Esto era todo no dejarían sus sentimientos por esto, si tenían que hacer como sus hermanos mayores le harían así, si llegan a morir por su amor.. lo harían porque se amaron siempre, donatello arrepentido por juzgar a sus hermanos, makey en no poder haberlos ayudado como debía, pero los dos ahora se dirigían a la guarida, no dijeron nada a april, casey o incluso a vernon sobre se posible ¨declaración suicida¨.
En el camión tortuga solo los dos en silencio, donatello conducía ve a makey, quien estaba callado pero nervioso, toma su mano con la de el, y la besa, el otro le mira un poco indeciso por mostrar lo que le aquejaba.
Donatello: Entrelaza sus dedos - Estaremos bien, hice toda la guarida con salidas a diferentes puntos de new york.. - le mira.
Michelangelo: Asiente - ¿Sabes que te amo?, ¿verdad, donnie? - le dice en pregunta.
Donatello: Detiene el camión en una intersección al ver que la luz verde paso a ser roja - Si, makey.. y no darás tu vida por mi.. - dijo - Yo me echare la culpa, te obligue a amarme.. - dijo.
Michelangelo: Niega e mira a los ojos de donatello - Los dos lo hacemos, prefiero sufrir, donnie, no es tu culpa.. - dijo serio - Yo comencé este ¨problema¨, yo lo terminare sino me crees.. - dijo aun mirando a los ojos del morado.
Donatello: Se acomoda los lentes - Bien, nos dirigimos entonces a las alcantarillas, al sensei.. - dijo - Prepárate makey - dijo - Y no hablo de para hacer ya sabes.. - dijo en broma, haciendo sonreír al de naranja.
Verlo reír le hacia sentir menos preocupaciones, siendo que se acercaban a un lugar peligroso, que antes llamaban hogar cuando estaban sus hermanos mayores, aunque no fuera el verdadero lugar donde crecieron desde que fueron tortuguitas bebes.
Llegan a la entrada del camión, donnie activa la puerta secreta y conduce el camión, lo detiene a unos 6 metros de la entrada a la guarida, le voltea la cara con una mano, acaricia sus labios con su pulgar y se acerca le deja el mismo beso que se dieron la primera vez.
Llegan a la guarida, bajan del camión para buscar al sensei splinter, quien les esperaba en el dojo meditando, abre los ojos al sentir a los dos en el umbral e la entrada al dojo. Se sienta en el suelo de rodillas, trata de ocultar ira e enojo, debía escuchar las razones por la cuales ellos no llegaron como acordaron, les hace una seña para que se siente de frente a el; los dos hacen lo pedido no en sumisión sino de dialogo con su viejo padre e sensei.
Sensei splinter: Cierra los ojos - Díganme, ¿donde estaban? - pregunta.
Michelangelo: Respira para calmarse e mira a donnie rápido - Sensei.. tenemos que confesarte algo.. - dijo un poco nervioso.
Sensei splinter: Asiente - ¿Que es lo que quieren decirme? - dijo su tono molesto sale.
Donatello: Serio - Sensei splinter, makey y yo somos pareja.. - dijo sonando con cada palabra mas serio.
Makey lo mira asustado, mira al sensei splinter quien tenia los ojos bien abiertos, en la mente del naranja se repite lo que el sensei puede estar pensando: ¨otros dos que me salen maricos incestuosos, me hubiera quedado con los dos primeros desde el inicio¨, mientras que el de morado contaba todas las probabilidades posibles, estaba mas asustado que el de naranja cuando el sensei se enterara de que este ya no era tan puro.
Sensei splinter: Se acaricia la barba - ¿Por que no me lo han dicho antes e hacerlo ahora? - dijo serio, volviendo a cerrar los ojos.
Michelangelo: Juega con sus manos - Por que... no quisimos que nos pase como leo y raph.. - dijo - Queremos evitar que nos dividamos.. nos preocupa sensei.. - dijo mirando hacia abajo.
Sensei splinter: Asiente al escuchar eso - ¿Saben que lo de sus hermanos es muy diferente? - es interrumpido por donnie.
Donatello: Hace en puños sus manos, agarrando sus pantalones para no ir por el sensei - ¡Cual es la diferencia ellos se amaban, iban a tener un hijo! - grito, sus ojos brillan en advertencia a la rata.
Sensei splinter: Asiente abre sus ojos negros pero que transmiten tristeza - Lose donatello, me arrepiento por eso.. - dijo su vieja voz no sonaba mas que una emoción de tristeza.
Los dos adolescentes se quedan callados, sorprendidos por eso que dijo su sensei, ¿estaba arrepentido por lo que paso con leo y raph?, no podían creerle así de fácil, pero sus rasgos faciales les indicaban a los dos que este no ha dormido nada en todo estos días.
Sensei splinter: Suspira - ¿Puedo decirles algo? - les pregunta.
Michelangelo: Asiente.
Donatello: Asiente.
Sensei splinter: Se levanta con cuidado, bajo la mirada atenta de los dos - Les doy mi bendición para estar juntos, algo que debí hacer desde el principio con sus hermanos.. - dijo.
Michelangelo y Donatello: Sin poder creer lo que escuchaban - ¿Enserio, sensei? - le preguntan los dos juntos - ¿Nos acepta sensei? - preguntan.
Sensei splinter: Asiente - No puedo obligarlos.. nunca debí obligar a sus hermanos, o hacer que eligieran sobre la vida del bebe, solo lo podía hacer leo, siendo su correspondiente madre.. - dijo - No puedo hacer que el tiempo se revierta o que no pasen las cosas pasadas, como les dije.. - dijo - Pero quiero evitar mas cosas, y con eso a que ustedes se lastimen por lo que diga.. - dijo sabiamente, hace una reverencia a los dos.
Los dos se miran el uno al otro, se levantan y el sensei acerca a los dos, y les mira hace un asentimiento, sale del dojo a su habitación, se acuesta y al fin puede dormir en paz. Escucha la puerta de papel de arroz abrirse de repente y sus dos hijos preocupados le comienzan a revisar e preguntar cosas muy rápidos.
Los dos se calman cuando su sensei les afirma que solo descansaba de todos estos días que paso meditando mientras les esperaba, los dos niños se acuestan con el sensei como lo hacían de pequeños; el sensei se preocupa por ellos siendo aun unos niños, suspira de felicidad.
- En la prisión donde se encuentra rocksteady.. -
El rinoceronte recibió unas cartas, algo raro para que a el le envíen cartas, pero eran cuando las leyó de su pareja, quien le esperaba en un bosque, y que le extraña mucho, eso le hizo sentir muy feliz. Las cartas llegaban todos los días con noticias, y sobre respecto de sus ¨hijos adoptivos¨.
Mientras con el jabalí y lechoncitos..
Los pequeños cerditos eran la luz del día para el jabalí quien estaba alejado de su amor, quien les enseñaba a ser sobrevivientes expertos, su escondite de los humanos era mas ordenado, ha causado terror a los cazadores de cerdos de bosque, con un poco de ayuda de las dos tortugas.
- Mientras que en el bosque -
La pareja se toma un paseo por el bosque viendo y anotando, bueno leo quien dibuja lo que encuentra, como un pequeño campamento cerca de casa, el vientre del azul estaba mas grande que antes, según la enfermera sera grande, y leo ya no era tan rápido como antes de sol meses, el lo admitía, su sobre-protección creció mas; pronto como se hizo de tarde regresaron a la casa para el patrullaje.
Raphael: Mira al cielo e luego a leo - ¿Vamos a casa? - le pregunta a quien dibuja, estaba enseñando al halcón a buscar un objetivo - Bien hecho hayabusa.. - le felicito.
Leonardo: Sigue - Un momento.. listo, estos tres días de explorar ha dado sus frutos - le muestra un mapa del bosque echo completamente a mano - ¿Que tal raph? - pregunta al otro.
Raphael: Toma la gran hoja - Wow, si te tomaste todo el tiempo para hacerlo.. esta perfecto - usando la palabra que a su hermano no le gustaba.
Leonardo: Busca con la mirada a la cachorra - Gracias, ¡umi! - la perrita ladra al llegar - ¿Donde estabas el bosque es un lugar peligroso si vas tu sola? - usando las palabras del de rojo.
Raphael: Murmurado a las espaldas del azul en broma - Daichi y nozomi - toma a los dos caballos por las riendas - Sera mas frió pronto.. - dijo.
La tortuga de bandana roja ayuda al de azul a subir al caballo de negro, tomaron un atajo, al llegar a casa la tortuga de rojo se despide de leo, iría a patrullar la ciudad rápido para pasar la noche con el de azul mas tiempo, el de ojos azules le jala de las cintas de la bandana y le da en sus manos unos audífonos.
Pero aun así no descuido su casa e ayudo lo mas posible a raph con lo que pudiera, cocino, lavo e arreglo el desorden que dejaron en la mañana al ir a acampar, todo para ayudar a hacer la carga de responsabilidades del rojo menos pesada cuando llegara, ya hayabusa aprendió a volar cuando mudo su plumon e leo le comenzó a enseñar a penas aparecieron las plumas.
Con una cámara en las patas, los dos podían ver todo el lugar con la noble ave volando por el bosque, que irónicamente tenia el nombre de su especie en japones, traer una pequeña muestra del lugar e ir mientras ella les guía.
Leo le informa todo lo que esta en el camino por el gran mapa que hicieron, usan un sistema de radio algo viejo pero eficaz con alguno que otro arreglo, quien dijo que los dos no prestaban atención; comenzó a crear uno mas por-table para hacer las cosas mas fáciles en el futuro; vestía el conjunto que raph le hizo hace días, era realmente cómodo.
Leonardo: Sentado moviendo un rey de color rojo - Debes de estar viendo las luces de la ciudad ahora raph.. - dijo.
/ Raphael: Desde el otro lado - Si las veo, ya entre al conjunto antes de la ciudad, ¿como estas? - pregunta al azul /
Leonardo: Se acaricia el vientre - Bien, raph, hice esto para misiones importantes, para ayudarte.. - le recuerda pero no pudo evitar reírse.
/ Raphael: Sonrió - Lose, tu eres mi misión super importante y me ayudas - dijo. /
Leonardo: Ve la pantalla donde hayabusa lleva la cámara pero este se alejo de raph - Hayabusa, busca a raph, busca a aka-sama - dijo, el ave busca al mencionado, la pantalla muestra a la otra tortuga en daichi - Bien, pronto llegaremos a la ciudad.. - dijo a los dos en la linea de los dos.
Ya tenían sus propio toque o fama mejor dicho en la ciudad, detenidos muchos criminales, mas buscados e pandillas, su símbolo era conocido en la ciudad, los curiosos queriendo obtener una foto de los vigilantes para venderla a los reporteros, en la mente de ambos una april oneil se ríe histérica al enterarse de las ¨imágenes de los vigilantes¨.
La noche paso divertida, raph les informa a los dos que era hora de regresar al no ver ninguna amenaza, el regreso fue fácil siendo que hayabusa mostró el posible peligro por la ruta donde ellos normalmente utilizaban para ir a la ciudad. Se elije otro mas seguro, en menos de 20 minutos raph estaba en casa esta noche.
El de azul lo esperaba afuera, con el halcón en su hombro, este lleva al caballo a su establo e le quita la silla para que descansara. Se acerca al de azul y le da un beso en sus labios, este responde abrazando le por el cuello, el halcón se va volando a dentro de la casa a su percha.
Leonardo: Une sus frentes - ¿Se te olvida algo? - le pregunta, el otro no entiende - Sabes a quien me refiero - dijo.
Raphael: Le besa la frente - Lose, leo, solo juego contigo, jeje - soltó una pequeña risa, se arrodilla para quedar al nivel del vientre - Hola, papi ya llego.. - le da un beso, recibe una patada en la boca - ¡¿Que te he dicho de patear me?! - pregunta con tono falso de enojo.
Leonardo: Siente un escalofrió, era el viento que comenzaba a ser cada vez mas frió - Vayamos a entrar, hace frió.. - dijo se aleja de raph e le da el caparazón, siente que algo esta en sus hombros - Umm.. - dice.
Raphael: Quien dejo su chaqueta en los hombros de leo - Solo me lo tenias que pedir, vamos a pasar un rato mas - dijo.
Miran las estrellas que estaban junto la hermosa luna, se sientan en el césped, y una amiga peluda e juguetona viene con ellos, una mano en el vientre y la atención se dirigió al pequeño que no parecía irse a dormir nunca; entran a cenar los dos, la comida que leo hizo cuando el de rojo se fue. El oji-ámbar carga en sus brazos al de ojos azules e lo lleva a su habitación, teniendo cuidado al subir las escaleras y dejarlo con cuidado en el tufon, el de azul se sienta mientras saca un pequeño paquete.
Leonardo: Ve que raph se desnuda - Pienso que podrías usar esto para dormir.. - le extiende el presente al de rojo.
Raphael: Lo toma y lo abre - Gracias, esto es lindo.. - dijo y se lo pone - ¿Como me veo? - pregunta al de azul, solo se prueba el hakama.
Leonardo: Quien estaba de costado y sonrojado - Guapo, pero no creas que te lo diré mucho, siente que el de rojo se apega a su caparazón - ¿No debí hacer la camisa para algo? - se pregunta en voz alta.
Raphael: Le quita la camisa al azul - Ya sabes, podría prestártela para cuando no quieras andar sin tu ropa interior por la casa.. y solo con esas panties e musleras que me gustan.. - le besa el cuello.
Leonardo: Gruñe muy fuerte - No quiero raphie.. - dijo sitiándose un poco molesto.
Raphael: Le besa el caparazón - Bien, no hay problema.. - le besa la frente - Oyasumenasai, reo.. - dijo acomodándose de su lado.
Leonardo: Se voltea al lado de raph y se acomoda entre tanto musculo calientito - Oyasumenasai, rafu.. - dijo mientras se quedaba dormido.
- Paso de días e semanas -
El pasar del tiempo era rápido, las hojas cayeron día con día, los animales que se preparaban para invernar estaban haciendo los últimos preparativos, los patos, cines e otras aves migratorias dijeron adiós al bosque para buscar lugares mas cálidos, los osos eran ya comiendo lo que encontraban; los últimos arreglos al gallinero para que no murieran de frió por parte de raph.
Al entrar a casa lo primero que le llama la atención es la tortuga de ojos azules llorando, se acerca a el a ver que paso, pero el no hablar le dijo que fue, el de azul estaba asustado de que el bebe no estaba en posición, pues parecía que leo ya estaba en los 8 meses.
Raphael: Abraza a leo - Todo estará bien, leo, aquí estoy.. - dijo mientras le secaba las lagrimas - No me gusta verte llorar y a ti menos, mi amor, mi arándano.. morito - dijo mientras le daba besos - No se en donde lo vio escuche hace tiempo, pero aveces los bebes se tardan en posicionar para nacer... - dijo.
Leonardo: Lo mira sus ojos estaban brillosos - ¿Si? - el oji-amarillo asiente - Bien, no me gustan estas hormonas.. - dijo haciendo puchero.
Raphael: Besa la cara de leo - ¡Eres demasiado lindo! - gruñe.
Leonardo: Con los ojos bien abiertos al reconocer el tipo de ¨gruñido¨ - Eres un asqueroso - dijo y echa al de rojo para atrás con un empujón - Como puedes desperdiciarlo en tus pantalones y ropa interior.. - dijo.
Desata el cinturón de los pantalones mientras le sube la falda, baja pantalón con ropa interior, el miembro del otro sale en busca de un lugar caliente y el rostro de raph sonrojado como su bandana, pero no vino cuando el azul le sopla el aire frió e le quita los pantalones con lo otro; se levanta y va a la lavandería a limpiar la suciedad que el otro no aguanto.
Raphael: Se comienza a masturbar - ¿Y tu que piensas dejarme así? - mientras sigue al otro.
Leonardo: Lavando a mano la ropa de raph - si - dijo - ¿Pensaste que te dejaría salir con la tuya? - ve que el otro se toca mas - No raph.. - dijo.
El portador de los sais comienza a llamar a leo con los sonidos guturales, pero este termina hartar al de las katanas quien le gruñe, se va al baño para terminar su asunto a solas, cuando regresa un leo comiendo unas galletas e pan con chocolate.
Leonardo: Le extiende una rebanada de pan con chocolate - ¿Quieres? - pregunta.
Raphael: Asiente y lo toma - Disculpa, por hacerte obligar.. - dijo pero leo solo sigue comiendo - Toma es para ti - saca del bolsillo de su chaqueta una flor azul bien conservada.
Leonardo: Sonrió - Gracias, es linda - dijo - Si no es mucha molestia, ¿puede sembrarla en el jardín? - pregunta.
Raphael: Asiente - Claro leo.. - le besa la mejilla - Buen provecho, pero me dejas.. - dijo para ir a sembrar la flor, junto con lo otras flores que le trae a leo.
Ve que el clima de estar soleado pasa a ser nublado, entra e cierra las ventanas, sale por la puerta corrediza para ir al corral de los caballos e encerrarlos, llovería muy fuerte y leo sigue su mismo ejemplo cerrando la casa e llevando a dentro a umi con hayabusa. Este espera al que el de rojo entre aunque empapado, el de azul le abraza y se sienta viendo a la lluvia caer, raph se sienta como el otro y lo abraza para que este se siente en sus piernas.
- Mientras con la familia, en la ciudad de new york -
El casamiento no se hizo esperar, todo estaba arreglado para ese día, la jefa vincet ayudo a casarlos, april la madrina y casey con vernon los padrinos, el sensei también esperando y ayudando con lo que podía, mientras al final todos vieron el llegar a los dos, aunque vernon o casey no lo admitieran makey era realmente lindo con un vestido; pero como si escuchara sus pensamientos el de morado sisea a ambos.
Las dos tortugas firmaron el papel que la jefa trajo como acta de que paso, ¨la luna de miel o primera vez¨ le siguió al no haber fiesta, para eso michelangelo lleva a donatello a un lugar que solo el conoce, allí este ya tenia todo listo; donnie deja a makey después de haberlo cargado por todo el camino como la princesa que es para el de lentes.
Michelangelo: Mientras donnie le desviste - Donnie, ¿puedo preguntarte algo? - se sienta.
Donatello: Se sienta - ¿Quieres hijos?, si, no hay peligro después de todo - le pregunta y responde.
Michelangelo se lanza sobre donatello y lo desviste de un tiro, comenzarían a hacer sus bebes rápido, pero no solo lo harían así, makey se levanta para ¨ir a arreglarse¨, regresa unos 15 minutos después con unos lindos panties... a donanie no le pudo haber gustado mas casarse.
- En termino del clima.. -
Las dos ciudades se fueron enfriando con la llegada del invierno, la pareja de recién casados se preparan lo mejor que pueden para esos días, mientras que los dos exiliados tratan lo mejor que pueden con un poco de ayuda, esta ayuda en ambos casos sera agradecida...
CONTINUARA...
