo misma - Pero después de derrotarlos, Vegeta querrá luchar con Gokú… - puso cara de angustia, comenzando a pasearse de un lado a otro - No quiero que él muera, pero tampoco quiero que asesine a mi amigo… Gokú obviamente lo dejara con vida, pero Vegeta no soportara eso y pedirá una revancha… ¿pero si ocurre al revés? ¿Qué tal si Vegeta mata a Gokú? Después de todo, el mismo me dijo que ya lo había superado… - se apoyó con su trasero sobre la mesa y se cruzó de brazos - Mmm, No me quedará de otra… creo que me tocará convencerlo de que no pelee… pero ¿cómo? - se apartó de la mesa y exclamó - ¡Sí que debo estar loca! Decirle a Vegeta que no luche es como decirle a Gokú que no coma Ja, ja, ja…
Cogió las cápsulas con los uniformes y las metió en uno de los cajones de un mueble metálico. Al mirar el mueble frunció, pues recordaba aquella vez que Vegeta lo había descerrajado, buscando los anteriores trajes, por lo que sacudió su cabeza, evitando pensar en eso. Sin embargo, volvió a tomar las cápsulas y las rotuló con un marcador, en caso de que Vegeta las fuera a buscar personalmente, enseguida las devolvió al cajón, mientras fruncía nuevamente "No estoy de ánimos de hablarle, pero quiero ver su cara cuando le diga que sus trajes están listos…" Se llevó su pulgar derecho a la boca y mordió su uña, mientras se debatía entre ir o no a avisarle a su esposo. A pesar de lo ocurrido, ella no podía negar que anhelaba que las cosas se arreglaran, pero temía que fuera Vegeta quien la rechazara por su supuesta infidelidad "¿Qué hago? Lo extraño, pero no puedo permitirle que trate así a nuestro hijo… y aun esta eso de que me siga sacando en cara la vez que salí con Yamcha… Pero aun así…"
Finalmente lo decidió.
-Sí, mejor voy a decírselo en persona… No quiero que use mi demora en sus comentarios malintencionados… Solo espero que se disculpe por lo de anoche… Aunque eso lo veo bastante difícil… No hay de otra, tendré que ir y averiguarlo.
Se apresuró en cerrar con llave el cajón y de inmediato se dirigió hacia la cámara. Una vez frente a la puerta, lo llamó un par de veces por el comunicador. Pero en el interior Vegeta se mantenía entrenando, tratando de ignorar por completo a su mujer. Aún estaba molesto con ella, pero lo de la noche anterior le había servido para vengarse en parte de sus insolencias. Además, él no podía negar que también la necesitaba, y no solo por el tema de su concentración.
"Sabía que vendría a buscarme después de lo de anoche... Maldita sea, si tan solo dejara de insistir con eso de que debo aceptar al estorbo ese… ¡Él es una vergüenza y lo seguirá siendo!… Más aún si ella no deja de consentirlo y malcriarlo…"
- ¡VEGETA!
-¡Tsk! – hizo, deteniendo sus ejercicios al oírla llamarlo nuevamente "Maldita terca". Enseguida entrecerró su mirada sobre la compuerta y una leve sonrisa se dibujó en sus labios "Hmn… Aunque pensándolo bien, puede que me convenga… Probablemente viene a suplicar que la perdone… Sí, le daremos en el gusto… Después de todo, debo ser un hombre complaciente con mi querida esposa, ja, ja, ja…"
Bulma al ver que él no respondía, volvió a presionar el comunicador por cuarta vez. Temía que su esposo hubiera terminado lo que empezó días atrás.
- ¡Respon…
No alcanzó a terminar de llamarlo cuando la compuerta se abrió de golpe, haciéndola caer de la impresión.
- ¿Me buscabas para algo? – preguntó él, mirándola hacia abajo.
Ella se levantó de un brinco y comenzó a recriminarlo - ¡Eres un tonto insensible! ¡¿Ni sé por qué me preocupo por ti!?… ¡Creí que estabas lastimado! ¿Por qué no respondías?
- ¿Me interrumpiste para saber si estaba bien? - le preguntó, alzando una ceja. Enseguida volvió a fruncir y agregó, sarcástico – ¡Que amable de tu parte!... pero, si no respondo, obviamente es porque estoy ocupado. Además, sabes que te está prohibido interrumpirme…
Ella lo miró molesta - No seas engreído, Vegeta… Me asusté porque pensé que estabas lastimado… Y eso significa tener que estar atendiendo tus heridas… A propósito ¿Cuándo dejarás que instalemos nuevamente la videocámara?
- ¿Para qué?... – enseguida le sonrió pedante - Hmn, comprendo… Lo que quieres es verme ejercitándome… ¡Que vulgar eres!
-Ja, ja, ja – rio sarcástica – Te he visto entrenando y déjame decirte que no es nada que no haya visto antes…
- Lo dudo mucho… No es lo mismo ver entrenar a tus patéticos amigos que al príncipe de la raza más poderosa del Universo…
- ¡Oh, claro! ¡Es una gran diferencia! – le respondió ella.
Él la miró molesto, sin embargo, le respondió con el mismo aire relajado - Por supuesto que es una gran diferencia… sin embargo, no es razón suficiente para interrumpir mi entrenamiento…
-Lo sé… me lo has dicho hasta el cansancio - dijo con fastidio para luego cambiar su tono a uno de victoria - pero ¿A que no adivinas por qué vine?
Vegeta la miró serio y le soltó - No tengo tiempo para estar perdiéndolo en adivinanzas, pero ya que insistes, lamento informarte que no puedo fornicar contigo en este momento… y por si lo olvidaste, aun te considero una traidora…
Bulma se ruborizó hasta las orejas.
- ¡No se trata de eso! – exclamó, apretando sus puños a los lados.
- ¿entonces? – preguntó Vegeta, esbozando una sonrisa ladina mientras se apoyaba con el antebrazo en el umbral y colocaba una mano en su cadera – Comprendo, vienes a implorar que te perdone... Te escucho…
Bulma, que a esas alturas ya estaba más que molesta, le gritó - ¡¿Qué?!... NO ¡Olvídalo! ¡Ya no quiero hablar contigo!
Dio media vuelta y se devolvió por donde había venido, sin sospechar siquiera que Vegeta ya se había entusiasmado con la idea de seguir fastidiándola. El saiyajin se puso deprisa la camiseta que se había quitado para entrenar y la siguió, con la seguridad de que su hijo a esa hora estaba de paseo con la cachorrera.
Bulma oyó los pasos de Vegeta muy cerca de ella.
- ¡Deja de seguirme! – le ordenó, sin dejar de caminar, volteando a verlo molesta - ¿No que estabas muy ocupado?
Vegeta se sonrió y le respondió burlón - Así es, pero ¿sabes? Me intriga saber qué era eso que querías que no era sexo…
Bulma detuvo su andar y respondió, volteando completamente hacia él - Si tanto quieres saber… ¡Tus estúpidos trajes están listos! ¿pero sabes qué? Ya no tengo ganas de entregártelos… ¡Así que puedes regresar a tu adorado entrenamiento!
-Sabes que no me gusta recibir órdenes…- respondió el saiyajin, como quién comenta del clima.
- ¡Pues a mí no me gusta que un tonto cabeza hueca me siga cuando estoy enojada!
- ¿Viene alguien más con nosotros?... – le preguntó, con mofa volteando a ver hacia atrás. Enseguida volvió a mirarla y le soltó - Realmente debes estar enloqueciendo, porque yo no veo a nadie más…
- ¡Uyy! ¡Estoy hablando de ti, idiota! – lo cortó ella, volviendo a avanzar.
Vegeta simplemente se sonrió burlón y volvió al ataque.
Siguieron caminando un par de metros más y Bulma comenzó a enfurecerse.
- ¡Te dije que dejarás de seguirme! – exclamó, parando en seco, mientras se giraba completamente hacia él nuevamente.
-No lo hago…
- ¿Entonces?
Vegeta se cruzó de brazos y levantó una de sus cejas al tiempo que evitaba mirarla directamente
-Por si no te has dado cuenta, Bulma, este es el camino más corto hacia la cocina…
La peli turquesa lo miró con odio y le preguntó - ¿No que guardabas comida en la cámara?
El saiyajin volvió a mirarla y se encogió de hombros - ¿Para qué? Si ahora puedo ir por ella en cualquier momento…
Bulma lo miró furiosa y le hizo un desprecio - Pues que te aproveche tu paseo, porque voy a tomar el camino largo… - le dijo, comenzando a avanzar hacia el lado contrario. "Uyy, maldito bipolar fastidioso"
Vegeta ni siquiera volteó a mirar por donde se marchaba su esposa. Simplemente se sonrió y continuó su camino. Deseaba fastidiarla hasta verla furiosa. Si ella era terca, él podía ser aun peor. Y si jugaba bien sus cartas, ella se lanzaría muy pronto a sus brazos.
…
Bulma entró aun más molesta a su laboratorio secreto que cuando salió.
-Tonto, tonto, tonto… murmuraba, mientras comenzaba a revisar en su ordenador los proyectos que había dejado de lado por ayudar a su esposo.
De repente dio un suspiro intentando calmarse - No. La tonta soy yo por ir donde sabía que me metería en problemas… ¿Qué voy a hacer? Quisiera que todo volviera a ser como antes y reconciliarme con él, pero es que es tan…. ¡Uy, nadie me manda a enamorarme de ese engreído sociópata bipolar y mal padre!
"Bienvenido Príncipe Vegeta"
La voz electrónica le provocó un golpe de adrenalina que la hizo ponerse de pie. "Vegeta… ¿Qué vino a hacer aquí? ¿Qué acaso quiere seguir discutiendo?"
Espero paciente a que apareciera su esposo, pero esto no ocurrió. Contuvo el aliento un momento pero al parecer Vegeta no venía a su laboratorio - Menos mal… - comentó, volviendo a tomar asiento, más tranquila – seguramente vino a ver a papá… - enseguida puso cara de sorpresa – Pero ¿no que iba hacia la cocina?... Mmm ¿para qué habrá venido a verlo? Que yo sepa la cámara ha estado funcionando sin ningún problema… ¿Estará pensando en aumentar el límite de gravedad? Pero eso me lo pudo pedir a mi… No, conociéndolo le pedirá a mi padre que me lo diga… ¡ES UN CABEZOTA!
…
En el laboratorio continuo, el profesor estaba trabajando con Rod en ensamblar la nave.
- ¿y a esto cómo le llaman?- le preguntó al rubio.
-Oh, eso es un conversor arganiano, de los primeros que obtuvo el imperio…- respondió Rod volteando a verlo un momento.
-Fascinante… - respondió el profesor, observando de cerca el objeto que tenía en sus manos – y ¿Cuál es su propósito?
-Bueno… - dijo el joven, continuando en su labor – como lo indica su nombre, es un aparato que convierte la energía en combustible para el propulsor central… precisamente es eso lo que debemos reparar…
-Mmm… ¿crees poder hacerlo?
-No lo sé… Creo que sería más rápido reconstruirlo desde el principio, ya que, si se fija en el "omekal", verá que está quemado… seguramente por alguna sobrecarga del sistema… aunque sospecho que sufrió de alguna exposición a algún líquido…
- ¡Oh! – exclamó el anciano, asombrado.
Siguieron trabajando y el profesor continuó preguntándole por los nombres de las piezas. Pero fueron interrumpidos por el saiyajin.
-Profesor. Veo que ya están ensamblando la nave… - comentó Vegeta.
-Sí, muchacho… Pero Rod dice que habrá que reparar el conversor.
Vegeta lo miró un momento y luego volteó hacia Rod - Espero que no estés tratando de sabotear mis planes…
-No… ¿Cómo cree eso, señor Vegeta? – le respondió el joven, asustado.
-Hmn… eso espero… - le advirtió el saiyajin. Volvió a mirar al señor Briefs y le preguntó - ¿Qué hay del inductor de sueño?
-Bueno, ese si es un problema, Vegeta, pues no está…y aunque pude configurar el de tu anterior nave no creo poder recrearlo en tan poco tiempo...
El saiyajin volvió a mirar al joven y le preguntó - ¿Crees que puedas recrear uno en dos días?
Rod no pudo evitar tartamudear - E-este… n-no lo sé… yo solo los instalaba en las naves…e-es que nos los enviaban desde otro cuadrante…
Vegeta cerró sus ojos un momento, meditándolo y le dijo al profesor - Si este mermadiano no puede hacerlo de aquí a mañana, solo entonces le pedirás a Bulma que lo haga…
- ¿Crees que ella pueda? – preguntó el señor Briefs, extrañado por la petición.
El saiyajin se medio sonrió - Estoy seguro de ello… Pero intenta no ser tan directo… - enseguida miró a Rod y le dijo – Ya sabes… vendré dentro de veinticuatro horas y más te vale tener algo preparado…
El joven lo miró asustado, por lo que el profesor respondió por él.
-No te preocupes Vegeta… Algo haremos con eso.
El saiyajin se sonrió y abandonó el laboratorio "No es que realmente necesite ese aparato y confío en que ese miserable no pueda hacerlo… ¡Es la mejor manera de que se entere de que me marcharé! Ja, ja, ja…"
…
Bulma permanecía de pie frente a una mesa, revisando unos planos que su padre le había encargado hace mucho y que tenían fecha de entrega para la semana siguiente. Obviamente ella los había dejado un poco de lado por hacer lo encargado por el saiyajin. Se mantenía muy concentrada revisando el rollo, que mantenía extendido en alto, frente a ella, cuando Vegeta ingresó sin siquiera avisar. Una sonrisa sádica se dibujó en su rostro a medida que avanzaba silenciosamente, hasta posicionarse justo detrás de Bulma. La observó un momento antes de decirle, de manera sorpresiva - ¡Necesito mi traje, ahora!
Bulma dio un brinco y el plano se partió a la mitad, por lo que de inmediato su ira se centró en el saiyajin. Se giró hacia él, mientras una vena aparecía en su sien y sus ojos se ponían rojos de furia - VEGETA, ERES UN TONTO…MIRA LO QUE HICE POR TU CULPA.
Él la miró divertido y le respondió, cruzándose de brazos - Deja de culparme por todo y responde ¿Dónde están mis trajes?
Bulma no pudo evitar que su vena de la sien se marcara aun más. Dejó sus dos mitades de plano sobre la mesa metálica con rabia y fue en busca de lo que le pedía el saiyajin.
- ¿Sabes? No pensaba entregártelos… – le respondió, sacando las llaves de su bata para poder abrir el mueble, mientras agregaba - Sobre todo después de cómo te has comportado, pero prefiero que te vayas de una vez y me dejes tranquila…
Vegeta avanzó hacia ella y le dijo, usando un tono relajado, mientras soltaba su cruce de brazos
- ¿En serio eso es lo que quieres?
-Sí, eso quiero, Vegeta… - le respondió, mientras abría el cajón donde estaban las cápsulas con los trajes. Enseguida bajó su vista para tomar la cápsula correspondiente, pero en el último momento cambió de opinión y tomó una que estaba al fondo. Se la entregó con brusquedad mientras lo miraba directamente a los ojos, para luego dirigirse hacia la mesa donde había dejado el plano y agregó, colocando ambas manos sobre éste – Me harías muy feliz si dejaras de molestarme…
-Hmn… - hizo él, frunciendo, mientras bajaba su vista a la capsula "al parecer tenemos casi la misma idea en mente, ja, ja, ja… Ya tengo mi indumentaria lista. Solo falta mi nave… En solo un par de días podré marcharme al espacio a probar mis técnicas y volver a tiempo para la batalla… Por supuesto que ella no tiene ni la más maldita idea de mis planes, pero cuando se entere será…" - Perfecto… - murmuró, volviendo a mirarla enseguida, para agregar, avanzando un par de pasos hacia ella - Si eso es lo que deseas… te dejaré en paz. Aunque antes, debo finiquitar unos insignificantes detalles…
Ella lo miró extrañada un momento "¿De qué está hablando?" Volvió a mirarlo seria "No. No caeré en sus tontos juegos… Seguro que busca que le pregunte para responderme alguna estupidez como siempre hace…" Frunció, para decirle, intentando sonar lo más indiferente posible - Lo que sea, Vegeta… Solo quiero que dejes de portarte como un idiota tanto con Trunks como conmigo…
Vegeta no le respondió, solo la miró serio "Me lo imaginaba… sigue con esa tontería. Pero me importa un demonio lo que diga…"
- ¿Necesitas algo más? - le preguntó Bulma, al ver que él se quedaba de pie sin decir nada - Porque, si no te importa, debo reparar el plano que tú me hiciste romper...
- No, por ahora… - le respondió él, dando media vuelta y yendo hacia a la puerta. Pero se detuvo para advertirle - Solo espero que después no te arrepientas, Bulma…
-¿? Y ¿Por qué debería?
El volteó un poco su cabeza hacia ella y le sonrió de manera maligna, antes de desaparecer por la puerta, sin decirle ni media palabra.
Bulma vio como se cerraba la puerta y exclamó - ¡Maldito psicópata! No hace más que mortificarme todo el día… Seguramente lo dijo para dejarme intrigada... Pero está muy equivocado… ¡Me importa un cuerno, Vegeta! – exclamó golpeando la mesa. Después suspiró y miró las mitades del plano. Sus ojos se aguaron, mientras llevaba sus manos a las mejillas - ¡Qué horror! Voy a tener que rehacerlo…
…
Era casi media noche y Bulma llegó a su cuarto exhausta. Había rehecho el plano por completo y gracias a esto pudo detectar los problemas que tenía, pero no le agradaba para nada la idea de que si no hubiera sido porque Vegeta la asustó quizás jamás los hubiese descubierto. Además, Trunks se había demorado más de la cuenta en dormirse porque al parecer estaba con cólicos o algo así. Por suerte su madre le había ayudado con eso, pero, aun así, solo quería arrastrarse hasta el baño y luego a la cama.
Se dio una ducha rápida y una vez lista se envolvió en una toalla, pero al salir, lamentablemente, notó que no estaba sola. Vegeta estaba sentado en la cama, quitándose las zapatillas.
-Ya era hora de que salieras…
Ella no le respondió. Simplemente pasó hacia el ropero y, eligiendo lo que se pondría, caminó hacia la puerta para ir al cuarto que ahora ocupaba.
-Hmn… - hizo Vegeta, poniéndose de pie para quitarse la camiseta y lanzarla a cualquier parte, mientras le decía – Ya veo… Así que continuarás con tus tonterías…
Bulma frunció y lo miró seria, pero ya no se aguantó.
-No te preocupes por eso, Vegeta…
Él se la quedó viendo un momento, pero luego avanzó hasta ella con calma y le dijo, mirándola a los ojos - Uno de estos días voy a perder la poca paciencia que te tengo y no responderé por mis actos.
Ella se irguió en su lugar para responderé, mientras se sujetaba la toalla - Fíjate que tus amenazas aún me tienen sin cuidado, Vegeta…
Él no pudo evitar bajar su vista un momento al cuerpo de ella. La tenía en frente, a solo una prenda de poder verla completamente desnuda. Volvió a mirarla a los ojos, alejando cualquier pensamiento lujurioso y le respondió - Me parece bien… No soportaría haberme unido a una mujer cobarde… - apretó sus dientes y agregó - Lástima que el cachorro no sea así… - a pesar de las palabras de él, Bulma le sonrió y le comentó con sorna - Sí, es una verdadera lástima… Pero ¡¿Qué le vamos a hacer?!
Vegeta se la quedó mirando con intensidad. Había sentido unas ganas enormes de callarla con un beso y luego lanzarla a la cama y poseerla allí mismo, a la fuerza. Pero se contuvo, recordando que él no era un maldito clase baja que respondiera solo a sus instintos. No él, él era un príncipe y como tal sabría esperar el momento adecuado para su revancha, por lo que le dijo - Sabes que hay mucho que hacer con respecto a eso… Pero por ahora te dejaré seguir con tus ridiculeces de madre terrícola…
Bulma lo miró molesta - Oye, que en tu cultura trataran a los niños de manera tan cruel no es mi problema…
-No era crueldad… - le respondió, bajando un poco su tono – Era simplemente enseñarles que la vida no es un maldito campo de flores... y eso lo sabes, Bulma. Pero tienes razón, no tengo ganas de discutir contigo algo que, claramente, jamás comprenderás.
Diciendo esto, dio por terminada la charla y se encerró en el baño.
Bulma se dejó caer en la cama, dando un suspiro de alivio. Por un momento había pensado en que Vegeta la tomaría allí mismo, cosa que la había hecho sentirse bastante excitada. "Menos mal… No sé si me hubiese podido negar… ¡Maldita sea! Lo extraño, pero es tan… ¿Qué haré, Kami Sama? ¿Será que algún día lograré que acepte a Trunks tal cómo es?"
Decidió dejarlo pasar. Se sentía estresada, molesta y bastante cansada, por lo que, sin más, se retiró a la otra alcoba y, luego de secarse el cabello y vestirse, se metió a la cama, esperando dormirse luego.
Cuando Vegeta salió del baño vio que ella ya no estaba, cosa que se esperaba pero que aun así lo desilusionó "Bulma… a pesar de ser una débil humana eres tal cual eran las mujeres saiyajin… Cosa que simplemente aun no comprendo… y puede que nunca lo comprenda completamente, ya que te comportas similar a como lo haría una hembra saiyajin, defendiendo a tu cachorro como una verdadera fiera y a pesar de ser una débil terrícola te has enfrentado a mí, sabiendo que podría matarte con solo desearlo… Definitivamente no me equivoqué al tomarte como mi compañera…"
Frunció profundamente y se dispuso a descansar, no sin antes asegurarse de programar bien la alarma. Pero no consiguió conciliar el sueño, debido a que sentía aún el olor de Bulma. Sabía que su proximidad había causado cierta respuesta en ella y eso lo hizo sentirse contrariado, ya que deseaba recuperarla pero no quería ser quién diese el primer paso "¡maldición! No debo ceder, no estando tan cerca de mi objetivo… Yo puedo resistir unos días más…pero tú, mujer ¿podrás hacerlo? ... Hmn, estoy seguro de que no lo soportarás por mucho más… Tu mirada definitivamente era de lujuria. Se que me deseas tanto o más que yo… De eso estoy seguro… ja, ja, ja… Vendrás suplicando por mi perdón"
Se levantó y se dirigió al baño nuevamente, con media sonrisa en sus labios. Estaba convencido de que la humana sería la primera en dar el siguiente paso.
…
Continuará...
