Boku no hero No me pertenece
Scars
Bakugou Katsuki tiene varios arrepentimientos en su vida, lo cual podría ser sorprendente para muchos, en realidad es una carga para él. Desde niño siempre fue el mejor, siempre superior a todos y eso lo hizo convertirse en un patán, algo que entiende muchos años después, cuando realmente arruino muchas cosas. Es curioso, piensa al ver su pasado, sin entender cuando todo salió mal y se convirtió en algo que odia ahora. No fue al inicio, una de las cosas que más odia fue que disfruto de esa sensación, de ser el mejor, de tener siempre la razón, de ser imparable.
Lo que lo hizo pensar que estaba bien.
No fue totalmente su culpa, el ambiente en el cual crece y las personas que lo rodean, generalmente ayudan a agraviar su superioridad moral sobre otros. Se sorprende hasta cierto punto de que pudo encaminarse a tiempo, que su sueño de ganar siempre, de ser un héroe para ganar, realmente logro llevarlo a convertirse en una persona decente para la sociedad.
No es que deje de ser grosero o gritar cuando algo realmente le molesta, pero esa forma de menospreciar a otros, deja de ser parte de su vida, para empezar a apreciarlos.
La UA tiene esa cualidad de cambiar a otros, que no había tomado en cuenta al querer entrar a la mejor escuela de todos. Los estúpidos compañeros que tiene, que también suelen presionarlo de más, pero se han ganado parte de su corazón a la fuerza, que se han ganado su confianza y respeto, también ayudan bastante. Deja de sentirse superior, para sentir que tiene personas a su lado y la soledad que sentía, desaparece.
Ya no está solo escalando una meta, hay personas a su alrededor, que lo hacen sentir mejor.
Aunque realmente nunca estuvo solo, de alguna forma ese idiota siempre estuvo ahí para bien o para mal. Uno de los mayores arrepentimientos de Katsuki, fue su relación con el idiota de Deku. No fue mala al inicio, tal vez era algo torpe y tosco con este, pero era hasta cierta forma como trataba con todos, pero en algún momento se llegó a retorcer tanto que no se reconoce ahora mismo.
Ahora con casi 20 años, cuando ve el pasado, no puede más que sentir desprecio por el niño que fue y lo que hizo. Un odio puro por ese pequeño ser lleno de envidia, que no pudo procesar que alguien aparte de él, tenía mejores cualidades para ser un héroe y el inminente temor a ser derrocado por un ser inferior. No importa que hubiera pasado tiempo de su disculpa o que en realidad el idiota de Midoriya (porque ya no es Deku, bueno si lo es por su nombre de héroe, pero ya no es despreciado como antes) siempre ha dicho que todo está en el pasado, es un peso sobre sus hombros que nunca desaparece del todo.
Incluso cuando luchan juntos día a día, cuando ambos crecen para convertirse en pilares de la sociedad moderna, cuando han luchado contra el mal en persona varias veces, no parece ser suficiente.
Hizo su infancia un verdadero infierno, pero este sigue sonriendo a su lado como si no hubiera pasado.
Es enfermo.
Pero cual karma en la vida, como si no fuera suficiente su arrepentimiento por ser un malnacido con el chico en su infancia (y parte de su adolescencia), las cosas empeoran cuando desarrolla sentimientos por este. No solamente es el primer chico que le atrae de esa forma, sino que también es el chico que puede haber recibido la peor parte de él y seguir siendo su amigo, la única persona que realmente no merece que lo vuelva a ver, de la cual termina enamorado.
Es como hacer tu propio agujero y luego saltar dentro de este.
Katsuki realmente no sabe cuándo se enamoró de Midoriya, pudo ser cuando en alguna de sus patrullas el idiota sonreía (no esa sonrisa fría y sin emociones cuando por fin terminaron con AFO, si no las reales, que le hacen hoyuelos y sus ojos brillan), tal vez fue cuando luego de pelear contra villanos la semana pasada, ambos se quedaron viendo el atardecer en un edificio llenos de cortadas y vendas, también pudo ser cuando ambos simplemente hablaban y no discutían sobre el partido de baseball de la semana pasada.
Una parte de Katsuki teme que no fuera el último año, teme que fuera más atrás, hasta cierto punto de la UA, cuando aún eran enemigos y de alguna forma todo se resumía a él. El idiota molesto que siempre lo siguió en la escuela, aferrándose a él y que de alguna forma logro salir adelante y hacerse amigos. Cuando dejo de ser el centro del mundo de Midoriya, probablemente fue cuando este se volvió su centro.
Todo siempre se resumía a él, All Might, los villanos, el dolor o la felicidad, siempre parecían orbitar en el niño de cabello verde.
O tal vez, solamente tal vez, se enamoró probablemente aquella vez a los 4 años, cuando aquel niño torpe le dio una sonrisa brillante diciendo que sería un gran héroe y algo dentro del pecho de Katsuki se agito, como si advirtiera todo lo que estaba por venir.
Pero no importa, lo único que sabe es que está enamorado del idiota que tiene el puesto de héroe numero 1 (por mucho que le duela y aun quiera arrebatárselo de las manos) y que es la única persona en esta tierra de la cual no debió enamorarse, porque no merece que este lo vuelva a ver por el pasado entre ambos.
Aunque intento explicarle a su corazón muchas veces que Midoriya Izuku era un gran "no" en su vida, este parece ignorarlo.
Maldito bastardo.
.
.
—¿Kaa-chan? —la voz de Izuku es lo único que logra sacarlo de su viaje de recuerdos, para recordar donde y que están haciendo.
Dejando de lado sus pocas ganas por venir a esa estúpida salida grupal, había cedido rápidamente cuando Kirishima menciono que Izuku tenía ese día extrañamente libre y había aceptado ir con todos. Lo que Katsuki más odiaba de los sentimientos, es que el idiota de pelo rojo sepa de ellos, porque sabe que Izuku se ha convertido en alguna especie de debilidad que odia admitir.
No es que Kirishima lo usara de mala manera, en general era el mejor amigo que puede tener, aunque el bastardo sabe cómo hacerlo entrar en los planes grupales, que suelen incluir a Izuku y él aceptando con mucha mayor facilidad.
Como en este momento que están todos en un bar, a altas horas de la noche y en el lugar más alejado de la ciudad, donde parece que no son reconocidos. Si bien la mayoría de su grupo de amigos son famosos por sus andanzas como héroes, este bar es discreto y no suele revelar información. No le molesta a Katsuki, es mucho mejor que cuando dejaron al mapache de cabello rosado elegir y terminaron en una discoteca demasiado ruidosa para su gusto.
Este lugar estaba bien.
Aunque la mayoría de sus amigos estaban riendo y algo alegres por el licor, Katsuki con su buena resistencia estaba de forma meditabunda recordando su pasado. Probablemente que Izuku hubiera tomado asiento a su lado no ayudo mucho a eso, la semana pasada lo había estado ignorando (dado que ambos estaban en la misma agencia) y tenerlo cerca de golpe no ayudaba. Ojalá se hubiera sentado al lado del bastardo de Todoroki o de la cara redonda.
Pero no, el idiota de Midoriya tiene esa necesidad de joderle la vida, lo cual acepta como karma de sus acciones del pasado.
—Estoy bien Izuku—dice de forma grosera, aunque un poco más suave cuando dice el nombre del chico.
Este entrecierra la mirada, pero no dice nada más cuando voltea el rostro levemente avergonzado, lo cual lo hace sonreír contra su voluntad y tal vez por el alcohol en su sistema. Había algo, desde el primer momento que decidió dejar de llamarlo por su apodo y empezar a llamarlo por su nombre, que el chico era débil. No importa que fuera hace 4 años aproximadamente de eso, aún era débil ante eso, era divertido de ver.
Era como gritar al mundo que eran amigos, algo que el idiota siempre quiso y no estaba molesto en darle, eran amigos después de todo (incluso cuando Katsuki quiere más, siempre quiere más) y era como si hubiera cumplido algún estúpido sueño del nerd.
Estaba bien si eso lo hace feliz, es lo menos que merece.
De reojo nota que alguien debe decir algo gracioso, ya que Midoriya parpadea confundido, antes de sonreír de forma radiante, lo que hace que ve a otro lado incómodo. El bastardo de pelo verde es como un pequeño sol caminante, demasiado radiante que suele provocarle cosas en su interior que no quiere sentir, pero no puede evitar y se molesta. Porque de alguna manera siempre fue así, su honestidad, su forma de ser, su corazón en el lugar correcto, lo que hicieron que dentro de él algo se agitara.
Solo tomo casi toda su vida entender que era.
Enamorado de quien trato como una mierda, vaya forma de la vida de gritarle "toma perra en tu cara" y joderle su existencia.
Algunas bromas llegaron a sus oídos, que eran de como por fin Kaminari y Jiro estaban saliendo juntos, lo que provoco molestia al ver las claras insinuaciones de Kirishima en la cara. Si bien su mejor amigo era el único en saber sus sentimientos, también era un amigo que insistía en que dijera sus sentimientos, lo cual era una pésima idea de cualquier forma.
¿Qué debería esperar?
Comenzando con que Izuku era heterosexual, o al menos solamente había mostrado un claro interés en chicas, además de esa cosa rara que tuvo con cara redonda todos sus años escolares (lo cual nunca fue nada en realidad para frustración de los demás), hasta el punto de que claramente lo había tratado como una mierda casi toda su vida y lo único que debe agradecer es que el idiota altruista al menos le diera amistad.
Ya le estaba dando más de lo que merece, no debe pedir más, no debe ser exigente, no lo merece.
Así que la propuesta de Kirishima se la pasa por el trasero y decide no hacer nada, son amigos, compañeros y eso es todo.
Se levanta para ir al baño con deseo de escapar de las preguntas románticas de Ashido, porque si le pregunta algo no dudara en golpear su cabeza (sea chica o no, nadie de su maldito grupo es una chica débil) y se supone que con amigos no debe hacer eso…todo el tiempo. Al llegar al baño no duda en echar agua a su rostro y verse al espejo con pensamientos arremolinándose en su mente.
Echa la culpa al alcohol que esta noche no vaya bien como esperaba, su deseo de descansar un rato, jugar video juego y ordenar pizza, se fue al carajo gracias a Kirishima. Ocupa un momento para pensar o no pensar, pero en este lugar no hace ni uno o el otro, en una mezcla de indecisión que no le gusta.
Le han dado una propuesta, para ir américa y trabajar ahí algunos años. No está mal, recuerda que All Might hizo algo similar, sería bueno un cambio de aires. Hace una semana que piensa eso, mañana debe dar una respuesta, nadie ni siquiera Kirishima sabe sobre eso. No quiere ir, por muy infantil e idiota que sea, que le haga odiarse por indecisión, no quiere marcharse de aquí.
Sus amigos, su familia…el idiota de Midoriya, no quiere dejarlos y odia esa debilidad.
El sonido de la puerta abriéndose, hace que gruña listo para maldecir a Kirishima por ir a buscarlo, pero se detiene en media maldición cuando ve que quien entra es Midoriya. Sus ojos escanean rápidamente al chico, notando el olor a alcohol que viene de su ropa y la gran mancha de licor en su camisa.
Levanta una ceja, este se ríe nervioso.
Ve detenidamente, tal vez más de lo aceptado, su mano llena de cicatrices viajar a la parte trasera de su cuello.
—Kaminari rego un poco de su bebida sobre mí y Uraraka—dice tímidamente como si fuera su culpa, lo cual no fue.
Rueda los ojos al notar que este parece incomodo por estar en su presencia, probablemente queriendo preguntar por su extraña forma de ignorarlo esta semana, ya que el idiota puede fijarse en todo, menos en que tiene sentimientos por él.
Lo cual es bueno y frustrante en partes iguales para Katsuki.
Toma su sudadera, que ha tenido toda la velada y se la lanza al chico, que apenas logra atraparla sorprendido.
—Quita tu camisa y ponte eso, apestas—
—N-N-No podría, tu camisa olería mal, no tienes que hacer eso, yo puedo lavarla y todo estará bien—
—Es solo una maldita sudadera, ahora hazlo o te explotare la puta camisa yo mismo—
Ignora las ideas poco subidas de tono que ha pensado, pero si tiene que hacerlo lo puede hacer. Hay algo en los ojos de Midoriya que se abren alterados al ver que no está bromeando, así que rápidamente hace caso, demasiado rápido y complaciente, lo cual no necesita ahora mismo. Si bien sabe que no es de la misma manera, Katsuki sabe que también es una debilidad para el chico y su necesidad de complacerlo, puede ser frustrante de muchas maneras.
El chico de cabello verde se quita la camisa rápidamente, demostrando un muy buen cuidado cuerpo, como también cada vez más lleno de cicatrices. Desde que comenzó la UA hasta ahora, solo parecen incrementar en número, ha pasado un tiempo desde que tuvieron que compartir vestidores, así que ahora puede notar muchas más cicatrices que adornan por aquí y por allá.
Le gustan, bueno, claramente no le gusta cómo se las hizo, pero le gusta verlas. Son como medallas, recordatorios de lo cerca que estuvieron de la muerte y que sobrevivieron, son historias y momentos compartidos, son sus vidas al límite y donde cualquiera puede decir que son horribles, Katsuki piensa que son la cosa más hermosa si están en el cuerpo de Midoriya.
Quiere tocarlas.
Cuando este se gira algo confundido, ajeno de su mirada, deja ver parte de su trasero y Katsuki decide voltear por fin la mirada para no ser tan obvio.
¿Cómo mierda tiene un trasero así?
Mascullando obscenidades sobre pensamientos que no necesita ahora, cuando ve a Midoriya vestir su sudadera, que le queda algo holgada por la diferencia de tamaños, comprende que su gran idea realmente es una muy mala idea. El chico sonríe levemente como siempre, lleno de felicidad, con su ropa y mejillas sonrojadas.
Debe huir de ahí rápido, antes que haga algo de lo cual se arrepienta.
—Lava tu maldita camisa, yo me largo—gruñe con ambas manos en sus bolsas del pantalón, maldiciendo que su voz sonara un poco más gruesa de lo normal.
Ocupa aire.
O explotar algo.
Midoriya quiere decir algo, pero no le da tiempo y sale del lugar casi como si corriera. Ignorando a sus amigos o que es la primera vez en mucho tiempo juntos, decide marcharse ante la curiosa mirada de Kirishima. Cuando llega a su hogar y se acuesta a dormir, un vivido sueño con su amigo de cabello verde, hace que se despierte bastante frustrado.
.
.
—¿Por qué rechazaste la invitación para ir a Estados Unidos? —fue la pregunta de Midoriya conmocionado, cuando poco después de dos semanas de la salida del bar, parece que alguien le comento al chico sobre su decisión.
Katsuki lo ignora con parte de su desayuno en la boca, dándole una mirada aburrida y regresando para leer el periódico. Ha estado trabajando en un caso especialmente difícil y por fin lo ha terminado el día anterior, piensa que por primera vez en dos semanas y tres días de no sueño, merecen un descanso en la mañana.
Obviamente el idiota no lo dejaría descansar por completo.
—No te importa—le gruñe de regreso, viendo con interés el anuncio de un departamento a la venta cerca de la agencia.
Podría cambiarse de departamento, ahora gana un poco más de dinero y nota que la calle donde está el departamento hay un gimnasio donde podría ejercitarse. Saca su teléfono para apuntar el número, pero para su fastidio Midoriya toma asiento frente a él luciendo preocupado.
Extraña un poco que este le tuviera un poco de miedo o respeto para no cuestionarle todo el tiempo, pero como si supiera que ahora es más suave con él, se ha tomado algunas ventajas que antes no hizo.
Frustrante e inquietante.
El idiota ya tenía mucho control sobre él, como si ocupara saber que lo tiene, eso seria preocupante.
—No entiendo porque lo rechazaste, siempre fue tu sueño, ser el héroe número 1, si fueras a esos países podrías incrementar tu popularidad global, además sé que amas USA, desde niños siempre quisiste hacerlo—
—Me dijeron que también te lo propusieron a ti, pero rechazaste rápido—
—No puedo irme, Japón me necesita, claro que si debo ir por otro país lo haría, pero aquí es donde aún están los seguidores de All For One, no puedo irme—
—Yo tampoco me largo—
—Pero no entiendo porque—
—¿Quieres que me largue? —
—No dije eso—
—Entonces cállate—
Ve la frustración en los ojos verde, que es algo excitante, pero Katsuki no derramaría la sopa incluso aunque Midoriya suplicara (o tal vez, dependiendo la situación, no es que lo fuera admitir en voz alta), ya que su decisión fue tomada por una situación similar a Midoriya, solamente que más que preocuparse por lo que quedara de All For One, se preocupa de que el idiota altruista frente a él hiciera alguna locura y no estuviera cerca para ayudar.
El bastardo de Midoriya seria su fin.
—Me rindo, eres imposible—dice Midoriya casi resignado levantando las manos, pero sin marcharse de la mesa, se encoge de hombros volviendo su mirada al periódico—sabes ahora que lo pienso, no te regrese la sudadera de aquella noche, ya la he lavado y está en mi casillero, solo que no nos hemos visto en días—comenta algo más tímido, que es difícil pensar que es el mismo chico que la noche anterior logro detener un tren por su cuenta de estrellarse contra un edificio.
Katsuki sabe que Midoriya es capaz de verse como un conejito indefenso a un terrible león que protege a los suyos.
Le gusta la cantidad de posibilidades que tiene ese contexto, a pesar que sabe que nunca podría disfrutar de ellas, porque no lo merece.
Katsuki no merece a Izuku.
Así de simple, pero su mente era libre de soñar, no puede dejar de soñar, porque es todo lo que tiene.
—Quédatela, no la necesito—dice encogiéndose de hombros, a pesar que la sudadera negra era de sus favoritas, la idea que Midoriya tenga algo suyo, le hace sentir estúpidamente feliz.
No es que este reclamando terreno, no es que tuviera oportunidad de reclamar terreno, pero alguna parte de su ego parece satisfecho con esa idea y piensa que no debe ser algún problema.
—¿De verdad? —pregunta Midoriya de repente, luciendo demasiado emocionado y feliz, que lo confunde.
Katsuki había teorizado que el chico pondría trabas o peros a obtener su sudadera, casi al punto de devolverla a la fuerza por honor o algo estúpido. Verlo con una completa cara de emoción y esa sonrisa brillante, incluso más brillante, logra desubicarlo un poco.
Se encoge de hombros.
—Claro—
—Eso es genial Kaa-chan, la voy a cuidar bastante—
Hay algo raro en su forma de hablar, que Katsuki no termina de entender, pero no importa. Se va quedar con su sudadera, lo que sería un regalo indirecto que este acepto, algo que era suyo y ahora es de él. Claro que eso probablemente no ayude a sus sueños, el pensar en el chico con su ropa nunca fue bueno, ahora menos al saber que es real, pero no le importa.
La cara de completa felicidad del chico por una simple sudadera, debe ser por esa estúpida amistad de la cual se ha aferrado toda la vida. Izuku siempre quiso su amistad, el darla ahora es su sueño hecho realidad, como ser el héroe número 1, la sudadera debe significar alguna prueba de amistad que no le importa.
Mientras que sea feliz.
—¿Buenas departamento? —
—Algo así, vivo en una mierda y quiero algo cercano, entonces veo algún maldito edificio que me guste—
—Es esta señalado en rojo—
—Bueno genio (es sarcasmo idiota) es porque me interesa—
—Yo vivo en ese edificio, puedo ayudarte a encontrar un buen precio—
—No necesito tu ayuda—
—Vamos Kaa-chan, será divertido vivir en el mismo edificio, puedo cocinarte algo por la sudadera, es mi forma de decir gracias—
—No—
—Vamos, por favor Kaa-chan, es una gran idea—
Katsuki suspira pensando que no ocupa echar más leña al fuego de sus sentimientos no correspondidos, pero contra su mejor juicio, termina aceptando.
Después de todo solo son amigos.
Solamente eso, se repite a regañadientes mientras acepta a ir después del trabajo al edificio y la sonrisa de Midoriya parece crecer aún más.
.
.
Tal vez si Katsuki no sufriera del síndrome de amor no correspondido, se hubiera dado cuenta desde hace mucho tiempo, que Midoriya Izuku estaba enamorado de él desde que son niños. Pero para mala suerte del rubio nuestro pequeño brócoli también sufre de lo mismo, como para notar que Katsuki está enamorado de él.
Aun así, dentro de algunos meses, cuando luego de vivir en el mismo edificio y volverse aún más cercanos, deban luchar contra un villano juntos, puede que sea cuando uno de ellos termine revelando por error sus sentimientos y eso de inicio a otra historia más interesante.
Pero por ahora, Katsuki simplemente está enamorado del chico del cual no se cree digno, mientras Izuku esta enamorado de la persona que siempre lo inspiro a más.
Fin
Espero les gustara.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
