Cien historias por contar

C12: X-Acto. Parte 2: Prueba de avance.

Senku y el profesor Rhenus se detienen ante una puerta metálica, designada como la sala de pruebas 2C por una pequeña pantalla digital ubicada al lado de esta. El profesor saca de su bata una tarjeta, la cual posa sobre dicha pantalla. En cuestión de apenas unos segundos, la pantalla ¨escanea¨ la tarjeta y suena un sonido de confirmación, el cual es proseguido por el mecánico abrir de la puerta. Al entrar ya en la sala, son recibidos por las miradas de un par de científicos más, entre los cuales destaca un castaño de pelos pinchos y ojos color rojo oscuro, quien parecía estar hablando animadamente con los demás. Una vez que nota la presencia de estos, se vuelve hacia ellos con una gran sonrisa en el rostro.

- ¡Buenos días, tío Rhenus! –exclama este alegre, levantando la mano en forma de saludo.

-Chrome, para ti ahora mismo soy ¨Profesor Rhenus¨, ¿recuerdas? –le rectifica el mayor en un tono entre tranquilo y de regaño, frunciendo muy ligeramente el ceño.

- ¡A-AH CIERTO! –al caer en cuenta de su error, el muchacho se tensa y sobresalta por un momento- ¡Mil disculpas por eso, p-profesor…! –declama este tras hacer una reverencia a modo de disculpa, sinceramente apenado por su descortesía.

-Mnh-Mnh, así está mejor-asiente el mayor esbozando una sonrisa satisfecha, para después darle unas ligeras palmadas en la cabeza a su sobrino en señal de ¨Bien hecho¨.

Esto avergüenza por un momento al castaño, pero lo deja proseguir, y cuando se aparta su mano, muestra una ferviente sonrisa a la que el mayor corresponde. Senku observa la escena con una expresión muy aburrida. Aunque quisiera ¨conmoverse¨ por el afecto aparente entre tío y sobrino…no puede hacerlo…pues al ser el profesor Rhenus uno de los involucrados en ella, le lleva a pensar que esta no es tan genuina como parece a simple vista. Al caer en cuenta de la presencia y mirada del peliblanco, el castaño se acerca a saludarle.

- ¡Hola, mi nombre es Chrome y estaré trabajando con ustedes a partir de hoy! ¡Puede que aun sea algo inexperto, pero espero podamos llevarnos bien! –se presentó este con mucha energía, extendiéndole la mano para llevar a cabo un apretón.

Senku posó su indiferente mirada por un instante sobre la mano extendida, luego sobre el rostro expectante y alegre del castaño y así un par de veces más hasta por fin sacar una de sus manos de los bolsillos. Chrome se emocionó por un instante, pero pronto su emoción se enfrió al ver que el peliblanco no pretendía aceptar su mano, sino que se empezó a rascar la oreja con desinterés y le respondió con neutralidad:

-Yo soy Senku. Eso es todo.

Ante su respuesta, Chrome se quedó con la boca bien abierta, simplemente desconcertado. ¡NUNCA NADIE HABÍA SIDO TAN CORTANTE CON ÉL!

-Ah, no te lo tomes a pecho, muchacho-le ¨confortó¨ uno de sus nuevos compañeros a sus espaldas entre un suspiro de cansancio y empatía.

-Sí-sí, él es así con todo el mundo-asintió otro, dándolo a este por incorregible. Era increíble cómo el peliblanco podía mantener dicha actitud incluso enfrente del sobrino de su propio ¨jefe¨ directo.

-Ejem-tosió Rhenus en pos de atraer la atención de los presentes-Bueno, si se ha acabado ya con las presentaciones, ¿podemos empezar entonces con las pruebas?

- ¡Sí, profesor! –respondieron a coro los dos científicos.

-Como sea…-solo dijo Senku con indiferencia y ligero aburrimiento, recostándose contra una pared cerca de la puerta y volviendo a esconder sus manos en los bolsillos de su bata.

- ¡Bien! ¡Daré lo mejor de mí! –exclamó con energía Chrome, dándose a sí mismo un gesto de ánimo.

-Lamento no poder corresponder con tus expectativas Chrome, pero de momento tu trabajo solo será hacer anotaciones sobre los resultados de las pruebas. ¿Entendido? –le aclaró Rhenus con voz calmada pero firme.

- ¿¡EH!? –el joven castaño se mostró verdaderamente sorprendido.

Ahora que por fin había ganado el suficiente prestigio y experiencia que requería trabajar para el laboratorio dirigido por su tío, había esperado (y ansiaba) serle de ayuda, pero no se esperó que el primer trabajo que iba a desempeñar en este fuera uno de ese tipo. Siendo sinceros, se sentía algo decepcionado…sin embargo, sabía que esto era algo que debía esperarse. Por muy bueno y prometedor que él fuera, era normal que tuviera que empezar a trabajar desde el punto más bajo y encargarse primero de esta clase de simples tareas. Por eso, Chrome dejó rápidamente a un lado ese sentimiento y correspondió a la orden de su tío con un tono y expresión ahora más sereno y serio:

-…Entendido.

Al ver el cambio de semblante en su sobrino, el profesor Rhenus esbozó una sonrisa de orgullo y pronunció:

-Muy bien. Pues comencemos entonces.

Mientras que Rhenus y los dos científicos auxiliares se ubicaron enfrente de un panel metálico con varios botones (el cual se encontraba justo enfrente de una extraña…pared), Chrome se posicionó un poco detrás de ellos con una tabla de notas y una pluma en mano, listo para cumplir eficientemente con la tarea que se le había encomendado. Por su parte, Senku se mantuvo en su mismo puesto, sin cambiar su pose ni su aura ¨desinteresada¨…solo manteniendo su vista fija hacia el frente, con una mirada tranquila pero firme y analítica…

-Hoy es la prueba de avance del experimento E2-02, ¿verdad? –preguntó el profesor a uno de los auxiliares.

-Sí, así es. Sin embargo…al parecer hay un pequeño cambio en los planes.

- ¿Un cambio? –Rhenus repitió esas palabras con curiosidad y pronto comprendió a lo que se refería su subordinado-Ah, ya entiendo. ¿Así que al final volvió a pasar? –comentó este con simpleza, esbozando una media sonrisa.

-S-Sí…-correspondió el auxiliar en un tono más bajo y ligeramente apenado.

Aunque no fuera precisamente su culpa, el no poder retener del todo las rabietas del experimento RB-01 era algo que acomplejaba a muchos de los integrantes del laboratorio. Esa molestia y preocupación podría esfumarse fácilmente si solo fuera aceptada la propuesta de ¨disciplinarla¨…pero por alguna extraña razón, el profesor se negaba a ello. En serio… ¿qué tendría de especial ese experimento doble gen en específico?

-Bueno, no hay problema-profirió el profesor impasible…antes de esbozar una enigmática sonrisa-…Eso solamente hará que la prueba sea más interesante…-pronunció este en un tono extremadamente bajo, mirando por el rabillo del ojo a la aparentemente relajada figura del joven científico peliblanco a sus espaldas.

Al oír esta rara conversación, Chrome no pudo más que mostrarse confuso y levantar una ceja extrañado, pero se recompuso rápido al oír las indicaciones que su tío les dio a sus auxiliares para dar inicio por fin a la primera prueba del día. Tras presionar cierto comando, la ¨pared¨ ubicada frente al panel cambió y dejó ver su verdadera forma: un enorme vidrio dividido por otro más grueso en el centro, creando y dejando así a la vista dos ¨celdas¨ de pruebas. Normalmente Chrome habría soltado un grito de emoción al ver la avanzada tecnología con la que disponía el laboratorio…sin embargo, todas sus palabras y pensamientos dejaron de funcionar al ver lo que se mostraba ahora frente a sí…

…Dentro de las celdas…había dos muchachas jóvenes con un extraño ropaje blanco y unos más extraños collares negros alrededor de sus cuellos…

Mientras Chrome permanecía pasmado sobre su lugar, uno de los científicos auxiliares presionó otro comando del panel y dio un corto asentir al profesor como señal para que prosiguiera. Tras recibir la confirmación de que la comunicación entre ambas partes de la sala se había establecido correctamente, el profesor Rhenus dirigió por fin su vista al frente.

-Hola de nuevo, E2-02. Me alegra escuchar que sigues tan obediente como siempre-saludó el profesor, con voz y expresión agradecida.

La mentada chica rubia, cuyo pelo era largo y estaba suelto, solo apretó sus labios y puños con fuerza, y su expresión cambió a una entre tensa y frustrada. Uno hubiera esperado también que apartara la mirada…pero no lo hizo…pues la severidad que emanaba la mirada del profesor se lo impedía.

-Maldito… ¿¡CÓMO TE ATRAVES A HABLARLE ASÍ A RURI-NEE!? -el furioso gruñir de la otra chica resonó con fuerza a través de las bocinas, llamando la atención de los presentes.

-Ah, también es bueno volver a verte, RB-01-redirigió Rhenus su vista hacia la chica de coleta rubia, haciendo caso omiso a sus palabras, y con simpleza y tranquilidad, prosiguió diciendo-Como siempre, se nota que estás llena de energía…

Pero antes de que este terminara su frase, el fuerte sonido de un zarpazo resonó por toda la sala…el cual hizo retroceder un par de pasos a Chrome y los científicos auxiliares…y se quedó marcado sobre la pared de cristal…sin llegar a romperla. Impasible ante este evento, Rhenus solo le dio una rápida y desinteresada ojeada a la marca que había quedado sobre el cristal, y volvió entonces a cruzar la mirada con la chica bestia…cuyo rostro ensombrecido no denotaba más emociones que ira y odio hacia su persona en ese momento…

-…No te atrevas a llamarme así…-expresó la chica en un tono escalofriante, sin apartar su mirada asesina de su ¨objetivo¨.

-Kohaku…-murmuró con preocupación su hermana en un tono muy bajo.

Sin inmutarse por la presión de sus palabras y acciones, el profesor dio un rápido repaso sobre la figura actual de la muchacha: sus ojos azules habían cambiado a un color amarillo brillante y tenían en su interior una forma que recordaba más a las pupilas de un gato que de una persona, sus uñas y colmillos habían crecido en apenas un segundo, complementando aún más esa apariencia ¨felina¨ a pesar de aún poseer una figura mayormente humana…Heh, para ser un experimento doble gen que seguía sin poder controlar a voluntad propia sus poderes…esto era sin dudas una hazaña impresionante…Y al pensar en ello…el profesor Rhenus esbozó inconscientemente una sonrisa complacida…

-…y de ganas de matarme-terminó por fin este su frase con simpleza, y tras un lapso de apenas unos segundos agregó, a la par que hacía un gesto casi imperceptible- ¿Pero sabes, pequeña…?

Al recibir la orden muda de su superior, uno de los auxiliares apretó otro comando del panel…y al momento…de la celda donde se ubicaba la otra rubia…aparecieron del suelo y el techo unas barras de hierro que la encerraron.

- ¡Ruri-nee! –exclamó la chica bestia alarmada al dirigir ahora su vista hacia su asustada hermana…quien ya presentía lo que estaba a punto de ocurrirle.

-…Para matarme, no te bastará con manifestar solo tus garras-declaró el profesor en un tono más profundo, con una expresión más seria y fría.

…Nada más terminar estas palabras…las barras de hierro empezaron a descargar sobre Ruri unas cargas eléctricas de mucho mayor potencia que las que usualmente generaban los collares negros…y entonces…sus gritos resonaron por toda la sala a través de las bocinas…

- ¡RURI-NEE! –Kohaku trató inmediatamente de romper el vidrio interior que separaba las dos celdas para ir a ayudar a su hermana…pero antes de que pudiera siquiera intentarlo…una bala se interpuso en su camino…y de no ser por sus instintos y buenas habilidades físicas…no la habría podido esquivar a tiempo.

Tras mirar por un momento la marca de bala que había quedado sobre el suelo, Kohaku alzó su vista y se confirmó lo que temía: en las paredes de la celda…había ahora varias pistolas apuntándola. Aunque poseía unos excelentes reflejos, Kohaku sabía que no podría esquivar por completo todas las balas (sobre todo si estas eran disparadas al mismo tiempo), y aun con su gen de regeneración acelerada…no podía estar segura de salir ¨ilesa¨ de ser alcanzada por alguno de los tiros. Heh, como siempre: el desgraciado del profesor sí que sabía ponerle unas ¨pruebas¨ muy exigentes.

Antes de tener tiempo para pensar en cómo destruir las pistolas e ir a ayudar a su hermana, las mismas empezaron a dispararle sin parar. Justo como el profesor esperaba, Kohaku se movió con una agilidad digna de un felino y esquivó las balas lo mejor que pudo…pero inevitablemente, recibió unos cuantos rasguños. Apenas dos minutos y medio de empezada su ¨prueba¨, Kohaku ya parecía estar muy cansada por el rápido ritmo que debía mantener para esquivar las balas y por su cuerpo se ubicaban varios rasguños, por los cuales salían pequeños rastros de sangre a pesar de estarse ¨sanando¨ aparentemente.

-Oh, ¿eso es todo lo que tienes, pequeña? –comentó Rhenus con un aire de ligera decepción, caminando hasta quedar justo enfrente del cristal de su celda-Vamos, sé que puedes hacerlo. Si te lo propusieras de verdad podrías manifestar por completo tu gen de bestificación y romperías esas pistolas y este cristal sin problemas, ¿cierto…RB-01? –las palabras del profesor denotaban un tono entre expectante y desafiante, mientras que su expresión de sonrisa sombría…le hacía parecer en toda regla un científico loco.

-RHENUS…-el rostro de Kohaku volvió a teñirse de un fuerte odio y una creciente ira.

En ese instante en que la chica bestia mantenía su mirada asesina sobre el profesor, de repente, ocurrió un suceso inesperado: las pistolas dejaron de disparar…y las barras de hierro cesaron de descargar electricidad. Y al volver curioso su vista hacia atrás…el profesor se encontró con una escena que no se esperaba: su sobrino había empujado a un lado a uno de sus auxiliares, y ahora…se encontraba presionado los respectivos comandos para detener las pruebas de las dos celdas.

-… ¿P-Por qué…? –la voz de Chrome era apenas audible entre el tenso silencio que se había sumido la sala. Su rostro pálido y cabizbajo oscurecía parcialmente el área de su mirada, y sus manos sobre el panel mostraban cierto temblor...

…Ciertamente…no podía creer lo que acababa de presenciar…sobre todo por el actuar de su tío en todo ello…

Aprovechando el momento de confusión y tensión en la sala, Kohaku se acercó al cristal que separaba su celda de la de su hermana y lo golpeó varias veces. Si bien no logró romperlo como se proponía, el sonido de su llamado y golpes fueron suficientes para hacer que su hermana le dirigiera la mirada y le dedicara una débil sonrisa en señal de que estaba bien. Inconscientemente, ella también esbozó una sonrisa de alivio y pequeñas lágrimas se formaron en sus ojos. Tal fue su alivio que desactivó sin darse cuenta lo poco que había podido manifestar con su gen de bestificación y de golpe, se sintió tan cansada que casi que podía caer desmayada sobre el grueso cristal.

-… ¿Por qué? ...-volvió a repetir Chrome por lo bajo tras unos instantes de silencio, antes de levantar su mirada y exclamar con cierta furia-… ¿¡POR QUÉ HACES TODO ESTO!?

-Chrome…-el profesor movió ligeramente su cabeza de un lado a otro, como si estuviera lidiando con una leve migraña, y tras soltar un suspiro se le acercó-…No te exaltes tanto. Pronto lo entenderás-dijo con simpleza este a la par que posaba una mano sobre el hombro de su sobrino.

Al cruzarse con la mirada impasible y comprensiva de su tío, Chrome no pudo más que volver a bajar la vista con confusión y apretar sus puños con una extraña sensación de impotencia.

-Profesor Rhenus-el sonido del abrir de la puerta mecánica y de una voz conocida hacen que el científico superior dirija su mirada hacia la misma.

En la entrada se ubica ahora un guardia cuya variación en su uniforme le denotan como uno de rango superior. Es imposible confundirle: es un miembro del escuadrón especial de seguridad, a servicio directo del profesor.

-Ya es la hora de partir-informó simplemente el guardia desde su posición.

-Ya veo. Llegas en buen momento, Ruther. Justo habíamos acabado de dar por terminada la primera prueba-expresó este con cierto tono de monotonía mientras caminaba hacia la entrada.

Pero antes de irse con el guardia, el profesor se giró ligeramente hacia el joven científico que seguía recostado contra la pared, quien ¨aparentemente¨ se encontraba tan tranquilo y desinteresado como antes de todos estos hechos.

-Por cierto, Senku…Creo que deberías ir un momento a la sala de descanso a vendarte la mano-comentó Rhenus con amabilidad, señalando ligeramente con la mirada a la notoria mancha de sangre ubicada sobre uno de los bolsillos de la bata del peliblanco-Sería malo si se llegara a infectar-le dedicó una enigmática mirada, mostrando una simple y suave sonrisa…cuyo verdadero significado quedaba solo en claro para aquel al que iba dirigida.

Después de oír estas palabras, la postura del joven se tensó un poco, pero por suerte, mantuvo su expresión calmada, y tras medio minuto de mantener su mirada fija sobre la de su superior, este volvió su vista al frente y dio un leve asentir, cerrando los ojos por un momento.

-Bien-asintió conforme el profesor-Pues…hasta la próxima ocasión-se despidió este dándole la espalda a todos los presentes y haciendo un ligero gesto con la mano, antes de desaparecer junto al guardia tras cerrarse la puerta.

N.A: Uff, hace un mes completo que no actualizaba, ¡pero por fin conseguí escribir la segunda parte de esta historia ^ o ^! Eh…siento que me van a empezar a odiar por todo lo que pasó en este capítulo, pero créanme, a mí tampoco me agrada hacerles esto a Ruri y a Kohaku TT o TT. Aún sigo con las clases a distancia, pero por lo menos ya me quité una tarea muy problemática de encima (que me llevó casi el mes entero o_O), así que vuelvo a tener algo de ¨tiempo libre¨ para continuar escribiendo. Bueno, espero hayan disfrutado su lectura (aunque la historia siga sin haber avanzado del todo). Sin más que decir, y desando mucha salud para ustedes y la familia, espero nos leamos pronto.