Hola a todos, saben me acaban de batear (otra vez) pensaba no subirlo hoy pero ya se los había prometido, no me gustaría mesclar mi vida social con el fic, pero a veces es imposible.

También quiero decirles que cada día me esmero para no cometer los terribles errores que me hacen notar… perdón si se me pasan algunas cosas, pero me eh dado cuenta de que, al momento de subir, no copian bien las cosas y esto hace que tengan algunas faltas lo siento, por cierto, gracias por seguir votando los amo como tienen una idea…. ¡POR CIERTO SOY MUJER! Digo esto porque ya son vario/as que me llaman chico ¡¿Por qué PIENSAN QUE DUNK MELL ES UN CHICO?! Hay que desgracia… lo siento ¿vamos al fic?

Antes, antes, antes aclarare algo, sí sé que algunos se están quejando de que Thel conoció a su padre… lamento decirles que en un libro menciona que los Kaidon (tengan la espada o no) podían conocer a sus padres, si no te gusta eso, lo siento mucho pero este capítulo no es para ustedes, ahora sí que léanlo bajo su propio riesgo, además de que este es algo cursi y emotivo

Sin más que decir AL GLORIOSO FIC

HALO NO ME PERTENCE… ES DE MICROSOTF Y 343 INDUSTRIES

Capítulo 11 Recuerdos

Después de aquella fiesta, las cosas para seis, no se veían tan complicadas, tenía una cómplice que también la ayudaría a salir, mientras que por afuera Lendel haría lo que fuera para sacarla del planeta, seis ya no estaba sola, ahora lo único que tenía que hacer era sobrevivir a Thel.

Los días pasaron y ella y Thel, parecía que en cualquier momento se atacarían, siempre se encontraban en una situación, incomoda e inoportuna. En las mañanas seis era llevada por Yunza al comedor para desayunar, pero como siempre él estaba ahí, era obvio ella era la "invasora", Thel la observaba de manera retante y seis contraatacaba también.

-ya lo hemos discutido madre-

-Mientras ella este, aquí será tratada como una invitada, ahora ¡siéntate Thel! –

-entonces, no desayunare contigo-

Yunza a veces odiaba que su hijo actuara así, pero nada podía hacer para que su hijo entendiera que seis no era una amenaza si no lo hacía para que el también viera que atacarlos no era la una forma correcta.

- ¿de nuevo hizo su berrinche? – pregunto seis algo divertida

-ya no sé cómo tratar con el-

-tal vez si cierta, humana no estuviera aquí… su hijo estaría más cómodo mi señora- la voz de Kasai llamo la atención de ambas

-KASAI BASTA-

-no tiene razón, si yo no estuviera aquí el estaría más "cómodo" después de todo esta es su casa- seis se sintió un poco mal, odiaba a Thel, pero Yunza era muy amable con ella, eso la ponía "con la espada contra la pared", Yunza quería que su hijo estuviera con ella y ahora que seis estaba ahí, solo les creaban problemas a los dos.

-Señora- dijo ahora Kamala mientras servida la comida -ya está servido ¿llamo a su hijo? –

-no, iré a hablar con el-

Yunza salió del comedor, realmente tenía que convencer a Thel de que conviviera con seis, tenía la esperanza de que cambiara de opinión.

-Thel, cariño ven a desayunar-

-no iré hasta que esa "maldita cosa" se largue del comedor, ya tengo mucho con que este aquí-

-yo no entiendo por qué tanto odio hacia un ser humano-

- ¡POR QUE SON ESCORIA, LOS SERES HUMANOS SON SERES QUE INTERFIEREN EN EL GRAN VIAJE POR ESO! – dijo Thel gritando

- ¡¿Qué TE HACE PENSAR QUE NOSOTROS HACEMOS LO CORRECTO?!-

-madre… si alguien te escuchara te llamarían-

- ¿me llamarían qué? –

-hereje-

-hijo… entiende que ellos solo buscan defenderse-

-madre, no de nuevo, ya lo hemos discutido antes, por favor estoy candado de seguir peleando contigo-

-ven a desayunar… te lo suplico-

-está bien, solo por ti señora Yunza de Vadam-

Yunza rio un poco, ambos regresaban de nuevo al comedor, por un lado, ella se sentía bien, aunque sabía que en el fondo había pisoteado el orgullo de su hijo, y aunque no lo demostraría, él se desquitara con alguien para arreglarlo y esa: podría ser seis.

-prepare tu comida favorita, deliciosa "ARGET" (una especie de pan con fruta dulce)-

-gracias madre-

Thel frunció el ceño al ver a la inmunda humana sentada esperando por comida, realmente sentía como su ira volvía, pero tenía que controlarse y aprender a "convivir" con esa cosa. Tenía que mostrarle un poco de paciencia, o tendría otra pelea con su madre, y la verdad él estaba cansado de seguir discutiendo con su progenitora.

-comiencen a servir- ordeno la fémina al sentarse con su hijo a un lado, enfrente seis estaba viendo discretamente al Elite, sabía que tarde o temprano él se iría en contra de ella así que tenía que estar preparada para cuando el atacara.

Thel por su parte estaba demasiado incomodo, tanto que no disfruto de aquel platillo que su madre había ordenado a preparar.

- ¿Qué te pareció el desayuno? -

Thel sabía que su madre esperaba una respuesta positiva, por lo que solo se levantó para retirarse -la comida estuvo, bien, si me lo permites iré a arreglar unas cosas pendientes a la oficina que era de mi padre, permiso y espero que lo disfrutaran…-

Seis vio de manera extraña a Thel y volvió a ver a Yunza, acaso ¿había escuchado bien?, quizás se comportaba algo decente y civilizado por estar cerca de su madre.

- ¿Qué voy a hacer con él? – replico Yunza en forma de reproche -parece que todo le incomoda últimamente-

-creo que más bien, soy yo quien lo incomoda mi señora-

-hay seis, yo solo trato de que vea que tú no eres una amenaza-

-será difícil y complicado…-

Yunza solo suspiro, seis tenía razón, era complicado, en especial para alguien a quien le han inculcado desde niño que el gran viaje lo era todo.

Por otra parte, Thel realmente estaba molesto, ya tenía suficiente con tener que lidiar con la presencia de seis, ¿pero seguir peleando con su madre por culpa de esa humana?, realmente estaba furico, al llegar a la antigua oficina de su padre, Thel sintió añoranza, una tristeza invadió el cuerpo del guerrero y más al ver el cuadro de su padre en medio de la pared.

-padre, a veces me gustaría que me dijeras que voy a hacer con esa humana, realmente no puedo seguir peleándome con mi madre, no quiero hacerlo, realmente ¿los humanos no son una amenaza? Creo que todo esto acabara conmigo algún día-

Thel se sentó en la antigua silla que era de su padre estaba algo confundido

-eh visto como pelean esas cosas, eh visto como luchan, como se protegen como actúan ante nosotros, ¿acaso el Covenant nos miente?... tengo tantas dudas que ni yo sé si realmente son una amenaza, mi madre está protegiendo a una, ¿es una locura no? mi propia madre, protege a una humana, dime ¿Qué arias tú?, que me dirías si tu aun vivieras… ¿estarías orgulloso de mi? ¿o me darías la espalda? Vamos Xenos dame una señal-

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-seis, hoy tengo planeado algo para ti, solo que tendremos que ir a la biblioteca-

-si mi señora- seis sentía como si algo no concordaba, sintió algo melancólica a aquella mujer

-ven vamos no te quedes atrás-

Seis solo asintió con la cabeza

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Thel abrió los cajones de una gaveta de su padre, estaba buscando algunos papeles, algo que le diera una respuesta, tal vez su padre había escrito algo para el en algún momento de su vida, antes de aquella tragedia. Pero no encontraba nada, tal vez estarían en la biblioteca de su madre, salió lo más rápido que pudo, no quería encontrarse con la humana, ni tampoco quería que su madre se enterara de que él, estaba algo confundido. Subió tan pronto las escaleras, solo para encontrarse justo con lo que trataba de evitar, se aseguró de que ni su madre ni seis lo hallan, visto

-con un carajo- se dijo a sí mismo, estaba a punto de retirarse cuando la conversación de su madre con seis llamo su atención.

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Seis estaba, sentada cerca de Yunza, no sabía exactamente que tenía preparado para ella, realmente ella no tenía ni la más remota idea de qué clase de "prueba" le aria pasar.

-seis, voy a enseñarte algo, solo espero que te ayude un poco-

-está bien, pero ¿Qué es? – ahora la curiosidad se estaba apoderando de la joven spartan

-esto es Vadam… cuando era niña crecí en este lugar- Yunza le mostro una pintura a color de un paisaje hermoso, tenían lo que parecía ser una montaña semi árida, en medio había un poblado con bastantes casas, también había figuras de Sangheili en lo que parecían ser sus labores

-valla, supongo que afuera debe ser así-

Yunza rio un poco, desconcertando a seis

-oh mi niña, afuera no es así, esto es Cali… un poblado del suroeste Vadam, nosotros estamos en Vadam norte-

-oh ya veo… aun así es hermoso-

-sí, y extraño mucho ese lugar-

-perdone que le pregunte esto, pero ¿Por qué no ha vuelto a ese lugar? –

-es una larga historia… todo comenzó hace mucho tiempo, antes de casarme con el padre de Thel-

Flash back

Yo tenía 19 años, a mi edad muchas jóvenes eran inculcadas para casarse, mi padre era un general, la mano derecha del jefe de estado Toarme Vadamee, él tenía dos hijos y una hija, el mayor Xenos el futuro jefe del Kaidon de Vadam del norte y su hijo Kep futuro jefe del este, debido a que las mujeres no podían ejercer un cargo, Natem seria casada con algún miembro del Kaidon, que no tuviera parentesco familiar cercano.

Yo tenía una hermana mayor, Rumie, a quien mi madre preparaba para que ella fuera una esposa ejemplar, para que fuera lo que la sociedad llamara "la esposa indicada" debido a que mi madre estaba más ocupada con ella, mi padre me enseñaba a escondidas algunas cosas militares, política y diplomacia, yo sería considerada para cuidar a mi madre, si ningún Sangheili macho me pedía mi mano, yo quería casarme por amor, pero el destino es caprichoso, no siempre está a tu favor.

(seis interrumpe)

- ¿Cómo fue que se casó? –

Yunza solo suspira

(volviendo a su relato)

Todo comenzó en una fiesta del Kaidon, mi padre al ser la mano derecha del gobernante tenía que asistir junto con nosotras a aquella reunión, yo no conocía a los hijos herederos del estado, realmente solo conocía a su padre. Recuerdo que los jóvenes se acercaron a saludar a mis padres, cada uno con sus armaduras blancas, excepto la hermana ella usaba un vestido plateado. Recuerdo mucho que Xenos no aparto la mirada, pero al principio pensé que veía a mi hermana, ella sería la esposa perfecta para cualquiera de esos dos, era joven y hermosa.

-QUIERO AGRADECER A TODOS QUE HAYAN VENIDO, TENGO UN ANUNCIO QUE DAR, MI HIJO A LA EDAD DE 25 AÑOS SE A CONVERTIDO EN UN CAPITAN DE FLOTA Y RECIBIRA EL CARGO DE VADAM DEL NORTE, Xenos espero que pronto elijas a tu compañera- dijo su pare

-creo que ya la eh elegido, me gustaría que habláramos en privado, tú y el General Qrow-

al escuchar el nombre de mi padre pensé que mi hermana se casaría pronto, recuerdo ver a mi madre y a ella emocionarse, realmente estaban felices.

-vamos, ustedes vallan a hablar con ellos- dijo mi madre mientras señalaba a los dos hijos del gobernante -su padre y yo tenemos que hablar-

Ambas decidimos esperar la respuesta de nuestros padres

-creo que mi hermano tiene buen gusto- me dijo aquella joven

-valla que si- respondió mi hermana

-espero que sean una pareja ejemplar- dijo para luego volver con su hermano, los dos nos veían felices.

-general quiero pedir la mano de su hija-

-la mano de mi pequeña ¿estás seguro? –

-si completamente… amo a su hija-

- ¿Qué dices? Aceptas-

-así que mi hija y tu hijo, no pensé que el realmente seria con ella, si acepto-

- ¿Qué dices querida? –

-si Xenos la quiere, no veo por qué no se casen… trato hecho mi hijo mayor se casará con tu hija menor-

En cuanto salieron nuestros padres, el nerviosismo se puso a todo los que daba, recuerdo ver a mi padre sonriente, pero mi madre estaba algo decepcionada.

-Xenos- escuche como su padre lo llamaba -por qué no traes a tu prometida, al fin y al cabo, los padres han aceptado que te cases con ella-

Recuerdo que venía hacia nosotras, mi hermana estaba emocionada, en cambio yo, no quería apartarme de ella.

Y justo cuando debía tomarla a ella, el me tomo a mí. La confusión pronto se apodero de mi cuerpo, ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué me tomo a mí y no a ella? Comprendí que no había pedido a mi hermana, me había pedido a mí.

-tal vez no me recuerdas, pero, yo a ti si, te eh visto incontables veces, que esperaba verte de nuevo-

-no entiendo-

-me gustas, desde hace tiempo-

Yo no sabía qué hacer, ni que decir, Xenos era atractivo, no lo niego, pero yo no lo amaba, ni siquiera recordaba a verlo visto antes.

-mi hijo a elegido a esta joven para casarse, en cuanto los padres decidan ellos dos podrán casarse-

-será un mes después de su cumpleaños- aquellas palabras hicieron que yo me rompiera desde adentro, mi padre, me había dado a alguien que no conocía a un completo extraño.

Todo mi mundo se vino para abajo, todo estaba destruido…

Al llegar a mi casa recuerdo que no quise hablar con nadie, realmente quería que todo fuese una terrible pesadilla, recuerdo que estuve llorando toda la noche

-sabía que no debía confiar en ti ¿Cómo te atreves a hacerme esto a mi Yunza? –

-yo, no hice nada, yo ni siquiera quiero casarme-

-entonces ¿Por qué TE ELIGIO A TI Y NO A MI? -

-yo no lo sé, solo me dijo que yo le gustaba desde hace tiempo, pero yo ni siquiera lo recuerdo-

-mientes, tú de seguro le coqueteabas, mama tenía razón, tú eres una fácil a la cual todos los hombres te seguirán-

-cállate, que yo ni siquiera lo amo-

En eso mi padre entro

- ¡YA BASTA USTEDES DOS! TU DEJA EN PAZ A TU HERMANA Y TU, TE CASARAS TE GUSTE O NO, SERAS LA PROXIMA SEÑORA DE VADAM, TE GUSTE O NO-

-pero, yo-

-SIN PEROS-

Una vez que mi padre se fue, me dejo confinada a mi cuarto durante unos días, realmente no amaba al padre de Thel. Para mí, mi vida ya estaba condenada, realmente esperaba a que mi cumpleaños nunca llegara.

Pronto los días, se me hacían cortos, realmente no quería cumplir años, estaba a unos meses y de esos meses pasaron a ser semanas y las semanas a días, hasta que por fin llego mi cumpleaños. Mis padres dejaron que la familia de Xenos la organizaran, para mí era una tortura, no tenía amigos, pero si vecinos con los que jugaba, ellos nunca faltaron a mis cumpleaños y ese día, solo aristócratas, conocidos de ambas familias, estaban ahí, no iban a celebrar mi cumpleaños, ellos iban a celebrar mi compromiso con él.

Yo realmente no quería que nuestro compromiso finalizara en una boda, pero fue demasiado tarde, nuestros padres estaban de acuerdo que ya nos casáramos lo más pronto posible.

- ¿Cuándo piensan casarse? –

-en un mes- recuerdo que él puso su brazo atrás de mi espalda y juntaba nuestros cuerpos como en señal de que ambos nos amaramos, pero yo a él, lo quería muerto.

- POR LA HERMOSA PAREJA- grito uno de los invitados

-POR LA PAREJA- le siguieron los demás

Ese día nadie recordó que era mi cumpleaños. Y eso me dolió más que nada en el mundo, había salido a llorar al patio de la casa en la que pasaría el resto de mi vida, realmente sentía que me estaban quitando mi libertad

-oye ¿Qué tienes? – la voz de su hermano Kep hizo que limpiara mis lagrimas

-yo no quiero casarme con tu hermano-

-pero, él te ama-

- ¿Cómo puede amarme si no me conoce lo suficiente? –

-yo, no lo sé, pero si de algo te sirve, feliz cumpleaños- saco de su espalda una especie de caja forrada con una tela muy delgada, la cual yo tomé, en eso la abrí solo para darme cuenta que era un libro

-gracias- fue todo lo que le dije

-no agradezcas, y perdona que no te lo allá dado mi hermano, pero, está ocupado siendo felicitado por todos esos viejos fósiles-

Xenos me había regalado ese libro, al parecer alguien le había dicho que yo amaba leer, para muchas mujeres preferirían joyas, algún vestido de tela fina, pero yo prefería los libros.

Y más si se trataba del que contiene las leyendas de todo Sanghelios, sus lunas, la leyenda de sus soles, y mi favorita, la leyenda del hermano perdido de Sanghelios.

Cuando por fin fue el día de la boda, yo me sentía que el mundo se había acabado, mi madre me había arreglado lo suficientemente hermosa para lucir perfecta para el día

-madre- le replique - ¿Por qué no puedo usar tu vestido? –

-ya le eh dicho, tu hermana lo usara cuando se case, tú en cambio usaras el de su madre, quédate quieta para que termine el arreglo-

No sé qué era peor si ese día si el hecho perdía mi libertad, o el hecho de que mi madre no me estaba apoyando en nada. Seguía molesta, pero yo ni siquiera supe que veía ese sujeto en mí, para mi Xenos era un completo desconocido.

-ya estamos listas, andando que el sacerdote (el que profesa la cultura Sangheili) ya está listo para su unión-

Yo solo deseaba que me tragara la tierra, pero no fue así, al contrario, parecía que la vida estaba conspirando en mi contra…

-queridos hermanos hijos de Vadam, estamos reunidos para celebrar la unión de dos almas, para dar vida a una sola, para unir a estos dos jóvenes en el sagrado vinculo que es el matrimonio-

El sacerdote un viejo y sabio Sangheili decía todo lo referente con la boda tradicional, yo odiaba cada frase, cada palabra y sobre todo odiaba que confundieran todo esto con amor.

-Yo, Xenos Vadam hijo y heredero del Kaidon tomo a esta Sangheili para protegerla con mi vida, quererla, respetarla y sobretodo amarla hasta los fines de mis días, porque ella es como un sol que alumbrara mi camino, por siempre y para siempre-

Recuerdo ver a todos sorprendidos cuando el termino de decir sus votos hacia mí, realmente se había esmerado en eso, pero yo casi no le di importancia.

-hermanos, la unión de esta pareja, que ni la muerte separara, hoy le damos la bienvenida a la unión de dos seres, hoy son señor y señora del estado Vadam-

Todos estaban felices, ya era la esposa de Xenos. Mi vida estaba en sus manos ahora.

La tarde paso, en nuestra cultura se acostumbra a dar un banquete para dar por concluido la ceremonia nupcial, yo no quería estar ni un momento a solas con él, quería regresar a mi casa, con mis padres, pero ya no era posible, ya que, si la esposa regresaba, bueno era consideraba una ofensa para la sociedad, realmente no quería que todo acabara, pero me fue imposible.

El final de ese día había llegado, y ahora la nueva tenía que estar solos, recuerdo que él me mostro la casa, yo no le prestaba demasiada atención, realmente no quería hacerlo.

-yo sé que en fondo tu ahora no me quieres, pero solo espero que algún día, yo pueda ganarme tu amor, hare todo lo que pueda para complacer cuanto capricho estas acostumbrada, lo prometo-

- ¿Por qué me elegiste a mí? –

-porque, me pareces una mujer hermosa, una muy especial, porque sé que en el fondo hay una gran Sangheili que está llena de curiosidad, una que no se cansa de saber qué es lo que la rodea, sé también que hay una amorosa y noble criatura que está atrapada en un escudo que me encantaría atravesar-

-pero ¿Por qué yo? –

-me pareces especial-

- ¿y si no lo soy? –

-yo no me equivoco, ahora descansa, mañana te daré un regalo de bodas que no olvidaras nunca-

Al principio mi mente pensó en que él quería una sola cosa, y eso era sexo, esa palabra me aterraba, se me había olvidado que las nuevas parejas tenían que concebir hijos lo más pronto posible, y el hecho de traer a una criatura a una casa sin amor me aterraba, yo no quería que mis hijos nacieran donde yo aborreciera a su padre.

Sentía que mi tortura apenas comenzaba, pero me equivoque, el padre de Thel, realmente me amaba, tanto así, que, ¿a que no adivinas que fue su regalo de bodas? Fue esta biblioteca, el mando a construirla para mí, como un obsequio de bodas, como un altar de su amor por mí, él hablaba en serio cuando decía que realmente me amaba.

- ¿te gusta? –

-es preciosa-

-es toda tuya, supe que amas el conocimiento-

-mi padre me enseñaba todo lo que aprendía en el exterior, siempre quiso un varón, pero, jamás tuvo uno-

-Yunza querida, esto es solo una prueba para demostrarte que puedo ser digno de tu amor, quiero decirte que serás la luz de mi vida ahora, realmente te amo, por favor, permíteme darte todo lo que desees, aunque en ello me cueste la vida-

Y no mentía en aquella frase, realmente me amaba de verdad, pero siempre fueron mis miedos quienes no me hacían ver todo el esfuerzo que Xenos ponía para complacer cada capricho hecho por mí, hasta que un día, realmente me sentía sola, él había partido a una guerra, yo estaba en contra de la guerra, el en cambio era fiel a todo lo que le indicaran, realmente me había encariñado a él, odie todo el tiempo que estuvo ausente, hasta el día que llego. Ese día yo lo abrace hasta mas no poder, él se sorprendió bastante, no pensó que yo lo extrañara tanto.

-tranquila ya estoy aquí-

-pensé que te había pasado algo-

El solo sonrió, él estaba demasiado, feliz, no pensó que yo lo llegaría a extrañar, realmente me encontraba feliz en tenerlo de nuevo.

Poco a poco me enamore del padre de Thel, e incluso el día en que el nació, fue el día más feliz de nuestras vidas, él se había ido, y en cuanto supo que su primer hijo nació, dejo la nave y regreso a Vadam solo para vernos, yo estaba feliz al ver que él había dejado todo por estar con nosotros, realmente él nos amaba a ambos.

E incluso cuando supo que yo podría ser madre por segunda vez, él me quiso, con todas sus fuerzas.

Seis observo como Yunza se puso a llorar, realmente no pensaba que la historia de aquella fémina fuera algo triste, pero al final, termino cediendo al amor del que más aborrecía en su vida.

-Yunza ¿está bien? –

-si seis-

- ¿Cómo fue que Xenos ya no está con nosotros? –

Aquella frase hizo que hasta Thel se quera estático

Como ya lo había dicho, él era un comandante de flota, Thel tenía 9 años cuando paso aquella tragedia.

Durante una guerra contra algunos rebeldes, habían llamado a mi esposo para traer sobrevivientes de un planeta donde la batalla había dejado innumerables muertes de Sangheilis, Xenos estaba consciente de que esa no sería un simple rescate, él sabía que sería peligroso y más porque la zona, había contrabandistas, pero a él le importaba más las vidas de los demás que la suya, así que acepto. No tuvo problemas al salir, el problema fue cuando regresaba.

Uno de los motores de la nave dejo de funcionar, nadie sabía el porqué, Xenos aria lo que fuera para que sobrevivieran todos a los que habían rescatado, y eso hizo, el padre de Thel murió tratando de salvar a todas aquellos que iban a bordo. En cuanto supe la noticia yo quedé devastada. Me habían quitado al ser que más amaba, realmente, me sentía devastada, mi esposo había muerto, pero para salvar a millones de vidas, él tampoco era como los demás, él no pensaba en lo que era lo más honorable para él, él pensaba en lo mejor para todos, realmente el hizo lo que pudo para salvar vidas, aun si su vida estaba en riesgo.

Y una tarde sus generales y tropas a cargo, me contaron que él, se sacrificó para salvar a todos aquellos que iban a bordo, él pensó en mi hasta el último momento de su vida…

Fin del Flash Back

-como veras, él era un Sangheili ejemplar, yo no eh encontrado a alguien así, y sabes, es irónico lo mucho que lo llegue a amar, a querer y a extrañar, después de todo yo lo aborrecía al principio, ahora desearía tenerlo una vez más conmigo-

-entiendo-

-dime pequeña ¿alguna vez as amado a alguien? –

-sí, amé mucho a una persona, pero… él no está con vida, murió por tratar de salvarnos a mí y a un compañero, su nombre era Carter, era mi comandante, realmente, me había enamorado de él, pero tras la guerra que viví en… Reach, yo perdí más que un amor imposible, también perdí a mis amigos, a los que consideraba mi familia, y ahora perderé la oportunidad de ver a los míos, de ver a un viejo amigo, al cual también extraño mucho-

- seis, quizás algún día puedas volver a verlos, solo hay que luchar por lo que queremos, y eso es algo que Xenos me enseño-

-sí, eso lo sé, al parecer todos aprendemos algo de aquellas personas que se van… ¿usted? ¿cree que Xenos me habría matado? -

-hay pequeña, Xenos no era tan brutal como los demás, estoy segura de que él hubiera tratado de ayudarte a salir de aquí, y que volvieras con los tuyos-

- ¿usted lo cree? –

-estoy 100% segura-

Seis sintió un mar de emociones, quizás no todos en aquella casa la querían ver muerta, quizás algún día ella volvería a su hogar… con los humanos.

Thel había escuchado cada palabra que había hablado su madre y la "demonio", regreso a la oficina de su padre

- ¿esa es tu señal? –

Estaba realmente confundido, desde la muerte de su padre, su educación tanto militar como "religiosa" había sido hecha por otros, él hubiera querido haber sido educado por su propio padre, pero el destino le había jugado en su contra.

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La tarde había pasado, la noche estaba naciendo, Yunza le había dado permiso a seis para que ella estuviera afuera en el patio, no quería tenerla encerrada como una prisionera o como un animal, en la noche era la única forma de que seis no fuera vista.

-madre, ¿Qué hace la "demonio" afuera? –

-yo la deje salir, déjala en paz Thel-

Su madre se fue, tenía mucha confianza en aquella criatura, Thel en cambio temía por que ella escapara o de que alguien la viera.

En cambio, seis estaba sentada sobre el pasto, sintiendo la brisa y el aire recorrer su cara, extrañaba mucho esa sensación.

Un recuerdo de ella llego de repente…

-ZERO- dijo para ella misma con añoranza

Él había sido uno de los pocos amigos que siempre estuvo con ella ¿Qué habrá sido de aquel chico que se convirtió en spartan?

- ¿me pregunto si aún sigues con vida? - dijo la spartan para luego tirarse al pasto - ¿Qué será de ti? –

Cerro un poco los ojos, hasta que se sintió observada por alguien y ese era: Thel.

Seis ya no le tenía miedo, ahora ella estaba segura de que pronto las cosas, cambiarían, ella saldría de ese planeta, con o sin ayuda, ella tenía que mantener sus promesas y eso las cumpliría, aunque le costara la vida, cumpliría su misión sin importar lo que pasara, ella ya no se rendiría, estaría dispuesta a afrontar el peligro, volvería a hacer la misma de antes.

-será mejor que te metas- dijo aquel Elite para luego dejarla sola

-seis solo observaba el cielo, este era estrellado, con las dos lunas encima, por un momento le hizo recordar a Reach

-como desearía que estuvieran con vida… en especial tu Carter-

En eso no muy lejos de ella diviso una nave tipo phantom, pensó que estaría en problemas así que decidió ir a explorar, solo para darse cuenta que 3 Sangheilis de armaduras extrañas bajaron de este y se dirigían hacia ella, comenzó a correr para darle aviso a Thel.

- ¡THEL! – gritaba fuertemente la spartan, en eso descubrió que aquellas criaturas ya estaban cerca de ella - ¡MALDITA SEA! –

Seis comenzó gritar más fuerte, estaba indefensa la única salida era ir por su traje y enfrentarse a ellos, volvió a su cuarto donde afortunadamente había chocado con el

- ¿Qué te ocurre? –

-Thel, hay invasores en la casa-

-sí y esa eres tu-

-no idiota, hay otros 3 Elites aquí, vamos tenemos que luchar-

-valla, valla, valla, ¿Qué les parece? Hay un humano aquí…- dijo uno de ellos quien se paró en frente de ambos

Thel con cuidado saco su espada

-demonio, saca armas de mi cuarto…-

Seis abrió los ojos como platos ¿ambos pelearían juntos?

-no te necesito, sé que les ganare, pero estoy seguro de que trataran de matar a mi madre también, ahora ve-

-no sé dónde es tu cuarto-

-en la biblioteca hay dos repetidores en la parte de debajo de la mesa, eran de mi padre, en cuanto de la señal vete-

En eso los otros dos aparecieron con espadas

-no sabes lo mucho que disfrutaremos esto-

-más bien dudo que lleguen a sobrevivir- en eso Thel se lanzó sobre ellos, estaba peleando con su espada, seis salió corriendo hacia la biblioteca por los dos repetidores, una vez que entro busco tan como él le había dicho, debajo de la mesa, y justo como él había dicho había dos viejos repetidores de plasma.

Seis, tomo ambos y volvió al lugar, tal vez podía tomar su traje y pelear junto a él, pero no podía, eran tres contra Thel, si el salía herido Yunza podría quedar devastada, con uno apunto directamente a uno que estaba de espaldas y disparo, el Elite solo dio un fuerte rugido y se lanzó hacia seis, ella seguía disparando ahora con los dos.

- ¡¿PERO QUE CARAJOS ESTAS HACIENDO?!-

-TE ESTOY AYUDANDO- grito la spartan

En eso aquel Elite la había empujado haciendo que seis cayera, estaba a punto de clavarle la espada cuando ella, le había dado una patada en la cara a aquel Elite, haciendo que esta se fuera para atrás, con un movimiento rápido, seis se puso de pie, seguía disparando a aquella criatura, en eso la plasma de uno se había agotado, pero siguió disparando con el otro. Thel estaba ocupado con los otros dos, aunque era bueno, tenía que cuidar cada punto ciego, ellos también traían espadas, siguió peleando hasta que por fin vio la oportunidad y logro clavarle la espada en el brazo de uno, arrancándoselo con ella

Un fuerte rugido fue lo que aquel Elite hizo, haciendo que los otros dos se distrajeran, cosa que seis aprovecho para dispararle en la mano y quitarle la espada al Elite

- ¿ahora no te sientes tan rudo? – en eso seis comenzó a dar movimientos algo torpes con la espada, hasta que por fin logro clavársela en el estomago

Aquel Elite solo se desangraba e intentaba quitársela, pero con el repetidor ella seguía disparando hasta que finalmente cedió.

Volvió a donde estaba con Thel quien aún seguía batallando los otros dos.

Seis daba disparos, quería llamar la atención de alguno y lo hizo, uno de ellos iba corriendo hacia ella, y justo cuando seis estaba a punto de jalar el gatillo la munición se había acabado, seis se sentía algo desesperada, en eso aquel Elite le dio una patada en el estómago, haciendo que ella cayera.

Al igual que el primero, estaba dispuesto enterrar la espada sobre el cuerpo de seis, pero en eso, Thel lo había atravesado, con un movimiento rápido Thel había cortado gran parte del cuerpo de aquella criatura, seis estaba retorciendo del dolor, sin su armadura no podía amortiguar bien el golpe de aquel Elite.

-muy bien aparécete cobarde- dijo Thel bastante molesto, el otro había activado su camuflaje, ni siquiera sabía si él seguía ahí.

-seis levántate-

-me duele horrible… debí ir por mi traje-

-no, tu debiste estar a salvo- en eso la levanto y la llevo cargando a su cuarto (de ella)

-sin mi ayuda te hubieran matado-

-no, tu solo complicaste las cosas, además tu movimiento de espada es pobre e insolente-

-bueno pero lo mate-

-y ahora hay uno suelto… dudo que no quiera atacar-

-a todo esto ¿Quiénes eran ellos? -

-no lo sé, eran Ultras, son asesinos en discreción…-

-pensé que serían Zealot-

-tu que sabes-

- ¿podrías bajarme? -

- no hasta que lleguemos a tu cuarto y te quedes ahí-

- ¿no sería mejor ir a ver cómo está tu madre? -

-por los...- en eso Thel salió con seis en brazos rumbo a la habitación de Yunza

- ¿Thel que ocurre? –

- hay un asesino cerca y vine a ver como estabas-

-estoy bien ¿seis? -

-hola Yunza ¿podrías bajarme ya? –

Thel con brusquedad tiro a seis

-madre pondré un perímetro de guardias, tiene que aparecer tarde o temprano, seis quédate con ella, regreso a la amanecer-

-seis ¿Qué paso exactamente? –

La mirada de seis se puso algo preocupada, ¿Cómo le explicaría que estuvieron a punto de matar a su hijo?...

Continuara

Otro capítulo a llegado a su fin espero sus sensuales comentarios, quejas, amenazas de muerte, todo lo que quieran, y si aún continua la votación, los adoro los quiere DUNK MELL (la chica Sangheili XD) gracias a todos los quiero,

Dunk ¡Fuera!