Lincoln caminaba cabizbajo por las calles de la ciudad, todavía sentía esa pesadez en el pecho que lo golpeo desde que leyó esa maldita carta, enserio se sentía como un estúpido ahora mismo, el pensar que tendría oportunidad con una chica como lo es Jordan, sin embargo lo peor seguía siendo todas esas opiniones que tenia hacia él, sus dientes de conejo, el ser un fracasado, no tener hombría alguna, no le molestaba que se lo dijera cualquier otro, se había acostumbrado lo suficiente a esas palabras como para dejarlas pasar de lado, pero oírlo (o mas bien leerlo) de parte de esa chica que lo traía loco lo había destrozado por completo. Ayer casi se le sale el corazón cuando casi la encuentra en la entrada del gimnasio, si no fuera por la rápida reacción de su grupo de amigos no hubiese sabido que hacer, desde ese momento intento hablar lo menos posible, con mil y un pensamientos revoloteando en su cabeza, de hecho, si no fuera por que ese proyecto era importante para su nota final también lo dejaría y se quedaría en su casa, lejos de Jordan, de Chandler, de esta estúpida apuesta que el mismo empezó y de todo el mundo en general.
- Vamos tonto - dijo con voz cansada y apagada en un vago intento por sacar ánimos - No pienses en nadie, solo enfócate en terminar este proyecto de ciencias -
Su intento de motivación no valió de mucho, seguía desinteresado, deprimido y sin ganas de hacer nada, pero por como veía las cosas solo podía seguir caminando, era mas fácil seguir hasta su destino que dar media vuelta y regresar a casa, ya llevaba mas de la mitad del trayecto, así que no tuvo de otra mas que continuar. Parecía una cruel broma del destino que estuviera emparejado con las dos ultimas personas que quería ver en su vida para este proyecto, desde que el profesor menciono sus tres nombres en el aula de clases debió haber pedido un cambio, pero estaba demasiado encaprichado con la italoamericana en ese momento como para caer en cuenta.
- Aaaarrgh - se quejo con desespero - Por amor de Dios, deja esta tontería Lincoln Loud, no conseguirás nada quejándote y hablando solo en medio de la calle, paso lo que tuvo que pasar, tómalo o déjalo - insistió molesto
Un par de personas que lo veían caminar por ahí pensaban que estaba loco, es decir, quien no lo pensaría luego de escuchar semejantes palabras. Apresuro un poco el paso, alejándose de esas miradas de reproche, ya estaba adentrándose en los barrios acomodados del pueblo, se quejo un par de veces mas al ver las primeras casas del vecindario de Jordan, esta vez de manera silenciosa y mental. Formulo sus próximos movimientos, no tenia porque hablar de nada con ellos dos, solo cosas respecto a su proyecto, entraría, pondría atención, haría su parte y se largaría de allí en un abrir y cerrar de ojos, sencillo.
El peliblanco llego a la escalinata de la casa Rosato, suspirando un par de veces antes de tocar el timbre, dudoso de que pasaría en las próximas horas dentro de esa casa, solo esperaba que no fuera nada que lo hundiera aun mas de lo que ya estaba. El timbre trino con potencia, haciendo zumbidos en los oídos del adolescente, quien pudo escuchar como unas pisadas se dirigían hacia su posición, pisando con algo de presión extra los suelos de madera de aquella casa tan sofisticada. Acto seguido la cabeza de Jordan se asomo por la puerta, lucia contenta de ver a su amigo, todavía ingenua a todo lo que el chico Loud pensaba de ella.
- ¡Linc! - saludo ella con entusiasmo - Que bueno que llegues temprano, pasa -
Jordan abrió la puerta en su totalidad, extendiendo su brazo hacia los aposentos de su hogar con una sonrisa adornando su rostro, le alegraba en serio que Lincoln llegara antes que Chandler, lo veía como su tiempo de descanso antes de comenzar con la ardua labor de tener al chico McCan bajo su mismo techo, veía en Lincoln su salvavidas para que este día no fuera un completo fiasco.
Por parte del peliblanco, entro sin mediar una sola palabra, cosa que tomo por sorpresa a la italoamericana, esperaba un saludo cordial, un cálido "hola" o como mínimo una sonrisa de parte del albino, pero no obtuvo nada de eso, solo ver como es que Lincoln entraba y tomaba asiento en los muebles de su sala, trato de restarle importancia, tal vez estaría pensando en otras cosas y no la escucho bien. Cerro la puerta detrás de si y como un relámpago fue hacia la cocina, donde busco en el refrigerador algo que ofrecerle a su recién llegado. Jordan no solo quería aquí a Lincoln por el proyecto, sino también para confesar de una vez por todas sus verdaderos sentimientos hacia su persona, lo de la carta había resultado en un fiasco total, así que ahora tendría que jugarse su opción B, estuvo todo el día planificando mas esto que lo de su proyecto de ciencias, todo debía salir bien, solo esperaba que ese fuera un amor consensuado, eso haría que toda esta locura con Chandler valiera la pena.
- Ok Jordy, tu puedes hacerlo - dijo tímidamente, sintiendo como su corazón comenzaba a darle punzadas de los nervios
Tomo un vaso de la encimera y lo lleno con algo de jugo de naranja fresco que tenia en el refrigerador, todavía sintiendo un hormigueo en su espalda a consecuencia de lo que estaba a punto de realizar, se encamino de regreso a la sala, donde encontró a Lincoln con la vista clavada en uno de sus libros de ciencias, todavía con esa personalidad tan extraña y fría en la que entro, esperaba que no tuviera problemas, lo ultimo que necesitaba su plan era un albino malhumorado que no estuviera abierto a charlas pasivas y confesiones románticas. Dejo la bebida a un lado del chico Loud, quien no sacaba su mirada del libro que tenia entre sus manos.
- Mira Lincoln, debes tener sed, hace calor - exclamo con alegría la residente de la casa
Una vez mas esperaba alguna respuesta por parte del peliblanco, solo para recibir una vez mas su completa indiferencia, lo único que Lincoln le dio fue una mirada rápida a sus ojos, que rápidamente fueron al vaso con jugo a un lado de él, para volver una vez mas a su libro.
- Gracias - dijo sin muchas ganas y en un tono casi robótico
Jordan comprendía que algo raro pasaba con su amigo, nunca antes había mostrado este tipo de actitud ante ella, siempre estaba dispuesto a charlar y cotillear cuando estaban juntos, hasta de los temas mas burdos e insignificantes, que llegara así a su casa como un completo extraño no le inspiraba confianza, ni mucho menos le ayudaba a dar pie a su confesión amorosa. Trago saliva, indecisa sobre que hacer ahora, tenia poco tiempo antes de que Chandler apareciera y todo se fuera al diablo, así que si quería terminar este día con Lincoln Loud como su nuevo novio, debía pensar en algo rápido.
- Que tanto lees? Algún tema para nuestro proyecto? -
- Si - respondió Lincoln, una vez mas con ese tono cortante y frio
- Y porque te has decidido? -
- Reacciones sobre bases y ácidos -
- Uuuh, química - dijo de manera coqueta la chica de trenza, viendo ahí su pequeña oportunidad para iniciar su movimiento, Lincoln se veía igual de serio, no sabia si es que no capto su indirecta o si de verdad la estaba ignorando por completo, no le dio mayor importancia, estaba decidida a hacerlo y era todo lo que necesitaba - Lincoln, quiero hablar algo muy serio contigo -
El albino suspiro con fuerza a manera de respuesta, viendo que su ley del hielo no surtía efecto, cerro el libro de ciencias y una vez mas tomo aire antes de dirigir su mirada hacia la de Jordan.
- Que? - escupío con algo de dureza
- Veras, no se muy bien como decir esto, pero desde hace un tiempo...yo...he...yo - Ahí fue cuando las palabras se estancaron en la garganta de la chica, quien bajaba la cabeza algo avergonzada, no podía echarse para atrás ahora, debía llegar hasta el final o quedaría como una tonta, solo necesitaba un segundo para procesar lo que estaba ocurriendo, prepararse para la respuesta de Lincoln, fuera cual fuera la debía aceptar, un si, un no, lo importante era escupirlo, ahora o nunca - Yo te amo Lincoln Loud -
Por primera vez desde que entro a la casa de los Rosato, Lincoln cambio de expresión, dejando su estoica y seria mirada a un lado, sus ojos se habían abierto como platos, bajo saliva por su garganta, parpadeo con fuerza, todavía consternado por esto, su boca enmudeció, estaba confuso al respecto. Jordan por otra parte era un manojo de nervios apunto de estallar, apenas podía mantener la mirada clavada a la cara del albino, esperaba en medio de un silencio estresante alguna respuesta, podía oír su propia respiración inquieta, clamando por una palabra que correspondiera su pregunta, sentía su cara ardiente y sus labios temblorosos, cada segundo parecía eterno, casi sintiéndose tentada a golpear a Lincoln para que saliera de su trance. Sin embargo, la primera en reaccionar fue ella, cuando el peliblanco le dijo:
- Es una estúpida broma? - bufo con notable enojo
Esas cuatro palabras explotaron en sus oídos, tomándola por sorpresa, atónita, paso de la ilusión a la intriga en un segundo y al otro paso directamente a la furia, "una estúpida broma" que tipo de respuesta era esa? La italoamericana se levanto de su asiento, ahora su rostro ardía pero de rabia, sintiéndose ofendida por tal respuesta.
- A que te refieres con eso idiota? - pregunto con ira
- Como que a que me refiero? Primero te burlas de mi y ahora me tratas bien y me dices que me amas? - contesto Lincoln sin dar un paso atrás
- Burlarme? Nunca me he burlado de ti, de donde sacas eso -
- Por favor Jordan, sabes bien de que hablo, todo lo que hice por ti, lo que pensaba de ti, y me estrello con la verdad de que tu no lo valoraste -
Un nudo se formo en la garganta de Jordan, no entendía que ocurría como para que la juzgaran de esta forma, debía admitirlo, quería llorar, tal vez de rabia, de tristeza, de shock, pero quería desahogarse, siempre fue atenta con él, lo había puesto en un pedestal por encima de todo otro chico y ahora venia a su casa y la ofendía de esta forma, era sorprendente como toda su impresión respecto al chico Loud cambio en un abrir y cerrar de ojos, si hace cinco minutos quería confesársele ahora quería molerlo a golpes.
- ¡Eres un bueno para nada! - grito airada la chica - Siempre fui amable contigo, te he amado en secreto durante los últimos dos años y cuando por fin decido confesarme, tu vienes y me dices si es una puta broma? -
Ni lenta ni corta Jordan tomo el vaso de jugo de naranja intacto que había sobre la mesa de la sala y sin pensarlo mucho lo arrojo en dirección a la cara del chico, quien veía con terror como aquel objeto de cristal se acercaba peligrosamente rápido a su rostro. Por suerte para Lincoln, ya tenia algo de experiencia en esquivar cosas que Jordan le arrojara, tantos años de jugar quemados debieron darle algunos frutos, se agacho y pudo sentir como el vaso de cristal rozaba la coronilla de su cabello, sintiéndose conmocionado al escuchar el estallido del mismo contra la pared, vio como unos fragmentos de vidrio se desparramaron por el suelo en todas direcciones, sin embargo toda su atención se la llevo la mirada asesina de la chica Rosato frente a él, quien tenia una mueca entre la rabia y la mas profunda tristeza, dejando en un total misterio cual seria su próximo movimiento.
- Guau, Jordan enloqueciste? - exclamo mientras retrocedía un poco
- Ah, ahora estoy loca? - respondió sin comisuras la italoamericana - Debí estarlo desde un principio como para que alguien como tu me gustara -
- Mira, yo soy quien debería estar enojado, tu eres quien escribió esa carta diciendo toda esa mierda de mi -
- ¡Cual jodida carta!? - dijo mientras se alistaba para saltar sobre el albino y hacerlo añicos
Todo el plan del peliblanco se había desbaratado ante sus ojos, eso de ser frio y seco no era lo suyo y la situación lo reflejaba perfectamente, estaba pasmado ante esa explosión sentimental de parte de la chica de cabello avellanado, se sentía indefenso y sin lugar donde esconderse. Buscaba desesperadamente las palabras para explicar todo su punto de vista, pero la amenaza latente de una Jordan furiosa y fuera de control apenas si le permitía mantenerse de pie sin tropezarse consigo mismo.
- ¡Jordan, Jordan tranquila, si?! - pidió como si tratase con Lynn después de que esta perdería uno de sus partidos
- Calmarme? Nada de eso Lincoln Loud - exclamo rabiosa, sin quitar su mirada de aquel albino tembloroso ante sus ojos
- Tu sabes de que carta hablo, la que deje en tu casillero? Recuérdalo - rogo mientras tomaba su bolso en una ágil maniobra
La mente de la italoamericana estaba harta de oír sobre cartas, ya tuvo suficiente con el mal trago que le hizo pasar Chandler luego de robarle la suya, que hasta donde recuerda es la única carta dentro de toda esta situación y Lincoln nunca llego a recibirla, no tenia ningún sentido, en su casillero nunca hubo una carta por parte del chico Loud. Estaba segura de que se trataba de un plan de este para zafarse de esta situación, pero no se lo dejaría tan fácil.
- Déjate de mentiras, nunca recibí una carta tuya idiota, crees que también soy tan estúpida como para no fijarme en una carta dentro de mi casillero? - se quejo mientras seguía amenazando con arrojar el jarrón a la cara del adolescente
- Mira...mira esto y dime si miento -
Lincoln había sacado un sobre blanco de su mochila y lo extendía ante la chica Rosato, quien era tomada por sorpresa con este detalle, podía diferenciar algo escrito en el sobre, el cual estaba decorado con una rosa de color rojo intenso, se veía arrugada y maltratada, haciendo que se cuestionara de donde podría haber sacado esto alguien como el chico de dientes de conejo ante ella, dudo por un momento en tomarla, sin saber exactamente que podría haber escrito en esa maltrecha carta, dio un rápido vistazo a los ojos de Lincoln, se veían mas vivos a comparación de hace unos minutos cuando llego a su casa con esa actitud inexpresiva y tosca, era una mirada sincera, aunque algo aterrada. Jordan tomo por fin aquel sobre, arrebatándoselo de las manos a Lincoln quien se aparto un poco de ella, todavía temeroso de lo que podría ocurrirle si la carta no era evidencia suficiente para sustentar su punto.
La chica de curvas prominentes comenzó a leer el proscrito manuscrito entre sus manos, las primeras líneas pertenecían a una declaración de amor, de parte de un tipo que quería tener algo mas que una amistad con ella, le pedía seguir algunas instrucciones acerca de respuestas y un casillero conjunto al suyo, todo parecía algo demasiado planeado y confuso, siendo que un simple si o no habría bastado como respuesta, sin duda alguna esta elaboración tan compleja y estructurada era la firma personal de Lincoln Loud, lo sabia perfectamente. Si bien las palabras que uso podrían ser algo cursis era algo que a ella le gusto, era honesto y sincero al respecto, no le molestaría haber recibido esta carta de sorpresa en su casillero como insinuaba Lincoln, el problema, es que ella nunca recibió esta condenada carta, no había respondido esto nunca, sin embargo, y para su mayor impresión, el segundo párrafo de la carta era una respuesta misma, la cual no tardo en leer, era toda clase de insultos e improperios hacia Lincoln, infantiles y bastante torpes, pero insultos a fin de cuentas, esto la tomo un poco por sorpresa, Lincoln no es alguien que se moleste fácil con este tipo de charlatanerías, lo dejaría pasar como algo sin importancia, no entendía como esto podía deprimirlo, era alguien con la suficiente autoestima para pasar de algo así, no fue hasta que leyó su nombre, como la autora de tales bromas de mal gusto, que comprendió a mejor la situación. Esto la dejo boquiabierta, un poco mas iracunda y molesta que antes, no soportaba la idea de que alguien usurpara su buen nombre y lo usara para entrometerse en su vida amorosa, la cual no era un circo para diversión de quien sabe que imbécil arrogante por ahí.
- Espera, esto no lo escribí yo - se defendió de inmediato la chica de trenzas
- Entonces quien, eh? - exclamo Lincoln, tratando de envalentonarse una vez mas
- ...Eh..no...no se, pero créeme, yo no escribirá algo tan patético - explico mientras dejaba el jarrón en su posición inicial
Ambos tomaron asiento nuevamente, cansados de la tensa situación que se libró en el pequeño espacio que era la sala de la casa, sus corazones seguían palpitando como si hubiesen corrido una maratón, se vieron momentáneamente a los ojos, ninguno sabia si confiar en las palabras del otro, ambos defendían a muerte su inocencia respecto al problema de aquella carta, tal vez ninguno tuvo la culpa, pero no por eso podían olvidar todo lo dicho en su pequeña discusión y arrebato de ira como si nada, deberían ser maduros por una vez en su vida y descubrir todo el embrollo de este asunto.
- Así que... esta es la carta que te ha tenido como un idiota todo este tiempo? - pregunto Jordan mientras levantaba la susodicha en el aire, con un tono de voz mas calmo y tenue
- Si, la encontré en el casillero junto al tuyo, como especifica la carta, creí que la habías leído - dijo Lincoln, quien ahora parecía un cachorro regañado, con su cabeza abajo, incapaz de ver a Jordan luego del ridículo acto que monto por su mala elección de palabras - Pero tal parece que no -
Un silencio se apodero de la escena, si antes era lo que Lincoln mas quería, ahora lo sentía como una cruel broma de la vida que le escupia en la cara, tal vez no debió sacar conclusiones precipitadas, pero que mas podía hacer cuando su plan parecía haber salido a la perfección? Se confió mucho de su propia suerte y ahora pagaba con amarga incomodidad el resultado, estaba en el fondo, así que jugó su ultima carta, esperando, con todo su ser, no estar llevando las cosas a peor.
- Me gustas Jordan - espeto con emoción, tratando de ser lo mas sincero al respecto - Me gustas mucho -
Las palabras tomaron por sorpresa a la italoamericana, quien seguía absorta en todo lo ocurrido que apenas si noto el mensaje ultimo de la carta, Lincoln la amaba, mas de lo que ella esperaba, dio un pequeño vistazo a la rosa dibujada en el borde de la carta, era hermosa, su flor favorita, eso el peliblanco lo sabia muy bien, no pudo evitar esbozar una pequeña y sutil sonrisa en sus labios, sintiéndose complacida de tener un amor correspondido, seguía la incógnita de quien ocasiono todo este problema, era algo de lo que tendría que encargarse, pero por ahora, se sentía satisfecha con esta conclusión.
- Y tu a mi Lincoln - respondió con el mismo nerviosismo que su ex-admirador secreto - Solo, que no sabia decírtelo, bueno, si, también por una carta, pero... -
Fue en ese momento que la mente de Jordan rebobino hacia hace un par de días atrás, cuando en lugar de encontrar a Lincoln se hallo con la desagradable presencia tramposa de Chandler, quien se había quedado con su carta. Esto la hizo pensar, si ambas cartas estaban en su casillero inicialmente y el pelirrojo McCan tenia la suya, eso quería decir que debió haber visto la de Lincoln también, hasta ahora no se había explicado como es que aquel imbécil había conseguido su carta, había algo que no terminaba de cuadrar aquí.
- Jordan? - llamo Lincoln, confundido por ese corte en la charla - Estas bien? -
- Si, es solo que recordé algo bastante raro -
- Que cosa? - pregunto escéptico el albino
- Pues...yo tenia lista una carta para ti también, estaba guardada en mi casillero, pero desapareció antes de poder entregártela - aclaro mientras todavía maquinaba algo en su cabeza - No se te hace extraño que alguien halla hecho lo que tu pedias en la carta...y no fuera yo -
El peliblanco apenas si había caído en cuenta de un detalle tan importante en todo este embrollo, se rasco un poco la barbilla, pensando quien fue el causante de toda esta sucia treta, pero no aparecía ningún nombre en su mente.
- Alguien se robo tu carta e hizo eso con la mía - exclamo el chico Loud, quien conectaba los puntos poco a poco - Pero quien? -
La mente de Jordan no necesito de mucho para llegar a una conclusión, la única otra persona que había tenido esa carta en sus manos y la utilizo para chantajearla, Chandler robo su carta, también debió hacer lo propio con la de Lincoln, esa chispa de rabia se prendió una vez mas en su cabeza, decidida a apalear a ese perdedor tan pronto lo viera.
- Oigan - grito una voz desde afuera de la casa - Ábranme -
Esa voz chillona y molesta, solo podía pertenecer a alguien, un pelirrojo sociópata y ególatra, Jordan estaba decidida a acabarlo aquí y ahora, no importaba nada mas, iba a cortar el problema de raíz.
Ufff, un capitulo mas y uno menos, pensaba meter la confrontación con Chandler, pero se me ocurrió algo mejor para el próximo capitulo. Se que la reconciliación entre Jordan y Lincoln fue apresurada, pero tengo la universidad encima y sentí mucha presión para entregar esto en su fecha limite, es algo flojo el capitulo, pero tratare de que el siguiente este mejor trabajo y narrado, hasta entonces, nos vemos my friends, cuídense mucho.
