Nota: Hola, quisiera sugerirles imaginar a los personajes de batman segun la versión de la serie animada The Batman, esa serie me gusto mucho en especial la apariencia de los personajes, espero que a ustedes les guste. Y si son fans de Arthur Christmas les dejo que adivinen quien dice que entre la familia Claus. Quiero saber sus comentarios.
Capitulo 3
25 de Diciembre, Noche Buena. Gotham City.
En la sala se encontraban dos niñas de 12 años. Una leía un libro cómodamente en su sillón favorito y la otra ocupaba todo un sofá en L frente al televisor, cambiando los canales sin nada que ver en especial.
Bruscamente, entra Bane al departamento. Con prisa y sin cuidado llega hasta la niña en el sillón, le hace a un lado el libro y la levanta del hombro con una mano mientras dicé – Ace, busca a Jumper. –
Las niñas ya se habían exaltado por la forma de entrar de Bane y al escuchar la extraña petición se pusieron en alerta, la niña en el sofá se levanto con energía y demandó respuestas.
- ¿Qué has dicho?¿Qué ocurrió? –
Bane se calmo a si mismo para hablarles a las niñas y con una voz más tranquila pero pesada al hablar les contó. - La misión fracaso... Jumper no salió, perdimos comunicación y no hay rastro de la nave. Ace, ¿Puedes dar con ella? –
La niña desvía la mirada para concentrarse, sus ojos resplandecieron con una luz blanca por unos breves segundos. Su rostro se llena de preocupación al dirigirse a Bane.
- No, no puedo dar con ella. –
Steve caminó en silencio hasta la zona de residencia de los Claus, llegó al comedor donde toda su familia y él pasaban la cena navideña. El comedor estaba vacío, Steve se había perdido de la gran cena en familia. Con todos dormidos, él pensó que sería mejor ir a dormir también. Hasta que vio una charola reluciente con una nota sobre ella, "Te hice sandwich de pavo, Mamá". Este gesto de su madre alegro a Steve, logrando que se relajará los hombros y un poco el estado de alerta que los eventos de la noche le dejaron. Su estomago gruño de pronto, de verdad apreciaba el gesto de su madre.
Cenando solo y en silencio; que fue un momento que para su paz él de verdad lo merecía; la tranquilidad no le duró mucho, impulsivamente agarró su HOHO y repaso el asalto al S1. Paso a ver todas las pantallas del hangar D y corrió el video. Luego de un rato lo volvió a ver desde el principio.
Steve ya esteba en su habitación, se duchó y se vistió para meterse a la cama. Desde su monitor revisaba el video una octava vez hasta que le dio pausa. Había notado algo de la metahumana que le sorprendió bastante, aun estando cansado su interrogante no le dejaría dormir tan fácilmente. Si la criminal estaba dispuesta a dañarlo y tal vez de forma mortal, ¿Por qué arriesgó su propia vida para salvar a Blick?
En la mañana de Navidad
Steve se levantó con dificultad de su cama, los golpes y la acción de la noche pasada se hicieron visibles en su cuerpo. Se frotó los músculos de su brazo derecho, rodó sus hombros y su cuello de un lado a otro. Se acerco hasta el espejo de su armario, se saco la camisa para observar su torso lleno de moretones. Las dolorosas manchas estaban más en sus brazos y unas pocas en sus pectorales; guiándose por el dolor del cuerpo también se revisó las piernas y su espalda, ver los moretones le recordó la lucha con la criminal. Ella lo ataco desde todos los ángulos inesperados con su sorpresiva habilidad de teletransportación.
Se alisto y se dirigió a comedor familiar, donde su familia desayunaba un tanto bulliciosa.
- Buenos días familia… Feliz Navidad. – Agrego esto recordando la fecha especial.
En cuanto se presento la platica en la mesa cesó en un parpadeo y todos se le quedaron viéndole, ni siquiera le devolvieron el saludo, todos tenían una mirada de curiosidad y angustia. Steve sintió los ojos de sus familiares como si fueran una manada de leones, dándole la sensación de peligro, entró a la habitación despacio y en silencio. Logro sentarse con las miradas siguiendo todos sus pasos y luego de un profundo suspiro finalmente dijo.
- Quieren saber que ocurrió anoche, ¿no? –
- ¡Sí! –
- ¿Pero que paso? –
- ¿Por las barbas de mis ancestros, qué fue lo que te pido? –
- ¿Quién es la mujer? –
- Me asuste cuando me enteré del asalto. –
- ¿Peleaste con todos ellos? –
- ¿Y tuviste que traer a la polizona hasta aquí, no? –
Todos en unísono le tiraron preguntas, y más de un regaño de GrandSanta, Steve solo pudo pedirles que se calmaran con las manos para que pudiera hablar él.
- Escuchen, escuchen. Es verdad que fuimos abordados por criminales de Gotham… - Las caras de todos se transformaron de terror, la Sra. Claus puso su mano en su corazón. – … que fueron rápidamente repelidos y sin sufrir bajas de nuestro lado. Sí, el S1 esta en revisión de daños y los elfos ingenieros se encargaran de eso; el S1 tendrá un mejor sistema de seguridad, eso es seguro. Y… es verdad, trajimos a uno de los asaltantes. –
- No a cualquiera de ellos muchacho, te trajiste a la mujer. Ha, ha, ha… -
- GrandSanta que dices, esa criminal casi me mata por el control del S1. Si no fuese por que necesitaba de atención médica, ella hubiera huido con su banda. –
- Oh Steven, fue muy noble de tu parte en asistirla. – le dijo la Sra. Claus mientras le acercaba una taza de expresso y un plato de huevos con pan tostado y tocino.
- ¿Y ella como esta, ya saben quién es? – pregunto Arthur.
- Esta estable en el ala médica, custodiada por 5 elfos elites de los listones rojos. – los listones rojos eran los soldados que acompañaban a Santa en las misiones, cuidando por su seguridad, lo mejor de lo mejor entre los soldados elfos. – Aun no hice un reconocimiento facial de su identidad civil, pero ya sabemos quien es en realidad. Se hace llamar "Jumper", en Gotham es una famosa asaltante, criminal a sueldo y parte de cuya banda nos abordo, es conocida por no ser atrapada nunca y las autoridades no conocen su identidad… hasta ahora. –
- Que cosas. –
- Cielos, que gente hay en Gotham. –
- Momento ¿Piensas entregarla a los polis? –
- GrandSanta, es una criminal, lo mínimo es entregarla a las autoridades.-
- Ah, muchacho, así no conocerás a ninguna mujer interesante ¡la chica es una temeraria! Igual que mi Meredith. – GrandSanta le dio unos codazos a Arthur.
- Dudo que mamá halla tratado de atacarte, papá. – Dijo Malcom, terminando su avena.
- Tú no sabes nada, navegábamos entre los icebergs y cazábamos pingüinos, una vez me disparo ¿Quién podría asegurarme que no fue apropósito? –
- De igual manera, la abuela Claus no era buscada por asalto agravado. Apenas despierte la trasladaremos, no tener memoria no te excede de tus crímenes.
- Qué ¿ella no recuerda nada? – pregunto Arthur con asombro – ¿Ella no sabe quién es? –
- Pobrecita – dijo la Sra. Claus.
- Y eso que más da, es un peligro tenerla aquí con o sin memoria. – Mientras se levantaba.
- Seguro estará muy asustada sin saber quien es y que hace aquí, ¿Podría verla para hablarle? –
- Arthur ¡no! Les esta prohibido acercársele, es una persona peligrosa y aun no se de que sería capaz en su estado. – Se retiró del comedor, dejando a Arthur entristecido.
- No creo que incluso una persona así se merezca ese trato en Navidad.
- Arthur… tal vez Steve cambié de parecer cuando sepa su identidad civil. Seguro que de niña le escribió una carta a tu padre.
- ¡Ah! Es cierto, nadie puede ser tan malo después de todo ¿verdad? – Arthur se levanto con energía positiva para alcanzar a su hermano.
En la sala de control
Steve y Peter estaban en el tablero principal de la computadora.
- Ya llegaron los reportes de daños del S1, señor. – le dijo Peter con una sonrisa orgullosa.
- Gracias Peter, en cuanto los ingenieros terminen la celebración del Boxing Day, el S1 estará clausurado. –
- Señor, ¿Cómo esta usted? Luego de ese ¡terrible ataque! –
- Tú también, he Peter. –
- Me preocupé al verlo siendo lastimado por esa, mujer salvaje ¿No le duele nada, señor? – Mencionó el elfo mientras se acercaba más a su jefe.
- Ah, gracias por tu preocupación Peter, de verdad estoy bien. Me gustaría un expresso. –
- Enseguida señor. – Peter se dio media vuelta hacía las maquina de café.
Steve suspiro para sus adentros, en realidad no quería un expresso, solo temía que el pequeño elfo le ofreciera un masaje. Se dispuso en atender su investigación en metahumanos pero no encontraba la clase a la que la mujer pertenecía…
- ¡Steve, steve! – Arthur llego resbalándose en el hielo. – Debo decirte algo importante. –
- Yo espero que no sea de lo que discutimos en el desayuno, la decisión ya esta tomada. –
- Pero Steve es Navidad, no puedes hacerle eso a alguien sin recuerdos en Navidad. –
- Hermanito… esto no se trata de una niña inocente, es lo justo, debe hacerse. – Steve dijo sin desviar su atención de la gran pantalla mientras tipeaba en su teclado.
- Solo digo… - Arthur trataba de hacer contacto visual con su hermano poniéndose entre él y la pantalla. – que hoy es Navidad, podemos darle una oportunidad de redimirse. –
- ¿De qué oportunidad hablas? – Steve finalmente dejo de desviarle la mirada y lo confronto de frente.
- Dijiste que ella no recuerda nada ¿verdad? Bueno, si averiguamos quién es, podremos mostrarle sus cartas de Santa y devolverle sus momentos de felicidad, podríamos cambiarla para que sea una mejor persona. –
- ¿De donde sacas ideas así? La gente no cambia así como así, y además, aun no se sabe que tanto de su memoria ha perdido. –
- Bueno… entonces te propongo esto: No tomemos ninguna decisión todavía, si ella no recuerda nada no será una amenaza y… -
- Eso tú no puedes saber. –
- …. Y necesitará de apoyo, una guía, podremos hacer que cambie de bando. –
- Hermanito, tu fe en esa chica es mucha y no tienes nada que apoye tu teoría sobre cambiar a una persona. – Steve dijo esto con un ligero tono de burla, la creencia de su hermano le parecia un tanto infantil.
- De hecho, creo que hay algo, vi todo lo que paso –
- ¿Viste que casi usa una espada contra mí? –
- ¡Sí! Bueno, que alivio que eso no sucedió. Me refiero al momento en donde salva a Blick, es por ese sacrificio que ella esta aquí y no creo que sea tan mala, prefirió arriesgarse a salvarlo a él que luchar contra ti con una espada a su favor. –
Ese ultimo comentario no le agrado a Steve y le tiró un mal de ojo a su hermano. Pero a pesar de que no lo quisiera admitir, el mismo meditó sobre el asunto. Ella arriesgo su posición en ventaja para sacrificarse por quien para ella era un desconocido. Un acto altruista desinteresado genuino, que Steve solo lo había visto en los seres nobles como los elfos, y en Arthur. Steve levanto su puente entre sus cejas y asombrado casi deja boquiabierto su rostro, pero a él le faltaba más para cambiar su postura.
- A ver, déjame llamar a alguien…
En unos minutos, Blick, el soldado que "fue salvado por la humana criminal", así le empezaron a apodar todos, se presento frente a Steve y Arthur.
- Soldado, que afortunado fue al no tener ninguna lesión luego de esa caída. –
- Es verdad, señor, yo… le debo mi vida a la señorita. –
- ¡Sí! ¿Lo ves Steve? –
Steve le hizo una seña de silencio a su hermano.
- Soldado Blick, lo llame para hacerle una pregunta, ¿Cree que la mujer pueda cambiar? –
- ¿Cómo señor? –
- Esta mujer es una criminal internacional con una carrera delictiva de la cual solo la mitad podemos confirmar, no la conocemos ni ella a nosotros jamás y aun así se arriesgo para salvarlo a usted, soldado, ¿Crees que ella pueda rehabilitarse de sus malos actos? –
El elfo titubeo desviando su mirada hacia la pantalla, miró el video del hangar D, para ver la repetición de cuando ella se tiró a salvarlo.
- Sí señor. – Irguió su espalda con mirada firme, miró a su superior – la señorita no dudo en salvarme, en especial cuando ella tenía la ventaja contra usted. – Steve ya se estaba cansando por ese comentario. – Se arriesgo por mí y yo me arriesgo por ella, sin saber los motivos por los cuales ella entró al S1, se que no buscaba hacer mal a nadie. –
- Bien dicho soldado, desde ahora tendrá la responsabilidadde ser la compañía y escolta de la mujer. En cuanto despierte tendrás el deber de ayudarla con su tratamiento de memoria, y observar el comportamiento que esta demuestre. –
- Señor, sí, señor. Acepto la responsabilidad señor. –
- También le ayudaras a ver lo que es estar del lado de la bondad y de las buenas obras. – Dijo Arthur emocionado, aunque Steve lo miró con una ceja alzada.
- Me informaras solo a mí, que es lo que recuerda, su comportamiento y lo que diga; tendrá una zona limitada para moverse y solo esa zona, nadie debe comunicarse con ella y no responderás a ninguna pregunta que ella haga sobre nuestras operaciones o nosotros. –
- Sí señor. ¿Y… cómo espera que ella este tranquila señor? –
- Descuida, te informaré de la historia que le vamos a decir. Ahora retírese soldado. –
El elfo hizo un gesto de respeto y bajó las escaleras hasta la puerta. Arthur estaba feliz y animado, empezó a reírse con su peculiar risa de asma mientras miraba la figura de la mujer en la gran pantalla, y con una sonrisa miró a su hermano que permaneció todo el tiempo serio en su silla.
- Va a funcionar Steve, lo presiento, ella es buena de corazón. –
Steve rodó sus ojos antes de levantarse y dirigirse a su hermano, le habló con un tono suave y tranquilo que escondía su preocupación ante la ingenuidad de su hermano.
- Prométeme seguir mí protocolo. Arthur, no te acerques a ella, por favor. –
- Sí Steve. – los ánimos se le bajaron muy rápido a Arthur.
La verdad era que se emocionaba por conocer a alguien de afuera, y a pesar del perfil de ella, él presentía que ella debía ser muy especial. Sabía que esa persona tenía un corazón bondadoso.
Por otra parte, esto de darle una oportunidad a la criminal no le agradaba a Steve, en su opinión, un buen acto no compensa los crimines por los que ella aun no ha sido enjuiciada y castigada todavía. Y por otra parte, a pesar de jamás admitirlo, le costaba creer que la misma persona se arriesgara por las personas a quienes desde el comienzo tenia intención en dañar. Steve tenía sus teorías, tal vez la mujer poseía cierta moralidad de código de ética o tan solo tuvo un fugaz momento de buen juicio. Le era un misterio de que ella era capaz y que no, y no sabía si se atrevía a averiguar, el riesgo era mucho.
Las horas de la mañana de Navidad pasaron, y Steve se la paso investigando todo lo que podía sobre meta humanos tele transportadores y para eso hackeo algunas bases militares y prisiones dedicadas a meta humanos. Duplicó los planos de su descubrimiento más prometedor, los " collares inhibidores de habilidad", anteriormente, escuchó de ellos en noticias internacionales sobre capturas de criminales muy poderosos y recordó que habían llamado su atención por ser una tecnología efectiva. Pensó que con seguridad el equipo de elfos ingenieros tendrían éxito en crear uno para su huésped.
Pasando la hora del almuerzo, Steve estaba en el comedor con su familia, cuando recibió el mensaje "Esta despertando".
