NOTA DEL AUTOR:

Hey, soy Solar. Quiero dar una información antes de empezar, si entraste a leer. Muchas gracias. Es la primera vez que escribo en esta plataforma y del fandom de Harry Potter, espero que los disfrutes y espero sus comentarios. Algunas cositas para que entiendan:

Cursivas: estos son pensamientos, recuerdos.

Negritas: cuando Kara hable su idioma materno, español.

Negritas y cursivas: son los hechizos que se usan o mencionan

Cursivas, subrayado y centrado: es narrado desde la perspectiva del personaje

Mi Kara Elizabeth Martínez es interpretada por Alicia Vikander, realmente no imagine a una kara adolescente, en eso les falle. Y sin mas que decir, disfrútenlo.

[***]

Acto uno: Harry Potter y el prisionero de Azkaban

2028

Se encontraban a las afueras de un pueblo costero, estaban fuera de una gran bodega en el muelle donde guardaban lanchas y motores para botes, Kara miro el cielo hoy estaba nublado y oscuro, ni siquiera se veían las estrellas lo cual era triste ya que ella amaba las estrellas.

Giro su cabeza y ahí vio la cabeza de su compañero quien le hizo un movimiento con la mano, con sigilo avanzó, un paso delante del otro con cuidado, el sonido de sus botas ni se escuchaba. Sintió a los otros dos aurores de su equipo siguiéndola.

Estaban en la cacería de un grupo de mortifagos hace casi dos días, y junto a los cazadores, un grupo de magos elite liderados por el mismo jefe de aurores Harry Potter, se trasladaron hasta Whitstable. Habían elaborado un plan, acorralarlos. Los doce aurores que estaban en la misión se separaron en grupos de tres, ella siendo la líder del primer equipo junto con Lysannder Scamander y su equipo tenían la tarea de bloquear la puerta e iniciar el espectáculo para que después, Harry y James junto con su equipo se aparecieran dentro de la bodega con el solo objetivo de que nadie se le escapara.

Le hizo una señal al rubio quien asintió y dio algunas indicaciones a su equipo quien se puso en posición con las varitas afuera, se agacho y se movió con sigilo hasta la parte trasera de la bodega, se acercó a una pequeña ventana miro a ambos lados se acercó a la ventana y vio, eran un grupo de aproximadamente nueve o diez personas, dos de los mortifagos discutían por alguna razón, no lograba escuchar que pero sus gestos y movimientos bruscos los delataban. Uno de los mortifagos apunto con su varita al otro y todos los demás se levantaron intentando calmarlo, Kara entrecerró los ojos para ver mejor.

Hijo de puta. —murmuro sorprendida. El hombre que los demás intentaban calmar era ni más ni menos que Jason Rosier, tenía ocho años que no veía al desgraciado, desde aquella noche donde mato a toda su familia.

Se alejo de la ventana y cubrió su rostro tratando de calmar su respiración, esto se había tornado más personal de lo que ya era, regreso a su posición.

Llego hasta su equipo y levanto un dedo hasta Lysannder para confirmar que estaba despejado. Él asintió ignorando el estado de su compañera, miro a su equipo y con un gesto procedieron a entrar, cada uno en sus puestos, Kara apretó su coleta, preparo su varita y respiro hondo.

Conto del uno hasta el tres y el estruendo se escuchó cuando Lysannder estallo la puerta, fue su señal corrió dentro del lugar y comenzó a lanzar hechizos a diestra y siniestra, rayos verdes cruzaban la estancia.

¡Bombarda! —lanzo a uno de los mortifagos por los aires y corrió, tenía que encontrar a Rosier y terminar de una vez por todas con esto.

Un mortifago corpulento salto frente a ella, Kara paro en seco y levanto su varita.

—Vaya, que linda mujer tenemos por aquí. —mascullo con burla. Lo cual fastidio a Kara, quien le lanzo un Desmaius de forma no verbal. Pero obviamente no iba a ser fácil, en realidad nada en su vida era fácil. Gruño y comenzó a moverse en círculos tratando de evitar al grandote.

Soltó una risonada.—A donde intentas ir lindura.

La castaña alzo una ceja sin bajar la guardia. —¿Lindura? Y tú de que alcantarilla saliste.

El hombre chisto molesto y lanzo una maldición en un rápido movimiento, el cual Kara desvió con facilidad.

—No tengo tiempo para esto, se me escapa Rosier. —dijo con fastidio y le respondió con otra maldición

El hombre le dio una sonrisa burlona. —¿Ese anciano? Por favor, tiene más problemas que un simple auror, tiene a un pez gordo detrás de él. Un descendiente del gran Grindelwald, ni siquiera sabía que tenía. — se carcajeo, al parecer se había olvidado que estaba en medio de un duelo, o la consideraba poca cosa. Igual ambas cosas enfadaron a Kara.

—Vaya, parece que está huyendo de mi. —murmuro para si misma, en un rápido movimiento de varita inmovilizo al grandote y lo aturdió.

Paso por encima de él y miro a su alrededor, tenían por lo menos a unos tres mortifagos, pero había por lo menos nueve más sueltos. Corrió esquivando una que otra maldición buscando a Rosier hasta que lo vio lanzando un crucio a uno de los aurores novatos que estaban en el escuadrón.

La adrenalina invadía su cuerpo cuando lanzo una maldición a Rosier quien la esquivo por los pelos, este consternado la miro, pero se recuperó rápidamente y le respondió, ignorando el hecho que había estado torturando a uno de los aurores, este lanzaba maldiciones tan rápido como Kara, esto era personal.

Lo único que resonaba en la cabeza de Kara eran las últimas palabras de su madre y el deseo de venganza la invadía, eso y su varita era lo único que la acompañaban, nada más importaba. Mientras vengara a su familia, Jason comenzó a retroceder lo que lleno de triunfó a Kara que lanzó con más fuerza sus maldiciones.

Expelliarmus. —grito y la varita de Jason voló hasta su mano, sonrió con satisfacción y una respiración agitada.

Kara

El Rosier intento huir, pero la castaña hizo algo inesperado: —¡Crucio! —cayo de rodillas y grito

¡Kara!

Alguien le llamaba, pero en esos momentos no le importaba. Siguió lanzando la imperdonable al hombre por lo menos dos veces.

—¡Así sufrió mi padre, así grito mi hermano y así suplico mi madre! —le grito. —Avada Ke…

Alguien la tomo del hombro con tanta fuerza. —¡¿Qué mierdas haces Kara?!—los ojos azules de Lysannder fue lo primero que vio, y cayó en cuenta de que todo había terminado y de lo que estaba a punto de hacer, miro a Jason quien jadeaba tratando de recuperar el aire.

Vio que todo el escuadrón la miraba, mientras apresaban a los mortifagos, pero sobre todo Harry, con decepción marcada en su mirada y James, con asco, miro sus propias manos y dejo caer su varita. Lo iba a asesinar; comenzó a temblar.

—Y-Yo no se lo…que…yo—. tartamudeo, pero lo que vio sobre el hombro de Lysannder hizo que lo empujara, un mortifago le dio un cabezazo a uno de los aurores y le quito la varita para apuntar a.—¡HARRY!

Tarde

Muy tarde

Antes de si quiera sacar la varita, Harry Potter fue impactado por el rayo verde y mientras Kara veía como caía al suelo en cámara lenta vio sus ojos verdes detrás de las gafas mirándola. Corrió, y se dejó caer junto al hombre, James a su lado había comenzado a llorar. No se movía, como era posible que no se moviera, es el niño que vivió, resistió dos Avadas.

—Harry, Harry despierta. —tomo su rostro, sus ojos verdes ahora sin brillo tenían la mirada perdida, comenzó a sollozar.

James la empujo y abrazo el cuerpo de su padre mientras lloraba a gritos, giro para ver al causante de tal atrocidad, Lysannder lo tenía contra el suelo con su bota sobre su espalda, se levantó y limpio sus lágrimas, pero aun así seguía sollozando, escuchaba los gritos de dolor de James Sirius a su espalda mientras regresaba a tomar su varita, estaba como en modo automático, miro a Rosier quien seguía en el mismo lugar hecho bola sobre sí mismo, lo inmovilizo de pies a cabeza y regreso.

Algo tenía que hacer, Harry no podía morir, era su mentor, quien la salvo y acogió, no podía dejar a Regulus, a Albus, a Lily, ni a James quien tanto lo necesitaba sin un padre. Si tan solo pudiera regresar el tiempo.

Paro en seco. Y su cabeza comenzó a llenarse de recuerdos.

"—¿y que se supone que es esto? —. miro con escepticismo el grueso libro que su padre le dio.

Su padre la miro con mala cara, era su cumpleaños número catorce y su padre le había dicho que le tenía algo. Ella esperaba un regalo de cumpleaños, no un libro viejo.

Kara, esta es una reliquia familiar, era de mi bisabuelo, mi bisabuela se lo dio a mi madre, ella me lo dio a mí y ahora yo te lo doy a ti .—le dijo mientras buscaba algo en una de las cajas que había sacado del closet.

Papá, ¿pero la abuela no es adoptada? —pregunto con duda, la abuela se había criado en un orfanato y cuando le preguntaba sobre su familia, la miraba mal y la ignoraba. Por lo que no tenía mucha información sobre su legado familiar.

Eso se lo dejaron el día que su madre la entrego al orfanato, ese libro y un diario. —respondió sin mirarla.

Kara se sentó en la cama y miro el libro, se veía muy viejo. Miro los relieves de la portada, parecían hechas a mano y la piel que lo cubría, parecía real. Lo abrió por en medio y intentó leer, pero no pudo. El libro estaba en latín y no entendía que decía, solo leyó algunas palabras en las últimas páginas de aquel libro.

Tempus…Mutatio. —con solo murmurarlo sintió escalofríos"

Volvió a sentir el escalofrió y una sensación enfermiza la invadió, miro la varita en sus manos, aun recordaba cuando había ido a comprarla al callejón Diagon acompañada de Ginny y Harry, miro el inerte cuerpo de Harry, de alguna manera habían logrado que James lo soltara y ahora estaba sentado con las manos en la cara, apretó la varita. Esto era su culpa, si no se hubiera obsesionado tanto, si tan solo hubiera ignorado aquel reporte, si tan solo no hubiera convencido a Harry de venir, él no estaría ahora muerto. Deberían de estar planeando ir a la madriguera y a la vez tratando de convencer a James.

Comenzó a caminar hasta Lysannder, este se alejó de James y se acercó.

—¿Estás bien? —le pregunto.

—Si. —su voz sonaba rasposa. —Escucha Lys, tengo un plan. —el Scamander la miro con duda.

—¿Plan? ¿para qué quieres un plan? Solo tenemos que esperar a que lleguen los refuerzos y el equipo médico.

—No, no escúchame Lys, tengo un plan para traer a Harry de vuelta. —Lysannder abrió los ojos y la boca con evidente sorpresa.

—Kara.

Alguien la tomo con fuerza del brazo y la jalo, Kara gimió y cerró los ojos. Al abrirlos vio a James rojo y furioso.

—¿Qué carajos dijiste? —demando

Kara lo miro sorprendida, pero luego su furia comenzó a subir, se liberó con violencia de su agarre.

—Dije, que voy a traer a Harry de vuelta.

James soltó una risa irónica y con voz acida. —¿Con qué? Llorando, rogando como siempre lo haces. —abrió la boca para responderle. —Esto es tu culpa, mi padre está muerto por tu culpa, si no hubieras insistido tanto, él te lo dijo, que era una mala idea que lo presentía. Pero te importo poco, si lo vas a traer de nuevo a la vida, espero y tú te mueras en su lugar. Es lo menos que puedes hacer después de todo esto.

Eso la sorprendió, sabía que la odiaba y la despreciaba, pero no creyó llegar al extremo de desearle la muerte.

—¡Maldita sea, cierra la boca James no sabes lo que dices! —Lysannder está frente a ella, protegiéndola, como siempre. Sabia tan poco sobre el mundo mágico, además de que era tan débil, siempre había alguien protegiéndola si no era Harry, era Albus o Lily, o Lysannder antes también James, pero por sus errores ya no, sabia pocos del mundo mágico, aun practicaba los hechizos más simples, aunque no fuera mala y tomaba tutorías para aprender maleficios, era inteligente y en este trabajo, además de eso se necesita conocimiento en hechizos y maldiciones. Algo que le faltaba.

Tomo un suspiro y puso una mano en el hombro de Lysannder y solo negó, ahora miro a James.

—Lamento no poder cumplir tus deseos de morir James, tendrás que rogar a todos los dioses que en la próxima misión me maten. —ignore el nudo que se había formado en su garganta, paso junto a James, sin siquiera mirarlo. Decidió mirar a los demás aurores que los veían en silencio, les sonrió y siguió caminando, se arrodillo junto el cuerpo ahora cubierto de Harry por una gabardina de los aurores, se la quito y lo vio, mordió su labio.

—Perdóname.

Giro a ver a James y Lysannder. —Lo que voy a hacer, es magia muy antigua chicos y es magia negra, este hechizo estaba en el libro que me dejo mi padre, no sabía que significaba hasta que aprendí Latín. Estuve estudiando cada hechizo de ese libro, nunca entendí para que eran hasta que leí sobre este.

—Kara, no lo hagas. No sabes cómo puede repercutir en ti. Ni siquiera lo has practicado. —rogo Lysannder

—Voy a estar bien. —le dijo, miro a James, él también la miro hasta que se giró.

Una sensación dolorosa invadiendo su ser, igual a la noche en la que perdió a su familia, algo dentro de ella la ínsito a mirar al frente, un hombre la miraba, pelo rubio casi blanco, un ojo azul y otro café, parecía tener entre cuarenta y cincuenta años, muy bien vestido y con las manos frente a él, le sonreía con un aire de superioridad y satisfacción, como si estuviera orgulloso de su decisión, y cuando parpadeo ya no estaba. Fijo su vista en el cuerpo de Harry era ahora o nunca, murmuró una barrera alrededor del Potter y ella misma, Lysannder intento detenerla pero la barrera la rodeaba, conjuro un hechizo silenciador a su alrededor, y todos los aurores comenzaron a intentar penetrarla incluso James lo intento, tenía que apresurarse la barrera no duraría mucho, era buena en este tipo de encantamientos, pero Lysannder y James eran magos poderoso, Kara era insignificante a lado de ellos, así que tenía que apresurarme.

Saco una navaja de su cinturón y hizo un corte en su palma, el sudor le recorría cuerpo mientras lo hacía, tomo un poco de esa sangre en sus dedos y dibujo una runa, la cual venia en el libro como parte del hechizo, en la frente Harry, hecho un vistazo detrás y pudo ver a Lysannder mirándole con furia mientras lanzaba un hechizo, realmente estaba muy enfadado, regreso a su labor y comenzó a murmurar palabras en latín, mientras se concentraba en un momento antes de que Lysannder la alejara de Rosier para que no lo matara. Sintió bajar algo por su nariz y orejas era sangre, comenzaba a tener un dolor en el pecho y detrás de la cabeza, pero aun así no se detuvo, la sangre comenzó a gotear en su pierna ya que estaba cruzada de piernas, pero no se alejó, ni dejo de murmurar las palabras y mucho menos se desconcentro.

Comenzó a sentirse muy cansada, y fue cuando se dijo: "Es el momento, Kara" apunto la varita al pecho de Harry y cerró los ojos

Tempus Mutatio.

[...]

Kara

Todo estaba tan silencioso, abrí los ojos para mirar a mi alrededor y era impresionante lo que mis ojos veían. Me levante y lleve mi mano hasta mi nariz en busca de sangre, pero no había nada; todo alrededor parecía haber perdido el color, todo estaba en pausa, me acerque hasta Lysannder quien estaba congelado en una misma posición, se veía asustado y enojado, trague y desvié mi vista de Lysannder hacia James Sirius, estudie su rostro, sus expresiones. Era doloroso estar enamorada de alguien que te odia, no podía tocar su mejilla ya que la barrera seguía a mi alrededor.

—Amar es igual de doloroso que una herida física, querida. —me sobresalte y gire con rapidez con la varita preparada.

El mismo hombre de cabello rubio y ojos diferentes estaba mirando el cuerpo de Harry.

—¿Quién es usted? — pregunté sin bajar la varita. — ¿cómo se supone que usted…

El hombre por fin poso sus ojos sobre mí, algo que me puso nerviosa y suspiro con pesar

—Una disculpa querida, fue descortés de mi parte. Deja que me presente. —se acercó hasta mi.—Gellerd Grindelwald.

Mi boca se abrió de la sorpresa, el hombre quedo frente a mí.

—Pero...se supone esta muerto, se supone que tienes más de treinta años muerto. —Dije, esto me estaba poniendo los pelos en punta.

Gellerd soltó una risa y se alejó de mí. —Es correcto querida, creí que te habías dado cuenta donde estamos. —mire a mi alrededor, todo seguía en pausa y en blanco y negro, en cierta forma solo yo y él hombre quien se supone tiene treinta años muerto, éramos los únicos "seres vivientes"

—La verdad no tengo idea.

—Estamos en tú subconsciente. —fruncí el ceño.

—Como el estar en mi subconsciente me va a ayudar a salvar a Harry, se supone que hice un hechizo para volver unos minutos incluso unas horas en el pasado.

El hombre suspiro con fastidio.

—No suelo ser una persona condescendiente, pero ya que tengo tres décadas muerto, y por una sola razón sigo en este mundo atrapado en el limbo no tengo de otra. Tendré que complacerte querida bisnieta. —seguí de pie sin creer lo que me estaba pasando, sencillamente era una locura el que estuviera pasando esto, él dijo que estaba en el limbo así que sigue muerto. Gellerd hizo un ademán y todo desapareció, y de un momento a otro estábamos en el valle de Godric. Justo fuera de la casa de los Potter, todo tenía color de nuevo y era de noche, es como si nada hubiera pasado, se veía como un sábado cualquiera cuando llegaba a cenar, las luces de la casa estaban encendidas. Mire al hombre, en este punto estaba comenzando a hiperventilar.

Me ignoro por completo y entro al patio, donde había juguetes tirados por doquier, juguetes del pequeño Regulus. Tuve unas ganas inmensas de llorar al recordar que el pequeño Reg es huérfano de padre ahora. Grindelwald se sienta en una de las sillas del jardín y miro la noche estrellada, decidí que la mejor idea era sentarme también:

—El hechizo que hiciste querida es "Tempus Mutatio" un poderoso, oscuro y riesgoso hechizo, este no es como los gira tiempos, esto es magia antigua, magia ya desconocida y diferente, por lo tanto, es un hechizo perdido. —mientras lo decía calme mi respiración, aun así seguía alterada. —Este hechizo tiene grandes consecuencias, en mi juventud lo investigue demasiado en este lugar, el valle de Godric. Tu cuerpo sufrirá dolores terribles, en el pecho y cabeza. Al tener que usar tu sangre para el hechizo, ahora esta, está contaminada, tu magia se debilitara no se si al punto de matarte o solo que no la vuelvas a usar nunca más .—solté un jadeo.

—sin magia, joder no hay otra manera de evitarlo y traer a Harry de vuelta. —negó

—Esa no es la peor parte.

—No me digas, esa es la parte bonita. —le dije con ironía, me sonrojé y cubrí mi rostro. —Perdón, continúe.

—Como decía, no es la peor parte, después de esto no sé qué pasara con tu cuerpo ahí es donde termina el libro, pero algo que si se es que tu alma, cuando termines el hechizo tu alma se fragmentara y una parte de ella morirá, mientras más hechizos de esta magnitud uses, más morirá tú alma.

—¡¿qué mi alma?!, ¡¿qué?!—salte de la silla como un gato

—Fragmentará, morirá. No es eso lo suficientemente claro para ti. —se levantó y sacudió su saco luego me miro. —Solo te ayudo porque eres la última de mis descendientes y ese libro junto con sus hechizos son un gran riesgo para las manos equivocadas. No sé qué va a pasar contigo, solo destruye el libro.

—Pero yo no soy lo suficientemente poderosa, no podre destruir el libro, además puedo quedarme sin magia. Como se supone que lo hare. —mi voz sonó desesperada, tratando de buscar una solución.

Se acerco y me tomo por los hombros, tuve que levantar la cabeza para mirarlo ya que era más alto que yo.

—La magia surge solo en los seres excepcionales. Pero tú, querida Kara con o sin ella, eres excepcionalmente poderosa y fuerte. Podrás hacerlo, ahora mi tiempo contigo se está terminando, haz lo que creas correcto, corrige lo que quieres y no hagas que todo lo que vas a sufrir sea en vano. Hasta nunca.

Quito su mano de mi hombro y toco justo en el medio de mi frente, sentí un tirón en mi ombligo, justo como cuando usas un traslador, cerré los ojos y el mareo me inundo.

[***]

Escucho chillidos, como los de un animal sonaba realmente patético. Abrió los ojos lentamente y vio a Rosier hecho ovillo en el suelo, su varita lo apuntaba y sentía su propia magia vibrando a través de la varita, acaba de lanzarle un Crucio. Agudizo el oído y escucho el ajetreo a su espalda.

—No puede ser, funciono. —murmuro anonadado mirando al hombre frente a ella, calmo su propia respiración, y frunció el ceño viendo al hombre. —No vale la pena matarte, tu castigo será la cárcel Jason

Kara

Gritaron su nombre, trago saliva. Lysannder. Levanto su varita y ato a Rosier, giro y vio a su rubio amigo corriendo hasta ella, mientras ella comenzó su camino hasta él.

Cuando llegó frente a él, no dijeron nada, solo se miraron.

—Lo siento por eso Lys. No quise que vieras esa parte de mi. —su vista se enfocó en el suelo, no quería ver la mirada que le dirigía.

—Eres una idiota, Kara Martínez. —la nombrada hizo una mueca y lo miro, se encontró con un Lysannder con la mirada seria. —Eres un auror, un maldito agente de la paz. Haces todo menos la paz, lo torturaste por Merlín por si fuera poco intentaste matarlo. —le dijo de manera dura, Kara seguio mirándolo. —Tenías que someter y inmovilizar al infeliz.— Kara sintió un sabor acido y metálico en su garganta, trago y decidió ignorar por ahora a Lysannder y buscar a Harry con la mirada.

Ahí estaba, como antes de hacer el hechizo, como la primera vez la miraba con decepción y James, decidió no mirarlo al final siempre la vería con la misma expresión en el rostro, ignorando toda palabra del Scamander paso a su lado y comenzó a caminar hasta los dos aurores, sentía su varita vibrar y la adrenalina recorriendo su ser. Como la última vez, el mortifago se liberó del agarre del auror con un cabezazo, tomando la varita del agente en el proceso y apunto a Harry con intenciones de lanzar la imperdonable. Esta vez reacciono y fue más rápida.

Jinx. —un rayo azul salió de su varita y impacto contra el mortifago quien voló por lo menos tres metros. Harry y James miraban anonadados con las varitas afuera. Rápidamente se acercó hacia los dos aurores. —¿Estas bien Harry? —pregunto la mujer con preocupación.

Harry miro al mortifago quien estaba siendo sometido por dos agentes. —Yo, yo estoy bien.—parpadeo un par de veces, para después mirarla.—tú, como…

—¿Cómo demonios viste venir eso? —cuestiono James, la castaña se encogió de hombros y le dijo con simpleza

—Instinto. —mintió.

El sabor acido y metálico volvió a invadir su cuerpo junto con un fuerte mareo, se tambaleo, pero rápidamente Harry la sostuvo.

—Estoy bien.—murmuro agarrando el brazo de Harry.

Tu cuerpo sufrirá dolores terribles, en el pecho y cabeza.

—No lo estas, si te pudieras ver. Estas pálida como una hoja y estas sangrando de la nariz. —el Potter paso una mano por su espalda para sostenerla.

Levantó una temblorosa mano hacia su nariz, al tocar pudo ver la sangre en sus dedos.

Al tener que usar tu sangre para el hechizo, ahora esta, está contaminada

—Solo necesito descansar. —se justificó tratando de soltarse del agarre del auror, pero sus piernas perdieron fuerzas y se desplomó, un par de manos la sostuvieron, levanto la vista para ver quién era la otra persona.

Vio a James con el cejo fruncido.

—Deja de mirarme, me vas a desgastar. —dijo con acidez.

—James .—reprendió Harry

Entre los dos la levantaron y la pusieron contra una pared. En este punto Kara se sentía muy mal. Recordó las palabras de Grindelward respecto a las consecuencias del hechizo.

—Kara. —salió de sus pensamientos al oír la voz de Harry quien la miraba con ojos preocupados. —Ya llego el escuadrón médico, necesitan revisarte. Te conozco, no me puedes mentir te vez muy mal.

Asintió, sabía que no podía ganarle a Harry-Terco-Potter. Un medimago se dejó caer frente a ella y con su varita comenzó a murmurar un par de hechizos, curando los raspones y los cortes que tenía. Le dio un pañuelo para que limpiara la sangre de su nariz y así lo hizo, todo el rato mientras limpiaba y curaba heridas no hablo, solo miraba a Harry, James y Lysannder que estaban a unos metros de ella.

—Señorita. —parpadeo y miro al medimago.

—Disculpa, estaba pensando en algo. ¿Qué sucede?

—Necesito que beba esto. —le mostro una botella con un líquido azul brillante.—Es para rehidratarse.

Tomo la botellita y la miro.

—Eso sería todo, solo tome la poción y guarde reposo. Tenía la presión baja de ahí en fuera, todo parece estar en orden. Si quiere un diagnóstico más acertado, le recomiendo que vaya a San Mungos.

—Gracias. —destapo la poción y la levanto. —Solo tomare la poción. —El medimago asintió y fue hacia otros aurores heridos.

Suspiro y llevo la poción hasta su boca para beberla haciendo una mueca por el amargo sabor.

—Asqueroso.

Se levantó sosteniéndose de la pared, sintió aun sus piernas débiles. Necesitaba pensar que hacer con el libro, si lo que dijo Grindelward era verdad ese libro no podía caer en manos equivocadas, claro a menos de que quisiera que el mundo mágico entrara en otra guerra.

El dolor que sintió en el pecho la hizo parar y casi caer al suelo. Se recargo a la pared y llevo su mano hasta el lado derecho y apretó, sintió que le cortaban el aire y no podía respirar, el dolor que sentía era peor que cuando la torturaron con la maldición cruciatus, sus piernas cedieron y cayo de rodillas, pero se sostuvo antes de que su cara diera contra el suelo, dos aurores corrieron hasta ella, sintió ganas de vomitar y lo hizo, el suelo se tiño de sangre. Uno de los aurores grito por ayuda, se dejo caer de lado, pero la sangre subió por su garganta el dolor no cedía. Ni siquiera podía gritar y mucho menos respirar por la sangre que salía por su boca, alguien la levanto y la puso de lado para que no se ahogara, vio que la persona que la tomo fue Lysannder.

tu alma se fragmentará y una parte de ella morirá

Así que era eso, una parte de su alma estaba muriendo. No escuchaba nada, era extraño. Podía sentir que estaba en las piernas de Lysannder y que este la tenía abrazada, pero no podía escuchar nada a su alrededor, veía la pared, pero estaba tan cansada para voltear a otro lado, cerro los ojos lentamente. El sueño la invadía, tenía mucho sueño. Una parte de ella le decía que no cerrará los ojos, pero...Morfeo la hechizo y el sueño la invadió.

"Solo dormiré un rato"