La noche del viernes era algo sagrado para la juventud americana, significaba el comienzo de grandes fines de semana, grandes vacaciones y grandes experiencias en general, siempre auguraba descanso del tedioso ir y venir del mundo, se convirtió en toda una tradición usar estas noches como excusa para desatarse y enloquecer desde los años 50`s con la llegada de las rocolas y los salones de baile, pasando por la moda funky ochentera de las discos y looks extrovertidos hasta llegar a la actualidad donde las clásicas fiestas caseras reinaban por su espontaneidad y sencillez, pero como en todo reino había reyes y esta reina en particular era una de las mas grandes, Jordan Rosato.

La casa estaba a reventar de música electrónica, dance, techno house y salsa choke, los vidrios vibraban con la intensidad con que golpeaba el sonido y los pasos fuertes y saltos frenéticos de todos los jóvenes en el lugar llegaban a sacudir el piso lustroso del lujoso condominio, la cocina estaba atestada de gente buscando cerveza y alcohol fuerte, sin embargo era en el patio trasero y la piscina donde se vivía la verdadera acción, todos bailaban y se movían al ritmo de la música que salia de la enorme bocina ubicada a un lado de la puerta que conecta con la casa, la mayoría con vasos rojos y latas en sus manos, algunos hasta se encontraban en la piscina, empapados y con su ropa puesta, pero demasiado eufóricos y felices como para centrarse en eso ahora. La autora de todo este caos parrandero y reina indiscutible de las fiestas se encontraba rodeada de su grupo de amigas a un lado de la piscina, bailando con gracia y elegancia mientras se deleitába con su obra maestra en acción, podría jurar que toda la preparatoria de Royal Woods estaba aquí, los atletas de ultimo año, los recién llegados de secundaria, sus amigos y compañeros de clase dominaban la escena, incluso los góticos se encontraban por ahí, a excepción de Haiku ninguno de ellos era muy ajeno a las fiestas, es mas las "detestaban" según ellos, pero ahí se hallaban, bebiendo y bailando como todo adolescente.

- ¡Jordan! - grito Mollie a causa del volumen a todo taco - ¡Creo que esta es de las mejores fiestas que has hecho amiga! -

- ¡SIIIII! - gritaron las demás chicas del grupo con bastante energía

- ¡Seguro que si Mollie! - dijo llena de orgullo y con su corazón a mil por hora - ¿QUIEN ES LA REINA DE LAS FIESTAS? - grito a todo pulmón la italoamericana

- ¡TU! - respondieron con la misma energía todos los presentes en la escena

Cookie, la pequeña "inocente" del grupo seguia bailando con un leve bamboleo de cadera, meneando su respingon y lindo trasero al compas de la musica, llevo su vaso de cerveza a sus labios solo para enterarse que estaba vacio, freno su pequeño y exotico baile mientras ponia el vaso de cabeza, asegurandose que no quedaba ni una sola gota.

- ¡Ya regreso, voy por una recarga! - dijo a sus amigas, quienes le dieron un visto bueno

La galletera camino alegre entre la multitud, pasando por la sala donde se hallaban Lincoln y sus amigos sentados en los sillones y el mueble, hablando de cosas sin sentido entre risas y fuertes carcajadas, los ignoro, como a todos a su alrededor, solo queria un nuevo vaso lleno de alcohol entre sus manos, llego a la misma y se acerco al barril que se encontraba sobre la encimera del lugar, por desgracia parecia estar ocupado por Panda y...Artie?

- Crei que tu salias con Cookie? - exclamo panda algo confundida

- Salir salir no exactamente, solo somos...amigos con beneficios - explico el pelirrojo con una sonrisa coqueta - Asi que qué dices? Unos besos? -

- Artie no lo se, Cookie es amiga mia y no quiero crear un malentendido -

- Oh vamos se que tu quieres Panda, eres muy bella y seria una pena perder tal oportunidad -

- No se...seguro que ella no se enojara? - pregunto con muchas dudas dentro de si la rubia

- Para nada, Cookie no tiene porque darse cuenta de... -

- Darme cuenta de que? - pregunto la voz dulce de la castaña tras Artie

El pelirrojo volteo asustado, viendo a su pequeña novia con una expresion interrogativa, no se veia muy contenta al respecto a pesar de no oir el chisme completo.

- Panda disculpa me lo llevare un momento esta bien? - dijo con un semblante mas amable a su amiga, quien no dudo en dejar a ambos con sus cosas de pareja

- Amor eh...yo jeje...solo hablaba de... -

- Ven conmigo - espeto la pequeña mientras lo tomaba del brazo y lo arrastraba a la salida del lugar

Pasaron nuevamente por la sala, donde la banda del albino no se había movido ni un poco, seguían riéndose como si no hubiera un mañana de cosas tontas, era su manera de pasarlo bien, a pesar de que todos a su alrededor bailaban con entusiasmo ellos ahorraban fuerzas para mas tarde, limitándose a disfrutar de su momento entre amigos.

- Oigan chicos - decía Liam algo mareado por su vaso de whisky con cerveza - Que...que eligen, acostarse con la mamá de tu mejor amigo o con la hermana de tu ex-novia? -

- ¡Guau! - exclamaron todos sorprendidos por la pregunta tan complicada de elegir - Es una buena Liam - dijo Rusty con una sonrisa torpe

- Pues...entre la mamá de Rusty o la hermana de Risas, me quedo con la payasa - expuso Zach con confianza - No me malentiendas Rus, tu mamá es linda pero tu me matarías si me le insinuó -

- Y vaya que tienes razón - argumento el larguirucho haciendo reír a toda la pandilla

- Carajo no lo se - dijo Clyde algo asustado - Pues Penelope no tiene hermanos, así que mi única opción seria... - no termino la frase, pues sus ojos rápidamente se clavaron en su hermano de cabello blanco

- Ni lo digas viejo - se adelanto Lincoln - O Lynn te dará una paliza de la que no te salvas - exclamo con una amplia sonrisa mientras daba un sorbo a su lata

- Hablando de ella ¿Donde esta? - pregunto Liam

- Esta con sus amigas al pie de las escaleras... -

El chico Loud señalo el susodicho lugar solo para encontrarse que estaba vació, rápidamente se puso de pie y registro todo el lugar hasta donde sus ojos alcanzaban a ver, era increíble como Lynn era tan escurridiza a veces, le juro que no se perdería de su vista, así la podría tener bajo control y le sale con esto.

- ¡Maldición! - exclamo molesto - Donde se metería? -

- Déjala amigo, seguro esta por ahí con sus amigas, nada serio - comento Zach

- No nada de eso, debo tenerla a raya - exigió mientras dejaba su lata sobre la mesa de centro - No tardo chicos, recuerden lo que les dije antes, si ven a Chandler... -

- Lo acorralamos - dijeron en coro, algo cansados de oír el mismo sermón toda la noche

- perfecto - dijo el líder de la banda al ver que todo quedo claro

- Muy bien Rusty, mamá o hermana? - pregunto el granjero al ultimo de los chicos

Por su parte Lincoln caminaba rápidamente hacia afuera, buscando cualquier indicio que lo llevara hacia su hermana, si normalmente se enojaba fácil, ebria era peor, él era una prueba clara de eso con todo lo ocurrido la noche anterior, tal vez si veía a Margo o a Paula daría con ella, paso agilmente a través de la turba de parranderos y bailarines que había en la piscina, buscando con desespero la chaqueta roja con detalles blancos que llevaba su hermana puesta, era complicado ya que no era la única pues prácticamente todos los equipos de la preparatoria tenían la misma y la gran mayoría estaba en la fiesta, se rindió y rodeo la casa directo al patio delantero que se hallaba atestado por los chicos mas jóvenes de catorce años y algún que otro desconocido que se apego tan pronto vieron la oportunidad, con el ambiente así no seria raro ver a Chandler dar una vuelta por el lugar, hasta podría jurar ver a un extraño hombre de barba y gabardina en una esquina del lugar vendiendo pequeña bolsas a los adolescentes llenas de algo verde, prefería no profundizar en eso y se concentro en buscar a su hermana.

- Momento - se dijo a si mismo - Vanzilla, Lynn no la puede haber dejado aquí sin las llaves -

A paso ligero se acerco a la plaza de estacionamiento que Jordan presto para dejar la van, grande fue la sorpresa en la cara del albino al ver como la bestia de 4 ruedas de color azul no se encontraba ahí, en su lugar había un par de motocicletas y un chico vomitando en los arbustos.

- ¡Demonios Lynn! - maldijo con furia a su hermana

Dando media vuelta volvió a la entrada principal, pasando al lado de Cookie y Artie, quienes parecían tener una acalorada discusión, dejando eso de lado se dirigió a la puerta principal la cual abrió con rabia, paso nuevamente por la sala, donde ahora solo se hallaban Liam y Clyde charlando entre si, no había rastro de Rusty ni Zach, pero volviendo a lo importante tampoco había señales de Lynn o sus amigas, sin mucho mas a donde ir fue camino hasta la cocina, donde estaban todos los bebedores habituales, ya en estado de ebriedad o con algunas copas en la cabeza, para su alegría entre esas personas estaba Margo, la mano derecha de su hermana, se tambaleaba un poco pero parecía seguir consciente como para hablar.

- ¡Hey Margo! - llamo su atención mientras caminaba hacia ella - Haz visto... -

- Lincoln - exclamo la chica bastante animada - Como has estado viejo amigo? - dijo mientras le daba un fuerte abrazo, su aliento era tosco y con un fuerte olor a alcohol

- Bien, necesito que me ayudes - dijo separándose forzosamente del agarre - Haz visto a Lynn? -

- Ehh...mmmm...si, la vi hace unos...10 minutos - dijo torpemente, buscando la forma de mantenerse en pie

- Dios, cuanto has bebido Margo? - pregunto el peliblanco preocupado por el estado de la deportista

- No mucho...solo unas cervezas, algo de vodka, un par de whiskys que me invito Paula, nada -

- Guau, como sigues de pie?...Sabes olvídalo, mejor dime donde viste a Lynn? -

- Se fue en su van junto a Francisco y algunos de sus amigos -

- ¡Mierda! - exclamo furioso y fastidiado - No sabes a donde fueron? -

- Ehh...no, lo siento amigo - dijo mientras daba otro trago a su quinta cerveza

- Ok, gracias Margo, ten cuidado con la bebida -

- No te preocupes Link...¡soy invisible!...o era invencible? - se cuestiono la chica mientras se retiraba a tropezones de la cocina

La cara blanca de Lincoln paso rápidamente a una roja de furia, Lynn le prometió no sobrepasarse ni intentar nada con nadie, la descuida unos minutos y ya esta con todo el equipo masculino de fútbol en quien sabe donde, saco su celular y busco su numero, no podía dejarlo así, merecía saber lo que su hermanito pensaba, esta vez seria un poco mas duro aprovechando que no la tenia de frente y por constante no podría hacerle nada, tal vez lo mataría al otro día en la casa pero ya se preocuparía por eso a su tiempo.

La música y el bullicio de la zona no le dejaba concentrar, necesitaba un lugar silencioso para eso, pensó por un momento, tomando en cuenta que todo en el primer piso estaba la fiesta en si, tendría que ir al segundo piso de la casa, también había gente ahí pero no con tal magnitud, se dirigió a paso firme a las escaleras dobles y paso por el marco que daba a la entrada de un enorme salón con mesa de billar, ahí pudo ver a Rusty junto a papá ruedas y llanta ponchada jugando un poco mientras a su alrededor había observadores apostando al mejor, paso desapercibido y camino al pasillo de la derecha donde la música empezaba a apagarse mas, donde pudo distinguir una parejas de adolescentes besándose y acariciándose fuertemente, con bastante lujuria y tentación diría el chico Loud, ignorando eso busco un cuarto que no tuviera llave o estuviera vació, ninguno de los que veía cumplía con la característica, mas sin embargo, como una idea clara que hubiese sido apropiada desde el principio, se dirigió al baño, ¿Como no lo pensó antes? Cerro la puerta fuertemente y puso seguro, esperaba que su hermana al menos tuviera sus manos libres como para contestar al teléfono.


- (suspiro) Hagamos esto muchachos - dijo Chandler a su equipo

Eran media noche y la fiesta se podía escuchar a diez kilómetros de distancia, la mitad de los asistentes estaban ebrios y la otra mitad estaba demasiado ocupada bailando como para ver quien entraba y quien no, el pelirrojo y su banda se acercaron al patio frontal, donde Artie abrazaba a una desconsolada y triste Cookie, al parecer su pelea paso de la rabia al llanto en un abrir y cerrar de ojos, dejando a un lado esto siguieron su camino a la entrada principal, evitando a los descuidados y torpes borrachos que se desplomaban en toda parte.

- Ok chicos - exclamo el líder mientras se reunían en circulo - Recuerden, voy a buscar a Jordan, ustedes disfruten de la fiesta, pero estén atentos si ven a Lincoln o alguno de sus patéticos amigos deben de entretenerlos, que no sepan que yo estoy aquí -

- Entendido - dijeron sus amigos al unisono

- Perfecto, hagamos esto -

Rompieron el circulo y cada quien partió a su conveniencia, Chandler no lo pensó ni por un segundo y tomo rumbo a la piscina, el lugar mas obvio donde estaría Jordan, palpo su bolsillo derecho con calma, asegurándose que su celular y las pruebas incriminatorias estuvieran ahí, ya podía sentir la piel de Rosato entre sus manos y sus carnosos muslos sobre su cuerpo, todo estaba bajo control, no importa que haga Jordan, si intenta y logra destruir su celular tiene una copia de respaldo en su casa, al mas mínimo indicio de que algo iba mal soltaría aquellas fotos del casto y hermoso cuerpo de su compañera por toda la Internet, era como jugar ajedrez solo que él ya conocía todos los movimientos de su adversario, su única preocupación era Larry, tan pronto lo viera de seguro lo echaría a patadas del lugar, debía ser precavido y asegurar su área, si todo salia bien, esta noche seria una de las mejores en su vida.

En la piscina del lugar la cosa seguía escalando en intensidad, Jordan ahora se encontraba sola con Mollie, el grupo se fue desintegrando a medida que el alcohol llegaba y las invitaciones a bailar también, no podía creer lo que había logrado, le recordaba aquella película "Proyecto Y", solo faltaba hundir una patrulla en el fondo de la piscina.

- Jordi, es seguro, esta es la mejor fiesta de todas - expuso Mollie con euforia y tranquilidad en su voz

- Lo se, es una locura - expuso feliz - Solo espero que... -

La italoamericana fue interrumpida por el pitido de su celular, quien podría ser? Todos sus contactos estaban en la fiesta y quienes no que razón tendrían para hacerlo? Saco el aparato con algo de fastidio, no quería hablar con nadie ahora por teléfono, estaba muy ocupada siendo la eterna reina de las fiestas. Respondió tan pronto que no presto atención a su contacto...grave error.

- ¡¿Hola, quien es?! - dijo con un acento caprichoso en su tono

- jordi soy yo, mamá - dijo la voz de la mujer al otro lado de la linea

- ¡Mamá! - espeto algo sorprendida y asustada

- Si linda, llamo para ver como estas, podrías bajarle el volumen a la música? Se oye demasiado fuerte -

- Si claro mamá, espérame un minuto - dijo con una sonrisa nerviosa

Sin esperar respuesta alguna puso una mano sobre el auricular y corrió hacia adentro de su hogar, buscando un lugar silencioso para no delatar su "pequeña" reunión, mirando a todas partes con aberración podía sentir como se quedaba sin aire por el enorme y repentino giro que dio, pasando de ser la reina de las fiestas a una chica asustadiza, rompiéndose la cabeza llego a una conclusión, el cuarto de sus padres, el único lugar con llave en toda la casa, tomo carrera y subió las escaleras como un relámpago, casi chocando con dos góticos que bajaban con unas latas en sus manos.

- ¡Hey cuidado idiota! - grito uno de los chicos sombríos, que usaba gafas y tenia un mal temperamento

- Cálmate Morfeo - pidió un larguirucho pálido con bata blanca - Hoy estas mas...hip*...irritable que nunca, cualquier cosa...por mínima que sea te mosquea -

- Entiende Boris, estoy nervioso...hip* - dijo mientras apretaba con fuerza la lata entre sus manos

- Por qué? - pregunto tratando de concentrarse en poner atención, el alcohol comenzaba a hacer efecto en sus cabezas

- Veras, hace un tiempo que siento algo por...hip*...por Haiku, es hermosa, sofisticada y me comprende a la perfección -

- Mmm tienes un buen punto... -

- Pero - interrumpió el enterrador - Ella no siente lo mismo por mi... -

- Como...como sabes eso? -

- Siempre es Clyde esto, Clyde lo otro...hip*...es decir, que tiene ese torpe que yo no?...dime Boris - pidió con una voz desconsolada y abatida

- No se, pero... -

- Sabes algo - interrumpió una vez mas - Al diablo, voy a decirle a Haiku lo que siento, ya veras amigo -

Se termino su lata de un solo sorbo y la arrojo tras su espalda golpeando a Boris que cayo ebrio al suelo, tomo aire y camino en dirección hacia la gótica, que se hallaba con su grupo de amigas, se veía hermosa con ese flequillo que ocultaba su ojo izquierdo, sus labios con ese color morado resaltaban lo carnosos que eran, su trasero era una locura, seguía sin explicarse como una chica que no hacia ningún ejercicio podía tener tan buen físico, debía ser algo hereditario, el chico gótico empezó a frenar su andar cada vez mas hasta quedar de espaldas a Haiku, quien seguía sin notar su presencia.

- Amiga creo que te buscan - menciono Tabby dándole un codazo a su amiga gótica

- Ho...hola Haiku - saludo a medias con un tono ahogado en alcohol

- Oh, que tal Morfeo, te encuentras bien? - pregunto al ver las expresiones tan raras en el rostro de su amigo

- Si...solo...solo pasaba por aquí a saludar - se abofeteo mentalmente con tan mala excusa - Bueno...de hecho quería decirte algo -

- Pues adelante dime, que esperas? -

- Bien..hip*..mira...es que yo...eh... -

Antes de poder seguir con su pobre explicación, una persona mas se acerco a la japonesa, con dos vasos de alcohol en sus manos y una sonrisa carismática en rostro, esperaba no estar interrumpiendo nada importante, parecía que era cosa de enterradores, sin embargo las caras de incomodidad de Polly, Risas y Tabby sugerían otra cosa, dando un leve suspiro dio un par de pasos adelante y se presento.

- Hola chicas - saludo al cuarteto - Como están? Disfrutando de la fiesta? -

- Hey Clyde - respondieron en coro - Todo va genial hermano y tu? - pregunto Tabby

- Bien - respondió de manera casual y amable - Quería ver si Haiku aceptaba bailar conmigo pero parece que esta ocupada -

- No para nada - respondió Risas tomando del brazo a la gótica, mandándola a los brazos de Clyde

- Segura? Parece que tu amigo te necesitaba -

- No tranquilo, Morfeo esta bien solo paso a saludar - dijo sin muchas ganas la chica sombría - Así que...bailamos? -

- Seguro - exclamo con alegría mientras le daba uno de los vasos que traía consigo - Adiós chicas, adiós Morfeo cuídate amigo -

Haiku volteo rápidamente y les dedico una sonrisa de victoria a sus amigas, todas chillaron de felicidad pues sabían lo mucho que ella quería al afroamericano, de seguro estaba apunto de estallar de felicidad por dentro a pesar de su duro exterior, parece que su "encantamiento" para esta noche funciono, en el otro extremo se encontraba Morfeo, quien quedo atónito en medio del lugar, como si aquel tipo de lentes y sonrisa encantadora le hubiese arrancado el corazón sin piedad alguna, ver a su enamorada irse en brazos de otro si que dolía, ni todo el abuso que sufrió durante su vida escolar se asemejaba a esto, sintió un brazo posarse alrededor de su cuello, dio un vistazo rápido y se sorprendió de ver a aquella rockera dedicarle una sonrisa bondadosa y canalla.

- Temo que te quitaron tu oportunidad de brillar colega - dijo de manera burlesca - Ya sera para la próxima ocasión -

Tabby empujo a Morfeo fuera de la escena y se sacudió las manos, se sentía apenada por el chico, pero también le parecía gracioso todo lo ocurrido, Polly y Risas le dieron una mirada algo severa, al parecer ellas si sintieron verdadera lastima por el pobre enterrador, aunque sus risas momentáneas resaltaron lo contrario.

- Oh pobre tipo - dijo Polly limpiándose una lagrima de tanto reir

- Je ya lo puedes apostar, vuelvo enseguida chicas, voy por mas cerveza - dijo Tabby dejando al trió en un dúo

- Espera que paso con lo de ayudarme a mi? - exclamo la deportista

- Que? Rusty? Pues simplemente lo bateas y lo alejas tal y como acaba de hacer Haiku con ese chico...Morfi o Morris o lo que sea - explico la guitarrista mientras desaparecía entre la gente

- Bueno Risas, supongo que somos tu y yo por ahora - exclamo con algo de confianza en su amiga payaso

- Desde luego, cuenta con... - callo al ver lo que se asomaba por ahí

La comediante poso sus ojos sobre Margo, quien salia tambaleándose de la cocina, parecía estar demasiado ebria, mucho en verdad, seria una pena que algún bromista le hiciera daño o una broma pesada, era solo una chica que bebió demás y necesitaba descanso y ella le ayudaría con eso.

- Polly - saludo la deportista mayor - Como están tu y tu amiga...perdón no recuerdo tu nombre - dijo dirigiéndose a la payasa

- Naaaa dime Risas - explico con un apretón de manos - Te vez mal, necesitas ayuda...eh...Margo? -

- Oh no, nada de ese chica - exclamo la patinadora poniéndose en medio - No puedes dejarme sola por ir a hacer bromas -

- Tranquila, no tardare mas de dos minutos - exclamo tomando a Margo por los hombros - Ven, te llevare a un lugar donde puedas reposar tranquilamente -

- Risas por favor - rogó Polly algo incomoda

- Po...Polly...hermana de patines, relájate...aprende un poco de Ris...es una buena chica - impuso Margo con cierta sonrisa simplona en su cara a la par que daba un trago mas a su botella

- Si, bebe mi pequeña, bebe mas - susurro maliciosamente la chica de caderas anchas mientras arrastraba quien sabe donde a la despistada y ebria deportista

- Carajo - exclamo la chica de piernas largas con fastidio - Bien P, tu puedes sola, solo camina por ahí y evita a Rusty lo mejor posible - se dijo a si misma

Empezó a caminar por la casa, buscando a alguna de sus otras amigas deportistas, por desgracia todas estaban hasta el tope como para entablar una conversación, Polly no era muy ajena a la bebida, así que entre mas lejos de algún borracho mejor para ella, su cabeza daba vueltas por otros motivos mas que la resaca, era ese tonto larguirucho de pelo rizado color rojo, un estúpido casanova que, por alguna cruel broma del destino, logro enamorarla, nadie entendía su relación, ni siquiera ella misma, siempre parecían una pareja perfecta, felices la mayor parte del tiempo, sin muchas discusiones la verdad, pero un día decidió que lo mejor era terminar, aunque su corazón le decía lo contrario seguía sin explicarse por que tomo esa elección, lo mas cómico es que tuvo varios pretendientes después del chico Spoke, pero ninguno la llenaba sinceramente, la mayoría eran musculitos de preparatoria que no sabían hablar de otra cosa que no fuera deportes, sin gracia, algo desabrido y sin gusto alguno, Rusty era algo contrario, sabia poco de deportes, pero sabia mil y una cosas de todo lo demás, mecánica, negocios, romance y su sentido del humor era único, suspiraba de solo recordar aquellos bellos momentos a su lado, rayos si tan solo supiera co...

- ¡Ay! - se quejo al caer al suelo producto de alguien que le obstaculizo el paso - Idiota -

- Disculpa - explico mientras le ayudaba a ponerse de pie - Me tropecé con un...Polly? - pregunto algo confundido el tipo

La patinadora se froto un poco los ojos, solo para comprobar que aquel tipo era nada ni menos que el pelirrojo larguirucho del que tanto pensaba, parecía todavía estar consciente, su mirada era amable y tierna, con una sonrisa torpe como era costumbre en él. Polly aparto su mano de inmediato a la de él, carraspeo un poco y de manera calmada dijo:

- Oh, Rusty, como te va? - pregunto sin mostrar interés alguno en la respuesta

- No me quejo, todo va genial - exclamo de una manera muy honesta - Aposte un poco de dinero allí arriba jugando billar -

- Como te fue - *Por qué sigues haciéndole preguntas?* exclamo para ella misma

- Jeje, tu sabes como son las apuestas, ganas un poco al principio, lo pierdes, lo tratas de recuperar y pierdes aun mas - comento de manera humorística

- Ja, mala suerte amigo...Oye ¿Has vuelto a tener alguna cita desde que tu y yo terminamos? - *Para ya tarada, eso no te importa*

- Naaa, me va peor que un gato en una perrera, a tu? Debes tener a alguien -

- Pues la verdad no, hace un tiempo que no hablo con nadie - lo soltó sin mas, no tenia nada que decir ante eso mas que la "verdad"

- Polly debo saber algo - explico poniéndose de pie frente a ella con un gesto serio - Por qué terminamos? -

La pregunta tan temida fue soltada, la pobre chica Pain no tenia escapatoria y por muy difícil eh incomodo que fuera revelar tantas heridas pasadas no encontraba mejor momento que ahora para aclarar toda la situación.

- Mira Rusty, yo quería concentrarme en mis estudios, es todo - explico con confianza y frialdad

- Lo se, pero podías sacar algo de tiempo para mi, así como yo lo hacia contigo - argumento en su defensa

- Sin ofender pero, tu no tenias mucho que hacer cuando salíamos, yo tengo una posible beca deportiva entre manos -

- Comprendo - dijo algo desmotivado - Así que...a pesar de que terminamos, no fue por algo sentimental? -

- Se podría decir que no, solo fue algo que tenia que hacer Rust, es todo - dijo con algo de cariño en su puñalada fría

- Osea que...todavía sientes algo por mi? -

La patinadora no espero ese golpe bajo, quedo contra las cuerdas sin palabras en su boca para argumentar lo peor era la mirada insistente de Spoke, quien le pedía respuestas en el acto. Mientras tanto, por la espalda de Rusty paso Chandler, quien no presto atención a la melena roja del larguirucho. Subio por las escaleras en dirección al segundo piso, Jordan no se hallaba en ningún lado, ni la cocina ni la sala, menos la piscina, era extraño, siempre quería ser el centro de atención en sus fiestas, que se escondiera en algún rincón de su hogar no era propio de Rosato, tal vez tendría suerte en el salón del segundo piso, era el ultimo gran punto de concentración en el lugar, subiendo escalón por escalón se hacia una imagen de su noche, tener a su merced a una de las chicas mas solicitadas de la escuela le devolvería esa popularidad que tanto anhelo desde que salio de primaria, ser el rey del lugar y tener a todos a sus pies como antes, épocas doradas diría él y solo tenia que cerrar este sucio trato.

Para su decepción el salón estaba casi vació, a excepción de un puñado de punks que lo tomaron como su pequeño escenario improvisado, cantando a todo pulmón rock del siglo pasado que salia de una pequeña grabadora sobre la mesa de billar, no lograba opacar el ruido del techno que sonaba por toda la casa, pero al menos ponía atmósfera al momento, pero aun así jordan no estaba ahí, todavía sin asimilar su derrota Chandler camino en dirección al pasillo de la derecha, no le importaba revisar hasta debajo de las camas, esta noche debía hacerlo si o si, no volvería a tener esta oportunidad jamas. Paso a un lado de la extensa fila para el baño, donde unos ocho borrachos con vejiga floja resistían lo mejor que podían sus ancias de reventar, menos mal no estaba en su situación.

Pateo todas las puertas que encontró, la primera puerta era el armario de blancos de la casa, donde encontró a Chico Jordan con Brownie en medio de un beso bastante "apasionado", estos lo miraron por un micro-segundo, antes de arrojarle la puerta en la cara, se sorprendió de aquello, nunca se imagino a los dos juntos, tal vez a Chico Jordan con Kat pero Brown...(naa olvídalo) se dijo a si mismo para seguir con su búsqueda, la segunda puerta era una habitación con una cama y una mesa de noche nada mas, parecía un cuarto de invitados, no había nadie en dicho lugar, esta vació por completo, algo irónico teniendo en cuenta lo que ocurrió con los dos enamorados del closet, tenían un cuarto completo para ellos dos al lado y no se dieron cuenta, en fin, dejando esta puerta también de lado siguió a la tercera, que daba paso a un pequeño balcón, vio varios rostros conocidos ahí fumando algo mas que cigarrillos, Penelope estaba ahí, se veía bastante feliz y no soltaba aquella pipa por nada del mundo, era una nerd llena de secretos, cerro la ultima puerta para no dejar entrar ese molesto humo y se dirigió a su ultima esperanza, la puerta de frente al pasillo, puertas dobles para aclarar, parecía ser un lugar importante como para tener tal entrada, el pelirrojo se acerco con lentitud y preparación, suspiro con algo de alivio para quitarse el estrés de encima y poniendo ambas manos en las perillas abrió las puertas de lugar.

- No mamá, solo escuchaba música fuerte...Si yo sola...Claro que no organice ninguna fiesta... -

La chica se encontraba de espaldas a la puerta, sin percatarse de que esta fue abierta por aquel chico con sonrisa diabólica y negras intenciones en su cabeza, este se acerco un poco, cerrando las puertas de un golpe fuerte, sobresaltando a Jordan quien de inmediato se puso a la defensiva ante tal susto, solo que al ver de quien se trataba dejo caer su celular, insegura de si creer lo que veían sus ojos.

- Hola "Jordi" - saludo Chandler de manera burlona - Ya llego tu príncipe azul -

Continuara...