Lynn se hallaba recostada sobre su cama, eran las 7 de la noche del domingo, cumplía con su castigo de nada de cenar ni de salidas con sus amigos por un mes, la verdad no le importaba mucho, un mes pasa rápido según ella, ademas comparado a la noche que tuvo ese viernes ningún castigo parecía suficiente para la enérgica deportista, que sonreía con victoria cada vez que los recuerdos de esa noche llegaban a su cabeza, fue mas o menos así...


La música estaba a todo volumen, la pista de baile estaba llena y el alcohol fluía como agua por los ríos, era increíble, debía darle crédito a Rosato sus fiestas eran monstruosas, pensó que seria algo ñoño e infantil pero por suerte se equivoco, le alegro ver a casi todos sus compañeros de equipo halla, tan pronto se encontró con Paula y Margo se pego a ellas, disfrutando del ambiente en toda regla, hablaron un poco de temas triviales, bailaron con un par de chicos apuestos del ultimo año y bebían a mas no poder, su amiga Margo era lo que se denomina "cabeza de pollo" a los 3 tragos ya estaba mareada y empezaba a alocarse y hacer cosas que sobria jamas se le ocurrirían, era gracioso, mejor que cualquier acto de Luan, sin embargo seguía sintiendo la falta de algo importante o mejor dicho de alguien.

- Oigan chicas - pregunto a sus amigas - Han visto a Francisco? Saben si vino a la fiesta? -

- Ehh...no recuerdo bien el haberlo visto...pero creo que si vino - exclamo Margo con un leve balbuceo en sus palabras, de verdad que era toda una cabeza de pollo

- Yo lo vi hace poco en la piscina, por qué la pregunta Lynn? - dijo Paula señalando el lugar en cuestión

- Por nada en especial, es solo que, bueno ya saben, me gustaría hablar un rato con el - expreso la deportista algo sonrojada

- Te gusta Cisco? Pero que acaso no salias con Dexter - interrumpio Margo confundida por el alcohol

- Dex y yo terminamos como amigos, pero Frank...Dios es el mejor, en todos los sentidos - Lynn esbozo una sonrisa picara, la cual sus amigas comprendieron de inmediato

- No puede ser Lynn...tu y Francisco se... - Paula hizo señas con sus dedos dando a entender una especie de penetración de su indice izquierdo a su puño derecho

- Efectivamente -

- ¡Dios! - expresaron ambas sorprendidas - Pero él y Mandy eran novios hasta hace poco -

- Digamos que yo hacia cosas que Mandy no estaba dispuesta a hacer -

El trió de atletas continuo con su charla algo subida de tono, sin darse cuenta de que alguien se acercaba poco a poco a ellas de manera disimulada, tenia piel trigueña y cabello negro, tenia una complexión musculosa y una cara con buenas facciones, todo un modelo de portada, llevaba puesta una chaqueta deportiva del equipo de futbol americano de la preparatoria, su coreback estrella, "Francisco Mendoza" decía en su espaldar, no iba solo pues a sus costados iban un tipo mas alto y robusto que el con la misma chaqueta "Nathan Morris" decía su chaqueta, piel blanca y cabello rubio y en el otro extremo se hallaba alguien un poco mas flaco que los otros dos, pavoneándose con gracia por el lugar, su pelo rojo oscuro y su cara de canalla decía mucho de él "Mark Thompson" o como muchos lo conocían "Tommy", el típico bromista de ultimo año que por alguna razón estaba en el equipo, aunque casi siempre se hallaba en la banca, seguía siendo de los mejores amigos de Francisco. El trió de futbolistas iba con cautela hasta llegar de espaldas de la deportista Loud, donde Frank aprovecho para soltar un pellizco coqueto sobre aquel jugoso trasero, Lynn puso una cara de sorpresa al sentir ese golpecito en su retaguardia, al único que se lo permitía era a...

- ¡Francisco! - grito airada la chica, abrazando con fuerza al latino - Donde estabas metido? -

- Lynn, chicas, como están - expreso de manera galán el chico saludando por encima a las otras dos chicas ahí - Pues aquí estaba con Tommy y Nathan, pasando el rato -

- Genial - Lynn hizo lo propio con los dos chicos tras Cisco, ignorarlos por completo - Se divierten? -

- Si, pero ya nos vamos, pensábamos ir a dar una vuelta por ahí, quieres venir con nosotros Lynn? -

La chica Loud se detuvo a pensar un poco las cosas, no quería dejar sola a sus amigas, pero tampoco quería desaprovechar la oportunidad de estar una vez mas con su queridisimo Francisco "macho" Mendoza, dio un rápido vistazo a Margo y Paula, ambas con unas miradas algo comprensivas, pero sobre todo decepcionadas, ya se lo veían venir así que estaban listas para eso, de verdad que Lynn se sentía mal por eso, se rasco la nuca y con bastante pena dijo a los chicos.

- Lo siento muchachos pero vine con Paula y Margo y bueno ya tu sabes que... -

- Naa déjalo Lynn - interrumpió Margo inmediatamente - Ve con Cisco, luego hablaremos, vamos Paula acompáñame por a la cocina -

Ambas se fueron con una mueca de desaprobación en sus caras, algo que le toco la fibra a Lynn, pero rápidamente Francisco puso su mano sobre sus hombros para reconfortarlas.

- Ignóralas preciosa, están con unos tragos de mas en la cabeza, no te pongas triste por eso - increpo el latino amablemente . Mejor ven, busquemos a Mohammed y vamonos de aquí -

Antes de poder objetar algo mas, Francisco la tomo de la cintura y partieron hacia la salida en busca del ultimo miembro del cuarteto, la chica Loud no le gustaba ser desleal y traicionera a sus amigas, pero ellas normalmente entendían sus escapadas románticas, ojala esta no fuera la excepción, dejando todo eso de lado siguió a la pandilla hasta llegar al patio delantero de la casa, donde un mastodonte de dos metros de altura que vestía una chaqueta deportiva con el nombre "Mohammed Yahib" inscrito en su espalda, con una prolija y naciente barba y al parecer una fuerza descomunal los esperaba afuera mientras intentaba torpemente hablar con una chica a su lado, la cual se veía bastante incomoda.

- Eres muy hermosa...que tal unos besos? - pregunto el mastodonte mientras acercaba sus labios al de la chica en cuestión, quien lo abofeteo sin remordimiento alguno

- Piérdete patán - expreso Cici furiosa y asqueada mientras desaparecía tras la casa

La jauría de atletas expectantes no pudo aguantar las risas ante esto, si bien era su amigo y todo eso no había nadie mas desafortunado que Mohammed en cuestiones amorosas, esos músculos y altura no servían mucho cuando no eras capaz de entablar una buena charla.

- Jajaja...Mohammed, ven - pidió Francisco - Vamos a dar una vuelta -

- Una vuelta? Vamos a volver? - pregunto escéptico el árabe, algo cabizbajo por esa bateada de Cici

- Naaaa, esta fiesta ya se esta apagando, tengo algo mejor en mente, mira quien nos acompaña -

Ahí mismo el latino señalo a Lynn quien iba aferrada a su brazo, le lanzo una mirada provocativa al gigante, el cual no pudo evitar soltar unas risas nerviosas.

- Por cierto Francis, donde iremos? - pregunto Tommy

- Tenia pensado que, como Lynn trajo la van de su familia, podríamos ir al miradero de la ciudad, no queda muy lejos -

Todos parecieron asentir ante la idea, ese lugar tenia algo de especial para ellos, fue halla donde casi todos tuvieron su primera vez ya fuera bebiendo, fumando o teniendo sexo, era algo así como una prueba para los adolescentes de Royal Woods, ir al miradero y alocarse.

- Que dices Lynn, podemos usar la van? - analizo Cisco con amabilidad

- Claro, porque no? - respondió la chica con una enorme sonrisa, yendo directo a su van.

Una vez todos subieron al vehículo arrancaron de inmediato a la cima del monte Richmond, donde se hallaba el miradero, dentro de la van se escuchaba a todo volumen temas de rock clásicos, entre sonidos mas actuales como el rap y reggaeton latino, a petición de Francisco, quien los cantaba a grito herido y con emoción, era en esos momentos cuando su sangre puertorriqueña salia a flote, esto al resto no les molestaba, pues estaban acostumbrados a esos estrepitosos ruidos y letras pegajosas, a Lynn le gustaba, no tanto como algo de rock americano, pero estaba entre sus favoritos. Dieron una parada de emergencia en Flip`s, para recargar combustible y comprar algo de bebida extra, no planeaban ir secos al mirador sin una sola gota de alcohol, volvieron al camino rápidamente y siguieron con su precario concierto de música fuerte y conducción algo feroz.

- Oigan chicos - dijo Lynn en medio del viaje - La única mujer aquí soy yo? -

- Si, hay algún problema con eso guapa? - exclamo el líder del grupo, esto ultimo diciéndolo con acento latino

- Pensábamos traer con nosotros a Carol Pringley pero es bastante cerrada - expreso Tommy provocando la risa de todos dentro de la van

- No no veo problema - esgrimió Lynn - Sin embargo se me hace algo raro, que hacia una universitaria como Carol en esa fiesta? -

- Venia con nosotros - argumento Nathan desde la parte trasera - Pero nos aburrimos de ella y decidimos venir por la única e inigualable Lynn Loud -

- Pues hicieron bien, ustedes saben que yo soy capaz de hacer cosas que otras chicas no - detallo Lynn con una mirada picaresca por el retrovisor a todos los futbolistas del grupo

El camino siguió sin muchas mas palabras, solo la música invadía aquella nocturna soledad, unos minutos mas tarde llegaron a la cima, al mirador Richmond, vieron con algo de sorpresa que no eran los únicos con dicho destino esa noche, pues allí se encontraban otros dos autos cargados de adolescentes, con música a todo volumen y una fogata en medio del lugar, acompañada de las luces de los faros del coche, su baile era mucho mas intenso y explicito ademas de traer alcohol mas fuerte por lo que podía apreciar, Lynn estaciono al lado de uno de los vehículos allá presentes, bajaron y se acercaron a saludar a los demás, parece que eran amigos o conocidos de Francisco, ya que este los saludo sin problema alguno tan pronto los vio.

- Luis? - pregunto algo absorto Cisco - Primo sos vos? - increpo en su lengua materna

- ¡Primo! - respondió el susodicho Luis con la misma lengua - Como andas perro? -

- Bien hermano, bastante bien -

- Frank, lo conoces? - interrumpió Mohammed hablando por todo el grupo en cuestión

- Claro que si, chicos les presento a mi primo Luis, estudia en la preparatoria de Haseltuky - menciono mientras señalaba a su primo, que era casi una copia idéntica de él, solo que con el pelo rapado y una piel aun mas oscura que la del otro puertorriqueño

- Es un placer - exclamo Luis con una enorme sonrisa, desvió un poco su mirada a la chica del grupo, era hermosa, bastante atractiva - Quien e' esta mamacita? -

- Lynn "Lynssanity" Loud - se presento la chica con orgullo y ego - Es un gusto Luis -

- Loud? Jummm, se habla mucho de ti de donde vengo -

- Que tipo de cosas se habla de mi? -

- Ya sabes, que eres una chica bastante buena en los deportes y toda una fiera indomable - guiño el ojo, provocando las risas del gentío

- Oye primo y que hacen aquí? - pregunto Francisco retomando las riendas de la conversación

- Pues pasamos a cuartos de final en el torneo estatal de fútbol americano, así que decidimos venir a festejar con algunas chicas y ustedes? -

- Estábamos en una fiesta pero nos aburrimos, decidimos venir aquí a continuar con una fiesta mas "salvaje" -

- Hicieron bien, vengan, únanse a nosotros -

Sin mediar palabras todo el grupo acepto, acercándose a los nativos de Haseltuky quienes los recibieron con bastante agrado, usaron la música que salia de las bocinas de los autos para bailar y bebían tanto como podían, Lynn nunca había saboreado este tipo de licores, ron y tequila autentico de México, los cuales quemaban la garganta, aguardiente de puerto rico que consiguió el primo de Francisco de quien sabe quien, tenia un sabor mas suave, pero aun así golpeaba con ganas al cerebro.

La atleta fue interrumpida por un vibrar en sus pantalones, era su celular, lo saco rápidamente solo para ver quien era el contacto en cuestión "apestoso".

- Daaa...ahora no Lincoln - espeto mientras volvía a guardar su celular

Siguió bebiendo en compañía de sus amigos, pero una vez mas, casi de inmediato su comunicador volvió a timbrar, Lincoln empezaba a hartarla y eso que solo llevaba dos llamadas, si le contestaba lo mas probable es que le preguntara a donde se fue y porque era una irresponsable y bla...bla...bla. Tomo la osada decisión de apagar su celular, si sus padres la llamaban y no respondía se pondrían furiosos, pero lo ultimo que quería era a su familia arruinando su momento de festejo.

Una vez mas se reintegro al baile, donde meneaba su trasero de arriba a abajo como toda una profesional, robaba la atención de todos los chicos en el lugar y la envidia de las demás mujeres, ninguna era capaz de moverse con tanta energía, flexibilidad y porte como ella, en el fondo le agradaba, era la ganadora incluso en algo tan simple como el twerking, Francisco no perdió la oportunidad y se pego a su cuerpo como pegamento.

Bla, bla, bla, bla, bla, bla
Ey, yo, yo-yo, yo-yo, yo-yo
Yo, (la-la-la-la-la-la-la) blow, blow (la-la-la-la-la-la-la)

Diablo', qué safaera'
Tú tiene' un culo cabrón
Cualquier cosa que te pongas rompes la carretera (la-la-la-la-la)
Aight, muévelo, muévelo, muévelo, muévelo (la-la-la-la-la-la-la)

Qué safaera' (la-la-la-la-la)
Tú tiene' un culo cabrón
Cualquier cosa que te pongas rompes la carretera
Aight, (tra) muévelo, muévelo, muévelo, muévelo

Qué falta de respeto, mami
¿Cómo te atreve' a venir sin panty?
Hoy saliste puesta pa' mí

El leve golpeteo de la pelvis del latino entre sus glúteos era excitante por no decir lujurioso, eran buena pareja de baile, la música seguía su ritmo desenfrenado y las horas se volvían minutos para la intrépida Loud, quien empezaba a sentir el agotamiento por el baile y los movimientos erráticos, se alejo un poco de los bailarines y camino hacia vanzilla, buscando algo de agua mineral, el alcohol no servia a la hora de hidratarse, movió la puerta corrediza del vehículo y prendiendo nuevamente su celular uso el modo linterna, escabulléndose entre los asientos traseros para hallar su botella, siempre dejaba una en caso de necesitarla y de verdad le hacia falta, de reojo vio las notificaciones de su celular, 10 llamadas perdidas de casa, 6 de papa, 13 de mama y ¡20 de apestoso!. Creía que era una niña como para insistir tanto? ya le daría una buena tunda en cuanto volviera a casa, por ahora se propuso hallar su bebida hidratante para continuar arrasando la pista de baile.

- Hola niña hermosa - exclamo una voz latina detrás suyo

Lynn dio una vuelta rápida y se encaro con los primos Luis y Francisco, ambos abrazados al hombro del otro, en cierto estado de embriaguez ya avanzado, pero al menos capaces de poner un pie delante del otro, ambos entraron a la van y tomaron asiento en la parte trasera, dejando en medio a Lynn.

- Que pasa chicos? - pregunto ella algo curiosa

- Nada...solo veníamos a ver que hacías aquí sola - increpo Francisco de manera inmediata

- Oh, buscaba agua para re-hidratar, ha sido una noche muy movida no lo creen? -

- Jajajajaja, ya lo creo chica - esgrimió Luis con un tono amargo - Sabes mover ese trasero en la pista -

- Gracias colega, tu primo no se queda atrás - Lynn le guiño el ojo a Cisco, el cual se coloro un poco mas de lo que ya estaba por el licor en su cuerpo

- Naaa, nada de eso mami, tu eres la estrella aquí - explico acercándose un poco mas a la chica - Sabes una cosa de mi primo Lynn? -

- Que? -

- Aquí donde lo ves... -

- Frank no vas a decir lo que creo verdad? - interrumpió Luis algo asustado

- Donde ves a este gran hombre... -

- Primo no te pases, no me humilles frente a la blanquita - rogó en español para no ser oído por Lynn

- Sigue siendo virgen - termino Francisco, con una risa culposa y enérgica a la cara de su primo

- ¡En serio?! - exclamo Lynn dando una mirada de reproche al sureño, quien agachaba la cabeza con vergüenza - Demonios, no puede ser, un tipo como tu? Guapo y atlético sigue virgen? Jajajaja -

- Da son unos pasados, me oyen - Luis se levanto rumbo a la salida, pero el brazo rápido de la castaña lo detuvo

- Tranquilo Lu, relájate - Lynn bajo su mano y comenzó a acariciar con cuidado su entrepierna, dando pequeños giros en circulo por toda el área - Siempre hay una primera vez para todo, no crees? -

Luis miraba atónito la escena, se sentía todavía avergonzado, pero también ansioso, su corazón empezó a palpitar con ganas dentro de su pecho, dio una mirada rápida a su primo Francisco, quien asintió con su cabeza y una sonrisa galana en ella, su primo aprovecho que estaba de espaldas a la chica y la rodeo con sus brazos, acariciando su abdomen y pechos mientras acompañaba con unos besos en el cuello, la deportista soltó algunas risas a raíz de esto pero no perdió de vista a Luis, quien seguía sin reaccionar a todo esto, dejo su entrepierna y paso a su cara, tratando de sacarlo de su trance.

- Que pasa Luis? - pregunto a modo de burla la deportista - Asustado? -

- N...no...claro que no es solo que...guau, dame...dame un momento - tartamudeo todavía expectante en lo que sus ojos veía

Luis abrió su chaqueta de "Las marmotas de Haseltuky" y saco una pequeña bolsa transparente, con un extraño polvo de color blanquecino en su interior, Francisco paro con sus caricias y manoseadas al verla, poniéndose bastante feliz al respecto.

- Hey primo, de donde la sacaste? - exclamo confundido

- Víctor el colombiano, su primo la trajo desde el sur, quieres? - extendió la bolsita a ojos de su primo, quien la tomo de inmediato

- Que es eso chicos? - increpo Lynn confundida

- Esto blanquita, es...ya sabes...polvos mágicos - dijo Luis risueñamente mientras armaba una linea fina con dicho polvo sobre el asiento de la van

Lynn comprendió los códigos de inmediato, ya había oído de ella, pero nunca la vio en persona, mucho menos probarla y la verdad era lo ultimo que quería, no podía arriesgar sus exámenes médicos por eso.

- Quieres Lynn? - pregunto Cisco, acto seguido se esnifo su linea con fuerza y ganas

- Estas loco? Tengo exámenes dentro de una semana, si ven esa porquería en mi sistema mi vida se va al basurero - defendió su posición con algo de rabia

- Jajaja, tranquila, para mañana, mas tardar el lunes, ya estará fuera de tu torrente sanguíneo - argumento Luis guardando el polvo nuevamente en su saco

- Mmmm...no se, no pienso arriesgarme -

- Lynn, esto te pone como un toro, hace que todo sea mejor, el deporte, el baile, el sexo, lo que sea - dijo Francisco ansiosamente

- No Francis, yo no bromeo con eso, o te ajustas o me largo de aquí - escupió con rabia cada palabra dicha

- Blanquita relájate, no es necesario no hagas caso al tarado de mi primo - una vez mas saco un paquete pequeño de su bolsillo, pero este era un cuadro pintoresco con diferente cuadritos mas pequeños con puntos para cortar - Mira, métete una de estas en la boca y para mañana en la mañana estarás como nueva, ok? -

- Miren chicos no voy a... -

- Lynn, Lynn, Lynn - interrumpió Francisco mientras tomaba uno de los cuadros del mosaico - No te voy a obligar bebe ok? Solo quiero que lo experimentes, se que en el fondo siente curiosidad, no te arrepentirás de hacer esto solo UNA vez -

La castaña seguía indecisa, si bien ese cuadro parecía mas inofensivo (a pesar de ser LSD) no quería arriesgarse, odiaba a quienes se dopaban y esto era prácticamente lo mismo, aunque en defensa era para un fin diferente que era el divertirse, miro los dedos del latino con el cuadro entre ellos, su boca se abrió poco a poco, insistiéndose a si misma que seria una pastilla nada mas una, ni lento ni perezoso Francisco puso el pequeño cuadro en la lengua de la chica y esta cerro la boca.

- Así se hacer bebe - dijo el latino mientras le daba un beso seductor en sus labios

- Ok, estoy listo, estoy listo - grito con ansias Luis

- Seguro? Porque a mi no me gusta jugar con pequeñeces - esgrimió Lynn

Los latinos se acercaron cada quien por su extremo, Luis bajo despacio el short de la deportista mientras Francisco le quitaba su camiseta para proceder a despojarla de su sostén, dejándola totalmente desnuda, con nada mas que sus zapatillas deportivas, Luis todavía sentía ese impulso maníaco en su corazón, tenían razón en eso de que hacer el amor era adrenalina pura, estaba absorto en la figura que le regalaba la chica Loud, la cual empezaba a sentirse liviana y con total relajación, torció un poco su cuello para besar a Francisco que jugaba tiernamente con sus pechos como si de pelotas de béisbol se trataran, usaron sus lenguas calientes y húmedas, metiendolas hasta lo mas profundo de la garganta del otro, Lynn cerro los ojos, dejándose llevar por la buena sensación que le provocaban el cuadrito de LSD, empezó a ver colores vivos y sicodelicos por todo el lugar, su chaqueta roja se había vuelto de color verde e inmediatamente azul, los ojos de Luis eran espirales rojos y blancos, en cierto momento bastante lucido pudo sentir la penetración, era algo brusca pero cálida y excitante como de costumbre, empezaba a subir el calor por todo su cuerpo, su pecho y abdomen comenzaban a arder con pasión, los dedos de Cisco eran escurridizos y se metían por los lugares mas estrechos de sus curvas, Luis intensificaba cada vez mas el martilleo en su zona inferior, sintió como sus pezones se ponían duros con cada nuevo golpeteo, sin embargo ella no estaba ahí, al menos no mentalmente, si una botella de vodka noquea tu cerebro, un cuadro de LSD lo revienta a tiros, el fulgor del sexo se combinaba con el éxtasis, llevándola a un nuevo nivel de satisfacción, se hallaba en una montaña rusa de colores arco iris, celeste, aguamarina, purpura, amarillo, un rojo incandescente, naranja, negro, rosa, azul oscuro, verde y lila, era toda una escala que llenaba su visión, podía escuchar a lo lejos las voces de los latinos, gimiendo y gritando con furia a los 4 vientos lo glorioso de aquel momento, agradeciendo a Dios por darles esta oportunidad, los dos se hallaban dando todo de si, Lynn sentía como un miembro se posaba sobre la palma de su mano y con delicadeza lo comenzaba a agitar, estimulándolo de arriba a abajo, sabia que era de Francisco, pues quien mas podría ser?

Desde afuera, alrededor de la fogata, se podía escuchar levemente los gritos, risas y gemidos provenientes de esa vieja van albiceleste, ahogados por el volumen de la música en el exterior, la mayoría decidió obviar esto, siendo los únicos curioso Mohammed y Tommy, quienes se acercaban con pasos lentos y silenciosos al vehículo, tratando de no llamar la atención de nadie.

- Quien crees que sean? - indago Mohammed a su colega

- Tal vez sea Lynn - concluyo rápidamente Tommy recibiendo una palmada en la nuca

- Obviamente es Lynn, pregunto quien es el tipo que esta con ella -

- O la tipa, con Lynn todo puede pasar -

Disimuladamente asomaron sus rostros por las ventanas de la van, sus ojos se ancharon como platos al ver la escena, digna de "Pornhug", los pechos de Lynn rebotaban sin cesar, todo mientras aquel Luis la empotraba con fuerza, la mueca en su rostro indicaba que estaba dando lo mejor de si, estando a punto del clímax, por su parte Francisco se veía complacido del trabajo manual que estaba realizando la chica, quien tenia sus ojos perdidos en el techo del coche, con una sonrisa torpe en su cara, soltando risas sin motivo alguno, sus pupilas se veían dilatadas, algo bastante raro a decir verdad.

- Amigo esto me calienta - susurro Tommy discretamente

- Igual a mi, carajo ojala pudiéramos estar ahí - exclamo el árabe decepcionado, sintiendo como la sangre empezaba a redirigirse a su miembro mas viril

- Y quien dice que no? - la sonrisa macabra del pelirrojo delataba sus intenciones - Ven sígueme -

Los dos futbolistas y compinches de Francisco se escabulleron rápidamente a los asientos delanteros de vanzilla, acomodándose cada uno en un asiento respectivo, sin previo aviso Tommy salto encima de los asientos y encaro a Cisco, siendo seguido por el gigante Mohammed, quien estaba demasiado inmerso en su deleite como para sorprenderse o enojarse por tan repentina aparición.

- Caray chicos, como pudieron dejarnos fuera de la acción? - increpo el pequeño del grupo con astucia

- Tommy no...ohh...ohh Dios...Tommy no molestes ahora - ordeno el latino amigo suyo

- Pues Lynn tiene una mano libre y su boquita...*fiiu*...se ven disponibles - escatimo mientras acariciaba con cuidado el dorso de la chica

- Esta bien? se ve perdida - comento el árabe centrándose en sus ojos

- Oigan me importa un carajo...ahh ahh...o se unen o se van al carajo - refunfuño Luis molesto, tratando de concentrar sus fuerzas en todo su potencial

Devuelta a la mente distorsionada de Lynn las cosas seguían bien, la deportista pudo sentir como su mano izquierda ahora sostenía otro agitador mas, este era mas chico y delgado, pero no le dio importancia, lo agitaba con la misma intensidad que el de Cisco, el cual seguía erecto, sin mostrar signos de rendirse, el arco iris desapareció, dejando un simple rojo fuego cubriendo todo el panorama, envolviendo a la atleta entre suaves líricas, gritos de barras bravas de fondo y una multitud alabando su nombre, su estomago rugió, necesitaba algo de comer, por fortuna, al abrir sus ojos, pudo ver como un submarino de albóndigas regordete y bien cargado flotaba directo a su boca, esta la abrió lo mas posible, sintiendo como este impactaba en su garganta, llegando a lo mas profundo de su traquea, casi se ahoga, sintió nauseas y lo escupió con fuerza, sin embargo el submarino regreso con fuerza dentro de su boca, esta vez siendo mas gentil, entraba y salia, entraba y salia, era delicioso, la multitud seguía victoreando su nombre y ella seguía en la cima de su mundo.

- Luis, cuando termines, sigo yo - exclamo Francisco con una voz enérgica

- Me pido tercero...argh...puta... - dijo Tommy sintiendo como toda su virilidad terminaría en el techo del vehículo

- Yo cuarto...oooouhhh - termino por decir Mohammed quien sentía como los labios de Lynn succionaban hasta su alma

La van comenzó a chirriar, era un milagro que aquel viejo pedazo de chatarra no se hubiese desmontado con tantos movimientos bruscos en sus adentros.


La fiesta, tanto adentro como fuera del vehículo siguió, las 3 de la mañana se volvieron las 5 y estas las 9 de la mañana del sábado, en algún momento de las 5 a.m Luis y su banda se fueron del lugar, dejando a los nativos de Royal Woods solos en aquel mirador, Nathan reemplazo a Luis y la orgía continuo sin muchos miramientos, para las 6 todos estaban tirados dentro del vehículo de la casa Loud o por lo menos en sus alrededores, la primera en levantarse fue Lynn, quien sintió como su cabeza ardía con fuerza, mientras varias agujas se insertaban en lo mas profundo de su ser, tropezando cada vez que intentaba caminar, con su entrepierna adolorida y sus brazos cansados, la noche de ayer se le hacia borrosa, pero sin duda alguna fue genial ese estado de éxtasis nunca lo sintió jamas, pero ahora lo había saboreado y sin duda alguna quería mas.

- Que hora es? - exclamo con dificultad Mohammed, vomitando en un arbusto cercano

- No lo se, pero sin duda alguna es tarde - expreso Nathan quien seguía tirado en el suelo del lugar

- Debemos irnos...ya de aquí - finiquito Tommy abrazado a un árbol que se hallaba a metros del coche

- Mierda... - balbuceo Lynn al ver el estado de vanzilla

Era un asco, olía a alcohol, yerba, sexo, había vomito en uno de los asientos, sus ropas estaban rasgadas y la van familiar estaba hecha un caos, sin duda alguna su padre la iba a matar.

- Que ocurre preciosa? - pregunto Francisco acercándose a la deportista Loud

- Mi papá va a arrancarme la cabeza cuando vea como deje su coche -

- No no no no, nada de eso - increpo Frank de inmediato - Mira, lo llevaremos al taller de mi tio, el sabe arreglarlo, te puedes quedar a descansar un poco en mi casa, ducharte y luego te vas a tu casa -

- Harias eso por mi? - Lynn puso sus ojos de cachorrito, debía asegurar este importante trato y evitar un castigo peor del que recibiría

- Claro que si hermosa, vamos -

El grupo se levanto como pudo de su resaca, entrando una vez mas a la desvencijada vanzilla, quien como todo caballo mecánico del siglo pasado seguía resistiendo hasta el final.


Volviendo al ahora, en la casa Loud, dentro de la habitación de Lynn esta se regocijaba al recordar cada segundo de esa gloriosa noche, fue la mejor de su vida, algo simplemente inigualable, la repetiría una y mil veces de ser posible, se movía fogosamente entre sus sabanas asemejando los movimientos que recordaba de aquella noche, suspiro con fuerza, tal vez tendría hambre, pero no le importaba ni lo mas mínimo.

- bip...bip... -

Ese sonido venia de su celular sobre la mesa de noche, dio un vistazo rápido, era una llamada de Cisco, lo tomo de inmediato y respondió:

- Como esta la chica mas hermosa de esta ciudad? - exclamo con jubilo el latino

- Con ganas de mas Frank - explico Lynn mientras esbozaba una sonrisa traviesa - Gracias por ayudarme con la van -

- Gracias a ti por el pedazo de noche que me diste mamacita -

- Jeje, dame una fecha para repetirlo y con gusto estaré ahí -

- Pensare en eso...y dime, no te golpeo duro esos ácidos? - su voz se oia en serio preocupada, Lynn no era alguien de usar drogas y eso podía ser un aspecto negativo

- Para nada, fue algo...Dios, indescriptible, simplemente genial -

- Cuidado Lynn, no te encariñes mucho con esos "dulces" -

- Y no lo haré, tranquilo ok? - dijo con una voz calma y serena - Por cierto Cisco, donde tiraste los condones? -

- Espera que? - pregunto confundido el latino - Tu dijiste que tomaste pastillas anticonceptivas -

- ¡Yo dije pastillas antiacidas! -

Las palabras cesaron, nadie dijo nada, solo se podían oír sus respiraciones agitadas y temerosas, la noche perfecta, con una consecuencia perfecta.


Que nochecita la de Lynn eh? trate de no ser muy sexoso con esto, espero guste el capitulo. Atentos que cada vez esto se pone mejor, calculo que vamos por la mitad, gracias por tanto apoyo gente, mil gracias.

LOUDVERSE, un proyecto de la "latin house" que cambiara para siempre al fandom, vayan a verlo, publicado por "Luis carlos" esto revolucionara a esta comunidad gente, vayan, léanlo, denle fav, follower y opinen