Hijos de la oscuridad
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en "Casa de Blanco y Negro 2.0" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".
Condición: Tararear.
IV
La niña de agua
Greta Nott estaba tarareando una canción cuando sumergió los pies en el agua.
No recordaba exactamente qué decía la letra, pero sí recordaba la melodía que la acompañaba. «Es una canción de cuna —le dijo su padre cuando aún estaba en casa. En esa época, dedicaba todas las tardes a pasar tiempo con ella. Chapoteaban en el lago y recogían flores en el camino de regreso—. Mi madre la compuso para mí cuando tenía tu edad.»
La niña echaba de menos al hombre que le sonreía antes de ponerse una máscara plateada en el rostro, pero ese hombre se estaba convirtiendo en un extraño para ella. Y también para su madre.
Con Thorsten, su hermano mayor, el asunto era diferente. Él idolatraba lo que su padre hacía ahí afuera, le parecía grandioso que estuviera salvando al mundo cuando no podía mantener en pie su propia familia. Llenaba las ausencias de su padre con sus aves rapases y sus caballos de largas crines.
A Greta no le gustaba la cetrería. Le daban miedo las aves y una vez se había caído del caballo, quedando coja para siempre. Lo suyo era el lago, los peces que dibujaban ondas en el agua y los nenúfares que flotaban sobre la superficie.
Sus dedos tocaron el agua. Segundos después, una enorme burbuja se separó del lago y flotó en el aire; dentro, llevaba un pez dorado como el sol.
La burbuja se rompió cuando escuchó la voz de su madre a sus espaldas.
—Estás mejorando, Greta.
—Todavía no consigo que la burbuja vuelva al agua sin que explote —se lamentó ella. El pez se alejó nadando—. Intento tener el control, pero no es suficiente.
Su madre le pasó la mano por el pelo.
—Cuando tengas tu varita, será más fácil tener el control. Tus manifestaciones de magia dejaron de ser espontaneas, lo que significa que eres extraordinaria. Tendrás años y años para perfeccionarlo. —Pero el mayor defecto de Greta Nott era la exigencia que ella misma se imponía—. En Beauxbatons hay profesores especializados en la magia elemental. Sería una gran oportunidad para ti.
Greta se mordió el labio inferior.
No era la primera vez que su madre lo mencionaba. Beauxbatons era la escuela mágica que se encontraba en Francia, a cientos de kilómetros de su casa, estudiar allí le ayudaría a controlar sus poderes, pero también significaba alejarse de todo lo conocido.
—¿Y Thorsten?
—Thorsten quiere ser como él —respondió su madre. Ella no llamaba a su padre por su nombre, dejando en claro que el amor se había desvanecido—. Jamás se irá de su lado, pero nosotras podríamos empezar de nuevo en Francia.
El futuro que le pintaba su madre estaba lleno de posibilidades: conocer un nuevo país, empezar desde cero y abrazar por completo los poderes que la acompañarían hasta el día de su muerte.
Sin embargo, Greta Nott estaría mintiendo si dijera que no dejaría un pedazo de su alma en la casa del lago, junto a su padre y hermano, pero debía ser egoísta y pensar en lo mejor para su vida.
—¿Cuándo nos vamos?
