Mordida de amor
Epílogo
— Aquí vienen.
Hinata miró por la ventana de la camioneta ante la advertencia de Hanabi. Sai y Naruto estaban bajando las escaleras del porche. Su primo, evidentemente, había pedido prestado una de las camisetas de Yahiko, la de Naruto que estaba manchada de sangre, en su lugar estaba una camiseta de Metallica.
— Luce tan pálido— dijo Moegi con preocupación.
Hinata no decía nada ya que todos sabían que a Naruto le habían disparado. Kurenai le había hecho cerrar los ojos y la alimentó con varias bolsas de sangre una vez que todos se habían instalado en la camioneta.
Después, Hinata les dijo lo que había sucedido desde que dejaron el refugio, cuando esperaban a Fû y los hombres se les unieron.
— Aquí viene Fû también— dijo Ino cuando Fû vino por el costado de la casa.
— Bueno, podemos irnos— comentó Kurenai y luego miró hacia la parte trasera de la camioneta—. Tenten, ¿hay más sangre en el refrigerador?. Parece que Naruto podría utilizar un poco más.
— Un par de bolsas— respondió la mujer—. ¿Te las paso?
— Sí, por favor— dijo Kurenai—. Hinata, cierra los ojos.
Suspirando, ella cerró sus ojos y escuchó cómo estaban revolviendo. Entonces la puerta lateral de la camioneta se abrió.
— Vamos a estar un poco abarrotados aquí, Naruto— escuchó que decía Kurenai—. Pero no estamos lejos de casa.
— Hinata puede sentarse en mi regazo— Naruto sonaba mejor que antes, pero su voz seguía siendo débil y cansada, notó con preocupación.
— Hinata, puedes abrir los ojos— dijo Kurenai—. He escondido la sangre.
Ella abrió los ojos con alivio y lo primero que vio fue la cara de Naruto cuando él se asomó desde el asiento del copiloto. Le sonrió afectuosamente y le tendió su mano.
Hinata agarró sus dedos y se acercó agachada para ponerse en su regazo, dejando su asiento entre Kurenai y Mirai para Fû. Tenten, Ino y las chicas estaban amontonadas en el asiento de la parte trasera.
— Tenemos más sangre para ti, Naruto— anunció Kurenai y a continuación ordenó—. Cierra los ojos, Hinata.
Suspirando, cerró sus ojos. Hinata inclinó la espalda contra la puerta para tratar de permanecer fuera de su camino cuando él se alimentaba. Oyó la puerta de atrás de la camioneta cerrarse, cuando Sai terminó de poner el refrigerador vacío lejos. Un momento después, oyó la puerta delantera del otro lado abrirse y la camioneta se sacudió un poco cuando Sai se metió en el asiento del conductor.
Naruto aceptó la bolsa de sangre que le alcanzó Kurenai y tiró de ella con sus dientes como un viejo profesional.
Había tomado seis bolsas en casa y estaba sintiéndose mucho mejor, pero sabía que probablemente podría tomar varias más.
Su mirada se dirigió hacia Sai cuando el otro hombre cerró su puerta y se puso el cinturón de seguridad. El primo de Hinata sonrió abiertamente cuando los miró a ellos dos abrazados en el asiento delantero. Él sacudió la cabeza.
— Ustedes dos son un desastre. No se los puede dejar solos por un minuto, que ya están en problemas— se burló Sai y a continuación, dijo más serio—. ¿Tú entiendes Hinata, que vas a tener que dejar el trabajo?
— Sí, lo sé— dijo tranquilamente Hinata, pero pensando que sería una cosa buena. Los comentarios del Padre Nagato acerca de su aprovechamiento de los desfavorecidos le habían dado una punzada de remordimiento.
Nunca más podría considerar morder a otro cliente en el refugio, sin evocar esas palabras. Enderezando sus hombros, dijo:— Supongo que tendré que buscar otro trabajo, algo que no entre en conflicto con el horario de Naruto, tal vez.
Naruto le dio a su hombro un apretón con la mano que no estaba sosteniendo la bolsa de sangre.
— Entonces, ¿cuándo es la boda?— preguntó Kurenai.
La pregunta tomó a Naruto por sorpresa, pero Hinata estaba tan sorprendida que sus ojos se abrieron. Por supuesto, que la bolsa de sangre que había estado presionando en sus dientes aterrizó directamente sobre ella. Vio los ojos de ella dilatarse, entonces gimió—. ¡Oh maldito! —y se desplomó contra él.
Naruto suspiró y reajustó su sujeción para estar seguro de que ella no escaparía de su regazo.
— Hijo— comenzó Kurenai desde el asiento trasero, entonces hizo una pausa para preguntar—. ¿Puedo llamarte hijo?
— Uh, sí señora— murmuró él.
— Gracias... hijo.
Naruto miró alrededor para ver su sonrisa y entonces a continuación, ella dijo:— Tienes que concentrarte en curar a Hinata de esta fobia.
— Sí— acordó solemne—. Eso está de primero en mi lista de prioridades. Será lo primero mañana por la mañana... eh... por la noche. Después de dormir— terminó Naruto finalmente y luego añadió—. Y en cuanto a la boda, tendrá lugar tan pronto como se pueda arreglar.
— Buen chico— Kurenai se inclinó hacia adelante y acarició su mejilla, luego le susurró en una voz que solo él y Sai podían escuchar—. Te dije que mi Hinata te amaría. Eres mi mejor regalo de cumpleaños.
La boca de Naruto cayó cuando recordó la primera vez que había sido secuestrado. Después de atarlo a la cama, Kurenai había acariciado su mejilla y le había dicho:—Hinata va a amarte. ¡Tú eres mi mejor regalo de cumpleaños hasta ahora!—. Seguramente no estaba diciéndole que ella había planeado todo esto. Que ella...
Su mirada bajó hacia Hinata situada en sus brazos y entonces subió a las sonrientes caras de todos en la camioneta. Su familia ahora, comprendió. Sintiéndose bastante aturdido, Naruto se volvió hacia Sai cuando él habló.
— Bienvenido a la familia, Naruto— dijo el vampiro con diversión.
La boda no fue fácil de organizar, había sido una pesadilla. En especial porque la familia de Naruto era enorme, la mayoría de la cual parecían ser mujeres solteras que miraban a Hizashi, Neji y Sai como si fueran el plato principal de una comida en curso. A Hizashi le desagradaban las mujeres agresivas. Él había nacido y crecido en un tiempo cuándo los hombres eran los agresores y las mujeres sonreían y contestaban con una sonrisa afectada y sabían su lugar. Realmente no se había adaptado a los tiempos, así que había pasado la mayor parte de su tiempo evitando a las invitadas femeninas.
Neji y Sai estaban en un rincón observando al patriarca Hyuga sufrir por las miradas de las otras mujeres que buscaban su atención, los hombres mas jóvenes sabían que él las atraía mas, porque, después de todo, Hizashi Hyuga era rico y poderoso, ellos a su lado no eran nada.
—Es increíble que haya pasado mas de un año —decía Neji desviando la atención de Sai del patriarca Hyuga y mirando a dirección de donde observaba, su primo.
—Si, pero nunca había visto a Hinata mas feliz que ahora, él la hace feliz.
—Si, decía Neji contemplando la pareja, —Él es afortunado.
—Demosle crédito a Naruto, es un buen tipo, estoy seguro la hará feliz.
Neji levanto su copa y dijo:—Brindemos por eso pues.
Un sonido como de un plato quebrándose los distrajo a ambos, una de las pequeñas sobrinas de Naruto había tenido un pequeño accidente y había vidrios por el suelo. Y sangre... al parecer una pequeña herida se había hecho.
Neji sabiendo de la fobia de su hermana no dudo en buscar donde estaba, encontrándola justo delante de la pequeña que había tenido el accidente, Naruto estaba a su lado.
Toda la familia de Hinata se quedo quieta esperando ver la reacción de ella. Hinata estaba observando con mucha atención a la pequeña mientras sus padres la levantaban para atender la pequeña cortada que se había hecho. todos aguantaban la respiración como esperando el inminente desmayo de Hinata. pero entonces ella levanto la mirada y les sonrió. Luego agarro a Naruto de la mano y salio a prisa perdiéndose con él.
—¿Viste eso?, Hinata no se desmayo. Parece que Naruto a curado la fobia de Hinata.
— Bueno... algo así.
—¿Que dices?, no acabas de verlo.
—Digamos que si y no —le insistió Sai.— Ahora cuando ve la sangre le provoca otra cosa.
Neji estaba algo confundido. y le dirigió una mirada de interrogación a Sai.
—Puedo decirte que en este momento, no los veras de nuevo en la fiesta. —Sai hizo una pausa y dijo — la luna de miel a comenzado.
—Quieres decir que ellos están ahora...
Sai le dirigió una sonrisa a Neji,
— Parece que Naruto tiene mucha suerte.
Lo cierto es que paso un tiempo para que la fobia de Hinata se curara del todo. Naruto era el mas feliz por eso.
Y VIVIERON FELICES
Es el final de esta historia que tiene como nombre original "Mordisco Rápido" la autora es Lyndsay Sands, Nos presenta a:
- Lissiana Argeneau como Hinata Hyuga
- Gregory Hewitt como Naruto Uzumaki.
Este libro es la primera de una serie "La Familia Argeneau"
Gracias por seguirla
Nos leemos :3
