Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.


Jumping Through Time

Capítulo 17

El guardián del trueno de Vongola siempre usaba la bazuca de los 10 años cuando, especialmente cuando estaba asustado o preocupado. La creencia popular era debido a que su yo del futuro era una completa amenaza, dejando estática, fuego, y lugares de color negro a su paso. Si no eran los otros guardianes, o el mismo Décimo, entonces era esto. Meterse con el guardián más joven no era buena idea. Contrario a lo que se podía pensar, el guardián del trueno no pensaba en lo que pasaría en el presente, sino a quien se encontraría en el futuro que, sin importar las circunstancias, siempre hacía las cosas mejor.

Cuando el humo rosa se formó y comenzó a oír voces, Lambo esperaba con gran anhelo ver a papá, pero eso no fue lo que encontró. No, no fue papá a quien encontró. En su lugar, se vio en medio de quienes ya antes había visto, de gente que no conocía y no parecían muy amistosos, y en un lugar completamente diferente al que estaba acostumbrado a ver.

No era la casa gigante, la que nunca tenía fin, en la que siempre había alguien sonriendo y una calidez muy difícil de describir más era acogedora y decirle adiós, así fuera momentáneamente, era triste y doloroso en cierta forma. No era el sitio en donde estaban aquellos sujetos tontos que no entendían que papá era suyo, solo y únicamente de suyo. No podía molestarse mucho por ello, no cuando cuidaban de papá a su manera, por más tontos que fueran sabían que papá era bueno y muy dulce. ¿Quién no lo querría?

Aquí no estaban ellos. Aquella casa no estaba, ni siquiera en dibujo. Sus manos tocaban arena, no el piso de una casa. Ni siquiera estaban en el jardín tan bonito que parecía a lo que papá le contaba sobre un jardín mágico. Era enorme, lleno de flores y rosas, y raras formas que no sabría decir que eran. Cualquiera de lo anterior hubiera sido preferible a esto, porque sabría en dónde estaba o podía pedir ayuda, podría llegar a papa. ¿Así?, ni idea de en donde estaba. Podría estar en cualquier parte y nadie de los que estaban parecía ayudar o tener intención de ello. Al menos en buscar a papá, porque por lo demás… se estaban cayendo a golpes.

No entendía, de verdad que no. Solo sabía que unos debían de ser malos porque querían lastimarlos. No sabía el porqué, así que no entendía. Y por ello a quienes conocía estaban ocupados, y no es como si pudieran hacer mucho porque ninguno de ellos se había molestado en visitar este lugar, así que estaban más perdidos que él y eso era decir algo. No es como si los hubiera dejado. Papá era suyo y no pensaba compartirlo aún más de lo que hacía.

Aun así, ¿en donde estaba papá?, él siempre estaba cerca, ¿así que en donde estaba?, ¿por qué no había venido por Lambo-sama cuando Lambo-sama había venido a buscarlo?

-... moverlo así. - Escucho cerca, luego de escaparse de las chicas.

Ellas no entendían. Nadie entendía. Papá siempre estaba cerca, y no iba a quedarse de brazos cruzados cuando sabía eso. Por más miedo que tuviera, por más perdido que estuviera, por más confuso que fuera todo, papá siempre estaba allí.

-... profundo, movimientos bruscos solo podría empeorar el sangrado y evitar que se cierre la herida. ¿Entienden eso?, podría ser pequeña, pero es profunda. En cualquier caso no es buena idea moverlo como es, recibió una golpiza, ¿me equivoco? - Ah, Bakadera. ¿A qué se debía la seriedad?

- No diría golpiza… - Esto fue dudoso por parte de… ¿también ella había venido?, ugh.

No puede ser, todo el mundo aquí menos papá. Ninguna de las versiones de papa, no era-

- No estuviste la pelea completa. - Corrigió el de la espada, sin sonreír por una vez. No era algo tan poco común de ver para él. - No está noqueado solo por falta de energía, y esta herida por sí sola no es la causa. - Siguió la mano del espadachín, sintiendo algo apretar su pecho dolorosamente. - ¿Crees que sea posible que estuviera envenenada? - Esto fue dirigido al chico de pelo gris.

- No tengo manera de saber-

- ¡LAMBO TONTO! - Por una vez no se quejó del golpe, al menos no por el golpe en sí.

Los mayores se congelaron y miraron en su dirección, y I-pin no podía darle un descanso a lo que sea que le pasaba ahora. No le había hecho nada, ¡Ni siquiera jalado el pelo!, ¿así qué rayos le pasaba ahora?, ¿acaso no veía que había algo muchísimo más importante…?

- Hey, Tsuna-kun está bien, solo… - No, con eso no lo engañaban, menos si iban a dudar en qué diantres decir-

- Está cansado, diría yo. Solo tiene una herida que preocupa, pero si se trata con cuidado no pasa nada. - ¿Eh?, ¿cansado?, ¿realmente creían que con eso iban a engañarlo? - Mira, noqueo a ese idiota de alli. - Hubo un murmullo, algo acerca de que hizo más que eso, pero para saber…

Había un tipo gigante en el suelo, en medio de escombros. Noqueado. Y luciendo como si necesitara una idea al hospital. Más bien había salido ileso tomando en cuenta lo que había visto a papá hacer. Al menos un infeliz estaba abajo, al menos…

- ¿Quieres ayudar, Lambo? - ¿Uh?

- ¿Ayudar? - ¿A que?, solo quería saber si papá estaba bien, si estaría bien, quería a papá despierto y diciéndole el mismo que todo estaba bien, no que se lo dijeran estas personas que bien podrían estarle mintiendo.

- Idiota no ves que-

- Es su padre Gokudera. - La declaración fue un tanto oscura, recordandole perfectamente al hombre con la cicatriz en el mentón cuando alguien decía algo que no le gustaba. Justo como ahora.

Nadie dijo nada, y aprovecho la oportunidad para acercarme lo más que pudiera. Eso terminó con estar tan cerca que podía tocar. Y si, definitivamente era papá, y parecía solo estar dormido. No estaba caliente, no tenía una respiración rara, y se quejó levemente al jalarlo de la oreja. Si, solo estaba durmiendo. Tal vez solo tenía que pellizcarlo de los cachetes y-Manos grandes se posaron en las suyas, deteniéndolo en el acto.

- ¿Realmente quieres despertarlo cuando está cansado? - Pues si, solo para cerciorarse de que en verdad solo era eso y no algo más… - No se va a ir a ningún lugar, y necesita su descanso. Serás el primero en verlo cuando despierte, ¿sabes por qué? - Negó con la cabeza, sin entender. El espadachín sonrió con complicidad: - Porque vas a ir con él, y vas a asegurarte de que no sea despertado. Es un trabajo difícil, ¿crees que puedas hacerlo?, ¿por papa?

Si era por papá, ¡haría cualquier cosa!