Lincoln dormía plácidamente sobre el sofá de la sala con la música fuerte y los ronquidos de otros ebrios de fondo, con suficiente alcohol en su sistema como para embriagar a una vaca, hace un tiempo descubrió que su familia es buena para controlar el alcohol, sus padres eran casi imposible de emborrachar sin importar cuanto licor bebieran y sus hermanas no eran muy distintas, Lori y Luna eran capaces de beber galones enteros de cerveza antes de caer borrachas, de hecho ahora que tenia dicho pensamiento en la cabeza la mas débil era Lynn, seis cervezas y ya estaría desvariando y dando tropezones por todo el lugar, era cómico, la mas fuerte de los Loud era la peor a la hora de beber, se lo tendría que restregar en la cara algún día, cuando el pudiera ponerse de pie y hablar con fluidez claro esta. En estos momentos tenia el sueño mas glorioso de su vida, Ronnie Anne y Jordan, ambas en un baile sensual con él de por medio viendo toda esa carne moverse y rebotar salvajemente, vaya que extrañaba a aquella latina ardiente, a pesar de quedar como amigos seguía siendo una de las chicas mas importantes en su vida, pero ahora su corazón pertenecía a alguien mas, esa italoamericana de pelo trenzado y caderas despampanantes capturo toda su atención, no solo en lo físico sino en lo sentimental, demostró ser una buena amiga para el y nunca lo dejo de lado, tenia información por algunas fuentes confiables de que ella también gustaba de él, tal vez debería levantarse, buscarla y proclamarle su amor ahora que esta borracho, pues en sano juicio ni loco se le ocurriría dicha...

- ¡Lincoln! - grito el pelirrojo Spoke fuertemente mientras lo zarandeaba bruscamente

- ...Eh...Que...que paso?...que rayos? - increpo algo asustado por la repentina intervención de su amigo

- Vamonos amigo...hip*...la fiesta termino - aclaro mientras le daba una mano para ponerse de pie

Dando un vistazo al panorama que lo rodeaba quedo algo pasmado, sabia que algo así pasaría pero no a tal escala, casi todo el mundo estaba tirado en el suelo y quienes no lo estaban abandonaban lentamente la casa, caminando casi arrastrados por el suelo o apoyados en el hombro de algún amigo, la ultima gota de alcohol había terminado hace una hora y el DJ cayo noqueado por la borrachera sobre su tablero de mezclas, sumándole que la mitad de los invitados estaban tirados en el suelo se podía declarar que oficialmente la fiesta termino. Camino junto a Rusty a la salida, tambaleándose de por medio al intentar no pisar a ninguno de los parranderos tirados en el suelo, reviso su reloj y vio como este marcaba las 5:07 am, considerando que Lynn se llevo la van, dejándolo varado en medio de los barrios opulentos de la ciudad, tendría que caminar hasta su casa, si tenia algo de suerte y no cometía ninguna estupidez podría estar allá en unos 30 minutos y dormir un poco mas antes de recibir el regaño colectivo de sus padres a las 7:00 am justo cuando se levantan, su madre diría que no durmió toda la noche por esperarlos a él y a su hermana, su padre preguntaría por vanzilla y su estado, bueno por lo menos esta vez tiene una excusa que lo libre de esta ultima acusación, esta vez todos los trapos sucios caerían sobre su hermana, cruzo la raya en esta ocasión y el no la ayudaría mas.

- Rust...Rusty...donde están los...hip*...demás? - pregunto a la par que se apoyaba sobre su amigo

- Nos esperan afuera...faltabas tu -

- Tienes...dinero para un taxi? -

- Ya quisiera - increpo mareado - Tendremos...que caminar hasta tu casa -

- Mi...mi casa? Pero por qué la mía? -

- Es la que queda mas cerca...no pensaras enviar solos a Liam y...hip*...Zach por el campo y la autopista...verdad? -

- Bueno...tienes un buen punto...no creo que se molesten por dejarlos un par de horas en...en la sala de la casa -

- ¡Asi se habla hermano! - exclamo el pelirrojo de manera jovial

Llegando al patio delantero de la residencia la cosa no cambio mucho, algunos débiles roncaban en el césped cortado del lugar, otros vomitaban en los cestos de basura y un par de chicos dándose amor de una manera algo explicita, cada quien se iba en manada por diferentes direcciones en búsqueda de comodidad y algo de sueño, prácticamente nadie estaba en sus cinco sentidos, todos ganduleaban y tropezaban por ahí, ni siquiera alguien tan pulcra y recatada como Chloe estaba sobria, siendo llevada a rastras por Emma, quien estaba peor. Alcanzando al resto de su banda el peliblanco noto que faltaba un componente.

- Hey...y Stella? - acato rápidamente, sorprendiendo a los demas

- Tienes razón...donde se metió esa larguirucha? - pregunto torpemente Zach

- Creo...hip*...creo que la vi con...eh...Jordan y Mollie... - dijo Liam, denotando mas su acento sureño ahora que estaba bajo efectos del alcohol

- Oooh... - hubo una exclamación en conjunto de los demás - Entonces no debemos...preocuparnos de ella - argumento Clyde quien iba colgando de hombros de Zach

- Pues ni modo...vamonos chicos... - encabezo Lincoln quien empezó a caminar en dirección al sur, donde quedaba su hogar

Bajaban por las empinadas carreteras del vecindario, teniendo cuidado de no tropezar y terminar rodando por toda la calle, no querian ser las caras de la semana en facebock, algunas otras personas iban en su misma direccion, pero tarde o temprano terminaban desapareciendo por algun callejon o camino aledaño a su ruta, iban felices, recordando lo que podian de tan alocada noche, algo que Lincoln no podia hacer bien del todo, su cerebro de apago tan pronto cayo sobre la comodidad del sofa y al parecer sus amigos estaban igual, los pelirrojos balbuceaban algo que solo ellos entendian y Clyde tarareaba una de las ultimas canciones que sono durante la fiesta, trato de sacar el ultimo recuerdo plausible que tenia en su cabeza pero era inutil, la migraña atacaba de inmediato antes de poder formular una buena respuesta coherente.

- Mierda...mi cabeza esta ardiendo -

- Igual...hip*... - recalco Liam

- Alguien recuerda que paso?... - pregunto el albino nuevamente, provocando las risas de sus colegas

- De verdad?...no recuerdas nada? - intrigo el larguirucho del grupo

- Lo ultimo que recuerdo fue estar hablando con Risas sobre su broma...luego llegaron otras chicas, bailamos y...bueno, todo se vuelve borroso después de eso -

- Ok...lo que yo llego a recordar es...es...he...este... - por mas que busca en su mente Clyde tampoco recordaba que paso luego de las 3 de la mañana, su ultimo pensamiento lucido fue estar en un baila frenético con Haiku y beber una mezcla rara que le entrego Zach

- Da no importa...solo se...que esta a sido de las mejores fiestas...hip*...de la desgraciada de jordan - de verdad que Zach debía controlar su boca cuando bebía

- ¡OYE! - grito el Loud notablemente ofendido - Ten algo de respeto amigo, no te pases -

- Link...hip*...fue un desliz no te enfades - intermedio Rusty - De verdad parece que te gustara Jordan -

- Crees que no... - comento por lo bajo el albino

Todos frenaron en seco, si sus cerebros seguían algo consientes esto sin duda alguna los termino de joder, los rumores resultaban ser ciertos después de todo. Rusty tomo a su amigo por los hombros y lo arrincono contra el muro a sus espaldas.

- A ver...te gusta Jordan? - pregunto escéptico

- ¡SI!... - grito a los cuatro vientos

- Pero...pero chica Jordan...hip*...la que todos conocemos? - secundo Zach

- Si maldición, me gusta, me gusta mucho -

- ¡Guuuau! - exclamo el cuarteto entero - Y por què no se lo dijiste? - dijo Clyde

- No se...no me sentía listo...quería hacerlo pero... -

- Espera un momento - Rusty tomo el liderazgo y arrastro a sus colegas a una banca cercana, donde poder hablar mas cómodamente - Ahora si...prosigue -

- Bueno...hip*...resulta que... -

- ¡Oigan! - grito una voz madura y bastante ronca

Dando media vuelta a sus cabezas vieron como un policía de unos dos metros los increpaba rápidamente, siendo seguido por dos uniformados mas solo que mas bajos que él, no se veían muy felices ni tampoco parecían tener ganas de charlar plácidamente, golpeaban sus macanas contra las palmas de sus manos de una manera amenazante, haciendo tragar saliva a los cinco adolescentes ebrios.

- Sus identificaciones - ordeno con una voz de mando temerosa y ruda

- Oh mierda - dijeron por lo bajo la banda de gandules mientras obediencia a la encomienda, esto no va a ser lindo


De regreso a la fuente de todo el caos parrandero y parcialmente destrozada casa-mansión de los Rosato Jordan se hallaba con su pequeño grupo en el salón de arriba, bueno con casi todas, Cookie desapareció junto con Artie y Paige no daba señal alguna de vida desde hace una hora, a lo mejor se fue con algún chico y no se percato de eso, volviendo a la líder, Jordan, estaba reposando sobre el mueble ancho del lugar, abrazada a Stella quien seguía llorando de una manera desconsolada, la trataron de calmar pero era algo inútil, solo empeoraban la situación, en el otro extremo de la moneda estaba Cristina, quien sonreía simplonamente mientras fumaba un cigarrillo al recordar la noche que se mando, 12 bocas besadas, 9 con lengua incluida y 3 de chicas, nada mal, eso la ponía por encima de Mollie pero seguía siendo superada por Sweater y Shy, debía mejorar números si quería encabezar la lista en la preparatoria.

- Stella...amiga cálmate por favor - pidió Mollie cariñosamente - Ese idiota no te...hip*...no te merece - refuto en medio de su embriaguez

- Pero por qué me tuvo que romper el corazón - dijo la filipina entre llantos amargos - Yo lo quería y solo por no acostarme con él empezó a decir todo eso de mi -

- Stell no le hagas caso - irrumpió Jordan - Tu vales mucho, hiciste lo correcto, no tienes porque rogarle a nadie -

- Si ignoralo - llego Cristina a la conversación - Sabes que deberías hacer? -

- Que?...sniff*... - pregunta la chica de piernas largas mientras se sacudía la nariz

- Engañarlo...con otro -

- ¡CRISTINA! - gritaron las tres chicas con rabia - Como lo puedo engañar si ya termino conmigo? - declaro furiosa la filipina, parecía ser solo un juego para la pelirroja

- Perdón...perdón amiga, fue mi error - disculpo la pelirroja algo ruborizada de vergüenza - Lo extrañas? -

- No sabes cuanto...sniff*...pero si el no me quiere que puedo hacer yo? -

- Búscate algo mejor - increpo Mollie - Hay varios chicos en la preparatoria que matarían por estar contigo -

- Es cierto, deberías...hip*...darle una oportunidad a alguno de ellos Stell - secundo jordan

- No lo se chicas, ahora mismo...ni se que pensar sinceramente -

- Pobre Stellita, mejor ven, acompáñame a la cocina por las ultimas latas de cerveza que hay, así puedes despejar un poco tu mente - pidió Cristina con una sonrisa sincera

La chica de pelo rojizo extendió sus manos, Stella no estaba segura, ahora mismo estaba muy ocupada sufriendo por amor como para pensar en beber mas, del cuarteto era la que estaba mas consciente de todo, de hecho se podría decir que estaba solo mareada, no ebria como tal, iba a desistir de tomar las manos de su compinche, pero un codazo de Mollie le pedía lo contrario, desde hace rato parecia querer estar a solas con Jordan y no estaba segura si aceptar, pero luego de un codazo aun mas fuerte (y en las costillas) acepto a regañadientes, empezaba a creer en eso de que Mollie era una lesbiana de closet reprimida.

Dejando solas a las dos amigas del alma estas se acercaron, Jordan reposo su cabeza sobre el pecho de su amiga, mientras esta le acariciaba la misma con cuidado, podrían decir que parecían novias, pero la verdad es que solo eran muy afectuosas, eran mejores amigas desde los 4 años, casi hermanas, no podían evitar tratarse así.

- Jordi - llamo Mollie de manera suave

- Si? -

- Podemos hablar de los que paso con...Chandler? -

- Preferiría que no - respondió cortante, tratando de evadir el tema a toda costa

- Entonces de tus sentimientos por...por Lincoln? -

- Mollie, de verdad que no tengo cabeza para nada de eso ahora, asi que por favor y muy amablemente, pudrete -

- Jajaja...vamos chica, puedes confiar en mi...nadie lo sabra - explico ingenuamente la chica de chaqueta purpura

- Es enserio, no quiero hablar...de...nada de eso ahora - Jordan se levanto y se aparto del agarre amistoso de Mollie, buscando una mejor posición para descansar

- Sabes que no te dejare en paz hasta que me lo digas - increpo mientras se tumbaba ahora en el pecho de Rosato

- ¡Ay! Esta bien - Jordan empujo a su amiga al otro extremo del sofá y se sentó con brusquedad, fastidiada de romper su descanso - El tarado de Chandler intento acostarse conmigo bajo amenaza -

- ¡Que hizo que!? -

- Shhhh - puso un dedo sobre la boca de Mollie - baja la voz -

- Lo siento pero es que...es que, guau que carajo amiga? Como es eso que bajo amenaza? -

- Tenia fotos mías desnuda en su celular, por suerte llegaste tu para distraerlo y quitárselo -

- Donde lo tienes? -

- Aquí en mi bolsillo - señalo al mismo - Pero...shhh, silencio...ok? -

- Jordan no puedes dejar esto... -

- No lo voy a dejar así, luego te lo explicare a detalle, es solo que...ya sabes...estas tan ebria que dudo logres recordar algo de esta charla -

- Eso no es verdad...solo bebí un poco...un poco nada mas...pero créeme, no olvidare a aquel mal intento de hombre, voy a castrarlo - escupió con rabia en su ser

- Y en cuanto a Lincoln...no se como explicarlo -

jordan hundió su cabeza entre sus piernas, sentía pena admitir sus sentimientos por el varón de la familia Loud, si, era estúpido seguir ocultando su admiración y cariño hacia él, pero el que no lograra expresarlo chocaba fuertemente para la italoamericana, quería ser algo mas que amigos, pero tampoco quería arruinar su amistad, lo de ser amigos con beneficios nunca le gusto y confesarse era algo que descarto desde un inicio, no se sentía con las agallas suficientes para tal tarea.

- Lo quiero Mollie...bastante, pero el problema es como expresarlo? - confeso con desolación - Como decirle que me gusta sin ser tan obvia? -

- Ooh Jordi - la chica acaricio con cuidado su cabello, tratando de darle un confort mas placentero - Solo hazle insinuaciones, invítalo a salir, actúa como...hip*... la amiga que siempre has sido -

- He sido su amiga toda la vida...y no logro capturar su atención -

- Envíale una carta secreta, como él hizo hace unos años con Paige - incito Mollie con alegría

- Espera, fue él el enamorado secreto de Paige? -

- Si, nos dimos cuenta hace un año, pero como su relación se...se volvió de pleno una mera amistad, decidimos cerrar la boca -

- Una nota? podría ser, debo pensarlo mejor amiga, la cabeza me esta matando -

- Lo se chica, ven acuéstate -

Sin darle muchas vueltas acepto la invitación de su amiga, recostando su cuerpo sobre el mullido sofá y su cabeza sobre las piernas de Mollie, estaban cálidas y carnosas, una almohada perfecta, esperaba poder aclarar todos sus asuntos y desamores con aquel torpe de cabello blanco y sonrisa bondadosa, tenia miedo es verdad, pero debía superarlo si algún día quería tener a sus pies al conejo blanco de Royal Woods.

Dejando atrás los dramas amorosos de la reina de las fiestas, llegamos a la cochera de la casa, un lugar que estuvo calmo durante toda la velada, no había razón de entrar ahí, los fumadores tenían el segundo piso, los enamorados los rincones oscuros y habitaciones vacías de la casa y aquellos que querían madurar esa noche pues tenían el sótano, haciendo de ese pequeño cuadrado de hormigón y yeso algo innecesario para la fiesta, sin embargo cierta comediante le dio un uso algo...gracioso. Dentro se encontraba una deportista de nariz larga, parecía seguir adormecida por el golpe de alcohol que sus neuronas tuvieron que recibir, no era demasiado buena a la hora de beber, a pesar de intentar demostrar lo contrario casi siempre fallaba miserablemente. Poco a poco Margo comenzó a despertar, tratando de recomponerse de su borrachera, sentía como un martillo golpeaba bruscamente sus sesos y aturdía sus oídos, necesitaba un vaso de agua, eso siempre era de ayuda, trato de mover sus pies, pero los sentía atados y pegajosos, movió sus brazos para poder sentir que obstruía su movimiento, pero estos estaban igual, empezó a sentirse nerviosa al no sentir tampoco tacto alguno con el suelo, obligándose a abrir sus ojos solo para horrorizarse al ver su precaria situación.

Ella estaba envuelta en cinta desde los tobillos hasta el cuello quedando como un tipo de capullo brillante, colgando en una especie de telaraña hecha con la misma cinta adhesiva que envolvía su cuerpo, dando un mejor vistazo no era la única ahí, pudo distinguir a su amiga Paula, esa chica que llaman Paige y un par de chicos que la verdad no tenían nada de conocidos, dando un par de pasos atrás en su memoria recordó parcialmente quien fue aquella payasa estúpida que la colgó aquí.

- ¡RISAAAAAS! - grito estupefacta, haciendo despertar de golpe a las demás moscas en la telaraña de cinta y a alguno que otro vecino de los Rosato


Volviendo a la situación con la policía, los adolescentes se veían intimidados por estos mismos, la peor forma de terminar tan gran noche seria dormir en la celda para ebrios en la comisaria local, el mas grande y amenazante de los tres agentes de la ley se paseaba de un lado a otro con los chicos formados frente a él, revisaba minuciosamente cada una de las identificaciones con lujo de detalle, mirando bien a las pupilas de los parranderos en busca de consumo de algo ilegal, el larguirucho de pelo rojo no le daba mucha confianza, parecía el típico hippie fuma-hierba que se vería en cualquier protesta universitaria, el resto no tenían nada fuera de lo común, pero aun así faltaba un ultimo examen rutinario.

- Ok, tomen su documentación - exigió mientras le extendía a cada uno la misma - De donde dicen venir? -

- De una fiesta - explico Liam rápidamente

- Bebieron durante la fiesta? -

- Solo...ehh...un par de cervezas - dijo con una voz cansada el pelirrojo de lentes

- Y hacia donde se dirigen? -

- A mi casa, en la avenida Franklin - respondió el chico de pelo blanco, al parecer era parte de esos snoobs que se pintaban el pelo de colores exóticos

- Mmmm, todo parece concordar señores - entono con amabilidad y cierta nobleza - Sin embargo debemos hacer algunas pruebas rápidas -

Tomo una postura firme quedando en medio de sus dos colegas, chasqueo sus gordos dedos y acto seguido uno de sus compinches dio un paso al frente, carraspeando su garganta antes de hablar:

- Hagan el cuatro con las piernas - ordeno de manera fría haciendo una pequeña muestra

Los chicos se pusieron a la tarea sin rechistar, Clyde lo dominaba bien en la medida de lo aceptable, Lincoln y Liam tambaleaban un poco al subir su pierna y doblarla, tratando de encontrar un buen balance para no tropezar, Zach era al que peor le iba, intentaba subir su pie derecho, pero repentinamente lo cambiaba al izquierdo, daba tropezones al mirar sus pies que hasta parecía bailar tango, en cuanto a Rusty era el único que pareció no acatar la orden, pues se quedo congelado con sus brazos cruzados sobre su pecho, mirando a la nada de una forma perdida, el policía se acerco de inmediato a él y lo saco de su zona de confort con un susurro leve.

- ¡Oye idiota que no escuchas las ordenes?! - grito con voz de mando, haciendo estremecer a toda la camada

- Eh...disculpe oficial, vera es que...estoy...estoy pensando mucho sobre cierto problema, hay una chica, Polly se llama ella y...hip*...y vera ella dice que... -

- No me cuentes tu vida risitos de oro - volvió al frente y tomo nuevamente el control, dando una mirada mas fuerte a los chicos bajo su mando - Ahora quiero que caminen en linea recta, sin tropezar, entendi... -

- Espera - dijo Liam de manera fugaz - Que dice Polly? -

- Dice que no me ama pero en un momento...Joy me invito a...bailar y se volvió fría, hasta le dijo zorra - explico con su voz ahogada en alcohol

- Eso es genial...ehh...Rusty - comento Clyde - Debe ser que todavía te ama -

- Oigan dejen de balbucear y hagan caso a las ordenes - increpo molesto el jefe de oficiales, quien odiaba que su presencia no fuera respetada, sin embargo dicha orden cayo a oídos sordos

- Tu crees... -

- Claro - señalo Zach - Lo borrachos siempre dicen la verdad...que no? -

- Buen punto pero...hip*...¿tu mereces volver con ella? - pregunto el albino, desmoronando la felicidad de su amigo

- Que...pe...pero por qué? -

- No lo se amigo, eres algo...cual es la palabra?... -

- Pervertido? - exclamo Zach

- Depravado? - secundo Liam

- Mujeriego? - tercio Clyde

- No...bueno si, Rust es eso y mas pero...no, la palabra es...es...es -

- Idiotas - escupió el policía, con humo saliendo de sus orejas

- Eso - exclamo el peliblanco con una sonrisa torpe - Eres muy tonto a la hora de tener una relación y por eso... -

- No, me refiero a que son unos ebrios ignorantes, tontos e idiotas - argumento el oficial cerrando su punto - Quedan detenidos por alteración del orden publico -

- ¿¡QUE!? - exclamaron con fastidio y sorpresa los adolescentes

- Louie las esposas - pidió a su compañero, quien se dirigió al coche por las mismas - Podrán seguir con su alegre platica en la celda de borrachos -

El oficial saco su propio juego de esposas mientras reía y se acercaba para reducir al chico pelo blanco, quien parecía dirigir a esa pandilla de ebrios escandalosos, su pareja no se quedo atrás y fue a por el negro, no importaba si le decían racista, ya estaba acostumbrado, en cuanto a los muchachos, estos quedaron congelados tratando de asimilar todo lo que paso de un momento a otro, Clyde ni siquiera podía hiperventilarse ante esta situación, el alcohol suprimía esa habilidad a la perfección. El que peor se veía era Lincoln, quien ahora si que le gano a Lynn, tendría suerte si solo lo castigaban por lo que resta de año.

- ¡Jefe! - grito el tal Louie desde la lejanía

- Que sucede? -

- Donde esta la patrulla? -

Ante esto se formo un silencio absoluto, tomando por sorpresa a todos los presentes, el resto del cuerpo policial dejo su amenaza y se encamino hacia donde se "suponía" estaría la patrulla, el jefe del trió saco su juego de llaves, haciendo sonar la alarma de su vehículo solo para encontrarlo colina abajo estrellado contra un árbol.

- ¡AAAAAAH! - gritaron aterrados por lo que veían - No lo dejaste estacionado? - exclamo el jefe sosteniendo sus cachetes con temor

- Estaba en neutro -

- Esto es ridículo, ya es el tercero este año Louie - exclamo su compañero

El trió corrió hacia el lugar del siniestro, sin duda alguna podían irse despidiendo de sus puestos en la fuerza con una estupidez de tal magnitud sobre sus cabezas, olvidaron por completo su actitud temeraria y ruda frente a aquel puñado de adolescentes, los cuales quedaron perplejos ante tal situación tan beneficiosa, intercambiaron algunas miradas desconcertantes, creyendo que todo esto se trataba de una broma, los grillos cantaban solitariamente ante tal escenario tan ridículo, no fue hasta un susurro rápido de Liam que todo cambio.

- Corremos antes de que vuelvan? -

Sin esperar una respuesta todos se echaron en carrera tan lejos posible de la autoridad, toda la energía que perdieron durante la fiesta volvió repentinamente a sus cuerpos joviales con un impulso que les impedía detenerse, no tenían idea de que rumbo estaban tomando, ni cuanto tiempo estuvieron en esa maratón, sus pensamientos ahora mismo eran evitar cualquier policía que vieran ante su rango de visión, Clyde sentía un riesgo mayor, no olvidaba aquellos vídeos donde los negros eran los sacos de boxeo preferidos por las fuerzas de seguridad de América y el era un blanco demasiado fácil. Varios minutos después llegaron hasta una esquina de la ciudad bastante fatigados y apunto de caer al suelo producto de tal carrera, Lincoln podía sentir con amargura como la combinación de nachos, alcohol y hamburguesas que comió durante la fiesta subían por su garganta, apunto de al punto de salida, manchando la entrada y las paredes de..."Flip`s", je algún pobre diablo tendría que limpiar esto mas...

Momento, Flip`s?

Levanto su mirada nuevamente al enorme cartel de la gasolinera del viejo tacaño, mientras recuperaba el aliento no pudo evitar soltar una sonrisa socarrona a pesar de todo el vomito que rodeaba y caía por su boca, limpiándose con la manga de su chaqueta soltó un suspiro de alivio mientras contemplaba el amanecer, esa pequeña intervención policial le costo varios minutos, pero ahora solo estaba a cinco de su hogar, se acerco y dio una leve patada a Zach quien cayo casi inconsciente al piso del lugar y dándole una mirada furtiva a su equipo los animo a seguir.

- Oigan estamos en Flip`s - exclamo con jovialidad - Ya casi llegamos...vamos -

- Ehh... - gritaron los chicos con los pocos ánimos que quedaban

- Carajo...no pienso volver a beber en mi vida - argumento con fastidio Liam

- Te apoyo - dijo Clyde siendo llevados a rastras por Rusty

- Ni siquiera ustedes dos se los creen - expreso el albino - La ultima vez dijeron lo mismo y mírenlos ahora -

- Eso fue...diferente - aclaro el granjero - Esta si es una promesa mas fuerte y...real -

- Hey - exclamo Rusty - No creas que te salvaste Link -

- De que hablas? -

- Nos debes esa explicación sobre...Jordan y tu -

- Otro dia con gusto...pero ahora, solo quiero echarme a dormir -

Un par de minutos mas tarde, acompañados de los primeros rayos del sol, cinco adolescentes entraban "victoriosos" a la casa Loud, donde los esperaba todo un comité de bienvenida, bueno a UNO de ellos lo esperaban, si bien no tenían problemas en recibir amigos de sus hijos, Rita y Lynn no se sentían muy a gusto el dejar entrar ebrios a su casa familiar, pero viendo la situación en que estaban aquellos pelirrojos y Clyde no podían echarlos así como así, cada uno tomo asiento en el enorme sofá de la sala, siendo Lincoln el ultimo en acomodar su trasero en el asiento, guardando lo ultimo de su conciencia para escuchar el sermón y regaño colectivo de su madre, pero la verdad estaba mas en los brazos de morfeo que en la situación actual.

- Mamá, se que estas enojada...es tu derecho, pero... -

- Pero nada jovencito - intervino de inmediato la matriarca de la casa Loud - No puedo dejar ir a tus amigos en ese estado para sus casas, espero que a las 9:00 am ya estén lo suficientemente conscientes para ir cada quien a su hogar, entendido? -

- Si señora - exclamaron los cinco con sus cabezas gachas, algo avergonzados de su llegada

- Tu castigo lo definiremos mas tarde y llamare a sus padres para que sepan que están aquí, ellos decidirán como tratar con cada uno de ustedes, comprenden? -

- Si señora -

- Perfecto, traten de dormir -

Rita camino hacia la cocina, debía terminar el desayuno para el resto de su familia, pero no sin antes preguntar algo en conjunto a su marido, que no notaron hasta hace un momento.

- Donde esta Lynn? - preguntaron al unisono

- No se... - explico Lincoln

- Como que no sabes? Y vanzilla? - cuestiono su padre agitándolo de sus hombros, pero ya era tarde, había sucumbido al cansancio


Ya eran las dos de la tarde y Lynn no daba señal alguna, su celular debería de estar atiborrado de llamadas perdidas y mensajes de toda su familia, Lincoln estaba sentado en los escalones de la entrada, su castigo fueron dos semanas sin mas fiestas ni salidas con amigos, solo proyectos de la escuela, ya quería ver que le impondrían a Lynn, desaparecer todo el día no seria barato de pagar, un mes de encierro no estaría mal. Los chicos se fueron tan pronto el reloj de la cocina marco las 9:00, de seguro tendrían el mismo destino que él, sobre todo Clyde, sus padres le habrán hecho mil y un cuidados médicos al recibirlo en aquel estado, a la hora de la verdad, descartando el asunto de Lynn y el problema de la policía (que quedo entre ellos cinco) esta fue una gran fiesta, de comienzo a fin.

En la distancia se podía oír el motor viejo de vanzilla, sus colores apagados en blanco y azul relucían desde la entrada al vecindario, el albino se puso de pie, esperando encarar a su hermana y saber porque demonios se largo sin él. Tan pronto estaciono en la plaza de su casa la deportista bajo, sin levantar la mirada, su ropa de veía desaliñada e iba descalza sobre el asfalto hasta la entrada de su hogar.

- Lynn donde estuviste por amor de... -

Antes de poder decir algo mas su hermana atesto un golpe a su estomago, tumbándolo al instante, abrió la puerta y a paso rápido fue a su habitación antes de poder escuchar alguna palabra dentro de su hogar, cerro con pestillo y se tumbo sobre su cama, no tardo mucho para oír a sus padres quejarse de su irresponsabilidad y de que abriera la puerta, sin mucho mas decidió ignorarlos, el castigo seria el mismo al que ya tendrían planeado para ella y la verdad lo valía, fue una de las mejores noche de su vida.


Se que muchos querían ver lo que sucedió con Lynn, pero tranquilos, en el próximo capitulo veremos la aventura que se monto nuestra deportista favorita.