"¿A Rose? ¿La amaste, Dimitri?".
La Princesa tuvo una idea para defender a Dimitri, al parecer.
¿Qué tenía que ver en esto?.
Al parecer, ella pensaba que podría rescatarlo de algo.
Pero de pronto pensó en que sólo se lo oyó a Rose.
¿Y si habia metido la pata hasta el fondo del pantano?.
"Por que ella me abandonó por tí. ¡Se fue a Rusia por tí! ¡y fuimos a Las Vegas por tí!".
Upsy, Vasilissa.
No comiences... lo que nunca -jamás-, podrás terminar.
"Y sí, mi hijita se exilió de la Corte por él", completó Mazur.
"Yo... nunca había sentido algo como lo que sentí por Roza", reconoció Dimitri, con un suspiro ahogado.
"¿Sentido? ¿en pasado?", insistió la Reina.
Dimitri asintió.
"Bueno, esa mu... esa jovencita tiene mala fama. De seguro, pensaste que... te había olvidado. Digo, salía con tu primo Adrián, aunque... no lo sabías. ¿o sí?".
"Sólo que mi padre era un Ivashkov, Majestad".
"Dime tía", sonrió Tatiana, toda cocoroca, "¡qué inusual es todo esto! bueno. Sí había amor. No es ilegal. ¿No lo ves así, Ibrahim?, y Capitán Croft. Claro, Rose tenía 17 años, es cierto... pero en Montana es permisible a los 16 años, legalmente hablando. Acá es a los 18 años, pero acá no hubo... actividad sexual entre ustedes, ¿cierto?".
"No mientas, muchacho. Nunca la amaste. Se lo dijiste en su cara ¿verdad?, ¿cómo fue eso?, ¿sólo un conjuro, y nada más. Y eso se desvaneció, le dijiste?".
Una elegante manera de mezclar todo y hacerlo cuadrar, Mazur.
Brillante.
"Y no conforme con eso, la rompiste en pedacitos. Y ella corrió a los brazos de su papi y de su mami, a llorar".
"Yo sí la amé, en el pasado. Antes de... caer en las cuevas. ¡Sí la amaba!", insistió.
¿Alguien le cree?.
"Sí, claro. Más bien era ella la que te amaba. La que arriesgó todo por tí. Y es sólo por eso que no te llevo a juicio, porque Rose nos dijo que fue... consensuado. Que ella lo ama. y cómo el amor de él... se desvaneció. ¡Puff!. En fin. ¿Estamos listos? ¿Puedo irme ya, con mi Jani y con nuestra hija? Quiero pasar la Navidad y Año Nuevo con ellas. No he comprado ni un regalito, me temo".
"¿Y si ordeno que la madre de tu hija venga de inmediato?".
Mazur se encogió de hombros.
"Es empleada tuya, puedes terminar sus vacaciones, si lo deseas, pero pagando la diferencia, obviamente. O puedes dejar que pase sus vacaciones tranquila. Le debes... demasiadas semanas. Te dejaría en la ruina si te las cobrara de golpe, ¿cierto?".
"Quiero hablar con tu hija, por lo del ataque", insistió la Reina. "En persona".
"Nop. Ella renunció. No es tu empleada. Si la requieres, emite judicialmente una Orden por medio de alguna Corte Penal, o Judicial, o Civil en algún Estado. Y entonces veremos si a lugar o no".
"¡Intentaron asesinarme, Ibrahim!. Fue una mujer muy similar a tu hija. Lo sé porque la ví de espaldas. Y usó una estaca de plata. Que tiene las huellas de tu hija en ella".
"Y las de Belikov, que se las envió y todos los que la tocaron, antes. Y la sangre de muchos, probablemente de mi hija, también. Pero no la tuya, ¿cierto?".
"No. Asesinaron a mi doble... una alimentadora igual a mí. Son medidas de seguridad. Y pagaron. Murió otra mujer en mi nombre".
"Una estaca y una asesina que viste de espaldas. Interesante. ¿Las cámaras muestran a mi hija saliendo de tus habitaciones?".
"¡No!".
"¿Sus huellas dactilares están en tus habitaciones?".
"NO. No hay huellas. Salvo las usuales. Las mías, las de mis ayudantes. Los Guardianes. Esas. Pero ninguna de tu hija. O de otra persona no permitida".
"¿Mi hija tenía permiso para entrar?".
"¡Por supuesto que no!", Upsy, Tatiana.
"Si no tenía permiso de entrar allí, y si no están sus huellas allí, y se despidió de aquí -y de tí-, y no está en las cámaras, y si voló a otro Estado... ".
O sea, si sisea, se mueve como serpiente y muestra los colmillos como una... es Zmey
¿Te quedó clarito en tu cabecita hueca, Tatiana?.
"¿Entonces, Tatiana?", Mazur levantó las cejas en desafío y mostró sus colmillos... brillantes.
Y el veneno les llegó a todos por igual.
Directo al alma.
"Es una trampa", murmuró Dimitri, de pronto.
¡Por algo era BM7!. ¡Bravo!
Sumó dos más dos y le dio cuatro, no... veintidós.
Como al resto.
"Es una trampa para acusar a Roza... pero también querían asesinar a la Reina, evidentemente Si acusaban a Roza, la condenarían a muerte, de seguro. Tiene demasiado en contra. Es dhampir, su lengua viperina, es considerada una heroína, y un modelo a seguir, era amiga de una Princesa. Era un blanco demasiado visible".
Concluyó.
¡Le llegó a salir humito, tanto pensar!
"No es un blanco demasiado visible, sobrino. Me temo que es... demasiada la luz que proyecta", finalizó la Reina. "Al parecer, todo lo que toca...lo cambia. Se modifica. Se adapta a nuevas formas... Vasilissa, y tú mismo, Dimitri. El conocimiento del Espíritu, que fue redescubierto por ella, ¿cierto?", y la Princesa asintió, frunciendo el ceño.
A qué negarlo ahora, Vasilissa.
"Ahora, aparece su padre", y señaló a Mazur "los molnijas que ha ganado, ¡y a tan temprana edad!, los secretos que revela a cada paso que va dando. Alguien la ve como un elemento muy peligroso. Pero a mí me odian con la misma fuerza. Muy interesante. Alguien no nos quiere vivas o peor, ¡alguien no nos quiere juntas!".
¡Y esa sí es una conclusión que te sirve de algo, Tatiana!
"Sería una peligrosa Consejera", susurró Croft, temiendo lo peor.
"Lengua de Serpiente", murmuró La Princesa.
"Más que eso. Sería Mordred, en los oídos correctos, diría yo", corrigió Mazur, "interesante. Y una idea muy peligrosa de explorar. Pero para ustedes, claro. ¡Yo ansío trabajar con mi hija, y sacarle brillo a su mente brillante".
"¿Quién la odia tanto?", consultó Croft, girando el tema hacia algo en que sí colaboraría Mazur
"Consulte a La Princesa", se encogió de hombros. "Crecieron juntas. Algo debe saber, supongo. Algo debería recordar. Dejaron de hablarse y verse... poco tiempo atrás. Y, seguro, no dejaron de compartirse secretos", sonrió.
¡Oh, él sabía de algo que sólo su Jani sabía!.
Algo que haría a ese mundillo estallar desde sus cimientos.
Mordred, Consejo valiente o Bravo.
Aunque siempre se lo ha reputado hijo de Arthur Pendragon, las diferentes lineas literarias no se ponen de acuerdo.
Pero sí que así lo llamaban los sajones, Mordred.
