Capitulo 4

Arabasta

Apenas el sol salió, Crocodile levanto a sus hijos temprano, sería un viaje largo, además sería la primera vez que sus hijos conocieran a su tripulación, solamente iban en Daz y Bon Clay en la nave, pues eran los únicos en los que confiaba plenamente, cargo a los tres niños como pudo pues los tres seguían durmiendo y con su arena cargo las maletas hasta su barco.

- ¿jefe? – pregunto Daz confundido al ver a los tres niños, pues sabía que su jefe tenía familia ahí, por eso siempre iba a esa tranquila isla del East Blue, pero creyó que sería su pareja, no tres niños.

- ¡Por Oda! ¡Qué niños tan bonitos! – exclamó en un tono chillón Bon Clay ayudando a su jefe cargando a uno de los niños y haciéndole una seña a Daz de que agarrara a una maleta este, de mal gana lo hizo.

- Si, son más hijos, y si les pasa algo, los mataré a todos. – dijo tranquilo mientras llevaba a sus dos hijos a su habitación donde la acostó. – Sabo es el rubio es el más listo y, Ace es el que tiene pecas es algo enojón, y Luffy es... un desastre, tengan cuidado de que no caiga del barco o yo los lanzaré a ustedes – dijo suspirando – Ahora sí, rumbo a Arabasta

El viaje había sido largo, muy largo, casi un mes en un alta mar, y sus hijos, bueno ellos prácticamente volvieron a su tripulación unos piratas temidos, en unas niñeras, blandos que vivían y servían a sus hijos, el principal, su pequeño Luffy, ni siquiera el entendía de donde sacaba tanta dulzura su pequeño, porque ni él ni Dragon alguna vez fueron así jamás, podía recordar con claridad como casi asesinó a más de uno de los "hijos" de su padre cundo intentaban actuar con él, como lo hacían ahora sus subordinados con sus hijos, y como era Dragón dudaba que de niño fuera tan lindo como lo era cualquiera de sus hijos.

Y aunque el principal en volver a los subordinados en unos mansos era Luffy, no era el único, Sabo lo hizo mediante estrategia casi como en caso de un botín, les pedía historias de sus viajes que sus subordinados o exageraban o menta en algunas cosas, Sabo era el más listo de los tres y parecía darse cuenta cuando le mentían y exageraba, pero actuaba como si les creyera todo, además de escribir en el cuaderno que él le dio las historias que más le gustaban, y Ace, bueno el pequeño gruñón se mantenía alerta, escuchaba las historias y cuando alguien casi asumía que casi venció a Crocodile, Ace saltaba diciendo que su papá era el más fuerte y nadie lo vencía, y así fue que poco a poco esos tres niños se ganaron y tenían en la palma de sus manos a todos los subordinados de Baroque Works, bueno solo a los del barco.

Cuando al fin llegaron a Arabasta, dejó a sus hijos en el Casino y luego fue con el rey Cobra, le informo que acabo con unos piratas que parecían no entender que este era su territorio y no se tocaba, pero termino de informar y se fue al casino.

- Tío Crocodile – grito una pequeña voz y Crocodile volteo sonriéndole levemente, pues era a Viví quien pensaba poner en el poder, Viví tenía la edad de Ace y Sabo, pero tan o un incluso más lista que Sabo, y estaba seguro de que ponerla en el trono será un excelente plan, solo tenía que esperar unos años, no iba a poner en ese momento una carga tan pesada en sus hombros.

- Hola Viví – dije acariciándole el cabello – Deberías estar en tus clases, una princesa debe estar siempre lista – dijo tranquilo

- Buu... pero tío Crocodile, las clases son aburridas, además yo quiero pelear – dijo inflando sus mejillas, ganándose una risa de Crocodile, pues para Crocodile, Viví era como su cuarto hijo.

- Aun así, debes estudiar por cierto te traje algo, solo no le digas a tu padre – dijo sacando de su saco una navaja pequeña – Eres una princesa, sí, pero también debes defenderte, nunca sabes que puede pasar – dijo sonriendo – ahora me iré, veré si en el tiempo que esté aquí puedo venir a entrenarte un poco – dijo y acaricio su cabello – Y recuerda...

- El pueblo es tu familia, y la familia se cuida, ya lo sé tío – dijo la pequeña niña emocionada por la navaja y luego de darle un beso al Shichibukai salió corriendo.

Crocodile solo rio, y ya que se iba su den den mushi empezó a sonar, solo suspiró, pero alzo una ceja curiosa al ver quien era, así que fue hasta un salón solo, además la mayoría confiaba en él, así que no lo espiarían, una vez solo, y asegurándose con su arena que nadie lo siguiera contestó el caracol.

- ¿Qué quieres? – pregunto alzando una ceja y cruzándose de brazos, dejando el caracol sobre la pequeña mesa de la sala.

- Fuffuffuffu~ esa no es la forma de contestarle a tu pareja Croco – dijo Doflamingo sonriendo, y Crocodile solo sintió un tic en su ojo.

- ¿Disculpa? ¿Desde cuándo somos pareja? Creo recordar que una pareja es cuando las dos partes están de acuerdo, no solo una, Doflamingo – dijo irritado.

- Me ofendes Croco, pero creo que nuestra relación es más que mutua, después de todo, ya te hice mío de todas las formas posibles, y no oí ninguna queja de eso durante ese tiempo, al contrario, tu gritabas y gritabas que eras mío fuffuffu~

- ¡Idiota, eso solo fue una vez! – grito sonrojado el pirata tapándose la cara para calmarse – además, nunca dijimos que seríamos algo después de eso.

- ¡Oh Croco! Tu indiferencia duele, además no ha sido solo una o dos veces, a menos que tengas amnesia yo recuerdo al menos 20 – dijo el Den den mushi con esa sonrisa típica de Doflamingo – además es obvio que somos pareja, asesine a todos los malditos que hablaban de ti o que te querían alejar de mí, eso quiere decir que eres mío.

- Solo que tú cerebro lleno de pluma olvida, es que yo soy un Shichibukai, y tú eres un pirata normal, no voy a perder mi título y mi plan de años, por una relación dónde matas a todos mis conocidos y quieres manejarme a tu antojo como si yo fuera una marioneta.

- Croco, creo realmente que olvidas quien soy, si ese es un problema para ti, no te preocupes, yo me volveré Shichibukai para que no te estreses, y podemos discutir tranquilamente la naturaleza de nuestra relación una vez que llegues

- Escucha Doflamingo... espera, ¿Cómo que cuando llegue? – pregunto y de repente sintió un enorme escalofrío y un horrible temblor en su cuerpo.

- Oh es cierto, olvide decirte, mi familia decidió venir a visitarte, ya sabes por el Casino y el atractivo turístico, aunque sabes jamás me imaginé todo esto, es un hermoso lugar – dijo Doflamingo con una voz cantarina – En especial para criar a tres niños – dijo con una voz sería.

- Doflamingo, si le tocas un solo cabello a mis hijos te juro que te mataré y no habrá lugar en el mundo que te proteja si los llegas a lastimar – dijo Crocodile, saliendo del Castillo y corriendo hacia el casino.

- Croco, ¿Crees que lastimaría a 3 inocentes niños? Si, a veces soy malvado, pero creo que hasta yo tengo límites, no te preocupes, ellos están a salvo, de hecho, incluso están haciéndose amigos de mis niños

- Doflamingo, te lo adviert...

- Te esperamos Croccy, no tardes – dijo Doflamingo antes de colgar el caracol.

Crocodile ni siquiera recordó cuando había corrido así de rápido en su vida, agradecía la arena de Arabasta hacia más rápido su llegada aunque no lo suficientemente rápido, Crocodile no entendía que hacía ahí Doflamingo, si habían follado una que otra vez, peleaban y Doflamingo seguía amenazando/pidiendo que se uniera a su tripulación, pero era un idiota si creía que iba a aceptar luego de amenazar a sus mocosos, Crocodile iba a asesinar a ese plumoso si tocaba un solo cabello de sus hijos, así fuera una pestaña.

Apenas llegó corrió y entonces lo vio a Doflamingo, con el moco de Trébol y Rosinante, ni siquiera le importo donde estaban los demás de la tripulación del rubio, el confiaba en su tripulación por cualquier cosa, pero sus hijos eran un tema muy diferente.

- Croccy, me alegra que hayas llegado te hemos estado esperando – dijo el ex Tenryuubito.

- ¿Dónde están? – exigió saber el Shichibukai mientras se preparaba para atacar de ser necesario.

- Ese no es el tono para hablarle a tu amante Croccy, vamos a intentarlo de nuevo ¿de acuerdo?

- Doflamingo, no estoy para tus juegos, ¿Dónde están mis hijos?

- ¿eh? ¡Papá! – dijo una voz, y Crocodile sintió como el aire volvía a sus pulmones apenas oyó la voz de Ace, casi agradeció que este llegara, pero al mismo tiempo sintió un horrible escalofrió, su hijo ahí era vulnerable - ¿Papá de verdad este tipo es tu novio? – pregunto Ace, y Crocodile ni siquiera quería responder.

- Es complicado Ace, ahora ¿dónde están tus hermanos? – pregunto tratando de mostrar calma, no podía asustar a su hijo y que Doflamingo lo atacara.

- Bueno Sabo y Lu están con un niño de sombrero esponjoso, una niña, un gordito y un bebe, Bon-chan los estaba cuidando – dijo Ace sin entender que pasa realmente, para él era todo muy raro, ese tipo rubio había llegado gritando por su papá, su papá le dijo que ese lugar era seguro, así que planeaba esconderse con sus hermanos hasta que papá llegara, pero su tonto y estúpido hermanito salto, gritando que querían con su papá, entonces este sonrió de una forma que le asusto y temiendo por su hermanito, Sabo y el salieron del escondite, este solo le dijo al tipo de voz chistosa, y al tipo de cara chistosa que podían ir al "Burdel" de la ciudad, el no sabía que era eso, pero la mayoría se fueron y solo quedaron los tres presentes y los niños, él se quedó cerca por cualquier cosa, y el rubio con ese horrible saco de plumas rosas les había dicho que era amigo de su papa pero su hermano menor argumento que eso era mentira porque ¨Su papá no tenía amigos¨, luego de eso el rubio solo se rio pero dijo que era el novio de su papa, pero eso le resultaba aún más extraño, su papá jamás había dicho que tuviera pareja ni nada, no confió en él, así que junto con Sabo se fue junto con Luffy a jugar con los niños mientras él se escondería a esperar a su papá.

- Croccy, hieres mi corazón, ¿Realmente no le dijiste de nuestra relación a tus hijos?

- Ace, ve con tus hermanos, en unos momentos cenaremos – dijo tranquilo tratando de no mostrar debilidad, este asistió y salió corriendo.

- Exactamente, ¿qué es lo que quieres Doflamingo? – pregunto Crocodile una vez que su hijo salió y supo que estaba lo suficientemente lejos para no oírlos.

- Bueno, sé que, aunque quisiera darías tus vidas por esos mocosos, sabes estoy celoso, tantos años conociéndonos, follando y jamás me dijiste de tus mocosos

- ¿Por qué tendría que decirte sobre mi vida personal? Follabamos a veces, pero, no quiero que te acerques a mis hijos – dijo muy serio, pero Doflamingo sin dejar de sonreír, se acercó.

- Olvidas, que en este momento yo soy quien tiene el control Croco, fácilmente puedo ir y llevarme a tus mocosos, no los asesinaría, no, eso sería rápido y me odiarías, pero si me los llevo, seria diferente, ¿no crees? – dijo con tono calmado mientras veía al Shichibukai.

- ¿Qué es lo que quieres exactamente Doflamingo? – pregunto entre dientes.

- Vaya, lo dices de forma tan directa, pero, pata que veas que soy sincero, te lo diré, veras Croccy, lo que yo quiero es... Una cita

- ¿Qué?

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Continuara.