Pensilvania.
La Corte moroi
Caos.
Quarentena de seguridad.
Sip. ¡Nuevamente!
Discusiones. Interrogaciones.
Y, entre medio de todo y todos, mariposeaba Ibrahim Mazur, con su bufanda amarilla de la más pura seda -igual era chillona-, y su traje de diseñador blanco, junto a sus zapatos.
Obviamente, también de diseño.
"¡Necesitamos a la Guardiana Hathaway!".
Vociferaba Croft al teléfono, y el grito -y la saliva que salió de él-, casi llegó a la cara de Mazur, que entraba... sin anunciarse, obviamente.
¡Que extraordinaria coincidencia!. ¡Seeee!.
"Mi Jani está en NY. Y de vacaciones, si recuerdo bien el porqué. Y vacaciones es eso. Tiempo libre... de ustedes", y sacó un exclusivo pañuelo de seda -¿era un Hermes?-, para limpiar las gotas de saliva que podrían haberle caído.
"Me refiero a Hathaway Jr. La hija, Sr. Mazur".
Se exasperó.
"¿Hathaway Jr?, no hay una guardiana con ese nombre, Croft. Salvo que... tengas una confusión mental... ¡hazte ver, muchacho!. Jani y yo tenemos una preciosa hija, llamada Rose Mary, pero si le decimos así... ¡nos mataría!, así que es Rose o Kiz. Bueno, Kiz para nosotros dos. Para tí, y el resto de tu gente, calaña, o lo que sea, también es Miss Mazur, o Miss Hathaway-Mazur, o Bayan, derechamente. ¡No seas confianzudo, muchacho!. Y no. No es una guardiana, ahí está tu confusión. Está retirada. Y por el momento, está viendo Universidades".
"Fue... la estaca de Ha... de Miss Ha... Miss Mazur", levantó las manos, en un gesto de impotencia, "la que se encontró en el suelo de las habitaciones de la Reina Tatiana".
"Supongo que los números de serie son los de la cosa esa de mi hija, ¿cierto?. ¡Verdad que no puede ser así!, aquí tengo la fotografía de la que Rose lleva consigo, mire", y le puso su exclusivo I-M -¿de qué línea es esa?, bueno, la de Mazur, obviamente-, en la cara, para que viera el mango de la estaca reglamentaria de Rose. "Seguramente sabes cómo identificarlas, ¿cierto?".
"Sí, Señor Mazur", masculló.
"¿De quién es la otra, entonces?".
"Tiene las huellas de su hija, Señor Mazur".
"¿Y por qué es eso?", levantó las cejas en un gesto de desafío.
"La... debe haber usado, Señor Mazur".
"Volvamos a lo básico, esa cosa plateada y con punta, ¿a quién le pertenece, en realidad?".
"Al guardián Prokofiev de St Basil. Desaparecido en el mismo ataque a la guardiana Galina Sarapova", masculló.
"¿La Galina que formaba guardianes de BM7, en St Basil? ¿la que fue transformada en strigoi y puesta a dormir por mi hijita durante su... gira de trabajo de campo en Rusia? ¿Esa Galina?".
"Esa Galina", murmuró Croft, temiendo lo peor.
¿La culpa, ahora era de Prokofiev o Galina?.
¿ Hacia dónde iba la conversación...ahora?.
"Llama a Belikov, muchacho. Fue a St Basil. Fue discípulo de la Sarapova. Mano a mano, como lo hizo con mi hijita de 17 años, ¿sí?. Y debe haber conocido al tal... ¿Prokofiev?".
Sip, no te hagas el despistado.
Conoces bien los nombres de los involucrados, Mazur.
Y mucho mejor que todos, creo yo.
Dimitri llegó junto a sus non strigoi sitters -niñeros-, y junto a él iba la mismísima Princesa Dragomir, y su sombra -su guardiana-, Serena.
Croft acomodó a todos en el mínimo espacio de su casi cubículo -sentó a Vasilissa al lado de Ibrahim, y el resto quedó parado, y en la pared-, y sacó una carpeta.
"Belikov. De St Basil, en Rusia. Primer cargo, un Lord Zeklos llamado Iván. Segundo cargo, La Princesa Dragomir. ¿Es correcto?".
"Sí. Capitán", confirmó en su voz de barítono y sin inflexión alguna.
"¿Número de serie de tu estaca?".
"DB-SB-RU xxx xxx BM7", dijo con voz firme, Aún sin mostrar nada.
Como inmigrante, tenía una tarjeta de residente y un número de .
"¿Dónde está?", inquirió Mazur, de improvisto.
Todos se volvieron a mirarlo, con la boca abierta.
¿No lo habían visto al entrar, aparentemente?.
"La perdí en el rescate en las cuevas, Capitán", respondió Dimitri a Croft, y no a Mazur.
"En efecto, fue recuperada y almacenada. Aún está allá", leyó Croft, del expediente, y les mostró una fotografía, "en St. Vladimir. No había sido reasignada aún. Así que será traída, cuando la Reina ordene reincorporarte. No son gratuitas y cada día son más escasas. Muchos guardianes desaparecen, y jamás son recuperados. Ni sus estacas", murmuró, "mira éstas fotografías", "Eres BM7, ¿qué ves aquí?". El comando era claro.
Usa tu entrenamiento.
"¿VP-SB-R?, ¿del guardián Prokofiev?, supongo. Es decir, fue el aprendiz en los BM de Galina. Ambos cayeron en un ataque. Pero... ¡oh!", la primera muestra de emociones -¡oh, al parecer, sí las tenía!-, y levantó la cabeza.
"¿Sí, Belikov?", el brillo en los ojos de Abe y el flash de sus colmillos decían todo.
¿Que, les ponía brillantina o los llevaba a blanquear?.
"La.. había visto antes, Capitán", le devolvió las fotografías, y tomó aire, "cuando yo era strigoi, y viajé a Rusia, busqué a Galina... ella estaba en una fortaleza en Vladivostok... Rose llegó a Rusia, y yo la secuestré. No fue demasiado cauta y dejó strigois realmente muertos por toda Rusia, como un mensaje para mí. Y fue astuta, pues escapó de la misma fortaleza. La estaca estaba en una bodega, en dónde Galina almacenaba objetos de plata, oro, y cosas así... Con ella hizo pedazos a Galina. Y también me la clavó a mí, en su escape".
"¿Y dices que mi hija falló... a tan corta distancia?, no mientas, Belikov", exigió Mazur, que sabía tan bien como él la verdad.
"No... Ella colgaba de un puente y me la clavó, y yo caí. Ella se trepó, y escapó, aunque no sé cómo. Yo la veía en el puente aún cuando... toqué fondo, y esa cosa se soltó, permitiéndome... reaccionar".
¿A eso le llaman reaccionar?, ¿esa es su idea de una reacción?.
"¿Y cómo llegó acá si estaba, y repito tus palabras, clavada en un strigoi en Rusia, que caía de un puente?".
"Yo la recogí con un trozo de ropa rota y la guardé, para enviársela... un simple recordatorio de que ahora el cazador era yo".
"¿Ahora eres el cazador?", Mazur levantó una ceja burlona, y miró a Croft.
La Princesa Dragomir palideció.
"Lo era en ese momento, Capitán. Viajé de vuelta y comencé a cazarla desde su salida de la Academia".
"¿Y enviaste una estaca de plata, afilada y ensangrentada, desde Rusia, a una Academia que forma cazadores de strigois, en Montana? ¿Cuál es la factibilidad de eso, en estos días de rayos x, y revisiones exhaustivas?".
"Se usan intermediarios para eso, Capitán", seguía sin mirar a Mazur.
Pero le temblaba el párpado inferior.
¿Un tic nervioso... en un guardián BM7 que fue strigoi y volvió a ser mortal? ¡Raro!
"Entonces... esta cosa", Y Mazur señaló las fotos despectivamente, "que viajó desde Rusia a Montana por encomienda mano a mano (¡oh, sabía cómo era eso!) tenía una buena dosis de tu propia sangre, además de todos los strigois que habrá eliminado el tal Prokofiev, de su propia sangre y, probablemente, también de mi hija? Y, por ende, las huellas de todos los usuarios anteriores -probablemente-, incluídos los humanos que les creen a los strigois sus estupideces... ¿de todos ellos?, qué. Coincidencia. Más. Grande. ¿Cierto, Capitán?".
"Totalmente, Señor Mazur", aceptó, tomando notas para verificar todas y cada una de las pistas tan libremente entregadas.
A qué costo, nos preguntamos todos.
"¿Quién fue el mensajero que usaste de Rusia a Montana, Belikov? ¿strigoi o...?".
Y Belikov palideció y pareció haber visto un fantasma, esta vez.
¿Su pasado lo alcanzaba otra vez?.
Upsy.
"Usé como intermediario a Prokofiev", susurró, "era el intermediario de Galina. Él tenía excelentes contactos y podía mover... cosas, mercaderías, a personas o strigois, y cosas así con facilidad, y por todo el mundo y...".
"¿Y qué, Belikov?", ladró Mazur, con una voz -muy-, similar a un strigoi.
Fría y mortal.
"Y no había nada que algún humano, alquimista o moroi pudiera hacer al respecto", murmuró Dimitri, "los strigois son como urracas. Acumulan oro y riquezas. Y aprenden. Demasiado rápido... Rose jamás hubiera tenido la mínima oportunidad".
"Pero te dejó casi muerto en la orilla de un río, ¿cierto, Belikov?", dijo Mazur y en voz demasiado alta.
"Es como su madre", susurró Croft
"¡Y no olviden a Papi Zmey!", y Mazur mostró sus brillantes colmillos. "Suponiendo que este... Prokofiev es strigoi y no alguien vivo o resucitado", miró a Dimitri, "no pudo entrar en la Corte por sus propias patitas o alitas de murciélago, o en auto ataúd, ¿cierto?, a menos que... tuviera aliados... ¿dónde estuviste en el momento del atentado, Belikov?".
Escupió Mazur.
"¿Y su hija, Señor Mazur?", dijo el Capitán, cayendo en el juego.
"¡Cierto! ¿Dónde está Rose, Abe?", pió La Princesa, y Mazur se volvió a mirarla.
Su sola mirada heló la sangre de sus venas.
"¿Dónde... está su hija Rose, Señor Mazur?", rearmó su frase la Princesa, temiendo por su vida.
"Mi hija está con su madre, en nuestra casa de NY, obviamente", dijo Mazur, y el Capitán casi resopló. "Tuvimos una amena conversación hace pocos días y Rose está analizando Universidades... ¡Linda ella! tomará un Minor en Finanzas por su Papi. Esperemos que entre este otoño, o el próximo, si todo sale bien".
"Su madre está en NY, ¿con ella? ¿y no estaba con su cargo?", dudó el Capitán.
Aferrándote a una brizna de esperanza, ¿eh, Croft?.
"Vacaciones son vacaciones, y creo que ya lo establecimos, Croft. Su cargo estaba fuera de NY, y mi Jani estaba en nuestra casa, y hasta allá llegó nuestra Kiz... creo que ella fue explícita cuando entregó su renuncia, ¿cierto?, y Tatiana seguía viva, ¿supongo?".
"Correcto", aceptó Croft.
Apenas en murmullos.
"¿Se registró en el acceso?".
"NO, pero puede haber... eh...".
"¿Trepado en el alambrado eléctrico que tiene un generador bajo tierra? ¿eso? ¿y usar una capa de invisibilidad? ¿llegar en helicóptero o caer en paracaídas?, ¿alguna de esas cosas? que yo recuerde, en las Academias enseñan a matar strigois... no acrobacias de dobles de riesgo, ¿cierto Croft?".
"Cierto", masculló Croft.
Evidentemente, llegaron al punto muerto.
Habían llegado a eso desde la llegada de Mazur a su oficina.
"¿Entonces, Coft?, ¿a dónde nos quedamos con esto?".
"La Reina dijo... que la mujer que la atacó... era igual a Rose, su hija, Señor Mazur".
Usó su última carta.
Con muchísimo cuidado, evitó decir que era... Rose.
Hasta la Reina misma evitó nombrarla.
Dijo, literalmente, que se parecía muchísimo a la hija que Ibrahim tuvo con esa guardiana pelirroja.
Además de que usó otros epítetos menos amables, claro.
Para referirse tanto a la madre, como a la hija.
"Su hija... ¿nos podría hacer llegar su estaca reglamentaria para... compararlas?", dudó Croft.
Sabía que la respuesta sería NO.
"¿Y hacer el cambio, para así acusarla con pruebas, Croft?, Tatiana no la aprecia. No apreciaba a mi Jani y no aprecia a nuestra Rose. Así que no, gracias. Puedes conseguir una orden, claro".
"¿Una orden? ¿de la... Reina?", dudó más aún Croft.
"¿Cuál es el poder de Tatiana en NY, Croft? ¿los morois tienen sucursales?".
"No... pero al decir Orden, entendí que...".
"Una Orden Judicial por su estaca, Croft. Judicial. De la Corte de Justicia".
"¿La Corte de Justicia Moroi?".
Presionó Croft, ganando tiempo.
"¿Las decisiones moroi tienen jurisprudencia fuera de este cerco eléctrico, Croft? ¿Tiene validez en la Corte Penal de Pensilvania?".
"No, Señor Mazur", aceptó Croft.
Derrotado.
Pero desde que decidió tomar el lado de Tatiana... en contra de Janine -primero-, y luego en contra de Rose.
¡Ay, qué largo me lo fiais!
