"¿Atacaron a la Reina con una o dos estacas?", y todos miraron a La Princesa como si fuera tonta.
¿Acaso no había puesto atención... a nada?.
"La que su toy boy le envió desde Rusia a mi hija Rose, y que perteneció a un guardián transformado en strigoi", le explicó Mazur, pacientemente, ¿cómo si fuera una puerta, que se niega a abrir en la dirección opuesta, "mi hija viajó con la suya, y la tiene con ella".
"¿Dos... estacas?, ¿Rose tenía dos estacas? ¿eso es lo común?, es decir, ella no me decía nada".
"Para nada. La reglamentaria es la que se entrega en la graduación", explicó Croft.
¡Viejo, suenas taaaan cansado!.
Anda a darte una vueltecita a la tumba que no le excavaron a tu Tati.
"Pero ella ¡sí tenía dos!", seguía insistiendo la princesita hueca. "Un momento, yo tomé una de esas cosas puntudas para... lo de Dimitri. ¡Creí que era la original! o sea, ¡la única!, y ¡ahora tiene mis huellas!. ¡van a creer que fui yo!, ¡y no tengo coartada!".
Chilló, y muy convincentemente.
"¿Cuál usó, Su Alteza?", a esa altura, ni Croft la toleraba demasiado.
¿Realmente era tan...? ¡Oh, si!.
"No sé, una con punta y líneas y letras, creo", y movió la cabeza.
Y todos con ella.
"Yo le preguntaré a mi hija, ¿sí?", y Abe sacó su teléfono. "Por seguridad, claro".
Marcó. Hizo la pregunta. En una voz susurrada, claro.
Oyó la respuesta. Y colgó.
"Mi hija Rose dice que la cosa rusa reacondicionada, es la que quedó en la Corte", y miró a Dimitri, burlonamente. "La que le dieron en St. Vlad, es la tiene ella. Y es la que la Princesa Buffy clavó en Belikov, su toy boy. Sus palabras, no las mías. Claro".
Y sonrió, malicioso.
A toditos.
De veritas, de veritas.
"¿Quién es la Princesa Buffy? ¿ya intentaron regenerarte antes, Dimka?", y Vasilissa miró a Dimitri con una cara...
"Buffy, la Cazavampiros es un personaje de TV", le explicó Abe, jovialmente. "La estaca que mi hija Rose tiene consigo, en nuestra casa -en caso que se lo pregunten ahorita mismo-, es la que esta Buffy usó en para regenerar a este degenerado de su estado de strigoi no muerto".
"No capto", insistió La Princesa
Pero al resto de ellos, sí les quedó clarísimo.
"¿Puedo hablar con su hija, Señor Mazur?", tanteó Croft.
Muy cuidadosamente.
"¿A título de qué?,ella renunció, ¿cierto?, ya no pertenece a este mundillo".
"Sólo... sólo...", titubeó.
Entonces, lo inesperado ocurrió.
Anunciaron a la Reina misma, que entró flanqueada de sus... 4 guardianes personales.
Y se acomodó en dónde pudo.
En una silla que lograron meter como si fuera el metro en horario punta.
Y a ellos, en algún punto del papel mural, aún sin sostener.
Había una Princesa, y el Capitán de los Guardianes allí sentados, en esa minúscula oficina.
Y también Mazur, que sólo la saludó con un gesto de la cabeza.
No se paró ni menos le ofreció su asiento.
¿Por qué lo haría?.
Esa mujer acusaba a su pequeña e indefensa hijita de intentar matarla.
Y allí estaba, vivita y... bueno.
Lo que hiciera en su tiempo libre -y con quien quisiera-, era su problema.
"Ibrahim, justo el hombre que... en fin. ¿Dónde están ellas?".
"Ellas, ¿quiénes?".
"¡Ellas! la que dice ser tu hija y la pe... mujer que la parió".
"Ni idea de quién hablas".
"Ellas... la... Guardiana Hathaway y su hija".
¡Oh!, eso sonó casi como si vomitara.
"Ah, mi Jani y nuestra hermosa hija. ¡Claro, haberlo dicho antes!", y sonrió peligrosamente.
"Ellas".
"¿Quienes?".
"Ellas. Tu... Jani y tu hija. Ellas".
"AH. No están aquí, claro".
"Y, ¿Dónde están ahora?, tu hija y... su madre. Ellas".
"Jani está en nuestra casa en NY, obviamente. Mi hija debe estar visitando las opciones de Universidad, por NY. ¿por qué? ¿para qué las necesitas?".
"¿No están contigo?".
Pregunta estúpida, Tatiana.
Todos lo notaron.
Incluso la Princesa.
"¿Las ves, aquí mismo?".
"Quiero decir, La Guardiana Hathaway está con su cargo, ¿cierto? entonces, no está en tu casa, ¿o sí?".
"Y, ¿Ambas cosas no pueden ir juntas ahora?", no cayó en la trampa de Tatiana. "El penthouse que su cargo renta en NY, es mío".
"Ah, entonces, no es su casa. La de ella, contigo".
"Ah, veo que no sabes nadita de Propiedades, Tatiana. Jani y nuestra hija tienen el derecho de por vida, o sea, el usufructo. Y yo la nuda propiedad del mismo. Es decir, somos socios en esa propiedad, por decirlo de alguna manera".
"¿Desde cuándo?, tu hija es aún...". Pero se detuvo a tiempo.
¿Rose era aún menor de edad?, ¿ya tenía los 18 años?, no lo sabía.
"Mi hija es aún... ¿qué, Tatiana?".
Oh, ¡qué aguas más peligrosas esas que Tatiana navegaba!.
"Tu hija Rose, ¿cumplió ya los 18 años?".
Y Tatiana rearmó su frase.
"Ah. Eso. Claro. Creí que preguntabas si mi hija es aún virgen. Aunque eso, deberías preguntárselo al hijo de Randi, ¿sí?".
Como no.
Dimitri palideció y Croft se mostró muy interesado en el intercambio.
"¿Randi?".
"El inútil de tu sobrino, Randal Ivashkov, obviamente".
"Querrás decir Natan. Adrián estuvo con ella, como novios, decía él".
"Nop. El hijo de Randi, aquí presente. No es así, ¿Belikov, que tú sedujiste a mi hija menor de edad, para abandonarla después, al decirle que no la amabas? cuando la verdad es que sólo te aprovechaste de ella... ¡Y pensar que toda Baia la vio y la trató como si fuera tu viuda!".
La Reina miró por primera vez al joven guardián.
Lo miró en realidad.
Vio su estatura, su rostro, sus ojos y la forma de su cuerpo.
No de una manera pervertida (aunque le gustaban dhampirs y jovencitos, Dimitri ya había pasado esa edad deseable para ella. Le gustaban vírgenes, de preferencia).
Sino como conocedora de su genética.
"Tienes bastante de él. De nuestro padre, en realidad. Bueno, de tu abuelo", corrigió la Reina, mirando a Dimitri. "Yo no lo sabía, obviamente. Tu padre siempre fue rebelde. Nuestro padre lo envió al lugar más lejos posible de la Corte, a ver si se enrielaba".
"Y fue en Rusia, en dónde tuvo 4 hijos y los golpeó, junto a su madre, casi hasta la muerte, y luego cas ilos dejó morir de hambre. Sí, lo sé. Fui yo quien lo sacó a patadas de Baia", dijo Mazur, mirando a Dimitri, muy fijamente.
"Yo cumplí", masculló Dimitri, "me vine y las encontré, ¿cierto, Zmey?".
"Mi hija no era parte del trato, muchacho".
"No lo sabía".
"Pero sí que ella tenía 17 años, ¿cierto?. Que para los moroi eso es ilegal. Bueno, que un dhampir adulto desflore a una menor de edad. No que un moroi lo haga con una menor de edad, sobre todo si es dhampir, como lo era tu madre cuando esa escoria Ivashkov abusó de ella, ¿cierto? ¿Olena tenía apenas 17, o aún 16 años?".
"Y tu guardiana pelirroja, ¿qué edad tenía, Ibrahim?", contraatacó la Reina, "¿Qué edad tenía tu Jani?"
Aclaró.
"18 años apenas cumplidos cuando la llamé mi Sihaya. Mi Jani tenía 19 años cuando quedó en la dulce espera de nuestra hija Rose. Porqué, ¿te sigue molestando acaso, Tatiana?", ¡y se rió en su cara!.
Sólo el silencio y la respiración se pudieron oír.
Tatiana evitaba -incluso-, pensar, o traslucir algo, porque sabía que Mazur lo usaría en su contra.
Era hora de ver quién se quebraría primero, en ese juego de miradas que mataban.
