Hola a todos de nuevo, uff lo se tardó siglos en actualizar, pero es que casi ya no me da tiempo de escribir, el semestre me trajo muy ocupada, además de que me dio una buena arrastrada… quise llorar saben, por cierto, quiero agradecer el gran apoyo de todos, y tengo algo que preguntar ¿Por qué no leyeron mi calaverita? Se las escribí desde el 2 de noviembre TTnTT… bueno, bueno tengo un anuncio que dar (con un megáfono) CREE UN GRUPO EN FACEBOOK, si se llama "los desterrados de Fanfiction" (aun esta en votación el nombre) y por si alguien quiere unirse esta aquí el link groups/175521456249646/espero que hagamos una gran comunidad.
Por cierto, espero actualizar pronto sin más que decir Vamo a la historia…
HALO NO ME PERTENECE, POR DESGRACIA… LE PERTENECE A 343 INDUSTRIES Y A MICROSOFT, SOLO TOME PRESTADOS PARA FINES DE ENTRETENIMIENTO…
Capítulo 13: Las dudas
Seis yacía aun en la cama de Thel, su cuerpo estaba débil, solo de vez en cuando, entreabría sus ojos, pero no lo lograba regresar a la realidad, Yunza se había quedado con ella, cuidándola, asegurándose de que herida no se abriera, su hijo había salido de la casa, ni ella sabía en a donde había ido.
-señora, ¿ella estará bien? – dijo Kamala quien entro a la habitación
-eso espero, Thel dijo que no fue grabe-
Ambas hembras vieron a seis quien aún mantenía sus ojos cerrados, quien sabe que estaría sucediendo en su cabeza.
Mientras tanto…
Thel había salido de la cuidad y se dirigió a otra parte de Vadam, su mirada era seria, necesitaba investigar un poco y quizás sabría quién podría ayudarlo.
El paisaje de este lugar no era tan árido, a lo lejos se podía ver el extenso lago y el puerto, eso era lo que más destacaba de esa parte de Vadam, pronto llego a su destino una casa igual o incluso más grande que la de su familia, había llegado a la casa principal de Vadam del este…
Thel de inmediato bajo de la nave donde dos guardias de honor lo recibieron.
El paisaje que daba esta parte de su tierra era hermoso, era como si fuera un oasis, esta parte era la más codiciada por su riqueza natural, pero solo servía como parte productora, en cuanto a comida y materiales de supervivencia.
Thel observaba aquel paisaje, era hermoso, aunque el lago cubría gran parte de Vadam y algunos estados aledaños, apenas si se veía la orilla desde las afueras de sus dominios.
-mi señor, su primo Thel Vadam quiere verlo- dijo uno de los guardias al entrar a la casa
- ¿Thel? Eso es, ¿estás seguro? –
De inmediato un Elite de armadura blanca salió al lugar donde el guardia le había indicado
-Vadam Thel ¿Qué estás haciendo aquí? –
-creí que las noticias corrían rápido, pero veo que tu no estas enterado Lak-
Lak Vadam era el primo de Thel, era hijo de su tío Kep el hermano de su padre (por si no se acuerdan) él era mayor que Thel, el mismo se había encargado de entrenarlo, también era uno de los pocos integrantes de la familia en quien más confiaba, Thel consideraba a su primo como si fuera su hermano.
-y bien ¿a qué has venido?, me sorprende mucho verte-
-lo que tengo que decirte es algo delicado y, me gustaría charlar, a solas-
-de acuerdo, vallamos a un lugar más privado- dijo mientras recorrían el largo pasillo, que estaba lleno de varios cuadros entre ellos, Thel pudo observar uno donde estaban su padre junto con su hermano.
Ambos llegaron un cuarto enorme, este tenía armas colgada en las paredes, Thel poso su mirada en una espada de energía color ámbar, yacía en un aparador de vidrio con bordes de platino (o parecido al platino) y acabado de oro.
-la espada Vadam- exclamo sorprendido Thel
-si así es… mi padre pensó que sería mejor que estuviera aquí, ahora ¿a qué has venido? –
Thel suspiro pesadamente -Lak, nos han atacado-
Lak observo a su familiar, estaba sorprendido, pronto aquella mirada se volvió seria.
- ¿los han atacado? ¿están bien? ¿Cómo está tu madre? –
-si estamos bien, logramos… repeler un ataque, pero uno de ellos dijo que vendrán más-
- Thel… yo sé que podrás con eso, no sé qué te preocupa en si-
-me preocupa mi madre, no siempre estaré en Sanghelios, tengo una misión y no quiero seguir atrasándola-
-entiendo, mandare a mis guardias a vigilar esa parte de Vadam-
-no es necesario eso, solo necesito un favor-
Lak miro de manera intrigada a su primo - ¿qué clase de favor? –
-hay que investigar quien ha mandado a esos mal nacidos y acabar con eso de una vez-…
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Yunza hacia lo que podía con seis, el cuerpo inerte de la chica seguía sin moverse, estaba preocupada, al no tener conocimiento de la anatomía humana no había nada que pudiera hacer por seis, no podía ayudarla, aunque quisiera, sus temores por que la herida pudiera infectarse recorrían su mente
- ¿señora, está bien? - pregunto Kamala quien traía agua en una cuenca hecha de barro
-eso espero, realmente no sé qué estará pasando con ella-
-espero que se recupere pronto- Kamala observo a seis, aún estaba dormida, ella suspiro sabía que las heridas causadas por espadas eran mortales, pero, aunque esta no fue tan profunda, sabía que podría pudrirse si no era tratada a tiempo.
- ¿qué crees que este soñando? -
Kamala fijo su mirada ahora en su ama
-no lo sé, mi señora-
-seis, despierta... despierta-
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Thel seguía conversando con su primo sobre posibles sospechosos, en el tiempo que Thel estuviera quería averiguar quién era el culpable de los asesinos, no quería retirarse del planeta sabiendo que su familia corría peligro
-Lak, necesito que estés alerta, si te atacan, captúralos e interrógalos-
-ya tenía planeado algo así-
-quería preguntarte algo-
- ¿qué ocurre? -
- ¿qué piensas sobre los llamados humanos? -
-los humanos... realmente nada con respecto a ellos ¿porque la pregunta? -
Thel guardo silencio sobre un rato, no estaba seguro de si contarle sobre seis.
-veras, yo... eh visto como luchan, como se organizan, como atacan, como se defienden, como desarman batallones enteros y como sobreviven, ¿realmente hay honor en seguirlos atacando? -
Lak observo a Thel, nunca pensó en que el dudará en lo que estaba haciendo
-Thel, cualquiera que te escuchara te llamaría hereje... sin embargo ¿qué te hace dudar? -
aquella última pregunta hizo que Thel suspirara profundo
-eh visto muy de cerca a los humanos, al grado de dudar si lo que creemos es la verdad o solo la mentira-
Lak solo se delimitada a ver a Thel sin decir ni una palabra, analizaba cada uno de lo dicho por él.
-Thel, no siempre lo que nos digan será lo correcto, cualquiera te llamaría un traidor, pero yo también eh pensaría que algo nos oculta el covenant, no estoy en contra, pero tampoco estoy a favor, al no tener un puesto tan alto como el tuyo, quizás mis ideas no son tan influenciadas, Thel as lo que ti sea correcto, protege a tu familia, lucha por tus ideales, lucha por la verdad, porque esa, tarde o temprano llega, no dejes influenciarte tan fácilmente-
-entiendo lo que dices-
Thel ahora observaba algunos mapas de la región entera de Vadam, pensaba en un plan de combate, por un momento seis llego a su mente, aquella spartan estaba en sus pensamientos, negó con la cabeza y siguió observando el mapa, por su parte su primo lo veía analizando cada movimiento de él.
- ¿Qué es lo que te preocupa realmente? - Lak conocía bastante bien a Thel, ellos se habían criado técnicamente juntos, al morir Xenos, su tío arreglo las cosas para que su sobrino fuera educado bajo las normas de Vadam, no quería que el gran "linaje de Vadam" no se viera afectado, así que mando a su hijo mayor para que el junto a otros jóvenes Sangheili entrenaran. Durante esos años Lak se volvió en uno de los pocos familiares al que Thel recurría en momentos de pánico o desesperación y hasta ahora a él siempre le pedía un consejo o ayuda para solucionar ciertos problemas.
Pero, esta vez Thel no sabía si contarle a su primo sobre cierta spartan que vivía en su casa, realmente se sentía un traidor incluso con su propia familia.
-la seguridad de mi familia-
-sabes que eso no es todo… ¿Qué realmente ocurre? –
-eso es todo-
- ¿qué me dices de los humanos? ¿Qué tan cerca los observaste? –
-digamos que, a una muy buena distancia- el hecho de que seis viviera en su casa ahora y de que en parte ella lo hubiera ayudado tenia a Thel con la cabeza hecha un desastre, realmente quería contarle sobre seis, pero no sabía su reacción por parte de su primo
-hay que planear nuestro ataque contra aquella amenaza-
Por un momento Thel se sintió algo más tranquilo, ambos comenzaron a planear alguna estrategia para atrapar y poder saber quién quería ver al Kaidon de Vadam destruido.
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El cielo oscuro se asomaba por aquella ventana, una joven chica veía desde su cama, esta era fría, solo tenía una manta y dos almohadas, la joven tenía un uniforme de la UNSC, su cabello algo corto la hacía lucir de unos 22 o quizás 24 cuando en realidad tenía 17, aunque compartía el cuarto con otras 9 mujeres más, ella era la única en esa habitación.
Un ruido llamo la atención de la joven, se acercó a la puerta con cuidado, le dolía terriblemente la pierna, durante un ejercicio, en el cual consistía en poner a los jóvenes a saltar de un warthog en movimiento, aquella chica había caído sobre un camino de piedras lastimándose su tendón al sentir el impacto. Aun su cuerpo ya comenzaba a sentir los efectos de la modificación de su anatomía para ser una súper soldado, aún tenía que aprender suficientes cosas
-auch, estúpida pierna- dijo mientras se acercaba al umbral de la puerta, al abrir había afuera un joven de igual edad, su cabello no era igual de corto como el de los demás jóvenes de su edad, gracias a los efectos secundarios pronto su cuerpo comenzó a manifestarlo su cabello azabache se volvía blanco, junto con sus ojos, la pigmentación pronto se volvió casi rojiza haciendo alusión a que el tenia ojos demoniacos, el justo a otros sufrían los efectos colaterales en su cuerpo, sin embargo a él no le afectaba en lo mínimo.
-supe lo de tu pierna… el coronel Kurt está molesto-
Aquella chica solo se cruzó de brazos, ahora estaba molesta
-oye lo siento no quise enfadarte, yo… vine a dejarte esto-
El solo estiro su mano para darle sus placas con su etiqueta grabada
-las encontré tiradas y pensé en traértelas lo siento B-312-
-odio cuando recalcas mi error y odio más… cuando me llamas así…-
-lo siento, pero ni tu ni yo, tenemos nombres solo estos- acto seguido el también saco su placa del bolsillo de su pantalón, la de él tenía Z-370-
-es chistoso, pero si tratas de leer parece que dice "Zero"- pronto aquella chica comenzó a reír, de la nada el joven se a ventó hacia ella para abrazarla
-prometo que no dejare que te lastimen-
-sabes que puedo cuidarme sola-
-pero es una promesa… una promesa-
-una promesa-
-comandante- aquella voz hizo que aquel spartan volteara a ver a la dueña que hizo que dejara de pensar en aquel recuerdo, el aspecto del comandante era temible, una larga cicatriz rodeaba si mejilla izquierda, sus pupilas era de un tono casi carmesí, su cabello corto, había dejado de ser azabache, ahora era totalmente blanco, con su físico tosco y aquella apariencia hacia que aquel comandante luciera mucho más temible.
-lo siento Agatha yo, estaba pensando en ella- dijo al ver de nuevo aquel golpeado y gastado casco -no dejo de pensar que, hace mucho le hice una promesa-
-entiendo señor, pero no pudo evitarlo, ella está en un lugar mejor ahora- aquella mujer tenía una armadura gris oscuro, con el símbolo de omega con una estrella en medio, su cabello disparejo, corto y castaño cubriendo un ojo.
-quizás si pude evitarlo, si tan solo… hubiera llegado a tiempo-
-señor con su debido respeto, tal vez no pudo salvarla, pero salvo a muchas personas inocentes que hoy lo necesitan para llegar a la tierra, y detenerse por ella, habría causado la muerte de miles más, nuestro deber era salvar y proteger estas vidas… comandante Zero, estas personas nos necesitan ahora-
Aquel comandante se levantó de su asiento, dejo el casco de seis en su mesa, colocándose a un lado de aquella mujer.
-ella era más que mi mejor amiga, para mi aquella mujer era un ser especial, ojalá entendieras porque me duele mucho el hecho de que, no pude protegerla… le rompí una promesa, y me la rompí a mí-
-entiendo comandante- dijo la castaña -entiendo mucho su dolor, pero ahora lo necesitamos, omega lo necesita-
Aquellas palabras hicieron que el general se pusiera su casco y saliera de aquella cabina volteando a ver aquel casco
- "lo siento, espero que donde sea que este tu cuerpo, al fin tengas paz"- pensó el comandante al ver por última vez el casco de seis.
-si de algo sirve, podemos hacer que alguien revise el casco y mostrar que fue lo último que vivió su amiga-
-no será necesario Agatha-
-de acuerdo señor-
Ambos salieron de la cabina de aquella nave, era un crucero de rescate, estaban salvando a los pocos sobrevivientes de Reach, de aquel planeta que era la supervivencia de la raza humana, ahora solo escombros de su grandiosidad hecha añicos…
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La tarde estaba pasando, aquella habitación donde el cuerpo de seis yacía estaba en completa soledad, el silencio parecía eterno, poco a poco seis fue despertando, abrió los ojos donde tardo en asimilar las cosas, seis no reconoció nada, su visión estaba algo borrosa, se tallo los ojos tratando de reconocer algo, pronto las visiones de acontecimiento pasado iban y venían en su mente, aquel ultra tratando de matarla ¿acaso ya estaría muerta? No, un dolor terrible se apodero del cuerpo de seis, haciendo por inercia que ella llevara sus manos al área donde provenía el dolor.
Poco a poco la realidad volvía a seis, no estaba muerta, ni siquiera estaba agonizando solo tenía en el dorso, pronto sus manos sintieron algo que apretaba desde el pecho hasta sus caderas ¿eran vendas acaso? Si lo eran.
La spartan noto que parte de su vestido estaba rasgado, vio tiras de lo que quedaba de este, tanto en la cama como en el suelo, su vista además noto sangre en aquellos retazos de tela
- ¡POR SUPUESTO! ERA LA DE ELLA- pensó al desplomarse en aquella cama, su vista en techo hizo que se diera cuenta que ese no era su cuarto, se veía más grande, frente a ella estaba una especie de escritorio, una repisa en la parte inferior derecho logro hacer que seis se diera cuenta que había armas a escala, siguió recorriendo el cuarto con la mirada, definitivamente este era el cuarto de Yunza o tal vez de Thel… no de Thel no podría ser, o tal vez, seis sacudió su cabeza, el hecho de que estuviera en el cuarto de su enemigo era una idea errónea, quizás estaba en el de Yunza, porque incluso esta cama era más cómoda y más grande que la de ella.
Su cuerpo volvió a descansar en aquella cama, pensando de nuevo que estuvo a punto de morir…
-maldita suerte- musito seis algo resignada, ahora que lo pensaba Lendel tenia razón, ella tiene suerte acompañada de desgracia. Intento ponerse de pie, pero su cuerpo le dolía demasiado, el hecho de intentar pararse de aquella cama le costaba bastante, no podía en cierta forma ni siquiera sentarse, estaba viviendo un dolor terrible, lo cual hacia que sus piernas no reaccionaran ante aquella situación.
Ahora seis observaba la nada, cerró los ojos y pensaba en noble, pensaba en el destino que volvía a sonreírle ¿pero por cuánto tiempo? Ella sabía que algún día se acabaría esa suerte y debía estar preparada para eso o simplemente a resignarse a eso, la sola idea de caer por vencida hizo que la spartan abriera los ojos de vuelta.
No ella no se rendiría tan fácilmente, ya había pasado cosas peores en su vida, y ahora la vida le estaba dando fuertes y dolorosas experiencias de vida, ella no se rendiría tan fácilmente, no ahora.
Un ruido saco a seis de sus pensamientos, había alguien parado en la puerta, quizás por fis descubriría en donde estaba, pero en eso aquella sombra simplemente se alejó. Provocando que la joven suspirara de repente y volviera a mirar el techo.
-esto será muy largo- se dijo seis esperando algo de respuesta de lo ocurrido al día anterior, ahora que lo pensaba bien, se preguntaba cuanto tiempo estuvo así.
Thel estaba llegando a su hogar, las estrategias que había planeado con su primo parecían que le darían frutos y encontrarían al culpable de todo, no descansaría hasta que aquel idiota estuviera bajo tierra, meterse con su persona era un acto deshonroso, pero meterse con su familia era algo que debían pagar con su sangre. Pronto entro a la casa, noto el completo silencio, salvo por algunos Grunts quienes lo vieron con temor y salieron huyendo del lugar, su ira se notaba distancia, cosa que tenía que calmar. En el transcurso se encontró con una de las dos compañeras de su madre
- ¿has visto a mi madre? –
Kasai también tenía una mirada de pocos amigos, pero al tratarse del hijo de su señora ella solo le respondió lo más neutral que pudo
-esta con la "cosa" en su habitación, no ah aquerido separarse de ella-
-entiendo, gracias-
Thel se fue lo más rápido que pudo, tenía que hablar con su madre sobre las estrategias, al llegar encontró a su madre y a Kamala cuidando de seis, era una escena maternal, cuando una madre cuida a su hijo pequeño, eso hizo que Thel se acercara lentamente hasta donde estaba su madre quien pasaba un trapo húmedo por la frente de seis
-madre eh vuelto-
Al escuchar la voz Yunza dejo el pedazo de tela en la cuenca de agua y volteo a ver a su hijo
-me alegro que ya estés aquí-
-como esta ella- lo dijo en un tono suave
-no ha despertado en todo el día, pero, siento que está mejor, pero creo que deberías revisarla, siento que su herida podría empeorar-
-tal vez lo haga más al rato, madre, tenemos que hablar-
-por supuesto-
-pero, a solas-
Kamala sintió que ya no aria falta así que salió de la habitación
- ¿de que quieres hablar hijo mío? –
-vallamos de preferencia, a la oficina de mi padre, es algo urgente, es sobre lo que hablamos Lak y yo-
-de acuerdo Thel vallamos-
Ambos salieron del cuarto dejando a la chica inconsciente sola en la habitación, tras unas horas, Thel le había dicho todo lo que él y su primo habían hablado, omitiendo algunas cosas para no mortificar a su madre. Ahora estaba exhausto, por primera vez algo lo había dejado agotado, algo no tan diferente a una guerra, pero realmente necesitaba un momento de descanso, volvió a su cuarto y vio a la inerte chica dormir en su cama, se acercó un poco a ella, noto que sus vendas tenían sangre seca, lo cual fue un poco de alivio, con cuidado con una de sus garras rasgo las vendas para cambiarlas por unas nuevas, una vez que termino de quitarle las vendas, noto que su herida ya había suturado, la piel de seis no estaba infectada, solo algo chamuscada, quizás solo era una quemadura, dejo por un momento la piel expuesta, no había notado que los humanos tenían una anatomía similar a las suyas, volvió a colocarle vendas nuevas, en la noche volvería a ponerle un poco más de aquella cura para que su piel sanara más rápido.
En cuanto termino recogió las vendas manchadas, tomo una nueva malla protectora para él y salió del cuarto, dejando de nuevo a la joven.
- ¿Cómo sigue seis? - dijo una voz femenina atrás de el
-ella está bien Kamala, tú y mi madre la han cuidado bien-
Al ver las vendas en sus manos, Kamala se las pidió ella misma se desharía de aquellas, Thel la detuvo solo para decirle que tuviera cuidado y que, si era necesario las quemara cuanto antes, ella asintió y salió rumbo al patio.
Thel se dirijo ahora al cuarto del baño, necesitaba relajarse y un poco de aseo no le caería nada mal aquel Sangheili.
Pensando que tal vez un relajante baño lo ayudaría a pensar, fue todo lo contrario para él, su cabeza daba vueltas a todo lo que discutió con su primo, ahora la idea de que él estaba curando a la humana paso de repente ¿había hecho lo correcto?
Una parte de él lo hacía dudar, sin embargo, las palabras de su primo resonaban en su cabeza "Thel as lo que ti sea correcto, protege a tu familia, lucha por tus ideales, lucha por la verdad, porque esa, tarde o temprano llega, no dejes influenciarte tan fácilmente"
Sumergió el cuerpo entero en aquella agua llena de sales de baño relajantes, tenía que estar relajado por un momento, quien sabe cuánto más lo estaría de nuevo, ya se acercaba su partida y tenía que encontrar soluciones a cualquier problema que se le presente y estar preparado para el futuro.
Después de un momento, Thel por fin había salido de aquel largo baño, se dirigía a su cuarto, cuando se detuvo ¿Qué esperaría hacer en aquella habitacion? Sentarse y observarla dormir…
Pensaba casi en alto, las ideas iban y venían a él, algunas lo volverían loco, después de mucho meditar decidió irse a la oficina que era de su padre, quizás podría planificar algún ataque para estar prevenidos…
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La noche cayo en Vadam, seis seguía preguntándose en qué lugar estaba y por qué nadie estaba sola, su cuerpo aun le dolía, aun no podía levantarse, seguía esperando que su cuerpo dejara de dolerle, pero era inútil, estaba aburrida, realmente era la primera vez que se sentía aburrida.
-esto es inútil seis, nos quedaremos solas por otro largo tiempo-
Un ruido el saco a la spartan de su trance volteando a ver a la puerta, que por fin se abrió después de un largo tiempo, seis pronto pudo observar la figura de aquel Sangheili
-al fin despertaste humana- la cual correspondía a Thel prendiendo una de las luces de su cuarto, haciendo que seis lo notara rápidamente
- ¿Qué haces aquí? –
- ¿Cómo que, que hago aquí? Esta es mi habitacion humana insolente, deberías agradecer que no te deje morir-
Ahora seis entendía algunas cosas, pero - ¿Cómo que no me dejaste morir? – dijo algo indignada la mujer
-de haber sabido que querías morir te hubiera dejado herida-
-eso quiere decir que tu…-
-así es, yo te traje aquí y fui YO quien te curo-
Seis observo sus vendas, un ligero rubor rojizo apareció en su rostro, cosa que llamo la atención de Thel
-ahora quédate quieta, voy a ponerte más de esta sustancia para que tu herida cicatrice más rápido-
Al ver como Thel se acercaba seis llevo sus manos para cubrir su pecho
-no Thel, no manosearas mi cuerpo- ahora seis lucia totalmente roja de lacar, ya no era vergüenza era enojo, lo que hizo a Thel detenerse por un momento
-humana, tengo que ponerte esto-
-olvídalo-
-o ¿lo hacemos por las buenas? ¿o lo hacemos por las malas? Elige-
-no voy a dejar que me toques- dijo seis molesta y algo avergonzada
-seis, enserio, déjame revisarte-
- ¡NO! -
-de acuerdo será por las malas-
Thel se abalanzó sobre seis, con mucha facilidad el abrió los brazos de la joven, poniéndolos de extremo a extremo, su cuerpo estaba en una posición bastante comprometedora, sus piernas estaban abiertas, pero deteniendo el cuerpo de seis, ella solo respiraba rápidamente, la aceleración de su cuerpo pronto acelero, Thel en cambio estaba calmado, coloco su cabeza cerca de su oído y susurrando volvió a insistir que tenía que revisarla.
Seis sintió un escalofrió recorrer su cuerpo ante aquellas palabras que simplemente no dijo nada.
-seis- ella por inercia vio a Thel, sus orbes se sincronizaron con los de él, aquella mirada a los ojos reptilianos hizo que ella se calmara un poco, logrando estabilizar su cuerpo.
-seis, déjame hacerlo por las buenas…-
Ella solo asintió con su cabeza, pocos segundos después Thel se quitó encima de ella, fue por lo que utilizaría para tratar la herida de seis, ella en cambio seguía respirando profundamente, ¿Qué demonios le pasa? ¿Por qué aquellas emociones aparecieron? ¿acaso el?…
Justamente sus pensamientos fueron callados por un instante, Thel le pidió que se sentara para quitarle la venda de su cuerpo, seis obedeció y poco a poco él lo estaba haciendo, el pudor se aprovechó de seis, el sonrojo no tardó en aparecer, ¿Qué le sucedía? ¿era vergüenza acaso? No esto no era vergüenza… ¿Qué eran estos sentimientos? Eran nuevos para ella, o quizás ya los había sentido antes pero no era capaz de recordarlos.
Sin darse cuenta ahora tenía esa área de su cuerpo descubierta, un ligero cosquilleo se apodero de su espina dorsal, se dio cuenta de que Thel no la estaba tocando, no aún.
-acuéstate-
Seis lo hizo, por un momento olvido el dolor, con una mano Thel comenzó a pasar aquel viscoso liquido azul por su cuerpo, seis sintió algo más que una simple vergüenza invadir su cara, múltiples sensaciones se apoderaron de ella cuando paso sus dedos sobre uno de sus pechos…
No simplemente no podía creerlo acaso ella estaba ¿excitada? ¡POR SU PUESTO QUE NO! se dijo para sí misma, su herida solo era hasta la cadera de lo contrario podría estarlo.
- ¿sucede algo malo? – dijo Thel al notar su nerviosismo y sus gestos
- no-o es… estoy bien- dijo la spartan con una voz medio cortada
-tendrás que quedarte así por unos momentos-
- ¿quiere decir que estaré desnuda por unos instantes? –
-no estas completamente desnuda, pero si, solo por unos instantes-
Seis no podía creerlo, seguía pensando en lo que acababa de ocurrir, sin notarlo esos segundos pronto pasaron y Thel ya estaba poniéndole la venda de nuevo a seis.
Ella aún seguía sonrojada ante aquel acto
- ¿Qué significa eso? –
- ¿qué cosa? – ahora la voz de seis sonaba aterciopelada, casi embriagada
-tu sonrojo-
Seis no contesto solo se limitito a verlo
-bueno humana, ya estas-
Pronto vio como Thel se alejaba de ella, en cambio seis estaba algo nerviosa y confundida, ¿que acababa de ocurrir?
-bueno humana, tengo cosas que hacer- dijo para después salir del cuarto
Seis se acostó mirando al techo, se sentía extraña, incluso se regañaba mentalmente, tal vez sería imposible conciliar el sueño, su cabeza le había dado algo nuevo en que pensar… en que distraerse en la noche.
A la mañana siguiente, seis despertó de golpe, todos esos sueños la estaban matando, ¿Por qué tuvo esos sueños extraños? Donde ella y Thel eran los protagonistas de diferentes escenarios donde algunos eran batallas y otro "tipo de batallas" pero sobre todo unas donde el acontecimiento pasado terminaba en una escena diferente.
-seis deja de tonterías- se regañó al modo que no había notado que alguien la observaba.
- ¿Qué clase de tonterías humana? –
Esa voz hizo que seis se asustara un poco
- ¿Cuánto tiempo llevas aquí? - dijo seis al ver que Thel estaba en aquella mesa buscando algo
-lo suficiente-
Seis solo palideció al recordar aquellos sueños
-bueno humana, le diré a mi madre que venga a cuidarte por un rato, tengo cosas que hacer- dijo para luego irse.
Seis suspiro pesadamente, por un momento quería alejarse de ahí pero su cuerpo aun le dolía, pensaba en los sucesos de la noche anterior, realmente estar en ese estado no le favorecía, y menos estando Thel cerca.
Continuara…
Bueno otro capítulo aquí, ya sé que muchos me mataran pero estoy pensando en eso del L-E-M-O-N, no soy muy buena en eso saben pero en fin esperare todos sus comentarios y quejas, y si gustan podrán amenazarme en el grupo (también pondré el Link en mi perfil) los leo luego sensuales lectores míos
