¡Hola a todos! Me alegra mucho estar escribiendo estas líneas, la presente historia era para el reto del mes de noviembre del año que acaba de terminar en el #TeamRanmaconda, que es el grupo de Whatsapp más amable, candoroso y lujurioso que he encontrado, en fin, como les iba diciendo el reto demandaba un Fanfic basado en una novela o película, lamentablemente por cuestiones de tiempo no pude hacerlo en el momento que se me solicitaba, pero más vale tarde que nunca y en este caso, he decidido ir sobre el ejemplo de la preciosa novela de Isabel Allende "La Ciudad de las Bestias", créanme cuando les digo que es una historia maravillosa, y la he realizado con todo el cariño y respeto que la escritura, la novela, el ánime y sobre todo ustedes merecen, los invito con todo mi corazón a que si pueden leerla después, lo hagan, no se van a arrepentir. Como siempre agradezco a mi bellísima Beta, Vanesa por secundar mis locuras y siempre ayudarme, por tu simpatía, empatía, risas y confianza, te has ganado mi cariño y aprecio a pesar de la distancia, en mi México siempre vas a tener un lugar. Te quiero.

Bien, los dejo continuar y a ti, estimado lector, por estar leyendo esto y acompañarme siempre, muchas gracias.

La Gran Aventura del Caballo Salvaje y el Dragón de Fuego.

Libro Primero.

Destino Caprichoso.

El sonoro portazo que hizo cimbrar los vidrios de las hermosas ventanas de la residencia Saotome alertó al matrimonio que se encontraba almorzando en el comedor, ambos se miraron preocupados, después dirigieron su vista hacia el pasillo a tiempo para ver pasar con rapidez a su hijo en dirección a su habitación, sus pasos subiendo por la escalera eran fuertes y pesados, por lo tanto, de sobra sabían que Ranma estaba furioso, guardaron silencio mientras seguían tomando té hasta que Genma Saotome padre de aquel impetuoso joven se decidió a hablar.

—Creo que no le fue bien… ¿Le vas a decir? — Preguntó acomodándose las gafas y mirando a su bella esposa.

—Sí, por supuesto…— Contestó una preciosa mujer ataviada en un sencillo pero elegante vestido de verano azul — Antes ¿Podrías preguntarle qué sucedió?

—Claro, ve al estudio en cuanto termine de hablar con él; le diré que lo esperas...Él aceptará Nodoka—. Le aseguró tomando su mano y sonriendo con cariño por sobre la mesa.

Se encontraba tumbado boca arriba en su enorme cama con las manos cruzadas bajo su cabeza, el saco y la corbata estaban tirados en el piso a un lado de la silla de su escritorio, no quería pensar en nada, pero a la vez todo regresaba a su memoria; el cinismo de su jefe al decir que él, un periodista incipiente estaba presentando un proyecto de investigación demasiado ambicioso, por lo tanto, era mejor que se encargara alguien más conocido y experimentado como Mikado, ahorrándole de paso el trabajo, ya que todo estaba investigado.

Y así fue; se lo entregaron por completo al imbécil de Sansenin, cuyo único mérito era encamarse con cuanta mujer se le ponía enfrente, incluyendo a la hermana de su jefe, por supuesto.

Recordó clarsmente la mirada de desilusión, tristeza y enojo de Mousse y Ryoga, todas las fotos, tomas panorámicas y edición que hicieron fueron entregadas al equipo de Mikado, "Un trabajo muy bien estructurado Saotome; pero demasiada responsabilidad para un reportero tan joven", esas habían sido las contundentes palabras de su jefe.

—¿Reportero? ¿Reportero? ¡Maldito hijo de perra, yo soy periodista! —. Gritó encolerizado, estrellando sus elegantes zapatos en la pared.

Dejó su furia asesina un momento cuando escuchó unos ligeros y prudentes golpes en la puerta.

—Hijo ¿Puedo pasar?

—Sí papá, pasa.

Genma encontró a su hijo de espaldas y mirando por la ventana, tenía los brazos en la cintura, y recordó las pláticas de cuando Ranma era un niño y se enojaba por algo, un balón perdido, una rodilla lastimada o el animalito que encontró y no pudo mantener con vida, sus tragedias infantiles habían quedado atrás, y ahora era diferente, él había crecido, tenía una carrera universitaria que a su pesar no lograba despuntar aunque Ranma intentara e intentara, simplemente las puertas se le cerraban en la cara ¿En qué momento su niño se había convertido en un hombre alto y fuerte, mucho más que él y se enfrentaba a la vida adulta?

—¿Estás bien hijo? — Preguntó sentándose en la orilla de la cama.

—Dando tumbos de alegría — Contestó riendo con ironía.

—Eso pensé, dime ¿Qué ocurrió?

—No quiero hablar de eso papá.

—Vamos Ranma dime, acaso ¿Mousse descubrió que lo engañas con Ryoga?

La risa tranquila de ambos hizo que hablar de su fracaso profesional con su padre fuera una de las cosas que agradecería esa tarde.

—No solo rechazaron nuestro proyecto de investigación para la nota periodística del mes papá, todo el trabajo que ya habíamos hecho se lo dieron a Mikado y a su equipo, ¡Son unos malditos! — Suspiró — Trabajamos mucho en esto, y ya no sé qué hacer, era una gran oportunidad de conseguir algo formal y por fin tener un lugar y un salario, Mousse pidió un préstamo para abrir un restaurante con su novia ¿Cómo va a pagar ahora? Y Ryoga…

—Todo se va a arreglar Ranma, tu madre y yo hemos pensado que…

—¡No papá, no empiecen! no voy a trabajar para el gobierno, ni necesitas meterme a programas de deportes, se los he dicho, necesito lograr las cosas por mí mismo, no por recomendaciones de nadie ni por mi apellido, ya entiéndanlo.

—Yo no estaba hablando de eso Ranma, por favor escúchame un momento, yo sé lo que buscas y me siento orgulloso de que no quieras ser conocido por tu apellido, que quieras tus logros por ti mismo hijo pero también debes dejarte ayudar, tu madre y yo hemos tenido la oportunidad de colocarte entre los mejores periodistas y programas de televisión deportiva pero tú no quieres y no sabes el respeto que siento por ti, sin embargo la gente exitosa también toma las oportunidades que la vida les brinda y eso no tiene nada de malo.

—Bueno y ¿Qué sugieres? ¿Ahora voy a salir en un programa por ser el hijo de un gran peleador y de una trabajadora importante del gobierno sin habérmelo ganado? Te lo agradezco, pero no.

—Um, bueno realmente no pensábamos en eso, Ranma; con tus veinticuatro años tienes la vida por delante porque eres muy joven aún, tranquilizante un poco... Em... Tu madre tiene una interesante propuesta para ti, no es lo que te imaginas hijo, al menos prométeme que lo vas a pensar, no te cierres de inmediato, escúchala y tal vez esto cambie tu vida.

—Lo pensaré.

—Ese es mi muchacho, ella te espera en el estudio.

—Pasa hijo.

La voz de su madre al otro lado de la puerta del estudio fue la que contestó cuando él tocó; al abrir, la encontró sentada en su escritorio revisando unos documentos en un folder de color claro.

—Me dijo el viejo que querías hablar conmigo.

—Sí, siéntate Ranma... Antes de eso... Mousse llamó mientras estabas hablando con tu papá, quería saber si estabas bien, me contó lo que pasó con Mikado y tu trabajo.

—Ese bocón...

—Solo está preocupado por ti, igual que yo… y... um, hijo, lamento mucho decirte que Mousse ha recibido un correo electrónico en el cual lo despiden del noticiario, tal vez Ryoga y tú estén en la misma situación.

Ambos se miraron por unos segundos incómodos e interminables.

Ranma suspiró.

—La verdad es que me lo esperaba, no me sorprende nada de esto, voy a estar bien así que no te preocupes, dime lo que tengas qué decirme, tengo mucho que hacer.

—¿Cómo qué Ranma? ¿Tienes que ir a lavarte el cabello?

—¡Qué graciosa mamá!

—Cariño, para nadie es un secreto que eres bien parecido, talentoso, de buena familia, tu padre y yo te amamos y hemos estado contigo en todo momento desde que te concebimos, pero hijo… Eres un completo estúpido.

—¡¿Disculpa?!—. Contestó indignado.

—Sí hijo, eres un completo estúpido, tu orgullo no te ha dejado decidir con claridad, ya sé que quieres lograr todo por ti mismo y eso, pero créeme que la vida va a golpearte más y peor si no te dejas ayudar; ni tu padre ni yo queremos arreglarte la existencia, pero ambos sabemos lo que es empezar de cero y si hemos trabajado tan duro desde el principio es para que tú tengas el camino un poco menos escarpado, no para que te conviertas en un holgazán como crees que te vemos, no es así, hemos respetado todas y cada una de tus decisiones, elegiste un camino distinto al nuestro y me siento orgullosa de eso pero tampoco tienes que rechazarnos y renegar por todo; en vez de ser el caballo salvaje, eres la mula terca hijito.

—Vaya madre, nunca dejarás de ser una mordaz mujer—. Contestó el alto muchacho abandonando la silla en la que se encontraba segundos antes.

—¡Siéntate niño porque tú y yo no hemos terminado! —La mirada de Ranma se afiló, su madre solo lo llamaba "Niño" cuando realmente estaba molesta, no pudo abandonar el lugar como habría querido y pese a no necesitar el sermón, sabía que iba a escucharlo—Tienes dos opciones ahora, la primera es analizar lo que tengo que decirte, pensarlo, aceptar y ayudarme, o salir por esa puerta y confirmar que estás despedido y buscar trabajo renegando como siempre; volviendo a ser estúpido.

Las palabras de Nodoka habían golpeado duro la consciencia del joven de azulina mirada; no quería aceptar que tal vez y remotamente su madre tenía razón.

—¿Qué clase de ayuda madre?

Ella sonrió para sí misma, ahora tenía verdadera atención de su hijo.

—Hace una semana se me notificó que fui comisionada para hacer una investigación en la parte selvática de Ryugenzawa, desde hace algún tiempo han estado pasando cosas un poco "Extrañas" por así decirlo, lo primero y más importante que debes saber es que esta investigación va a ser disfrazada con un documental para una "Importante revista de historia y geografía", ¡Oh! Y viajo en tres días.

—Tres días es pronto y ¿Entiendo bien? ¿Vas encubierta?

—Así es, además como funcionario del ministerio de justicia tengo que formar un equipo para la comisión, se supone que este equipo no tiene conocimiento de que es una investigación.

—¿Se supone?

—La comisión se integra por la representante de la revista "Natural Now", o sea yo, un representante del ministerio de salud y uno del departamento de preservación ambiental, estos dos sí son funcionarios de sus respectivos organismos y para ellos es un documental.

—¿Y qué tengo que ver yo en todo esto?

—Se me solicita un equipo de grabación, fotografía e investigación para documentar toda la información que llegue a recabarse ¿Tú estudiaste periodismo y tienes amigos que manejan muy bien las cámaras no? —Finalizó sonriendo su madre.

—Ya veo ¿Qué está ocurriendo en Ryugenzawa? Y no me mientas mujer.

—No lo haré. Ranma, debo manejar esto con la mayor secrecía posible, estoy contándote la verdad porque necesito tener un equipo cien por ciento confiable y alguien que me cuide las espaldas, porque no sé qué es lo que voy a encontrar allá— Su madre rodeó el fuerte y grande escritorio color caoba y le entregó el folder que estaba revisando cuando él entró— Hace unos tres años Kasumi Tomoe, empresaria y única heredera de industrias Tomoe, que son líderes en construcción y explotación de minerales se interesó en unas tierras a borde de playa en Ryugenzawa, ella es de Tokio pero estuvo viajando hacia allá en ese tiempo para conocer el lugar, finalmente después de un año compró los terrenos para un complejo hotelero, si abres el folder vas a encontrar la información y una foto de ella con unos acompañantes.

Al revisar las fotos Ranma se encontró con la imagen de la importante empresaria, una mujer alta y espigada de cabello largo y castaño, estaba vestida con unos vaqueros color café, botas de montar y una camisa celeste, llevaba atada al cuello una elegante mascada turquesa y un sombrero de ala ancha terminaban su atuendo, detrás de ella, se encontraba la playa de Ryugenzawa y unos hombres que se encontraban de espaldas a Kasumi mirando el mar.

—¿Un complejo hotelero? ¿En Ryugenzawa? Ahí no hay nada.

—Hay una aldea, bosque y animales, pero tienes razón, nada que pueda ser una atracción turística.

Ranma volvió a mirar la foto, pero esta vez con más atención.

—Es bonita ¿Cierto?

—No es eso lo que estoy mirando, ¿Cuándo se tomó esta fotografía?

—Cuando compró las tierras, hace dos años ¿Por qué?

—Nunca he ido a Ryugenzawa pero que yo sepa, la población es pacífica, son aldeanos con niños, mujeres y ancianos, no entiendo por qué la señorita Tomoe y sus acompañantes llevan armas, mira.

Cuando Nodoka reparó en la imagen, pudo notar un detalle que antes no había visto, tanto Kasumi como los hombres a su espalda estaban armados, en el cinturón de la chica se apreciaba un revólver pequeño, igual que los de ellos, no sabía si la señorita Tomoe llevaba un cuchillo, en cambio los hombres al estar en esa postura sí los mostraban, ambos se miraron pensativos.

—Veo por qué necesitas gente de confianza... ¿Quién es él? —. Preguntó Ranma mirando otras fotografías.

—Ah, el joven de los lentes es el doctor de la aldea, Tofú Ono, lleva mucho tiempo ahí y al parecer es el que se encarga de buscar las vacunas y medicamentos para la población— En la imagen, Ranma pudo observar a un hombre de mediana edad, usaba unos sensillos pantalones y camisola de trabajo, se encontraba revisando a una niña con un estetoscopio bajo una ligera carpa que débilmente cubría lo suficiente al doctor y paciente del inclemente sol, el doctor era alto y de cabello largo atado a la nuca, detrás de la niña se veía una fila de aldeanos y el chico supuso que esperaban su turno para ser revisados.

—¿Y ellos?— Preguntó Ranma levantando una última fotografía.

— Son Shinnosuke Yamanaka y su abuelo Kentaro, el joven es el sacerdote de la aldea y el abuelo es el guardabosques, ambos son de Ryugenzawa.

—¿Y por qué está sin camisa? ¿Es Tarzán el sacerdote?

—No precisamente, ellos ayudan a la comunidad siempre, al parecer, se la pasan sembrando hortalizas y cuidando el agua y animales, me parece que el día que tomaron la foto estaban sacando agua de un pozo, la verdad es que no vi nada sospechoso en ninguno.

—Mencionaste algo de los funcionarios de salud y ambiente ¿Quiénes son?

—Del ministerio de salud es Shoun Tendo y de ambiente es Akane Tendo, padre e hija, revisa sus perfiles, están en la gaceta que viene al último en el folder.

—¿Y para qué los necesitas?

—Han habido unos inexplicables ataques a ciertas personas y el gobierno cree que tal vez estos ataques sean realizados por un animal, pero nada de lo que tenemos nos dice qué es, posiblemente estemos ante una nueva especie, ahí entra la señorita Tendo, si es un animal desconocido debemos protegerlo. Además; hay otras cosas a investigar, tal vez una enfermedad y es trabajo del epidemiólogo el decirnos cómo actuar. Su información viene en la gaceta que tienes ahí.

Ranma abrió la revista y al principio; se encontraba un artículo sobre un importante epidemiólogo que había heredado a su única hija Akane Tendo, no solo su inteligencia y amor por el estudio, sino sus habilidades en los deportes, ya que la chica era una reconocida bióloga que a su vez se había convertido en la funcionaria más joven en conseguir su puesto con veintidós años y además era virtuosa en las artes marciales y diversos deportes, el artículo mostraba dos fotografías de Shoun, una en un laboratorio y otra en una especie de dojo, el hombre se veía fuerte y aún joven.

Al voltear la página, Ranma se encontró con lo que para él sería la imagen de la mujer más bella y perfecta que había visto en toda su vida.

Quién tomó esa fotografía merecía de verdad un premio, en ella se veía a Akane Tendo en un impresionante salto, curvando ligeramente la espalda hacia atrás para atrapar una pelota que parecía ser de béisbol, llevaba puesto un minishort rojo y una playera amarilla con las mangas dobladas al revés, su cabello era liso y azulado, le llegaba más abajo de los hombros, por la postura podían verse claramente las formas de su cuerpo, delgada pero tonificada, pequeña pero de piernas largas y espigadas, Akane no solo era sexi, realmente era…

—¿Quieres que te deje solo con la fotografía unos momentos Ranma?

Preguntó Nodoka con sorna cuando se dio cuenta que su hijo estaba embobado viendo la imagen de la bella joven, dándole más gracia aún el color rojo intenso en las mejillas de su muchacho cuando levantó la vista y vio sus ojos azules abiertos como platos.

—No me digas hijo ¿Akane también está armada?

Una sonrisa avergonzada se dibujó en el rostro del reportero, era cierto, él miró su foto por lo bonita que la chica era y su madre lo había descubierto, pero como siempre Ranma afrontaría la vivacidad de Nodoka como un hombre.

—No, no está armada, ella es… Preciosa… Y hasta ahora es lo mejor que he visto en este día.

—Si quieres investigo si tiene novio.

—Te daré un buen regalo de navidad madre.

—¿A mi nieto?

—No me presiones— Ambos rieron ahora más calmados.

—Mamá, ya sé de la compra y de las personas que se encuentran en esto, pero dime qué es eso "Extraño" que está pasando; ya deja tus rodeos.

—Verás. Tiempo después de que Tomoe comprara las tierras, ella se instaló en Ryugenzawa para construir su hotel, llegó con máquinas y hombres para hacerlo, pero por alguna razón las máquinas fallaban y sus trabajadores sufrían ligeros accidentes, eso les impedía seguir con sus labores, la obra lleva mucho tiempo estancada sin poder avanzar.

—¿Crees que fueron los aldeanos?

—No, al parecer no, los trabajadores decían que eran atacados por enormes animales, pero no se ha encontrado rastro de esto.

—Vaya madre y ¿Cuál es la preocupación? ¿Vas a cuidar los intereses de una niña rica?

—Para nada hijo, sucede que meses después de esto una niña de la aldea fue encontrada en lo profundo del bosque bañada en sangre, estaba asustada a muerte; al lado de ella se encontraba el cuerpo de uno de los hombres de Kasumi, ella no tenía ni una sola herida, toda la sangre era del trabajador, según su historia estaba juntando bayas cuando el hombre la atacó e intentó violarla, él era joven y corpulento y la niña no tenía manera de defenderse, no hubo rastro alguno de arma que pudiera usar, contó que cuando el hombre se encontraba encima de ella un espíritu salió de las sombras y atravesó al tipo con unas enormes y afiladas garras, según ella el espíritu tenía alas también; cuando se identificaron las heridas, se determinó que el tipo prácticamente fue partido en diagonal y en pedazos; lo que lo mató debía ser demasiado fuerte, rápido y además en extremo filoso; después de eso se encontraron tres cuerpos más, asesinados de la misma manera, todos eran hombres de Tomoe.

—¿Ha habido decesos en la aldea?

—Sí, pero no sé si tengan relación, han muerto aldeanos pero la causa es una elevación repentina en Potasio, eso es algo natural puesto que no hay rastro de venenos ni toxinas en los cuerpos, al parecer han sido casos aislados, creo que diez cada año, pero eso puede ser por la alimentación porque los decesos han sido a las afueras de la aldea.

—Entonces hay un espíritu vengador en Ryugenzawa además de ardillas mutantes, varios muertos por ataques y enfermedad, y los sospechosos son un médico brujo, un abuelo que al parecer si le soplan se muere, un abstemio sexual y una empresaria sospechosamente rica, madre ¿Qué quieres que Mousse, Ryoga y yo hagamos? ¿Jugar al lobo en el bosque?

—Quiero que investigues niño tarado, te lo he dicho ya varias veces, algo no me gusta en todo esto y sé que existen cosas detrás, necesito que seas mis ojos y oídos, además no sé en quien confiar, Ranma si me ayudas con esto y obtenemos pruebas de que los aldeanos o Tomoe están haciendo algo ilegal van a ir a la cárcel, no me importa el dinero o los motivos que tengan, y no solamente vas a tener mi apoyo, sino el del gobierno completo, además de que obviamente tendrás un excelente sueldo, prestaciones y seguro de gastos médicos mayores, desde el momento en el que viajemos y hasta que se de un veredicto de la investigación, y eso puede tardar hasta más de un año; Ranma yo sé lo que piensas pero no te pediría esto de no sentir que algo va mal. Esta vez hijo, necesito tu ayuda y solamente tengo tres semanas para reunir pruebas.

El chico lo meditó unos segundos antes de responder.

—Voy a comer algo, bañarme y dormir, después te diré de mi decisión ¿Está bien? —. Dijo levantándose de la silla y entregando los documentos a su madre.

—Está bien, ¿Me devuelves la gaceta?

—Ni en tus sueños madre.

—¿Vas a tocarte?

—¡Mamá!

Fue todo lo que dijo antes de cerrar la puerta y caminar a su habitación y casi iba llegando cuando su teléfono celular sonó.

—¿Qué hay marranito?

—¿Cómo estás?

—La verdad, me siento mejor, ¿Y tú?

—Recibí un correo y Mousse igual. Nos despidieron.

—Jum, lo sé.

—¿Qué voy a hacer Ranma? Akary tiene dos meses de embarazo y está trabajando turnos dobles, me siento como el peor perdedor del mundo, ni siquiera puedo comprarle vitaminas a mi mujer y a mi hijo…

—Ryoga yo…

—Perdón, son mis problemas… ¡Oye, vamos a hablar mal del jefe y a comer Okonomiyakis con cerveza en el restaurante del ciego esta noche! Lleva botana porque novia no tienes y llega.

—Em, no, no gracias, y además no debemos embriagarnos, hay que descansar y mantenernos sobrios.

—¿Eh? ¿Por qué?

—Porque en tres días salimos de viaje.

Notas de la autora: Solo espero que les haya gustado este primer capítulo, nos leemos pronto ¡Feliz año!