Era el medio día del miércoles en la cancha techada de la preparatoria local de Royal Woods, donde se hallaban alrededor de 30 estudiantes cortando, martillando, serruchando, montando y pintando los puestos para la feria escolar que tendría inicio dentro de pocas semanas, la mayoría de los jóvenes no se encontraban exactamente felices de cumplir su parte del trato con la directora Rivers, eran adolescentes americanos promedio, alfeñiques y con apenas capacidad física como para montar un puesto de kermes desde cero, sin embargo tampoco se podían quejar, eran libres de las tediosas clases de matemáticas, química, física entre muchas otras materias infernales, ademas de que la mitad del tiempo se la pasaban jugando y charlando entre sus amigos en lugar de poner un poco de empeño sobre la mesa de trabajo y el equipo de Lincoln no era la excepción a la regla.
- Miller se coloca en posición, su vista esta clavada en la bola, se ve decidido - narraba Liam, quien sostenía un tablón de madera rígido como si se tratare de un bate
- Ok Babe Ruth sureño, veamos si eres rival para mi bola rápida - exclamo Rusty, quien empuñaba una bola de alambre en su brazo derecho
El chico Spokes tomo algo de aire, estaba a fácilmente unos 5 metros de distancia de su amigo campirano, quien le lanzaba una mirada bastante veraz acompañado de una sonrisa burlona, esto no intimido en lo mas mínimo al larguirucho, quien abalanzo su brazo hacia atrás para actos seguido y con impulso mas del necesario, arrojar aquella bola con fuerza algo desmesurada, esta tomo efecto casi en el acto, apenas perceptible para los ojos del resto de la pandilla que veían escépticos el encuentro amateur e improvisado de béisbol ante sus narices. Volviendo a la bola, esta seguía su camino de manera recta, con un ligero desliz hacia su flanco izquierdo, mas sin embargo Liam estaba preparado, recargo sus fuerzas en los brazos y con un golpe seco de la punta de aquella tabla de madera de roble dio de lleno en el punto céntrico de la bola, la cual cambio su dirección totalmente, saliendo disparada por encima de la cabeza del casanova del grupo, el cual veía atónito como su bola rápida se convertía en un home run.
- ¡Wuuuuju! - victoreo Liam quien soltó el bate y comenzó su pequeño baile de campeonato - Como te quedo el ojo Rust? -
- Suerte de principiante - clamo con algo de pena el lanzador - En un campo real te patearía el trasero -
- Me cuesta creer eso -
- Sea como sea - interrumpió Zach metiéndose en medio de la discusión - Me debes 10 dolares Rusty -
- Oh vamos Zach, sabes que eso no valió - increpo molesto el pelirrojo - Esta mañana Lynn me golpeo, dijo que debía llamar la atención de la enfermera Patty o algo así, por eso tire esa mala bola -
- Nada de excusas viejo, dijiste que podrías ponchar a Liam y te acaba de marcar un home run, pagame -
- Mira, que te parece esto? Doble o nada - increpo tratando de salvar los escasos dolares de su ultima mesada
- No nada de eso, es mejor que pagues viejo - dijo Liam quien tomo nuevamente su tabla - No creo que quieras perder dos veces el mismo día -
Mientras el trió cómico pelirrojo seguía con su problema de apuestas y jugarretas, Lincoln y Clyde trataban de fijar una mesa sobre el puesto en el que trabajaban, matando el tiempo con algo de charla, aunque en la cabeza del albino aun rondaba la incógnita de que hacer con Chandler y su reunión con Jordan.
- Oye Link - llamo Clyde - Crees que deba usar corbata para mi cita o no? -
- Eso seria demasiado - exclamo el albino aun sosteniendo su parte de la madera - Van a ir al cine amigo, vístete de manera casual -
- No se, quiero dar una buena primera impresión -
- Clyde conoces a Haiku desde hace cuatro años, estoy seguro que su primera impresión de ti fue buena -
- Lo se, pero hablo de la primera impresión en una cita amigo, eso cuenta y mucho -
De la boca del albino nada mas salio un bufido de molestia, algo que el afroamericano noto de inmediato, detonando cierta alerta en su cerebro, ese comportamiento no era propio de Lincoln, en algo debía estar pensando y temía conocer que era.
La tabla ya estaba bien fija a la mesa del puesto, ambos soltaron largos suspiros de puro cansancio físico, tirándose sobre las gradas cercanas para reponerse un poco, si bien sus cuerpos no eran para nada atléticos, por lo menos eran capaces de hacer algo de trabajo manual, era un total logro para la pareja dinámica. Clyde noto que su amigo seguía enfurruñado en sus pensamientos, así que, muy a su pesar de escuchar el mismo discurso gastado de siempre, le pregunto:
- Sigues pensando en Jordan? - pregunto de manera despectiva el afroamericano
- Tal vez...un poco - respondió algo avergonzado el peliblanco
- Por que no me sorprende? -
- Mira yo solo necesito algo de tiempo para aclarar mis ideas y... -
- Y seguir en primera base - corrigió Rusty, quien se acercaba junto a Liam y Zach a las gradas - Admítelo viejo, jamas tendrás las agallas para declararte a Jordan -
- Hay que darle la razón Lincoln - increpo Zach furtivamente - Has estado así desde aquella fiesta en casa de Jordan, todo este tiempo nos has dicho que planeas algo pero ese algo nunca llega -
- Denme un respiro muchachos - pidió casi rogando el chico Loud, todavía dando tumbos respecto a sus sentimientos por la italo-americana - No se que hacer -
- Amigo lo que debes de hacer es dar el primer paso - interrumpió el campesino, quien todavía jugaba con su bate improvisado - Como un mensaje de texto, estaría bien -
- Naa seria muy directo, necesita algo mas simple - dispuso Rusty
- Esperen - exclamo Clyde - Recuerdo que hace unos años le enviaste una carta a Paige, eso podría servir -
Sabia que sus amigos trataban de ayudarlo y darle su apoyo, pero ahora mismo solo lo hundían mas y mas en sus problemas amorosos, la idea era buena, nada mejor para empezar que hacerlo a la vieja usanza de una carta escrita a puño y tinta expresando todo eso que no podía hacer con su boca frente a ella, sin embargo la mera idea de intentarlo le abría un nuevo cobertizo de preguntas y decisiones ¿Que pensaría ella cuando la leyera?¿Debería entregársela en persona o mantener el anonimato? Pero sobre todo ¿Ella lo correspondería? Todo este embrollo no hacia mas que cansarlo, lo agotaba y le hacia sentir un fuerte picor en toda su frente, la cual se calentaba de a poco como un motor antiguo, debía poner punto final a esto de una vez por todas.
- No se chicos es solo que... -
- Aguanta Link - dijo Rusty acercándose a su amigo y poniéndose de cuclillas para estar a su altura - Antes de que digas algo escucha, desde mi propia experiencia te puedo asegurar que es mil veces mejor que te rechacen a no hacer el intento, créeme, no quieres vivir con penas pasadas en tu mente, debes arriesgarte socio -
Dichas palabras asombraron al grupo completo, quienes veían por primera vez tal elocuencia y fluidez en su amigo de pelo alborotado, eso le dio una nueva perspectiva al albino, quien noto de inmediato a lo que se refería su colega.
- Vaya Rust...bien dicho - exclamo asombrado Zach
- Lincoln, esta es una de esas raras veces donde Rusty te da un BUEN concejo sobre chicas, no lo desperdicies - aclaro Liam zarandeando a su amigo por los hombros
- Saben que? - el peliblanco se levanto de las gradas y dio un par de pasos hacia adelante, con la mirada fija en un as de luz que entraba por una de las ventanas del recinto - Tienen razón -
Sus cuatro amigos hicieron gran escándalo por la decisión de su líder, ganándose un par de miradas de reproche por parte de sus compañeros, pero poco o nada les importaba, ahora tenían una tarea clara, ayudar a Lincoln a dar el primer paso con Jordan, se pusieron manos a la obra, Lincoln saco papel y bolígrafo y en un rincón bastante apartado, seguros de no ser molestados por nadie, comenzaron con la dedicatoria, asegurándose de que su amigo conquistara el corazón de la amada chica Rosato.
Mientras tanto, al otro lado de la escuela.
Mollie caminaba con flojera en dirección a su casillero, aburrida por el día tan perezoso de hoy, primero reprobó su examen de química, después su madre llama diciéndole que encontró los cigarrillos debajo de su almohada y que el castigo que le pondría iba a ser severo y para finiquitar llanta ponchada seguía siendo una molestia sobre su espalda, estaba harta de la presión que el que alguna vez fue su ex ejercía sobre ella, debía superarla, como toda persona normal habría hecho. Llego hasta su fila de casilleros, arrojando su mochila con furia dentro y cerrándolo de un portazo que llamo la atención de algunos estudiantes que pasaban por ahí, se tumbo de espaldas contra el frió metal del casillero, tomando algo de aire y luego soltándolo con tranquilidad, pensando en la lluvia de gritos, reproches y discursos que le esperaban al llegar a su casa.
- Hola Molls - llamo Jordan, quien al contrario de su amiga irradiaba felicidad pura
- Que hay Jordi? Por que tan alegre? - cuestiono la castaña, aun sumergida en su amargura
- Pues...no se explicarte esto - exclamo Jordan rascando la nuca
- Vamos Jordan, escupelo, mi día a sido terrible, no lo hagas peor guardándome secretos -
- Mmmm... - en un principio Jordan se veía reacia a revelar su pequeño secreto, pero carajo, Mollie era su mejor amiga, ademas, prácticamente, la idea fue de ella - Bueno es que, recuerdas la fiesta de este fin de semana? Cuando todo termino y empezamos a charlar en el salón de mi casa? -
- Si, como olvidarlo - eso pinto una mueca de felicidad en la cara de la rebelde
- Ok, recuerdas que hablamos de...ya sabes quien? -
- Quien? - pregunto Mollie, confundida por esto ultimo - Hablamos de muchas personas amiga, se un poco mas especifica -
- Vamos Mollie tu sabes de quien hablo - increpo la reina fiestera algo indignada - Sobre lo de darle una carta? -
La castaña comenzó a procesar todo esto en su cerebro, recuerda vagamente estar hablando algo así con Jordan aquella noche, era sobre chicos, sobre un chico que a ella le gustaba y no sabia como expresarlo, ella dijo algo sobre usar una carta de amor, poco a poco todo fue tomando lugar en el rompecabezas y rápidamente un foco se prendió dentro de la cabeza de Mollie.
- Hiciste una carta para Linc... -
Antes de decir una palabra mas, Jordan le cubrió la boca y la arrastro hacia su casillero, tratando de no llamar la atención del concurrido pasillo en hora pico dentro del instituto.
- Si, una carta para "él" - aclaro la italo-americana con susurros
- ¡Jordi! - dijo la rebelde dándole un abrazo a su amiga - Que bueno que siguieras mi consejo, sabes que soy bastante astuta -
- Lo se, estuvo meditándolo toda la semana y esta mañana, apenas me levante, decidí hacerla -
- Y donde esta? -
Disimuladamente la chica de trenzas saco un sobre blanco de su mochila, decorado con un corazón rojo en el borde del mismo, Mollie noto que no tenia nombre de quien lo enviaba, algo que le reprocho a su amiga.
- Jordan porque no lo marcaste? -
- No es necesario - resolvió de inmediato la chica sin cuestionarse mucho
- Pero entonces como sabrá quien lo manda? Debes ser directa -
- No Mollie, en la carta especifique que si esta interesado, me vea mañana al medio día detrás de la preparatoria, es todo -
- Ooh, nada mal, algo cursi, pero creo que funcionara -
- Lo se, mañana a primera hora lo dejare en su casillero, no puede salir mal -
Mollie estaba apunto de devolver el sobre a su dueña, pero su curiosidad le picaba con fuerza, sabia que no era lo correcto espiar la intimidad de su compañera, pero no seria nada pecaminoso dar una simple hojeada...
- Pásamelo - increpo Jordan al notar las intenciones de su amiga
- Que? -
- No lo vas a leer Molls - dijo tomando el sobre en cuestión
- Vamos Jordi, solo un vistazo, nada mas -
- Que no - recalco molesta tirando el sobre a su casillero y cerrándolo de golpe
- Dios si que eres problemática y mimada cuando te lo propones -
- Lo aprendí de ti - repuso dándole un golpe en el hombro a su colega - Mejor camina, te invito a un flippe -
- (suspiro) Esta bien, pero no creas que te has librado de esto -
El dúo camino sin preocupaciones hacia la salida del colegio, ambas felices, Jordan irradiaba felicidad con su sonrisa de oreja a oreja, segura de poner su corazón en manos de Lincoln, deseando que ya fuera mañana para recibir su respuesta.
El día paso con rapidez, ya siendo las 2 de la tarde en el reloj que colgaba en medio del pasillo, los chicos que ayudaban en la construcción de los puestos ya se iban directo a sus casas, cansados de su trabajo tanto físico como mental dentro del infernal recinto estudiantil, que si antes les parecía agobiante ahora era toda una cárcel diseñada con el único fin de torturarlos sin parar, claro que no todos andaban con sus energías y ánimos por el suelo, Lincoln había tomado un ligero desviamiento en dirección al casillero de Jordan, llevaba la carta con cuidado, aun algo nervioso por lo que estaba haciendo, tenia todas sus esperanzas puestas en aquel trazo de papel, solo esperaba que no saliera mal herido de esta jugada. Paso inadvertido por los corredores del lugar, con la excusa de que iba a por sus libros de estudio, asegurándose de no ser visto por nadie, opto por ser alguien anónimo, de no dar muchas vueltas al asunto, si Jordan respondía a su carta se declararía, seguro de ser correspondido por la chica de cabello avellanado, si no, solo aceptaría su derrota y se iría en silencio, sin pena ni gloria, era un trato bastante dulce para él. En cuestión de segundos estaba frente al casillero, todavía sintiendo como el sudor corría por su espina dorsal, con sus dedos temblando levemente aferrándose a la carta como pinzas metálicas, tomo un pequeño respiro, cerrando los ojos y recordando lo que había escrito en compañía de sus amigos hace un rato.
"Querida Jordan, tu y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, siempre te vi como una de mis mas confiables amigas, pero con el pasar del tiempo he visto mucho mas cosas dentro de ti, tu amabilidad es genuina, tu inteligencia inigualable, tu destreza imparable y tu belleza única, me enloquece ese pelo que siempre cuidas con tanto lujo de detalle, esos ojos que brillan como perlas preciosas, tus labios carnosos que siempre he deseado besar, tu piel tan suave y esa figura tuya por la que mas de uno mataría, y eso es solo una parte de las muchas cosas que siento por ti, pero ahora, quiero romper esa barrera de amistad entre nosotros y ser algo mas que simples amigos, si te sientes correspondida por favor deja esta carta en el casillero a tu derecha con tu respuesta, con mucho amor, tu admirador secreto"
Lincoln se sintió satisfecho con la carta, era algo simplona pero eficaz, no quería ser un acosador escribiendo algo sumamente largo ni tampoco un tímido con algo de menos de 20 palabras, ademas por ultimo había un dibujo de una rosa que el mismo hizo, con un color rojo bastante vivo, era un buen dibujo, algo detallado pero acorde a sus palabras, en cuanto a lo de dejar la carta en el casillero contiguo fue idea de Zach, según el ese casillero no tenia dueño alguno, así que la carta estaria segura, solo necesitaría su juego de llaves y lo abriría sin problemas. Sin nada mas que decir, tomo la carta por su borde y la deslizo por la rejilla del casillero, dejando sellado su amor por Jordan con este simple trozo de papel.
Una vez mas se aseguro de que nadie lo hubiera seguido y sin moros en la costa abandono la preparatoria rápidamente, prometió a Clyde ayudarle para antes de su cita, el le dio la mano con esto de la dichosa carta, ahora le debía devolver el favor a su mejor amigo. Junto a él iba un sentimiento de tranquilidad, una seguridad que sintió tan pronto dejo caer la carta del otro lado de la lamina metálica del casillero, casi como si estuviera seguro de que la respuesta de Jordan seria un si.
Ya eran las 3 de la tarde y la preparatoria todavía tenia estudiantes dentro, algunos clubes en sus practicas y reuniones, uno que otro vago que no tiene nada mejor que hacer que andar por los pasillos del lugar haciendo algo de desorden y a Chandler, quien iba junto a Trent en camino a cierto lugar, dispuesto a recuperar algo que le pertenecía por derecho, su celular y junto a él, las fotos de Jordan (si es que la tonta no las había borrado ya) Seguía perdido, sin saber como mas avanzar para ganar la apuesta, ahora Jordan lo odiaba mas que nunca, la única razón por la que voltea a mirarlo es por su proyecto de ciencias, en el cual esta atado a trabajar junto a ella y la molestia peliblanca de Larry, si pudiera recuperar su celular y sacar a Lincoln de la ecuación ganaría sin ningún problema, volvería a gobernar la escuela como lo hizo alguna vez en primaria, desde que estuvo encerrado en ese contenedor con Larry apenas llegaron a la secundaria todo empezó a irse a pique para él, por eso debía ganar esto, volver a ser el mandamas de esa bola de tarados buenos para nada que estudiaban allí, debía recuperar su celular.
- Estas seguro de que esta ahí? no seria algo muy obvio? - cuestiono Trent, tratando de ser lógico ante todo esto
- Viejo no lo se, pero no puedo dejar ni un solo rincón sin buscar, eso es todo lo que tengo para ganar esa ridícula apuesta - exclamo algo fastidiado
- Ni me lo digas, esto se esta volviendo algo serio Chandler, lo ultimo que necesitamos es que Jordan te exponga o incluso te denuncie -
- Es verdad, otra buena razón para encontrar ese celular a tiempo -
Ambos siguieron su caminata hasta llegar al pasillo de casilleros donde se hallaba el de Jordan, estaba decorado con algo de pintura amarilla, con el apellido Rosato en letras negras y detalles rosados, todos tenían derecho a pintar su casillero como se le viniera en gana, tonterías sobre arte y poco presupuesto como para que la propia institución se encargara de pintarlos, una manera creativa de manejar el poco dinero que ese agujero apestoso tenia en su haber.
Chandler desembolso una ganzúa de su bolso, la había conseguido luego de que su plan en la fiesta se fuera al carajo, estaba determinado a recuperar su bebe rectangular, debió pensar un poco mejor su jugada aquella noche, tener una copia de respaldo o por lo menos no haber sido tan paciente y haber actuado de inmediato cuando la situación lo meritaba, pero era tarde para lamentos, ahora debía enfocarse en abrir esa estúpida cerradura, ejerció algo de fuerza al sentir la conexión dentro del canal, jalo un poco, lo suficiente para hacerlo ceder con cuidado de no romper su ganzúa dentro del mecanismo. Algo hizo click y enseguida la pequeña puerta laminada se abrió sin problema alguno.
- Perfecto - expreso el pelirrojo mientras comenzaba a revolver todo dentro del cajón
Unos cuantos libros, una caja de mentas, lentes de sol, no veía su celular ni nada por el estilo dentro del lugar, una angustia creciente dentro de si empezaba a sofocarlo, sintiendo con pesadez como volvía a su lugar como rechazado, todo por lo que lucho ahora no valía nada, su respiración se agitaba y la desesperación se hacia evidente en su rostro. Estaba apunto de tirar la toalla, irse sabiendo que había perdido esta apuesta desde que comenzó y resignarse a ser un paria por el resto de su vida escolar.
- Espera que es eso? - señalo Trent sacándolo de su estado pensativo
Eran dos cartas o eso parecía, sobre blanco, sin nada en especial, la verdad es que no seria nada de importancia sino fuera por el corazón rojo que había pintado al borde derecho de una de las cartas, ninguna tenia firma ni remitente, normalmente alguien las dejaría tal y donde las encontró, sin embargo Chandler no era alguien normal o alguien que le alegrara la dicha ajena, así que sin pensarlo dos veces tomo las dichas cartas y se dispuso a leérselas a su amigo Trent, quien estaba igual de curioso que el pelirrojo.
- Ok, veamos que dice esto - Chandler carraspeo un poco y se dispuso a leer el contenido de la primera carta que tenia el corazón rojo - "Lincoln Loud, desde hace un tiempo, he sentido un fuerte apego hacia ti, siempre tan servicial y amable, me has quitado el suspiro varias veces, siempre imaginándome como seria estar a tu lado y probar tus dulces labios, pero deseo dejar esa fantasía atrás y convertirla en una realidad, búscame mañana al medio día en la salida trasera, con mucho amor J, XOXO" -
Era una dedicatoria de amor, para el imbécil de Loud y no era nada mas ni nada menos que Jordan, esa J al final y que la encontrara en su casillero solo podía apuntar a ella, eso le hacia hervir la sangre, puesto que si esta pareja se hacia una realidad todos sus planes se irían a la basura, el albino no podía ver esta carta jamas, pensó en destrozarla, pero eso no serviría de mucho, pues fácilmente Jordan podría hacer otra totalmente igual, de momento la dejo caer al suelo, centrándose por completo en la segunda carta, mucho mas simple, un sobre blanco impuro, sin un solo detalle, debía ser una segunda carta de amor a ese fenómeno de cabellos blancos pensó.
- Espera - interrumpió Trent - Déjame leerla a mi -
Chandler no vio motivo para eso, pero tampoco vio ningún otro para negarselo así que se la entrego con naturalidad.
- Ok, veamos - antes de proseguir el chico de lentes se los ajusto y se enfoco bien en la caligrafía del escrito - Querida Jordan bla, bla, bla...nos conocemos desde hace mucho tiempo, bla, bla, bla...tu belleza única, bla, bla, bla...quiero romper esa barrera de amistad entre nosotros y ser algo mas que simples amigos, bla, bla, bla...deja esta carta en el casillero a tu derecha con tu respuesta, con mucho amor, tu admirador secreto - narro acortando todo lo que decía el mensaje en si, dictando solo las partes de mayor relevancia - Quien crees que sea? -
- No es obvio Trent? - exclamo aireado el pelirrojo - Es de Larry, él y Jordan están enamorados el uno del otro, mierda -
- Eso nos deja en una gran desventaja - informo el galán de lo obvio
- Asi es, ahora no se que vamos a hacer -
Chandler se masajeaba la cabeza, tratando de dar respuesta a estas nuevas revelaciones, debía hallar cualquier oportunidad para impedir esta unión informal, por una parte tenia la suerte de que ambos fueron tan torpes como para mantener el anonimato (a pesar de ser algo bastante obvio) así que eso eliminaba todo intermedio con esos dos, pero tener las cartas y no tener un plan era igual a no tener nada, debía ser conciso, saber que hacer ahora. De repente, una idea emergió de su cerebro, si las dos cartas estaban en el casillero de Jordan eso quería decir algo, que la chica no había entregado la suya todavía y que tampoco había visto la de Lincoln y era de suponer que ninguno conocía la existencia de la otra, el chico de dientes de conejo le pedía una respuesta, ella le pedía verla mañana a medio día, fue aquí donde todo empezó a unirse solo.
- Trent, dame un bolígrafo - pidió a su amigo, quien no dudo ni por un momento en hacerlo
- Que piensas hacer? -
- Lincoln quiere una respuesta? Le daremos una -
Aun con la carta en mano, en el espacio en blanco que había debajo del dibujo de la rosa roja, Chandler empezó a escribir su propia respuesta, asegurándose de ser descriptivo y no dejar nada al azar, tal vez su letra no se parecía en nada a la de Jordan, pero dudaba que alguien se fijara en tal detalle tan disuasivo. Una vez acabado de escribir, doblo la carta y la arrojo por la ranura del casillero a la derecha como se le ordenaba, de paso, tomo la otra carta que todavía reposaba sobre el piso del lugar, la arrugo un poco con su puño y la escondió dentro de su chaqueta, tal vez no era su celular, pero creía que podría ser algo mucho mejor.
- Vayámonos ya amigo, no tenemos nada que hacer aquí -
Ambos dejaron el pasillo en silencio, seguros de no haber dejado huella alguna de su visita, Chandler lucia fabuloso, sabiendo la mina de oro que cargaba en su bolsillo.
¡PUTO HIATUS! Menos mal ya termino jajaja.
como van people? a sido un mes largo sin actualizar, espero que este capitulo compense todo ese mes, como ven el plan de las cartas parecía funcionar, hasta que llego cierto pelirrojo y lo mando todo a la mierda, quería poner lo que pasaría al otro día aquí, pero la verdad estoy corto de tiempo y me prometí a mi mismo publicar esto hoy, pero tranquilos, las confesiones vendrán pronto, que habrá escrito Chandler como respuesta al albino? Que pasara al medio día detrás de la escuela? Lynn estará embarazada? Quien ganara la apuesta? la respuesta a estas y muchas mas preguntas en los próximos capítulos, mil gracias por la espera.
ATT:-charly
