ADVERTENCIA: Este fic demuestra dinámicas de comportamientos y relaciones muy tóxicas que no deben desearse, romantizarse o realizarse en la vida real; incluyendo la falta de tratamientos para enfermedades mentales. Se trata de un trabajo de ficción que en su mayor parte no debe ser un ejemplo a seguir. Teniendo esto en mente pueden continuar bajo su propio riesgo
— ¿No los recibió?
—No.
—Espero que sea eso y no que me estás mintiendo, Tadashi.
—No haría tal cosa, señor.
Lo ve por el rabillo del ojo, el reflejo del pequeño espejo en el auto. Tadashi enfocado en manejar, más que en la conversación. Chasquea la lengua con ligereza y vuelve su atención a la ventana. Aun si estuviera mintiendo, duda que el final sea distinto. Después de todo, ha sido un problema desde el inicio.
Langa no le presta la más mínima atención.
Es ¿Frustrante? Mejor dicho, exasperante. Si bien es cierto que hay "cercanía" entre ellos tras la última carrera y los meses transcurridos, sigue la considerable brecha. Una que diría viene de casi matar a dos personas frente a él.
Aunque eso tampoco fue la gran cosa. Cualquiera se puede casi matar en carreras así. Duda que Langa le dé importancia. Teniendo el breve contacto con el que cuentan, Ainosuke ha podido resaltar que Langa no le presta atención a prácticamente nada. Solo a su patineta y a su amigo de cabello rojo.
Es un adolescente muy plano en ese aspecto. Al menos él no ha podido detallar mucho. Langa es callado, muy reservado. Le recuerda un poco a Cherry, con la gran diferencia de que incluso Cherry llegaba a ser muy animado y casi eléctrico si logabas tocar esa clase de fibra en él.
En muchos y variados aspectos.
En fin, Langa es un tema que no logra comprender.
Pensó ser más parecido a él de lo que realmente es. Después de todo, lo que se muestra en la clandestinidad de S es la realidad: Miya como un crío insufrible, pero talentoso y que te lo restriega en la cara a cada oportunidad; Joe capaz de hacer mover una viga entera con sus piernas y disfrutar a su manada de seguidoras; Cherry y su obsesión por su inteligencia artificial...
Es lo que realmente son. Es lo que les gusta. Sin identidades o imagen que deban sostener, les da igual mostrar eso. Langa es un caso aparte. Está y no está ahí. Es casi obsesivo en su ansiedad por montar un skate, pero incluso con ello está condicionado a tener al otro personaje al lado.
Ainosuke está frustrado. Quiere llegar más lejos. Lo ha intentado. Incluso le cayó del cielo y Langa parecía más preocupado por su comida que por un hombre de un metro ochenta y cuatro en picada de un helicóptero.
—Con todo respeto, señor... No creo que deba continuar con eso—dice Tadashi con voz baja, temeroso de cómo sea tomada su opinión—. El muchacho, Langa, es-
—Algo que tú no eres, ninguno lo es y nadie será—Echa el cuello atrás y consigue hacer sonar el hueso—. Lo que haga o deje de hacer no es algo en lo que puedas opinar.
—Pudo haber ido- Pude haber ido preso hace poco por un "descuido"—Se corrige, suda frío y sabe que Ainosuke lo mira—. Esta clase de comportamiento no es fácil de hacer menos, fingir que no pasa. Podría-
—El skate en S es ilegal, Tadashi, nada de lo que se haga o surja de ahí está bien—burla jocoso y divertido—. Dieciséis, diecisiete, es indiferente—Sacude la mano con desinterés—. Dudo que tú lo entiendas.
No, ciertamente no entiendo nada desde que este niño apareció, Tadashi se rinde en intentar convencerlo. Es imposible. Nadie le va a sacar a Langa de la cabeza. Quizá solo si langa sale de ahí, pero aparentemente ni siquiera se da cuenta de esto. A pesar de que Ainosuke le ha enviado regalos por montón.
Muchos los ignora, otros los regresa, algunos se los queda su madre sin saber de dónde salieron. Tadashi reza que no llame a la policía por pensar que los acosan. Es la realidad, pero eso implicaría algún lío terrible del cual seguro va a salir mal parado.
Ainosuke suspira y se pasa la mano por el cabello, deshace el peinado sin querer. Debido al túnel, es posible detallar su reflejo. Más parecido a "Adam" que "Ainosuke" por los mechones azules caídos. Tadashi no lo entiende, nadie lo hace porque al final... ¡¿QUÉ IMPORTA?! ¡ES LANGA!
Ese crío es lo más entretenido y alucinante que ha aparecido en años y detalles como edad y esas ridiculeces le dan exactamente lo mismo. Quiere tocarlo, quiere besarlo, quiere presionarlo y una larga lista de cosas que se convierten en una risa apenas perceptible y lunática de su parte. Porque seguro va a sangrar. Seguro va a llorar y seguro va a decir que le duele, pero ¡ESO ES EL AMOR!
Langa es lindo. Eso no hay quien lo niegue. Sin embargo, no es lo principal, es un añadido. Quiere la conexión. Quiere compaginar de nuevo como lo hicieron en la caída casi mortal. Está seguro de que le gustará. Está seguro de que será divertido, tal como la ocasión en que bailaron y llegaron a the zone por primera vez.
Ese breve instante, extendido, más íntimo y esta vez no se corte como en la segunda ocasión ¡Han hecho el amor! O bien ¡Ya han iniciado a hacer el amor y deben concluirlo! De manera apropiada y alucinante. Exhala y tamborilea los dedos. Tiene que ser genial. No hay forma de que sea tan aburrido.
Como Cherry.
¿Por qué siempre lo compara con Cherry...?
Ah, claro, esa expresión fría e indiferente de no importar la existencia de nadie más. Ese aire creído extraño. en Cherry es... ¿Soso? Lo aburre, no se explica como él y Joe fueron tanto - ¿O son aún? -, amantes. Quizá por eso Joe anda de cama en cama con semejante descaro. Y Cherry fastidiado.
—Reki, se llama Reki. —susurra. Miya es un tema aparte, poco le importa. Por otro lado, está esa mancha roja que sigue a Langa donde vaya. O al revés...
Ummm... Rojo.
Y regresó aun cuando lo mandó al hospital.
Él también podría ser divertido.
—Sus tías llamaron para-
—Iré a S hoy.
—Tiene una cena con ellas.
—Iré después de cenar.
—Como diga.
Suena como un niño planificando escapar por la ventana, Tadashi aguanta la risa y al mismo tiempo, intenta no golpear la frente con el volante. Si van a S es por algo y ese algo, es canadiense.
—Usted es realmente muy amable.
Ainosuke inclina la cabeza con una sonrisa encantadora en el rostro. La cena con sus tías tiene a una cuarta mujer. Es bonita. Japonesa, ojos grandes redondos; cabello con rizos pequeños y mechones rubio cenizo. Claramente de familia adinerada. Tal como Ainosuke.
Aunque lo aburre.
Las mujeres nunca le han llamado la atención.
No puede decir que las odie o encuentre molestas, tan solo le traen sin cuidado. Solo ha congeniado con sus tías y tiene la impresión de que ese era el objetivo: Evitar que se interesara y así fuese más fácil casarse con quien ellas eligieran. Sus tías lo aman, así que debe ser lo mejor para él.
—Ainosuke pensó que podrían tener una cita esta misma semana. Conocerse más.
—Sería perfecto. No tengo ningún plan para esta semana—Recoge el mechón de cabello tras su oreja con delicadeza—. Tan solo espero no interrumpir su horario. Sé que es un hombre ocupado.
— Siempre puede abrirse un agujero en la agenda para encuentros como estos. Será un agradecido descanso—dice Ainosuke, bebe de su copa—. La buena compañía lo hará más disfrutable.
La mujer, llamada Hanae, se muestra entre elogiada y apenada. Ainosuke escucha las ligeras risas de las mujeres hablando. No ha dicho mucho. No hace falta. Sus tías lo hacen por él. Ellas están consiguiéndole prometida y su único deber en eso es decir acepto cuando llegue el momento.
N̴o̷ ̶q̶u̶i̷e̵r̶o̶ ̸c̶a̷s̴a̵r̵m̷e̴, ̴ ̵q̵u̴i̶e̴r̵o̷ ̸p̶a̸t̷i̸n̷a̵r̶ ̶c̷o̸n̵ ̴L̴a̵n̴g̴a̷...̵ ̶Q̴u̴i̴e̵r̵o̸ ̴h̸a̷c̶e̴r̶l̷o̸ ̵q̷u̶e̵ ̸l̴l̶o̴r̷e̴ ̸y̴ ̷g̵r̸i̵t̸e̸. ̶ ̶
M̸̟͒ỏ̵͕s̴̗͒t̵̞̍r̷͍̓a̸̺͝ȓ̵̙l̵̨͘é̵̳ ̵̟̾m̵̟̍i̸̬͘ ̷͕̊ā̴̤m̵̉ͅö̴̺́r̴̖.̵̩͝ ̷͖̑É̷̥̊l̷͙̚ ̶̟̈v̷̞̒a̸͕̒ ̴̩͊ḁ̷̆ ̸͍̈́e̶̳͒n̶͕̋ṫ̸̻e̵͇̽n̷̯͌d̸͛͜ë̸̻́r̵̺̋l̶̳̓o̸̥͊.̷̦̐ ̵̞̉
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—Ainosuke—Gira de inmediato al llamado de su tía mayor: Yune—. No te quedes hasta muy tarde hoy. Mañana es un día importante. —acota con deje maternal que no acaba de cuadrar.
Ainosuke lo ve normal.
Tadashi apenas logra disimular su desagrado.
Es un tono de madre exigente y que se mantiene en una línea de falsa gentileza para conseguir su objetivo por las buenas. De fondo una sutil advertencia a que no se la replique. Para Ainosuke es indiferente. Si lo dice su tía, es porque realmente debe ser así.
—Claro, claro—ríe con deje torpe—. A veces me hago un lío con la agenda. Siempre apretada—Trivializa hacia Hanae y mira el reloj—. Quería estar hasta acabar la comida, pero ciertamente es muy tarde. Lo lamento. —Ainosuke levanta de su asiento, dejando la servilleta de tela en la mesa.
— ¡Nono! Yo entiendo. Fue un placer conocerlo. Espero nuestra cita esta semana. —responde a prisa y amigable. Ainosuke la toma de la mano y da un beso en los nudillos.
—Hasta entonces—Despide encantador—. Buenas noches, tía Mai, Oyuki, Yune—reverencia a las tres mujeres y se retira.
— ¡Que tengas buenas noches! —exclama Mai desde su lugar.
Ainosuke ensancha lentamente una sonrisa. Tadashi apenas dos pasos atrás de él. Le entrega el maletín donde está su traje—El helicóptero está listo, señor—. Anuncia el mayordomo. Ainosuke se pasa la mano por el cabello, deshace su peinado y se pone la máscara blanca.
—Buenas~ Noches~ —burla ligero y en voz baja. Su tono vibrante y exagerado.
Ciertamente tiene asuntos importantes que atender.
— ¿Buscando a Adam? —Cherry bufa con disgusto y Joe ríe—. Deberías dejar de ser tan suicida. Ganarle no es para tanto ¿Qué piensas que resolverá?
— ¿Suicida? ¿Acaso crees que no le puedo ganar ceso de músculo? —Joe ríe por la nariz—. Va a venir. Lo ha estado haciendo últimamente.
—Y tú apenas saliste de las terapias de movimiento— Cherry rueda los ojos—. No creo que puedas hacerlo hoy o en un tiempo. Puedes competir conmigo. —ofrece sonriente, se señala con un dedo y Cherry estuvo tentado a golpearlo con la tabla.
Por idiota.
No muy lejos ve a Langa y Reki llegar. El pelirrojo habla tan animado como siempre mientras Langa escucha. Se pregunta si es idea suya o ha empeorado con los días. El que Langa se quede mirando como tonto a Reki. Son tan obvios que duele. Es peor cuando la gente ni siquiera se da cuenta de esa realidad. Chasquea la lengua por un mareo repentino y Joe exhala divertido.
Cherry a veces es tan tonto.
—Pensé que no podías estar de pie. —Burla Miya, las manos en los bolsillos y sonrisa prepotente. Cherry se pregunta si todos van a estar así de fastidiosos con él.
— ¡Eh! ¡Ya está parado! —señala Reki con las manos tras la nuca.
— Creímos que tardaría más en recuperarse. —dice Langa.
— Está siendo necio. No se preocupen—dice Joe sacudiendo la mano—. Cree que haber recibido ese golpe en la cara es cualquier cosa. Lo peor es que incluso quiere patinar contra Adam otra vez.
—No creo que sea buena idea recién salido de terapia—Opina Langa—. No está en la mejor condición física. Sería complicado. Si sucede de nuevo, no podría esquivarlo y quién sabe si no trae secuelas a largo plazo.
— ¡Dejen de tratar la situación como si me voy a morir o algo así! —ladra fastidiado.
La conversación se interrumpe bruscamente debido a la brisa que levanta el helicóptero sobre el lugar. Cherry se lleva una mano a la cara ¿Por qué debe ser tan exagerado? Lo peor es lo que señala con el faro de luz. Adam baja de forma tan estrambótica como solo él. Causa exclamaciones que acompañan su risa tan particular.
—LAAAAANGA-KUN~
—Ew. —Miya arruga la cara. De algún modo Adam cuelga de cabeza frente a Langa. Que se inclina atrás entre pasmado y exaltado por ser casi aplastado.
—Hola. —balbucea torpe.
— Ah~ Cualquiera diría que te asusté, Langa-kun—Para ellos, es incómodo. Parece que al decir su nombre está gimiendo. Se acentúa con las noches—. Aunque...
Se da un impulso y queda de pie, en la pose de baile tan característica del peculiar personaje.
—Ahora eres ¡Snow~!
—Y suena igual de mal. —Miya saca la lengua y Reki se ríe.
— ¿Te parece competir? —Los murmullos inician y se escuchan mejor gracias a él helicóptero retirándose—. One vs One.
—Sí, me gustaría. —responde Langa sin drama. Adam sonríe amplio y la risita de garganta acaba en tomarlo del rostro acercarse tanto que tanto Joe como Cherry lo ven mal.
—Nunca decaes de mis expectativas. Diviérteme. Que sea una noche memorable ¿Quieeeeres? Snow. —Baja la voz poco a poco, acariciar las mejillas y mentón pálido; Langa apenas se percata de lo cerca que lo tiene. Aquella proximidad se convierte en contacto cuando Adam le lame los labios.
Hay algunas exclamaciones y Langa arruga un poco la cara. Adams se aparta con las manos en alto y la risa perpetua. Subido en la patineta que parece moverse con voluntad propia. Langa se restriega la boca con la manga y Cherry se apresura a ir tras el recién llegado.
—Que bicho tan raro—queja Reki—. Como si no fuese suficiente con todo lo que te envía—resopla apoyado en el skate—. ¿Estás bien?
Langa saca la lengua y Reki le jalas mejillas. Por otro lado, Cherry consigue jalar a Adam del brazo. Exige su atención. El gesto divertido y emocionado de Adam se apaga al ver a Cherry. Más similar a su gesto usual en el día a día que la forma en que se muestra en S. Para quienes se mantienen como espectadores a todo lo que el tercer fundador haga, le puede la curiosidad de qué tanta mala sangre hay entre ellos. Joe y Cherry se llevan bien. Quizá no como amigos inseparables, pero se los ve amigables. Adam es ese tercero en discordia que parece estar en guerra con ambos.
—Quiero-
—No compartiré contra ti—Interrumpe tosco—. Estando saludable eres aburrido—inclina la cabeza. Cherry logra ver el ojo izquierdo. Brillante y casi atacante—. Ahora no sería sino el triple. No me interesa.
— ¿Aburrido? ¿Entonces por qué me golpeaste en lugar de terminar la carrera? —reclama entre dientes—. Tan solo tenías miedo de que-
En contraste, su agarre a Cherry da la sensación de que quiere matarlo o dejarlo inconsciente. Tomarlo de la cara, apretar su mandíbula y acercarlo un poco. Cherry trata de soltarse. Sin poder maniobrar bien o siquiera hacer el esfuerzo suficiente para apartarlo.
— ¿Lo ves? No eres nada—susurra Adam—. Solo un fastidioso y aburrido inútil—Al soltarlo lo empuja, causa que caiga al suelo—. Tú no sabes nada. No sabes cómo sentirlo—recrimina burlón—. Y por eso no me interesas. —Sacude la mano y sigue su camino al inicio de la caída.
—Hijo de puta. —Escupe levantándose.
. . .
Está sobreentendido para la gente en S que sí Langa y Adam compiten, es como ver a dos jaguares que corren a la par. Dos locos en picada y que uno de ellos se dedica a bailar como si no estuviera al borde de la muerte. Adam se fuma un puro, no por distraer o disminuir a su oponente como casi siempre.
Sino enfocarse en alguna cosa. Es impulsivo. Quizá demasiado. Langa tan cerca y "dispuesto" no es una ayuda precisamente. Porque solo está dispuesto aquí y en su estima, la situación ha escalado lo suficiente para que sea incluso fuera de S.
—Intenta no volverte loco—Adam entorna la mirada. Nota a Reki y junto a Langa—. Mañana me tienes que ayudar a estudiar para los exámenes y es mejor no hacerlo en el hospital.
—Ah, tu preocupación es estudiar en el hospital.
— ¡Tú me entendiste! —Langa ríe leve, con la cabeza inclinada. Adam vuelve la vista al frente.
D̷̖e̶̡̚ ̶͚̔n̶͕͌ư̷̱ẽ̵̮v̷̲͝ö̸͓́
ä̸̢́̆̋p̸̞͎̚a̸̗̤̾͌̎r̷͓̖̒̿ĕ̶̠̰͇c̴̹̓̆̇ȇ̷̦̋͠
ę̶͙̹̰̰̒l̴̘͍̿ ̴̢̻͖̯̥͒͑ḙ̵̰̗̯̉s̵̟̅̐͗̌t̶̡͈̲͇͐̓o̷͉̭̅͑ͅr̵̲͇̥̭̂̈͝ḃ̶̥̞̪̌o̴̙̠̦̓
Le parece extraño. Son tan disonantes.
Langa tan especial.
Reki tan cualquier cosa.
Aunque tiene un miedo muy bonito.
Tira lo que resta del puro y da una risa, Langa y Reki chocan los nudillos y el pelirrojo se aparta un poco.
Cuando hay la señal, corren y suben pesadamente a los skates, inicia con mucha velocidad y como cabe esperar de esos dos. Reki se mueve para ver en la pantalla más grande. No va a negar que lo preocupa un poco el tema Adam pululando alrededor. Es bastante raro y llega a ser escalofriante.
Langa no sabe qué pasa con Adam exactamente. Está más atacante de lo usual. Marcar distancia de él se hace complicado, incluso si intenta quedarse atrás, Adam lo imita. Él no resiste hallar diversión y gusto en hacerlo entrar en pánico. Ese pequeño vislumbre de preocupación en su rostro.
Hasta que en una curva evita por completo que se aleje. El agarre fuerte que consigue paralizar a Langa—What the f...?!
Da un chillido. Siente el suelo en su cuero cabelludo. Poniendo la mano en el suelo para no acabar en el hospital por hacer mucho contacto. Adam se ríe, juntando la frente con Langa que, hasta el momento, no había entendido del todo el pánico de Reki.
Usualmente al estar tan cerca del suelo, tiene capacidad de maniobra, pero esta vez no. Siente un golpe, asume que de alguna roca en el piso.
— ¿Qué sucede~? ¿Te da miedo Langa-kun? —bromea Adam. El pánico es tal que Langa no da cuenta de la mano que sujeta entre su glúteo y parte de su entrepierna. Además de la pisca de fascinación ¿Cómo demonios Adam no se cae? No tiene nada sujetándolo y siguen patinando en la pared.
Adam lo suelta y salta sin problema al suelo de nuevo. Langa tambalea, pierde velocidad y sacude la cabeza. Mareado. Pasa la mano por su cabeza y da cuenta de que tiene un rastro de sangre. Seguro del golpe. Acaba por gritar y caer torpemente atrás por tener a Adam de frente.
Queja en voz baja, echado en el piso y seguro de que va a tener que ir al hospital. Frunce las cejas y pone las manos en el pecho de Adam. Confundido por el beso que este le da. Joe le tapa los ojos a Miya que presiona la mano del mayor contra su rostro. Francamente, no quiere ver.
— ¿Se terminó de volver loco? —Se pregunta Cherry en voz baja.
Más allá de una sorpresa, a nadie lo extraña: es Adam. Ya han visto de sobra lo raro que es. Tumbar a alguien para manosearlo a mitad de la pista es ¿Normal? En él.
Lo que se discute es si hay ganador o perdedor. En teoría Langa perdió. La transmisión se corta. Reki toma el skate y se apura a bajar para ver qué demonios está sucediendo.
Adam concluye que, si siendo sutil no se logra nada, siendo directo sí. Sabe que Tadashi cortó la transmisión. Obviamente no va a dejar que algo se exponga así sea por accidente. Al menos no del todo.
Los esfuerzos de Langa sirven de poco, siendo Adam un adulto más fuerte que él. Al mayor no le preocupa que sea un lugar abierto, que pueda venir gente. En lo absoluto. Dentro de lo que cabe, es su montaña y hace lo que le dé la gana.
Excepto que hay un problema.
Pequeño.
Diminuto.
Titulado: Langa no reacciona a nada.
Ni siquiera frotando su pene parece tener reacción ninguna y bien, aun si está algo pasmado, debería haber algo. Esto es raro. Levanta y Langa tarda un poco en incorporarse. Se queja de la caída y Reki aparece unos cuantos minutos después.
— ¡Hey! ¿Estás bien? —El pelirrojo deja el skate tirado y se apresura a revisar a Langa—. ¡Pensé que lo de hacer esas cosas había quedado fuera! —replica Reki hacia Adam que se encoge de hombros y ríe.
—Un poco de miedo no mata a nadie. Además, fue divertido ¿Verdad? —tienta hacia Langa.
—Mi madre va a preguntar por esto y va a castigarme por no estar donde se supone que debía estar—murmura Langa—, prefería terminar la carrera.
—Aún podemos hacerlo.
—Ya, pero no se acerque tanto. —Reki se interpone, considera que esto ya sale de la norma en el mismo Adam. Este se ríe, inclinado hacia él.
— ¿Te molesta? Pequeño estorbo—Reki sufre un escalofrío—. ¡Ah! ¡Qué pena que pena! —exclama alejándose brusco y subiendo a su skate—. Supongo que recobraré mi primer lugar-
— ¡Aun puedo! —reclama Langa—. Nos vemos en el final de la montaña. —anuncia Langa y Reki asiente. Toma el skate y se va por sí solo.
Adam inclina la cabeza. No se había percatado hasta ahora, pero tiene el cabello tan rojo que parece sangre. O bien, esos golpes entre medio de ser dolorosos sin llegar a ser un moretón. Incluso una cortada.
Langa pasa junto a él y Adam reanuda la marcha, piensa algunas cosas mientras lo traspasa sin problema. Langa queda adolorido y por eso no maniobra tan bien.
— ¿Reki...? Tiene tiempo en S. Un par de años—dice Tadashi—. Fue quien llevó a Langa y hasta donde he podido saber, por quien sabe usar un skate. Langa es canadiense.
—Solo un canadiense es tan estúpido de ponerse cinta en los pies para pegarse una skate—repone Ainosuke con burla—. Pasan mucho tiempo juntos... —medita en voz baja—. Tal vez...
Intentó más acercamientos directos y ¡No pasa nada! Empieza a dolerle en el orgullo que Langa no haga el más mínimo atisbo de sensibilidad. Es como si estuviera tan muerto como su usual forma de ser. Un día decide simplemente espiar un poco y ver qué sucede. Langa es un adolescente, debería ser un mazacote de hormonas sensible hasta con un roce mínimo.
La gente está acostumbrado a su ropa roja, máscara y cabello en peinado extravagante. Por lo que usar una simple sudadera negra y jeans con zapatillas deportivas funcionó perfecta para el despiste. Nadie lo ve ahí. Sabe que llegan temprano por la noche, duda que estudien mucho si gastan la noche aquí.
Al menos tienen más tiempo feliz que yo, medita en su discreta búsqueda. Pasa junto a Cherry que lo ve de reojo. No pudo detallarlo, pero queda con la sensación de conocerlo. Que la forma en que camina se le hace familiar.
Aunque no debe ser lo que piensa ¿Cuándo Adam no monta un show?
Adam llega hasta uno de los rincones donde no suele haber gente. Es un edificio semi abandonado que usan con distintas razones. A veces para descansar, otros porque deben fingir estar en otro lado y no tienen a donde ir; cobrar recompensas de beffs en el sentido más carnal.
O en el caso de Joe, cogerse a quien sea que lo acompañe y se gane su atención por un rato. Usos múltiples y ahora descubre que también es un lugar para Langa y Reki. Se recuesta de la pared y cruza una pierna, ve adentro sin problema por una ventana medio clausurada.
Tiene bastante fuerza, considerando que está tan ansioso, que lo mantenga levantado del suelo incluso sin apoyar al pelirrojo de la pared es peculiar.
ASÍ COMO EL MERO HECHO DE QUE LANGA SÍ SE EXCITE.
Adam resopla, disgustado ¿Qué hay aquí que no entiende? Decide dar la vuelta e intentar escuchar si dicen algo que le dé la última pista. Además de lo que ya podía resultar obvio.
Guiña sorprendido por el beso que se dan. Por lo angustiado que está Langa por ello, se le blanquea los nudillos de lo fuerte que sujeta a Reki del rostro y este le da golpes en los hombros para poder respirar.
—Cal... cálmate...
—No hemos hecho nada en una semana-
—No es el fin del mundo.
—Semaaaaana. —lloriquea Langa.
—Ay por favor. —queja Reki.
—No me gusta estar sin tocar a Reki. —Lo vuelve a tomar de la cara y el beso reinicia. Adam mira arriba.
Concluye que él y Langa si son parecidos. No puede estar con alguien que lo aburra. Simplemente no funcionará. Entonces Langa no va a estar con alguien que no sea Reki o sin tener a Reki alrededor. Eso se puede solucionar, sonríe para sí mismo y da un golpe a la pared. Tentado a saber qué hacen.
El gesto se ensancha, la cara de pánico de Reki en contraste con la total indiferencia de Langa a que los vean.
Recuerda a Reki asustado. Fue encantador. También verlo sangrar. Si Langa está tan empeñado en él, debe ser por algo y si quiere llegar a Langa, debe convertir al estorbo en un accesorio que viene junto a Langa.
—Eso será divertido. —ríe en voz baja.
. . .
—Carla, repíteselo hasta que lo entienda.
—Su probabilidad de vencer a Cherry Blossom es menor al veinte por ciento, por lo que-
— ¡SÍ PUEDO GANARTE! —quisquilla Miya exasperado—. ¡HAGAMOSLO DE NUEVO! ¡TE VOY A GANAR...!
—Eres un criajo, aún no estás a la altura—afirma Cherry despreocupado—. Ade... más...
Frunce las cejas. Es esa misma persona. No conoce a muchos. Hay demasiada gente en S. No obstante, está seguro de que reconoce esa espalda. Esa forma de andar. Deja a Miya discutiendo solo y se apura a ir con esa persona, queriendo ver de qué se trata y siendo empujado bruscamente.
—Ad-
—Shhhh—Cherry frunce las cejas—. Si hacen un alboroto será fastidioso—informa en susurros—. Eres más lindo cuando no haces un escándalo. Aunque eso es complicado desde cualquier perspectiva. Siempre has sido un escandaloso. —El pelirosa enrojece y Adam se marcha sin más.
— ¿Um? ¿Y ese quién es? Se me hace conocido. —comenta Joe. Cherry se cruza de brazos.
—No es nadie. –farfulla con fastidio.
Adam sube al auto y se quita la capucha. Tadashi inicia marcha al instante.
—Envía una invitación a la residencia Hasegawa y quiero que pongas lo siguiente...
Tadashi exhala, agotado y él que se ilusionó con que perdería el interés.
