El despertador sonaba intensamente una y otra vez, habían pasado cerca de 5 minutos desde que comenzó su molesto campaneo, a estas alturas era algo molesto (mas de lo habitual) cualquier ser humano cuerdo ya lo hubiese desenchufado y arrojado a la basura, pero al chico dentro de la habitación eso le importaba poco, podía sonar y sonar hasta que sus pilas se agotaran, el no pensaba mover ni un solo musculo, de hecho, todo podía irse al carajo y el seguiría ahí, tirado en su cama, con la mente casi en blanco, solo habitada por un molesto y humillante recuerdo de aquella carta, el dolor que había en su pecho era insufrible, ni siquiera cuando Ronnie Anne se fue sintió algo parecido, al menos ella se fue en silencio, sin necesidad de insultarlo de por medio y tratarlo como la mayor escoria sobre la tierra, no había dormido mucho aquella noche todavía pensando que hizo para merecerse tal desprecio de Jordan, como es que esas palabras seguían resonando en sus oídos la aguja que de a poco se insertaba en su corazón, era algo doloroso sin duda alguna, desearía quedarse ahí, escuchar música deprimente y dejar morir su patético espíritu ahí mismo, por desgracia, eso no era una excusa valida para no presentar el estúpido ensayo de historia que tenia pendiente, además de terminar esos puestos para la feria, de verdad que detestaba cada segundo de este día que ni siquiera había comenzado. Soltando un fuerte suspiro, se levanto de su cama con lentitud, tomándose su tiempo para realizar la tortuosa rutina de alistarse para la escuela, con un pensamiento aun en mente ¿Cómo vería ahora a Jordan al cruzársela por los pasillos?

Abrió la puerta de su dormitorio y salio al pasillo del segundo piso de la casa, con una mirada en blanco clavada al piso chirriante de madera vieja que cubría cada centímetro del lugar, todavía sintiendo ese constante punzón en su cabeza ¿Se podía morir de corazón roto? Si la respuesta es si entonces el estaba al borde de la muerte, cada vez sentía mayor la necesidad de volver a su litera y quedarse ahí hasta que le salieran raíces de los pies. Entro al baño y abrió la manija del agua, tal vez un rápido baño con agua fría refrescaría sus ideas deprimentes o al menos lo haría capaz de soportar su día con mas facilidad, se quito su camisa, dejando al descubierto su delgado abdomen, sus músculos apenas visibles en brazos y tórax, su palidez era algo impresionante, tal vez no seria un modelo de portada, pero tampoco podía ser considerado físicamente feo, estaba dentro de lo normal, nada que agregar nada que ocultar. Dejo de lado su reflejo y entro a la ducha, dejando correr el agua por su cuerpo, el frió erizaba su piel, se sentía bastante bien a decir verdad, algo liberador y relajante, soltaba pequeños suspiros, dejando que toda esa amargura inicial se desvaneciera un poco, sin embargo el pinchazo en su mente y corazón seguía ahí, dispuesto a atormentarlo y recordar lo poco que vale para la que él consideraba "la chica de sus sueños", como es que no se dio cuenta antes? era malo captando indirectas? Porque Jordan no podía ser como cualquier otra chica y simplemente ignorarlo si es que tanto lo aborrecía, tal y como hizo Cristina desde aquel estúpido vídeo, debía tomar iniciativa, ver aquella carta mas como una advertencia, dejar ir sus sentimientos tan deseosos por la italiana y poner los pies en la tierra, madurar en otras palabras.

Paso un rato hasta que cerro el flujo del agua, salio y se cubrió con la toalla, se sentía motivado, no mejor, pero si capaz de soportar otro día mas, dio media vuelta para encarar nuevamente al espejo y dedicar unas palabras a su yo de cristal.

- Muy bien Lincoln Marie Loud, eres casi un hombre, puedes lidiar con otra decepción amorosa en tu haber - se decía con determinación, decidido a no dejarse hundir este día por nadie, especialmente por él mismo - Así que ve halla y toma al toro por los cuernos, no te derrumbaras, no te veras vulnerable, tu puedes controlar la situación, eres el maldito hombre del plan por Dios -

El improvisado discurso termino con una sonrisa confiable por parte del albino, quien ahora lucia un porte mas seguro contrario a como entro al baño, hoy seria un buen día, si señor...

- ¡Quita apestoso! - grito Lynn quien embistió a su hermano contra el suelo del pasillo en medio de su carrera hacia el baño

...O no del todo bien.


La campana sonó una vez mas en el recinto, indicando el comienzo de las clases y de otro día tortuoso para los jóvenes estudiantes de Royal Woods, Jordan paseaba por los pasillo algo apurada, no tenia ánimos para hablar de chismes con nadie, tenia que hallar una forma de quitarse de encima esa alimaña rastrera conocida como Chandler fuera como fuera, según él debía entregarle el teléfono que le arrebato la noche de la fiesta, cosa que no le resultaba muy difícil, total, ya había eliminado todas esas fotos de ella en su hermosa naturaleza, el nunca aclaro que eso debía estar ahí, ademas tampoco le eran útiles ahora, pues solo eran su garantía de que Chandler no volvería a acosarla con nada, pero ese plan estaba mas que muerto ahora que el chantaje había cambiado, lo que le preocupaba era la segunda parte de sus demandas, tener que decir que era novia de ese bastardo bueno para nada le asqueaba totalmente, no podía imaginarse tal bochorno, sin embargo ya tenia su plan de contingencia para este caso, solo necesitaba al pelirrojo para poder llevarlo a cabo y tal vez poder quitárselo de encima de una vez por todas.

Llego hacia donde se encontraban sus demás amigas, exceptuando a la filipina de piernas largas, también llamada Stella, algo que se le hizo bastante inusual.

- Hola chicas - saludo con calidez a sus colegas

Todas respondieron el saludo, pero fue Mollie quien se acerco a ella para tener una charla mas intima, de hermana a hermana.

- Que cuentas Molls? - cuestiono la chica con tranquilidad - Y Stella? -

- Todo va bien Jordi - argumento la rebelde - Stella debe estar con ese niño rico, Bumper Yates Jr, ayer estuvieron hablando mucho y por lo que me contó hoy tenían ganas de verse antes de comenzar con las clases -

- Vaya, parece que supero a ese canadiense con rapidez -

- Si, pero siendo justas ese tal Yates la ha tratado como toda una reina este ultimo par de días, cualquiera caería rendida con tantos regalos y muestras de afecto -

- Espero algún día encontrar ese hombre en mi vida -

- Segura? - cuestiono su amiga - Creí que a ti no te interesaba lo material, es mas, recuerdo cierta cosa que me confesaste, como te fue con esa carta? - pregunto mientras le guiñaba un ojo con picarda

- Ehh...se puede decir que... -

- Bebe - interrumpió una voz masculina y algo grave, justo la persona que necesitaba ver, pero que detestaba tener en frente

jordan inhalo con fuerza antes de dar media vuelta y encarar a su nuevo "novio", quien llegaba al lugar con una sonrisa arrogante y resplandeciente, cosa que molesto a mas de una de sus amigas, quienes decidieron apartarse un poco para no tener que cruzar palabras con McCan.

- Hola Chandler - respondió de manera seca la italo-americana

- Que quieres perdedor? - vocifero Mollie poniéndose a la defensiva

- Guau que carácter - bromeo mientras ponía una mano alrededor de la cintura de Jordan, para su descontento - Solo paso a saludar al amor de mi vida, no es así corazón? -

Jordan solo desvió la mirada y se cruzo de brazos, esquivando toda habladuría de Chandler sin perder su credibilidad, Mollie por su parte no podía evitar sentir lo incomoda y rara que se tornaba la situación, comenzando por el hecho de que su amiga se dejara rodear de esa forma por el pelirrojo, quien no dejaba de mostrar esa sonrisa molesta en su estúpida cara.

- Jordan, que esta pasando aquí? - cuestiono Mollie y con razón

- Nada, solo un torpe malentendido - insinuó la chica de coleta mientras apartaba aquella mano pálida y huesuda de sus caderas

- Ningún malentendido - opino Chandler - Mas bien un afortunado incidente -

- Escucha Chandler no tengo tiempo para esto - alego Jordan poniendo un pie al frente - Mejor escucha, recuerda que estamos juntos en el proyecto de ciencias y no hemos empezado nada, así que te esperare mañana en mi casa después de clases para que comencemos, no pienso sacar un cero solo por que tu estas con tus payasadas, entendido? -

La escena logro sacar una pequeña y maliciosa carcajada al chico de camiseta verde lima, quien se alejo lentamente de su tan anhelado amor.

- Claro preciosa, mañana en tu casa, sin problemas, nos vemos hasta entonces, solo espero que no olvides nuestro trato -

Una vez terminada tan extraño e incomodo momento Mollie no pudo evitar poner una enorme mueca de desconcierto y repudio por lo sucedido, el tipo había intentado abusar de ella y Jordan dejaba pasar todo eso sin plantarle un buen golpe en la quijada, por su parte, la italo-americana decidió dejar el asunto así, remarcado por su mirada severa y dura, cosa que su amiga comprendió casi al instante.

- Creo que...deberíamos entrar a clases - increpo la rebelde mientras se sobaba la nuca

- Si eso mismo pienso yo - secundo la chica de caderas grandes

Jordan sabia como actuar y llevar sus planes a cabo, no le gustaba guardar secretos a Mollie, pero esto era demasiado, solo podía confiar en su astucia y en algo de suerte para acabar con toda esta estúpida patraña de Chandler y ella, por lo menos la primera parte de su plan estaba completa, hacer que Chandler vaya a su casa, ahora solo necesita a la otra parte, Lincoln.

Mientras las chicas entraban a su clase, el susodicho albino de la casa Loud hacia acto de presencia entre los corredores del instituto, caminaba solo, quería evitar a sus amigos que de seguro lo asaltarían con mil preguntas sobre que paso con la carta, cual fue su respuesta, como reacciono, eso y varias otras incógnitas mas que el de verdad prefería evitar ahora, su mente solo estaba centrado en evitar a Jordan lo mas posible, seria lo mejor para ambos sin duda alguna.

- hey Larry - saludo una voz molesta desde el otro extremo del pasillo, justo la ultima persona con la que quería hablar

- Carajo - susurro para sus adentros el peliblanco

Dio media vuelta y vio a Chandler acercarse hacia él, con su maldita sonrisa engreída y sus aires de grandeza, de verdad le gustaría tener la fuerza bruta de Lynn en estos momentos y poder darle una buena paliza a este canalla egolatra, quien caminaba con una seguridad casi envidiable a la de su situación actual.

- Que cuentas socio? Como van las cosas? - pregunto el pelirrojo con cierto tono de voz molesto

- Que quieres Chandler? estoy ocupado - esgrimió con veneno en su hablar mientras seguía su camino hacia su salón de clases

- Vamos Larry, solo somos dos buenos amigos hablando de su día a día, no le veo nada de malo -

- Pues yo si, porque ahora mismo no veo ningún amigo a mi lado -

- Guau - exclamo Chandler con una mirada indignada - Las palabras duelen hombre, debes saber controlarlas mejor -

Lincoln freno en seco frente la puerta de su próxima asignatura, permitiéndose soltar un fuerte suspiro antes de darse una vuelta a la derecha y enfrentar a su "amigo" cara a cara.

- Ok, esta es mi clase de matemáticas, si vas a decirme algo es mejor que me lo digas ahora o que te vayas al diablo - explico Lincoln tratando de zafarse de esa situación lo mejor posible

- Bueno, si tanto insistes - increpo mientras se apoyaba contra uno de los casilleros del lugar - Jordan y yo estamos saliendo -

Esas palabras erizaron la piel del chico Loud, quien nuevamente comenzaba a sentir ese pinchazo en su corazón pero con mucha mas presión y fuerza, no sabia que decir de eso, Jordan lo odiaba a muerte, tal vez mucho mas que a él mismo, era algo incongruente que eso pasara.

- Que? - pregunto totalmente confundido, como si se tratase de una de los chistes sin gracia de Luan

- Así como lo oyes, las tornas cambiaron y quien ahora domina esta apuesta es mi persona - señalo hacia su rostro en señal de superioridad

- Y fundamentas todo esto sobre que exactamente? -

- Pues, mi querido Larry, ELLA me escribió esta carta a MI confesándome todo su amor -

El pelirrojo saco el sobre de su chaqueta y la enseño al incrédulo chico frente a él, quien trato de arrebatársela, pero sin éxito alguno, Chandler dio unos pasos atrás y carraspeo un poco su garganta.

- Déjame leerte un poco de su contenido - dijo con tono burlesco - desde hace un tiempo, he sentido un fuerte apego hacia ti, siempre tan servicial y amable, me has quitado el suspiro varias veces, siempre imaginándome como seria estar a tu lado y probar tus dulces labios, pero deseo dejar esa fantasía atrás y convertirla en una realidad -

Si bien seguía sin creer por completo dichas afirmaciones, la verdad es que la buena fe de Lincoln por la chica Rosato solo disminuía cada vez mas con cada nueva palabra, que lo detestara ya era malo, pero ahora esto solo terminaba de clavar una estaca mucho mas profunda en el corazón del joven amante frustrado, cuyo punzón interno estaba apunto de partirlo a la mitad.

- Seguirá viejo, pero debo asistir a clases - confeso Chandler mientras se largaba por el pasillo - Cuídate Larry, nos vemos -

La mente del albino no daba para mas, su idea de quedarse en casa todo el día ahora parecía la mejor opción, así al menos su salud mental no se vería tan desquebrajada y arruinada, esta humillación solo demostraba a la luz el peor de sus temores, perder esta estúpida y maldita apuesta.


Era la hora de ayudar con su parte del trato para la feria escolar, de a poco los estudiantes varones entraban a la cancha de gimnasia para comenzar a martillar y atornillar todo en su lugar, sin embargo la escena de fijaba frente a una fila de casilleros, con tres tipos de cabezas rojas rodeando a alguien con una camisa a cuadros amarilla y azul quien se veía sudoroso, mas de lo normal, sabia que no estaba en una posición favorable y tener a tres de sus amigos rodeándolo con miradas implacables y serias era una señal mas que obvia de su situación.

- Vamos Clyde, dinos - insistió el mas alto de los tres pelirrojos

- Si vamos amigo, has estado muy raro desde aquella cita, cuéntanos que paso - secundo Liam

- Muchachos ya se los he dicho, no ocurrió nada - refuto con una voz temblorosa el afroamericano

- Sino paso nada porque estas tan nervioso? - pregunto Zach

- Tal vez porque me tienen arrinconado e interrogado como un preso -

- Excusas - esgrimió Rusty algo insatisfecho con lo dicho por su colega - No nos obligues a adivinar Clyde, sabemos cuando mientes -

Los tres le dedicaron una ultima mirada amenazante a chico, quien seguía sin saber como zafarse de este dilema en el que se veía envuelto, lo que paso esa tarde solo lo sabían el y Haiku y prefería que así se quedara, pero la presión lo comenzaba a aplastar, nunca fue bueno para trabajar con miradas de reproche y discriminatorias sobre su espalda, pero debía mantener su integridad, si no era por él al menos por la imagen de su compañera.

- Ok amigo, tu lo pediste - dijo el granjero mientras daba un ligero suspiro - Le diste un beso con lengua a Haiku? -

- Esto es estúpido, déjenme salir chicos - insistió Clyde, quien comenzaba a tener gotas de sudor claras en la punta de su nariz

- Te dejo tocar sus... - insinuó Zach mientras señalaba al área del pecho

- Eso no se divulga - explico con temor, sus ojos divagaban de un lado a otro pero no era capaz de cruzar miradas con sus camaradas

- Por favor Clyde - intervino Rusty algo molesto al ver que no lograban sacar nada del chico de lentes - Si no es nada de eso que se supone que hicieron? Llegar a la ultima base? -

El trió no puedo evitar reír ante tal suceso, si bien querían a su amigo no lo veían en una situación así y muchos menos con una chica de tan buen porte e imagen como Haiku, tal vez en unos años, pero ahora se veía como algo mas ficticio que real.

Esperaron alguna respuesta de Clyde, pero al verlo directamente al rostro notaron que este estaba ruborizado, ademas de tener una mirada gacha, ya no luchaba por negar las cosas o tratar de enmascararlo mas, tal parece que habían hallado lo que tanto buscaban. Ninguno de los tres pudo evitar caer en el asombro, el Clyde que todos conocían, siempre tímido con las chicas y el ultimo de ellos en tener una novia formal estaba ahora frente a ellos siendo el primero de ellos en volverse un hombre ante los ojos de la sociedad, era un acto tan inusual como único, la broma de hace un momento ahora parecía solo una estúpida explicación sin gracia para los pelirrojos, quienes ahora se veían mas avergonzados y humillados por su socio.

- Haiku y tu? - dijeron los tres al unisono

- (suspiro) Si - admitió resignado el afroamericano, quien ahora sentía un peso menos sobre su lomo

El grito no se hizo esperar, los tres parecían recién salidos de un manicomio, mientras que McBride no podía dejar de sentirse algo mal, prometió guardar discreción ante el asunto, pero técnicamente el no dijo nada, solo lo insinuaron y lo averiguaron por su propia cuenta, no podía evitar sentirse patético en este momento. Para su "suerte", por así decirlo, vio el pelo blanquecino de Lincoln a la distancia, tenia la certeza de que al menos el no haría una escena con todo esto, sin embargo tampoco dejo pasar el aspecto de su colega, se le veía decaído, cabizbajo, casi como un zombie viviente, iba tan perdido en sus pensamientos que no los noto hasta que choco contra la espalda de Rusty, quien seguía anonadado por la noticia de Clyde.

- Vaya, perdón Lincoln, no te vi - explico el larguirucho, pero sus palabras cayeron en oídos sordos

- Estas bien amigo? No te vimos en todo el día - exclamo Clyde al notar lo perdido y desorientado que se encontraba su hermano de otra madre

- Si muchachos solo...solo fue una noche...de mal sueño - dijo con una voz seca y monótona

- Entiendo, debió ser la carta verdad? - esgrimió Liam dándole una sonrisa coqueta a su amigo

En ese momento todos los demás no pudieron evitar seguir con las bromas y el acoso por saber que decía esa carta, pero literalmente era lo ultimo que el destrozado Lincoln Loud quería, les dio una mirada de desaprovacion, estaba molesto, con todo y con todos, simplemente quería pasar el resto del día en silencio hasta poder irse a su casa y encerrarse en su cuarto el resto del día, era mucho pedir?

- !No fue esa estúpida carta¡ - grito con entusiasmo y furia el peliblanco, cesando el bullicio de sus camaradas, quienes comprendieron de inmediato que algo no estaba bien en todo esto - Por favor dejemos ese tema de un lado, es lo ultimo que necesito hoy chicos -

El grupo quedo en silencio, comprendiendo lo que quería su buen amigo, quien había visto días mucho mejores, era incomodo (como todo el día en general) pero era doloroso ver como la ilusión que había dentro de su amigo se apago en un abrir y cerrar de ojos, no importa que dijera esa carta, pero sin duda alguna no era nada bonito, aunque seguían sin imaginar que podría haber dicho Jordan como para devastar de esa manera a Link.

- Ehh...sabes que hizo Clyde? - señalo Zach tratando de cambiar el tema a uno mas animado

- Que? - pregunto con genuino interés el albino

- Vamos chicos es un golpe bajo - interrumpió Clyde, tratando de salvar la poca privacidad que le quedaba

- Rayos Clyde, es para animar a un compañero caído en desgracia, arriésgate por el equipo - dijo Liam

- No, eso es cruzar la raya chicos, no pueden divulgar mis secretos así como así - espeto con algo de rabia el afroamericano

- Mira si es lo que hayas hecho con Haiku prometo no preguntar nada - aclaro Lincoln para alivio de Clyde, no era justo que el pudiera guardar su secreto y su amigo no

- Gracias hermano - exclamo el chico de lentes

- Lo diré de todas formas - increpo Rusty en medio de la situación con una sonrisa malvada, alterando una vez mas el ritmo cardíaco del nerd del equipo

- !No¡ - rogó Clyde mientras se lanzaba a Rusty, tratando de evitar que abriera la boca a toda costa

Mientras ambos daban inicio a una pelea de empujones y manotazos, a sus espaldas se acercaba una silueta femenina, de buena figura y cabello lacio, atado en una trenza bastante larga y vivaz, la chica en cuestión sonreía de solo ver al albino ahí en medio de todos, aunque se veía algo ¿adormecido tal vez? su ceño estaba decaído y su cara larga y pálida, esperaba que estuviera bien, nada mas.

- Hola chicos - saludo la voz de aquella chica que detuvo la pelea...y el corazón del albino

Todos dieron vuelta solo para contemplar a Jordan de pie frente a ellos, se le veía animada y bastante feliz, contrastando por completo con Lincoln, quien trataba de no verla a los ojos de ninguna forma, sus amigos hicieron click con algo en ese instante, debían defender a Lincoln de Jordan, después de todo, su respuesta es la que lo tenia así, lo que le fuera a decir no podía ser nada bueno, de inmediato Rusty y Zach encararon a Jordan mientras que Clyde y Liam arrastraban a su amigo dentro del gimnasio, donde no podrían ir a buscarlo.

- Que les pasa muchachos? - increpo airada la italo-americana al ver tal acción

- Nada Jordan - respondió Zach de manera corta - Estamos ocupados, que quieres? -

- Hablar con Lincoln, es todo -

- Pues no se podrá, hay mucho trabajo que hacer - atajo Rusty quien no le quitaba la vista de encima

- Vamos es solo un minuto, es importante - pidió tratando de acercarse a la puerta del lugar, pero nuevamente los chicos se lo impidieron

- Mira Jordan esto es un sin sentido - proclamo Zach - Mejor danos el mensaje, nosotros se lo damos a Lincoln enseguida -

La chica cruzo un par de miradas furtivas con los pelirrojos, quienes actuaban mas extraño de lo usual, ella quería hablar con Lincoln, tratar de ser directa con el y bastante clara, pero si este par de idiotas se interponían, ademas de esa estúpida puerta, no tenia mucho mas que hacer que resignarse...una vez mas.

- (suspiro) Ok, pero mas vale que no se les olvide, esto es serio - amenazo con gravedad - Díganle que recuerde nuestro proyecto de ciencias, lo necesito mañana en mi casa luego de clases para comenzar con ello, entienden? -

- Listo, comprendemos - exclamo Rusty rápidamente

- Claro como el agua amiga - secundo Zach

- Muy bien, gracias chicos - se despidió Jordan, quien seguía viendo toda esa escena como una locura - No lo olviden -

El par de tontos soltó un ligero suspiro de tranquilidad, cumplieron con su labor de amistad, sin embargo muchas otras preguntas seguían flotando en el aire y ninguna respuesta se veía cerca, solo era cuestión de tiempo para que todo secreto ahí dentro saliera a la luz.


Eso negro, como van people? Espero que bien, con este capitulo ya solo faltan 5 para el final, vamos a ello.

Att-:Charly