Lincoln mostró una sonrisa por lo hermosa que se empezaba a ser su mañana: la estrella de Instagram, la charla con Sam, y lo graciosos chats que mantenía con sus compañeros de aula. Aunque tuvo que desconectar y cerrar la laptop por unos instantes, para no dañar sus ojos por la luz azul que emitía éste aparato. Pero ese efecto no pareció ser duradero, ya que de inmediato se conectó en su dispositivo.

Abría y cerraba aplicaciones, navegaba buscando mejores editores de fotos en estado mod o premium. Y otras cosas las cuales le eran de su interés. Se mantuvo así hasta que se le acabó la carga al celular. Hasta él tenía mejor aparato. Era un ¡Phone 8 plus, que había comprado con sus ahorros.

Por el momento, deseaba tener algo más, esa razón por la cual sobresalir, ya cumpliría 15 años, y no había tenido novia, no podía llamar novia así a Ronnie Anne, ella jamás lo quiso, y con mayor razón, por haberse sobrepasado con ella al momento de besarla. ¿Y Cristina? Ni hablar. Ella lo detestaba e incluso lo tildaba de acosador. Así que no tenía mucha suerte. Y no habían llegado nuevas chicas al instituto así que ahora todo valía una mierda en el amor. Aunque tenía unas 2 o 3 amigas con las que podía hablar tranquilamente.

Y al acordarse de esto, el albo soltó un suspiro pesado y duro. El cual resonó en las 4 paredes. Dejó caer su cabeza en la almohada, y procedió a golpearse repetidamente y sin consideración. Hasta deseó cambiar todo lo material por algo de cariño y compresión.

Pero debía mantener las esperanzas en alto, y empezar a considerar otras cosas, como su prematura edad para manejar una relación estable y duradera, la opinión de sus padres, sus estudios y otras cosas las cuales si son de interés para su edad.

Lanzó el blanco hacia otra parte de su ensanchada habitación. Ahora todo cambió en verdad, Lori se había ido a la universidad con Bobby, y para no salir del cascarón fueron a la de Míchigan. Y Leni que se fue a vivir a otra parte, y pagaba todo con el trabajo que tenía en la boutique. Por lo tanto, ahora ocupaba el espacio que les correspondía a ellas.

En eso, alguien llegó a tocar en su puerta.

—Adelante —dijo Lincoln.

—Hola hermano, buscaba ayuda para una portada de disco, ¿Me ayudarías? Por favor —habló una voz femenina, por la petición, dedujo que era Luna.

—Claro —habló el chico, animado.

—Buscaba algo sutil, algo que define mi estilo musical, ha sabes —dijo la castaña.

Ahora Luna, no era tan rockera como antes. También se dedicaba a otros géneros: alternativo, RB, incluso EDM.

—¿Cómo va todo? —abrió Lincoln la conversación.

—Supongo que bien —respondió Luna, con la voz apagada.

—Hey, algo pasó. Cuéntame —dijo Lincoln, con una pequeña sonrisa que tranquilizó a la mayor.

—En serio Lincoln, me siento bien —dijo Luna, atajando todas las objeciones de Lincoln.

—Bueno, si no quieres decirme, está bien —dijo Lincoln, mientras abría la laptop y se ponía a trabajar en la portada del disco.

Unos minutos fueron suficientes para terminar el diseño, se lo mostró a Luna, y ella sonrió tímida con su rostro sonrojado. Era un fondo púrpura bastante bonito, lleno de flores, y con arial Amatic SC. Después la castaña soltó una leve risita.

Su cabello aun seguía corto, pero su cuerpo había cambiado bastante: sus caderas se ensancharon, sus pechos crecieron y también consiguió unos kilos extra y unos centímetros más en altura. Se veía formada. Con eso las burlas del "estilo tabla" se habían acabado, pero los piropos nefastos salieron. Consideraba que había salido de las brasas para caer en las llamas.

—Linc, eres un gran artista —alagó Luna.

—Gracias —respondió Lincoln con una sonrisa.

—Me la pasas, por favor —pidió la joven con algo de nerviosismo en su voz.

—Claro Luna. Pásame tu memoria —dijo el chico, extendiendo su mano.

—O..okey —dijo Luna, tratando de sacar su celular de la apretada bolsa del pantalón.

Le dio su aparato y por error tocó la mano de su hermano. Sintió esa cálida y suave sensación, que la hizo transportar a lo más dulce y prohibido de sus sentimientos. Quiso estrechar aún más ese lazo delicado y delgado, para no sentir frío otra vez.

—Luna, ¿Te encuentras bien? —preguntó el menor.

—Oh, claro que sí... Digo, sí —habló Luna. Ocultando sus temores.

—¿Bien? Esto no tardará mucho.

En unos minutos, la imagen en resolución alta se halló entre los archivos de la tercer Loud mayor. Luna se mordió el labio inferior al ver el ondulado cabello blanco de su hermano moverse con cautela y sensualidad. Sus pupilas se dilataron para presenciar aquel inesperado acto. Oyó un sonido de notificación, el final de ello, tan pronto.

—Bien, ya terminó —dijo Lincoln.

—Oh, gracias Lincoln te veo luego —agradeció Luna, tomando su teléfono y salió corriendo de allí.

Lincoln se quedó muy perplejo al acto final de su hermana mayor, y ahora se comportaba muy rara con él, evitaba la mirada de sus ojos castaños, se ponía muy nerviosa y casi siempre le tocaba sus manos, a veces se pasaba de la línea y le tocaba el pecho o la cara y parte del mentón. Incluso se rascó la nuca, resultaba todo ser muy incómodo.

Trataba de ser un chico y hermano tranquilo con el que se puede charlar, pero con esas cosas que Luna hacía, le levantaban muy malas sospechas. Ahora había más espacios y con ello, también más silencio, algo que no es muy peculiar en la gran familia del 1216.


Luna se fue corriendo de la pieza de su hermano y se fue a la suya, cerró la puerta azotandola y echándole seguro. Después cayó sentada en el piso, su alfombra morada resultó cómoda, y abrazó sus piernas y también ocultó su rostro en la oscuridad que estas daban. Y trató por todos los medios de no reventar en llanto. Apenas y pudo soltar un ligero jadeo.

Era inaceptable. Sus sentimientos parecían haber perdido la brújula, e iban en el sentido opuesto, su hermano menor era muy agradable a pesar de no tener un buen físico y rostro. Y lo peor del caso es que le gustaba demasiado.

Y en enorme parte, ni quería ver o oír a Sam Sharp, ella le había dejado un enorme vacío al irse de su vida y ser friendzoneada por un tal Duncan Emmerson, Ese mismo que hace unos años tuvo que sacar a patadas de la casa por ser un alcohólico problemático, y porqué había arruinado su fiesta de 16 años.

A ambos los odiaba.

Mejor empezó a tomarle importancia a todo aquello del artículo que leyó en internet:

"El amor es como una guerra, fácil de iniciar, difícil de terminar, imposible de olvidar".

Y es que esos sentimientos eran tan fuertes, soñaba con él, soñaba con sus risas, con esas manos y brazos abrazándola, como si dijeran: "no te vayas, me complementas". No eran pensamientos morbosos como los de cualquier persona adicta a la pornografía, o malas intenciones.

Todos esos pensamientos —si fueran para otra persona—, resultaban siendo un conjunto más hermoso que la monotonía de Cupido y el flechazo.

Y allí, sola, confundida, rompió a llorar en silencio, sin nadie en quién confiar tan profundos pesares.


Rita se dirigía a planta alta, llamando a Lincoln. Por qué iba a hablar con él de algo.

—¡Lincoln! ¡Lincoln! —llamaba la señora Loud a su hijo.

—¿Sí mamá? —preguntó él.

—Unos amigos te están buscando —mencionó la rubia casi gritando.

En ese instante, dejó su trabajo de edición por un lado. Y salió a ver quién era que lo buscaba. Al estar ya abajo y abrir la puerta se halló una gran sorpresa, eran Clyde, Stella, Paige, Rusty, Liam y Zach. Quien en coro lo llamaron:

—¡Lincoln!

—Chicos, que agradable verlos acá —dijo el albino con una sonrisa.

—Pues sí, veníamos a felicitarte por tu gran logro en las redes sociales —dijo Liam.

—No pensábamos que nuestro mejor amigo era un gran fotógrafo e influencer —dijo Rusty.

—Creí que veníamos a pedirle copia de la tarea de sociología —delató Clyde al grupo.

—¡Clyde! —dijeron todos a excepción de Lincoln. Él se le quedó viendo a su amigo.

—Vaya que sí son buenos ocultando secretos.

—Lo seríamos, de no ser por Clyde y su complejo de mentiras —habló Stella con molestia.

—Es mi don, mi maldición —dijo el de piel oscura.

—Podemos pedir copia en clase, en verdad yo venía para que todos fuéramos a la plaza para ir a comer un helado o aplanar las calles. Ya saben —comentó Paige.

—Mamá, ¿Me puedes dejar salir un rato? —preguntó Lincoln.

—Claro hijo, trata de no meterte en problemas como la última vez.

—Gracias, chicos, ahora regreso —dijo el albino, yéndose para arriba.

Y subió, para traer algunos billetes que siempre ocultaba debajo de su colchón. Su inseparable colchón, con la misma rapidez con la que subió, bajó. Pero la intercepción y gritos de Lola lo asustaron.

—¡MAMÁ! ¡Lincoln está corriendo en el corredor y casi me golpea! —gritó la rubia, haciendo maravillas para no botar su tetera y tazas de porcelana.

—Perdón Lola, estoy apurado —atajó Lincoln.

—Ten cuidado con tu hermana Lincoln —avisó la señora Loud.

—Claro mamá —dijo Lincoln, a unos centímetros de la puerta.

—Bien señora Loud, traeremos a su hijo sano y salvo dentro 2 horas.

—Okey chicos, tengan cuidado.


Saludos a la audiencia, aquí traigo un bello capítulo. Por suerte, he estado trabajando en la ortografía, hasta el cansancio. Y me alegra un poco ver este resultado. Por el momento, no pienso escribir testamentos de 10000 palabras (de que se puede claro). Pero no.

Y se me olvidó algo esencial que anunciar en el capítulo anterior. Y es que Sam tiene 17 años y Lincoln 14. Para hacer que la trama sea de un Young Adult verdadero.

Contestando Reviews:

@Luis Carlos: Es extraño que los shippeen sin razón aparente, ni siquiera se conocen, ah. Por suerte, estos dos le agradecen a San Facebook por existir. Saludos.

@J0nas Nagera: Es una pena lo del banneo, y por desgracia solo le ocurre a todos aquellos que se dedican a hacer el mal, como Rollplays lemon, críticos sin fundamento, y niños rata que sólo se dedican a pelear.Los agregados son lo de menos. Aunque son buenos (creo). Saludos.

@Guest one: Muchas Gracias. Saludos.

@Guest two: The english version It will come later, maybe in March or April, since I have other projects on wattpad and they don't let me move forward so much. Regards.

Alan Mords.