"Resiliencia

Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos."

«Avada kedavra»

El grito desgarro el ambiente. No sabía si era de su madre, de su hermano o de ella. Cuando el tipo de la cicatriz dejo el cuerpo inerte de su padre, comenzó a reír.

Esta muerto. Mi padre está muerto.

"—Veras mi niña, cuando tuvimos que salir de América fue para darles una vida mejor. Eso lo sabes, pero esa no es todo, hay más—hice una mueca, nunca me decían nada—No me mires así, aunque pongas esa cara aún no es momento que sepas toda la historia

Pero ¿por qué? Tengo dieciséis años, soy lo suficientemente madura para saberlo.

Mi padre solo se rio con ternura y me dio un toque en la nariz.

Aun no es tiempo, sigues siendo una adolescente con las hormonas alborotadas.—lo miré mal, el solto una carcajada que me saco una sonrisa.—Me temo que si lo sabes, nos odiaras.

«Nunca podría odiarlo, ni a mamá.»

Nunca te voy a odiar papá. Por algo estamos aquí en Inglaterra, no creo que sea tan malo.

Apretaste los labios y no dijiste nada, me acercaste hacia ti y me abrazaste y esa fue la ultima vez."

El hombre se acercó hasta mi hermano y lo tomo por el cabello, el gritaba, gritaba y jaloneaba. Mi hermano no, él no. El temor comenzó a llenarme, comencé a jalar para liberarme, mi mamá hacia lo mismo.

—¡Suéltalo! ¡Suéltalo, a mi hijo no infeliz! —Gritaba mi madre. El hombre miro a mi madre y con una sonrisa siniestra, levanto aquella vara.

"El estruendo de la puerta estallar inundo la casa, estábamos en el ático, no entendía que pasaba. Estábamos tan asustados, había regresado de mi trabajo en la cafetería como todos los días, llegue a casa, cenamos y cuando nos disponíamos a dormir.

La mierda exploto.

Mamá explícame que carajos está pasando. —Le demande mientras mi hermano estaba a un lado de mi llorando ya.

Talía tenemos que decirle. No podemos ocultárselos más, nos encontraron. —Le dijo con histeria mi padre.

Mi madre mira hacia la puerta del ático la cual estaba bloqueada, los estruendos seguían cada vez más seguidos. Mis padres se miraron y asintieron, mi papá no sacaba la mano de la bolsa de su pantalón. Mamá nos tomó por el hombro y nos acercó.

Ya no queda tiempo, perdón por ocultárselos por tanto tiempo mis niños. —Su voz se quebró y las lágrimas salieron. —Kara —me miro para después ver a mi hermano —Guillermo. Somos magos, por esa razón salimos de los Estados Unidos.

¿Qué? —Fue lo que murmuro mi hermano antes de que estallara contra mi madre.

Estas jugando, están bombardeando la casa con sabe que mierda y me sales con esta tonteria de "somos magos" -—grite resaltando lo ultimo entre comillas. —Llama a la maldita policia o nos van a matar.

El bofetón de mi padre giro mi cara y me dejo sin palabras.

¿Crees que es un juego? Te hemos ocultado demaciadas cosas, a ambos por protegerlos pero ahora nos encontraron. Yo también soy un mago, estudie en un colegio en America tú madre, es una bruja, una muy buena pero hizo algo malo a esas personas, los cuales nos quieren matar por esa razón. —Cuando termino su rostro estaba rojo.

Los aurores ya vienen mis niños. Ellos son la policía del mundo mágico, solo hablen con Harry Potter y díganle que los proteja, que me la debe por aquella vez en Malfoy manor"

Después esos hombres entraron, nos atacaron, nos arrastraron hasta la sala donde estaba todo destrozado y nos arrodillaron, mi padre ya estaba muerto, nos iban a matar.

Crucio

El grito de mi hermano, lleno la sala. Se retorcía, lo estaban torturando.

—¡Ya basta, para por favor! —Grite, soltándome del agarre del hombre, las cosas comenzaron a vibrar a mi alrededor.

El hombre paro, mi hermano y mi madre lloraban. Solo me arrastre hasta el hombre.

—Déjelos, máteme a mí. —Las pocas ventanas comenzaron a romperse y el suelo a temblar.

El hombre me dio una patada que me hizo rodar.

—Controlen a esta perra o nos va a hacer volar con magia accidental. Me levantaron por el cabello.

Crucio, crucio. —Los gritos de mi hermano regresaron

—Esto es por tu maldita traición Talía, eras una maldita espía. —Regreso a mi madre y por el cabello la arrastró

—Jason Rosie, deja a mis hijos en paz este problema es entre los dos.

Jason Rosie.

—Si no nos hubieras traicionado, Potter estaría muerto.— Le grito a mi madre, estaba tan cerca de ella. Yo, contra el suelo con un bastardo de 90 kilos sobre mi impidiendo que me moviera. Solo salían gemidos de mi boca. —Pero trabajabas para esos enclenques de la orden igual que Snape.

Mamá se rio en su cara y dijo con un tono que nunca la había oído hablar. Ironía. —Querías ser tú, siempre quisiste que el señor tenebroso te reconociera como a Severus Snape. Pero no, ahora el mundo mágico está en paz, tu señor en el infierno y Harry Potter feliz con su vida y tú. —Le escupió. —Huyendo como una rata, buscada por todo el mundo mágico junto a tu sequito, al menos yo hice lo correcto, me di cuenta que todo esto era una locura y una guerra sin sentido y fui perdonada.—se acercó y dijo con una sonrisa.— Harry Potter y un montón de aurores vienen hasta acá.

El rostro del tipo se puso rojo, le planto un puñetazo en la cara a mi madre, solté un gemido y un patético: Mamá.

Como quisiera parar el tiempo.

¿Segura?

Quisiera regresar en el tiempo y cambiar todo esto.

Cuidado con lo que pides niña.

Jason Rosie volteo hacia mi hermano que estaba arrastrándose lejos, lo tomo por el pie y lo arrastro.

Avada Kedavra. —El rayo salió, el cuerpo de mi hermano dejo de moverse, los sonidos dejaron de salir de su cuerpo.

Solo tenía diez años, era inocente, no tenía la culpa de nada. Comencé a llorar con desesperación, rogando mentalmente que alguien llegara pronto. Mire a mi madre, también lloraba, luchaba por quitarme a este tipo de encima.

Mamá me miro, y me dijo.

—Perdóname mi niña. Te amo, no dejes de pelear jamás.

Fueron las últimas palabras de mi madre, ese día toda mi familia fue asesinada por Jason Rosie.

Dicen que el odio y la venganza te consumen, te hunden en un pozo sin fondo, donde todo es tan negro como la noche sientes que te ahogas no vives para otra cosa que no sea odio y venganza. No te importan los demás, no te importan las personas que pierdes en el camino.

Pero cuando es tarde, cuando todo está hecho sales de ese hechizo, y te das cuenta de lo que haz hecho, es demaciado tarde, quieres cambiarlo pero no puedes, quieres retroceder el tiempo pero no puedes.

¿O si?

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