Saludos, compas fans de las dokis. Esta es una historia que ya venía tardando en sacar. Espero que les guste, y recuerden que las dokis no me pertenecen, aunque al igual que ustedes me hubiese gustado tenerlas :3.
Y antes del Danau II
A varios kilómetros del lago Toba, Indonesia, se había instalado un campamento científico con el propósito de estudiar directamente la composición del terreno. Ya antes habían hecho un recorrido por otras zonas aledañas al lago, y también por la isla de Samosir, ubicada dentro del lago, y nuevamente confirmaban lo que resultaba obvio.
─ Tal parece que la gran explosión se dio con una distribución bastante simétrica de ceniza y piedra fundida. Las concentraciones son bastante similares a las de los otros puntos que hemos revisado, incluso con las corrientes atmosféricas de ese entonces y las irregularidades geológicas que han permanecido ─ dice uno de los científicos mientras comprobaba en su laboratorio móvil los resultados del aislamiento y comprobación química.
─ Juancho, el jefe nos está llamando ─ aparece otro de los científicos.
─ ¿Justo ahora? Estoy a punto de confirmar el trabajo que precisamente él me había asignado ¿Qué puede ser tan urgente?
─ No lo sé… ─ el segundo científico nota entonces un afiche que se encontraba en la pared ─ ¿De verdad? Ya sabía yo que en nuestra expedición aquí no te ibas a resistir a jugar a las Dokis, pero no esperaba esto.
─ Es un buen juego, me entretiene y me gustan sus chicas. Su afiche es un aliciente para mí en horas de trabajo ─ Juancho se levanta con fastidio y va a la salida con su amigo ─. Vamos a ver qué quiere el jefe.
─ Desde luego. Primero el trabajo, después las waifus, jaja.
Cinco minutos después
Todo el cuerpo científico se había reunido en la entrada de una de las tiendas, misma de donde sale el jefe del grupo. Los dos amigos científicos habían sido los primeros en llegar, así que estaban al frente del grupo.
─ ¿Juancho O'Cthulhu?
─ A la orden, jefe.
─ ¿Manolo Gorkagurrizkapiatxinurrutia?
─ Le escucho ─ responde resuelto el segundo científico.
─ Mi secretaria y yo hemos dado con un hallazgo increíble, y me gustaría que ustedes vayan y lo vean.
─ ¿De qué se trata ese hallazgo? ─ interviene otro científico, uno de los últimos en la concentración.
─ Resulta que encontramos unos restos bastante curiosos, y creo que nuestros dos amigos ─ el jefe señala a Manolo y Juancho ─ son los más indicados para darnos la confirmación que necesitamos.
Una vez dicho aquello, el jefe guía al grupo hasta unas galerías que se encontraban cerca. Ante la emoción de lo que podrían encontrarse, varios incluso temblaban. Tal vez se trataba del fósil de un animal nunca antes identificado, o bien sería un asentamiento de varias criaturas de allí que podrían revelar detalles inéditos sobre su forma de socializar o criar. Nadie lo sabía, todo era especulativo y extraño. En todo caso, algo gordo tenía que ser para que el jefe los reuniera de esa manera. No tuvieron que caminar mucho, y al llegar se encuentran con una lápida gigantesca de ceniza compactada y granito en la que se encontraba incrustado el hallazgo del jefe.
─ ¡Eso es…! ─ Juancho se lleva las manos a la cabeza.
─ Esto se escapa a todo sentido lógico ─ Manolo se acerca sorprendido a la lápida.
Algunos de los otros científicos no terminaban de entender lo que estaba ocurriendo, pero la reacción de Manolo y Juancho les decía que lo que ante sus ojos yacía era sin duda algo grande. El mismo jefe de solo ver la lápida sentía que aquello lo superaba.
70000 años atrás
En una aldea tribal que estaba relativamente cerca de un enorme volcán (que resultaba muchísimo más grande en su extensión horizontal que en la vertical al punto de apenas notarse la pendiente), borrada por el tiempo y que se había establecido desde hace generaciones en la isla, estaban cuatro chicas bastante jóvenes que estaban practicando por su cuenta la recolección de bayas, aprovechando que la época del año les resultaba propicia para obtener los frutos más grandes, jugosos y dulces. Pero una de ellas no guardaba las bayas, sino que se las comía apenas las agarraba.
─ ¡Ugauga, uga ugagagagauga uga uga! ─ la regaña la más bajita de ese grupo.
─ Uga gauga. Ugaugauga uga ug ─ responde la glotona haciendo un puchero.
A fin de facilitarles la comprensión de la comunicación tan particular entre estas ejemplares, vamos a traducir lo que están diciendo, aparte que ellas recibirán provisionalmente los nombres clave de Sayori, Natsuki, Yuri y Monika. En ese caso retrocedamos un par de segundos para oír los regaños, aunque la traducción no es perfecta, pero al menos es algo.
─ ¡Dejar de comer bayas que servir para cena, Sayori!
─ Pero bayas saber bien. Bayas estar dulces hoy y yo no resistir.
─ Yo no querer pelea aquí ─ interviene Monika ─. Sayori, Natsuki tener razón. Bayas ser para todos. No comer bayas tú sola.
─ Esto no gustar.
Monika suspira ante los refunfuños de Sayori. Siempre era el mismo tema con ella y su gusto exagerado por las bayas, pero al final, después de muchos intentos fallidos, consiguen convencerla de que dejara de comerse las bayas, aunque la razón de mayor peso para ello es que Sayori empezara a sentirse mal del estómago por comer demasiado.
─ Ser suficientes bayas. Con eso hacer jalea para cena ─ Natsuki alza las manos muy contenta.
─ ¿Ustedes saber que llegar temporada de apareamiento? ─ todas se quedan mirando a Monika, y Yuri se sonroja ─ ¿Qué hacer respecto? Nosotras alcanzar edad madura y ser fértiles ya. Machos fijar en nosotras ahora y buscar pareja.
─ Yo no querer aparear con nadie ─ Natsuki se cruza de brazos y mira a otro lado ─. No sentir interés en cosas así.
─ ¿De verdad? ─ Sayori se pone a olisquear a la pelirrosada ─ Pues tú oler a celo. Tener olor más fuerte de nosotras.
─ ¡No ser verdad! ─ Natsuki estaba que saltaba sobre Sayori, pero Yuri la detiene.
─ Por favor tranquilizar. No perder cabeza en momento tan importante ─ Yuri consigue que Natsuki se apaciguara ─. Sayori, ser de mala educación que hembra oler otra hembra y decir esas cosas.
─ Sentirlo. Pero es que Natsuki de verdad oler…
─ ¡No continuar! ─ Natsuki infla los cachetes y pone su mayor expresión de enfado ─ Yo no querer aparear. Ser joven todavía. Aunque padre presionar para elegir macho pronto.
─ Pues no crecer más por desgracia ─ Monika pone una mano sobre la cabeza de Natsuki ─. Y no poder evitar lo que venir pronto. Machos iniciar pronto baile de cortejo. Preparar palos y hojas para bailar y lanzar para captar atención de nosotras. Cualquier momento ellos empezar.
Las otras tres se miran apenadas. Estaba llegando el momento en que la aldea no iba a tildarlas más de niñas sexualmente inmaduras, y ahora en cambio estaban físicamente listas, aunque les costase aceptarlo. Realmente deseaban divertirse un poco más antes de invertir la mayor parte del tiempo a cuidar a sus crías. Vale que a medida que adquieran experiencia les saldría más natural y podrían invertir algo de ese tiempo en otras cosas, pero todavía les costaba.
─ Proponer una cosa. Ser interesante ─ Monika llama la atención de sus tres congéneres ─ ¿Qué tal si nosotras crear algo divertido que hacer incluso cuando nosotras terminar de procrear?
Nuevamente las chicas se miran, pero esta vez con duda. No tenían idea de qué tenía Monika en mente, pero si decía que se trataba de algo divertido, no tenían razones para pensar lo contrario.
─ ¿Qué ser, Monika? ─ Sayori es quien manifiesta el interés de todo el equipo.
─ Yo llamar club de literatura ─ la respuesta de Monika confunde todavía más a las demás ─. Ustedes dejar que yo explicar. Yo tener idea. Idea ser de cosa que llamar literatura. Mirar lo que ser.
Monika agarra entonces una rama y se pone a dibujar simbolitos en el suelo. Dichos símbolos diferían ligeramente de las pinturas y grabados que los ancianos y cazadores hacían usualmente para señalar los buenos días de caza, los ríos con peces y las presas más frecuentes que traen cada semana, y de paso Monika no los dibuja al azar, sino que establece un orden al poner cada uno, respetando proporciones y espacio. Sayori, Natsuki y Yuri estaban con los ojos bastante abiertos. Aunque no comprendían todavía a qué quería llegar concretamente Monika, lo cierto es que les estaba fascinando lo que veían.
─ Yo llamar a dibujo letra, y llamar a muchos dibujos palabra, y llamar a muchas palabras párrafo.
─ ¿Cómo funcionar? ─ Yuri toca con la punta de su dedo uno de los símbolos.
─ Si dibujo significar algo, usar palabra para decir cosa más grande, y después usar párrafo para cosa muy más grande. Ya no solo ser dibujo en pared para mostrar cazadores y presas, sino también relatar con dibujos y hablar con ellos.
Esa declaración deja completamente sorprendidas a sus amigas. No solo no habían siquiera imaginado algo así jamás, sino que Monika les otorgaba las bases para la comprensión de algo que se adelantaba completamente a su época, y no solo era por mostrar un interesante y efectivo método arcaico de escritura, sino también por esbozar la idea de aquello llamado "club de literatura". Era algo completamente revolucionario, tomando en cuenta la época y los limitados conocimientos de los homínidos de la época.
─ Mirar todas aquí. Escribir nombres de todas con letras. Aquí escribir nombre "Buena caza" ─ Monika señala el verdadero nombre de Yuri (recordemos que estamos usando nombres clave para identificarlas) ─. Luego estar nombre de "Río que caer en el mar" ─ esta vez señala a Sayori ─. Tercer nombre ser "Noche de lluvia" ─ Monika mira a Natsuki ─. Y mi nombre escribir que ser "Nube alta".
Una vez que Monika hace su demostración sobre cómo escribir los nombres de todas, las otras chicas estaban con los ojos bien abiertos y la boca abierta. La demostración, pese a ser todavía incomprensible, seguía siendo tremendamente ingeniosa e interesante. Inmediatamente las chicas le piden a Monika que escribiera el nombre de otras cosas, e incluso le piden que escribiese oraciones completas, a lo que Monika, bastante contenta por el nivel de atención que recibía su idea, no duda un segundo en hacerlo.
─ Ser interesante. No imaginar que algo así existir ─ Sayori señalaba contenta, incluso dando un par de brincos de emoción.
─ Y todavía haber cosas de escritura ─ Monika nuevamente aprovecha para lucirse ─. Yo no crear una escritura, crear dos escrituras. Esta que mostrarles llamarla ideograma, y otra que yo crear llamarla fonograma.
─ ¿Ideo-ser qué? ─ Yuri de pronto se siente perdida y se siente torpe por ello.
─ No ser gran cosa. Ideograma significar ideas, señalar cosas. Fonograma significar sonidos, ayudar a respaldar lo que nosotras decir.
─ Yo querer aprender a dibujar letras. Yo querer que Monika enseñarme ─ Natsuki se levanta y se acerca a Monika.
─ Con gusto enseñar. Yo enseñar a todas a escribir. Ser divertido. Haber practicado durante muchas vueltas de sol.
─ ¿Cuántas? ─ suelta Sayori.
─ No saber. Haber practicado más vueltas de sol de lo que saber contar.
Acto seguido, Monika empieza a usar el suelo para trazar todos los símbolos de escritura que hasta el momento había creado. Tomando en cuenta la extensión lingüística y tipos de pronunciación que en su tribu eran comunes, Monika sentía que todavía tenía unas cuantas letras por inventar, o bien podría establecer signos de apoyo, era algo que debía ir pensando, pero hasta el momento el sistema que había inventado era bastante atractivo para sus amigas.
─ ¿Qué hacer ahora? ─ Sayori ahora miraba fijamente los símbolos en el suelo.
─ Ustedes practicar y hacer letras. Hacerlo una y otra vez. Yo dar una vuelta, que necesitar hacer cosas.
Sayori, Natsuki y Yuri asienten y se ponen a hacer lo que Monika, mientras que ella da media vuelta y se aleja. Suelta una risita traviesa y maliciosa. Mientras ellas practicaban para efectuar lo que ella inventó, Monika estaría sola para que los varones de la tribu se pongan a danzar y luchar únicamente para obtener su atención y así poder garantizar que tenga para sí misma al mejor espécimen.
─ Sentir mucho, chicas. Pero yo tener mejor macho del pueblo, y con él yo engendrar mejores crías. Ustedes conformarse con los demás.
Tres horas después
Las chicas estaban tomándose un descanso. Tanto practicar las había dejado agotadas, así que para relajarse se dedicaban a otra cosa: Sayori se pone a jugar a que hacía un camino para las hormigas, y Yuri se dedicaba a hurgar en el cabello de Natsuki en busca de insectos y cosas por el estilo. Hace tiempo que hasta la temporada de celo les había dejado de preocupar en absoluto gracias a esta nueva actividad. Pronto atardecería, y lastimosamente no habían empezado siquiera con la preparación de la jalea con las bayas, y en eso aparece Monika, con una enorme sonrisa, la cara algo roja, y también con el cabello y la parte inferior de su ropa algo desarreglados.
─ ¿Qué pasarte, Monika? Verte alborotada ─ Sayori se levanta y toca algunos mechones alzados de la cabellera de su amiga ─. Parecer que perseguirte fiera.
─ No ser nada. Solo pasar que yo querer hacer ejercicio, y por eso verme agitada.
─ ¿También ropa? Sólo mitad ver rara ─ señala Natsuki luego que Yuri dejara de quitarle las pulgas.
─ También ropa.
─ También verte con sonrisa ─ ahora Yuri es quien incomoda un poco a Monika.
─ Es que encontrarme con vecino, y vecino contarme chiste bueno.
─ ¿Ser chiste de cazador que clavarse lanza en pata?
─ Sí, ser ese.
─ Chiste nunca dejar de ser gracioso. Toda la vida escucharlo y siempre dar risa ─ Natsuki sonríe ampliamente y se cruza de brazos ─ ¿Saber, Monika? Yo también saber chistes buenos. Cualquier momento yo contarte algunos.
─ Bueno, nosotras empezar con jalea. Pronto darme hambre ─ Sayori ya estaba mostrando su ánimo en alto ─ ¿Unirte, Monika? Con jalea montar gran banquete.
─ No poder. Acabar de comer carne ─ Monika se pone todavía más roja en cuanto se da cuenta de lo que dijo, además que las demás voltean a mirarla.
─ Pero tú decir que no gustar carne, que carne ser mala y saber feo, y que por eso no querer comerla ─ Sayori mira inquisitivamente a Monika, poniéndola incómoda.
─ Equivocación de mí. Querer decir que otro vecino invitarme a comer pulpa. Buena pulpa. Frutas salir muy buenas.
─ Entonces estar bien. Igual necesitar ayuda para hacer jalea.. Tener muchas bayas y poco tiempo ─ Natsuki comprueba que el sol ya casi desaparecía ─. Casi ser oscuro aquí. Apurarnos ya.
Las cuatro buscan entonces las bayas se apresuran para hacer la jalea. El método que ellas usaban no era complejo ni largo, por lo que la preparación pudo estar lista en poco tiempo.
─ Una cosa olvidar ─ dice Yuri cuando ya estaban todas en la parte de guardar la jalea hecha en unos envases de arcilla ─ ¿Ya haber pasado baile de cortejo de machos de tribu?
─ No importarme. Preferir esperar a la próxima temporada ─ es la cortante respuesta de Natsuki.
─ Pero yo sí querer pareja ─ Sayori infla con indignación los cachetes.
─ No preocupar. Yo creer que mañana repetir baile machos que no lograrlo hoy ─ ante la respuesta de Monika, Sayori se muestra relajada.
Al día siguiente
Gracias a que la recolección del día anterior había sido excelente, esta vez las cuatro amigas no necesitaron reunir bayas, sino que se dedicaron al tema de aquel invento que Monika llamaba "literatura". Fue una mañana entretenida, entre las explicaciones de Monika sobre cómo funcionaban las "reglas ortográficas y gramaticales" como ella misma las llamaba. Eran algo rústicas, igual que su idea en sí, pero no por ello dejaban de ser sorprendentes en cada uno de sus puntos. Sayori, Natsuki y Yuri se empeñaban en aprender a hacer aquello, si bien era cierto que les costaba un poco lograrlo, pero eso no era ningún impedimento para intentarlo una y otra vez.
─ Ya casi dominar cómo escribir "cielo". Monika, mirar esto ─ Sayori estaba bastante contenta con su avance ─. Pronto yo poder impresionar a vecinos y toda la tribu.
─ Una vez que dominar esto, poder usar para contar historia de nosotras. Esto pasar de generación en generación ─ Yuri también tenía mucha alegría al ver lo que lograba.
─ La verdad ser que literatura ser buena idea ¿Por qué a nadie ocurrir antes? ─ Natsuki ya venía de escribir el nombre de todas tres veces para asegurarse de que al menos esa parte la pudiese manejar.
─ Pero faltar algo ─ Sayori levanta la mirada seriamente hacia Monika ─ ¿Cómo funcionar club de literatura? ¿Qué hacer?
─ Yo querer que literatura sea algo tan grandioso que todos en tribu y otras tribus querer aprender, pero a literatura faltar cosas para ser suficiente, y por eso querer desarrollar más, y por eso hacer club, para que todas juntas desarrollar suficiente literatura.
─ Eso sonar bien. Yo querer participar.
─ ¿T-todos de tribu? ─ Yuri se sonroja por la vergüenza que le daba la idea de hacerse notar de semejante manera ante todos ─. Ser complicado, y no saber si yo poder aguantar ser vista así.
─ Eso no ser divertido. No gustarme ─ Natsuki es quien peor cara pone ante la propuesta de Monika ─. No querer que tribu saber. Yo querer que esto quedarse con nosotras. Club de literatura ser de nosotras y no otros.
─ Chicas... ─ Monika de pronto se desanima un poco, viendo cómo Yuri y Natsuki se mantenían firmes en su posición contra la propuesta de mostrar a otras personas de la tribu. Se rasca la mejilla con nerviosismo, no sabiendo qué más decir al respecto. Tal vez no fue del todo una buena idea llevar esto tan lejos.
─ Vamos, no ser tan malo esto. Igual esto saberse en algún cuando ─ las palabras de Sayori evitan que los ánimos se viniesen abajo ─. Quizá no hoy, pero en varias vueltas de sol sí poder mostrar literatura a amigos. Nosotras tener invento que llevar a tribu muy lejos. Ser mejor tribu, e incluso ser capaces de hacer cosas más grandes.
─ Ser así. Agradecimiento, Sayori ─ Monika sonríe contenta por el apoyo ─. Estar bien. No mostrar ahora literatura. Tomar su tiempo entonces, así que no preocuparse. Divertirnos entonces mientras nosotras poder.
Natsuki y Yuri se miran algo nerviosas e inseguras, pero pronto ceden a las palabras de Monika y Sayori. Como amigas que eran, ninguna quería ponerse a pelear ni ver que el grupo se disolviera por un malentendido así. Esa cosa tan llamativa llamada literatura podía ayudar a unirlas todavía más, pero a su vez podían separarlas, y eso les generaba cierto temor a las cuatro.
Un ligero temblor se empezaba a sentir. No era algo que llamara especialmente la atención de las chicas, pues cada pocos días sentían temblores de similar intensidad, así que no les llamaba mucho la atención.
─ Una cosa ─ a Sayori se le encendía la antorcha ─ ¿Y si nosotras hacer formación para nosotras representar club de literatura?
─ ¡Ser buena idea! Divertir idea ─ Monika empieza a ensayar una pose que se le acaba de ocurrir, una que se hace un tanto extraña y llamativa para las otras ─ ¿Qué parecer? ¿Ser buena?
─ Ser pose nueva. Yo deber intentar algo también ─ Natsuki también se pone en la primera pose que se le ocurre, y tras ella Yuri también lo hace ─. Tú faltar, Sayori. Hacerlo ahora.
─ ¡Sí!
Las cuatro chicas intentan ponerse en fila mientras ensayaban aquellas poses que pronto se les hacían divertidas. Al verse entre sí de esa manera no evitan reír.
De pronto el volcán explota. La cosa había sido tan rápida que las cuatro chicas no se dieron cuenta de nada. Simplemente todo se volvió negro de un instante a otro, y ese proyecto de la literatura que las cuatro se habían comprometido a desarrollar juntas queda enterrado junto a ellas.
Actualidad
Manolo y Juancho se acercan simultaneamente a la lápida. En la misma figuraban los esqueletos de cuatro homínidos, hembras según la configuración del desarrollo de los huesos que ya ellos conocían, y las cuatro identidades enterradas conservaban una pose que llamaba mucho la atención. Juancho saca su consola del bolsillo y lo enciende. Pocos segundos después suena una musiquita y surge una pantalla de menú principal que correspondía al juego de Doki Doki Literature Club. Juacho alza la consola, viendo que las poses de las dokis y los esqueletos eran exactamente iguales. No respetaban las posiciones y distancias, pero las poses eran inconfundibles. Otros científicos que estaban viendo la pantalla de la consola se quedan con la mandíbula caída.
─ ¿Es esto posible?
─ ¿Cuatro esqueletos imitando las poses de un videojuego?
─ ¿Alguien me puede explicar lo que está pasando?
El revuelo era total. El jefe de la misión científica se acerca a Manolo y Juancho, esperando por una respuesta.
─ ¿Y bien? ¿Qué opinan al respecto, caballeros?
─ Pues no sé qué opinar. Esta coincidencia es sencillamente demasiado para siquiera pensar nada ─ le responde Manolo llevándose una mano a la cabeza
─ Yo por mi parte pienso que Salvato tiene algunas cosas que explicar ─ Juancho apaga la consola y vuelve a guardarla ─. Esto es demasiado exacto como para ser una casualidad.
─ Ya sabía yo que dirías eso ─ dice el jefe soltando un resoplido.
Fin
Una vez que tuve esta idea en la cabeza, pues no pude evitar sacarlo y plasmarlo. Si alguien por alguna casualidad se pregunta qué carajo significa "Danau", pues le digo que esa palabra significa "lago" en indonesio. Ya el título sacaba la referencia sobre lo que iba a pasar de una manera bastante curiosa. En fin, hasta ahí los dejo. Ojalá les haya gustado, y si es así, pues pasen a buscar mis otras historias de DDLC, que les pueden gustar también :).
Hasta otra
