Esta historia... ¿cómo describirla?

Caos, eso es lo que es. No tengo nada planeado con esto, solo quiero desahogarme.

Ojalá os guste


PROLOGO

-¡Joder! ¡Es Peacemaker!-

La masacre comienza. Ríos de sangre inundan el almacén, lluvias de polvos de todos los colores cubren todo el lugar, el éxtasis mezclado con los gritos de los trabajadores del almacén es la primera orden del día. ¿El responsable? Un tipo que los bajos fondos y los medios de comunicación llamaban: "Peacemaker".

Peacemaker tenía una espada, agarrada con las dos manos, mataba a todo lo que estuviese a su paso. Tres tipos venían hacia él, corriendo como toros, cada uno con un quirk especial. Manipulación del hielo, aliento infernal cual dragón de leyenda, brazos voladores.

El de los brazos voladores toma la delantera, los brazos se movían de forma aleatoria, los ataques se alternaban entre puñetazos y lanzamiento de objetos random. Peacemaker no estaba para juegos, agarra una mesa y se la estrella hacia el tipo controlaba los brazos, el otro sujeto que tenía aliento de fuego logra quemar la mesa, dejándola solamente en cenizas. Sonríe, aunque no por mucho tiempo, Peacemaker le rebana la cabeza con la espada. La cabeza gira en el aire como una pelota de baloncesto, tiempo suficiente para Peacemaker quien arremete contra el tipo que era una imitación barata de Sub Zero de Mortal Kombat, no supuso mucho esfuerzo, ese tipo no sabia defenderse, Peacemaker lo tumba contra el suelo boca abajo. Peacemaker agarra la cabeza rebanada por los pelos y la apunta hacia las piernas del otro tipo, todavía le quedaba el fuego suficiente como para incendiarlo en llamas a esa copia barata de Sub Zero.

El tipo comienza a gritar de dolor, sus manos comenzaban a fallarle, apagar las llamas con su quirk le llevaría algo de tiempo. Peacemaker siente como algo viene detrás de él, un brazo volador casi se estrella contra él, pero él fue más rápido y dirigió su espada hacia el brazo, dividiéndolo por la mitad. El otro brazo acaba tirado en el suelo, su dueño estaba concentrado en el terrible dolor que tenía como para concentrarse en el manejo de sus brazos.

Peacemaker logra ver un frasco de ácido en una de las mesas del almacén. Agarra el brazo junto con el frasco y se dirige hacia el tipo en llamas. Tira el brazo al lado de él, y derrama el ácido sobre su cabeza. Ya van dos muertos y un herido que no para de gritar. Le cansa oír gritos, lo soluciona disparándole en la cabeza. Ya van tres muertos.

Saca de su cinturón unos dardos con veneno y comienza a dispararles con total tranquilidad. Agarra una bombona pequeña y la lanza al aire, directo hacia una de sus víctimas, él dispara, la bala impacta en la bombona, varios mueren en el proceso. Un tipo cuyo quirk le otorgaba las habilidades de un reptil, trepa por el techo mientras se camufla y cae sobre Peacemaker. Nuestro héroe le da un fuerte cabezazo con su casco metálico, aquello noquea al hombre reptil, Peacemaker lo tumba contra una mesa de trabajo, agarra un utensilio de su cinturón, el cual se transforma en una especie de hacha, el hombre reptil recibe varias puñaladas en todo su cuerpo, para Peacemaker aquello fue como cortar gelatina.

No tardaron mucho en llegar a las puertas del almacén, las cuales daban hacia la salida, una salida directa hacia el puerto. Peacemaker lo intuyó antes, logró colocar explosivos alrededor de la puerta. Pulso el botón y muchos cadáveres salieron volando. Aquello había sido una masacre. Lo siguiente que vino era más derramamiento de sangre, miembros cercenados, más muertes agregadas a su lista. Para él esto era necesario, esos tipos comerciaban con una droga que potenciaba los quirks, una droga muy peligrosa y adictiva, una droga que perjudicaba la paz. Él amaba la paz, no iba a dejar que nadie se la quitase, si tenía que matar, lo haría.

Hoy Peacemaker estaba siendo más rudo, sabía que había otros vigilantes tras la pista de la droga. Tenía que darse prisa.

-¡Tú! ¡Bastardo!- gruñe el último tipo con vida.

-Sí. Me lo dicen mucho. ¿Vas a hablar por las buenas o por las malas?-

-¿Por las buenas? ¡Al final acabas matándolos de una forma u otra!-

Peacemaker desenvaina su espada y le corta las piernas.

-¡Capullo! ¡Maricón! ¡Pudrete, hombre-tapa-de-retrete!-

-¿Tapa de retrete?-pregunta extrañado Peacemaker-¡Es un símbolo de libertad!-

-¿Libertad? ¡Gilipollas! ¡No eres el puto All Might! ¡Oh, Dios! Hubiera preferido toparme con esos frikis vigilantes que con un loco obsesionado con la paz.-

-Pudrete-

-¡No! ¡Pudre… pudre...te.. t…!-

Peacemaker abre los ojos, aquel tipo se había muerto, no había soportado el desangramiento. Aquello molestó a Peacemaker, no había conseguido la información que buscaba, se había quedado sin nada.

-Débil- dice Peacemaker al nuevo muerto.

Mira hacia arriba, había un reloj que no se había caido durante la masacre.

-5 minutos para irme.-suspira.


-Ah, ¡hola, vecino!- saludaba el chico Midoriya.

-Hola, Midoriya.- respondía Peacemaker vestido con su ropa de civil. -¿Sacando la basura?-

-Más o menos, son cosas que ya no caben en el trastero.- decía Midoriya con pesar.

-Dejame adivinar, ¿figuras de All Might?-

La cara de Midoriya se iluminó, dándole la respuesta que buscaba.

-Okay, ¿quieres que te guarde estas cosas en mi casa?-

-¿Tú harías eso por mí?-

Peacemaker se encoge de hombros.

-Somos vecinos. Hoy por ti, mañana por mí. Por cierto, ese chico, ¿Bakugou? ¿Se llama así? ¿Te sigue molestando?- dice Peacemaker mientras agarra las bolsas.

-¿Kacchan? ¡No!-tartamudea Midoriya- Él no me molesta, solo que es un poco…-

-Gilipollas. Que no tengas quirk no significa que debas dejar que te pisoteen, no siempre vas a contar a alguien cubriendote las espaldas.-

-Pero Kacchan tiene un quirk muy poderoso, no podría hacerle frente.-

Aquella conversación lo estaba cansando.

-¿Solo por qué no tienes un quirk? Encuentra otra manera, eres listo, al menos eso es lo que dice tu madre, defiendete. Sé tu propio héroe y el de los demás, sé como Batman.-

Izuku lo mira desconcertado.

-Batman es un personaje de cómics de la Era Pre-Quirk.-

-No seas maricón y desarrolla un par de huevos, Midoriya.- suelta Peacemaker. -Buenas noches, Midoriya.-

-Buenas noches, Shigaraki.-


-Creo que… hemos llegado tarde.- dice Knuckleduster.

El equipo de vigilantes observa boquiabierto los restos de la masacre en el almacén.

-¿Tú crees?- responde sarcástica Pop Step.

-Joder…- suspira Knuckleduster al ver el simbolo pintado en sangre que había en la pared.

-Una paloma. Es Peacemaker.- responde Koichi.