- 16 de Abril del 2017 -
Leonardo no podía estar mas feliz por el pequeño bebe creciente lentamente en su vientre, aunque no estaba seguro cuanto tiempo estaría en su cuerpo se trato de cuidar lo mas posible para protegerlo, por bueno.. siendo el y raph unas tortugas mutantes con adn humano, aunque el no le contó nada a raph todavía sobre el bebe; y por la seguridad del mismo no podía tener sexo con raph.
Pero a leo ya no le molestaban tanto los síntomas después de conocer quien los provocaba, aunque los escondió de todos para no poner al descubierto a la pequeña tortuga, como lo pudo lograr bueno:
*Primero: el cansancio y el sueño al tomar siestas cuando debería estar meditando en su habitación o cuando tenia oportunidad después de comer, se aseguraba que fuera en un lugar donde no lo molestaran.
*Segundo: El hambre insaciable o los antojos \versus/ La falta de apetito o repugnancia a ciertos alimentos, aunque no siempre la podía controlar o los antojos a cualquier tipo carne debían se saciados por el pobre pequeño que se aseguraría que se arrepintiera de no darle lo que quería o cuando no quiere cierto alimento hasta cuando leo se veía obligado a comer.
*Tercero: Los mareos y vómitos, que eran menos mientras mas tuviera una rutina para comer, a veces en la mañana se paraba mareado y vomitaba, no era tan regular.
*Cuarto: Los cambios de humor, siendo cariñoso y un poco juguetón con makey, amoroso y romántico con raph, serio y cariñoso con donnie, con sus amigos humanos una especie de la fusión de las emociones de makey y donnie; pero con el sensei splinter era algo en particular, serio, frió e inexpresivo.
*Quinto y no menos importante la forma en como el bebe le recordaba a su ¨madre¨ que el estaba allí y estaba bien, aveces era que leo no entendía los mensajes, pero todavía el era muy pequeño para comprender.
*Sexto: lograr los entrenamientos eran un problema cuando eran intensos o duraban largas horas, por que se cansaba mas, aunque el podría dejar de entrenar un día .
En estos días estuvo ¨empacando¨ para emergencia como acordó con raph, ahora con su familia pisando les los talones o el caparazón cada vez mas, no dejando los salir ni estar tan solos en las guarida sin mencionar que aun con la orden de leo no pueden quitarse tan fácil a los menores de su caparazón.
Mientras estaba en su habitación meditando sobre como le dirá a raphael sobre el bebe, ya casi eran las dos semanas y aun no podía verse hablando con raph para decirle sin alterarlo o que no lo quisiera mas a el o a la pequeña tortuga, necesitaba que raph estuviera con el. Sin mencionar sobre su familia como no solo reaccionara a su relación con su propio hermano y ahora un bebe de esta ¨unión¨, solo pensar la forma en que el sensei le rechazara a ambos y obligarlo a.. no se permitió pensar mas sobre lo que le podría pasar a los tres.
Leonardo: Acariciando el pequeño bulto que solo se veía con mucha atención - Se que tu padre no nos dejaría, pero a veces es un poco testarudo - le dijo mientras se levantaba y buscaba la cinta que usaba en sus caderas -( Se que no te gusta estar tan ¨amarrado¨, pero aun no puedes estar mostrándote a todos por tu seguridad )- pensó mientras se amarraba la cinta en sus caderas antes de salir de su habitación para entrenar un poco.
- Con raphael, en el medio tubo/zona de ejercitarse -
Por mas que el quería creer en las palabras del azul, no podía por que no es que no confiara en el, el sabia que el de azul estaba escondiendo su ¨enfermedad¨ para no preocupar a nadie incluido a el, sus instintos le decían que ocultaba algo. Solo lo preocupaba mas y lo hacia enojar por no saber que tenia o ayudarlo, su única salida a su enojo era el saco de boxeo, levantar las pesas o entrenar por largas horas y los besos de leo, que solo era eso lo que le podía dar; no han tenido mas sexo desde hace dos semanas.
Las cosas con los demás habitantes de las alcantarillas estaba algo tensas por decirlo de una forma mas técnica, No podían estar solos ni en la superficie o en las alcantarillas, como regla puesta por splinter si dos hermanos se quedaban en una de las habitaciones seria con la puerta abierta y solo una cortina para que tuvieran ¨privacidad¨. No solo conforme con eso, el sensei obligo a leonardo a llevar quiera el o no a sus hermanos donatello y michelangelo a donde el fuera, que ninguno de los cuatro podía estar solo por su seguridad por que eran los cuatro o nada de patrullaje en la superficie ni en ninguna otra parte.
En estos momentos el se encontraba levantando las pesas en el medio tubo para poder ¨mantenerse relajado¨ ante los demás, las pesas eran mas pesadas de lo que normalmente hacia cuando no estaba en la relación con leo. Solo los pensamientos sobre leo y lo que pudiera tener lo dejaban.. impotente. Dejo las pesas en su soporte para sentarse a descansar y quitarse el sudor de su rostro, decidió que hablaría de verdad con el cuando tuviera la ocasión.
Raphael: Viendo hacia abajo de donde estaba leo en la plataforma del dojo haciendo unas piruetas con sus katanas -( Se esta exigiendo demasiado )- pensó - Se debe de sentir muy bien - dijo en murmureos para el -( Hablare con el ahora mismo )- bajo de un salto al suelo, para buscar a su hermano de azul y asegurarse que no estuvieran cerca el de bandana morada y naranja.
- En el área del dojo -
Leo no se percato de la presencia que lo miraba fijamente y que se acercaba rápidamente, pero continuo con lo suyo, sabia sin tener que voltear hacia quien lo miraba, solo espero a que el comenzara la ¨conversación¨.
Raphael: Cruzado de brazos - ¿Como te sientes ,he sin miedo? - cerca de la plataforma esperando la respuesta del líder.
Leonardo: Guardando sus katanas para no hacerle daño a raph - Estoy bien, ¿como estas tu, raph? - le pregunta al de rojo.
Raphael: Subiendo a la plataforma con leo y lo tomo de las caderas - No comencemos una pelea ninguno de los dos, vamos a hablar un rato afuera, ¿vamos leo? - mientras intentaba besarle.
Leonardo: Suspirando - Bien, que sea mientras lo mas rápido sera mejor para ambos - dijo mientras apagaba el walkitokie y su teléfono.
Raphael: Asintiendo y haciendo lo mismo que leo - Vamos no perdamos tiempo - animo al de azul mientras lo jalaba del brazo hacia la salida de la guarida.
Ambos lograron salir sin que nadie los viera mientras se dirigieron a la superficie para pasar el rato aun era de día, si, pero encontraron lugares que eran perfectos para ocultarse mientras estaban en lo suyo; y no, no era la guarida/nido de amor, sino ciertos puntos que estaban cerca de la guarida pero era demasiado difícil de alcanzar sin experiencia.
Subieron hacia uno de esos pequeños lugares de pasar el rato, como era ni muy pequeño para estar el uno encima del otro, ni muy grande para que escaparan tan rapido o estar expuestos, para las dos tortugas, estos se acomodaron para darse un espacio; o eso lo trato de poner leo ya que raph tenia otros planes. Esta vez leo le diría sobre la verdad, era su oportunidad.
Leonardo: Se separo un poco de raph de el - Raph.. tengo que contarte algo.. es importante.. - trato de llamar la atención del rojo para esto.
Raphael: Lo mira a los ojos - ¡Dime te escucho! - le dijo con voz ronca de emoción en su voz, mientras le daba espacio al de azul.
Leonardo: Ahora nervioso por lo que diría - Este tiempo contigo ademas de ser maravilloso todo lo que me enseñaste y aprendimos, me a hecho tener mas compresión de mis sentimientos como de los demás.. y ahora que estamos ¨comprometidos¨.. - su voz se entre corto con cada palabra y las lagrimas caían de sus ojos, callo un momento para recuperarse.
Raphael: Le limpia las lagrimas por el cambio repentino de las emociones de leo - Si, no tienes idea de cuanto he disfrutado y atesorare cada momento contigo leo.. ¿pero solo me dirás eso?, sabes que no dudo de ti pero quiero que seas sincero conmigo.. - le dijo en tono serio.
Leonardo: Trato de calmarse - ¿Sabes que ¨me he sentido mal¨ en estos días..?, ¿verdad? - le pregunta y recibe una repuesta afirmativa de raph - Bueno raph, yo.. - fue interrumpido por raph.
Raphael: Lo toma de los hombros - ¡¿Estas enfermo, es incurable y donnie apenas te lo ha dicho por que no encuentra la cura?!, ¡¿el sensei se entero y te obligo a terminar conmigo para no separarnos?!, ¡¿o ya no te gusta que estemos juntos, que debo cambiar o/y encontraste a alguien mas para cambiarme, quien demonios es para partirlo hasta su madre?!, ¿sabes que hueles diferente? - le dijo por su exagerada imaginación por lo que fuera que pasara con el de azul.
Leonardo: Le da una cachetada - ¡No exageres raph!, cálmate de una buena vez yo solo te quiero a ti.. pero... - respiro hondo.
Raphael: Se calma sobándose la mejilla - Dime - aunque no lo quisiera mostrar estaba asustado de leo.
Leonardo: Mira a raph -( ¡Es ahora o nunca dile! )- se dijo en su mente, tomando aire y serio - Raphael... Estoy embarazado - le dijo con voz firme y lo mas serio posible.
Raphael: Lo mira y se ríe - Que buena broma, es muy graciosa - ve que leo no se ríe con el, su expresión cambia a una seria - ¡Hablas en serio!, ¿¡estas seguro y tienes pruebas!? - se comenzó a exaltar.
Leonardo: Asiente - Aquí tengo una prueba de embarazo raph, ¡estoy embarazado, espero un bebe! - le da la prueba emocionado que se hizo hace dos semanas.
Raphael: La mira, viendo que decía positivo - Sabes que los hombres no se pueden embarazar, tu mismo lo buscaste y sales con esto ahora.. - se levanta y tira la prueba hacia la pared rompiéndola, hace que leo se asuste y se levante - ¡Me estas mintiendo leonardo, dime la verdad! - apretando sus manos en puños.
Leonardo: Retrocedía con cada paso de raph, pero llego al borde del escondite - ¡Es nuestro hijo raph!, ¡tu me dijiste que querías un bebe raph! - le grito a la tortuga de rojo mientras trato de ponerse en ventaja - ¡Por algo lo tengo adentro de mi! - trato de mantenerse lo mas firme posible cuando estaba frente a frente de raph.
Raphael: Manteniendo su cabeza a solo centímetros de leo, sus ojos brillaban de una forma nada normal - Pues sácate eso lo mas rápido que puedas o no seguiremos en esta ¨relación¨ por mas tiempo - le dijo a leo sin ninguna expresión o emoción en su voz.
Leonardo: Negando con su cabeza, mientras sus manos protegían su vientre cubierto por la cinta - No sigamos mas entonces... - le dijo de igual forma que el de rojo su corazón se apretaba por las duras y dolorosas palabras, el color de sus ojos se apagaban - No le haré daño, no me lo sacare como tu dices y lo tendré solo como mio.. no permitiré que nadie le haga nada, es mi bebe.. - sus lagrimas salían empapando sus ojos.
Rápidamente una de sus manos fue a buscar en el bolso de sus kunais, lo saco y lo tiro contra el suelo, era una bomba de humo que inundo de este el pequeño lugar dejando a la tortuga de rojo desorientado. Dando le a leo suficiente tiempo para escapar corriendo hacia el lugar mas cercano y seguro la guarida.
- En la guarida -
El sensei splinter estaba esperando la llegada de los dos mayores, donatello y michelangelo buscaron en toda la guarida a las dos tortugas de bandana azul y roja pero no consiguieron ni pistas, pero el sonido de pasos rápidos llamo la atención de todos los presentes.
Sensei splinter, Donatello y Michelangelo: Vieron entrar a leonardo corriendo y.. llorando - ¡Leonardo! - dijeron los tres, pero el de azul no los escucho y se encerró en su habitación.
Michelangelo: Tratando de hacer que leo abriera la puerta - ¡Leo puedo hablar contigo, solo tomara un momento! - tocando la puerta de metal pero sin respuestas.
Donatello: Tocando como makey - ¡¿Leo, te encuentras bien, solo queremos hablar contigo?! - le pregunto al líder.
- En la habitación del líder azul -
Leonardo: Dando un golpe a la puerta con su puño - ¡Déjenme por una vez solo maldita sea! - le respondió a los dos con lagrimas en los ojos, el arrebato emociones lo tenían fuera de si y temblando como consecuencia al propio miedo que se tenia, se sentó con su caparazón pegado a la puerta mientras abrazaba sus piernas mientras se dejaba llorar.
- Afuera de esta -
Los tres presentes se quedaron sorprendidos por la reacción del azul a sus preguntas, el sensei splinter sintió que algo andaba mal con el líder por su reacción e comportamiento para nada de el titulo y que el rebelde tendría que dar unas explicaciones le guste o no.
El sensei splinter mando a donatello y michelangelo a hacer su rutina diaria, que el se encargaría de leonardo y de raphael a partir de ahora. Trato de hablar con el de azul unas cuantas veces pero ninguna repuestas de este, por lo que le dijo que si necesitaba hablar con alguien para un consejo que estaría en su habitación.
- Adentro de la habitación -
Escucho todo pero estaba preocupado ahora por el bebe, había corrido todo el camino tan rápido y sin pensar que se olvido completamente de el pequeño, este le recordó a su ¨madre¨ de la mejor forma que este conocía; el dolor de la punzada era dolor pero no era lo mismo lo que sentía en lo profundo de su pecho. Estaba acostado en su cama tratando de calmar al bebe mientras se acariciaba el vientre pidiendo disculpas a al pequeño.
Leonardo: Llorando sus ojos estaban apagados - Lo siento... - decía todo el tiempo - Sabia que tu padre reaccionaria así pero.. que te hiciera daño, no lo permitiré ni el ni nadie... - se empezó a calmar el mismo -( Nos tendremos que ir cuando los demás se enteren de ti... raph te podría hacer daño o el sensei.. )- su pecho se lleno de dolor - Te protegeré mi pequeño.. - le dijo al sentir desaparecer la punzada.
CONTINUARA...
