Capítulo 5: Segundo día de clases.
Pokemon en las versiones Animé y videojuego, no me pertenecen para nada. Sólo soy escritor de fanfic. Así que disfruta del capítulo.
Supervivencia en Gallalade
Por: Cristián Reynolds
Capítulo 5: Segundo día de clases
Example: Texto en general.
"Example" = diálogo a través de telepatía.
'Example' = Pensamientos.
POV de Ángel:
Las mañanas solitarias entre el final de la noche y el comienzo del amanecer eran momentos donde yo podía hacer lo que quisiera. No era por gusto, sino por costumbre y ahora por calmas sufridas por los traumas que viví el día anterior.
Consciente de que en algunas partes de mi cuerpo sufría de dolencias, no me importaba y comencé a correr en las canchas de la institución, al inicio me costó adaptarme, pero de a poco me iba recomponiendo física y mentalmente.
POV Normal:
Nadie, a excepción de algunos otros estudiantes también hacían ejercicios, unos por cuestiones deportivas, otros por el caso de los torneos (en el caso de los pokemons) y otros por el simple deseo de mejorar su rendimiento.
Era el día martes, segundo día en la estadía de Gallalade; tras dos horas de ejercicio y cardio ya estaba agotado, pero como su cuerpo estaba acostumbrado a largas distancias y que era deportista destacado en su colegio anterior, para Ángel no tuvo algún inconveniente, y volvió de nuevo a su cuarto previo a los estudios, y menos mal que ese grupo indeseable no se había aparecido a pesar de que ya algunos pokemones/humanos estaban rondando el campus. Cabe recordar que ya inició la división, donde solo hembras pokemon y humanos estaban conviviendo en el instituto.
Recordó su segunda sesión de clases, ir a biología por dos horas, a clases de química seguido de eso y más adelante estudios sociales en horas de la tarde, más precisamente después de las cuatro de la tarde.
"Bueno, ojalá sea una buena premonición de que va a ser un buen día." Pensó el protagonista.
La diferencia con la escuela anterior, aquí los estudiantes iban al azar a las asignaturas, es decir, no iba a encontrarse con sus dos amigos todas las horas de clase, lo que sería algo de desventaja, así que tenía temor de que esa Gardevoir lo iba a atormentar.
En la plazoleta principal, tal como Lucykark me había hablado el día anterior, me guié por la vía de salida, al lado donde se encontraba el pasillo de la sala de ciencias.
"Bueno, creo que ahí es donde sigo. "Siguió con su instinto de pensamiento.
Caminó de forma perdida, pero se las ingenió para continuar en el camino, de repente se encontró con dos de los 3 amigos, Juan y Marcelo.
— ¡Hombre, amigo! – Juan lo agarra del hombro y lo abraza amistosamente.
— ¡Ah! – Ángel siente algo de dolor, producto de los ejercicios y de la golpiza.
— ¡Juan! ¡Ten cuidado con Ángel! – Marcelo interviene y separa a Juan de forma brusca. — él está golpeado por lo de ayer, ¿recuerdas?
— Lo sé, perdón.
— Tranquilos muchachos, no deberían asustarse por esas cosas, todo está bien. – Se sorprende de no ver a Sebastián, su otro amigo. — ¿Y dónde está él? ¿Dónde está Sebastián?
— Le tocó irse a la clase de lenguaje, ya sabes, los horarios parecen como si fueran universitarios y lo más tedioso es que hay clase los sábados...
— Si, estaba algo informado de eso. ¿Ustedes también van a biología?
— Yo tengo que asistir a química y luego a biología – Marcelo fue el que dijo eso.
— Y yo estoy contigo… bueno en casi todas, no estoy en física, y matemáticas. — Juan respondió con algo de sobra mientras tomaba un jugo.
— Eso es un alivio hermano, al menos tengo con quién hacer equipo de trabajo.
— Yo por mi parte solo estoy contigo en estudios sociales y arte. No sé si Sebastián coincide contigo en algunas materias. — Marcelo veía en su papel el cuadro del horario de clases.
— Entiendo… Bueno, en ese caso al menos nos podemos encontrar en los descansos y no sé, ver qué hacer para aprovecharlo.
— Lo sé, oye… antes de irme, lamento mucho no poder ayudar con lo de ayer. — Juan se disculpa de forma muy sincera.
— También yo, no debimos dejarte con esos tipos.
— Calma calma, todo está bien. No es necesario que se disculpen de algo que era inevitable, agradezco mucho el apoyo que me brindan. Además, lo bueno es que solo hombres estamos, si fueran pokemons estaríamos en serios aprietos. — Ángel intentó calmar a sus dos amigos quienes lo veían con mucha pena.
El timbre sonó, haciendo que se separen.
— Nos vemos en el descanso Marcelo, suerte con tus clases. — Ángel se despide con choque de cinco, al igual que Marcelo.
— Adiós Ángel. – Marcelo encaminó más al fondo donde se encuentra el salón de química.
— Bueno amigo, vayamos al mundo de la biología. — Y ambos caminaron rumbo al salón.
El salón estaba dividido en dos secciones, el laboratorio que se encuentra en la zona más interna del gigantesco lugar.
De pronto, dos profesores, un pokemon era un Sceptile y otro que era humano se presentaron ante los estudiantes nuevos.
"Bienvenidos a la primera clase de Biología, mucho gusto en conocerlos, soy el doctor Roger de Francis, especializado en estudiar todo lo relacionado con el mundo de las plantas, al igual que los pokemon que tienen esos poderes. Mi misión aquí es ser de guía para que conozcamos muy a profundidad sobre todas las plantas, sus funcionalidades, importancia y valor; así mismo, también enseñaré los poderes que los pokemon de esa categoría pueden tener a medida que avancen, como también su anatomía."
— Por mi parte me llamo Charles Branigan, especialista en el ámbito de la anatomía animal, tanto de seres humanos como de pokemones. ¿Saben? Si el sistema humano es demasiado extenso, imagínense estudiar toda una enciclopedia con los muchos pokemons que viven en éste lugar, y eso que están divididos en dos clases: Los humanoides quienes son los que normalmente vemos aquí y están incluidos los reptiles, y los animales que los podemos ver alrededor en los diferentes lugares disponibles en todas las regiones. Sin embargo, daré mi clase los días miércoles en horas de la tarde. Así que los dejaré a la disposición de mi colega. Doctor Francis, usted tiene el auditorio en sus manos. Me retiro para dar clases en el otro grupo. — El profesor se dirigía a la salida.
— ¿Así que dos profesores de dos submaterias? — Ángel estaba muy impresionado sobre cómo se manejaba la materia.
— Eso sí, hasta ahora los docentes se ven muy amables, aunque quien sabe. — Juan le contesta.
"Bueno, de acuerdo estudiantes, ya que estamos aquí es hora de indicar cómo funciona el mundo vegetal, para empezar, ¿alguien sabe que funciones hace las plantas?" El profesor dio inicio a su cátedra.
Y de ese modo inició un nuevo día para el protagonista.
Transcurría cerca de las 11 horas y no tendría clases sino hasta las 4 de la tarde; ángel salió solo con Marcelo, ya que Juan tenía que irse a matemáticas. Se toparon en el pasillo en dirección a la cafetería, compraron algunos alimentos independientes del gusto de cada uno y se fueron a una mesa algo solitaria.
— Amigo, ¿qué te pareció las clases? — Marcelo llevaba su bandeja, al igual que los demás.
— Biología fue fascinante, el profesor Francis sí que es muy interesante de aprender, y sí que sabe de las plantas. Es un experto, aunque dijo también de manejo de los pokemon de esa clase; En química por otra parte me tocó con la maestra Sherezade, una Sevipper que puede controlar todos los químicos y tóxicos. ¿Y a ti?
— A mí me da un profesor en química, no recuerdo mucho el nombre, pero es un Arbok. Y luego ya tengo libre hasta las dos por que debo asistir a lenguaje-telepatía más adelante. — El chico de gafas come sus alimentos.
— Sigo sin entender cómo funcionan los horarios, parecen como si fuéramos universitarios. — Sebastián responde uniéndose a la discusión. – Juan estaba bufando de aburrimiento.
— Hasta a mí me sorprende, además como mis padres quieren que sea entrenador pokemon, debo inscribirme a los programas de exploración en unos días, y me tocaría los fines de semana. Eso oí. – Marcelo pidió una soda nada más.
— ¿Ah sí? Vaya, eso si no sabía. — Esa voz era de Ángel.
— Lo sé, aunque es voluntario, yo y Juan estamos interesados en entrar a los campeonatos. Nuestras metas son ser entrenadores pokemon y ganar títulos, aunque lo hacíamos cuando estuvimos en la escuela, tuvimos pausa en este momento por los estudios.
— Genial amigo. — Con algo de asombro ángel prestaba atención.
— ¿y tú? — Juan comía una hamburguesa con soda.
— ¿yo? — Ángel comía galletas con leche de Mu-mu.
— Sí, ¿qué planes vas a hacer?
— No lo sé todavía, estoy apenas comenzando una nueva vida aquí. Me cuesta adaptarme, normalmente las clases eran más organizadas y tenía tiempo de pasear o hacer algo. Además de tener momentos con Danna que ya no hay…
— ¿Y qué pasó con ella? La última vez que nos encontramos estaban juntos.
— Digamos que tuvo compromisos con otras personas. – Ángel trato de evadir el tema para no hablar de ese episodio. — Por eso ya no estamos juntos recientemente.
— ¡Hola! Aquí viene Sebastián, ¡la futura estrella del rock! – El chico rebelde fingía tocar una guitarra.
— Sebas, no estamos en un concierto, estamos en la cafetería. – Ése era Ángel.
— Vamos, déjame soñar hombre.
- Ya lo veía venir… en fin hermano, ¿qué tal tus clases? – Marcelo comía bollos con su caja de leche mu-mu.
— Horrible mano, desde bien temprano que me tocó ir eso de lenguaje y no sé, me quedé más confundido que un golbat lanzando rayo confuso. No entendí algo sobre eso de los dialectos, y lo peor era que un maestro era un Infernape, al lado de una humana. Le entendí más a la profe que el pokemon.
— Debe haber sido feo. En mi caso fue solo la introducción a la escritura y ya. Pero con docentes diferentes. Además, física es una materia de cuidado, ayer fue algo complicado de entender las formulaciones.
"¿Hola, puedo sentarme con ustedes?" – Una voz femenina se acercó a la mesa.
— Pero si es… cómo es que te llamas… ¿Lucycark? – Marcelo se sorprende de la pokemon que coincidió en la presentación hace dos días.
— Eres bienvenida, siéntate. — Ángel responde a la invitación.
"Gracias." La Blaziken comienza a comer picadillo de bayas y manzana.
- Y en la tarde tienes alguna clase? – Marcelo pregunta a Sebastián. Lucycark se sienta al frente del rockero, algo nerviosa de verlo.
— Sí, tengo sesión de una hora de filosofía y dos de arte a eso de las 3 de la tarde.
— Yo tengo dos de arte amigo, ¡genial! — Juan chocaba de manos con Sebastián; éste último ve Ángel.
— Oye no nos vemos muy seguido. ¿Hay una materia donde nos podamos ver? — Ángel le pregunta de repente.
— Contigo Marcelo veo en Física y estudios sociales; Con Juan coincido en Química y matemáticas; y creo que contigo no veo ninguna al menos que sea en deportes.
"Yo veo contigo en casi todas las materias, Sebastián… y en algunas materias contigo, Marcelo" Lo ojos de la pokemon se dirigen al joven rebelde. ¿Te puedo decir Sebas?"
— ¿Eh? — El chico rockero se sorprende de la pregunta, casi nadie suele llamarle son seudónimos a menos que sean sus amigos, pero no se molesta, pero con algo de nerviosismo responde. — Ah sí, claro Lucycark, no tengo problema. ¿Te puedo decir Lucy?
"Me encantaría… al igual que todo ustedes." La Blaziken se sonroja por esa respuesta.
"Está bien. A excepción de lenguaje, yo estaré contigo en todas las materias. Espero que no te incomodes Sebas."
- ¿Incomodar? Nah, está bien. Tal vez podamos hacer trabajos o algo así, por mí no hay inconveniente. Además, siempre eres bienvenida a pasar con nosotros cada que quieras.
"Wow, eres genial, al igual que todos ustedes." Lucycark siente algo por dentro, desde hace tiempo siente algo de atracción por el chico rockero.
— Y volviendo a lo de deportes, creo que sería la única materia disponible para vernos, ángel.
— Rayos… — El protagonista se sentía algo decepcionado.
— Lo sé, es una porquería ese sistema. — Marcelo comparte la misma situación.
— Pero bueno, al menos no usamos uniformes. Eso es algo. — Juan toma un refresco.
"Puedo decir lo mismo, pero dicen que las libertades de horarios hacen que el flujo sea continuo o algo así." La pokemon también da su opinión en que todos asienten.
Al terminar de consumir los alimentos, se levantan de su mesa en dirección a la salida.
— Daremos una vuelta a todo el campus. ¿Vienes con nosotros Lucy? — Marcelo recogía su maletín, al igual que los demás.
"¡Vamos!" Responde con un graznido de alegría.
Los cinco amigos se levantaron de la mesa de la cafetería y ya sin las amenazas a la vista se fueron caminando por todo el campus.
— ¿Saben? ¿No les hace raro que tengamos pokemon hembra aquí? — Marcelo estaba emocionado y contento.
— Hasta ahora estamos indecisos, es todo un misterio que no logra resolverse. — Juan estaba algo curioso.
"Pues solo puedo decir teorías con respecto a ese tema, nada más. Ya que solo los entes superiores saben la respuesta, pero ellos no suelen aparecer muy seguido. Solo cuando hay grandes eventos."
— Deberíamos ir a no se investigar. ¡Seremos detectives! — Sebastián fingió tener una lupa de misterio.
— Ni siquiera lo pienses amigo. — Ángel da una señal de pare. — No voy a arriesgarme más de lo que debería estar, suficiente con saber que ya tengo enemigos apenas hace veinticuatro horas…
— Ay anímate, no seas aguafiestas. De seguro la vamos a pasar de locos.
— Por más que esté algo loco, no estaría mal investigar. — Marcelo estaba interesado a la idea del chico rockero. — éste lugar esconde nuevas cosas que no sabemos.
— No, no me van a convencer de algo tan absurdo como eso. Me iré a mi cuarto amigos, nos vemos. – Ángel se separa del grupo algo raro.
— Rayos, típico de él de no querer arriesgarse. — Sebastián estaba algo desilusionado.
— ¿Oye y cómo haremos eso? Lo de averiguar en ésta escuela. — Marcelo estaba atento al plan.
"Chicos, podré sonar como Ángel, pero no creo que sea conveniente… "Lucycark intentó razonar, pero Marcelo la detiene.
— ¡Eso es! Tú tienes muchas cosas muy interesantes por contarnos. Podrías ser muy importante para averiguar sobre éste fenómeno de las divisiones.
"Pero no creo que sea…"
— Vamos, sabemos que es algo loco, pero podría descubrir respuestas más concretas. De todos modos, aquí hay muchos misterios que oculta ésta escuela. ¿Qué dices Lucycark? Serás parte del trío de la orden de Arceus.
— Qué ridículo e inmoral nombre amigo. Yo decidiré que nombre daremos al equipo y convenceremos a Juan de que se una a nosotros.
— ¿Que yo me una de qué? — Juan estaba algo incomprendido.
"Bueno, está bien. Pero no podré estar en todo momento, ya saben, debo hacer otros asuntos." La Blaziken se sintió algo nerviosa.
Sebastián se pone del medio y abraza amistosamente a sus dos amigos.
— Está hecho, ¡vamos a ser detectives!
La Blaziken sintió cosas raras al momento de sentir ese contacto, su corazón se emocionó.
Los cuatro se fueron recorriendo la plazoleta central.
Por otro lado, Ángel estaba saliendo de los baños y antes de ver las imágenes del campus sintió algo adormecedor que lo hizo caer. Y lo llevaron ésta vez al sótano ubicado en la planta baja de la plazoleta central del bloque.
— Que… qué paso, ¿Dónde estoy?
"Miren, el imbécil acabó de despertar." Oí la voz de una chica.
"Que mierda?" el estudiante pensó al intentar buscar la claridad de la lúgubre luz. De repente se encendieron provocando algo de ceguera, intentó levantarse, pero sus brazos estaban atados.
"Finalmente Ariana, no fue tan difícil." Esa era la voz de una hembra por telepatía. Los ojos de Ángel estaban intentando cerrar y abrir.
"Todo tuyo, dinos qué haremos y nosotros te complacemos" – Esa era de otra hembra.
"Excelente. No saben cómo voy a disfrutar esto. Estaría mejor con los chicos, pero unos están haciendo tranajos, y otros están en el otro plantel, pero no importa"
— Ahhh… Que… Dónde… — Y antes de que recobrara el conocimiento sintió un golpe en la cara, haciendo perder casi la conciencia, provocando un bufido.
"¿Por qué duele, pero no siento ardor?" es como si estuviera en un frenesí; sin embargo, al segundo golpe lo reaccionó de inmediato.
— ¡Aaaahhh! — Después del grito lo dejó respirando con dificultad.
"Al fin dijo algo ese idiota"
"Hey, tú humano. Finalmente estás despertando. ¿Acaso te olvidaste mi nombre?" Con esa voz, recuperando la compostura o algo así mientras sentí otro golpe en las costillas.
— ¡Uuuuuhhh!
"Creo que lo disfruta" una de esas voces desconocidas habló.
"¡Acaso me recuerdas imbécil?!" Ángel al abrir los ojos vio dos brazos verdes que lo sujetaron con fuerza, haciendo ver a la pokemon de sus tormentos.
— N… no exactamente… — Intentó responder, pero tenía la boca muy golpeada.
"Tú… eres el humano desagradable que me hizo esa vergüenza en el primer día. Sí, eso es, soy la misma chica de tus pesadillas."
— Por favor… libérame… — Reconoció que era la misma chica de la otra vez.
"Démosle lo que se merece"
De repente siente mordiscos y placaje en sus piernas, borrosamente al recuperar su vista, sintió a las dos Absol de la otra vez mordiéndolo en cada pierna. No podía reaccionar debido a los brazos atados psíquicamente por la Gardevoir.
- Ya… ¡basta!
"! ¡No! ¡Hasta que mi vergüenza que me provocaste termine!"
Sintió golpes del resto de los demás del grupo; No sabía cómo, pero estaba intentando aguantar el dolor, pero cada golpe era un grito fuerte, pero inaudible.
Después de casi 16 minutos (con curación cada cinco minutos) la tortura había finalizado, un Ángel demasiado débil física y mentalmente estaba acostado, respirando de forma muy leve.
"bueno, lo disfruté, golpearlo me da un placer muy genial. ¿No les parece asombroso?"
"Es divertido" Luisa se sentía complacida.
"Me gustaría repetirlo otra vez" Camile no pudo estar de acuerdo con su hermana.
"¿Y qué te pareció Megan?" Ese es el chico del qué te hablé que me hizo arruinar mi vestido que fue muy costoso, por cierto.
"Maravilloso, no sabía que tenías una rata de laboratorio para divertirte." Ángel pudo ver muy borrosamente, pero era una Lopunny que estaba al lado de la Gardevoir.
"Mañana seguiremos en ese plan." El grupo comienza a salir del sótano, esperando a Arianna afuera; Mientras tanto, la pokemon se acercó y aplicó de nuevo poder reversa, borrando golpes, moretones y sangre. Ángel podía sentir crujidos en algunas partes de su tórax. "Y recuerda, yo ni tu estuvimos aquí"
La Gardevoir usó teleport de forma rápida, dejando al pobre estudiante inconsciente por un periodo de 45 minutos.
POV de Ángel:
Me levanté y caminé en dirección a mi cuarto, sin que mis amigos vieran mi estado actual, tenía horas libres antes de las cuatro; llegó a su habitación y se miró al espejo, con manchas en la sangre en su ropa por el cuello.
"¿Qué hice para merecer esto? !Maldigo el día en que me haya topado con ésa tipa!" Se dijo mentalmente antes de programar su alarma para volver a los salones y tomar algo de siesta.
Eran las 4 de la tarde, después de comer en solitario ya que no tenía ánimos de nada, caminó a la clase de Estudios sociales donde se encontraría con Juan.
"Ojalá ella no esté ahí" Se dijo mentalmente cuando se dirigió a la sección asignada.
Uff, hace más de año y medio que no estaba aquí, por culpa de factores como la universidad, y más recientemente la pandemia del Covid que me mantuvo algo alejado de escribir. Sin embargo, me animé a reescribir el fic donde recientemente vino a mi mente y daré mucho empeño en inspirarme a la escritura.
En fin, gracias por leer éste largo capítulo, espero que lo hayan disfrutado, avísenme si no les convence para revisar y analizar con detalle; y los veré en una nueva actualización, me comprometo a no ignorar ésta historia y seguiré en el proceso de la escritura. Nos vemos pronto. :)
