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El Hokage
Capítulo 4: Habilidad para los negocios y el Comienzo del Auge. Parte I.
(Residencia X, Suna)
-Hinata sabes que puedes contarme cualquier que te ocurra –dijo un castaño ojos aperlados sentado en una mesa.
-Ya te dije que no ocurre nada Neji –dijo la peliazul que Naruto había conocido hoy en la mañana.
-Hoy viniste más callada de lo normal hija, es normal que Neji se preocupe –dijo su madre, una mujer peliazul igual que su hija y hermosa.
La peliazul se quedó callada.
Luego pensó en las cosas que habían pasado el día de hoy, en especial como fue salvada del abusón Toneri por el nuevo alumno, Naruto Uzumaki.
-Hinata como van tus calificaciones –pregunto un hombre castaño que estaba sentada en la mesa del comedor leyendo el periódico.
-Oh, este, van bien papa –dijo la peliazul dirigiéndose al hombre –esta semana saque solo notas de cien -.
-Bien, esfuérzate –dijo el hombre siguiendo su lectura –tienes que ser una muchacha muy estudiosa hija -.
-Si –susurro ella, de pronto sintió como alguien abrazaba su pierna.
La peliazul bajo la mirada y vio ahí a una pequeña castaña sonriéndole.
-¡Hermana juega conmigo! –pidió la pequeña niña sonriendo.
-Claro Hanabi vamos al cuarto –índico la niña parándose.
-¡Si! –dijo la niña corriendo.
-Hija no jueguen hasta muy tarde ¿ok? –dijo su madre.
-Si mama –respondió está siguiendo a su hermana.
Neji también se retiró de la mesa encaminándose a su cuarto para poder dormir.
-Nuestra hija…parece que hubiera sido ayer cuando la podía cargar en mis brazos –dijo Hiashi dejando el periódico en la mesa.
-Bueno…ellos crecerán y algún día tendrán que irse…y formar una familia –dijo Hana acercándose a su esposo.
-Si es verdad…-dijo el –pero eso no será pronto -.
Hana sonrió por eso, su esposo en verdad se preocupaba por su familia.
-Por cierto ¿qué tal los negocios? –pregunto la mujer.
-Bueno, para este mes todo se distribuyó –expreso el hombre -…El "Sensei" puede ser joven pero es un gran negociante -.
-Si es verdad, gracias a el todo el trabajo que hiciste junto a los demás fue muy bueno –expreso la mujer poniendo sus manos sobre los hombros de su esposo.
-Bueno, no me extrañaría que en un tiempo se volviera en el jefe número uno del contrabando…-
Hinata a pesar de tener problemas en la escuela, tenía una familia que se preocupaba de ella, aunque su padre Hiashi Hyuga era un hombre muy serio, siempre se preocupaba por su familia, su madre Hana Hyuga siempre atenta y cariñosa con todos, su primo Neji Hyuga el cual vivía con ellos desde que sus padres habían fallecido en un accidente de tránsito hace tres años, era muy sobreprotector, siempre vela por la seguridad de su prima (que gran trabajo -_- *Sarcasmo*), y su hermana menor siempre jugaba con ella y le hacía sentir mejor, con ella tiene confianza para contarle sus cosas.
-Hanabi ¿qué quieres jugar? –le pregunto la peliazul.
-¡A las muñecas! –dijo ella entusiasmada.
-Ok entonces juguemos –dijo ella entrando a la habitación.
La peliazul llevo a su hermana a la cama y saco dos muñecas. Le dio la más linda a su hermana y empezaron a jugar.
La peliazul estaba entretenida jugando con su hermana, le gustaba mucho poder pasar tiempo de calidad junto a ella, en especial cuando las dos jugaban.
La muchacha aun podía recordar al joven de cabellos rubios el cual la había defendido de su abusador. Naruto Uzumaki, un muchacho que le pareció sumamente lindo.
Hinata entrecerró un poco los ojos y dio un suspiro.
Hanabi vio curiosa a su hermana.
-¿Pasa algo Hinata? –pregunto la castaña viéndola.
Hinata negó.
-No, no pasa nada Hanabi –dijo ella.
-Hmp a mí no me engañas, te conozco bien –dijo ella acercándose – ¿sucede algo verdad?
Hinata vio a su hermana y suspiro, ella podía leerla muy bien.
-Hanabi ¿puedes guardar un secreto? –le pregunto viéndola.
-¿Secreto? –Pregunto ella –claro -.
Hinata le pidió que se acercase.
-Mira, hoy en la mañana cuando me dirigía a la escuela…conocí a un chico… -dijo ella sonrojándose un poco.
La niña la miro expectante.
-…Y pues…él se portó bien conmigo, y yo…bueno…creo que el…m-me g-gusta –dijo ella apenada.
Hanabi se sorprendió al oír lo dicho por su hermana.
-¿Pero cómo te puede gustar alguien que acabas de conocer? –pregunto ella desconcertada pero a la vez emocionada.
-Y-yo no lo sé –dijo ella –es que…-iba a decir que el la defendió hoy, pero lo mejor sería no hacerlo -…él es muy amable… -dijo ella.
La castaña entonces se llevó sus manos a su boca para evitar gritar de la emoción.
-¡Eso significa que tengo un cuñado! –pregunto con emoción.
Ante la pregunta que su hermanita hizo la peliazul se ruborizo tomando un rojo color tomate maduro.
-¡Hanabi! –La reprendió –no digas esas cosas, son vergonzosas -.
Hanabi sonrió traviesamente se paró sobre la cama.
-¡Hinata tiene novio! ¡Hinata tiene novio! ¡Hinata tiene novio! –empezó a decir en voz alta causando que la peliazul se volviera a ruborizar.
-¡Hanabi! –le reclamo la ojiperla escandalizada.
-¡Niñas bajen la voz! –dijo su padre desde la planta baja.
-¡Si papa! –Dijo la hija mayor –Hanabi ya oíste a… -Hinata paro de hablar cuando vio que su hermana estaba acostada simulando estar dormida, ante eso Hinata solo negó con la cabeza.
-Bueno no puedo culparte eres muy niña todavía –dijo esta, Hinata miro por la ventana de la casa, la luna llena estaba preciosa esa noche…
(Residencia Uzumaki, Suna)
Naruto miraba la luna por la ventana de su habitación mientras pensaba en todas las cosas que sucedieron en tan poco tiempo…
Ahora que su objetivo seguía más firme que nunca tendría que trabajar duro para conseguirlo.
-…-Naruto sonrió un poco al recordar a Hinata, era una niña muy linda, sin lugar a dudas…
5 AÑOS DESPUES.
(3 de Octubre del 2015)
-¡Mama! Quiero ir a jugar –dijo una niña pequeña de cabello rubio y con unas marcas en sus mejillas parecidas a bigotes mirando a su madre con emoción.
-Nanami hija, acabas de comer, no es bueno que juegues después de comer, espérate una media hora y ahí podrás jugar –dijo una mujer pelirroja que estaba de espaldas.
-¿Lo prometes? –pregunto la niña.
-Claro que si mi amor –respondió la madre volteando a verla revelando que era Kushina Uzumaki.
-¡Ok mami! –dijo la pequeña corriendo por el pasillo.
La mujer había cambiado durante los últimos años, ahora tenía su cabello corto a la altura de los hombros.
Kushina ahora vivía en Miami, Estados Unidos, junto a su esposo y sus tres hijos. Nanami era su última hija. La niña nació un año después de haber llegado al país.
Sus dos hijos mayores se habían adaptado al país. En especial Naruko.
Su hijo Menma ahora tenía 17 años de edad, había acabado la secundaria y ahora estaba realizando las pruebas correspondientes para poder ingresar a la Universidad. También se había podido encontrar con su novia Shion al llegar al país, los dos habían empezado una buena relación.
Su hija Naruko ahora tenía 16 años de edad, estaba cursando el último año de secundaria y también realizaba proyectos de investigación había logrado conseguir muchas amigas en la escuela.
Su pequeña hija Nanami tenía 4 años de edad, estaba asistiendo a una guardería en la cual le daban una buena educación, también era una niña muy activa y juguetona, parecida mucho a Naruto…
Le pelirroja suspiro al recordar a su hijo Naruto, el muchacho no había aparecido desde hace cinco años, ninguna sola llamada para informales de su hijo, es como si la tierra se lo hubiera tragado.
La pelirroja había empezado a creer que enserio sus hijos los odiaba…
-Naruto…ya no sé qué pensar…tal parece que no te importa tu familia… -dijo la pelirroja encendiendo la televisión.
-….La bolsa de valores de este año ha bajado un 45%, eso resulto en un problema para Konoha Corps, la principal empresa de exportaciones en Japón y en Estados Unidos. Se estima que si la empresa no se recupera por problemas relacionados a la bolsa de valores, podría quebrar en unos años… -
Kushina frunció el ceño ante la noticia dicha por CNN.
La empresa mencionada es en la que Minato ejercía su labor como Presidente…
(Coral Gables, Miami)
-Menma estas mansiones están hermosas –dijo una crecida Shion de 15 años de edad que caminaba junto al pelirrojo Namikase.
-¿Verdad que si? Desde que vi este lugar me encanto, y quería traerte para que lo contemplaras –expreso el joven pelirrojo de 17 años viendo a los alrededores.
Las mansiones de Coral Gables eran las más hermosas de la ciudad, el pelirrojo al verlas soñó con tener una de esas.
-Sabes que deseo tener una de estas…para que tú y yo vivamos ahí –dijo él.
La rubia se sonrojo un poco y sonrió a su novio por lo lindo que se portaba con ella.
-Eres lindo…también quiero ser rica y famosa junto a ti –dijo ella cerrando sus ojos juntos a una sonrisa.
-Claro que, si tendremos una gran fortuna, cuando me gradué en ingeniera voy a tratarte como una reina –dijo el acercándose y besando su mejilla.
En ese momento Shion se acordó de algo y que debía preguntarle.
-Este Menma… ¿aún no se sabe nada de…? –estaba diciendo.
-Shion ya te había dicho que no hables de él, el ya no está, y es mejor para todos, ¿quién querría tener de hermano a alguien el cual es un fracaso? –pregunto el pelirrojo soltando una risa.
Shion lo vio un poco con desacuerdo pero luego decidió no decir nada y empezó a reír con él.
-Ja, si supongo que tienes razón –dijo la muchacha bajando la mirada un poco.
-¿Verdad que si? Ahora vamos tengo que llevarte de nuevo a casa –dijo el pelirrojo tomándola de la mano.
La rubia asintió y camino con el…
(En la noche)
-¡Va a ser perfecto mama, la fiesta de literatura dirigida por mí y Carol va a ser genial! –dijo una crecida Naruko de 16 años de edad mientras escribía en su computador portátil.
-Me alegro hija, espero que todo salga bien –dijo Kushina mientras empezaba a servir la merienda.
-Pero claro que saldrá bien –dijo la pelirroja con convicción.
De pronto Naruko siente como su pantalón es jalado. La pelirroja baja la mirada y vio ahí a su hermana pequeña, Nanami.
-Naruko juega conmigo –pidió la pequeña.
-Lo siento hermana no me apetece jugar ahora, ¿te parece después? –pregunto ella.
La niña rubia hizo un puchero viendo a su hermana.
-Mejor no, siempre dices que después, pero nunca lo haces –dijo ella caminando al mueble.
La pelirroja no le presto mucha atención pues acababa de recibir un mensaje de sus amigas en su celular.
-Oh es Carol, ahora vengo –dijo la pelirroja saliendo del lugar.
Kushina probo un poco la sopa de miso, le había quedado muy bien.
-Estoy en casa –dijo Menma entrando adentro.
-Hola hijo, ¿cómo te fue? –Pregunto la pelirroja mayor.
-Muy bien, Shion y yo la pasamos bien, fuimos a Coral Gables y vimos las mansiones del lugar –dijo el pelirrojo entrando a la sala.
-Ah que bien Menma, por cierto te llego una carta de la universidad –dijo la madre señalando una carta sobre la mesa
-¿Enserio? ¿La leíste? –pregunto recogiendo la carta.
-No, un no lo he hecho, pensé que deberías ser tu quien la lea primero, después de todo es tuya –dijo ella.
-Está bien, veamos que dice…-dijo sacándola del sobre y empezándola a leer.
-¿Y qué dice?…-pregunto su madre pero al ver como la cara de su hijo cambiaba a una expresión de confusión y seriedad ella se preocupó.
-¿Pero por qué…? –pregunto completamente anonadado.
-Hermano, ya llegaste, juga conmi… -dijo Nanami pero fue interrumpida por el pelirrojo.
-No tengo tiempo ahora Nana –dijo el joven frunciendo el ceño.
-Pero…-.
-¿Es que estas sorda?, no tengo tiempo –dijo levantando la voz.
La niña solo bajo la mirada y asintió.
-Menma ¿qué pasa con tu actitud? –pregunto su madre algo molesta por la forma en la que le hablo a Nanami.
El pelirrojo dejo la carta sobre la mesa y se fue a su cuarto sin decir una sola palabra.
-Menma Namikase Uzumaki no me dejes con la palabra en la boca –le advirtió su madre pero el joven ya se había ido – ¿qué le pasa?
La mujer se acercó a la mesa donde había dejado la carta, la tomo y empezó a leerla.
-Sr. Menma Namikase Uzumaki, todos sus registros y datos acerca de su rendimiento académico estudiantil están en regla y muy bien estructurados. Pero aun así la Universidad técnica de Miami no está conforme con eso, solo estudio y no tener una habilidad destacada. Por esa razón, lamentamos informarle que su solicitud de admisión fue rechazada…
Kushina dejo de leer, ahora entendía por qué su hijo había actuado de esa forma.
-Estoy en casa –dijo una voz muy conocida para la pelirroja.
-Bienvenido Minato –recibió a su esposo la mujer – ¿qué tal tu día?
-Ajetreado –dijo este –todos estamos trabajando para poder solucionar el problema que se nos vino –respondió.
-Si oí de eso en las noticias –informó la pelirroja.
-¡Papi! –dijo Nanami corriendo a abrazar a su padre.
-Hola princesa, que buena bienvenida –dijo levantándola del piso – ¿cómo estás?
-Triste –respondió esta.
-¿Triste? ¿Y por qué? –pregunto.
-Porque mis hermanos no quisieron jugar conmigo –dijo la pequeña con un puchero.
-Oh mi vida, no te pongas así, mira que tal vez estaban ocupados mi amor –dijo el rubio.
-Pero yo quería jugar –dijo ella.
-Mira, mañana vamos a ir a la piscina, ahí podrás jugar todo lo que quieras, ¿te parece? –pregunto él.
-¡Si papi! –dijo la pequeña contenta.
El rubio miro a los alrededores y no vio a sus otros dos hijos.
-¿Y Menma y Naruko? –pregunto el padre.
-Oh los dos están en sus cuartos –comunico -…Menma está un poco estresado –dijo ella.
-Gracias por avisarme –dijo Naruko mientras miraba la hora –Ok nos vemos mañana...ah oye...te quiero –dijo colgando la llamada.
La muchacha decidió salir de la habitación, había oído a su padre llegar y pensó en saludarlo.
Naruko salió y al pasar por el cuarto de Menma escucho como su hermano maldecía en voz baja.
La muchacha extrañada entro al cuarto del chico.
-Maldita sea –murmuro el joven mientras cerraba los ojos.
-¿Y ahora qué te pasa? –pregunto su hermana.
-No me pasa nada –respondió este.
-Tú nunca maldices sin ninguna razón –expreso ella.
El joven volteo a ver a su hermana y dio un suspiro fastidiado.
-Me rechazaron en la maldita Universidad –le comunico malhumorado.
La pelirroja arqueo una ceja y entendió por qué su hermano estaba así.
-Era eso… -dijo ella –estate tranquilo, podrás volver a intentarlo de nuevo… -.
-El próximo año –dijo este –yo quería empezar ya, no quiero retrasarme, así no podre ejercer mi profesión rápido –dijo este poniéndose de pie.
-¿Qué tanta prisa tienes? –pregunto.
-Le prometí una buena vida a Shion, no la defraudare –respondió este.
Naruko rodo los ojos.
-Shion ¿eh? –Dijo ella –no entiendo para que se lo prometiste, "una vida de llena de lujos" –dijo con sarcasmo -…ya te pareces a Naruto… -
El pelirrojo al oír ese nombre solo sonríe con gracia.
-No me compares con él, a diferencia suya yo me esfuerzo, el quería que todo le llegara de la nada…me alegra que haya muerto…-
-No digas esas tonterías, ¿de dónde sacas que murió? –pregunto ella.
-Por favor se realista, han pasado cinco años y no ha habido ninguna sola noticia de él, es más que obvio que murió… -explico él.
-Bueno, aunque fuera cierto, mama y papa tal vez no la aceptarían…además nunca le hemos hablado de Naruto a Nanami –dijo la pelirroja.
-¿Y eso que? De qué sirve que se entere, de nada –dijo el pelirrojo saliendo del cuarto.
La pelirroja también salió del cuarto y bajo a la planta baja para saludar a su padre.
(Residencia Uzumaki, Suna)
-¡Hay! ¡Me queme! –dijo una Sakura sobándose su mano.
-Hay Sakura ya te dije que necesitas revisar el horno primero antes de abrirlo –dijo Karin bajando la temperatura del electrodoméstico.
-Sakura ¿estás bien? ¿No te dolió mucho? –pregunto Hinata la cual vio cómo su amiga se había quemado al tocar el horno.
-Hay frentona no puedo creer que no te fijaras –le dijo Ino viendo a la peli rosa con gracia.
Han pasado ya cinco años en los cuales han acontecido muchas cosas.
Karin ahora tenía 18 años de edad, aun dedicada al estudio, pero por el momento había detenido sus estudios debido a la falta de recursos económicos, había conseguido un mejor trabajo y contaba con el apoyo de su novio Suigetsu y su primo Naruto.
Sakura tenía 15 años ahora, estaba aún en la secundaria junto a sus amigas, había cambiado, había crecido un poco, sus ojos verde jade eran divinos, sus pechos…eh….bueno ella tenía lo suyo, y se había hecho un pequeño tatuaje en forma de una piedra de jade en su frente. Durante el tiempo que pasó ella se acercó a Sasuke, ahora los dos eran buenos amigos. También se juntó a Karin la prima de su amigo Naruto, las dos formaron una buena amistad, la pelirroja siempre trataba de ayudarla a mejorar en sus hábitos culinarios, casi siempre con una que otra falla, pero lo importante es que se esforzaba para mejorar.
Ino ahora tenía 15 años, la rubia también había cambiado, su cabello estaba más largo ahora, tenía una figura hermosa. Se había hecho amiga de Naruto y de Sasuke, de este último por qué sintió atracción, pero al final solo lo tomo como un capricho. También había formado una buena amistad con Karin, había veces en las que las dos no estaban de acuerdo en el tipo de vestimenta que llevaban, Ino siempre le decía que tenía que estar más a la mod[HS1] a ya que era la que era más mayor, en cambio Karin decía que no le gustaba dejar su cuerpo al descubierto. Pero de ahí su relación de amistosa.
Y la última pero no la menos importante, Hinata. La peliazul ahora tenía 14 años este año en diciembre cumplía los 15. Había cambiado de apariencia al igual que sus amigas, su cabello había crecido hasta su espalda, era un poco más alta ahora, también su cuerpo se había desarrollado increíblemente, se veía completamente hermosa. Desde que había conocido las cosas habían empezado a mejorar. Su agresor, Toneri, había sido expulsado de la escuela un mes después de que el rubio apareció, habían abierto una investigación contra el peliblanco después de las acusaciones de violencia que Naruto y algunos otros compañeros habían hecho, y después de tratar de agredir nuevamente a Hinata la rectoría había tomado cartas en el asunto y lo expulsaron. La peliazul estaba muy agradecida con el Uzumaki por la ayuda que le había dado, desde que se habían conocido habían entablado una buena amistad, los dos se volvieron cercanos. Un tiempo después el rubio le presento a Hinata a Karin, las dos al conocerse se llevaron muy bien y se habían hecho amigas, había veces en las que la pelirroja molestaba a su primo con que estaba enamorado de la peliazul y el rubio al igual que su amiga siempre se sonrojaba diciéndole que no digan tonterías, aunque para la peliazul no le molestaba.
Ahora todas las mencionadas se encontraban en la residencia de Karin realizando prácticas de comida.
-¡Cállate cerda! ¡No me di cuenta! ¡Pero no es para que te burles! –reclamo molesta.
-Bu-bueno lo importante es que no te hayas lastimado mucho –dijo Hinata tratando de relajar el ambiente.
-Hina tiene razón Sakura, esa es una quemadura pequeña, enserio tuviste suerte –dijo la pelirroja viendo la mano de la chica.
-¿Bueno van a seguir señalando que me queme o vamos a seguir? –pregunto Sakura.
-Si es cierto, tenemos que seguir Karin, la mescla ya está ¿verdad Hinata? –pregunto Ino viendo a la peliazul.
-Sí, ya está, ahora solo falta meterlo al horno –dijo la muchacha caminando al electrodoméstico.
-Muy bien, ahora mientras el pastel se hornea vamos a preparar el glaseado para la cubierta –dijo Karin yendo a la alacena.
-Este Karin, ¿Naruto…? –iba a preguntar Hinata.
-Naruto no volverá hasta dentro de unas horas, así que la sorpresa no se arruinara, tranquila, además no es para hoy, aún tenemos días de sobra. –la calmo Karin.
-Quien diría que Hinata propondría hacerle una fiesta sorpresa a su "novio" –dijo Ino traviesamente.
Hinata se sonrojo al oír a Ino comentar eso.
-I-Ino n-no digas esas cosas así –le reclamo sonrojada.
-Jeje ¿que no decías que no te disgustaba la idea? –pregunto Sakura.
De nuevo la cara de Hinata volvió a tornarse roja.
-Oigan ya no la molesten –intervino Karin trayendo algunas cosas –es normal estar enamorada, en especial cuando… -.
-Karin ¿de qué lado estas? –pregunto la peliazul completamente ruborizada.
La pelirroja se llevó la mano a la nuca con pena.
-Perdón, solo era una bromita –dijo la pelirroja –además a mí también me agrada la idea de la fiesta sorpresa, no parece que hubieran pasado 5 años –dijo Karin nostálgica al recordar todas las cosas que habían pasado.
De pronto el timbre de la casa empieza a sonar poniendo nerviosas a las chicas.
-Karin dijiste que no volvería hasta más tarde –dijo Ino limpiando la harina del mesón.
-Bueno eso fue lo que me dijo, además se fue con Sasuke, y según Sakura el todavía no conduce rápido esa motocicleta –señalo la pelirroja guardando los materiales de cocina.
-Oye, ¿porque me señalas? El hecho de que se eso, no es excusa para señalarme –le dijo la peli rosa viéndola con un puchero.
-Eh no peleen por favor, guardemos todo antes de que… -decía Hinata hasta que…
-¡Hermana! ¡Ino! ¡Sakura! ¡Señorita Karin! ¡Sé que están ahí! –dijo una voz femenina la cual fue muy familiar para Hinata. Todas suspiraron de alivio.
-Qué suerte…. –dijo Hinata dando un suspiro.
El timbre de la puerta era tocado como si no hubiese un mañana.
-Mejor voy a abrir –dijo sonriendo un poco Karin para luego caminar a la puerta dejando a las chicas en la cocina. Hinata parecía estar molesta.
-Sí, definitivamente la voy a regañar –dijo la peliazul cruzándose de brazos.
-No te pongas así, solo vino a verte –dijo Sakura mientras sacaba de nuevo los materiales que Karin había guardado.
-Aunque nos dio un buen susto, pensé que los chicos habían vuelto –dijo Ino poniendo el trapo de vuelta al mesón.
Karin volvió a la cocina y de tras de ella también entro una niña castaña de 11 años edad la cual le dio una sonrisa a todas las demás.
-Hanabi –la llamo Hinata viéndola cruzada de brazos – ¿porque estás aquí?
Hanabi la vio curiosa y luego volteo su mirada un momento.
-Yo solo quería verte hermana, me dijiste que ibas a venir a casa de tu novio y yo…-
-¡Hanabi! –Le reclamo la peliazul sonrojándose nuevamente – ¡no digas ese tipo de cosas!
-Bueno pero no te enojes –se disculpó -…en fin, me dijiste que iban a cocinar un pastel y tuve curiosidad… -dijo viéndolas con inocencia.
-¿Y entonces…? Pregunto Hinata.
-¿Puedo quedarme con ustedes? –pregunto con un brillo en los ojos.
Hinata iba a contestarle.
Pero algo raro pasaba…
De fondo Hanabi tenía muchas flores y dibujos de niños y la mirada que hizo la muchacha fue suficiente para tocar los corazones de las chicas.
-¿De dónde salen las flores? –pregunto Ino no creyendo lo que veía.
-Esa mirada no –dijo la Uzumaki mientras trataba de mirar –no uses tu ternura aquí Hanabi que me dan ganas de abrazarte y no soltarte –dijo la pelirroja tapando sus ojos.
-Porque Hanabi se pone así cuando estamos todas –dijo Sakura cerrando sus ojos pero volviéndolos a abrir.
Hinata vio cómo su hermana menor la miraba a ella y a sus amigas con esos ojos de cachorro los cuales siempre lograban su cometido: convencer a las personas.
Hinata soltó un suspiro y volteo a ver a Karin.
-¿Karin…? –pregunto la Hyuga viéndola.
Karin le sonrió a Hinata y asintió.
-Claro no hay ningún problema –dijo la pelirroja.
Hinata volvió su mirada a su hermana.
-Ya escuchaste a Karin, no hay problema, pero tienes que comportarte –dijo la peliazul.
La castaña sonrió y asintió.
-¡Claro que sí! –dijo ella.
-Ok…vas a tener que ponerte esto –dijo Karin mostrándole un delantal de cocina color amarillo.
-Está lindo –dijo la niña tomándolo en sus manos.
Las demás chicas sonrieron y siguieron con el glaseado junto con Hanabi.
(Calles de Suna)
Se ve llegar a dos jóvenes en una moto, el que iba conduciendo la moto tenia pelo negro y llevaba puesto una Gorra-Boina junto a una camisa azul, una chaqueta de color negro y pantalones negros Jeans. Su acompañante en la parte de atrás tenía pelo rubio llevaba una camiseta blanca y una chaqueta color naranja junto con unos pantalones negros Jeans.
De pronto el conductor detiene la moto bruscamente al llegar a una bodega de una tienda de cigarros finos.
El rubio casi cae por esa acción.
-¿Es que me quieres matar del susto acaso Sasuke? –Pregunto enojado el joven bajándose de la moto – ¿cuándo va a ser el día en que aprendas a conducir bien?
-No te quejes Naruto, apenas y estoy aprendiendo –dijo el pelinegro bajando igualmente.
-…Y eres muy malo con las motos –susurro Naruto.
-Perdón ¿Dijiste algo? –pregunto el Uchiha.
-Nada –respondió el Blondo.
Sasuke Uchiha ahora tenía 15 años de edad, durante este tiempo había pasado tiempo junto a su amigo y "socio" Naruto, aprendiendo muchas cosas para los negocios y para poder tener una buena estabilidad, realizaban todo tipo de trabajos para poder obtener su remuneración monetaria y conseguir avanzar. Desde que el Uchiha se había encontrado con Naruto había conocido a Sakura Haruno, una muchacha que trabajaba en la panadería junto a su madre, la joven y el azabache habían logrado formar una amistad la cual parecía que quería avanzar a algo más.
Naruto Uzumaki ahora tenía 14 años, el 10 de Octubre cumpliría los 15, estaba a pocos días de su cumpleaños. Durante este tiempo había conseguido seguir adelante para poder cumplir con sus metas. Junto a su amigo Sasuke había aprendido formas de negocio y como negociar con las personas. Al principio fue en la escuela, vendiendo las respuestas de los exámenes y ahora era en las calles en donde hacían su negocio.
El joven rubio camino junto con el Uchiha hacia la bodega, Naruto miro un auto Audi R8 que estaba estacionado cerca de la tienda.
-¿Ves eso Sasuke? –Le pregunto señalando el auto –ahí es cuando uno se da cuenta de que dios pinto al hombre pobre muerto –dijo viendo como el que parecía ser el dueño se metía dentro del auto y arrancaba.
El rubio y el azabache caminaron hacia un hombre que estaba parado en la entrada de la bodega.
-Buenas tardes señor, ¿el jefe esta? –pregunto Naruto.
El hombre volteo a ver a los dos jóvenes.
-¿Quién lo necesita? –pregunto el hombre.
-Pues unos clientes que quieren hablar con el –dijo el rubio.
-Solo venimos a hacer negocios y nada más –dijo Sasuke al lado del rubio.
El sujeto los miro un momento y luego les dijo que siguieran.
-Ustedes dos niñatos vienen a hacer un negocio…y no tienen dinero para la mercancía ¿Qué creen que es esto? ¿Una casa de beneficencias? -pregunto sentado en una mesa un hombre mayor a los dos jóvenes que estaban sentados frente al señor en unas sillas.
Sasuke hablo dirigiéndose al hombre.
-Vea el negocio que nosotros queremos con usted es el siguiente –dijo viéndolo a él y eventualmente al rubio sentado a su lado –nosotros necesitamos que usted nos entregue unas cajetillas de cigarrillos, nosotros vamos, las vendemos y después regresamos aquí y le entregamos el dinero de la mercancía y las ganancias –dijo el azabache.
El hombre los vio a los dos arqueando una ceja.
-Y si ustedes se quedan con la mercancía ¿Qué? ¿Quién pierde? –Dijo señalando ese punto.
Entonces fue Naruto quien se dirigió al hombre mientras Sasuke se acomodaba un poco en la silla.
-Si nosotros no regresamos aquí –le dijo Naruto –usted solo perdería unas cuantas cajetillas de cigarrillos, en cambio nosotros nos quedaríamos sin que trabajar –explico señalando lo obvio -…y dígame una cosa ¿un comerciante sin mercancía quién es?
El hombre volteo la mirada mientras pensaba, después los volvió a ver y asintió…
(Barrios de Suna)
Naruto y Sasuke estaban en la motocicleta por unas tiendas de los barrios de la parte norte de Suna.
El rubio bajo de la moto mientras Sasuke estaba en ella esperándolo. Naruto se acercó a la tienda y llamo al propietario.
-Buenas señor, mire lo que le tengo, cajetillas de cigarrillos finas y baratas –dijo enseñándole al dueño de la tienda las cajetillas.
El hombre hablo.
-Dame cinco –pidió el dueño.
-¿Cinco? –pregunto el joven con una sonrisa mientras sacaba el numero dicho.
El hombre recibió las cajetillas y le entrego a Naruto el dinero.
El rubio volvió a subirse a la moto de su amigo y siguieron por las siguientes tiendas de la zona.
Los dos jóvenes condujeron por unas cuantas horas vendiendo los cigarrillos, así terminaron vendiéndolos en tiendas, mercados y en barberías.
El tiempo transcurrió rápido, ahora eran las 5:30 PM.
Naruto y Sasuke habían ido a las afueras de la pista de aviones de la ciudad, los dos estaban acompañados por otras dos personas. El primero era Suigetsu el novio de la prima de Naruto, y el segundo era Neji Hyuga, primo de Hinata. Todos los jóvenes estaban sentados en el pasto afuera de la pista.
Los cuatro jóvenes vieron como un avión despego de la pista.
-¿Ustedes que dicen? Se montarían a un avión para ir siquiera a Iwagakure, he oído que hay buenas cosas allí –dijo Neji viendo como el avión se alejaba.
-¿A Iwagakure? –Pregunto Naruto poniendo su vista en la pista – ¿para qué Neji? Suna y hasta Konoha tienen buenas cosas, si me voy a subir a un avión que sea para ir a Estados Unidos o a Europa –dijo el rubio.
-Está bien soñar pero tampoco abuses –le dijo el castaño.
-Es que así es el –dijo Suigetsu –Naruto el dinero no lo es todo, también hay cosas más importantes…como el amor –dijo el peliblanco.
Naruto sonrió.
-Si sé que el dinero no lo es todo, el amor… -dijo eso el rubio pensando en cierta peliazul la cual no lo dejaba dormir bien por pensar en ella –…la familia, la salud y las personas que nos rodean los son todo…pero por eso es que quiero cumplir con mis objetivos –dijo él.
-Al paso que vamos no vamos a lograr obtener los ingresos deseados Naruto –dijo Sasuke –mis ahorros hasta ahora son de $427 dólares –dijo el azabache –de los $678 dólares tuve que invertir un poco para la moto -.
-Bueno por lo menos tú tienes más que yo, apenas y mis ahorros llegan a los $350 dólares –dijo el rubio.
-Ustedes dos sí que tratan de conseguir el dinero suficiente ¿no? –Dijo Suigetsu –pueda que algún día logren ser ricos -.
-Por favor –dijo Neji llamando su atención – ¿Naruto, Sasuke, ustedes piensan que se van a volver ricos vendiendo tabacos? Apenas y logran conseguir una buena paga -.
-Hombre Neji, esto es solo el comienzo, conforme avancemos iremos prosperando –dijo Sasuke.
Naruto enfoco su vista al cielo un momento y luego bajo la mirada hacia la pista de aviones.
-Voy a hacer un juramento –dijo el blondo llamando la atención de los demás -…si de aquí a cinco años no logro obtener un mínimo de $5000 dólares…me pegó un tiro –dijo con su vista enfocada a la nada –y vean… -dijo levantando su mano al cielo –…lo juro por el todo poderoso que nos cuida y protege -.
Los jóvenes lo miraron atónitos, no podía estar hablando enserio…
-Si sabes que las promesas son para cumplirlas ¿verdad? –pregunto Sasuke viéndolo expectante.
Naruto viendo a la nada solo asintió.
-Sí, y yo siempre cumplo mis promesas… -afirmo él.
(Residencia Uzumaki)
La noche ya había caído, Sakura e Ino ya se habían ido a sus hogares.
Hinata se había ofrecido a ayudar a Karin a limpiar la cocina. La pelirroja termino aceptando su ayuda y ahora estaban terminando de guardar las ollas y platos en la alacena.
La pequeña Hanabi estaba viendo la televisión de la sala mientras esperaba a su hermana para poder irse.
-Karin, quería darte las gracias por ayudarme, estoy feliz de poder ayudar a organizar la fiesta de Naruto –dijo la peliazul.
-Se nota, tú y mi primo se llevan muy bien, quien sabe…pueda que algún día terminen untos –dijo la pelirroja haciendo que Hinata se ruborizara. –oye…se lo que sientes por Naruto –le comunico.
Hinata volteo sorprendida a verla.
-¿Cómo…? –iba a preguntar.
-Se nota a cientos de kilómetros –dijo Hanabi entrando en la conversación –hasta un ciego lo podría ver -.
-¡Hanabi! –La regaño la peliazul – ¿entonces…si se nota? -.
-Eres tan obvia –le dijo Karin.
-¿Entonces por qué Naruto no lo nota? –pregunto la peliazul bajando la mirada un poco.
Karin vio a la peliazul, luego a Hanabi quien veía con pena a su hermana.
-Mi primo también está enamorado de ti, y tú lo sabes, es solo que él no se anima, y tú tampoco lo haces –dijo la pelirroja.
Hinata se sonrojo nuevamente y empezó a sacer humo de la cabeza.
-En verdad no puedo creer que ninguno tome la iniciativa, es preocupante –dijo Karin.
-Bueno mi hermana es muy vergonzosa y según veo Naruto es un poco torpe –dijo Hanabi pensante –tal vez si los dos llegan a ponerse de acuerdo… -.
-Por favor no digan más –pidió la muchacha mientras un aura de depresión la rodeaba -.
-Venga, anímate –le dijo Karin poniéndole una mano sobre su hombro.
-Sí, de seguro los dos acabaran juntos –dijo la castaña.
-…Yo…-Hinata sonreía un poco -…sé que así será –dijo ella.
En ese momento el celular de Hinata empieza a sonar, la peliazul v e que es su madre y lo contesta.
-Mama hola….si…claro ya, justo ahora estábamos yendo…ok, llegaremos rápido, hasta luego –colgó –Hanabi, ya debemos irnos, mama dice que debemos llegar para la cena -.
-¡Hay por qué! Le hubieras dicho que nos quedábamos a cenar –dijo la pequeña.
-Mama preparo curry… -al momento de decir eso platillo Hinata noto que su hermana no estaba ahí.
-¡¿Qué estas esperando?! –Pregunto la pequeña –vamos a casa, ¡adiós señorita Karin! –dijo la niña saliendo de la casa.
-Enserio le gusta el curry, como a Naruto le gusta el Ramen –dijo con una sonrisa la pelirroja –supongo que te veré mañana -.
Hinata asintió.
-Nos veremos mañana entonces –dijo Karin -…y sigue esforzándote -.
-Gracias Karin, hasta mañana –se despidió saliendo de la casa.
La peliazul salió de la casa y al estar afuera se encontró con Naruto el cual estaba con su hermana Hanabi.
-¡Esta rico! –Dijo Hanabi dándole una mordida a una barra de chocolate – ¡gracias Naruto! -.
-No hay de que Hanabi –respondió este para luego voltear y observar a Hinata –Hola Hinata –saludo sonriéndole.
-Naruto hola –le devolvió el saludo para luego ver a su hermana comiendo el chocolate –Hanabi, sabes que no puedes comer esas cosas de noche, mama se va a enojar -.
-No seas mala, mira que es un regalo de mi futuro cuñado…-dijo la pequeña con una sonrisa.
-¡Hanabi! –le grito toda sonrojada la peliazul.
Naruto quedo un poco sonrojado por ese comentario.
-Jeje así son los niños –dijo Naruto con una sonrisa.
-Jeje si… -dijo Hinata -…este Naruto…acerca de…lo que te comente… -.
-Ah eso, creo que si podre –dijo el rubio
-¿De verdad? –pregunto la peliazul feliz.
-Claro que sí, es una promesa –dijo el dándole una sonrisa.
Hanabi veía con curiosidad la conversa de los dos jóvenes. Vio cómo su hermana se ruborizaba y le sonreía a Naruto.
-Entonces nos vemos mañana –dijo Hinata acercándose al rubio y dándole un beso en la mejilla –buenas noches –se despidió.
-Uh s-sí, buenas noches Hina…-se despidió el –buenas noches Hanabi -.
-Buenas noches Naruto –se despidió ella igual.
Naruto entro adentro de la casa y Hinata y Hanabi empezaron a caminar.
Entonces Hanabi mirando a su hermana hablo.
-¿Conque Hina? ¿Eh? –dijo ella mirándola acusativamente.
-B-bueno si, él me dice así…y yo le digo…-
-¿Como? –pregunto la niña.
Hinata susurro.
-Naru…-.
Hanabi quien la miro con un signo de interrogación sonrió.
-Naru ¿eh?...después de los apodos seguirán los besos y…-
-Hanabi por favor –pidió la peliazul seriamente -…oh entonces si me vas a conocer…-.
-Era una broma, que sensible –dijo la castaña siguiendo a su hermana.
-Naruto ya hemos hablado de esto…-dijo Karin viendo a su primo.
-…Si ya hemos hablado y llegamos a un trato –dijo el rubio tomando un vaso con agua.
-Si el trato de que si seguías estudiando podrías empezar a trabajar por tu cuenta…Pero también el acuerdo era que saques buenas notas Naruto –dijo la pelirroja en lo que Naruto dejo el vaso sobre la mesa.
-Si…bueno de eso no tienes que preocuparte –dijo Naruto –esas ultimas notas las recupere, tu misma lo viste ¿verdad? –.
-Naruto…. -.
-Bueno está bien, prometo que me dedicare más en mis estudios ¿contenta? –pregunto el rubio aburrido.
-Si mucho, no estoy en contra de que trabajes, pero necesitas seguir tus estudios, y me alegra de que lo entiendas –dijo la pelirroja con una sonrisa.
-Si…gracias por preocuparte por mí...hermana –dijo el rubio a lo cual la pelirroja dio un respingo.
-O-oye aun no me acostumbre a que me digas así, soy tu prima, llámame Karin o prima –dijo la pelirroja ajustándose sus lentes –bueno, ve a ducharte, la cena ya estará servida –.
-Ok –respondió este saliendo del lugar.
Karin camino hacia la cocina y empezó a servir los platos para la cena.
(Mañana, En la tarde)
-¿Cómo es eso de que no hay trabajo hoy? –pregunto Sasuke a través de su celular.
-Por qué no lo habrá, voy a estar ocupado –dijo Naruto igualmente en su celular mientras caminaba por la calle.
-¿Ocupado? Naruto, Sakura llego aquí a mi casa, esta con mi mama en este momento, pero le dije que iba a salir contigo, yo si estoy firme en crecer económicamente, ¿pero y tú? –pregunto el azabache mientras echaba un ojo a la sala y veía a su madre conversar con Sakura.
-Yo también sigo firme a mi promesa amigo, pero de vez en cuando uno tiene que distraerse y convivir con los demás… -decía Naruto.
-…Pues no te distraigas mucho –dijo el azabache –ayer estuve haciendo cuentas para ver cuantas cajas de tabaco y cuantas lapidas tenemos que vender para que no te tengas que pegar el tiro que dijiste –señalo el -…y para serte sincero sería mejor que sigas alistando la pistola –.
-Jaja que simpático –dijo con sarcasmo –no digas bobadas y mejor sigue mi consejo, convive con los demás…aprovecha que Sakura está ahí y sácala a pasear e invítale algo, pero no se pasen de cariñosos…-dijo con gracia.
-Si como digas gracioso, pero mañana si hay trabajo eh –le señalo.
-Está bien, ya lo sé, ahora divierte, nos vemos luego –se despidió el rubio.
-Está bien, adiós –se despidió el azabache colgando la llamada.
El azabache guardo el celular y dio vuelta para ir a la sala.
-Sakura deberías comer más, te ves muy delgada hija –dijo Mikoto mientras cocía una camisa.
-Ah bueno Sra. Mikoto yo si me alimento bien es solo que mi físico es así –dijo la peli rosa un tanto apenada.
-No Sakura, no me llames Sra. Me haces sentir vieja, puedes llamarme Mikoto, o si te gusta mejor mama…-
-Mama –interrumpió Sasuke la conversación –no digas ese tipo de cosas –dijo el mirando un poco a Sakura la cual estaba un poco sonrojada.
-¿Hay hijo que tiene de malo? Déjame decirles que se ven bien juntos –decía la mujer con una sonrisa.
-Seño…Mikoto…es muy pronto para esas cosas –dijo Sakura ruborizada –ya me tengo que ir –agrego levantándose -.
-¿Tan pronto? –pregunto la mujer.
-Si solo vine a saludar... –entonces la peli rosa se acerca a su oído –…y también a hablar co usted acerca de la sorpresa –le dijo a Mikoto.
La pelinegra sonrió y asintió mientras Sakura también sonreía.
-Muy bien entonces…-.
-Oye Sakura –le llamo Sasuke haciendo que esta se voltee -…Naruto y yo nos tomamos el día libre y…me preguntaba si tu querías ir….no se…eh por ahí a pasear –.
Sakura miro sorprendida a Sasuke igual que su madre, era la primera vez que el la invitaba a salir.
-¿Enserio? –pregunto ella.
-Si, por supuesto –respondió.
-Bueno –dijo Mikoto levantándose –me alegra mucho de que vayan a salir, aunque hijo ya te habías tardado -.
-Mama… –reclamo Sasuke.
-Bueno no les quito más su tiempo, voy a descansar un rato, ustedes vayan y diviértanse –les dijo.
-Claro que si –dijo Sakura contenta –este, te espero afuera –aviso saliendo de la residencia.
Sasuke asintió y quedo viendo como Sakura salía. Luego volteo a ver a su madre quien lae miraba con una sonrisa.
-Que tengan un buen día hijo, solo traten de no hacerse muy tarde –pidió ella.
-Está bien mama –respondió el azabache tomando la gorra boina y poniéndosela –iremos en la moto, llegare antes de la cena…-.
-Está bien Sasuke pero por favor tengan cuidado en esa motocicleta, no me agradaría que fueras a velocidad –.
-Tranquila, estaremos bien –dijo el –hasta luego mama –se despidió saliendo de ahí mientras su madre se despedía de él.
Sasuke salió y vio a Sakura esperándolo en la entrada.
-¿Vamos? –pregunto ella.
Sasuke tardo un momento pero respondió dándole una pequeña sonrisa.
-Seguro -.
Hinata estaba esperando sentada en una banca del parque de juegos, se podía ver a algunos niños jugando en los columpios y en el sube y baja. La peliazul llego hace unos cinco minutos, y estaba esperando a que llegara…
-¡Hinata! -.
La peliazul volteo a mirar y vio con una sonrisa a quien estaba esperando.
Hablando del rey de roma…
-Hola Naruto –saludo la peliazul levantándose del lugar.
-Hola Hinata –saludo llegando al lugar –lamento llegar tarde…-.
-No, no te preocupes, acabe de llegar –dijo ella.
-A esta bien, te parece entonces si nos vamos –dijo Naruto.
-Claro –acepto ella.
Los dos jóvenes salieron del parque y caminaron por la calle mientras conversaban alegremente y después de caminar por un tiempo llegaron al cine.
-Me alegra mucho que hayas aceptado venir Naruto, últimamente has estado muy ocupado –expreso Hinata.
-Sí, lamento mucho eso, pero ahora quiero pasarlo bien contigo –respondió –y tener un buen día -.
Hinata sonrió ante lo dicho por Naruto.
-Sabes Naruto…me alegra haberte conocido –dijo Hinata en voz baja.
-A mí también, pienso que lo mejor que me ha pasado –dijo el rubio regalándole una sonrisa.
Hinata quien estaba sorprendida por el comentario sonrió y le tomo de la mano.
-¿Entramos? -.
-Pero por supuesto que si -.
(En la noche)
Naruto estaba acompañando a Hinata a su casa. La película fue muy buena los dos se habían divertido mucho.
-Hinata me alegro mucho haber estado contigo hoy, fue muy divertido –expreso el rubio.
-A mí también me gusto, si tú quieres podríamos volver a salir un día de estos –ofreció Hinata.
-Suena genial…pero yo seré el que te invite a la próxima –dijo el rubio.
Hinata rio un poco, Naruto era muy tierno en verdad.
-Hay Naruto…sabes que por mí no hay problema quien page –expreso ella.
-Pero quisiera ser yo el que te invite, quisiera darte buenas cosas…-
-Naruto… -dijo ella -…eres tierno…y muy lindo –dijo eso ultimo con un sonrojo.
Naruto se sonrojo por el alago.
-Tú también eres linda Hinata…la muchacha más linda que he conocido…-
Hinata se ruborizo ante el comentario de Naruto.
Los dos voltearon la mirada y luego se vieron nuevamente a los ojos, los dos estaban perdidos en sus emociones.
Naruto entonces hablo.
-H-Hinata…-.
-¿Que pasa aquí? –pregunto un hombre saliendo de la casa a la cual ya habían llegado Naruto y Hinata.
Hinata volteo ruborizada y vio como su padre había salido.
-Ah papa -.
-Buenas noches señor –saludo Naruto.
-Ah Hinata….y Naruto –dijo viendo fijamente al joven – ¿qué tal todo? -.
-Eh todo bien papa, Naruto y yo nos divertimos mucho hoy –expreso Hinata –y estábamos viendo cuando podríamos volver a salir a divertirnos –dijo ella.
El padre miro a su hija y luego a Naruto el cual lo veía un poco nervioso.
-Está bien –dijo luego de un rato –ya estábamos a punto de cenar hija –aviso el hombre – ¿Naruto quisieras acompañarnos? -.
-Muchas gracias por el ofrecimiento señor, pero le prometí a mi prima que llegaría a casa a cenar –dijo él.
-Oh está bien –dijo.
Naruto volteo a ver a Hinata.
-Que tengas buenas noches Hinata –se despidió el –buenas noches señor Hyuga –se despidió también de él.
-Hasta mañana Naruto –se despidió la peliazul, al ver como el rubio se fue la muchacha volteo a ver a su padre – ¿enserio lo ibas a invitar? -.
-Claro… -respondió el –no soy malo con ninguno de los amigos de mi hija –aclaro él.
Hinata lo vio con una mirada de "no me digas"
-Hija –saludo su madre cuando Hinata entro – ¿Qué tal tu día? –pregunto.
-Muy bien mama, Naruto y yo nos divertimos mucho –agregó la peliazul y luego al ver que su padre entro al comedor le pregunto algo a su mama –mama… ¿sabes por qué papa quiso invitar a Naruto a cenar? –pregunto.
-¿Eh? ¿Enserio lo hizo? –Pregunto –vaya así que quiere conocerlo más -.
-¿Qué quieres decir? –pregunto.
-Bueno tu padre dice que necesita conocer…al que pueda convertirse en tu novio –dijo lo último haciendo que su hija se ruborice.
-¡¿P-pe-pero que dices?! Mama por favor no digan ese tipo de cosas –pidió su hija mientras se tapaba la cara apenada -.
-Hay hija, no es algo de que avergonzarse…es solo que tu padre…después de que nos dijeras que Naruto había huido de su casa porque su familia no lo valoraba -.
-Mama –le llamo Hinata –de ese tema no quisiera hablar, es que…me entristece recordar que Naruto sufrió eso…-
Hana le vio un poco triste, era verdad, saber que alguien que es importante para uno sufrió de tal manera es muy desgarrador.
(Al día siguiente)
Se enfocaba a las afuera de un cementerio.
Sasuke y Naruto estaban caminando a lado de unas tumbas.
Sasuke tenía una bolsa y Naruto unas flores en las manos, el rubio iba tanteando con sus manos las tumbas del lugar, hasta que llego a una que le llamo la atención.
-Sasuke –llamo a su amigo –esta –le dijo señalando la lápida.
El azabache miro a los lados y entonces se acercó a la tumba y de la bolsa que traía saco un martillo y un pico.
Naruto retiro de esa tumba las flores que tenía y le dejo el paso libre a Sasuke para que pueda hacer lo que vinieron a hacer: robar lapidas.
Sasuke le dijo a Naruto que vigilase y el rubio asintió y se acercó al pilar del balcón.
Naruto veía a los lados mientras Sasuke estaba retirando la lápida del lugar.
Un rato después Naruto y Sasuke caminaban por la parte de arriba del cementerio con la lápida guardada en la bolsa.
Entonces observan como unos autos van llegando al lugar. El primero es una carrosa fúnebre y los otros eran unos autos de marca.
De uno de ellos salió un hombre peli plata con una máscara tapándole la parte baja del rostro.
-Oye ¿ese de ahí es el "Sensei"? –pregunto Sasuke viendo al hombre salir y dirigirse con las personas que iban llegando a dentro del cementerio.
-Pues creo que si –respondió Naruto.
Ese hombre era Kakashi Hatake alias el "Sensei", originario de la ciudad de Konoha pero residente en Suna, ese hombre era el mayor jefe contrabandista de la ciudad de Suna, dedicado al contrabando de electrodomésticos y productos de fábrica. Su alias de "Sensei" era debido a que fue campeón de Karate Full Contact en su ciudad y se dedicó por un tiempo a dar clases de Karate, pero luego lo dejo y se dedicó al contrabando. Solo era conocido por su alias, y hasta el momento no tenía problemas con la ley.
-Mira…tiene seguridad –dijo Sasuke señalando a los que parecían ser sus escoltas –esa seguridad…esos autos, todo eso solo lo da el poder económico…parece el padrino…-.
Naruto lo miro y luego volvió a ver a Kakashi.
-¿Padrino? Padrino será Don Vito Corleone –dijo mirando como Kakashi se adentraba al cementerio –se lo que es un pobre contrabandista con solo verlo…-.
Naruto y Sasuke se retiraron del lugar y caminaron por la calle mientras Naruto tenía un pensamiento en la cabeza.
-Oye Sasuke –le llamo Naruto –tengo una idea…-
-¿Idea? ¿Qué cosa? –pregunto.
-Algo que haría que dejemos de vender tabaco y lapidas robadas –dijo viendo para el cielo –algo para bien…o para mal…-.
Serpiente Obsidiana: Me diste una gran sugerencia amigo, la tomare en cuenta porque me parece una buena idea, gracias por tu review.
Uchiha1111: Bueno pues la idea que me diste ya la tenía pensada, pero eso pasara en unos capítulos más adelante amigo, las obras que Naruto hará serán para todas las personas, gracias por tu review y por el apoyo.
Monica735: Naruto siempre será así con Hinata, pueda que haya problemitas en el futuro pero lograran resolverlos. Karin y Suigetsu son una buena pareja a mi parecer, aunque no haría tampoco mala pareja con Neji, gracias por tu review.
John Velázquez: El negocio que todos conocemos llegara pronto amigo, habrá mucha acción, aventura y sobre todo romance, gracias por tu review.
Dime Nahum: ¡Una gran canción de verdad amigo! "Me retiro no sin antes mencionarles…yo soy Ángel del Villar" una de mis preferidas amigo, me alegra que te guste, gracias por tu review.
En esta semana he estado muy ocupado por asuntos del colegio, en especial por mi licenciada de física que no nos da ni un solo descanso. Pero a fin de cuentas es una buena persona que se preocupa por nosotros.
Espero que les haya gustado el cuarto capítulo de esta historia, ya saben que pueden dejarme sus comentarios, opiniones y sugerencias abajo en la caja de reviews.
Un saludo muy grande y un abrazo para todos ustedes y nos vemos en el siguiente capítulo.
Chao.
