El número de la suerte

Sumario: Para Harry, el número de la suerte es el tres. Y son Charlie, Draco y él.

Género: Romance/Humor.

Claves: EWE. Relación poliamorosa Charlie Weasley/Harry Potter/Draco Malfoy, principalmente enfocado en escenas domésticas.

Disclaimer: Si HP fuese mío, esto sería canon. Ya que no lo es, saben lo que significa.


El truco para visitar a los Weasley

—¿Qué tal este?

Harry apoyó la cabeza en el respaldar de su asiento y disimuló un bostezo lo mejor que podía.

—Precioso.

Draco se paró frente al espejo fuera de los probadores, de brazos cruzados, y frunció el ceño.

—Lo odio —Y se metió al probador de nuevo.

Harry contuvo un sonido frustrado, mientras oía el ruido de los ganchos y que pateaba uno de sus zapatos al cambiarse.

—Repíteme por qué se supone que tienes que conseguir ropa nueva para ir a La Madriguera.

Draco abrió un espacio junto a la cortina, de manera que sólo se veía su rostro y los hombros desnudos, y le replicó con firmeza.

—Punto número uno: los Weasley me odian.

—Los Weasley no te-

—Tengo una memoria en un Pensadero de Percy, George, Ron, Ginevra y Molly Weasley diciendo que sí.

—Lo malinterpretaron —excusó Harry, un poco culpable—, y aun si es así- que no lo es, y estoy seguro, ¿no es más importante que Charlie y yo te queramos?

Draco resopló y cerró la cortina del todo.

—También podríamos no ir —Harry se encogió de hombros, aunque sabía que no podría verlo.

—Por mucho que me odien —Draco volvió a salir del vestidor y se examinó en el espejo, esperando su veredicto—, son su familia sanguínea y son básicamente tu familia adoptiva, y tú vas a verlos y él va a verlos- y yo no quiero ser la causa de que no puedan ver a su familia, porque la última vez Charlie dijo que estaba bien si no iba, luego tú dijiste que tampoco tenías que ir, y ninguno fue, y fue mi culpa, y no los pude convencer, y seguro me espera una declaración de odio firmada-

—Creo que me está gustando mucho cómo se te ve ese pantalón —Harry lo interrumpió en tono suave y Draco apenas le dedicó un vistazo.

—Y punto número dos —Draco caminó hacia él y se sentó en su regazo, haciendo que la tarde de compras fuese un poco menos aburrida para Harry—, toda mi ropa dice "Rumania" y no "Gran Bretaña". Y si voy a estar un fin de semana con personas que me odian, al menos voy a lucir tan bien que les quede claro que si yo quiero que uno de los dos, o ambos, me folle en su maldita Madriguera, va a pasar, aunque no les guste la idea.

Harry acarició sus piernas por encima de la tela.

—Bueno…el pantalón es útil para ese punto. Aunque si Ron sospecha que algo así está pasando allí, se va a desmayar. Otra vez.

Draco le dio un beso, se levantó y regresó al probador.

Media hora después, cuando se encontraron con Charlie en el camino de vuelta a casa, Harry resumió su tarde de compras como:

—Draco sigue pensando que lo odian y resulta que hay ropa que dice "Rumania" y ropa que dice "Gran Bretaña".

Charlie miró de Draco a él, con una expresión confundida por lo último.

—¿Cuál es la diferencia?

—No sé —admitió Harry, negando—, pero si Draco se pone uno de los pantalones que compró hoy…creo que mataremos a Ron de un ataque.

Charlie se preguntó qué clase de planes extraños tenían ambos para su visita.