Quiero agradecer a todos los que han estado leyendo la historia sin ustedes yo no hubiera llegado tan lejos, gracias de verdad muchas gracias, espero seguir leyendo sus comentarios y quejas n.n

Sin más que decir ¡AL FIC!

HALO NO ME PERTENECE SOLO TOME PRESTADO SUS PERSONAJES

Capítulo 7: conociendo al enemigo

A la mañana siguiente, seis ya estaba despierta pensando en todo lo que le estaba pasando, al parecer la vida le había vuelto a sonreír a seis, pero no sabía que eso tarde o temprano se le acabaría la suerte, "suerte acompañada con tragedia" se repetía seis una y otra vez, ahora estaba en aquel lugar, en un planeta enemigo, viviendo en una casa enemiga, rodeada de enemigos, era como si ella fuera un conejo que estaba en la guarida de los lobos…

-buenos días- dijo la misma Sangheili que la trajo hasta aquel lugar, seis no decía nada –te eh traído el desayuno, y espero que esta vez hables conmigo-

Seis observo aquella comida de extraña combinación de tonos rojos con morado, pero su hambre era inmensa que sin dudarlo tomo y comenzó a digerir con las manos, dejando atrás sus "modales", la fémina observo el comportamiento, fascinada e intrigada vivo hasta que seis se acabó aquella comida.

-fascinante, veo que estas hambrienta, bueno es normal estabas en la torre de Vadam-

-¿torre de Vadam?-

-hablaste, me comprendes-

Seis se sintió un poco apenada, realmente no quería hablar, aquello solo simplemente se le escapó de los labios, en cambio la "matriarca"* la observo esperando a que seis volviera a hablar, pero comprendió que era inútil, tal vez seis no encontraría confianza, pero ella no se rendiría.

-sabes, hace mucho tiempo, que quise ver a alguien ajeno al Covenant, y cuando supe que había llegado un humano, bueno yo…- hubo un silencio en ese momento aquella mujer no sabía cómo explicarse –tenia curiosidad, luego debatía en ir a ver al tal "demonio", y cuando por fin fui a verte, algo llamo mi atención al principio no pude creer lo que mis ojos veían del lado norte una figura morada caía a gran velocidad, y cuando tocaste el suelo, corrí a ver que era… y resulto que tú eras el humano-

Seis escuchaba gran parte de la historia y seguía estática al recordar todo lo sucedido se acercaba a seis, pero al ver como aquella criatura se le acercaba, seis sintió como el miedo se apoderaba de ella, cada parte de su cuerpo se tensó al sentirla cerca.

-al principio quede horrorizada, pensé que me atacarías, pero al verte tan desdichada, decidí traerte (hizo lo que parecía ser una sonrisa) ¿Quién diría que no eres tan peligrosa humano?-

Aquellas ultimas hicieron que le recordara a Lendel poniendo más en duda a seis ¿y si realmente ella no era una amenaza? Seis se sentía un poco abrumada, ya no sabía que pensar si escuchar a sus instintos o estar a la defensiva, seis estaba volviendo loca, ni siquiera noto en qué momento se había ido aquella Sangheili. Seguía pensando en lo último que dijo.

Al salir de la habitación donde había puesto a seis, noto que estaba rodeada por algunos Grunts y sus dos acompañantes, las cuales estaban muy temerosas de que algo le hubiera pasado

-¿Qué hacen aquí? ¿Qué está pasando?-

-Yunza mi señora está a salvo- dijo una mientras se le acercaba –creímos que aquella aberración pudo haberle hecho algo-

-estoy bien, todos vuelvan a lo suyo- ordeno aquella fémina de forma más tranquila

-mi señora, enserio ¿quiere cuidar a esa cosa?-

-sí, y no la llamen cosa, hoy por fin pudo decirme algo, cortó pero fue algo-

-pero, señora y ¿si solo la está utilizando?, que tal si, cuando este mas fuerte nos mate a todos-

-créanme que solo está asustada, dudo que ella piense en algo así-

Aquellas dos jóvenes veían la ingenuidad de su ama*, al querer cuidar y proteger a esa "cosa" que tenía en aquel cuarto, ellas desconfiaban en que seis no tratara de aniquilarlas ella era un peligro para ellas, además de que si alguien se enterara de que un humano estaba ahí habría un castigo el cual ellos debían de pagar.

Pasaron las horas y seis se encontró tranquila, recostada sobre lo que parecía ser una cama, seis paso mucho tiempo intentando levantarse, sentía el cuerpo adolorido, pesado, parecía que se había quedado sin fuerzas, solo miraba el enorme y alto techo labrado en piedra, que ahora que veía todo en la habitación estaba labrado en piedra, una pequeña curiosidad le había llegado a seis ¿todo la casa estará labrada en piedra? Incluso recordó la prisión, pero esta no tenía barrotes.

Seis pensó en todo lo que había visto al llegar a Sanghelios, el clima árido, las extrañas comidas, sus vestimentas, aquellas 3 féminas de las cuales la mayor parecía cuidar de ambas, en cierta forma le recordó a los antiguos humanos, -valla- se dijo para sí misma, estaba algo impresionada acerca de lo que había vivido, aunque seguía pensando en lo caprichosa que puede llegar a ser la vida. Recordó también en aquel Sangheili, quien la intento proteger y al contrario, el también resulto perjudicado ¿Qué le habrán hecho a Lendel?, cerró los ojos y trato de no seguir pensando en eso, ahora debía idear un plan de escape, si eso es, un plan para por lo menos sobrevivir. No tardo en que se abriera la puerta, revelando a un grunt con lo que parecía ser un enorme plato hondo que tenía una especie de líquido marrón caliente, algo viscoso, a lo cual seis pensó que era una especie de platillo, en cuento aquel ser vio que estaba demasiado cerca de seis este se lo dejo encima, y salió corriendo dejando la puerta abierta.

-"es mi oportunidad"- pensó seis, e intento moverse y lo único que consiguió fue caerse de la cama, derramándose aquella cosa caliente gracias a la falta de casco, su cuello estaba expuesto, lo que provoco que seis gritara al sentir como se iba esparciendo por su cuerpo.

Al escuchar el fuerte grito de seis, las 3 mujeres Sangheili que estaban en un cuarto tejiendo, se asustaron y fueron de inmediato a ver lo que pasaba, la primera en llegar fue Yunza quien al ver a seis, tirada con aquel viscoso liquido comprendió lo que paso, se acercó a seis tratando de voltearla, dio varias órdenes las cuales seis no entendió, pero aquella fémina no se apartaba del cuerpo de ella, los minutos parecía horas, los grunts traían lo que parecían ser trapos húmedos, a los que Yunza tomo, y trataba de limpiar a seis, pero por su armadura era difícil

-mi señora ¿qué está haciendo?- pregunto la más joven al ver que ella intentaba quitarle la armadura a seis

-tráiganme agua fría- ella solo ordenaba

Seis se sintió algo incomoda al ver todo lo que pasaba, al cabo de un rato vio como la Sangheili mayor se cansó de tratar de quitarle la armadura y entre ella y dos grunts volvieron a subirla a la cama, la sensación de calor por fin disminuyo, Yunza tuvo que dejarle aquel platón de barro con agua, seis aún seguía confundida del por qué la cuidaba tanto, al ver que todos se habían ido excepto Yunza quien se quedó a limpiar el desastre que seis había causado, seis sintió algo de pena

-¿Por qué hace eso?- dijo seis la cual provoco que aquella mujer dejara de limpiar, se sorprendió al ver que seis por fin había hablado con ella

-¿Por qué lo preguntas?-

-es que, yo, no lo entiendo, soy enemigo de su raza, soy algo por la cual todos en este planeta deberían odiar y ustedes…- una imagen de Lendel le vino a la cabeza, recordó que no todos eran así, pero ¿Por qué ella era igual que Lendel?

-por qué jamás había visto a algo como tú- ella dijo mientras se acercaba –para mi eres una novedad, he oído hablar de ustedes, de los sanguinarios que pueden ser, pero no veo por qué temerles ustedes solo buscan defenderse, por los profetas… si alguien me oye decir eso estoy segura de que… no importa, sabes quiero que confíes en mi-

Seis se quedó callada de nuevo, realmente no sabía que pensar, aunque confió en Lendel, seguía sintiéndose mal, puesto a que ellos eran sus enemigos

-ordenare que te traigan más Orslaf-

-espere… ¿Por qué hace esto? Sigo sin comprender por qué usted es-

Aquella mujer salió del cuarto de seis, dejándola confundida más de lo que estaba, varios minutos más tarde, Yunza volvió con otro plato de la misma cosa, se acercó a seis para darle de comer, seis observo como aquella fémina le coloco el plato en su estomago

-vamos, tómatelo todo, esto te ayudara a recuperar fuerzas, esto es justo lo que les damos a nuestros valientes guerreros después de una batalla-

Seis comenzó a beber aquella cosa, al sentir su viscosidad bajando por su garganta sintió asco, pero no dejo de beber, ella se acabó hasta la última gota de aquel brebaje.

Seis dejo el plato en el suelo, la cual Yunza se llevó de inmediato

-te deje agua fría para lo que necesites- dijo desde la puerta

Seis solo observaba como su silueta se alejaba de la puerta, vio como el cuarto se estaba obscureciendo, ya había llegado la noche y con eso los ánimos de seis decaían, seguía sintiéndose débil sin fuerza, aun se preguntaba en que momento de su vida ella había dejado de ser aquella feroz spartan, -tanto entrenamiento para nada- se dijo a sí misma.

Las imágenes de todos a los que había conocido aparecían poco a poco, seis se había quedado dormida, y en aquellos sueños combinados con pesadillas, pudo visualizar a su yo de pequeña, a la joven que entrenaba y a la que lucho por Reach.

-seis- aquella voz de nuevo volvió a llamarla pero esta vez seis reconoció en donde estaba, era la base del equipo noble

-seis, no trates de buscar errores, trata de buscar soluciones-

Seis trato de ver aquella persona pero solo estaba ella, no había nadie más

-escucha, algo grande se acerca, prepárate, debes estar en tu mejor forma para enfrentarlo, esto que vives no es nada comparado con lo que se aproxima, seis no te rindas, la muerte aun no te espera-

Seis volteaba a todos lados buscando aquella voz, pero no había nada

-seis prepárate alguien peligroso viene-

Seis se paró por un momento y de la nada un Elite de armadura dorada apareció corría hacia ella mientras que seis trataba de apuntarle pero por más que ella jalaba del gatillo no lograba salir ninguna bala, en eso aquel Elite se abalanzó sobre seis mostrando su espada de energía la cual estaba a punto de enterrar sobre su cuello, y justo cuando dio el golpe, seis despertó alterada, jadeando, tomando grandes bocanadas de aire.

-solo fue un sueño- dijo mientras se reincorporaba a si misma –pero que uno muy extraño- volvió a decirse, seis trato de dormir de nuevo pero no pudo conciliar el sueño, ¿Quién era él? ¿Qué clase de evento le espera? y porque de la nada salió un Elite, uno muy diferente a los otros, cuya armadura era dorada ¿Qué clase de destino le esperaba?

"NO TRATES DE BUSCAR ERRORES, TRATA DE BUSCAR SOLUCIONES" aquellas palabras resonaban bastante fuerte en la cabeza de seis, por más que trataba de comprenderlas no lograba, así seis se pasó el resto de la noche, hasta que por fin era de mañana, Yunza paso a ver como seguía, al entrar noto que ella estaba dormida y decidió no molestarla.

-buen día Yunza señora- decían los grunts que cuidaban de la casa o todo aquel que servían para ella

-buenos días- dijo mientras se acercaba al enorme comedor de madera, las sillas eran una especie de bancos anchos pero pequeños que estaban forrados con terciopelo azul claro, tenían una especie de respaldo pequeño.

-buenos días Yunza señora nuestra- dijeron en unísono aquellas dos Sangheilis jóvenes

-buenos días a las dos- dijo ella mientras se acercaba a la mesa para desayunar lo que aquellas dos féminas le habían mandado a cocinar.

-señora ¿aún cree que ella le no es peligrosa?-

-¿Cuánto tiempo más lo discutiremos?, ella no es tan peligrosa, ya les eh dicho que no la vean como su enemigo, solo está asustada-

-pero…- había replicado la más joven cuando un grunt entro mostrándole una pantalla la cual escribía, las dos mujeres no entendían que planeaba, en cuanto ella acabo, ordeno al Grunt que se retirara, Yunza tenia lo que parecía ser una sonrisa

-¿Qué hizo señora?-

-solo escribirle una carta a alguien-

-¿a quién?-

-bueno si la carta le llega pronto sabrán a quien-

Ambas se vieron y comprendieron a quien iba dirigía aquella carta, sintieron un aire helado recorrer su cuerpo porque hacía ya varios años que no sabían nada de él, solo en conversaciones de Yunza sabían de sus existencia y que aún seguía vivo, la más joven sintió un poco de lastima por seis, porque seguramente el acabaría con ella en cuanto el llegara.

Más tarde

Seis despertó sintiéndose adolorida por las quemaduras de aquella cosa, pero ya no se sentía tan pesada, ahora ya podía levantarse sin que su cuerpo se cayera, aunque no podía caminar, por lo menos ya se paraba, intento ir de un lado a otro pero le costaba mucho desplazar su pierna, pronto escucho que la puerta se abrió y vio entrar a la más joven con lo mismo que ayer le habían dado, aquella Sangheili mantuvo su mirada abajo y estiro sus brazos para que seis pudiera tomarlo, en cuanto seis lo agarro esta se devolvió a la entrada, cerrando de nuevo la puerta, seis volvió a beber aquella cosa, la tomaba más por hambre que por gusto, la sensación de nausea volvió pero esta vez más fuerte, pero la aguanto, no quería ensuciar el traje o sufrir de nuevo algún accidente, es cuanto termino lo dejo en el suelo

-tal vez no sepa a que juega pero puedo unirme a su juego- pensó seis y volvió a sentarse, valla lio en el que estaba.

Pasaron los días y seis se recuperaba, como siempre Yunza iba a tratar de que seis hablara, pero una mañana como todas Yunza fue a su habitación, pero no esperaba aquello.

-buenos días-

-buenos días- decía seis mientras se paraba de la cama

-veo que ya puedes caminar lo cual significa que podrás ir al comedor a desayunar-

Seis se quedó impresionada, ¿había escuchado bien? ¿Acaso la sacaría de la habitación? Por un momento seis pensó que era una trampa pero se dijo a si misma que trataría de averiguar que quería aquella mujer.

Después de pensarlo mucho seis, se acercó a Yunza y ambas salieron de aquella habitación, la cual dejo impresionada a seis, el pasillo era ancho y tal como ella sospechaba la casa era de piedra tallada, los muros tenían cuadros de Sangheili que seguramente eran guerreros o quizás aristócratas pasados.

En cuanto doblaron para tomar otro pasillo la mirada de seis se concentró en uno en especial, tenía a los lados de la puerta dos enormes banderas de color guinda que tenían un símbolo extraño, parecía el contorno de una espada de energía pero en medio tenia lo que parecía ser una estrella de cuatro picos y hasta abajo tenían letras extrañas, lo que parecía ser un oración en el idioma del planeta, por un momento seis sintió curiosidad por entrar aquel lugar, cuando sintió una mano en su hombro, noto que era la de Yunza, quien la invitaba a pasar al comedor.

-veo que estas curiosa- sonrió aquella Sangheili mientras veía como seis miraba aquella parte de la casa –ese es la duela, es donde entrenan los jóvenes aspirantes a guerreros-

Seis observo como aquella fémina se alegraba al contarle sobre ese lugar, dudando si realmente ella era igual que Lendel, con un movimiento rápido seis negó con su cabeza, ahora debía aparentar que le seguiría la corriente aquella fémina. Ambas entraron al comedor, que dejo boquiabierta a seis, el lugar era enorme, en cuanto entro vio que a su lado derecho estaban las dos jóvenes con diferente ropa, llevaban vestidos largos que casi cubrían sus piernas, al ver a Yunza ambas repitieron algo, que de inmediato Yunza contesto, seis no pudo evitar ver las expresiones de horror de las dos pero ninguna dijo nada.

Tomo asiento en donde le indico Yunza, sintió algo de pena al ver como aquellas 3 féminas comenzaron a comer sus grandes raciones de comida (puesto que para ella era mucha comida), tomo un cubierto extraño era parecido a una cuchara pero este tenía dos hoyos en la parte de arriba y otro abajo, además de que era fruta picada en capas muy finas nadando en lo que parecía ser algo líquido, seguramente era jugo, en cuanto seis metió la cuchara en el plato vio como las 3 al igual que algunos Grunts la observaban divertidos.

-con ese no lograras comer querida, ese es para la sopa-

Seis dejo aquella cosa y se dispuso a tomar otro pero en eso Yunza se acercó dándole una especie de tenedor grande la cual solo tenía 2 puntas en lugar de tres, seis observo como aquellas dos jóvenes comían, e intento hacer lo mismo, pero era más difícil de lo que creía, al principio llego a desesperarse al grado de meter la mano y agarrar con esta la fruta, pero no toleraba ver como los Grunts se burlaban de ella, así que trato de comer.

Fue duro pero al fin había acabado en cuanto término la última rebanada se dispuso a beber del líquido, pero en eso las tres mujeres gritaron en unísono a lo cual hicieron que seis se detuvieran

-no eso no se bebe-

-¿Por qué?-

-eso es solo para darle sabor a nuestro desayuno, si lo bebes tendrás un sabor amargo todo el día-

-está bien- dijo seis mientras vio como un grunt se subía a una silla que estaba alado y le sirviera más fruta a seis, la cual solo se horrorizo, ya no quería seguir tratando de intentar tomar la comida de la "forma educada de ellos".

-mis queridas jóvenes quiero que me traigan lo de la lista, yo estaré con ella, en cuanto lleguen asegúrense de que se pondrán a cocinar, hagan otra ración mas-

-si señora- dijeron mientras se levantaban de la mesa y se iban por otra puerta diferente por la que habían entrado seis y Yunza anteriormente.

Yunza se paró aun lado de seis y la tomo con cuidado y ambas salieron del comedor, pasando de nuevo por el pasillo que conducía a la duela, volvieron por el mismo pasillo donde estaba el cuarto de seis, ella pensó que de nuevo la regresaría pero no fue así, siguieron caminando hasta llegar con unas pequeñas escaleras, la cual ambas subieron, al fondo había una puerta de dos hojas de tallada en madera la cual hizo sentir algo extraña a seis ¿Qué planeaba hacer? Era lo único que pensaba –seguramente no es nada bueno-, pero en cuanto entro no daba crédito a lo que veía, era una especie de biblioteca enorme, con planos en las paredes, su piso era de madera, los estantes tenían libros, pergaminos viejos, pinturas, al fondo a la izquierda había una enorme mesa que tenía una especie de globo terráqueo, y encima un modelo a escala de lo que parecía ser un barco de madera, un domo de cristal fue lo que tenía por techo, seis quedo impresionada por lo que veía, Yunza solo la miraba con una pequeña sonrisa

-bienvenida a mi biblioteca- fue todo lo que hizo mientras ella se sentaba en un sillón de piedra que tenía almohadillas tanto en el asiento como en el respaldo

-es hermoso- seis no puedo evitar decirlo -¿Por qué me trajo aquí?-

Yunza rio y tomo un libro que estaba en la mesa –ahora eres mi inquilina, una dama de compañía, quiero saber de ti, que eres, y quiero que sepas de nosotros, que somos, en realidad-

Seis quedo algo pasmada, no esperaba algo así –espera y si ¿en realidad solo quiere que le des información y ella solo juega a hacerse la amable?- seis seguía pensando en que todo aquello era una trampa

-no te culpo en no confiar puesto a que piensas que me vez como el enemigo, sabes a nosotras las mujeres, no se nos permite salir del planeta, ni tomar parte de la guerra, al ver que eres una joven guerrera, me siento celosa de ti, dime que has visto con tus ojos, ¿Cómo es el espacio?-

Seis se siento algo de remordimiento combinado con empatía cerca de lo que aquella mujer le había contado, desde ese punto de vista no parecía una amenaza.

Después de mucho meditar seis se acercó a Yunza, se sentó a lado de ella y tomo uno de los papeles que había en la mesa y con una especie de bolígrafo ella comenzó a dibujar algo incomprensible para aquella fémina, se sentía asombrada por como ella trazaba cosas en aquel papel

-este es Reach, planeta donde comenzó todo, yo soy una guerrera tipo Spartan, y mi nombre al igual que mi pasado fueron borrados para convertirme en lo que soy… yo soy seis- dijo ella mientras le mostraba el dibujo del planeta con las dos lunas.

Seis pensó que estaba volviéndose loca, pero que más podía hacer más que confiar en aquella mujer. De inmediato Yunza se paró y fue por varios libros y pergaminos las cuales dejo en aquella mesa

-este es Sanghelios, nuestro planeta hogar, he aquí a sus tres soles: Urs, Fied y Joori, y estas son sus dos lunas Qikost y Suban- seis observaba todo lo que ella le mostraba –sabes podría educarte en nuestra cultura, ¿te gustaría saber más acerca de nosotros?-

-me encantaría- dijo seis mientras seguía observando cada uno de los libros y pergaminos que había en la mesa.

-nueva misión- pensó seis –investigar todo lo que se pueda y mezclarse con ellos-

Todo el resto del día ambas pasaron en aquella biblioteca, hablando sobre lo que era cada una, de cómo era su cultura, tal vez en el fondo ella solo quería saber acerca de como es el espacio y que había más allá de Sanghelios…

Mientras tanto

En una corbeta, varios Elites se preparaban para una lucha cuando un mensaje interrumpió a los encargados de una base, uno de ellos tomo y al ver el destinatario corrió a avisar a su alto mando

-cómo te atreves interrumpir una conversación con los capitanes-

-señor tenemos noticias de Sanghelios-

-¿de Sanghelios dices?-

-sí y vea el nombre a quien va dirigido el mensaje-

El elite de armadura blanca tomo el mensaje y al ver el nombre, quedo sorprendido, -llámenlo- fue todo lo que hablo.

-señor pero- justo cuando él estaba a punto de decir algo, un elite de armadura amarilla un poco entro

-valla hasta que te apareces tienes un mensaje-

Aquella elite solo le entrego el mensaje y de inmediato todos salieron dejándolo solo, en cuanto lo abrió leyendo detenidamente cada palabra el, cambio su mirada seria a una fría reacción, salió de aquel lugar dirigiéndose a los hangares

-y ¿Qué dice?- dijo aquel elite de armadura blanca

-debo ir a Sanghelios más específicamente a Vadam-

Por la mirada y su forma de comportarse sabían que nada bueno podría pasar, él se veía decido a acabar con lo que sea que le haya llegado de urgencia y más de su estado natal

-que preparen una nave, esta noche yo acabare con ese "problema"-

Continuara…

Otro capítulo ha llegado a su fin y con eso abre paso al nuevo destino de seis, valla que si me costó algo de tiempo escribirlo, y lamento que sea un poco de relleno pero cada cosa debe ser explicada, pronto sabremos quién es el que va a Sanghelios y que cosa es "el problema"… otra cosa más los soles y las lunas si son las verdaderas, hay cosas que si invento pero hay otras que las busco, por cierto quien logre adivinar quién viene o a quien ha estado escuchando seis en sus sueños recibirá una sorpresa de mi parte, hay por los anillos estoy emocionada… sin más que decir espero sus comentarios BYE BYE os quiere: DUNK MELL