Pensilvania
La corte moroi
Adrián se reunió con Ambrose, y entre medio de una -adorable-, sesión de masajes, fue guiando la conversación hacia el tema de interés.
Ambrose había sido novicio y luego guardián.
Había estado en una academia, y servido como Guardián general.
Así que algo debía saber.
Pero las respuestas lo decepcionaron.
No les hacían clases de salud o higiene dhampir.
De hecho, las curiosas preguntas le dejaron más que sorprendido.
Porque nadie se había dado el trabajo de indagar si estaban bien de salud.
A los enfermos -enfermedades profesionales incurables, por ej-, los retiraban.
O los daban de baja, con poco y nada a sus nombres.
"¿Incurables, Abrose?, ¿qué es lo exactamente incurable, entre los dhampirs?".
"Bueno, ¿falta de miembros?, un guardián no puede llevar una prótesis, me temo. O sea, sí. ¿Pero manejar una estaca?, lo dudo".
"¿Y qué más?".
"Los guardianes que han sido -demasiado-, mordidos por strigois. Su recuento de glóbulos baja peligrosamente. Se vuelven débiles. Han probado con transfusiones y esas cosas... acá, el 70% de los que hacen labor administrativa es porque no pueden soportar el trabajo de campo, sin que los mate. Algo en la saliva strigoi -es cómo de sanguijuela, dicen-, nos afecta inmunitariamente. Pero va para todos por igual. Humanos y morois también. Y bueno, la adicción a la mordida. Se vuelve como una adicción al alcohol, o a las drogas", y le mostró su cuello.
¡Wuácala!, Que asco.
"Hay que saber equilibrar. Yo cobro primero. Luego doy el vuelto, sólo si la propina es buena. Y de inmediato tomo algo que me ayude a botarlo de mi sistema".
"Recuento de glóbulos rojos", se dijo Adrián, al terminar su sesión.
Pero Rose no había sido mordida o nada, en su viaje con Lissa...
Corrección. Lissa sí la mordió, y por casi dos años.
Alimentadores.
¿En que les afectaba ese proceso?, la continua pérdida de sangre, la adicción...
Luego los strigois a granel.
Pero ni en Spokane, ni el Montana, la mordieron.
Sólo lo hizo Dimitri Belikov, en Rusia.
Entonces, recordó las palabras de Dimitri.
El milagro.
Quizás la clave estaba en ellas mismas.
Pero no iría derechamente a preguntarle, ¡Oh no!.
Así que lo visitó en los sueños, procurando dejarlo en trance en el mismo proceso.
"Dimitri Belikov, ¿qué fue exactamente lo que Rose te dijo en la iglesia?. Repítelo como lo recuerdas".
"Había ocurrido un milagro del que quería hablarme. Luego me dijo que... Debiste haber aceptado a tu moroi esa, Dimitri. Al menos, tendrías algo. Algo que no tendrás más conmigo", repitió, literalmente.
"¿A qué moroi hacía referencia?".
"No lo sé".
"¿Qué tienes con Vasilissa, Dimitri Belikov?".
"La admiro".
"¿Qué otra moroi te ofreció algo que debiste haber aceptado?", y lo fraseó cuidadosamente.
"Tasha".
"¿Qué te ofreció, exactamente?".
"Que fuera su guardián. Y ella tendría hijos conmigo".
Y Adrián retrocedió impactado.
No de eso, pero sí de las consecuencias... para Rose.
Si su recuento de glóbulos rojos se normalizaba, entonces...
¿Qué no tendría más... con ella?. ¿Un milagro?.
¿Y si Rose encontró un donante de esperma, para tener un hijo con Dimitri?.
¿O a una donante de óvulos, para que él fuera padre?.
Porque no lo haría sin él -sin Dimitri-, ¿verdad?.
No, lo querría involucrado en todo el proceso, lógicamente.
Podía ser, pero no sería algo milagroso, ¿verdad?.
Depende... del donante, claro.
Y dependía de que ella no muriera en el intento.
"¿Quién es la usuaria de Rusia que le pasó un anillo mágico a Rose, Dimitri?".
"Oksana".
"¿Sabes su apellido o su teléfono?".
"No".
"¿De dónde es?"
"Baia, en Siberia".
"Esta usuaria, ¿tiene un SK?".
"Su guardián, Mark".
"Vas a recordar sólo que debes hablar conmigo sobre esto, Dimitri", insistió.
Y salió del sueño.
Nuevamente hurgueteó en la base de datos, pero esta vez, de los guardianes asignados en Rusia.
Baia -o Siberia-, no sonaban como lugares royal moroi, así que pensó en excluir a los royal.
Pero eso podía dejarle muchos cabos sueltos.
Además, Siberia no era Rusia, evidentemente.
Sólo una Oksana en toda Siberia.
Locación actual: Baia.
Guardián asignado: Marko Zaror.
Y un teléfono
"Privet", dijo la suave voz de Oksana, al teléfono.
"Privet. Me llamo Adrián Ivashkov. Soy usuario, como sé que usted lo es. Señora Oksana... ¿qué oculta el anillo de Rose?".
¡Adrián, eso no se hace!
"Roza nos habló de tí, a Mark y a mí", respondió Oksana, "¿ella ha estado bien?. No le di nuestro teléfono, con la prisa que tenía por irse".
"Rose se fue a vivir con su padre, fuera de la corte".
"¿Padre?".
"Mazur".
"¡Vaya sorpresa!, los colores eran similares, pero pensé que ella era pariente de su guardián, de Pavel. Y con respecto al anillo, Adrián, ¿qué insinúas que oculta?, es un anillo para sanar la oscuridad. Los uso con Mark, todo el tiempo".
"Su aura era como... una pintura. Estática. Aún en los momentos en que... sufrió una mayor tensión. Lissa habló de una condición médica previa. Su padre habló de que recibiría atención médica. Entonces, ¿qué nos están ocultando?. Y no olvidemos que el grandote...".
Y abrió los ojos, al notar que iba a soltar la pepa.
"Ustedes allá no lo saben aún, ¿verdad?. Rose se trajo un cuento de viejas de Rusia, sobre un usuario que restauró a un strigoi. Ella y Lissa cazaron al usuario en Las Vegas. Resultó que se requería el uso de una estaca de plata, encantada con espíritu y empuñada por el usuario mismo. Y Lissa -Vasilissa Dragomir-, aprendió cómo hacerlo. Y el ruso volvió a ser el niñito bonito, y la cagó. Rechazó a Rose, la hizo pedacitos, y ella huyó".
"Dimitri es humano otra vez, ¡oh, Yeva dijo que ella lo haría!, vieja bruja. Vrajitoare. ¿Y la rechazó, tras todo eso?. ¡Oh, Mitya!, ¡qué has hecho!".
"Había algo allí, ¿cierto, Oksana?. Rose le habló de un milagro. Y no tiene que ver con su restauración. O algo así. Ese anillo hace algo más. Algo importante. Algo por lo que Rose debía huir... tú la cuidaste, ¿cierto?, ¿qué le hizo él, que sanó el anillo?, ¿acaso le destruyó la...?, ¿él la violó, y por eso siente tanta culpa?, y al sanarse, ella podría tener un hijo con él, con un donante. ¿Verdad?".
"No es mi secreto, Adrián. Y no intentes visitarla en sueños. El anillo... también lo previene. Rose no sólo conoce a una, sino a varios usuarios, que incluso matarían por tenerla como su SK. Simplemente, me aseguré de que nadie la intente matar... por lo que ella es. Gracias por llamar, Adrián. Nos has dado... excelentes noticias. Si oyes de Rose, dile que quiero hablarle".
¡Y colgó!.
"Adrián Ivashkov está cerca", dijo Oksana a Mark, "llama al guardián de Mazur. Roza no debe quitarse el anillo. No hasta que nazcan...":
"¿Así que resultó la idea?".
"Perfecta. Su aura está fija, en las palabras de él. No lograrán convocarla, o ver en dónde está. Y no verán a las niñas".
"Entonces son niñas".
"Sip, y yo creo que Roza al fin está lista para saberlo. Dejó la corte, se fue con Abe Mazur -que es su padre-, y ahora estará a salvo".
"¿Y Dimitri?".
"Volvió. Y ahora es un idiota".
"¿Rechazó a sus bebés?, ¡imbécil!".
"Rechazó a Roza".
"¡Saco de... huevas podridas!, jetón, jetulio y saco de hueas se escriben con la letra D, al parecer".
"Y espera a que Yeva lo sepa".
"Lo compadezco. Su postre será hecho con esas huevas podridas, ¡wuácala!".
Nuevamente, visitó a Dimitri en sueños.
Ahora quería otra verdad.
Lo ocurrido con él y con Rose, mientras fue un strigoi.
"¿La violaste cuándo eras strigoi?".
"Nunca tuve sexo con ella".
"¿Fue violada en ese tiempo?".
"No por strigois".
"¿Y la golpeaste muy fuerte?, ¿en el vientre, por ejemplo?".
"Jamás".
"¡Y entonces, qué fue!", gimió Adrián, al regresar a su cuerpo. "Si no fuiste violada o no te golpearon como para hacerte pedacitos. Si no tenías los glóbulos en el suelo. Si le hablaste de un milagro -de algo que no tendría con otra-, ¿entonces de qué enfermaste?, ¿de qué te recuperaste?, ¿o por qué requieres un milagro para sanarte, Rose?. ¡Oh!, ¿por qué no acudiste a mí, sí no querías acudir a Lissa?, ¡Por qué!".
¡Oh, Adrián!, tan lejos y tan cerca de la verdad.
Si tan sólo retiraras de la ecuación lo imposible... tendrías un mundo infinito de posibilidades.
