Este es un extra cortito XD un bonus para este finde 9w9 XDDDD, tiene una "segunda parte", porque a pesar de estar escrito el recuerdo en tercera persona, como que lo enfoque más desde la perspectiva de Zelda, y hice la versión de Link xD de la misma escena… pero 9w9 luego la subiré ahí entre medio XDD en alguna parte jajajjaa XD, aún no se donde diablos ponerlo… pero ya llegará el momento XD

Sin más aclaraciones… los dejo con el corto owo


LA LEYENDA DE ZELDA: "Sangre de campeón"


.-.-.-. Extra: Tú luz .-.-.-.


Esa noche había dejado momentáneamente aquellos pensamientos oscuros y por un instante había disfrutado junto a Link aquella alegre celebración, y aún a pesar de que la música ya no estaba vibrando en el ambiente, podía escucharla… tarareaba de forma suave y perdida esa simpática melodía llena de vida.

El cuarto donde se encontraba estaba oscuro, pero a pesar de ello pudo ver entre la penumbra un curioso adorno sobre una mesa. Era un pequeño florero alargado que mantenía una planta que reconoció inmediatamente, aquella flor le traía tantos recuerdos…

Pero había uno en especial que hoy por alguna razón había sacado de ese baúl que atesoraba en secreto en algún recóndito lugar en su alma.

Sus pensamientos volaron junto a la memoria de su difunta madre, había ocurrido todo tan rápido que no había conseguido asimilar, ni mucho menos entender el hecho de que ya no volvería... ya nunca podría verla de nuevo.

Y en completo silencio sus lágrimas evidenciaron aquel profundo dolor, aquella carencia de descubrir que este mundo era injusto y cruel, que por más que llorara y rogara por traerla de vuelta ella ya no estaría aquí con ella.

Nunca más.

Aquel dolor que mantenía retenido en su pecho como una herida sangrante y fresca la desahogo en ese instante, rodeaba por el suave curso del agua a su alrededor.

Apoyo una de sus manos sobre la baranda de cemento y observo las enormes y gruesas columnas que se alzaban en aquel pequeño islote de concreto, rodeado de pequeñas florcillas y enredaderas que subían traviesas por los pilares y cubrían la techumbre de verdor. Tembló, acunando con su otra mano sobre su pecho un recuerdo aún más remoto, uno donde su madre le sonreía dulcemente acariciando su cabeza, recostaba en aquel catre de maderas claras y gruesas, de sabanas y cubres en tonos blancos y ocres, rodeada de fragantes y coloridas flores dispuestas en bellos floreros de cristal mientras una brisa fresca se colaba por la ventana, agitando suavemente los visillos, era primavera y la voz de su madre sonaba melodiosa e increíblemente reconfortante, ella le repetía una y otra vez que todo estaría bien.

Eres una mentirosa.

Sus palabras se quebraron acompañando el dolor inexorable que no la dejaba dormir, que traía día tras día una realidad de la que no quería ser participe.

Estaba tan absorta en sus funestos pensamientos que nunca escuchó acercarse al curioso jovencito que la había estado siguiendo.

No debería llorar le dijo muy bajito haciendo que ella se sobresaltara al descubrir repentinamente su presencia.

A nadie le importa —Se volteó, sabiendo que quien le había dado alcancé no era más que un niño, el timbre en su voz lo delataba.

Su madre se pondrá triste.

Ella no está aquí.

El joven le sonrió gentilmente y se acercó un poco para decirle algo en un tono mucho más bajito, como si quisiera contarle un secreto.

Mi abuelito decía que la gente que se va nos vigila… desde alguna parte nos observan y nos cuidan.

Zelda se sorprendió al escucharlo, y por primera vez lo observó más detenidamente. Estaba segura que ese niño tenía más o menos su edad. Su mirada vibrante le transmitía una seguridad inexplicable y su sonrisa le parecía tan cálida y sincera como sus reconfortantes palabras.

Con el dorso de su mano se limpió el rastro de sus lágrimas y aún con sus mejillas enrojecidas le devolvió esa sonrisa, notando como las pálidas mejillas del pequeño aprendiz de caballero parecían teñirse de rosa.

¿Cómo te llamas?

El chico estaba evidentemente nervioso, y pareció buscar en los alrededores algo que lo sacara de ese embrollo.

¡Un halcón! —Exclamó de pronto.

La Princesa siguió con la mirada lo que el niño le mostraba, y asomándose logro divisar el ave que parecía dibujar círculos en el cielo como si estuviera buscando algo. Lo examinó tan sólo por unos segundos, porque luego volvió a girar esperando encontrar a su joven compañero, pero él ya no estaba.

Aunque sobre el suelo había dejado una pequeña flor, una que hace tiempo no veía por los alrededores de Hyrule.

Una… ¿princesa de la calma? —murmuró hincándose para sujetar la delicada plantita.

Y sin darse cuenta volvió a sonreír.

— Uff, fue una prueba heroica llevar a Sidon hasta su cuarto.

Link acababa de ingresar en la estancia y muy animadamente se acercaba hasta la muchacha, quien al oírlo había dejado de lado aquel recuerdo de su niñez.

— Tampoco es tan grande —dejo escapar una suave risita al ver como el cabello del joven parecía adquirir estática al sacarse el gorrito que cargaba— estoy segura que has llevado pesos mucho más grandes.

— Si… pero Sidon me abrazaba tan fuerte que por un segundo creí que tendría que quedarme a dormir con él.

Ella volvió a reír ante su comentario, mientras Link insistía hacer que su cabello volviera a la normalidad.

— Quizás bebió demasiado —concluyó ella.

Link se detuvo justo delante de la muchacha y la observó curioso.

— Cuando entré parecías ensimismada.

— Es tú culpa —le dijo en un tonito juguetón.

— ¿Qué? —se acercó más, pero por más que intentó parecer serio, no podía dejar de sonreírle— ¿Qué hice yo ahora?

— Es un secreto —le susurró de manera coqueta, apoyando su dedo índice sobre los labios del guerrero.

— Eso no es justo —se quejó atrapando a la joven entre sus brazos, obligándola a avanzar hasta arrinconarla en la pared más cercana.

— Quien sabe… quizás… —hizo una pausa y sujeto el rostro del muchacho que se acercaba peligrosamente a ella— sólo si te portas bien, pueda reconsiderarlo.

Link sonrió divertido y apartó las manos de ella para poder eliminar esa distancia que los separaba, no podía esperar más, necesitaba tener sus labios, más ahora que sabía que no había nadie que pudiera interrumpirlos.

— No sé si pueda —le susurró, saltándose su boca para besar la piel de su cuello con creciente deseo— creo que hoy… quiero ser un chico malo —le dijo en un tonito incitante junto a su oído.

Ella se estremeció al sentir como la hambrienta boca de joven la devoraba de forma ansiosa. Y suspirando el nombre del muchacho lo jaló para que sus labios se encontraran, mientras sus caricias recorrían traviesamente el torso de Link consiguiendo que él dejara escapar ávidos suspiros entre aquel afanoso beso, el húmedo contacto que mantenían sus bocas habían despertado aquel deseo de sentirla cerca… muy cerca.

— ¿Sabes? —agregó jadeando, clavando una intensa mirada en él— me gustan los chicos malos.

Link sonrió y mordiendo su labio inferior dejo de lado toda la poca mesura con la que había llevado esta situación.

— Ven acá… —le dijo renovando aquel apasionado beso.

Continuará…


T.T se suponía que era un recuerdo tiernooooooo! XD noo se que diablos! Ya se me pusieron cachondos los protas de nuevo jajajaja perdón! Yo trato y trato de portarme bonita xD y no hay caso, ni porque es semana santa -.-UUU, seguro cuando muera me iré derechito al infierno 9w9 con todos los pecadores de corazón jajajaja

Bueno, quiero dejarle un saludo especial a todos quienes comentaron el capítulo anterior X3, Zelink 94, Fox McCloude, Yahab, Mud-chan y Goddess Artemiss, en verdad agradezco muchísimo el apoyo y XD me disculpo con todos por la "troleada" con el Rey Zora jajaja XD, se que parecía otra cosa.

¡Espero que todos pasen un buen fin de semana!

¡Saludos!