24 de Diciembre, víspera de navidad. Gotham City.
El S1 sobrevolaba por la ciudad, varias divisiones de elfos cumplían sus misiones; aunque en Gotham no se registraban altos números de pedidos a santa. Gotham City ya era conocida por su alta taza de criminalidad, no era raro que los "niños traviesos" fueran numerosos en esta ciudad; aun siendo este el caso, sí era de extrañar el bajo número de niños que escribían sus cartas a Santa.
Steve llegó varias veces a cuestionarse ese misterio, pero nunca le dio prioridad por el ajetreo de la noche de Navidad.
- Dos minutos para ascender, equipos reúnanse - Dijo Steve en el comunicador.
– Equipos Delta esperen orden de embarque. Control ¿Cuánto tiempo hemos usado? Preguntó al equipo encargado del cronograma de la misión.
- Nueve minutos, señor. Estamos retrasados.- la voz de la elfa se escucho fuerte y claro en la sala de control del S1, a pesar del ruidoso trabajo que todos emitían.
- Mmmph. - Steve bajó a un lado su cabeza, la misión no solo estaba comprometida, sino también el record personal de Steve.
Desde hace unos años quedó el acuerdo con su padre y Arthur que él haría las misiones mientras que Arthur trabajaba en la División de cartas, transmitiendo la "MAGIA" de Santa en sus respuestas, ambos hermanos tendrían voz y voto en las desiciones. Desde aquel incidente del "regalo no entregado" los Claus entendieron que la figura de Santa, aunque para los niños es un individuo, no es responsabilidad que una sola persona deba cumplir. Ahora los dos hermanos Claus comparten el titulo de Santa.
- Los equipos Delta han ascendido señor. -
- Excelente, siguiente parada Metropolis. – Dijo Steve con un tono de alivio, él se ha informado de las leyendas de Gotham y le aliviaba no toparse con ninguna. -
- ¡Código Negro, tenemos código negro! – la elfa anunciaba mientras que la sala parpadeaba en una luz roja y sonaba la alarma. – ¡Polizones en la zona de descenso! -
- ¡Cuatro individuos enmascarados! – Dijo un elfo en el tablero que monitoreaba las cámaras. Se mostró en las pantallas una toma de una de las cámaras de la zona del embarque, la figura de una mujer y dos hombres en trajes de combate entrando por los conductos de descenso de regalos y luego ¿un gigantesco cocodrilo? ¿Qué es eso, qué esta ocurriendo? Se pregunto Steve en sus pensamientos.
- Equipos de seguridad, preparen protocolo de contingencia.- ordenó Steve en su comunicador, saliendo del control del S1.
Entro a una cabina que se deslizaba y luego funcionaba como ascensor hasta el embarque D, mientras que escuchaba a un elfo líder narrar lo que ocurría con los polizones tratando de moverse entre los elfos. La mirada de Steve se tenso, nunca habían tenido extraños en sus bases y menos emboscadas; claro que los elfos y él habían entrenado para todo tipo de escenario y estaban listos para este momento, él lo estaba.
- Equipos de contingencia formación de defensa. – Dijo Steve al salir del ascensor, estaba en una plataforma peatonal con vista a la acción, listo para enfrentar la amenaza. La zona de embarque era el lugar donde los elfos bajaban desde el S1 con los regalos de los niños. Bajaban de las cuerdas de seguridad por las escotillas, las otras plataformas otras plataformas de arriba eran elaborados conductos de transportación de regalos; los millones y millones de regalos.
- ¿Qué son estas criaturas? – Pregunto en voz grave y profunda Killer Croc, en un tono curioso mientras que levantaba a un elfo tembloroso hasta la altura de su cabeza y acercaba su nariz para olfatear al chiquitín, Croc hizo un gesto con la cara mientras olía al elfo.
- Croc concéntrate – ordenó Bane, y se dispuso a manipular su dispositivo en su antebrazo.– Ok, el dispositivo de mapeo no funciona, la tecnología que se halla aquí no nos permite entrar al sistema, tendremos que averiguar a la vieja escuela para controlar esta cosa. – Dijo en un tono frio y seguro con su voz masculina. Mientras que Croc lanzaba sin importancia, ni esfuerzo, al elfo que tenia en su mano; solo se escuchó como el grito del elfo se alejada con él.
- Estos duendes se defienden con naranjas y chocolates, hasta dan pena.- mencionó Firefly en un tono burlón, pero el ultimo comentario con un poco de sadismo. Se dispuso a apuntar con sus blasters en su palma superior de sus manos a los elfos que se dispersaban y se ocultaban entre las maquinas.
- Fly deja de jugar – como si fuera el reproche de una madre, le dijo Jumper dando un vistazo a su alrededor, hasta que miró hacia arriba – subamos ¿quieres? – esta vez le dijo en tono juguetón. Firefly sujetó a Jumper de los brazos desde atrás de ella y con su propulsor los elevó hasta la tercera plataforma.
- El siguiente nivel lo harás sola preciosa. – le comentó antes de soltarla en lo que era un puente peatonal entre los canales de regalos, Jumper cayó rodando y se incorporó con facilidad.
- Ya lo saben, busquen un acceso.- el grupo escucho en su intercomunicadores las ordenes de Bane. Él empezó a tirar explosivos hacía las maquinas, Croc destruía canales de regalos; la distracción perfecta para llamar la atención. En poco tiempo el lugar se volvió una zona de guerra con maquinas incendiadas y regalos cayendo desde los niveles más altos. Pronto, los elfos se equiparon de unas armas con cargas color rosas y otras celestes, puestos en formación rodearon a Croc y a Bane individualmente.
- Equipos en posición. – Steve estaba al final de las filas con un arma azul dando la orden. - ¡Fuego!- En segundos Croc fue empapado por goma pegajosa azul y rosa, dio un rugido y embistió a la fila de elfos que tenía enfrente. Bane fue más ágil y esquivo los disparos, cubriéndose detrás de unas maquinas transportadoras. Revisó su dispositivo una vez más, siendo este un intento inútil ya que el dispositivo que debía proyectar un mapa con eco-locación no funcionaba, pero los comunicadores y las cámaras al costado de sus cabezas sí funcionaban.
Firefly elaboraba otra situación en un nivel superior y Jumper buscaba una forma de llegar a la sala de mando. Ella llegó hasta un elevador pero no pudo abrir las puertas, al parecer se accionaban con una tarjeta. Al observar a su alrededor, "salto" a las plataformas que alcanzaba a ver. Todo se veía como un, laberinto del que no podía Salir.
- Necesito una tarjeta de acceso – mientras se asomaba hacia abajo, vio como los elfos rodeaban a Croc y las gomas se pegaban en su enorme cuerpo y en su mandíbula, dificultándole su movilidad -¡Croc!-
- Tú ve por la tarjeta, yo me encargo de Croc, Jump- le dijo Firefly tirando unas bombas en el nivel superior en el que estaba y descendiendo en picada hasta donde el cocodrilo luchaba por liberarse. Con su carga izquierda apuntaba el fuego a los elfos y con su mano derecha separaba la goma que pegaba a Croc con el piso.
Observando la acción, Jumper visualizó a Steve, desde la barandilla de seguridad se tiro al vacío, "saltó" encima de Steve y "saltó" con él en un parpadeo, apareciendo con Steve frente a las puertas del elevador. Ella evitó caer y con agilidad se puso de frente, mientras que Steve cayo al suelo sin entender qué sucedió, antes de que pudiera alzar su arma, Jumper lo desarmó con una patada. Steve se levanto para defenderse aunque la mujer lo desequilibraba con golpes y patadas certeras y peligrosas.
- No golpearé a una mujer- le dijo con firmeza pero un tanto cansado.
- Es tu funeral – ella respondió con la misma firmeza. De repente, ambos perdieron el equilibrio; las maquinas de transportación se derrumbaban por las bombas que Firefly había tirado hace un rato. Algunos elfos de dispersaban en busca de refugio y extintores, ya que se estaban formando incendios. Bane subía por unas escaleras al tercer nivel, hasta que estas se desplomaron por otros derrumbes.
– ¡Maldita sea Firefly! Tenías que programarlas. - Bane cayó al suelo y rodó para no sentir impacto.
- Sí, sí... los duendes ya están ocupados, podremos... - pero un motor casi cae sobre Firefly y Croc, varias plataformas se desnivelan y las escaleras más cercanas se derrumban. -
- "Rgetigada"- Apenas se le escucho mencionar con dificultad a Croc, la goma le dificultaba hablar y respirar. En otro nivel superior, Jumper se levantó sin perder de vista a Steve, quien tampoco perdió el contacto visual mientras se ergio.
- Jump esto se derrumba, ¿dónde estas?-
– Conseguiré la tarjeta, salgan sin mi – Se puso en postura de ataque – los veo enseguida.- Jumper se abalanzo desde el frente, "salto" para sorprender desde atrás. Steve se ahorro sus preguntas de como su contrincante lograba teletransportarse de un punto a otro y se concentró en defenderse, trató de poner distancia entre él y ella, pero se estaba cansado.
Steve no había tenido un combate cuerpo a cuerpo desde sus días en las Fuerzas Especiales Aéreas (SAS) de Gran Bretaña, siempre se mantuvo en forma y entrenaba con los elfos, pero le hacia falta un reto a su nivel. De igual forma, demostró que no se rendiría tan fácilmente, y Jumper entendió la indirecta. Debajo de ese casco purpura con forma de demonio se dibujaba una media sonrisa de lado.
- No tengo todo el día- y con un movimiento rápido sacó desde arriba de su hombro una espada japonesa, que Steve no percibió que ella la tenía en su espalda. Ahora que la observaba, se extraño que no era convencional, era pequeña y más fina que alguna espada japonesa que él haya podido notar.- Es mejor que me entregues por las buenas, por que no tengo problemas de pedirlo por las malas, la tarjeta de acceso ¡Ahora! –
- Tendrás que pedírmelo por las malas.- Steve dijo con el aliento recuperado acentuando la firmeza en su voz.
- Mmmph - Con curiosidad y entusiasmo se le escucho decir para si misma a la mujer, mientras que se preparaba para tomar impulso con la espada al frente, sujetada con sus dos manos.
Jumper se estaba tomando su tiempo para calcular sus movimientos; Steve, quien no cayó en el suspenso, también se preparo con una postura básica de pelea, preparado para esperar cualquier cosa y su rostro de seriedad lo decía. Jumper estaba lista, en un parpadeo cambió su posición, ahora su katana la levantaba sobre su hombro izquierdo, dispuesta a avanzar con fuerza decidida a...¡AYUDA!
Ambos contrincantes voltearon a su costado al unísono, perdiendo toda concentración. La plataforma peatonal más cercana se había derrumbado por un costado; tenía un corte que casi lo parte y en la punta de la barandilla, que se inclinaba cada vez más, había un elfo colgando de una mano mirando al vacío con temor mortal.
- ¡Blick! – Steve grito mientras perdía su posición y se apoyaba en la barandilla de su plataforma, lo máximo hasta donde podía llegar. Steve miró a su adversaria con precaución, quien había bajado su espada y también había perdido su postura. La situación del pequeñito era una emergencia ¿o una oportunidad para ella? Miró a Steve mientras tenía ese pensamiento. De pronto, un fuerte temblor los sacudió y también las ideas de Jump.
- ¡Hahhhh! - El elfo no aguanto más y cayo en picada.
- ¡No! – gritó Steve. Jumper reaccionó rápido, soltó su espada y corrió hacía la barandilla, puso su pie para impulsarse al vacío y en un segundo "saltó", atrapando al elfo dentro de sus brazos para luego "saltar" con el nuevamente. Se escucho un golpe en un nivel cercano, cerca de unas maquinas averiadas que hacían corto circuito. Steve no dudó que eran ellos y fue hasta la conexión entre las plataformas.
- Informe de la situación –
- Los intrusos se retiraron, señor. – Hubo hurras de parte de los elfos, pero Steve se preocupaba de las bajas.- Soldados, hagan reconocimiento de heridos y daños al S1. -
- Nuestra navegación funciona, señor, pero no podemos seguir con la misión.- Dijo la voz de la elfa en la sala de control.- registramos mal heridos pero afortunadamente no hay reportes de bajas.- Esa noticia alivió enormemente a Steve; incluso al saber que la misión fue por completo comprometida y que podría recordarla como el mayor fracaso navideño en la historia de los Claus, eso no lo preocuparía por el momento, solo se alegró al saber que no hubo daños al cuerpo de elfos a su cargo; se acercó hasta donde escucho el golpe y camino cuidadosamente.
Despacio, divisó la silueta de la espalda de la mujer en el suelo en posición fetal, con el cuerpo relajado; esto alarmo a Steve. Se acerco a buscar un pulso con su dedo en el cuello de la mujer, debajo del casco, con una ligera despreocupación confirmó el pulso y pidió dos camillas desde su intercomunicador de su oreja y buscó entre los brazos cruzados a Blick. Él elfo estaba temblando abrazando uno de los brazos que lo rodeaban, sin poder abrir los ojos todavía, Steve puso su mano en Blick.
– Tranquilo Blick... ya estas a salvo.- con el tono más suave y calmado que pudo proyectar. Blick abrió los ojos y observó sobre quien estaba, dio un brinco al ver el rostro del casco..
El rostro era amenazador, tenía la forma de la cara de un demonio purpura con cuernos, los lentes eran anaranjados y sus terminaciones se proyectaban como gestos de ojos enojados, la protección del mentón y de la boca parecía una enorme sonrisa con grandes dientes puntiagudos. Steve notó que el casco tenía un golpe, con cuidado puso el cuerpo inconsciente de la mujer en posición y cuidadosamente sacó el casco.
-Ahhh...- los elfos que se habían reunido exclamaron. Steve pudo ver con sorpresa que la mujer era una brunete joven de piel caucásica.
