—Ya se le pasara.—le dijo a Hermione quien miraba preocupada a la escalera.

Ron había subido enfadadísimo con su rata a la habitación, miro a la chica y bajo al gato, le toco el hombro a Hermione, la chica le sonrió.

—Si, es Ron no puede estar enojado por siempre, ¿no?.— le dio la razón a la chica.

Se despidió y salió del agujero de la sala con los gemelos y ella carcajeando ante lo de la rata.

—¿Viste como salto, George?—le dijo entre risas el pelirrojo.

—Pero nada fue mejor la cara de Ron cuando Scabbers salió volando de la mochila.—declaro Kara, mientras bajaba con los gemelos rumbo a las cocinas.

—Yo no creo que eso allá sido lo mejor.—negó George con una sonrisa, se puso frente a su hermano y a la chica caminando.—Comenzaste a gritar toda histérica en español, se escuchó genial.

Kara le sonrió y le dijo al chico que le enseñaría algunas cosas sobre su idioma. Después ya a la noche simplemente subió y fue directo a la cama, sin saludar a nadie se durmió. Pero despertó a las cuatro de la madrugada y ya no pudo dormir por lo que estuvo de mal humor y cansada toda la mañana.

Durante el desayuno Ron no le había respondido a su pregunta sobre la tarea de pociones, solo suspiro se había dado cuenta de que en verdad Ron estaba molesto, en clase de Herbología ni siquiera le dirigió la palabra y había respondido con enfado a Hermione.

—¿Cómo está, Scabbers? —le escucho preguntar Hermione al pelirrojo, ni siquiera volteo a verlos, sabía que Ron estaba enserio enojado, Hermione avergonzada y Harry muy incómodo.

Kara seguía ayudando a Dean a arrancar algunas vainas de alguna planta, el trio estaba en la mesa de a un lado, ya que ella formaba equipo con Seamus y Dean

—Está escondida debajo de mi cama, sin dejar de temblar —le escucho.— Y probablemente te entendió lo que sea que dijiste ya que ni siquiera deja que lo agarre.—dijo en voz alta, Kara sabía que le decía a ella, arrugo el ceño y se giró a verlo.

—Solo dije la verdad, termina con su sufrimiento si la quieres.—le señalo molesta y regreso a su labor con las vainas siendo regañada por Dean por ser tan brusca al arrancarlas.

[***]

Para cuando empezó transformaciones un intenso dolor de cabeza le invadió y el ver a Hermione y a Ron discutiendo sobre cualquier tontería la tenía estresada y un poco enojada.

En ese momento aun no llegaba la profesora McGonagall, por lo que estaban escuchando la trágica muerte de Blinky el conejo de una de sus fastidiosas compañeras de habitación, Lavander. Hasta que Hermione hizo una pregunta que hizo que su pelirrojo amigo le lanzara una mala mirada:

—Tú, tú... ¿temías que un zorro matara a Binky?

—Bueno, no necesariamente un zorro —dijo Lavender; alzando la mirada

hacia Hermione y con los ojos llenos de lágrimas—. Pero tenía miedo de que

muriera.

—Vaya —dijo Hermione. Volvió a guardar silencio. Luego preguntó—: ¿Era

viejo?

—Mione, cállate.—le murmuro Kara.

—No... —dijo Lavender sollozando—. ¡So... sólo era una cría!

Vio como Parvati abrazo a la chica y opto por agarrar a la morocha de la túnica,

—Vámonos ya, quiero elegir un lugar.—la morocha safo su túnica de su agarre —Ve si quieres.—volví a mirar.—Pero entonces, ¿por qué temías que muriera? —preguntó Hermione.

Parvati la fulminó con la mirada y Kara suspiro con cansancio y fastidio por su migraña—. Bueno, mírenlo lógicamente —añadió Hermione hacia el resto del grupo— Lo que quiero decir es que..., bueno, Binky ni siquiera ha muerto hoy. Hoy es cuando Lavender ha recibido la noticia... —Lavender gimió—. Y no puede haberlo temido, porque la ha pillado completamente por sorpresa.

Ya la cagaste.—le dijo la latina a la chica quien hizo una mueca.

—No le hagas caso, Lavender —dijo Ron—. Las mascotas de los demás

no le importan en absoluto.

—Ronald, por favor…—le pidió Kara, quien sentía que la cabeza comenzaba a palpitarle.

—Ah y ella es igual.—dijo con los ojos entrecerrados hacia ella.

Kara lo miro indignada, solo le estaba haciendo un maldito favor con su puta rata y se atrevía a señalarla como la mala, no sabía si era su mal día o su reacción al extraño enojo que sentía surgir en ella, pero se acercó al pelirrojo. Y de un golpe le tiro el libro que tenía en las manos.

—Vete al diablo y no me culpes por tu puta rata.—grito en medio inglés, medio español. Se giro y se fue a sentar hasta el fondo del salón completamente sola.

Paso toda lo hora sin decir ni una palabra, solo copiando lo que decía McGonagall, miro a Ron este arrugo el labio, frunció el cejo y se giró con enojo evidente.

"Tal vez mi reacción fue precipitada"

Cuando la clase McGonagall termino la clase los detuvo a todos pidiendo a los Gryffindor entregar sus autorizaciones antes de Halloween alegando que sin la autorización no había visita al pueblo, se mordió el labio y miro a Harry quien veía al escritorio sin decir algo. Si lo conocía y no había cambiado su personalidad en este tiempo, Harry debía sentirse frustrado, ya que tenía la mirada perdida.

Salió de ahí sin esperar al trio y fue en busca de los gemelos.

[***]

"Tía Andy

Me alegra saber lo de Dora, ella es muy talentosa y valiente, el hecho de que Moody la tomara como su protegida es algo que lo deja bien en claro así que felicítala de mi parte ¡ah y que no use zapatos con cintas! Tenemos que evitar que vea que es algo…torpe y si, te veré afuera de las tres escobas, estoy emocionada por ese regalo. Mándale mis saludos al tío Tom.

Te quiere, Kara.

p.d. gracias por los postres."

La tarde estaba fresca, los nubarrones se habían ido y en cambio las nubes y el cielo azul se dejaban ver, el aire también corría lo que había hecho que se pusiera un pantalón en vez de la falda del uniforme. Estaba acostada sobre su túnica con el pasto debajo de ella.

—¡Despierta!—George le lanzo un montón de hojas secas.

Kara se sentó y lo miro mal:—¡Oye!

—No es momento de dormir, Alhena tienes que ayudarnos a planear la siguiente travesura.—dijo Fred quien también estaba tirado en el césped.

—No Fred, ustedes tienen una travesura que planear yo tenga una carta que responder.—alzo la carta que le había enviado su tía.

George se tiro a su lado y se estiro en el césped.—Vamos, ayúdanos. La última vez nos hizo limpiar todo el tercer piso.—George se acomodó apoyándose en su mano.—No me molesta limpiar, pero limpiar con Filch no es muy bonito.

La castaña los miro con duda, tal vez podría pedirles algo a cambio, algo como el mapa del merodeador, podía buscar a Sirius en los alrededores del castillo, sabía que en el algún momento el hombre intentaría entrara a la torre de Gryffindor.

—Okey, les ayudare.—los hermanos se miraron y chocaron puños.—Pero…

—Siempre hay un, pero…—dijo George.

Kara se encogió de hombros:—No trabajo gratis. Bueno como decía, les ayudare con dos condiciones.

Los gemelos se miraron entre sí, como si se comunicaran de forma mental solo hacían muecas y negaban hasta que al final asintieron.

—Está bien.—dijo Fred

—Aceptamos.—dijeron al mismo tiempo.

Kara aplaudió y se sentó, guardo la carta y les dio una sonrisa.—Bien, la primera condición es que no participare en la travesura, solo les ayudare a hacer una estrategia para que no los atrapen y la segunda condición quiero el mapa del merodeador.

Los hermanos se miraron entre sí y luego la miraron a ella, con el ceño fruncido—¿Cómo sabes del mapa del merodeador?—dijeron a la par.

—Si saben que mi padrino es el director ¿no? Es obvio que me contaría sobre los mayores bromistas que han pasado por Hogwarts, bueno como sea, ¿van a aceptar o no?

[***]

Los días habían pasado con rapidez en el castillo, entre clases y bromas los días de Kara habían sido más llevaderos y divertidos, estaba a un día de la salida a Hogsmeade y estaba a un día de reunirse de su único pariente (bueno al menos del único pariente que sabía que existía) sentía un revoltijo de nervios en su interior, la última vez solo la había visto unos minutos en la estación del tren y la mujer le había recordado tanto a su madre que pudo haberse echado a llorar.

Kara bajo el libro que estaba leyendo y se quedó viendo a la nada por un momento hasta que reacciono y giro a ver por la ventana donde estaba, el cielo comenzaba a despejarse y el césped se veía más verde que nunca, vio a algunos alumnos jugando, otros sentados platicando. Todo estaba tan tranquilo fuera de la burbuja de caos que la envolvía.

¿Por qué burbuja de caos?

Las pesadillas la habían estado atacando últimamente, y no solo eso, algo comenzaba a asustarla estaba teniendo los mismos dolores de cabeza que le habían atacado unos meses antes de venir a este tiempo. ¿volvería a viajar en el pasado? ¿o esta vez viajaría al futuro? No había tenido oportunidad de hablar con Dumbledore por el asunto ya que el hombre estaba ocupado por el caso de Hagrid con el hipogrifo. Todo eso la tenía irritable además de que no había podido dormir últimamente.

—Hola.—llego alguien de repente. Kara giro para ver a Harry quien venía con sus libros.

—Hola.—le respondió, Kara le hizo una señal para que se sentara frente a ella, el de lentes lo hizo poniendo la mochila en el suelo.

—¿Te pasa algo?—pregunto Harry de pronto, Kara cerro su libro y negó.

—No, todo está bien ¿Por qué preguntas?

—Bueno, te noto algo seria, cansada y triste últimamente.—Harry le miro con preocupación.—Espero que no te moleste que pregunte, sé que no soy tu amigo, pero…

—¿quién te dijo que no eres mi amigo?—le pregunto Kara con impresión, ella lo consideraba su amigo, ¡él era su mentor y básicamente su padre adoptivo!

Harry le miro nervioso, la chica estaba con el ceño fruncido mirándolo directo a los ojos.—No…bueno…yo pensé que no era tu amigo, ya que co-como casi no hablas conmigo, digo lo entiendo si no quieres hablar conmigo.

—Harry estaba buscando la oportunidad para hablar conmigo, mira no importa, tú me agradas y te considero mi amigo.—le sonrió, el ojiverde le regreso la sonrisa y se rasco la cabeza con algo de nerviosismo.

—Es bueno saber que tengo otra amiga.

—Si, bueno con lo que viene necesitas amigos.—le dijo encogiéndose de hombros.—Siempre estaré aquí para ti Harry Potter.

El chico asintió, ambos se quedaron mirando al exterior sintiendo la briza y el viento.

—Tú crees…—Kara le miro esperando a que continuara.—…¿tú crees que allá una guerra?

Kara le miro e hizo una mueca.—Yo creo que ya estamos en guerra.—aquello hizo que Harry mirara al suelo, pero Kara no se lo permitió y le tomo la mano.—Tiempos oscuros se acercan Harry, tu más que nadie está en peligro en esta guerra. Se que suena malo…pero tienes que madurar, en esta guerra todos aquí…—apunto a los alumnos que estaban caminando o jugando.—…perderán una parte de ellos, los siguientes años serán muy duros para todos.

El de lentes asintió y apretó su agarre con su mano. Kara le sonrió y Harry también, se quedaron tomados de la mano un rato, el aura se sentía especial no de forma romántica si no como un apoyo silencioso.

—Se que acabamos de comer, pero ¿Que dices si vamos a las cocinas? Los elfos estarán encantados de que te lleve, se la pasan hablando de ti.—sin soltarse lo jalo para que se levantara.

—¿sabes dónde están las cocinas?—pregunto con impresión, Kara sonrió y asintió.

—Los gemelos me llevaron en la primera semana de clases.

Comenzaron a caminar por los pasillos, Kara lo había soltado de la mano y en cambio había envuelto su brazo alrededor del suyo:—Pasas mucho tiempo con los gemelos.—dijo Harry.

Kara le miro de reojo y sonrió con burla.—Si, ¿Por qué Potter? ¿acaso estas celoso? ¿te gusto acaso?—Kara sabía que eso no era verdad, pero le gustaba molestarlo.

Harry le miro escandalizado y rojo.—Qu-qué ¡Claro que no! ¡no me gustas! Solo estaba preguntando—dijo escandalizado, Kara no pudo soportarlo más y comenzó a reírse de él, Harry le miro molesto.—Oye esto no es gracioso.

Kara se limpió una lagrimilla y dejo de reír, aunque la diversión seguía marcada en su rostro.—Si, es gracioso solo te estoy molestando Potter, además no eres mi tipo.—declaro con una sonrisa.

El de los lentes entrecerró los ojos y le dijo—¿Quién es tu tipo? Los pelirrojos llamados Fred y que se apellidan Weasley.

A la castaña se le borro la sonrisa y le miro.—Touch.—Harry le sonrió orgulloso.—Aunque fue justo, no, no me gusta Fred solo somos amigos.

—¿Sabes que George y Ginny están haciendo apuestas entre todos los Gryffindor de que se van a casar?

—¿qué?

—Vamos Kara, todos saben que existe alguna atracción entre ustedes, pero parecen que ninguno de los dos se da cuenta.—Harry y ella llegaron al cuadro que indicaba la entrada a las cocinas, Kara se soltó y se puso frente a él con las manos en la cintura.

—Estás loco, Potter no existe ninguna atracción solo somos amigos además me lleva como como cuatro años, él tiene otras chicas detrás de él.

—No, ambos sienten algo solo que aún no lo saben y aun no se dan cuenta.

—Deja de delirar amigo, ¿desde cuándo das consejos de amor? ¿eh?

Harry se encogió de hombros.—El día que se casen te diré, te lo dije.

Kara se cruzó de brazos.—Si eso llega a pasar te dejare escoger el nombre de mi primer hijo con él.—le dijo con burla.

[***]

Ese mismo día por la tarde Kara decidido salir a explorar el castillo, fue directo al cuarto piso y saco el mapa del merodeador, obtenerlo había sido más fácil de lo que creyó, solo formar un buen plan de escape para los gemelos y listo.

Puso su varita sobre el papel—Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.—murmuro al mapa.

En el momento en el que lo dijo, el mapa comenzó a pintarse con cada pasadizo, corredor, salón y escalera en el castillo por lo que no pudo evitar sonreír.

—Los merodeadores fueron increíbles al crear esto.—murmuro. Aquello que había creado Sirius la iba a ayudar a encontrarlo, abrió más el mapa y pudo ver al Trio pasando por el segundo piso, a Dumbledore dando vueltas en su oficina, a los gemelos saliendo de la torre de Gryffindor, regreso al cuarto piso y se vio a ella misma, a unos pasos vio un pasadizo oculto decidido ir a investigarlo para ver si calificaba como una posible ruta de escape.

—Un momento…Peter Pettigrew ¿cómo es…¿cómo es posible?—Kara se quedó pensando por un momento repasando entre sus recuerdos, de pronto lo recordó…lo recordó todo, Peter era el verdadero traidor, el motivo por el que Sirius había terminado encerrado, el que había fingido su muerte y…—¡La rata! ¡la puta rata!

¿Cómo pude olvidarlo? Maldita sea ¿cómo?

Comenzó a seguir el mapa, siguiendo el nombre que estaba a unos diez metros de ella, comenzó a correr, la maldita rata de Pettigrew al parecer la sintió ya que comenzó a moverse más rápido.

¿Cómo carajos es posible que corra tan rápido? Pensó.

Giro por un pasillo a la derecha que estaba lleno de ventanales y a lo lejos vio una maldita mancha gris. Necesitaba detenerla.

—¡Scabbers, ven ratita!—obviamente la rata no se detuvo por lo que corrió para alcanzarla.—¡Ven acá pedazo de escoria traidora!—grito.

Si no lo atrapaba, los dementores seguiría a su alrededor buscando a Sirius y eso no cuadraba bien para ninguno de los dos. Eso le dio el impulso para correr más rápido, en un abrir y cerrar de ojos estaba a menos de un metro de la rata que comenzó a chillar, la tenia cerca, solo un impulso más y tomaría a la rata. Apretó el mapa con su mano izquierda y la derecha la estiro mientras se inclinaba para tomar la cola de Pettigrew, pero la maldita rata giro en un pasillo y ella al no poder frenar se fue de boca, dio dos vueltas en el suelo y vio a Pettigrew entrando por debajo de una puerta, se levanto con rapidez y se fue contra la puerta jalándola.

—Mierda.—la puerta estaba cerrada con llave, dio un zapatazo al suelo.—MALDITA SEA, MALDITA RATA AHHHH TE ODIO.—Finalizo aquella rabieta dándole una patada a la puerta.

—Ruega porque no te atrape porque en la oportunidad que te vea Scabbers te doy de comer a Hedwig, no me importa si Ron no me vuelve a hablar—dijo jadeante, se alejo de la puerta y apretó los labios. Se le había escapado, un maldito animago en forma de rata se le había escapado. Lysannder estaría tan decepcionado o tal vez se burlaría de ella.

Se dio la vuelta para ir al pacillo principal para seguir su búsqueda.

—Si no es hoy, será mañana Peter.—murmuro.

Abrió el mapa y de nuevo se pintaron los pasillos, corredizos, salones y pasadizos secretos. Busco el salón donde se había metido la rata y no estaba, arrugo el cejo hasta que vio un pasadizo en la esquina de un salón.

—astuto.—murmuro y comenzó a caminar para buscar un pasadizo que le habían dicho los gemelos que daba al pueblo, giro de nuevo y se encontró con los ventanales que hacían que entrara la luz de la tarde.

Se tenia que apresurar porque en una hora comenzaba la cena, siguió caminando y pasando pasillos los cuales se pintaba en el mapa, vio al frente que estaban solos o eso creyó hasta que escucho un quejido.

—Por favor…—escucho una voz femenina.

—Cállate.—silencio la voz de un hombre.

—Que no sean de séptimo, que no sean de séptimo.—rogo, porque evidentemente que dos de séptimo estuvieran en un pasillo solos en el cuarto piso no era porque cosa buena.

Frente a ella había un pasillo a la derecha por lo que supuso que estarían ahí, miro el mapa y vio un par de nombres muy juntos pegados a una pared.

Susan Bones.

Esa era una de sus compañeras de herbología, tenia solo trece años, así que no podía estar haciendo aquello que estaba imaginando. Había notado que era una Hufflepuff muy aplicada. Miro el otro nombre, y se quedo parada en medio del pasillo con el mapa congelada.

Alexander Rosier.

Aquel nombre, le causo escalofríos y sobre todo ese apellido, era el menor de los hermanos Rosier, aquel que ella había aprisionado junto con Lysannder en medio de una redada cunado solo tenia dos años como Aurora. Nada bueno venia de una persona con ese apellido, recordó a su hermano, el causante de sus desgracias Jason Rosier asesino de toda su familia y su último trabajo.

—Te juro que no fue mi intención.—escucho a Susan decir entre hipidos.

—Oh no llores pequeña, me causa asco ver llorar a personas como tú.—le respondió.

Salió de sus pensamientos y solo sintió enojo. Tal vez puedo darle una paliza al bastardo por adelantado. Tomo aire lentamente y se guardó el mapa entre su falda y su camisa en la espalda, saco su varita de su media y desato su corbata, volvió a tomar aire y lo soltó.

—Recuerda controla tus emociones, Kara.—murmuro para sí misma sintiendo su varita vibrar por su magia.—Mantén a raya el enojo.

Se acerco hasta el pasillo con la varita detrás de su espalda, cuando giro por el pasillo vio a una pelirroja contra la pared, un chico rubio cenizo de probablemente la edad de los gemelos y con los colores de Slytherin, tenia su varita en el cuello de la niña y su otra mano en su cabello.

Eso la hizo enojar, ¿acaso los hombre de esa familia disfrutan torturando a otros?, haciendo gala de sus habilidades de auror, desarmo al imbécil, este miro con sorpresa como su varita salía volando. Y luego miro como caía a sus pies, sus ojos siguieron hasta que se toparon con los suyo.

—Vaya, parece que los idiotas salen de la casa Slytherin ¿eh?—soltó con acidez Kara.

Alexander miro a la chica de arriba abajo y sonrió con burla, apretó el cabello de Susan quien se encogió y soltó una risa seca.

—Así que tu eres la famosa americana. Todo Hogwarts habla de ti.—dijo con una pizca de emoción.

—Vaya, me siento alagada.—Dijo con evidente sarcasmo, él le sonrió

¿Qué pasa con este tipo?

—Todos, hablan de lo talentosa que eres y lo sabe lo todo, lastima que seas una Gryffindor.—dijo con lastima.

—Si bueno, ya se que soy talentosa.—levanto su mano apuntándole con su varita.—Ahora deja a Susan en paz.

Miro a la niña de reojo quien asentía.—¿Te dejo ir? Vamos Susan nos estamos divirtiendo.—le miro con una sonrisa, y la niña asintió. Luego miro a Kara.—No lo creo, ella no se quiere ir.

—¿ah no? Yo la noto algo incomoda ahí. ¿estás bien Susan?

—Ayúdame…—le dijo, pero recibió un jalón de parte del chico.

Kara apretó los dientes, en sus facciones se notaba el enojo ya que alexander sonrió. Después de todo el bastardo seguiría igual hasta adulto.

—Sabes…¿No creo que seas muy talentosa? Pero bueno, los americanos siempre se jactan de serlo, pero solo son una bola de insectos.—Sonrió.—Te recomiendo que te vayas, tal vez no me conozcas, pero es preferible que no te metas en mi camino, los magos de mi familia son conocidos por eliminar los obstáculos de una manera terrible y no me gustaría considerarte uno.

—Oh, que lastima que pienses así de los americanos.—negó.—Pero no me conoces a mi y a los magos de mi familia.—le sonrió y con un movimiento de sus manos atrajo la varita del rubio a su mano sin dejar de mirarlo y sin dejar de apuntarle con su varita.—Somos una caja de sorpresas.—y de un movimiento de muñeca salió un látigo que le dio en la cara y lo tiro al suelo soltando a Susan. Ella corrió hasta ponerse detrás de ella.—Estas bien.—le murmuro y la niña asintió.

El rubio se levantó y le miro con furia tocándose la mejilla que había sido abierta por el látigo.—Maldita perra, te arrepentirás.

—Eso mismo me dijo tu hermanito.—murmuro.

Levicorpus.—dijo y el chico comenzó a flotar, Kara agito su varita de su lado a otro. Susan le toco el hombro y esta le miro.

—Para, no seas igual a él.

Kara arrugo el cejo y se detuvo, aunque no lo bajo.

—Te falta carácter, Bones.

—¡Te asesinare lentamente, me oyes!

—Si, si cierra la boca, Rosier.—le dijo y movió su varita y hubiese seguido pero su varita y la de Rosier salieron volando de su mano.

Giro a ver al causante de esto y solo vio la intimidante mirada y el cabello de Snape.—Profesor, justo iba a buscarle.—le dijo

—Martinez, Bones ¿Qué significa esto?

—Profesor…nosotras.

—La estaba acosando y maltratando.—dijo con enfado al hombre, Snape alzo una ceja y miro a Alexander quien se había desmayado de tantos giros que Kara le había dado.

—Y su respuesta fue responder con violencia, vaya que es toda una Gryffindor.

—¿Y eso que tiene que ver con esto?—le grito perdiendo el control de sí misma.

—Significa que están castigadas y con 50 puntos menos cada una.—escucho a Susan jadear, Kara apretó los puños y le dijo.

—Espero que el castigo sea mas severo para el.—dijo apuntando al chico, Snape lo miro de reojo.

—Eso lo resolveré yo, ahora las llevare con los jefes de sus casas.

—No va a hacer nada.—dijo con indignación.

—Ese no es asunto suyo, ahora cierre la boca.

—Claro, como es una maldita serpiente como ellos, no hará nada eso no es muy ético de su parte profesor.—escupió con enojo, Snape le miro sin expresión.

—100 puntos menos para Gryffindor y su castigo se alarga hasta el jueves.—miro al chico flotando.—Ahora haga el contra hechizo.

Kara miro a Alexander y luego a Snape.—Usted conoce muy bien el contra hechizo.—le arrebato su varita a Snape y jalo a Susan arrastrándola, dejando solo a Snape.