The path that my heart marks.

Summary: Lena tuvo un accidente y entró en coma para después despertar en una realidad que no es la suya. Supercorp. One shoot.

Descargo de responsabilidad: no poseo derecho alguno sobre el show y/o sus personajes, sólo la de esta historia que tiene perfecto sentido en mi cabeza y en todo aquel o aquella que decida compartirla conmigo.

One shoot

Lena abrió sus ojos, la señorita sentada al lado de ella gritó – está despierta, está despierta ¡ - para después correr fuera en busca de sus patrones.

Lena se despertó lentamente, viéndose en su cuarto de la infancia, todo seguía igual, antes de que ella se fuera al internado, su padre había decidido así mantenerlo a pesar de las muchas objeciones de Lilian y así siguió siendo a pesar de su muerte dos años después, cuando Lena con 6 años se fue al internado en Suiza, para luego ir a la universidad.

Lena vió en las paredes dibujado a Dumbo volando y siendo ayudado por los buitres negros, unicornios y demás. Frente a ella una gran repisa con todos sus peluches caros, de todos los tamaños y en la otra, otra estantería repleta de premios ganados, muchos de ellos, copas de distinto tipo y demás, un premio más bonito que otro .

- Éste es mi cuarto – susurró mirando una cicatriz en su mano derecha - ¿Qué me ha pasado? – preguntó levantándose y caminando a su enorme baño, retirándose las vendas de su frente, una cicatriz justo por encima del ojo izquierdo.

- Has tenido un accidente y bla bla bla. ¿recuerdas algo?

- No.

- ¿La última cosa que recuerdas?

- El doctorado en Inglaterra.

- Ah vale, un par de años atrás – soltó Lilian como si fuera nada, como si fuese algo común, para después sonreír enorme, la vida le había dado una oportunidad, había erradicado a esa familia tan apestosa de los Danvers y ella iba a aprovechar la situación al máximo.

Lena no recordaba ni un pelín de nada.

- Bueno mi cielo, vas a casarte hoy con Josue, su familia tiene mucho dinero, será genial poner las manos en ello.

- ¿Josue? – tampoco lo recordaba.

- Yeahhh, no te preocupes es un chico apuesto, ahora vamos cariño – tomó su mano con una sonrisa – vamos a comprar el vestido, te casas hoy.

- ¿Puedo ver una foto de él? – preguntó caminando junto a su madre al range rover de la familia.

- ¿No lo recuerdas? – preguntó pensando si sería buena idea o no de que lo vea.

Lena pensativa trató de adivinar ¿quién carajos era Josue?

Lena no recordaba mucho, casi nada de los últimos ¿dos años? ¿tanto así? – se preguntó al ver a su madre buscar en su celular, ella mirando la fecha atravez de él.

Mas algo que sí recordaba, era que su madre era el diablo encarnado, no ésta pantomima que ponía y representaba frente a ella.

Algo estaba pasando y mirando la felicidad de su madre, debía ser algo muy serio y malo para ella.

- Quiero ver el color de sus ojos, buscar un adorno en mi mano que combine con ellos. – mintió para obtener más información.

- Ah bueno, si es así, aquí está amor – dijo buscando la foto y mostrándole.

No era una foto de ellos cariñosos, besándose o simplemente pareciéndose pareja en cualquier actividad, era una foto grupal con 13 personas, Josue estaba en un extremo y Lena en el otro, las montañas detrás de ellos – un viaje a ¿Suiza?

- Si mi amor, un congreso me parece.

- Ah bueno – replicó Lena dándole una razón, mas no identificaba a éste hombre, para nada, un hombre en sus 25-30 años, tez clara, musculoso, cabello castaño, ojos marrones claros, una gran sonrisa, guapo el chico.

Lena miró por bastante tiempo la foto y no halló ningún sentimiento hacia él, ninguna emoción.

Él no podía ser su novio y más importante, la última vez que checó, ella era muy gay, además de estar con alguien, con una mujer, una que aparecía también en la foto, su amiga Lidia, si no se equivocaba de nombre.

- ¿Me puedes decir algo del accidente?

- Estabas manejando, chocaste, dos años en coma, nada más cielo.

Lilian omitiendo que ella había provocado el accidente al averiguar que su Lena quería cazarse con Kara.

Lena no dijo nada, sólo se limitó a ver el panorama, un día nevado, mucha nieve alrededor y por lo que parecía, estaba en National City, recordando la ciudad de una postal de su hermano.

- Lilian habrá tomado otro camino – se dijo a sí misma internamente, no había fotos, ningún poster en la pared, ni una publicidad, nada de nada en todo el camino, durante todo el viaje, eso era raro – apuesto que eligió el camino a propósito, algo oculta.

Ambas se dirigieron a una boutique muy cara, a ver vestidos preciosos y muy caros.

Lena y su madre pasaron la mitad del día ahí, Lena probándose los vestidos que ya había mandado a hacer Lilian, todos muy bonitos y elegantes – mi madre pude ser una desgracia de ser humano, mas tiene muy buen gusto.

Aun así, todo el escenario era sumamente raro para Lena, se estaba a punto de casar con un hombre que no amaba, ni conocía estrechamente.

La boda sería esa misma tarde.

Y justo cuando Lena se estaba probando un vestido muy bello, Winn que manejaba en coche hacia su trabajo le pareció reconocerla atravez del enorme ventanal.

- Joder, se parece a Lena – exclamó sorprendido por lo que llamó a Kara para darle la noticia.

- Es imposible, han pasado dos años, aunque si sucediera Lilian jamás me lo diría, me odió siempre.

- Bueno, estaba con un vestido de boda, creo que se va a cazar.

- Eso es aún más imposible, soy su prometida Winn ¡

- Lilian parece no saberlo.

- Esa perra, haría de todo para alejarme de ella – y con eso para después despedirse Kara colgó la llamada.

Lena había tenido un accidente hace dos años, Kara como su novia y prometida había estado fielmente junto a su cama, cada día, en la mañana y en la noche, para hablar con ella, traerle del coma, mas sin embargo un día que ocurrió una masacre en el centro y Andrea le hizo cubrirla, para cuando Kara regresó al hospital, Lena que estaba en coma por un año y pocos días más, había desaparecido.

Nadie le dio respuestas y aunque las buscó sobre todo con los Luthors, jamás la halló, hasta que la llamada de Winn le dio esperanzas otra vez.

Kara ese día salió casi pitando de ahí, en su carro, a manejar atravez de la nieve hacia todos los lugares que se le ocurrió, todas las propiedades Luthors, mas no halló nada nuevamente – te voy a encontrar, así te busque toda la vida mi amor – le susurró muy preocupada a la par de emocionada por la posibilidad de tener a su bebé nuevamente con ella.

A las 5pm, Lena vestida impecablemente como una reina, se vio en su casa de las montañas, miró por su segundo piso hacia el patio con todas las decoraciones presentes, mucho personal ir y venir para preparar la boda a la par de la llegada de los invitados y del novio.

Lena nuevamente no sintió nada, al mirarlo no sintió nada - ¿Cómo me voy a casar con él si no lo amo? – se preguntó sintiendo el corazón como apretujado, como si lo estuvieran apretando con ambas manos.

- Rayos.

A la par que sentía una inquietud tremenda, como si alguien le estuviese llamando, todo muy subreal para ella, desde otro lugar, no dónde estaba.

Kara iba conduciendo a la par con una máquina quita nieve, ésta causó que ella se accidentara, a la máquina bloquearle la vista. Su auto chocó y si bien se hizo mierda al chocar con un poste, no se hizo más daño que un golpe a la cabeza.

- Maldita sea – se quejó ella con mil preguntas en la cabeza siendo ayudada por un hombre que pasaba por ahí y vió el accidente.

Las preparaciones de la boda, los últimos detalles, Lena en medio del enorme salón, con el vestido puesto y mirándose al espejo, decidió que aquello no era para ella.

Lo que presenciaban sus ojos, era una puesta en escena de su madre y sus deseos retorcidos de unificar a ambas familias, aquello era todo para su madre, aquello no significaba nada para ella.

Había algo más, algo más que su corazón anhelaba y no era esa pomposa fiesta.

Ella entonces decidió seguir sus instintos, seguir su corazón.

Lena se quitó el vestido, salió de ese cuarto mirando hacia todos lados, le puso llave al cuarto, se coló al suyo para vestirse con jeans, una polera y zapatillas y al igual que lo hacía desde niña, salió por su ventana trasera, descendió por las ramas de una enredadera que cubría la parte trasera de la casa, apenas con fuerza suficiente y grosor para sostener su peso, para después correr hacia el estacionamiento, dónde vió muchos autos, todos caros y bonitos, uno más moderno que el otro, ella cogió el auto de su infancia y manejó por horas seguidas, en un barrio dónde no conocía, pero que de algún modo, su corazón estaba dictando la ruta.

Eso y su gran sonrisa al imaginar el rostro de su madre rojo de la ira y cómo debió estar gritando al no concretar sus metas – una muy buena razón para sonreír – dijo siguiendo sus instintos y hacia dónde éste le lleve.

- Es una ilusión Kara, casi te matas por una ilusión.

- Era Lena, Winn me dijo que era Lena.

- Podría ser cualquiera, él estaba conduciendo, además Lena te ama, si hubiera despertado, ya te habría buscado, serías la primera – le dijo Alex recogiéndole del hospital dónde la ambulancia le había llegado después del choque.

- ¿Y si no recuerda?

- Eso suena a telenovela Kara – su hermana añadió con un beso a la sien, dejándole en edificio y ya Kara subió sola a su departamento.

Kara salió del ascensor, del onceavo piso y vio a - ¿Lena? – preguntó ni bien verla parada en su puerta tocando la misma.

- Hey.

Kara estaba sin palabras, ahí frente a ella el amor de su vida, su prometida, de pronto se sintió mareada, como si le hubiesen quitado el tapete bajo sus pies.

- Desperté hoy por la mañana – empezó a contarle a ésta mujer preciosa que caminaba hacia ella con paso lento, Lena un tanto nerviosa siguió – no sé bien qué pasó, mi madre insistió en que hoy me cazaba con un hombre.

- ¿Lo hiciste?

- No, algo andaba mal, no le conocía, mi madre siempre ha sido una arpía, tengo el estómago como sacudiéndose y mi corazón apretujado, que ni bien tocó la calle, me guió hasta aquí, no supe que cuarto, toqué todas las puertas desde el primer piso, vi a todas esas personas y ninguna significó nada, hasta verte. Todo me guió a ti.

- ¿A mí? – conmovida a pasos de su Lena.

- Sí – asintiendo Lena se quedó como paralizada al ver a ésta bellísima mujer con lágrimas derramadas dirigirse hacia ella lentamente.

Lena le esperó, Kara se paró frente a ella – quiero hacer algo – susurró mirando a sus labios.

- Hazlo entonces.

- No quiero asustarte.

- No podrías asustarme – replicó de igual manera levantando su mano para limpiar sus lágrimas.

Kara con una pequeñita sonrisa se inclinó ante ella, le dio un muy tierno beso esquimal y le besó dulcemente sobre sus labios, ambas gimiendo al contacto, Kara al ver su respuesta positiva cogió con ambas manos su carita e intensificó el beso, hasta convertirlo en apasionado y desesperado, para finalizar en sollozos de Kara y en un gran abrazo de oso, muy fuerte, tanto que Lena hizo una mueca – no te quiero dejar ir – susurró entre sollozos.

- Yo tampoco.

- Amor, mi vida, ¿estás bien? – preguntó con su corazón latiendo tan fuerte que Lena lo sintió como si fuera suyo, por lo que le acarició y a Kara, para que se tranquilice.

- ¿Podemos pasar y hablar?

- Por supuesto, ésta es tu casa bebé – dijo y ambas pasaron.

- Qué diferencia ¡ – notó al instante Lena.

- ¿Por qué es pequeño?

- Porque es un hogar, no es estéril ni frío, es un hogar, es perfecto – Kara asintió, aquello era de esa manera – Kara no recuerdo muchas cosas…

- ¿Recordaste mi nombre?

- Está en la foto – aquella foto en la pared de Kara y su hermana, escrito sus nombres con lapicero encima de ellas y un saludo parecía.

- Ah vale – tan rápidamente que Lena sonrió por lo adorable que estaba siendo Kara.

- Lilian quería muchas cosas y yo no sentía nada de eso, más al verte, mi corazón se puso loco, mis entrañas, todo me dice que tú eres mi hogar. No recuerdo nombres, pero si recuerdo flashes de ti sonriéndome, de ti besándome, de ti… - ya no completó la oración, en su lugar se puso muy roja al imaginarlo.

- ¿De mí haciéndote el amor? – preguntó Kara muy feliz y media llorosa de tanta felicidad que estaba invadiendo su pecho.

- De ti, haciendo eso – replicó riendo sintiéndose muy cálida y amada – a la par que, si lo olvido, hay muchas fotos – dijo mirando toda la habitación – y apuesto que videos.

- Muchos videos bebé – añadió Kara con gran sonrisa besando su mejilla – te amo ¿sabes?

- Sí lo sé, lo veo en tu rostro.

Ambas sonrieron enorme dándose un beso muy dulce, juntaron sus frentes y se besaron lentamente, disfrutando todo lo que habían creado juntas, así Lena no lo recordaba, ella lo sentía muy impreso en su ser y Kara se propuso darle tanto amor que si bien Lean no recordaba muchas cosas, si recordaría que fue, es y será muy amada.

Kara estaba siendo muy dulce con ella y como le miraba, con mucho amor, Lena estaba encantada – te extrañé mucho – susurró Lena, ya que sí, si bien no supo al instante de despertarse el nombre de Kara, si supo que estaba incompleta y que su otra mitad le estaba esperando.

- Yo igual mi vida, tanto – dijo Kara acariciando la carita de su Lee y luego sus brazos, su manito, dos cicatrices visibles, una en su rostro y otra en su mano – desde que te llevó Lilian lejos de mí, esa perra.

Lena asintió poniéndose a horcadas de Kara, besó su nariz, sus ojos, su boquita, para después susurrarle muy cerca de su oído – te amo Kara, así no recuerde todo, recuerdo que tengo mi hogar en tus brazos, en tu corazón.

Y con ello Kara gimió y sonrió enorme, su bebé le amaba y había regresado con ella, eso significaba el mundo para ambas.

Ambas hicieron el amor.

Una.

Dos.

Tres.

Todas.

Todas las que pudieron, todas aquellas que le acercaban más una a la otra, que le volvían una sola y para siempre.

10pm de ese mismo día…

Ambas yacían recostadas, desnudas, envueltas en un amasijo de mantas que apenas le llegaban a la cintura, Kara recostada en la cama, Lena con la cabeza sobre su pecho – pude olvidar detalles – Kara asintió, cerrando los ojos y besando la frente de su amor – pero mis dedos tienen memoria, mi lengua, mi corazón, que bien saben cómo amarte bebé.

- Memoria muscular Lee, me encanta.

- Tú me encantas – replicó Lena sonriente.

Lo que siguió fue la puerta abierta de sopetón que les hizo sobresaltar, dos interrupciones, la primera – Kara, no te presentaste a mi pedida de mano con Maguie, pensé que estabas en peligro – divagó mientras la buscaba por todo el departamento – ohhh – al ver a ambas juntas, sorprendidas sentadas en la cama, Kara cubriendo con la manta a Lena para no exponerla, mientras ella mostraba su pecho desnudo también cubriéndose con prisa.

La siguiente interrupción fue Lilian con Josue en la puerta abierta a por Lena – Lena, mas te vale que regreses conmigo y tu prometido – juró Lilian visitando por segunda vez ese departamento, ya que lo había hecho ni bien Lena se escapó y no la había encontrado en ese momento.

Kara y Lena se miraron y rieron, ella podría no acordar todo, mas estaba segura crearía nuevos recuerdos con su Kara, todos amorosos y apostaba muchos otros divertidos e insólitos como lo que le venía ocurriendo en ese punto.

Kara y Lena no se volvieron a separar jamás.

Fin