Fic
Chiquitita
Por Mayra Exitosa
Inspirada en la canción Chiquitita, con una hermosa imagen de Lulú Mtz, llega esta historia que refleja la superación de una partida
Habíamos pasado por grandes dolores, verlo partir fue todavía mucho peor para ella, se había ido y ya solo quedamos nosotros, su tristeza, me desanimaba y su vida no era la misma, caminar por los jardines, era una nostalgia, más todo en el lugar lo era, ni no para ella, para mí, fue sentir que mi amor por ella se incrementó de una día para otro fue cambiando, ya no salía con Annie y poco a poco me fui alejando, al principio por cuidarla, después, por no dejarla, mi vida no era la misma, pero la de ella estaba en cuesta de bajada, temía lo peor y ahí no lo permitiría, si lo meditaba, ella a mi es a quien tenía y yo sin ella me moriría.
Fue segura y sin temor, su llegada un aire y un resplandor, la conocía más pequeña, con una fuerza que admiré y aunque he de decir que me jugo una pasada de temor, al hundirme en la lancha que descansaba, lazándome con tal precisión, fue saberla mía y segura, porque yo después de ese día, no deje de pensar en ella a mi lado, como todos los que la conocimos, los que la odiaron o hasta los que la amaron, esta vez no la dejaré ir, hemos pasado tanto los dos, que aunque me insista en que vuelva con su amiga, me temo que eso ya se lo he dejado claro, y he tenido que ser sincero, rechazar lo que debía haber hecho desde hacía mucho tiempo, por suerte mi ex novia lo comprendió, sabía que no la amaba y por lo que ella gritaba al insultarme fue tan solo un par de cosas que ambos sabíamos desde mucho tiempo antes.
- Candy yo, no la amo. - Lo sé, siempre lo supe, pero ella te amaba y no lo supo demostrar. - Déjame quedarme a tu lado. - No te he alejado, es solo que suelo pensar y me salen las lágrimas sin querer. - Al verte me dejas herido, quisiera hacer algo y sacarte una sonrisa, más temo que eso no puedo lograrlo, mientras que mi hermano hubiera hecho algún invento necesario. - También lo hizo, creo una cajita, pero se la entregue a Paty, ahora ella por fin lo ha superado y yo… me siento devastada. - Me tienes aquí a tu lado y no voy a irme nunca - Quisiera creerte, pero todos se han ido y siento que soy culpable por haberlos apreciado tanto de alguna manera. - No llores cariño, no puedes seguir con esto han pasado dos años de que se han ido, estamos juntos y no puedes seguir así. - No te vayas Archie, quédate a mi lado. - Nunca lo haría, estoy trabajando desde aquí, los documentos me los traen a diario, no quiero dejarse ni un solo instante.
Sin esperarlo ella se lanzó a sus brazos y el beso su cabeza, ajustándola y escuchando de nuevo su llanto. Nadie dijo que era fácil sopesar la partida de los que amamos, ella perdió a muchos y hasta hacia poco la salud de la señorita Pony no había mejorado, su adiós tan repentino fue un grito de dolor y llanto extremos al final ella fue como una madre y aunque él ya los había perdido, comprendía su sentir y estaba a su lado, su dolor fue compartido y lloramos enteros días su ausencia.
Cuando después de llorar por horas y la despedida melancólica con toda esa gente que se iba, dejando al final los dos a solas, un abrazo un derrumbe en sus brazos, sentados en un solo sillón, ella en su regazo, y el como si fuera una niña que se el había escapado su mascota, consolándola con tiernos besos, y tranquilizando sus almas rotas, sin medir los paso fueron avanzando en pequeños besitos de ternura, y cuando las coas se fueron dando, su labios carnoso y semi abiertos provocaron degustarse en un instante deteniendo así el tiempo. No podría medir las horas solo fue dejarse llevar, las caricias de sus manos a su cuerpo fueron a parar y entre pequeños probadas, el amor surgió de pronto, la pasión que nunca se había permitido por ser un caballero, se despidió en silencio y muy hondo, porque ni siquiera se dieron cuenta cuando yacían desnudos y solos, en la alfombra del estudio, en aquella casona enorme que ahora abrigaba la soledad de la pareja, que entre besos mustios, fueron yaciendo una entrega, que no querían detener muchos menos dejar pasar, son los besos colmados de ardor que jamás había dado en ningún momento de su vida.
Mientras que ella los recibía sin poner ninguna palabra que los detuviera, fue quedarse a obscuras, sin prender luz alguna, yaciendo cautelosos en la infinidad del lugar, besándose y amándose, hasta culminar una y otra vez como si con eso exorcizarán sus almas de todo lo vivido, de los seres amados perdidos, de aquellos que un día estuvieron a su lado, de los amores que los castigaron con su indiferencia y su desdén, hasta entregarse uno al otro y poder reconocer, que no había marcha atrás que negara que eran uno solo, los que se amaban en la intimidad del estudio, frente a la chimenea, que fungía como una suave y titilante luz alumbrando suavemente los destellos de piel desnuda y los besos en ella diera.
De más esta decir, lo que siguió después, fue los días siguientes el frenesí de la pasión y la razón con la cordura se dieron cita para casarse por fin, dejar de lado las ausencias y colmarse uno al otro de sus presencias, decir que valió la pena perder la caballerosidad, definitivamente solo con ella lo ha hecho y de arrepentirse o no volverlo hacer, eso es imposible, porque no hay reparos en tomarla en lugares disponibles, del banco, de la oficina o de la sala, cuando se encuentran sus miradas, no ha poder humano que detenga los besos, los juegos de manos o hasta la velocidad adquirida para escapar y emprender la huida de un lugar invisible, para entregarse de forma intempestiva.
Ahora es su esposa y no se separan, son los dueños de las cosas, de los recuerdos y de los rumores de los que se hablan, no les importa lo que digan de cuando ella fue novia del actor, o el fue novio de su mejor amiga, solo les importa estar juntos y a solas, dejan de existir para todos y solo se suele oír leves gemidos respiraciones agitadas y besos por los chasquidos, de evidentes probadas de ese amor que broto y que a la fecha continua, entre mas de seis hijos, aun no tienen limite esos arranques que el hombre más elegante, sale siempre desfajado sin corbata y ella las enaguas son más largas cubriendo la ausencia de prendas menores, que se dificultan cuando a solas los dos hacen acrobacias y destella juegos y diversiones.
De aquella tristeza, no se ha vuelto a hablar, ahora existe un amor que la respalda y se cuidan uno al otro, casi ni se separan, van juntos a todos lados y los niños que son muestra de ese amor descontrolado, son felices cuando ambos están en casa, porque aunque los saben enamorados, se dan tiempo para educarlos y cuidarlos, a todos en sus momentos, y las noches más frías, de nostalgia para algunas familias, ellos lo olvidan y los intercambian por besos, por caricias y algo más entretenido dentro de su cama.
FIN
Gracias por leer y comentar sobre los retos recibidos inspirado en la imagen de Lulú Mtz
que hace olvidar el dolor transformándolo en amor, una pasión nueva y un comienzo diferente
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
