- La siguiente - ordeno con severidad la jefe de enfermeras en la sala
Era viernes, el día de las pruebas medicas en la preparatoria local de Royal Woods, si los jóvenes atletas en formación querían conservar su lugar dentro de sus respectivos equipos debían pasar estos exámenes físicos, los juegos estatales y nacionales exigían a sus competidores estar libres de toda droga, dopaje o químico irregular dentro de su cuerpo, mas de uno de los allí presentes temblaba de los nervios, algunos debían todo su éxito a esteroides y vitaminas de dudosa procedencia que estaban prohibidas por las ligas deportivas, otros no podían ocultar su gusto por cosas mas recreativas como lo podían ser los cigarrillos, la cerveza y en casos un poco mas extremos, las drogas, era en este caso donde Lynn podía sentir algo de tensión en su espalda, su vida corría alrededor de los deportes, el simple hecho de pensar que podrían sacarla de estos por sus "excesos" le ponía los pelos de punta, era tanta la presión que durante toda la semana, después de su salvaje fin de semana con Francisco y su pandilla, se había alejado de toda lata de cerveza o cigarrillo que le ofrecieran, no era lista pero sabia medir (hasta cierta parte) las consecuencias de sus actos.
- Así que - dijo la voz de Maddie, quien iba adelante de Lynn en la fila - Como han estado chicas? no las vi mucho esta semana -
- Han estado bien, algo nerviosa con todo esto de los exámenes - menciono Paula quien iba un puesto adelante de Maddie, se veía preocupada
- Si, y no solo por eso - agrego Lynn sin mostrar mucha emoción
- A que te refieres? - preguntaron ambas chicas al unisono
Lynn quedo muda ante esto, tal vez estaba pensando en voz alta, pero lo ultimo que necesitaba era que todo su grupo de amigas se diera cuenta de su desliz del fin de semana pasado, nadie aparte de Francisco, Margo y ella misma lo sabían, en especial Margo, quien fue quien le ayudo con toda la locura de conseguir la condenada pastilla y la prueba de embarazo, si bien todo había terminado bien, no quería que el rumor se extendiera mas de lo debido, en especial en un pueblo donde el chismorreo estaba a la orden del día y menos con una familia de 13 personas donde la crucificarían si se dieran cuenta de lo que paso. Trago un poco de saliva y rebusco en su mente una excusa acorde a sus palabras.
- Ehh...ya saben, me refiero a...a... -
- A los entrenamientos de temporada - pronuncio la voz de Margo, quien se hallaba a espaldas de la deportista Loud - Saben como es la entrenadora cuando estamos a semanas de los juegos estatales -
- Uff, dímelo a mi - dijo Maddie con cansancio - Estoy segura que ni en el ejercito son así de exigentes -
Lynn le lanzo una mirada de gratitud a su amiga, quien le dio un salvavidas justo a tiempo cuando comenzaba a ahogarse en su propia ineptitud, volvía a respirar con calma y tranquilidad, tenia toda su fe depositada en que sus exámenes saldrían bien, trataba de mantenerse optimista al respecto de toda esta situación, ahora su cabeza comenzaba a plantearse otras interrogantes, mas propias de ella, como la rutina de ejercicio que debería tomar ahora que se acercaban los juegos importantes, sus clases de biología, en las cuales apenas si lograba pasar, entre otras cosas mas típicas de una adolescente común.
- La siguiente - ordeno la jefe de enfermeras
- Es mi turno, espero que todo este bien - exclamo Paula mientras pasaba a la camilla dentro del cubil blanco frente a ella
La rubia entro a pasos cortos al área medica, nunca fue buena para hospitales, clínicas, ni siquiera un simple chequeo como este, siempre se ponía algo ansiosa al respecto, tal vez se lo debía a su pierna enyesada y todo lo que tuvo que soportar con ella, estaba casi segura que había un nombre para su fobia tan particular, mas sin embargo ahora lo único que le preocupaba era pasar este examen de forma sobresaliente.
Regresando a la fila, Margo y Lynn intercambiaron un par de palabras mas.
- Oye Lynn, estas bien? - exclamo la chica de nariz larga al ver la cara de su compañera
- Claro que estoy bien Margo, solo estoy...nerviosa, como Paula - dijo torpemente la deportista Loud
- Segura que es por eso? No sera tal vez que descubran tu locura del fin de semana pasado? - señalo de forma molesta
- !Margo¡ - esgrimió rápidamente Lynn - Quieres que todas aquí se den cuenta? -
- Obviamente no - aclaro de igual forma molesta la chica Roberts - Solo me preocupo por ti -
- Pues te preocupas por nada - se jacto de forma triunfante Lynn - Desde ese fin de semana no he consumido absolutamente nada -
- Y crees que eso mágicamente te va a dejar limpia? -
- Ehhh, si, daa - se burlo de algo que parecía tan obvio
- Pues no Lynn, una semana no basta para sacar todo rastro de drogas de tu sistema -
Esas palabras pusieron en alerta a la chica de cola de caballo la cual trago saliva con algo de temor, hubiese hablado con Lisa acerca de este asunto sobre las drogas y la sangre, pero estaba demasiado apegada a su plan de que todo quedara estrictamente en secreto como para arriesgarse a tener esa conversación. Dio un pequeño suspiro y trato de seguir con su positivismo en alto, uno que poco a poco comenzaba a menguar con cada segundo que pasaba.
- Aunque eso fuera verdad... -
- Es un hecho verídico Lynn - interrumpió Margo dando su punto de vista
- Como sea, real o no, el estar limpia esta semana sin duda alguna habrá valido de algo -
Margo soltó un suspiro de cansancio, sintiéndose exhausta de esta charla sin sentido, empezaba a temer que Lynn fuera de ese tipo de personas con un IQ por debajo del promedio, si, le daba la razón en que estar limpia una semana era beneficioso, pero tampoco podía estar segura al cien por cien de su efectividad, tal vez una excusa le hubiese dado tiempo extra, incluso la clásica mentira de estar resfriado podría haber sido mejor que entrar de frente y sin ninguna duda a este examen físico, aun así, lo que mas le preocupaba era el comportamiento de su amiga, se veía mas nerviosa de lo que cualquiera podría estar cualquiera de sus compañeras ahí presentes, tenia ojeras levemente visibles, sus manos temblaban con frecuencia y de vez en cuando se rascaba el cuello con algo de fuerza, mas que nervios por no ser descubierta pensaba que podía ser algo peor, estaba sufriendo abstinencia.
- La siguiente - dijo la voz de la enfermera, que comenzaba a volverse monótona y repetitiva
- Esa soy yo, deséenme suerte chicas - pidió Maddie mientras entraba al cubil con la frente en alto, segura de si misma, abstemia al alcohol y a toda droga conocida por el hombre, ademas de una deportista nata que no necesitaba de ningún estimulante para dar todo su potencial, pasaría sin problema esta prueba medica.
- Consíguelo Maddie - motivo Lynn de forma enérgica
- Oye Lynn, podemos hablar - pidió la narizona, tratando de ser lo mas discreta posible
- Si es otra critica hacia mi plan no quiero oírlo - dijo con molestia la deportista
- No es una critica...bueno no una hacia tu "plan" exactamente -
- Entonces hacia que exactamente? - cuestiono todavía ofendida Lynnsanity
- Amiga, es solo que te ves mal, pareces enferma -
- (suspiro) Margo en serio no estoy de humor para eso - dijo con cansancio la chica
- Lynn escúchame por favor - dijo con voz de mando la chica - Si sigues consumiendo tanto como hasta ahora no va a quedar nada de ti, me entiendes? -
Si bien sus palabras fueron honestas y sinceras, la chica de nariz larga no esperaba que su mejor amiga le dedicara esa mirada de odio total, parecía que hubiese ofendido a alguna de sus jugadas maestras o incluso a su persona misma, Lynn siempre había sido su amiga incondicional, casi su hermana, no podía sentir un golpe mas bajo que esa mirada penetrante y violenta que se clavaba justo en su mirada.
- Mira - llamo Lynn con un susurro discreto - Agradezco que te preocupes por mi Margo, pero grábate mis palabras, estoy bien, yo puedo controlar esto -
- La siguiente - dicto una vez mas la jefa dentro del recinto
Lynn dio media vuelta rápidamente y camino decidida hacia el cubil blanco delante de ella, Margo se quedo estoica en su posición, no sabia si sentirse intimidada o enfadada por lo ocurrido, ella solo quería ayudar como para que Lynn la tratase así, bramo con resignación, en ese momento le vino a la mente un libro que leyó hace un tiempo para su clase de lectura, en especial una frase que había en el mismo "Nadie puede ayudar a alguien que no busca ayuda".
Dentro del cubil la cosa cambio esporádicamente, solo había una camilla, una enfermera y uno de esos armatostes médicos con las muestras de sus demás compañeras en él, se acaricio con algo de cuidado su rostro, el cual comenzaba a transpirar, algo curioso teniendo en cuenta que la temperatura no superaba los 20 grados, sentía cierto hormigueo en sus brazos, que si bien al principio era algo insignificante y trato de ignorar se comenzaba a volver una molestia, se rasco un poco, tratando de no llamar la atención de la enfermera dentro del pequeño cubil.
- Buen día jovencita - saludo formalmente la enfermera - Por favor siéntate en la camilla -
La chica Loud obedeció de inmediato, subiendo a la susodicha camilla, se sentía fría, incomoda, tan pronto se poso sobre ella quiso bajarse. Dio un rápido vistazo a la enfermera, quien anotaba cosas en el portapapeles que cargaba consigo "Porque no puede simplemente examinarme y ya" se pregunto a si misma con fastidio, rápidamente, y como si pudiera leer la mente, la enfermera dejo a un lado el portapapeles y se acerco a la chica sobre la camilla, llevaba un estetoscopio sobre sus hombros y usaba guantes de látex, su cara se veía bondadosa y amable, todo lo contrario a su jefe halla afuera.
- Ok señorita Loud, soy la enfermera Matthews, voy a estar encargada de tu examen medico - dijo con tranquilidad mientras se acomodaba el estetoscopio en sus orejas
- Mucho gusto - respondió Lynn tratando de ser cortés
- Primero que nada necesito que te quites tu camiseta y tu sostén deportivo -
No hubo necesidad de repetirlo dos veces, Lynn se despojo de sus prendas superiores sin oponer menor resistencia, nunca había sido tímida al respecto, aquí al menos tenia unas cortinas que la aislaban del resto del gimnasio, cosa que no se podía decir de las duchas, donde todas estaban expuestas en su total naturaleza ante sus compañeras.
- Muy bien, te hare algunas cuantas preguntas de rutina - aclaro mientras ponía el estetoscopio sobre el pecho de la deportista - Haz tomado alcohol en los últimos días? -
- No - dijo fugazmente, siendo honesta al respecto
- Bien, haz fumado últimamente? - pregunto, posando el aparato en la espalda de la adolescente
- Emmm...no, para nada - dijo en medio de la duda, sin saber si se refería a un cigarrillo común y corriente o a un porro de yerba, tal vez a los dos, seria mejor no preguntar
- Haz consumido pastillas no recetadas por un especialista o de uso recreativo? - dijo mientras examinaba con cuidado bajo el pecho derecho
- No creo... - exclamo totalmente confundida, recordó la pastilla post-day que había tomado hace unos días atrás, no sabia si contaba como una de esas que ella nombro
- Segura? Parece que tienes dudas -
- Para nada - respondió a secas, tratando de ocultar su preocupación
- Correcto - dijo la enfermera Matthews, quien se quitaba el estetoscopio de los oídos - Puedes ponerte tu ropa de nuevo -
Nuevamente tomo el portapapeles y volvió a escribir cosas en el, Lynn por su parte volvía a colocarse su camiseta, seguía con ciertas preguntas en su cabeza, trato de ser lo mas honesta posible, pero sabia que el solo responder a alguna de esas preguntas con un "si" le ganaría una sanción inmediata, se limito a seguir seria como desde un principio, ignorando el hormigueo en sus brazos que volvía a resurgir.
- Bien, todo parece en orden - dijo la enfermera con una sonrisa en su rostro - Solo falta una pequeña muestra de saliva y habremos terminado -
Le extendió un pequeño tubo plástico a la deportista, quien lo tomo con algo de incertidumbre, lo miro detenidamente, recordándole a aquellos tubos que siempre hay en la habitación de Lisa, trago salvia, esta era la prueba que no podía manejar ni controlar, tenia todavía fe en su plan, pero si este escupitajo delataba algo que no debía, podía comenzar a lamentarse, dio un rápido vistazo a la señorita Matthews, la cual esperaba pacientemente a que se atreviera a escupir dentro del tubo, Lynn soltó una pequeña sonrisa inocente, tal vez causada por los nervios, dejo de perder el tiempo y regurgito un poco, para acto seguido escupir una pequeña gota de saliva dentro del tubo.
- Perfecto - exclamo la enfermera tomando la muestra - Eso es todo, puede retirarse señorita Loud -
- Gracias enfermera - dijo Lynn, quien desapareció por el lado opuesto al que entro
Una vez fuera del cubil pudo escuchar a la jefa de enfermeras llamando a la siguiente, quien sin duda era Margo, soltó un fuerte suspiro, cargado con pereza, agotamiento y cansancio, sintió haber estado ahí dentro una eternidad, por suerte ya había pasado, se encamino rumbo a la salida del gimnasio, donde la esperaban Paula y Maddie, por sus expresiones podía suponer que estuvieron bien, cosa que no podía decir de ella misma.
La jornada medica paso con relativa sencillez, no hubo problemas mayores a los cuales responder, todo fue bastante eficaz ahora que lo pensaban, las chicas salían de los vestidores, preparadas para irse del lugar, algunas se veían bastantes confiadas de si mismas, otras no podían evitar tener dudas sobre sus resultados, ahora mismo estaban en un estado de escepticismo total, no podían estar seguras de nada hasta el lunes, donde se revelarían las pruebas. Por ahora eran libres de relajarse y descansar, si todo estaba en orden la temporada de competencias y torneos empezarían en dos semanas y los entrenadores se asegurarían de sacar todo el potencial a sus jóvenes pupilos.
- Hey Lynn - llamo Paula - El equipo ira a Burpin Burger, vienes con nosotras? -
- Claro - dijo inmediatamente - Solo déjame guardar unas cosas, las veo afuera -
Sin mucho mas por decir, la rubia de piernas largas salio por la puerta del vestidor, dejando a la chica de pelo castaño en completa soledad dentro de la sala, Lynn tenia la costumbre de ser la ultima estudiante en salir de los vestidores, muchos pensarían que era uno de sus muchos rituales de la buena suerte, pero la verdad le gustaba ese pequeño momento en que estaba a solas con sus pensamientos, aunque este caso era una excepción, estaba muy metida en su situación con la prueba, tal vez las palabras de Margo la hicieran dudar un poco sobre la efectividad de su "plan" si es que de verdad podía llamarlo así. Si descubrían algo fuera de lo normal con esa prueba todo se iría al diablo, su beca deportiva, su apenas naciente carrera deportiva, el respeto de sus amigos y familiares, todo podría acabarse en un abrir y cerrar de ojos, debía admitirlo, el pensar eso la aterraba, es cierto que hizo cosas estúpidas, pero poco o nada le importaba las consecuencias de tales actos, ahora se daba cuenta de su garrafal error.
- Ok Lynn - se dijo a si misma en un leve susurro - La cosa no se ve bien, pero tu puedes salir de esta, estoy segura -
Se miro en el espejo del lugar, trato de darse una sonrisa alentadora, pero la imagen delante de ella no la motivaba mucho era cierto que su rostro se veía un poco mas decaído y unas ojeras visibles que no ayudaban en nada a su aspecto, no tenia esa vibra vivaracha y bonachona tan propia de ella, se veía simplemente horrible.
- Carajo - dijo preocupada por todo esto
Se echo un poco de agua encima, tal vez estuviera viendo mal, pero para su desgracia su reflejo se veía igual de enfermo que antes, era una cosa que tendría que arreglar le gustara o no. Dejo a un lado su aspecto, ya se le empezaba a hacer tarde, tomo su mochila y se encamino rumbo a la salida de la preparatoria, tendría tiempo para preocuparse por su rostro y sus pequeños detalles "impactantes", ahora solo tenia en mente sus resultados, rogaba, suplicaba por que estos fueran buenos, debían estarlo, no se sacrifico tanto como para que una simple prueba le diga que puede jugar o no.
El recinto estaba desierto, las clases habían terminado hace una hora mas o menos, incluso la mayoría de profesores habían abandonado el lugar, podía escuchar uno que otro murmullo que hacia eco en los pasillos, de seguro algún paria o idiota que andaba por ahí sin nada mejor que hacer, Lynn no se dejo intimidar por esto, toda una vida compartiendo habitación con alguien como Lucy la había vuelto alguien preparada para todo tipo de sorpresas, sin embargo la soledad del lugar si que lograba ponerla nerviosa, sus amigas habían salido cinco minutos antes que ella, no mucho tiempo como para que todo se viera tan desolado, aligero un poco el paso, no le emocionaba mucho la idea de vagar sola por los pasillos de la preparatoria, ademas deseaba enserio comer una hamburguesa eructo ahora mismo.
- Oye ten cuidado - dijo una voz sin propietario que sonó por todo el pasillo
Esto puso a Lynn en guardia, quien se puso rápidamente a la defensiva por tan sorpresiva acción.
- Que? Lo estoy poniendo tal y como dijiste - respondió una segunda voz, un poco mas gruesa que la anterior
La deportista de la casa Loud descubrió rápidamente la procedencia de esa conversación, venia de la enfermería de la escuela, cuya puerta se veía entreabierta, dejando pasar un haz de luz artificial por su rendija, Lynn se acerco un poco, victima de la curiosidad, topándose con un par de hombres ahí dentro, una rechoncho y bajito, el otro delgado y alto, ambos parecían ser adultos o por lo menos gente recién salida de la preparatoria, ambos usaban overoles de trabajo gris y parecían estar guardando unas cajas en el estante de la sala.
- No coloques una caja encima de otra, aplastaras las muestras - esgrimió el larguirucho algo irritado
- Pues no queda mucho espacio genio - respondió sarcásticamente el tipo rechoncho
- Entonces déjalas sobre ese escritorio mientras se me ocurre algo - dijo señalando el mismo, que se encontraba a espaldas de ambos
Sin oponerse en lo absoluto, el tipo bajito obedeció, dejando una buena cantidad de cajas sobre el susodicho escritorio.
- Dios, como es que esta preparatoria tiene tantos deportistas? - dijo soltando un suspiro de cansancio
- Tal vez no inviertan demasiado en otras áreas, como música o teatro - respondió su compañero, quien también terminaba su labor - Listo, vámonos -
- Espera, que hacemos con las muestras en el escritorio? -
- Déjalas ahí, mañana alguien se encargara de llevarlas al laboratorio para su análisis -
El dúo abandono la habitación en un instante, preparados para irse a descansar, mas no notaron que dejaron la puerta del lugar abierta, tal vez pensaron que alguien mas se encargaría de eso, no parecían ser los mas dinámicos a la hora de cumplir con sus tareas, pero por suerte para Lynn, quien se había escondido tras una columna del pasillo, vio la oportunidad de "chequear" que todo estuviera bien con su muestra, esperaba que de esta forma pudiera disipar un poco sus preocupaciones y tomarse con mas calma toda esta situación.
Un pequeño detalle que no tuvo en cuenta fue la cantidad de cajas que había en el lugar, esos dos no bromeaban al decir que había una cantidad absurda de atletas en el plantel, es posible que eso de no financiar ni música ni artes fuera algo cierto. Fácilmente podía contar una docena nada mas sobre el escritorio, esperaba que ahí estuviera su prueba, porque el estante estaba cerrado con llave y por mucho que quisiera ver esa prueba no pensaba destruir nada a su paso, solo crearía un conflicto mas grande e innecesario.
- Rayos, por donde comienzo a buscar? - exclamo totalmente perdida, viendo desorientada aquellas cajas de color blanco
Echo un rápido vistazo a las cajas, estaban marcadas con una letra y un numero, eso debía tener algún tipo de significado, trato de rebuscar lo que esto pudiera significar, no era el numero de identificación de ninguna enfermera, ni el numero del cubil donde fue tratada, no señor. Pudo recordar vagamente algo que se le dijo antes de formar fila, era sobre esta misma, su fila era la F-9 si no estaba mal, poco recordaba lo que le habían dicho, sin embargo el tiempo apremiaba y no pensaba quedarse debatiendo algo tan tonto. Tomo la caja con dicha combinación (que para su suerte estaba sobre el escritorio) la abrió despacio, como si de un tesoro se tratase, alcanzo a ver las muestras bien organizadas dentro de la caja, unas veinte si no estaba mal, cada una con un nombre en la etiqueta, lo cual le facilitaba mucho su pequeño hurto.
- Muy bien, Lynn Loud, debes estar por aquí -
Tomaba con cuidado cada tubo y lo analizaba rápidamente, centrándose por completo en la etiqueta, estaban Maggie Thompson, Cici Whells, Margo Roberts, lo cual confirmaba esta era su caja, incluso tomo las de Paula y Maddie, pero la suya seguía sin aparecer.
- Vamos, donde estas? - insistió algo molesta
Llego a la ultima prueba que había en la caja, esta tenia un escupitajo un poco mas verdoso que los otros, con ciertas partículas negras que había en ella, no se veía para nada bien, parecía mas un moco o una flema que un simple rastro de saliva, esto cambiaba por completo sus expectativas, ahora esperaba que esta no fuera su prueba, si estaba en otra caja, en otro lugar o incluso si se había perdido estaría mejor a que esta fuera SU prueba.
- Por favor que no sea Loud, por favor que no sea Loud - rogaba con todas sus fuerzas, esperando de verdad no ser propietaria de esa muestra
Quito el dedo de la etiqueta, confirmando sus temores, "Lynn Loud" era lo que rezaba ese pequeño pedazo de papel pegado a lo largo del tubo plástico. La deportista Loud pudo sentir con amargura como su "plan" se venia abajo, no era necesario ningún análisis, el solo ver eso era suficiente para saber que no estaba bien, ahora si que no tenia escapatoria, intentaría hacer una segunda prueba, pero no había ningún tubo libre como para hacerlo, tampoco podía falsearla, estaba contra las cuerdas y todo por culpa de un escupitajo.
- Mierda, que hago? Que hago? - decía llena de pánico, buscando con la mirada por todas partes algo que la ayudara a zafarse de esta comprometedora situación
Las palabras de Margo ahora retumbaban fuertemente en su cabeza, casi podía llorar de la presión que sentía acumularse en su pecho, tal vez debió reformarse, debió ignorar a Francisco y a su estúpido primo con sus drogas, carajo, debería haberlo hecho todo mejor, ser mas como Margo, como Paula, carajo, incluso como Maddie que era tan pura.
- Espera - se dijo a si misma en - Maddie... -
Recordó la actitud de su amiga pelirroja esa mañana, tan segura de si misma, confiada de que todo le saldría bien, ella siempre fue la chica mas inocente de su grupo de amigas, siempre se negaba al alcohol, al humo y a todo idiota que se le acercara para tener una aventura de una sola noche, si bien antes la veía como una mojigata, ahora la veía como su posible salvación. Rebusco rápidamente la prueba de la pelirroja en la caja F-9, esta era limpia, incolora y sin signos de algo dañino, la miro detenidamente, sosteniendo esta prueba en su mano izquierda y la suya en la mano derecha, lo que tenia en mente estaba mal, lo sabia, lo presentía con todas sus fuerzas, si alguien se enteraba las cosas empeorarían catastróficamente, esta vez siendo un daño irreparable. Maddie era una buena chica, era su amiga, no quería hacer esto, pero su carrera estaba en juego, debía ser madura y encarar sus problemas ahora, pero de verdad que no podía, el solo pensar lo que ocurriría le daba nauseas, no se sentía nada cómoda con esto, era toda una bruja, una perra, una mala amiga, una cobarde y lo que mas le dolía ser, una perdedora, pero esta era su ultima carta y debía aprovecharla.
La castaña tomo su decisión y en un movimiento rápido intercambio las etiquetas con su nombre y el de Maddie de tubos, los vio una vez mas antes de volver a guardarlos, se sentía muy mal por esto, pero no pensaba retroceder ahora, no esperaba que nadie la entendiera, solo buscaba salir bien librada de esta, guardo las muestras en la caja, la cerro y abandono el cuarto en un abrir y cerrar de ojos, se encamino hacia la salida del lugar, todavía sintiendo un vacío en su pecho, no podría ver de nuevo a su amiga a los ojos, solo podía seguir como si nada, una parte de ella quería creer que su prueba saldría bien, así Maddie no se vería perjudicada, pero todo estaba en su contra, solo podía esperar al lunes y ver que tanto lograba sacar de todo esto.
Carajo, seis meses, SEIS PUTOS MESES, y volví, me alegra la verdad, tuve mucho tiempo para pensarlo y decidí que iba a terminar los cinco capítulos de este fic antes de retirarme en serio, así que amigos y amigas, todos los que hallan esperado esto, aquí esta, el resto de la apuesta, tratare de subir un capítulo por mes, así que menos este, nos faltan cuatro, hasta la próxima.
Att: -Charly
