Advertencia: Spoilers de todo el juego de Little Nightmares 2, incluido el final, así que, si no lo has visto o jugado, te recomiendo leerlo bajo tu responsabilidad.


Despertar y añorar

Despertó de golpe, encontrándose tirado en medio del bosque frente a una televisión que se apagaba lentamente. Reconocía el lugar, la sensación del sobresalto y el sueño que acaba de tener: un largo pasillo y una puerta al final de este con un ojo grabado en la parte superior; sabía que todo eso, de alguna forma, ya lo había vivido antes, muchas veces, en realidad.

Pero el abrupto despertar no fue como otras veces anteriores, no, esta vez, hubo algo diferente en su sueño, la sensación de caer al vacío, el sentimiento de encogimiento de su corazón por el dolor de la traición y una niña con impermeable amarillo soltándolo desde las alturas, su nombre resonaba una y otra vez en su cabeza, Six. No la conocía, o por lo menos, aun no, pero todo le indicaba que la conocía mucho más de lo que creía, una niña, una amiga, alguien a quien querer, alguien a quien cuidar y alguien a quien odiar.

Una tonada resonó en su mente y la imagen de una cabaña la acompañó, para luego ser reemplazado por un cuarto con una caja musical tocándose sola y a la misma niña del impermeable totalmente desfigurada, un sollozo salió de su boca al tener esa imagen mental tan presente.

Six, deformada por su futuro yo, lleno de rencor y resentimiento hacia ella por haberlo traicionado, soltándolo en un momento donde su confianza fue completamente quebrada.

Espera, sacudió la cabeza, ¿cómo sabía que ese hombre delgado era su futuro yo? "Porque esto ya lo viví", fue su única respuesta. Miró hacia la televisión delante de él, estando completamente apagada. Se acercó cauteloso, recordaba vagamente siempre despertar en ese bosque frente a esa televisión, tocó la pantalla, sintiendo un extraño escalofrió en su espalda, así que se alejó.

Observó el camino delante suyo, el tantas veces recorrido para llegar a la casa del cazador, esquivando trampas mortales y así llegar a la puerta, de la cual, Six estaba detrás tocando con total parsimonia su cajita musical, completamente ajena de su alrededor, por lo menos, hasta que él llegaba a romper la madera con el hacha que encontraba en el cuarto contrario al de ella.

Miedo, la mirada que la pequeña le daba cuando se arrodillaba en el suelo frente a su escondite y le extendía la mano como símbolo de ayuda, era de miedo, ¿a qué?, probablemente a él por interrumpir de esa forma su momento de paz, por eso huía. Si hacia algo diferente en su primer encuentro, ¿cambiaría algo de lo que pasaría más adelante? ¿Six lo ayudaría a subir y no lo dejaría caer al vacío? No lo sabía con firmeza, pero creyó que por algo se empezaba, ¿no?

Sabía que él era el causante principal de que ella lo soltase en el momento final, el Hombre Delgado le hizo tal daño para que jamás pudiese verlo de la misma forma y sólo empeoraba cuando rompía su momento de confort dentro de la torre al quebrar aquella caja musical.

Respiró hondo por la nariz, comenzando el recorrido hasta la casa en medio de los árboles, como otras tantas veces, esquivando cada trampa en su camino, ignorando y yendo sin miedo hasta el sótano de aquel hogar y se asomó por uno de los agujeros en la puerta, viendo de nueva cuenta, a la pequeña con cabello oscuro enredado, que le cubría la mitad del rostro, dándole vueltas a la manivela para tocar aquella suave pero triste melodía.

No sabía porque recordaba sus vidas pasadas -y futuras, probablemente-, pero eso le daba un motivo más que claro para evitar los acontecimientos venideros, quería a su amiga a salvo, no quería acabar como el hombre detrás de esa extraña puerta al final del pasillo, lleno de odio y justificando el querer salir para dañar de nuevo a la niña. No permitiría que se repitiera lo mismo, no más, prometiendo silenciosamente a ambos que ese sería la última vuelta a ese ciclo sin fin.

Volvió a tomar aire y la llamó, como muchas veces lo hizo y como muchas veces lo hará en ese viaje, y seguiría llamándola para rescatarla de sí misma si fuese necesario.

Al no ver respuesta, la llamó de nueva cuenta, sacándola de su ensoñación y asustándola de nueva cuenta, genial, pensó sarcásticamente cuando la vio esconderse debajo de la cama. Pero fue diferente a otros momentos, por lo que siguió intentando de esa manera.

–Hey. –Sonrió debajo de su bolsa de papel al verla asomarse, luego salir completamente y acercarse cautelosamente a la puerta, mirándolo debajo de todo ese cabello enmarañado. –Hola, soy Mono. –Susurró, no queriendo volver a asustarla si hablaba muy fuerte, ella simplemente se le quedó viendo. –Vengo a sacarte de aquí, pero necesito que me hagas un favor, aléjate de la puerta en lo que yo voy por el hacha en el otro cuarto.

La niña ladeó la cabeza, desconfiando del chico extraño. Negó lentamente, dándose de vuelta para ir por su caja y volver a tocar la música.

–¡E-espera! –Se detuvo, mirándolo por sobre su hombro. –Te prometo que saldremos de aquí, ese cazador no volverá a atraparte. –Tragó saliva, sabía que podían salir de allí, ya lo habían hecho antes, pero necesitaba convencerla. –El cazador guarda la llave de la puerta en el ático, ayúdame a llegar a ella y nos podremos ir, por favor, todo lo que quiero es sacarte de aquí. –Habló con desesperación, llegándole destellos de recuerdos donde ella lo soltaba para pudrirse en esa torre. Sus ojos se llenaron de lágrimas. –Por favor.

La vio meditar, o eso parecía, luego asintió y regresó debajo de la cama. El niño sonrió aliviado, diciéndole que volvería rápido y corrió al otro cuarto, agarrando el hacha del mango para tirarlo y por fin llevarlo hasta la puerta, tomando impulso y después de tres golpes, cedió por completo, dejando que pudiese pasar.

Tal como lo ha hecho antes, puso una rodilla en el suelo y se inclinó levemente hacia el frente, extendiendo su mano en dirección a la cama, por donde volvió a asomarse Six y mirar en dirección al miembro extendido. No se movió, se quedó quieto para que ella tomara la iniciativa, esperando a que no huyera como siempre lo hace. Su corazón dio un salto de alegría y alivio cuando por fin tomó su mano, sintiendo la calidez de la mano más pequeña.

Quiso llorar. Tal vez, este en verdad sería el último ciclo del bucle y ambos podrían salir juntos de esa pesadilla.

La ayudó a ponerse de pie, mirándola a través de los agujeros de su bolsa con un cariño creciente de tantos viajes, un cariño siempre traicionado al final de estos, pero que siempre permanecería oculto bajo el rencor de su viejo yo.

–¿Cómo te llamas? –Preguntó suavemente, aun sin soltar su mano, no queriendo dejarla ir.

La vio dudar un momento, pero sonrió al oír su voz en un simple "Six".

–Bien, Six, salgamos de esto de una vez por todas. –Afirmó aún más el agarre en su mano, creando no sólo una promesa de salir de la cabaña, sino, de todo el sufrimiento que han vivido ellos dos a lo largo de cientos de bucles sin fin. Salieron de la habitación en busca de la tan anhelada libertad.


N/A: Buenas, buenas. Pues quería hacer algo relacionado con este hermoso y triste juego y de la nada salió esto, inspirándome en historias que leí de dos días para acá XD, mayormente por el fic Monosixual de BrutaLeeHonest, está en inglés, pero es hermoso QwQ.

Este fic lo hice basándome en el hecho de una de las teorías, más específicamente, mia, donde Six no es totalmente malvada y deja caer a Mono más por el dolor que le causó el Hombre Delgado, identificando a Mono como él, después de todo, este ciclo más que nada, es de dolor y odio.
En fin, a esta historia le veo futuro, por el momento lo dejaré como one-shot, ustedes me dirán si quieren que le siga o está bien justo tal cual, mi mejor amiga ya me dio el voto a seguirle, es de ustedes la ultima palabra XD.

Hasta la próxima y en verdad espero que les gustase n.n